Bajo tu sombra

Muchas veces nos enamoramos de la persona que creemos ser nuestra mitad, pero no nos detenemos a pensar que nosotros nacimos completos y que no necesitamos de alguien para ser felices, nos centramos en un mundo de fantasía, sueños, ilusiones, anhelos y deseos de estar con quien se considera el verdadero amor, pero eso es sólo eso, un sueño, un amor que aunque es fuerte, capaz de enfrentarse al mundo por cuidar y proteger de ese ser amado no es suficiente cuando el sentimiento solo existe en una persona… Ahí estaba ella, tratando de luchar con esos demonios que la atormentaban día a día, todo parecía normal, las personas acudían a sus labores cotidianas, trabajo, estudios, salidas, visitas, parecía que nada hubiese pasado, pero en ella desde aquel día todo había cambiado…..

Sara hija vístete para que vayamos a recoger a tu hermano, mira la hora q es ya tiene q haber llegado.

Sara: mamá por favor no quiero ir, quede de verme con Luis necesito hablar con él.

Lucía: lo de Luis puede esperar, primero está la familia, además hace mucho que no vemos a tu hermano.

Sara: lo sé mamá pero a Leo desde hoy lo veré todos los días, él sabrá entender, ve y me le das un gran abrazo de bienvenida de mi parte.

Lucía: está bien hija, ganaste por esta vez, ve con cuidado.

Así salió Sara de su casa con la única idea de terminar su relación con Luis, muchas imágenes venían a su mente, ese primer beso que despertó en ella un sentimiento que jamás había sentido, un momento mágico en donde sólo existían los dos, cada palabra, detalle, momentos de felicidad, que hacían que ella cada vez se enamorase más de él, pero que había pasado, ahora ella iba más que decidida a terminar con la única persona que la había hecho sentir especial y única en todo el universo, se reprochaba una y otra vez, no entendía porque todo había cambiado, la falta de tiempo? si eso es, por eso ya nada es como antes se repetía una y otra vez tratando de buscar una razón lógica para haber tomado esa decisión, una lágrima brotaba por su mejilla al pensar en el dolor que le causaría a Luis, su repentina y absurda decisión, pero no había vuelta atrás, desde hace mucho tiempo ese brillo en sus ojos había desaparecido, cuando Luis la sorprendía con un mensaje, con esas rosas que cada semana sin excepción le llevaba para que adornara su habitación, esas llamadas inesperadas a cualquier hora del día, ya todo eso se había perdido, ahora sólo dejaría las cosas en manos del destino.

Luis: Hola mi amor, porque traes esa carita…Le dice Luis mientras rosa con sus manos las mejillas de Sara.

Sara: este emm tenemos que hablar…Dice con un tono de tristeza.

Luis: si es por lo de la otra vez ya habíamos hablado de eso amor, ella es sólo una amiga y sólo estábamos cenando…

Sara: no se trata de eso aunque aún me duele q me hayas dejado plantada por irte con esa niñita.

Luis: ya princesa no te pongas así, mejor ven y vemos una película…Le hace señas para que entre.

Sara: tengo q decirte algo. Yo venía porque mmm…realizó una pausa tratando de encontrar las palabras adecuadas, pero el silencio era más que suficiente para que Luis entendiera que algo estaba pasando.

Luis: no digas nada por favor. No lo digas, decía Luis mientras sus ojos cambiaban de expresión, odio, nostalgia, desilusión, todo era un mar de confusiones para él, pero aún así la quería y no aceptaría que todo terminará.

Sara: ya no quiero estar contigo…fue lo único que pudo decir antes de salir corriendo…sí, lo había hecho.

