Mi Tia y sus amigas (Segunda Parte)

No podíamos consentir que Ali se tirase demasiado tiempo en esa postura tan incómoda y con tanta humedad, que los constipados en esta época del año son muy malos. Así que aquí tenéis la continuación. Espero que, aunque segunda parte, sea buena.

– ¿Así estoy bien? me pregunta Ali, mientras mueve el culete para ponerse cómoda en la postura que le he pedido.

– Perfecto, Ali – contesto, mi garganta está seca a pesar de la cerveza, mientras observo esa maravilla de mujer con las piernas extendidas y su raja expuesta para mi deleite.

Levanto mi vista por un instante y veo que las demás mujeres están casi tan cautivadas como yo con la visión de esa vulva abierta. Probablemente nunca han visto el coño de otra chica, al menos no expuesto de este modo. Me siento en el borde del sofá y me inclino hacia ella. ¡Joder! Este es un puto sueño hecho realidad, un sueño de esos con poluciones nocturnas. Con todo el mundo mirando, me es difícil volver al papel de juez. Mi tía tiene razón, parezco un ginecólogo, dando una conferencia a un grupo de estudiantes, de no ser, porque el jovencito en este caso soy yo. De todas formas comienzo a hablar.
(más…)

El elegido

Estaba absorto en frente del monitor leyendo el correo electrónico, cuando me sonó el teléfono. Vi en la pantalla que era Andrea, y me extrañó, porque rara vez me llamaba y hacía mucho tiempo que no sabía nada de ella ni de su novia: María. Ambas eran pareja desde hace años, justo en el momento en el que las conocí, diez años mayores que yo, contaban cada una con 35 años muy bien llevados, especialmente María. Eran muy buena gente y habíamos asistido a algunas fiestas juntos. Tenían una marcha brutal y una vitalidad que ya quisieran muchas de mi edad.

Cogí el teléfono, extrañado y con curiosidad.

– Víctor!! qué tal estás? cómo te va todo?

– Hola Andrea! bien, no me puedo quejar, aquí ando en casa tirado, cómo te va todo? qué tal María?

– Bien, todo bien, oye, esta tarde haces algo? Tenemos que hablar las dos contigo. Si te parece tomamos algo mientras te contamos una cosa.
(más…)

Vacaciones inolvidables, mujer inolvidable

Era verano de 2015. Hacía 2 meses lo había dejado con mi novia y había planificado unas vacaciones con un amigo en la costa de Girona, buscando el sol y pasarlo muy bien, y por qué no, quizás ligarnos alguna tía. Sin embargo el día antes de ir a mi amigo le dijeron que tenía que quedarse a trabajar unos días más por lo que tuvo que cancelar sus vacaciones. Tras darle algunas vueltas al final decidí que iría sólo ya que tenía el vuelo cogido, y que pasaría unos días que me vendrían bien para desconectar y relajarme. Para ello metí un par de libros que tenía pendientes de leer en la maleta y me fui de vacaciones.

Una vez llegué al hotel deshice la maleta, ordené mis cosas y me puse un bañador y bajé a la piscina del hotel. Eran las 16:00 de la tarde y hacía mucho calor bajo el intenso sol. Puse mis cosas al lado de una de las hamacas, me senté y comencé a leer. Qué placer! La verdad es que los últimos meses habían sido un poco estresantes en el trabajo, problemas a los que además se unió la ruptura con mi novia. Estuve cerca de una hora leyendo sin levantar la mirada del libro; la verdad es que normalmente no suelo sacar tiempo para leer pero cuando empiezo me sumerjo en la novela de tal forma que absorbe todos mis sentidos. Me sentía de maravilla.

(más…)

Acostadome con mi suegra

Desde que mi suegra se separó, vive en las casa de sus hijas. Pasa un tiempo con nosotros, luego viaja a quedarse un tiempo con su hija del sur, con el único que no se queda es con mi cuñado.

La verdad a mi no me molestaba su presencia, tenemos una pieza de mas y siempre nos coopera, incluso con dinero, con lo quehaceres del hogar, el cuidado de los niños, aparte que es muy agradable, una mujer en extremo sociable, simpática y nuestra relación siempre ha sido perfecta.

Su nombre es Silvia, es muy extrovertida, sociable, cariñosa, cae bien en todas partes. Siempre me abrazaba, me tomaba del brazo, es muy cariñosa una mujer muy de piel, pero nunca se me paso llegar a algo con ella, jamás. Tiene 64 años, es bonita de rostro, ojos verdes, tes clara, bastante gorda, no muy alta, tiene una prominente barriga, ademas de ser muy culona y con unas tetas enormes. De todas formas reconozco que se me iba la vista hacia esas enormes tetas, sobre todo en verano, en la mañana, cuando con solo su camisa de dormir se paseaba por la casa, luciendo sus generosas tetas ante mi cara.
(más…)

Noche inesperada y lujuriosa

El mismo sábado que había estado con Rosa y Begoña. Recibí una llamada de mi amigo Ray, lo note bastante hundido lo que me dejo con mal sabor de boca, después de lo contento que estaba yo ese día. Quise saber que le pasaba, pero fue imposible, me dijo que prefería hablarlo cara a cara. Pensé lo peor, que se enteró del rollo que tuve con su madre. Me entro un poco de remordimiento, pero la verdad que me duro nada. Pensé que decirle si ese era el motivo y en mi mente quedo la “disculpa”

Quería ir ese día a verle, pero me dijo que mejor al día siguiente, que hoy no era el mejor día. Quedando para el día siguiente. Pensé que como lo que fuera en ese momento no tenía solución, me preparé la comida y después de comer me puse a revisar correos que tenia de mis anuncios en páginas de contactos.
(más…)

Sexo negro (1)

La noche anterior había sido más que agitada y movida. Los recuerdos se le agolpaban en la cabeza y todos la llevaban a un mismo lugar. A sentirse cachonda pese a haber tratado de calmarse bajo la ducha, acariciándose el cuerpo en busca de alivio…

1000 years ago today

we as two would be the same

I’d fall for you.

