La deuda

Irene tenía los ojos clavados en aquellas horribles fotografías, sus manos estaban temblando, su boca se secó y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo cuando sintió un par de lágrimas rodar por sus mejillas.

-No ha sido la única, tengo pruebas de que han habido otras, pero a ésta es a la que ve más seguido… ¿Quiere ver las otras fotografías?-le dijo el hombre que estaba sentado frente a ella.

-No, envíelas a mi oficina en un sobre sellado, yo sabré que hacer con ellas, posteriormente.

-Lo que usted diga, en este otro sobre están las conversaciones de Whatsapp, correos electrónicos, estados de cuenta y direcciones de los puntos de encuentro.

-Usted es demasiado bueno en su trabajo.

-Siempre estoy dispuesto a ayudar a quien pueda pagarme.-El hombre la miró condescendiente.
(más…)

Me la follaron en un congreso

No sé si lo he dicho ya en algún otro relato, pero mi mujer trabaja para un organismo de la Junta de Castilla y León, y a veces tiene que andar viajando a congresos y reuniones en distintos puntos de España durante varios días. A mi me excita mucho la idea de que pueda estar con algún otro hombre durante esos días, así que no es extraño que cuando estamos follando muchas veces la pinche con la idea de que pueda estar con otros:

– Ummmmm, cariño, ahora vamos a estar 5 días sin follar mientras estás fuera.

– Bueno, sin follar igual estarás tú. Yo puedo estar con otros tios mientras estoy allí.

– Pues es verdad, ya sabes que tienes mi permiso.

– Ummmm, ya sé que eres un cerdo cornudo.

– Pero te dejo con dos condiciones.

– ¿Cuales?
(más…)

Infiel a mi marido y lo gocé 2

Hola a todos, les escribe de nuevo Sofía, mujer casada, sin hijos, de 35 años que caí en una infidelidad por problemas económicos de mi marido Jorge.

Llega mi cumpleaños y mi marido con mucho amor me obsequia ese auto que tanto quería, un sedan de color blanco con hermosas líneas, nuevo, en ese momento fui la mujer más feliz ya que no tendría que trasladarme más en transporte público, en el cual les confieso que me iba mal ya que era presa de hombres atrevidos que me miraban con deseo como si estuviera desnuda dispuesta a darles lo más rico que tengo, mi problema era tener unas tetas grandes y firmes y un trasero poderoso como el de la Kim Kardashian.

Mi pobre marido lo compró con parte de un ahorro que tenía más lo que le prestó su amigo gringo Jhon, el cual incluso lo ayudó a buscar una agencia donde encontrara un auto a buen precio, ese gringo se aprovechó de nuestra necesidad dado que mi marido había tenido que aceptar un puesto más pequeño por problemas en la empresa y más que a sus 45 años tienden a reemplazarlos por jóvenes más preparados y actualizados. No puedo negar que para mi marido soy su sol.

El día de mi cumpleaños fue un dia hermoso pero como tenemos pocas amistades solo lo celebré con mi marido y los vecinos, algunos de mis parientes me felicitaron por teléfono, ya recién habia cumplido los 35, mis vecinas me felicitaron por tener un buen esposo, que ya todas quisieran uno que les obsequiara regalos tan costosos, yo apenada, recordé como le fui infiel con el miserable prestamista y amigo de él, ese gringo Jhon que me hizo lo que quizo valiéndose de mi deseo por tener un auto, sometiéndome a sus sucios deseos sexuales dentro de mi propio hogar estando mi marido ebrio y dormido.
(más…)

El hombre que le gustaba verme masturbar

Ya no era una cría cuando conocí a Jorge.

Tenía 29 años cuando acudí a la enésima boda de una de mis amigas. No es que fuese la solterona del grupo, pero después de muchas relaciones cortas e insatisfactorias seguía compuesta y sin novio.

La boda fue una de tantas en las que las amigas de la novia quedabamos sentadas juntas y en la que empezábamos primero a criticar los vestidos de otras invitadas, después seleccionar los chicos que deberían ser solteros de la otra parte y por ultimo a darnos al alcohol.

Cenamos estupendamente y después del vals de los novios fuimos nosotras quien tomamos la pista de baile.

Como es habitual al principio los grupos no se mezclaban, pero después de múltiples viajes a la barra a por copas ibas conociendo poco a poco a gente del otro bando. Yo coincidí pidiendo un ron con un rubio de ojos penetrantes.
(más…)

En el spa nudista

Nací en una familia muy religiosa, y, desde que tengo memoria, el tema de la sexualidad ha sido tabú en mi família. Cuando me prometí con Mila, una preciosa joven que forma parte de nuestra parroquia, fue por descontado aceptando un voto estricto de castidad muy controlado por nuestros padres.

A pesar de nuestra edad, yo finalizando mis estudios de Odontología y ella en segundo año de Farmacia, seguimos muy unidos a nuestras familias y aún vivimos cada uno en casa de nuestros padres. Siempre que se nos permite “salir juntos”, tenemos que estar de vuelta a casa antes de las nueve de la noche. Si queremos ver alguna película o pasar el rato juntos, tiene que ser en el salón de una de nuestras casas, con todas las puertas abiertas y con alguno de nuestros progenitores rondando y cuidando que nada se vaya de las manos.
(más…)

Infiel a mi marido y lo gocé

Me llamo Sofía, tengo 35 años, me casé con Jorge a los 21, el me lleva diez años más de edad, lastimosamente no hemos podido tener hijos, desconociendo si es por causa de él o mía, igual éramos felices viviendo al máximo cada día y más porque mi marido tenía un buen trabajo que nos daba oportunidad de gozar de ciertas comodidades.