Como puede una persona en sólo un instante destrozar el alma de quien dijo alguna vez ser el amor de su vida, como puede tener la capacidad de derrumbar todo con sólo mover una ficha, como en un juego de ajedrez en donde sin dudas la única con capacidad de sobrevivir es la reina, y así se sentía ella culpable de ser quien destruyera las ilusiones de un chico cuya única culpabilidad con lo que lo podían condenar era por haberla amado….Luis no podía articular palabra alguna, su mundo se volvió gris en tan solo un instante, ese día el tenía pensado darle una sorpresa, si le pediría matrimonio y ahora que pasaría, cuál sería el siguiente paso a dar, todo, absolutamente todo había terminado…en su mente se armó una completa guerra, una y mil preguntas surgieron ningunas de ellas con una respuesta que al menos fuera aceptable para poder respetar su decisión…Será que está con alguien más? no eso no puede ser, de alguna manera lo sabría, o fui yo, le hice algo? mmm podría ser también que está un poco aburrida, seguro eso tiene que ser y quizás querrá un poco de espacio, muchas preguntas sin obtener ni una sola respuesta.

Mientras tanto Sara sólo se dedicaba a hacer la única cosa que venía haciendo desde hace mucho tiempo llorar, lloraba como queriendo sacar de su cuerpo todo ese sentimiento que la ahogaba por dentro, a pesar de todo ella lo quería y le dolía mucho el hecho de pensar cómo podría estar sintiéndose el.

Hermanita que bueno que llegaste pensé que hoy no te vería, le dice Leo mientras se lanza a sus brazos.

Sara: como te extrañe!!…y de repente unas de esas tantas lágrimas que quería detener hacen su aparición, como si estuviesen haciendo estorbo en su rostro y quisieran salir a montones.

Leo: veo que mi llegada de tiene muy emocionada o es otra cosa?.

Sara: es eso, de verdad me hiciste demasiada falta, no quiero que te vuelvas a separar de mí nunca más oíste.

Leo: nunca más, vine para quedarme…Los entrenamientos en el Ejército me tienen agotado y lo único que deseo es recuperar el tiempo perdido con mi querida hermana… decía esto mientras le daba una palmadita en los brazos.

Sara: aushh que rudo eres, no ves que soy muy frágil me vas a matar.

Leo: no exageres solo te toque…a ti te pasa algo verdad? estuviste llorando y no fue solo por mi llegada.

Sara: lo que pasa es que…en ese momento entra Luis con cara de pocos amigos, a simple vista se notaba que el también había llorado.

Leo: Hola Luis, tiempo sin verte…Manifiesta mientras le da un fuerte abrazo.

Luis: me da mucho gusto cuñadito de tenerte de regreso pero necesito hablar con Sara.

Sara: es mejor que te vayas Luis, mira como estas, hablamos después.

Luis: sólo quiero una explicación…lo decía alzando la voz.

Leo se marchó al ver los gestos que le hacía su hermana, sabía que esa era una situación que no debía presenciar.

Sara: no hay mucho que decir, desde hace un tiempo no me siento bien contigo, ya nada de ti me sorprende, ya no siento esa alegría al escuchar tu voz cada mañana, esa sensación tan agradable cada vez que salías con una ocurrencia que en ocasiones me encantaban cuando lo hacías al frente de nuestras amistades, simplemente ahora me parecen un tanto inmaduras viniendo de ti, ya no me siento segura contigo…

Luis: pero Sara yo te Amo, no me hagas esto, tu no por favor.

Sara: querías una explicación ya la tienes, ahora es mejor que te vayas.

Luis por su parte sólo observaba tratando de procesar todo lo que acababa de escuchar, realmente estaba enamorado de esa mujer que tenía tan sólo a unos cuantos centímetros de él, no podía cree lo que estaba pasando, tan sólo hacía unas horas era la persona más feliz del mundo y ahora escasos minutos su vida había dado un giro total…todo a simple vista parecía estar en completa calma cuando de repente se escucharon unos estruendos que alertaron a los vecino quienes ya se habían percatado de que algo terrible pasaba..Luis había perdido los estribos, con sus manos empuñadas golpeaba todo lo que se cruzaba por su camino, rompiendo algunas paredes, porcelanas, cuadros, cuando unas gotas de sangre empezaron a salir de su mano, esa era una señal de que se había lastimado.