Customized relationships

do you feel the same about

your flirt with love

and your certainty.

(más…)

De Madrid…. Al Cielo (3)

Los ladridos de los perros terminaron de despertarme. La habitación estaba casi a oscuras pero los tenues rayos de luz que pasaban por los agujeritos de la persiana me permitieron ver sus siluetas. Rosa y Aroa dormían plácidamente pegadas una a la otra.

Salí de puntillas para hacer el menor ruido posible y al cerrar la puerta de la habitación su voz me sobresaltó:

-Buenos días, ¡campeón!

-Buenos días.

-Cómo te has despertado, ¿no? Dijo mirándome de arriba abajo con las manos en la cintura.

-Sí, y si encima me encuentro contigo así, ¡Tú me dirás! Le contesté imitándola.

-Anda, ponte algo encima que estoy preparando café.

Salí de su casa y fui a vestirme. Me puse una camiseta y un pantalón corto y después de coger algo de ropa para Rosa volví a entrar en busca del ansiado café. Lola ya no estaba pero en el mostrador de la cocina encontré lo que me había prometido; café, tostadas, bollos y zumo de naranja. Me serví una taza café con poco azúcar y me encendí un cigarro. De repente, el sonido de la ducha me indicó dónde estaba Lola y la idea de verla, en todo su esplendor, empezó a sobrevolar por mi mente. Me acerqué a la puerta y oí cómo canturreaba algo que no entendí muy bien. A pesar de todo lo ocurrido el día anterior, los nervios comenzaron a provocar el incremento del ritmo cardiaco y la consiguiente rebelión de mi fiel amigo que ya luchaba para liberarse de su prisión textil.
(más…)

Lo que me enseñó Maribel 2ª parte

He estado varios años sin contar más acerca de Maribel, a la que guardo un cariño y aprecio especial, pero vuestra insistencia ha sido tal que al final he decidido haceros partícipes de todo lo que allí viví.

Tras esos dos primeros días en los que todo giró en torno a mí como una noria de colores inesperados que no fui capaz de asimilar del todo, Maribel parece ser que decidió darme un descanso. Seguramente para que me asentara en mi nueva situación. Durante un par de días su trato conmigo fue cordial y cariñoso pero sin llegar a más. Y yo tampoco me atrevía a nada. Una mañana al mediodía, volvía de la Universidad cansado por las clases y el calor que ya empezaba a asomar en los primeros días de primavera, entré en la casa, dejé los libros en la mesa del comedor y me dio la impresión de que no había nadie. Di una voz y enseguida Maribel me respondió desde la terraza:

– Estoy tomando el Sol !!! Antonio ha ido a la peña a jugar al dominó y comerá allí. Asómate a la terraza !!! (más…)

Profesora de universidad 1

Mi nombre es Juan y vine a Madrid con la intención de estudiar una ingeniería. Mis padres que no son muy pudientes se las apañaron para conseguirme plaza en una residencia y así estar yo algo mas controlado según ellos. Entre la beca que me dieron para estudio, el dinero que mis padres habían ahorrado para la matricula, y lo poco que había ganado yo aquel verano trabajando, tenía para poder empezar y no pasar calamidades. El curso empezó y yo tenía muchas expectativas que no se cumplieron. Ni mis profesores eran enrollados, ni hice muchos amigos, ni me invitaron a muchas fiestas ni nada. Soy algo tímido y me cuesta conocer gente nueva. Tanto es así que hasta deseaba que hicieran novatadas en la residencia para si poder por lo menos tener contacto y conocer gente allí, pero ese año estaban prohibidas y lo vigilaron mucho, así que mi vida social fue casi nula. El curso empezó y yo me dedique a lo que mis padres esperaban que era estudiar. Iba a clase por la mañana, comía en la universidad y me quedaba un rato en la biblioteca a estudiar. Luego volvía a la residencia a cenar y por la noche estudiaba otro poco ya que mi habitación era individual. Llevaba bien todas las asignaturas menos una; Física.

(más…)

Follandome a mi cadaverica compañera de trabajo

Conseguí trabajo en una empresa constructora muy grande, que tenía sus oficinas centrales en el centro de la ciudad, tres pequeñas oficinas donde se manejaba toda la empresa. La mía, la compartía con la contadora, una mujer muy especial, físicamente y también de personalidad. Aida era su nombre, 57 años, viuda hace 12 años. Compartiendo oficina con ella, más lo que me comentaron las otras personas de la empresa, me enteré que el marido de Aida, había fallecido trágicamente en un accidente y que desde ahí, sin hijos, solo encargada de una tía anciana que vivía con ella, se había dedicado completamente al trabajo.

No era difícil que esto fuera verdad, que no hubiese tenido nada con nadie durante todos estos años, porque la verdad, Aida, aparte de estar muy enamorada de su marido y mantener su fidelidad después de la muerte, la naturaleza había sido muy mezquina con ella físicamente. A sus 57 años y 1.58 mt. de estatura, Aida era en extremo delgada. Con un aspecto medio cadavérico, sus piernas deben ser del ancho de mis brazos, para que decir de su pecho completamente inexistente. Siempre había sido muy delgada, pero luego de la muerte de su marido, según me comentaron, había entrado en una tremenda depresión que incluso la llevo al hospital por no comer. (más…)