Ángela es mi suegra

En casa de Ángela está todo siempre muy limpio y reluciente. Vive con su marido y su hija en una zona adinerada, a las afueras de la ciudad.

Mientras termina de limpiar el suelo del comedor escucha voces en el cuarto de Sara. Casi había olvidado que había alguien más en casa.

Nico, el novio de su hija, está con ella jugando a videojuegos. Ángela está un poco preocupada porque a sus 17 años, Sara no tiene amigos ni sale nunca con nadie. Ahora que ha encontrado novio, espera que haya algún cambio en su actitud y deje de ser una niña tan friki. Puede que se le quite la mala uva y sea menos cerrada y antipática.

Pepe está fuera. Es presidente de un club de fútbol. Está muy poco en casa y cuando está solo habla de fútbol, de lo importante que es su trabajo y de lo estresado que está. Se ha convertido en alguien lejano, diferente al hombre con quien se casó.

Nico está agobiado observando cómo su novia repite una y otra vez el mismo circuito con su moto virtual mientras intenta mejorar su marca. Con la mirada perdida no puede dejar de pensar en los pechos de la madre de Sara: un par de tetas como no había visto en su vida. El chico lleva unos días cachondo perdido pensando en ella desde que la vio por primera vez el martes pasado, pero ese día no iba tan ligera de ropa; y es que hoy hace calor y Ángela lleva ropa corta y ceñida. Sus generosas carnes asoman por todas partes.

Sara sigue dándole a los botones con entusiasmo y rabia, no parece tener ninguna clase de inquietud fuera de la pantalla.

Cada vez que Nico intenta un acercamiento, Sara lo ahuyenta como si de una mosca cojonera se tratara. Empieza a pensar que no llegará a follar nunca con ella. Para su sorpresa, se da cuenta de que eso no le entristece demasiado. Solo quiere salir ahí fuera y arrancarle la ropa a su madre para poder besuquear y lamer bien esas enormes tetas.

-¿Has perdido ya?- le pregunta él con hastío.

-!No todavía no! una partida más !es la última!-

-!Joh! !Eso mismo has dicho en las 6 anteriores!-

-!Ala! !Exagerado!- negando con la cabeza.

-¿Está tu madre por ahí? Voy a por un vaso de agua-

Ángela está lavando un par de platos que la joven pareja ha dejado al merendar. Nico la observa sigiloso admirando su espléndido culo apenas enfundado dentro de un cortísimo pantalón blanco de tela fina. Hipnotizado, ni si quiera puede reaccionar a tiempo cuando ella le sorprende repasando su cuerpo.

-!Ah! Hola guapetón- jovialmente.

-hOla An.Ángela. Ven.venia a por un vaso de agua-

-¿Así que no vienes a verme a mí? Qué pena ¿Qué tal os estáis portando ahí dentro?-

-Bien, bien, solo estamos jugando-

-Casi preferiría que os dierais el lote, seguro que es más sano, además, te estarás muriendo de ganas ¿no?-

-No, no… cuando ella quiera-

-!Anda! No me vengas con esas, que yo también he tenido 18 años, aunque tú me veas mayor ahora-

-Mmh !Que va! Yo no la veo mayor. Está muy, pero que muy bien, de verdad-

-Ay pillín, si yo tuviera tu edad no te puedes ni imaginar lo que te haría… !Con lo guapo que eres! No sé que tiene mi hija en la cabeza!-

Las bromas juguetonas de Ángela le hacen ver lo distinta que es de su recatada hija y lo distinto que se siente con ella.

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En cuando la cocina vuelve a estar impecable, se seca las manos con un trapo y sale al pasillo con una mirada insinuante fijada en los ojos de Nico, que pone cara de bobo. Ángela hace unos estiramientos con sus brazos hacia arriba para desperezarse y, fruto de estos sugerentes movimientos, ambos pezones rebasan los límites de su escueto top rosa, sobrepasado por esa desmesurada magnitud mamaria.

-!Si! !Se me salen los pechos! …Pensarás que soy una exhibicionista. Lo que pasa es que he engordado y la ropa me va muy justa-

-N.no.n. no te preocupes- mientras coge mucho aire.

-Ja ja ja, no me preocupo ¿Qué te pasa? ¿Te has puesto nervioso?-

-N.no. es que. bu. bueno…-

-Seguro que estarás harto de ver tetas más bonitas. Más grandes puede que no, pero más jóvenes y bonitas seguro.-

-!No que va! Tu las tienes preciosas, de verdad. Ufff. Eres una mujer impresionante, pero q…-

-Anda cállate tonto. Aunque la verdad es que me conservo muy bien ¿no? ¿Tú qué crees?-

Nico no acaba de comprender lo que está pasando pero un intenso calor recorre sus cuerpo y empieza a sentir una tremenda presión en sus pantalones. Ángela se acerca al gran espejo que hay a la entrada de la casa y posa de una manera muy sexy para demostrar la certeza de su afirmación. Realmente se conserva muy, pero que muy bien y sus curvas exageradas casi rozan lo imposible.

