Instruyendo a Eva

Este relato debería comenzar por el día que empezó todo, el momento justo en el que algo cambió y lo hizo para siempre con todas sus consecuencias.

Era por la tarde y como siempre había ido a un parque enorme que se encontraba en mi barrio, paseaba a mi perro por la parte alta del mismo cuando abajo junto al sendero pero apartado de este por unos arbustos había un banco y en él una parejita tonteaba y se metían mano, atraído por la escena me apoyé en un murete y como no, el morbo me pudo. No esperaba ver tanto pero uno par de minutos después pude ver como la chica poniéndose en pie, se quitaba las bragas, mientras el chico se enfundaba el miembro en un preservativo. Al momento ella se montó sobre él. Me pareció de lo más erótico ver a esa chiquilla menear las caderas mientras él con la cabeza apoyada en el respaldo del banco se dejaba hacer casi impasible.

Cuando tan solo tres minutos después vi a la chica levantarse, lo sentí por ella dándome cuenta que todo había acabado demasiado pronto para ella. Con mal sabor de boca por el temprano final volví al sendero y empecé a descender acompañado de mi fiel compañero. Para mi sorpresa al llegar a la altura de donde debía estar el banco apareció la chica, supe que era ella por la roja chaqueta en la que había guardado sus braguitas, pero lo sorprendente era que reconocí a esa chica. Era Eva una chiquilla del barrio a la que conocía desde pequeña, la había visto mil veces saltar con la cara sucia y las coletas deshechas en el parque pequeño de abajo de mi casa. Sus padres al igual que yo mismo llevaban en el barrido desde que se casaron.
(más…)

De vuelta de la playa

Tengo que contarle a Stone lo que ha pasado

-¿Y porque? ¡Yo no voy a decir nada! Me contesta ella haciéndome un guiño

Le sonrío:

-Lo sé, pero desde siempre no tenemos secretos el uno para el otro, y algunas situaciones incomodas se han arreglado por nuestra franqueza, ¡Tengo una idea, vas a ayudarme!

-¿Ayudarte? ¿Cómo?

-¡Ok! ¡Te cuento…!

Diez minutos después estamos en el coche, Lena en el sitio del copiloto y yo detrás de Stone, le pregunto:

-¿Qué tal el partido?
(más…)

Una nena indefensa fue mi perdición

Reconozco que siempre he sido un cabrón y que a través de los años he aprovechado cualquier oportunidad para echar un polvo, sin importarme los sentimientos de la otra persona. Me he tirado casadas, divorciadas, solteras, altas, bajas, flacas y gordas, en cuanto se me han puesto a tiro.

Me traía sin cuidado las armas a usar para llevármelas a la cama. Buscando mi satisfacción personal, he desempeñado diferentes papeles para conseguirlo. Desde el tímido inexperto al más osado conquistador. Todo valía para aliviar mi calentura. Por ello cuando una mañana me enteré de la difícil situación en que había quedado una criatura, decidí aprovecharme y eso fue mi perdición.

Recuerdo como si fuera ayer, como supe de sus problemas. Estaba entre los brazos de María, una asistente social con la que compartía algo más que arrumacos, cuando recibió una llamada de una cliente. Como el cerdo que soy, al oír que mi amante le aconsejaba que rehacer su vida y olvidar al novio que la había dejado embarazada, no pude menos que poner atención a su conversación.
(más…)

Anal con un maduro bien dotado.

Holi!! Ya algunos me conocen por aquí o en Twitter (@putipaoli) y sabían que les iba a escribir de nuevo pero si quieren doy mis características otra vez: me llamo Paola, soy de alguna parte de México, no soy muy alta, delgada, unos pechitos de buen ver pero un culo de mucho mejor vista, piel poco clara, cabello negro y labios gruesos. Si quieren ver como soy en Twitter hay fotos jiji :3

Bueno, mi nueva historia fue con el maduro que había “conocido” con un repegon que me hizo en el bus y de ahí fue después me dio una cogida que no olvido aun, el relato está aquí mismo en la página (La cogida de mi vida).

En aquel entonces aún estaba en la preparatoria e iba de uniforme, aún tenía 18 años. Tomaba el bus de la escuela a mi casa, al señor lo veía muy seguido, pero claro que no siempre teníamos sexo, bueno poquito :3.

Un día de esos donde nos encontramos en el bus, iba casi vacío y él estaba sentado hasta la parte trasera y en cuanto subí nos miramos a los ojos y me fui a sentar a su lado. Como aquella primera vez, pero esta ocasión el llevaba un suéter en sus piernas al cual no tomé mucha importancia. Me dijo:

-Hola, ¿cómo estás?- de una forma muy familiarizada.
(más…)

La doctora

De esta historia han pasado ya 17 años, pero estos días ha vuelto a mi cabeza y he pensado en compartirla. Por aquel entonces tenía unos 15 años y como todo adolescente acababa de descubrir hacía poco mi interés por el género femenino y apenas había descubierto la masturbación. Pero aparte de eso, como es normal no tenía ninguna otra experiencia en el mundo sexual. Mi vida transcurría dentro de la normalidad, entre el instituto, los amigos y el deporte.

Pero mi rutina de adolescente se vio puntualmente alterada por una experiencia que me marco y que aún recuerdo con mucha intensidad. Había tenido unos problemas estomacales, nada serio pero fui a un médico a hacerme un chequeo general para ver que todo fuera correcto. Aquel día llegue por la mañana a la sala de espera y al rato me hicieron pasar.