Sara: Luis contrólate, no te hagas más daño…gritaba muerta del susto.

Luis: déjame, tú eres la única culpable Sara, no te quiero volver a ver, querías estar sola pues bien, deseo concedido….lo decía azotando la puerta de la casa.

Sara: Leooo, Leooo ven…

Leo: pero que es todo esto, te hizo algo?

Sara: estoy bien, ve con Luis él no está bien, no lo dejes solo.

Leo: pero dime qué pasa, discutieron?

Sara: algo peor que eso pero no hay tiempo para contarte, por favor acompáñalo, en estos momentos el necesita de ti.

Leo: está bien

Sara: cualquier cosa me mantienes informada.

Leo: adiós hermanita te quiero.

Esa fue la última vez que Sara vio a Luis y a su hermano.

Un año después….

que haces aquí, te estaba buscando.

Sara: déjame sola, no quiero hablar con nadie.

Vanessa: llevas mucho tiempo así Sara, hasta cuando te vas a martirizar.

Sara: tú no te metas, tú no sabes nada…ya su tono empezaba a sonar un poco molesto.

Vanessa: solo venía a decirte que dentro de unos minutos llegará la nueva psicóloga y la directora nos quiere a todas en el comedor para darnos unas indicaciones.

Sara: no iré, me tiene cansada ese dichoso tratamiento, yo no necesito nada de eso.

Vanessa: todas decimos lo mismo, pero ya verás te acostumbras, no te tarde…Lo decía mientras se alejaba.

Vanessa era una de las pocas amigas que Sara había conocido en el centro de rehabilitación para drogadictos, desde hacía 2 años sus padres la habían tenido que internar por sus excesos incontrolables de drogas, alcohol y sexo, además que por aún no tener la mayoría de edad una corte la había sentenciado a permanecer en ese lugar hasta que se le considerará apta para vivir en sociedad, sus conducta un poco anormales y las serie de antecedentes judiciales la convertían en una chica altamente peligrosa.

Buenas tardes señoritas el motivo de la reunión es porque quería informales que debido a una reorganización administrativa del centro nos hemos visto en la obligación de cambiar algunos de nuestro personal y el día de hoy les presentaré a su nueva psicóloga. Ella es Mariana Cifuentes, y estará aquí para servirles de apoyo, cualquier problema o situación que se les presenté en primer estancia diríjanse a ella, eso es todo chicas. Decía la directora mientras le hacía señas a Mariana para que saliera de allí.

Te puedo ayudar en algo…

Sara: waooo, que voz tan hermosa, realmente está mujer es muy agradable a la vista, toda la delicadeza, sensualidad, ternura, belleza resumida en ella, Mariana…Pero que estoy diciendo a ver Sara no digas estupideces ella es sólo tu psicóloga una vieja loca que lo único que quiere es cuestionarte y trata de resolverte tus problemas cuando aún no sabe ni resolver los suyos…Asique no pienses tonterías..

Mariana: oye estas muy pálida ven te llevó a la enfermería…escucho decir Sara mientras la sacaba de sus pensamientos.

Sara: qué? perdón yo estoy bien, sólo venía a hablar con la directora, quiero saber cuándo me dan el permiso para poder ir a visitar a mi hermano.

Mariana: la dirección queda en el otro pasillo, no sé cómo te pudiste confundir.

Fue muy evidente la pena que le hizo sentir en ese momento, cosa que causó mucha gracia a Mariana al notar como sus mejillas se ruborizaban.

Sara: lo siento venía un poco distraída… dijo mientras sus ojos fijaban su mirada en el piso.

Mariana: no te preocupes, por cierto te ves muy hermosa cuando te sonrojas.

Y ese fue el primer encuentro de dos almas que sin buscarse se habían encontrado y el inicio de una historia que marcará sus vidas para siempre.

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