Con el pasar del tiempo mi marido se ha vuelto muy adicto a la bebida y se ha engordado mucho, motivos por los cuales las noches de sexo ya no eran como antes y dejé de sentir el rico placer de tener un orgamo, aunque ya no soy una joven la edad me ha vuelto una mujer muy deseable para los hombres, mis senos son grandes y firmes, con cintura delgada y un trasero grande y bien levantado, además de tener un rostro hermoso con una cabellera negra y rizada que al pasar por la calle los hombres me decian los piropos más sucios, cosa que me causaba era risa.

José tiene un amigo soltero que es prestamista y que traía mucho a casa, llamado Jhon, es de ascendencia estadounidense, de la edad de mi marido pero muy atractivo, rubio, alto, de cuerpo maciso y pectorales duros y anchos, le gusta ir al gimnasio para mantenerse en forma, al momento de llegar a casa siempre me mira con ojos de deseo, y más que en casa me pongo más ligera de ropa y uso atuendos que resaltan mis pechos y mis nalgas.
(más…)

La pelirroja de la ferretería.

Trabajo en un taller de reparación de muflas(sistema de escape automotriz) llevó ya unos 4 meses aproximadamente, cerca de acá hay una ferretería, en la cuál trabaja una chica de tez blanca, bajita, no muy grande de tetas, pero, si un buen trasero.

El caso es que, siempre que iva a comprar algo necesario para el taller, ella, me atendía muy amable.

Al cabo de los días las fui conociendo, me dijo que se llamaba Sofía, que vivía cerca de acá, que era casada, al igual que yo, bueno muy simpática ella y yo ni para que, siempre he sido muy respetuoso y educado, mis padres me inculcaron esos valores desde niño.

Después de un tiempo de estar viajando a mi trabajo, mi jefe perdió el señor que le cuidaba el taller por la noche a diario y quedamos en que debería alguien quedarse a dormir y cuidar el taller, entonces decidimos turnarnos el y yo de hacerlo ciertos días a la semana.
(más…)

Tu ya no me quieres

¡Pues claro que te quiero bobo!

Para mí, aquello era una de esas verdades incuestionables.

Como crecer, comer, respirar o sociabilizarse, querer a Pedro era algo que realizaba de cotidiano, por instinto y pura supervivencia.

Pedro era el único amor de una todavía breve existencia.

Treinta y uno de palmito y doce invertido en aquel ser dubitativo y enjuto, al que la vida le dio un físico corriente, un intelecto corriente, un atractivo corriente pero una inabarcable paciencia para intentar perdonar mis mil y uno defectos.

Ningún otro antes que él, había permanecido a la Numantina cuando arramblaba el mundo con uno de mis ataques de ira. (más…)

Mi nuevo y pequeño novio

Hola, me llamo Cecilia, soy de México, estudio el último semestre en el Colegio de Bachilleres. Doy gracias a internet ya que podemos contar nuestras historias sin que nadie sospeche de nuestras identidades. Ustedes son libres de creerme o no, yo sé que las cosas así pasaron y con eso basta, y lo estoy contando como una forma de desahogarme, pues luego siento feo por mi novio.

Esta página de relatos me la pasó una amiga del bacho y neta que no pensé en utilizarla yo misma hasta hoy que me atreví a compartirles esto.

Tiempo después de que mi papá enviudó, encontró a una señora, madre soltera de un pequeñín que pasó a sexto año de primaria y con quien finalmente se juntó y ahora vivimos todos juntos en la casa, de inmediato mi nuevo hermanito y yo hicimos buenas migas, ambos estábamos encantados el uno del otro, a todos lados íbamos juntos y abrazados, eso de tener un hermano menor de verdad me gustaba, así empezaron a pasar los días y cada vez estábamos todos más acoplados como la nueva familia que ya éramos.
(más…)

Mi desliz III

He estado viéndome con Javier dessde hace dos meses, debo decir que me siento “florecer”, he vuelto a recuperar las ganas de arreglarme, antes lo hacía pero más por mantenerme que otra cosa, ahora lo hago por coquetería, por gusto, estoy de mejor humor. Incluso, tengo que decir que -irónicamente- mi relación con Tadeo ha mejorado, como ya no me siento tan frustrada por la falta de atenciones no le hago reclamos, lo que implica que peleamos menos, nos hemos instalado en una relación mucho más cordial, delante de la gente somos la pareja perfecta, en casa nos llevamos bien y yo disfruto del sexo con mi ardiente amigo.

Hace poco Javier me entregó un juego de llaves del departamento en donde nos vemos, lo que me dio una idea para sorprenderlo en nuestra próxima cita. Salí de compras y adquirí un conjunto obseno de lencería, un vestido cortito de malla negra bien ajustado, con mangas largas, era como una red suave pegada al cuerpo, con un tejido lo suficientemente amplio como para dejar ver la tanga de encaje negro y dos lazos pequeños de seda que cubían mis pezones, se veía precioso acompañado de unos tacones bien altos en color rojo.
(más…)