Celos del pasado

¿Sabes?, a mi mujer la conocí de jovencito. Estuvimos juntos durante varios años. Eran tiempos distintos. Muy distintos.

Ufff…. Poder tocar unas tetas, ¡qué maravilla!. Necesitabas años de relación.

El sexo era casi tabú…. Había que ir poco a poco. Y más en una ciudad tan pequeña donde todo el mundo te conoce. Algún morreo. Luego los manoseos. Poco a poco, las tetas. Hasta llegar al objetivo final. El coñito. Luego ya… Pajas en los cines. En el coche…

Me costó tiempo desnudarla. Mi polla jugo por fin en su coño peludo. Ya no solo fueron mis dedos… Recuerdo su primera pajilla… No tardé en poder comerme su coño. Mi lengua bebió y lamió su chocho… y lógicamente mi polla se fue acercando. Jugó y jugó en su entrada. Entre los labios de su vagina.

Tras mogollón de días, una tarde me permitió que empujara. Un chillidito. La había desvirgado. Con más miedo que vergüenza me la follé por primera vez. Mi polla la había perforado.

Durante un año más o menos me la estuve follando, pero ella muy tradicional. Apenas me dejaba jugar más. En la cama, o en el coche si no quedaba más remedio. Nada de sexo oral por supuesto. Eso de chupar una polla… y si tenía que masturbarme… No la gustaba cogerme la polla. Naturalmente lo de hacerlo por detrás… ni loca….

La relación se rompió. No por el sexo, no, sino por otras cosas. Sobre todo porque encontró trabajo y cambió de ciudad. Yo tardé algo más. Nos fuimos distanciando y… un día la dije que… no hizo falta más. Lo entendió y ni me dejó terminar la frase. Cada uno por su lado.

Volvimos a vernos años después. Había cambiado y yo también. Claro.

Y lo que tenía que pasar pasó. Nos volvimos a acostar. Ambos más maduros, personalmente hablando. Y follamos como locos. Me gustó. No puso objeción a cogerme la polla con la mano y jugar con ella, en masajearla… En eso había “madurado” muchísimo.

Nos casamos.

Llevábamos ya unos años casados. Una noche, en plena borrachera nos pusimos a hablar del pasado.

Y salió el tema del sexo….

Yo había tenido más de una aventura… Ella lógicamente también….

-. No me lo creo, con lo mojigata que eras, se me ocurrió decirla….

Al romper estuvo una temporada en casa. Llorando. Enfadada con la vida, dijo. Pero eso se pasó y… Salió a la calle. Rompió con todo. Además ya tenía trabajo y no necesitaba ya de nada ni de nadie. Y a vivir la vida.

-. Una temporada descarriada, dijo… Un verano en la costa, vacaciones …Vio a una chica haciendo top les… y desde entonces no volvió a usar sujetador con el bikini. Así en todo. Discotecas…Fiestas… El desmadre total.

Según dijo, literalmente, se la follaron en todos los sitios. Discotecas, playas, piscinas, bares… Se la acercaba cualquier tío, y si la gustaba, pues se dejaba bajar las bragas… No era nada. Solo tíos de usar y tirar… Una noche, un polvo y hasta luego.

Ella no buscaba el sexo ni iba por ahí pidiendo caña. Solo que si salía y había sexo, pues no decía que no. Se dejaba follar y punto. Y muchas noches, regresaba a casa sin bragas.

Cuando se acabó el verano, volvió a casa, al trabajo y se centró un poco. Seguía follando con cualquiera, pero ya no era tan exagerado como en vacaciones.

Luego conoció a Andrés.

Empezaron a salir… Era una relación normal…. Pero Andrés era….

Lógicamente acabaron en la cama… Como con tantos otros antes, pensó mientras se dejaba desnudar. Pero esta vez fue distinto.

-. ¿No eres virgen? la preguntó Andrés la primera noche.

-. No ¿qué pasa, te importa?

Y Andrés sonriendo dijo que no, que mejor. Y se la folló. Un polvo bestial y ahí quedó la cosa.

Pero desde la primera noche fue distinto. Andrés tardaba más. Y una de las veces, una especie de gusanillo la recorrió entera y la hizo gemir. La gustó. Diría que fue el primer orgasmo de su vida.