Hace morritos en el espejo mientras fuerza de nuevo los límites del decoro curvando su figura eróticamente. A su espalda, Nico está en un estado catatónico que le impide gestionar correctamente algunas funciones básicas, tales como el habla o la contención de sus propias babas. Sus ojos parecen estar a punto de caer al suelo.

-Est.estás tan buena que-que casi nno lo puedo sopoportar-

-!¿Pero qué dices?! !¿Cómo te atreves?!- ofendida.

-!Perdona! No quería ofenderte- volviendo en sí.

-!Cállate tonto! Es broma, ya sé que lo dices para ser amable-

-Nono, no es eso de verdad. Si yo no tuviera novia te aseguro que…-

-!¿Que qué?! Anda, atrévete a decirlo-

-Que te follaba aquí mismo- liberando unas palabras que ansiaban ser dichas.

-¿Pero qué hablas? ¿Tú me has mirado bien? ¿Has visto estos pechos hinchados y fofos? ¿Has visto este culo enorme, celulítico y blando? No se parece en nada a los culitos a los que estarás acostumbrado; ya verás, tócamelo… ¿lo ves?-

Nico cae de rodillas delante de tal sugerencia y desliza sus manos con gran rapidez subiendo los shorts para poder magrearle las nalgas a su suegra sin ninguna oposición textil de por medio. Exprime su culo con fuerza y entusiasmo sin dejarse ningún rincón por explorar.

-Me pasa lo mismo con las tetas ¿Te lo enseño?-

-!Si por favor!-

Ángela se quita el top bajo la mirada asombrada de Nico.

-Mira: ¿Tú sabes que es tener que cargar con esto todo el día? Acaba doliéndome la espalda- dice ella resignada.

-¿A ver? Déjame que las toque-

A pesar de tener las manos grandes, Nico no puede abarcar semejantes melones. Los sospesa y los amasa apretando uno contra el otro.

-!Eh! ¿Qué está pasando aquí? !Cualquiera diría que te estás excitando!- protesta.

-¿Yo? Que va, n.no, de ninguna manera- intentando disimular.

-¿Y ahora porqué te quitas la camiseta? !Sinvergüenza!-

-!Oh! !Ángela! !Que par de tetas! !Es lo mejor que he visto nunca!

Ella sonríe discretamente con la mirada baja mientras deja que Nico disfrute de su cuerpo, de pronto le mira y dice:

-Será mejor que las sueltes, a ver si vendrá mi hija, vamos, siéntate y hablemos como personas educadas. Pero… ¿Qué haces? ¿Qué te has creído? Pero… !Dios mío! ! Que POLLAZAAA!!

Nico se baja los pantalones y su durísimo pene queda expuesto. Sin apartar la mirada del miembro, Ángela lo sujeta firmemente con una mano y se inclina lentamente humedeciéndose los labios. Empieza a saboreando el glande y poco a poco va introduciéndose más centímetros hasta que, milagrosamente, consigue engullirla por completo.

Nico, en un estado cercano al delirio, no puede creer lo que ve. Siente su poya tiesa llegar hasta el cuello de esa mujer. Cuando desenfunda, su tranca está reluciente debido a la gran cantidad de babas segregadas en tal hazaña. Ángela no puede esperar a recuperar el aliento y prosigue con gran empeño. Suelta unos gemidos contenidos que se entremezclan con su propia respiración condicionada. Tiene los ojos llorosos a causa del esfuerzo. Sus sollozos excitan sobremanera a Nico, que siente ese cálido aliento y la maravillosa humedad bocal de sus anfitriona.

-OoOoh mghmg bvz qwe feazo folla máz gdande mmhgmm xwmhzm…-

-!Oh Ángela! !Sií! No pares. Qué bien que lo haces. !Qué buena eres!-

A pesar de que ella usa solo su boca, Nico empieza a notar un tremendo orgasmo trepando por sus entrañas irremediablemente a modo antesala de un implacable tsunami de esperma. Aun así, no dice nada para que Ángela no pueda librarse de semejante torrente.

Por fin emerge el flujo salpicando enérgicamente su boca y sus tetas. Ella, con cara de sorpresa e indignación tose casi ahogándose y estampa la palma de su mano en la cara de Nico provocando una sonora palma llena de resentimiento.

