Mi esposa cristina, se la cojen dos desconocidos

Anteriormente ya les había contado como cristina me había sido infiel cuando fue a una fiesta y había terminada siendo usada por tres hombres, bueno la siguiente historia es algo similar., ahora verán por que,

Ese día fue un sábado, eran como las cinco de la tarde y cristina se preparaba para asistir a una fiesta, mientras que yo veía la tele., en eso estaba cuando me habla cristina, para que subiera a la recamara, pensé que se trataba de bajar alguna caja o algo similar, pero no, al entrar me tope a cristina envuelta en una toalla, El ropero abierto y sacando ropa.,

– ayúdame a escoger un vestido, hace frió y no quiero ir muy descubierta pero también quiero lucir un poco mis piernas, digo…una nunca sabe si puede encontrar algún buen amante por que déjame advertirte que si me topo con algo interesante….no lo voy a dejar pasar..heee…así que posiblemente no llegue..

– pero cristina si cojimos anoche, no me digas que ya quieres mas…
(más…)

La invitada

Entonces Ana mirándome otra vez con cara de complicidad cogió por la nuca a Teresa y la fue empujando y acercando poco a poco hasta la cabeza de mi polla, la cual debido a la situación empezaba ya a sacar las primeras gotas de líquido lubricante.

Entonces cuando estaba a pocos centímetros de ella, Teresa sacó su lengua y empezó a lamerla por todo su contorno. A continuación bajó hasta mis testículos y también me los estuvo lamiendo y chupando. Seguidamente se pasó un buen rato arriba y abajo saboreándola en toda su longitud desde la base hasta la punta, intentando también tragársela toda como si le fuese la vida en ello. Para ella debía de ser toda una gozada el poder estar sintiendo dentro de su boca aquella polla con la que tanto había soñado desde siempre, habiendo llegado incluso a masturbarse pensando en ella. Por eso se debía estar recreando tanto en cada cosa que iba haciendo. Realmente se notaba que estaba muy necesitada de una buena herramienta como la mía. Después mi esposa quiso unirse también a la fiesta junto a ella y entre las dos me la fueron chupando una y otra vez. Yo suelo aguantar bastante antes de eyacular, pero el tener a dos mujeres como aquellas allí lamiendo sin parar, la verdad es que me estaban haciendo llegar al clímax total, por lo que le propuse a mi esposa que si realmente quería seguir con aquello sería mejor que pasásemos los tres a la habitación, así me podría relajar un poco para que se me bajara algo la excitación y así poder continuar mejor. Entonces Ana se fue a preparar (esta vez sí) la última copa y al regresar y sin decir nada aunque mirándonos a los dos, se fue sola a la habitación. Teresa sin embargo se lo pensaba más. Por eso la tuve que coger de la mano para tranquilizarla y le dije que Ana normalmente no era así, y que si estaba haciendo todo aquello era tan solo por ella, para que pudiese disfrutar de una noche de placer y sexo del que tanto estaba necesitada.

Así que no debíamos de defraudarla. Teníamos que intentar pasarlo lo mejor posible y sin ningún tipo de problemas. Le dije también que aquello no debía de afectar para nada en nuestra relación de pareja, ni en su amistad con nosotros. Dicho todo eso, nos adentramos también en la habitación. Una vez lo hicimos vimos que Ana ya se había desabrochado la blusa, dejando entrever así sus bonitas tetas bajo el sujetador. Entonces Teresa se abalanzó sobre ella queriendo abrazarla de nuevo para agradecerle todo lo que yo le había estado contando, pero al estar las dos bastante alegres, cayeron juntas a todo lo largo de la cama quedando una frente a la otra con sus caras casi pegadas. Ninguna de las dos paraban de reírse y se miraban a los ojos con mucha sensualidad, tanto que yo desde mi privilegiada posición me atrevería a decir que las dos estaban deseando volver a sentir aquella nueva sensación del beso en los labios que se habían dado con anterioridad.