En menos de una semana, ya no solo la follaba, la chupaba el coño, (se lo había afeitado), la comía las tetas hasta dejárselas llenas de moratones, la hacía ir sin bragas por la calle… y desde luego, la hacía acariciarle la polla. Yo había tardado meses por no decir años.

Una noche, se la puso en los labios. Ella la besaba. Él quería más. Acabó haciéndola abrir la boca y se la metió entera. Su primera mamada, me dijo riendo.

Desde esa noche se la fue metiendo hasta hacer que las mamadas fueran algo habitual. Incluso aunque no hubiera sexo después. Me refiero, dijo, a que cuando le apetecía me la metía en la boca. No sé cómo explicarte… por ejemplo, en un semáforo, me decía: mira quien asoma y se la chupaba, aunque nos pudieran ver… o en los ascensores del garaje o en el cine… o simplemente viendo la tele… Vamos que el amigo la entrenó y la enseñó a chupar las pollas pensé para mí.

¿… te… lo… tragabas?… Pregunté tartamudeando. Sí claro, contestó tan campante. Bueno las primeras veces no. Ya sabes que me daba un poco de asco, pero luego pues le fui cogiendo el truquillo y ya me daba igual. Además, sé que le gustaba y … bueno que me lo comía siempre.

-. Vamos que Andrés te volvió una experta en esto del sexo… Se rio y lo negó.

-. Hombre, te acostabas con él, te enseñó a mamarle la polla y a comértelo todo… tu dirás.

Es que eso no fue todo… me dejó perplejo. ¿qué más podía haber? Tengo que decir que a esas alturas estaba excitado y tenía dentro de mi cabeza un coctel molotov bestial entre los celos, la envidia, el morbo…

Y la cogí su mano. Me la lleve directa a mi polla. Ella se rio. La tenía tiesa como un poste.

Comenzó a menearla… Despacito, de una forma, de un modo que antes no lo había hecho nunca… ¿Cómo a Andrés? Pregunté… Si como se la meneaba a Andrés algunas veces, dijo ella tan fresca….

Y me lo dijo…. el ritual era desnudarse en cualquier lado. Pajearse, lamerse… muchas veces, chuparle la polla y los huevos… ponerse a cuatro patas o de frente, según fuera el lugar y… zas a follarla. Alguna vez, a la hora de correrse se la sacaba y se corría por su cuerpo o se la metía en la boca. Por supuesto tenía las tetas muy bien regadas…

De distintas formas, respondió cuando la pregunté cómo se la mamaba, cómo hacía cuando se corría. A veces me la metía hasta la garganta. Otras suavemente. Sí, se la lamia hasta correrse en mi lengua… Ufff… me lo hacía desnuda… vestida… de mil formas…

En ese momento, un escalofrió me recorrió entero… puta… no pude evitarlo se me escapó. Y sonrió….

-. Si… cariño… una puta… eso me decía Andrés… sigue puta, sigue…. Me decía Andrés…

Follaban. Muchas veces en pensiones, hoteles o casas de otros amigos. En la calle y en los parques más de un día cuando se ponían cachondos como motos. Pero la mayoría de las veces en la casa de Andrés. Era el mejor sitio. Al principio solían follar con condón… pero luego no, cuando hubo más confianza dejaron de usarlo… Se sentía más…

Una noche se subió “el calor” más de la cuenta.

Esa noche estaban muy salidos. Y la polla se acercó por detrás…

Ahí no, le dije… y él insistió. Probemos… despacito, despacito… Mira, ya está media polla dentro… ¿la sientes? ¿ves como no pasa nada?… Y despacio con movimientos muy lentos me desvirgó el culito. Adelante atrás. Un parón. Adelante atrás. Así hasta correrse allí adentro.