Mi médico resulto ser una doctora, morena, de pelo rizado y piel bronceada, tendría unos 45 años más o menos, no era una modelo pero aun así era atractiva, además su bata marcaba un escote sutil, pero muy sexy, se notaba que estaba bien servida. La verdad es que me fijaba en estos detalles con la inocencia y la culpabilidad de un adolescente, que pensaba que no debía pensar esas cosas de esa señora, que además de ser médico podría ser mi madre.
(más…)

Mi vecino mirón me desvirgó y lo disfruté

Era mi primer año de universidad. No estaba segura de cómo iba a ser capaz de sobrevivir. No conocía a nadie y me iba a vivir a un piso.

Adoraba vestir con faldas. Tenía suerte de que en la zona a la que me había mudado solía hacer calor hasta bien entrado el invierno. Y aun así con frio no dudaba en ponerme medias bajo la falda para poder seguir vistiendo mi prenda favorita.

En la planta del piso en el que vivía solo había una casa más. No había nombre en el buzón y tampoco escuché nada en el primer día. Quizás estaba sola.

Pasaron las dos primeras semanas. Había hecho algunas amistades pero nada del otro mundo. Aun no me sentía cómoda con mis nuevas compañeras. En el piso de al lado ya estaba segura de que no vivía nadie.
(más…)

Mi sirenita (final)

Salí de aquel antro de la mano de Leticia, me dejé arrastrar por ella que andaba dos pasos por delante. Miré su estrecha silueta y sin poder evitarlo la comparé con las sinuosas curvas de mi sirena.

-Profesor ¿cómo quiere que termine la noche? –preguntó ronroneando-

-Creo que lo mejor sería darnos las buenas noches y regresar cada uno a su madriguera –le contesté con sinceridad-

Ella se paró en mitad de la calle y pegando su pequeño cuerpo al mío busco mi boca.

-venga profesor, dese un respiro. No quiero volver a casa –dijo besándome de nuevo-

Mientras sentía el calor de esos labios, sopesé las dos opciones que tenía, podía volver a casa y seguir añorando otros besos, otras caricias… o por el contrario podía dejarme llevar por esa pequeña ninfa y olvidar durante un rato la soledad a la que me había condenado mi sirena de pelo rojo.

Separé a Leticia de mí y empecé a andar dejándola allí, tras tres pasos me giré y le dije:
(más…)

Mis aventuras con el profe.

Es la primera vez que publico en esta pagina, soy de México, tengo 32 años, tez blanca, pelo negro estura normal, ojos color miel, tengo buenos pechos y buenas nalgas, de complexion mediana. m describo para que tengan idea de como soy. la historia comienza asi un determinado día estaba aburrida de repente m llega una notificación de face q alguien m habia agregado entonces le di aceptar, empezamos a platicar, a conocernos y nos dimos cuenta q eramos del mismo lugar, pero se encontraba fuera por cuestiones de trabajo. el era profesor separado y de repente nuestars conversaciones empezaron a subir de tono y no se dija de color, intercambiando fotos y videos.

soy una mujer sexualmente activa, si salgo al antro o algun lugar y hay alguién que me guste me lo hecho, soy insanciable en la cama cuando tengo ganas de coger lo hago varias veces al día o días consecutivos, no tengo pareja estable.
(más…)

Mi sirena

Mis días hacía semanas siempre eran iguales, desde que decidí aislarme para escribir tranquilamente mi libro. Mis días se basaban fundamentalmente en escribir y dejar pasar el tiempo relajadamente para que fluyera mi mente sin contratiempos.

Era invierno y hacia un frio espantoso fuera de la casa que había alquilado semanas atrás.

No tenía apenas tenía contacto con nadie, en primer lugar debido a mi empatía con la gente, mi interés en la soledad absoluta y además en invierno la zona se quedaba a mitad de su población estival, por ello tampoco había demasiada gente por esos lares y eso precisamente era lo que adoraba.

Me puse la chaqueta, los guantes y la bufanda para disponerme a mi obligado paseo matutino por la playa desierta; andar sin rumbo bajo ese frio activaba todo mi cuerpo ya no tan en forma como años atrás. Como cada mañana me cruzaba con los mismos personajes que al igual que yo paseaban taciturnos, cruzando apenas un par de palabras.
(más…)

¿lo hago bien?

Nunca tuve muchas oportunidades en la vida, me crié en un barrio pobre y desde bien joven tuve que ayudar a mis padres cuidando a mis hermanos pequeños para que ellos pudieran trabajar, hasta que a los 18 me dijeron que no podia seguir pagandome los estudios y que tenia que buscar trabajo y ayudar en casa.

mi sueño era ir a la universidad y estudiar literatura pero ese sueño se alejaba.

Antes de seguir os diré que no soy muy alta (sobre el 1,65), pero tengo un culo y unas tetas que son la envidia de todos el vecindario, con una talla 100 que al ser finita de cuerpo destacan con cualquier ropa que me pusiera.

Siguiendo con nuestra historia me puse a buscar trabajo en seguida pero no me salia nada un dia una vecina me dijo que habia visto un anuncio que buscaban asistenta en el barrio pijo de la ciudad y alli que me fui.
(más…)