Azotes al culo de mamá

Soy el menor de 3 hermanos y vivo en un pueblo del sur de España que prefiero omitir por motivos obvios.

Mis hermanos mayores ya no viven en la casa familiar. Mi hermana Elena se caso y vive en Madrid con su marido y su pequeña hija, y Manolo el mediano se ha ido a vivir a con su novia hace unos meses.

Yo, Javier a mis 18 años tenia ahora la casa para mi solito. Bueno la compartía con mi padre Manolo, un hombre rudo y fuerte que tenia una carpintería metálica en el pueblo y Rosario, mi madre, de profesión ama de casa.

Mi madre rozaba ya los 50 años, no era muy alta, morena y bastante guapa de cara. Se conservaba bastante bien para su edad, con unos pechos grandes y generosos que habían amamantado a sus 3 hijos. No tenia mucha barriga, pero si unas caderas anchas que dibujaban un tremendo culazo que era la envidia todo el vecindario

Yo no me había fijado en mi madre como icono sexual hasta la fecha, pero tenia las hormonas revolucionadas, y cada vez que mi padre entraba en la cocina y de daba un azotazo con su manaza curtida del trabajo, ese culo temblaba como un flan de gelatina bajo la bata que lo cubría y un hormigueo en mis huevos provocaba unas erecciones casi involuntarias

– Manolo, coño…. refunfuñaba ella, pero sin enfadarse y acostumbrada a esas cachetadas diarias

La vida cambio para nosotros aquel viernes que mi padre no apareció dejando una nota en la que explicaba que se había fugado con la secretaria de su trabajo, dejando a mi madre totalmente destrozada

No teníamos una mala situación económica debido a los ahorros y una pequeña pensión que recibía mi madre, y además fueron muchos los gesto de consuelo que recibimos de mis hermanos, vecinos, amigos….. pero mi madre no levantaba cabeza, de una morenaza jamona había pasado a ser una mujer triste y sin ganas de nada

Aunque poco a poco la situación se normalizo : -Nunca mas me engañara un hombre, solía decir

Como ya he dicho yo estaba en plena efervescencia sexual y me excitaba con todo, incluso en alguna ocasión me había cascado algún pajote con sus bragas. Me preguntaba como podría aguantar sin sexo, pues sabia que mis padres habían tenido una vida sexual activa. Yo mismo les escuchaba en alguna ocasión

Una tarde que se suspendió un partido de fútbol de mi equipo y llegue a casa antes de tiempo, entre sin hacer ruido y me encontré con una escena que tengo grabada a fuego en mi mente.

Se oía algún ruido en la habitación de mis padres y sigilosamente me acerque. A través de la rendija de la puerta semiabierta ví a mi madre desnuda en su cama. No se apreciaba mucho por la penumbra de la estancia, pero se estaba pajeando con una de sus manos entre las piernas, que mantenía cerradas, y la otra acariciando sus pechos , que puede ver mejor, con unos pezones grandes y oscuros. Luego se volteo ofreciéndome su hermoso culo y empezó a convulsionar en lo que parecía ser un intenso orgasmo.

No recuerdo como, pero me había sacado el cipote de mi pantalón de deporte y tras un breve meneo unos cuantos lefazos impactaron en la puerta. Ella se levanto ofreciendo su desnudez se puso una de sus bragas caladitas que hacían mas hermoso su tremendo culazo y se tapo con su bata de estar en casa . Se acomodo el pelo y salio de la habitación…

-Javi, Javi, cariño estas ahí….

Creí que me había pillado, recogí como pude los lefazos y salí corriendo a la cocina. Mi respiración todavía era jadeante…..

-Acabo de llegar, conteste

-Hemos ganado el partido, me voy a duchar…

Me dio su aprobación con una leve sonrisa, todavía tenia un hermoso rubor en las mejillas fruto de pajote que se había regalado

Me duche y no pude evitar volvermela a cascar.

Mi obsesión fue a más, pero no veía la forma de acercarme a mamá. Intentaba espiarla y fantaseaba con ella, con sus tetas, con su culo, pero solo lograba grandes calentones que acaban en tremendos pajotes

Un día me dijo: Este fin de semana nos vamos a Madrid a ver a tu hermana y a mi nieto…..

Lo pasamos bien recorriendo la ciudad los dos. Viendo museos y de compras en tiendas. En el metro incluso me arrime a ella notando ese tremendo culazo que tenia. Como era mas bajita que yo , sus nalgas quedaron por debajo de mis huevos , no pudo notar la tremenda erección que me provoco pero casi me corro sin tocarme

Por la noche tuvimos que dormir en una cama de matrimonio que tenia mi hermana para invitados. Ya les anticipo que no paso nada, ( o eso pensé yo ) y para mi fue un suplicio.

Hacia mucho calor y mi hermana presto a mi madre un camisón mas fresquito, decían ellas. Como mi hermana era mas menudita, la prenda en cuestión le quedaba muy justa a mi madre apretando sus hermosas tetas y marcando sus pezonazos oscuros. También dejaba al aire sus muslazos morenos. Fue un autentico suplicio, pero allí tumbado en la cama a su lado, en cuanto se durmió me casque un tremendo pajote en silencio y los chorretones de leche me llegaron hasta el pecho

La noche posterior fue peor. Ella se acostó antes y al llegar yo a la habitación mientras me desnudaba pude observar encima de la silla su sujetador y sus bragas caladitas que tanto me gustaban. No podía ser, encima se acuesta sin bragas, pensé. Mi mente se lleno de imágenes de coños. ¿ Como seria el de mama?

Me volví a acostar totalmente empalmado , y espere paciente a que se durmiera. El tiempo pasaba muy despacio y yo con ese dolor de huevos…

Estábamos encima de la cama sin prenda que nos tapara pues hacia calor. Mi madre estaba de lado y yo recorría con la mirada la tremenda curva que dibujaba su cadera. Con mucho valor, me atreví a levantar un poquito su camisón muy lentamente hasta que puede observar la raja que separa sus hermosas cachas . Efectivamente no llevaba bragas. No pude mas y apuntando mi falo a ese culazo de mis deseos mas ocultos, empecé a pajearme. No duro mucho , y unos chorros espesos y densos impactaron de lleno en su objetivo.

Mientras unas gotas de lefa escurrían por su nalga, me puse muy nervioso.

Y ahora ¿ que hago? Pensé… Se va a dar cuenta

Un olor a lefa y sexo inundaba la habitación, y así con el corazón en un puño me quede dormido

A la mañana siguiente todo parecía normal . No se ha dado cuenta pensé

Mi madre recogió nuestras cosas y lavo las sabanas por que estaban muy sucias ,comento, mientras casi se me para el corazón

En el viaje de vuelta no paraba de recordar los momentos vividos, no quería perder ni un detalle pues en el pueblo volveríamos a nuestra rutina, pero al llegar la noche mama me sorprendió diciendo :

– ¿Quieres dormir esta noche también con tu madre ?

Ya se imaginan la respuesta. No voy a entrar en detalles pero desde ese bendito día se vuelven a oír las palmadas en su culo por todas las estancia de la casa

– Javi, coño…. dice ahora con una mirada de picara madre, que sabe que cada noche es bien follada por su hijo

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