Yo al entrar en la habitación llevaba ya la polla a media asta, pero después de ver todo aquel espectáculo volvía a tenerla otra vez mirando al techo. Entonces comprendí que aunque ellas tuviesen ganas de hacerlo debido a la calentura del momento, por sí solas no iban a atreverse a dar el paso, así que decidí ser yo quien tomase las riendas de la situación. Para ello me desnudé por completo ante ellas y me subí también a la cama indicándoles que se pusieran de rodillas una frente a la otra. Entonces sin dejarlas reaccionar mucho, les puse mi polla en medio de sus caras, diciéndoles que entre las dos tratasen de lamerla en toda su longitud. Ellas al principio se miraron extrañadas pero fue Ana quien poco a poco, empezó a jugar con su lengua sobre mis testículos e invitó a Teresa a que hiciese también lo mismo. Después tras una indicación mía, fueron subiendo por mi polla cada una por su lado hasta llegar a la punta. Una vez allí empezaron a lamerme todo el glande y luego en círculo toda la cabeza de la polla. Yo desde arriba podía ver como en cada vuelta que daban sobre ella con su lengua, acababan juntando sus labios una y otra vez dándose unos buenos besos mezclados entre salivas y líquido de mi polla. Después siguieron chupando y tragando como si aquello para ellas fuese un campeonato de haber quien se la podía meter más adentro, notando en alguna ocasión como chocaba ya mi polla contra sus gargantas. Yo con todo aquello estaba encantado y para no dejar que se enfriase ninguna de las dos, les dije que si querían seguir adelante ahora era el momento. Entonces se miraron con caras de viciosas y al aceptar les indiqué que se acabasen de quitar toda la ropa y se pusieran a cuatro patas sobre la cama, una junto a la otra.
(más…)

Hoy quiero dos vergas, mi amor. Parte 2

Ahí estaba. Cabalgaba durísimo a Raúl, Santi se acercó y metió su miembro, casi a la fuerza, en mi boca. Dios, que bien se sentía. Comencé a gemir. El plug anal hacía su trabajo de maravilla, me sentía dilatada, lista para recibir a cualquiera de los dos en mi recto. Ansiaba el momento de tener dos vergas penetrándome. Qué suerte que Santi aceptó mi propuesta.

–Hoy quiero dos vergas, mi amor.

–Me encanta que seas así de zorra–me contestó mientras metía dos dedos en mi vagina–. Seguro que esto te gusta.

Con su mano libre abrió su portafolio y sacó un plug anal. Lo puso en mis labios. Sabía qué debía hacer. Lo lubriqué con mi boca. Sacó sus dedos de mis entrañas. Empezó a insertármelo por el ano. Estaba tan excitada, que no fue complicado, en tres intentos ya estaba dentro de mí. Llegó el mesero, nos dejó la cuenta. Se fue.
(más…)

Encuentro inesperado

El 13 de agosto del pasado año (2.015), escribí un relato que cambió nuestras vidas y que cada día recordamos mi marido Marcos y yo. Como relataba, siempre fantaseamos con un trio con otro chico y sucedió, fué la única vez que hemos hecho algo semejante hasta el día de hoy, aunque, desde entonces, nos hemos abierto a nuevas experiencias pero siempre en pareja. Para no volver a repetir lo ya relatado paso a describir lo que hace unos días he tenido la oportunidad de experimentar sin premeditación.