-!Oh! !Pero qué asco! !¿a ti que te pasa idiota?! !Mira cómo me has puesto!

Nico no abre la boca y solo encoge los hombros mientras Ángela se va corriendo al lavabo para limpiarse todo ese pringue. Ver a una mujer tan voluptuosa corriendo casi desnuda hace que su polla no decaiga y prácticamente no pierde su firmeza. Un poco mareado por la intensidad de las emociones vividas, el chico se levanta y va a buscar a Ángela para disculparse. La encuentra remojándose los pechos con el grifo:

-!¿Me dejas en paz?! !Me estoy limpiando!-

-Vamos, perdona, ha sido sin querer-

-Eres un cerdo, me la has metido hasta el estómago !Casi vomito! Ya puedes ir despidiéndote de mi hija !Vamos! !Lárgate y no vuelvas!-

-A mi me la trae floja tu hija, yo solo quiero follarte-

Nico, ya completamente desnudo, se abalanza sobre ella y tras un leve forcejeo consigue bajarle los pantalones para igualar la situación. La gira bruscamente y sin mediar palabra la empuja contra el salpicadero del lavabo, justo en frente del espejo. Ángela, bloqueada por las prisas y la indecisión del que hacer o que decir, se deja gobernar por el incontestable ímpetu de Nico, que le mete el nabo entre las piernas rebañándolo en su zona boscosa. Ella ejerce unos movimientos de resistencia casi solo para cumplir con su papel pero su yerno no tiene problemas para penetrarla y empezar a follarla enérgicamente.

Por un momento, Nico había dudado de su potencia viril al ser tan reciente y abundante su última corrida, pero pocos segundos después de entrar dentro de su suegra se nota tieso como nunca y en la mejor situación para aguantar ese intenso ajetreo sexual sin desfallecer.

En medio de los gemidos contenidos escuchan a Sara llamando a su novio:

-!Nico! !He ganado!-

Ángela intenta quitarse de encima a su amante pero él, sin dejar de moverse dice:

-Que le den a tu hija !tú de aquí no te vas!-

-Al menos déjame cerrar la puerta- dice ella con un tono más discreto.

Pero exigidos por ese inmenso placer, siguen chocando con toda su energía haciendo cada vez menos discreto su gozo desenfrenado. El frenesí se va desatando a través de gemidos y suspiros más sonoros a cada momento. Nico se siente extraño cuando se encuentra reflejado en el espejo en plena acción, agitándose tras de tan tremenda mujer.

El cristal le devuelve la arrolladora imagen de unas descomunales tetas que se contonean violentamente azotadas por las reglas más elementales de la física cinemática llevadas a su máxima expresión: inercia, gravedad, rebote, sujeción cutánea… Ella goza como una loca completamente alimentada de la realidad.

Por un momento, y sin parar de empujar para entrar muy adentro, Nico vuelve a sentirse mareado. Le parece estar viviendo un sueño y teme despertar. Por si acaso, se empeña en aprovechar más si cabe la ocasión y manosea intensamente los pechos de su tetuda suegra de nuevo.

-!Oh! !Si! !Dame! !Dame! !Sí! !Oooah!

-!Toma! !Toma! !Toma esto!-

Ángela se corre lanzando unos gritos tan escandalosos que asustan a Nico. Está seguro que Sara habrá oído gemir a su madre pero eso, lejos de amedrentar su lívido, todavía le pone más cachondo y decide meter su polla completamente mojada por el culo de su suegra que, con el rostro medio desencajado, parece no importarle nada que no tenga que ver con su gozo desmedido.

-!!Oh,oh!! !Nico fóllame! !Fóllame por el culo siIiI! !Así, así FollameEeEe!-

El chico se pone más caliente aun cuando escucha que Ángela pronuncia su nombre con la voz rota y temblorosa:

-!!Toma, tomaaah!!-

Nico ve, por el rabillo del ojo, que la puerta del lavabo se abre lentamente sin hacer ningún ruido. Aun así, sin mirar, sigue empujando su tranca hasta lo más hondo del grande y redondo culo de Ángela.

Empieza de nuevo a sentir cómo llega la más sublime de las sensaciones y, mientras nota el auge, no puede evitar mirar hacia la entrada del lavabo, donde cruza la mirada con su novia que no da crédito a lo que ve. La mira fijamente durante unos momentos sin dejar de follarse a su madre y luego, sintiendo la explosión del orgasmo, lanza un grito de placer al tiempo que ralentiza sus movimientos, aún sin sacar aún la polla del culo de Ángela. Ella, desorientada, mira a su hija volviendo poco a poco en sí y, mientras recupera el aliento, tose suavemente a modo de disimulo.

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