Somos matrimonio de Santander, casados hace varios años y con muchas fantasías que compartimos, aunque solo la habíamos experimentado en aquella ocasión; pues bien, con motivo de cambiar algún electrodoméstico que fallaba en un apartamento que tenemos en la localidad de Noja, tuve que ir a abrir a los operarios para su instalación; habíamos quedado que pasarían sobre las 12,30 h y yo fuí a las 11,-h para ventilar la casa y dar un pequeño repaso. Tenía tiempo de sobra y bajé a un bar cercano a tomar un café mientras hacía tiempo, mi sorpresa fué mayúscula cuando me encontré con Fernando (el chico con el que hicimos un trío en Canarias), y que nos cambió nuestra sexualidad, siendo aún mas transgesora y de la cual guardamos un recuerdo imborrable que surge muchas veces mientras hacemos el amor y no hemos vuelto a repetir.
(más…)

Primera cita en la playa

Había conocido a Nuria, una mujer de 4 años mayor que yo por un conocido Chat. Empezamos una buena amistad y nos dimos la dirección del Skype. De esta manera, casi a diario, empezamos a tener conversaciones, me contaba sus historias y yo contaba pocas de las mías. Hasta que un día decidimos conocernos en persona.

Recuerdo que era un mañana de domingo, y como de costumbre me preparé para salir a montar en bici. Justo antes de salir me llegó un mensaje a mi móvil, era Nuria. Me preguntaba que como estaba, que hacía,…lo típico. Ella vivía cerca de playa y era una de las rutas que yo solía tomar en mis salidas en bici, así que decidí que nos veríamos allí, en un chiringuito. Sería la primera vez que nos veríamos en persona, incluso ella ni siquiera me había visto a mí ni a través de una foto. Así que le daba más morbo a ésta primera cita.

Cuando llegué, algo sudado debido al calor que hacía aquella mañana, ella no había llegado todavía y eso que me había entretenido por el camino. Con la bici empecé a dar vueltas cerca de donde habíamos quedado. Tenía una amplia ventaja sobre ella, ya que las únicas pistas que sabía de mi era que iba en bici y el lugar por donde habíamos quedado, pero es que por allí pasaban muchos ciclistas, circunstancia que me hizo sonreír. Al final la vi, paseando frente del lugar donde habíamos quedamos. Era más bajita que yo y llevaba una minifalda y una camiseta verde más bien holgada. La primera impresión fue buena, aunque la ropa que llevaba no dejaba apreciar ni sus pechos ni su culo, aunque parecía poco respingón. Tenía el pelo largo y era castaña.
(más…)

En las dunas

Hola a tod@s somos Ana y Juan, os voy a relatar la excitante aventura que disfrutamos este último verano.

Sucedió en una playa del norte de una isla de España conocida por su sistema dunar repleto de caminitos y zonas escondidas frecuentadas por gente liberal.

La cuestión es que este verano teníamos muchas ganas de jugar en las dunas y esa mañana nos encaminamos a la playa pasando por la zona de dunas (a echar un vistazo). En esta playa (mas de 4 km) hay una zona intermedia donde se practica el nudismo y allí que nos fuimos (curiosamente se llega a través de la zona de dunas).

Llegamos, echamos un vistazo y no había demasiado ambiente, mas bien poco, pero decidimos quedarnos igualmente y crear nosotros el ambiente.

Pues nada en un momento mi mujer ya estaba desnuda (le gusta exhibirse) y se tumbó en la toalla y al poco estaba yo a su lado en la misma situación.
(más…)

Invito a mi amigo a que se folle a mi novia 2

Hola de nuevo, os recomiendo leer mi anterior relato para poneros en situación de la escena.

Después de la Azaña del otro día decidí preparar una cena para Andrea y Jorge. Después decidimos ver una peli.

Yo: porque no vemos una de risa para pasar la noche?

Jorge: por mi bien, me da igual.

Andrea: Habéis visto 50 sombras de grey? yo quiero volver a verla

Jorge: como ya he dicho me da igual.

Yo : eso es una mariconada, nos vamos a poner románticos ahora aquí?

Jorge: bueno deja que elija ella la peli que es la señorita de la casa.

Al final cedí y nos pusimos a poner la película en la televisión. Yo y Jorge llevábamos una camiseta puesta y unos calzoncillos y mi novia llevaba una camiseta mía de baloncesto que le quedaba al ras del culo y un tanguita blanco debajo.

Yo: oye cari y enchufa los altavoces grandes que así estamos como en el cine.

Andrea: no encuentro el cable que enchufa a la tele.
(más…)

¡Cómo chupa mi escritora!

Montse es mi escritora favorita de relatos eróticos, escribe con el seudónimo de (*) (No la busquéis porque su correo está oculto a petición mía). Ella contestó a un correo electrónico que le mandé, y desde entonces somos amigos y “amantes virtuales”, yo me llamo Enrique y vivo en el sur de España, Montse es asturiana y vive en Oviedo.

Montse me contó que tiene un deseo desde la juventud y es tener una experiencia con otra mujer, después de meses mandándonos fotos de nosotros, con ropa y desnudos yo le propuse un trío.

Antes de proponerle el trío a Montse yo había hablado con mi prima Laura que es lesbiana, para convencerla de “mi proyecto”, le mostré en mi móvil las fotos de Montse (no se las pasé por haberle prometido a Montse que no se las mandaría “a nadie” y mi palabra es sagrada). Mi prima quedó extasiada al verlas, al ver los firmes y tiernos pechos de Montse, su coño afeitado y sus atrevidas ocurrencias en las fotos que me mandó. En una foto se vistió de enfermera, pero solo la bata y una blusa muy corta por la cintura, pero sin los pantalones del uniforme ni las braguitas, ¡es muy atrevida!, en otra foto posó para mí con un plátano enorme metido en la vagina, ¡con piel y todo!, la siguiente foto que me mandó era su rostro comiéndose el plátano ya pelado con pose sensual rodeándolo con sus labios y con cara de gusto; de esas tengo más de cincuenta, todas variadas, mi prima al verlas y al ver la ternura de Montse con sus veintiocho años no tuvo duda alguna y me dijo que sí.
(más…)

Quiero un trío.

Sebastián y yo somos pareja hace un año y medio. Nos amamos, él es para mí y yo para él.

Pero lo cierto es que en el tema cama… no era muy bueno que digamos. A mí me faltaba algo. Quería más.

Una noche, al final tuvimos sexo aunque viniera cansada de trabajar. Acabé y me acosté dándole la espalda. Sebas me abrazó y me dijo, “Eww, ¿qué pasa?” Yo no contestaba. “Me tenés que contar, si no, no lo puedo solucionar, amor.” Así que me di vuelta, y sin pensar, le dije:

-Quiero un trío.

– Ok, dijo él, y se acurrucó conmigo para dormir. Con ese tipo de reacción, pensé que no estaba ni cerca de acuerdo. Me dormí.

Pasaron meses, y un día fue mi cumpleaños. Fuimos a cenar, todo muy lindo. A la vuelta en el taxi veo que agarra su celular, y empieza a escribir. ¿Pasa algo?, le pregunto “No, em, nada, todo bien.” Seguro?, le insisto. Emmm, si amor, todo bien. Me quedé pensando “qué raro!” y seguimos el viaje.
(más…)

Fantasía en San Fermín

Dani

Nos pasamos la noche tomando copas. Vas vestida de sanfermin, pero a tu manera. Muy morbosa. Short ajustado, zapatillas de esparto pero con tacón y una camiseta escotada por delante, y con la espalda bastante al aire, pese al peligro de que, la cantidad de borrachos que hay, te toquen: Sin sujetador. Un morbazo.

Nos pasamos la noche tocándonos disimuladamente, las apreturas a veces lo facilitan. Además, los hombres en esos momentos te tocan, y te excita ser sobada. Me vas comentando al oído quién te toca y qué te toca.

Y una de las veces me dices que te ha tocado al pasar una mujer que ahora nos mira insistentemente. Te pegas a mi. La miras. Ella nos mira. Os provocáis con la mirada y vuestras manos disimulan tocamientos en vuestros propios cuerpos.
(más…)