Desde ese día, se incorporó en sus juegos y más de una tarde volvía a casa con el culito lleno de leche… Ahí se podía correr tranquilamente sin riesgo de embarazo. La gustaba sentir como la polla engordaba, daba esos espasmos y soltaba los trallazos de lefa…

No estaba mal. Hasta que un día, un poco pasados con el alcohol, se acabó la ternura y la polla entró a tope. Hasta dentro. Hasta las bolas. Ese día con el culito desvirgado le oyó decir: te voy a romper el culo, so puta, te voy a taladrar el culo. Y todo su rabo entró en ella de forma potente y brutal. Gritó, se agarró a las sábanas, mordió la almohada…

-. Lloraba… Le llamaba bestia… animal… y él pasando de todo, solo me daba por el culo, y cuanto más lloraba más fuerte me embestía. Cállate so puta, te le voy a revenar, decía. Y desde luego, me le reventó. Hasta me hizo un poco de sangre. Me dejó follada por delante y por detrás para un mes, sobre todo por detrás.

Juró que no volvería con él. Se vistió y se fue, pero cuando llego a casa la dolía el culo y cuanto más la dolía más se excitaba y más se acordaba de el de como se la follo de como se la metió, de los orgasmos que tenía…. Y se masturbó mientras le llamaba por teléfono…

Fue la primera vez que Andrés fue a su casa y salió a recibirle completamente desnuda.

Esa noche Andrés la afeitó el coño por primera vez, no la dejó que lo hiciera ella, y la volvió a follar el culo como un animal. Ella se masturbaba mientras la metía toda la polla a lo bestia y alcanzó su primer orgasmo anal.

Y desde esa noche, el sexo anal fue ya parte de sus rituales….

Acabó rompiendo con Andrés… Si, se querían pero no estaba enamorada… Además su familia… súper conservadora, con pasta y todo eso y yo no era virgen… Era solo un entretenimiento, la guarrilla que se estaba follando… Y ella lo sabía y lo aceptaba.

Me volvió a repetir que no estaba enamorada… pero… la atraía… me repitió que no era ni guapo ni feo. Normal. Que tenía mucho morbo, mucho… no sabía cómo decirlo… La atraía y la gustaba follar con él, arrancó a decir… no es que tuviera un aparato gigante… pero si súper duro y muy potente….

Muchos días se la echaba dos y tres polvos seguidos. No uno por la mañana y otro por la noche no… dos y tres seguidos, se la follaba y descargaba por los tres agujeros dijo…

Ahora, eso si… Era… bruto como él solo.

Tenía la llave de casa. Al final se la dio. Entraba, y si estaba por ejemplo en la cocina y venía con ganas, pues empujón, la tumbaba de bruces encima de la mesa y todo para abajo. Me arrancaba las bragas y me la metía. Si tenía más cerca el agujerito del coño, pues sin problema y si se acercaba a “la puerta de atrás”, pues también. Pero así a palo seco pues algunos días era doloroso. A él le daba igual, me la metía y no paraba de follarme hasta descargar… y créeme, aguantaba un rato… Y a mi me encantaba que me follara así… a lo bestia… llamándome puta mientras me daba esos viajes… ufff. Me ponía hasta de puntillas…. Si me levantaba de lo fuerte que empujaba… era una locura…

Fue una ruptura muy civilizad. Pacífica. Y si nos volvemos a ver ¿qué pasará?, me dijo Andrés, pues nada, nos saludamos y nos echamos un polvo por los viejos tiempos, le dije yo. Follamos y le hice la mamada más espectacular que pude. Por lo menos en la que más empeño puse…

Andrés era una máquina follando. Fue el hombre que mejor se la había follado confesó medio borracha… luego ya… pues sí, hubo unos cuantos más. Mismamente ese verano… La costa… Me volví la típica guarrilla de discoteca que se la podía follar cualquiera. Lo mismo que el año anterior, pero ahora… pues como como ya tenía el culito abierto y no me importaba comerme una polla o dos… pues… más exagerado….

Más de uno me puso boca abajo y me dejó el ojete en carne viva… Era una pasada… Ufff… Iba de orgía en orgía… Llegué a hacérmelo hasta con tres tíos al mismo tiempo, increíble… si me hubieras visto…. Llegué a tener los tres rabos dentro de mi cuerpo a la vez…

Y justo en ese mismo instante, sentí que me explotaba la polla.

Pensé que sería una corrida bestial en su mano … pero me equivoqué. Con una rapidez increíble, apretó la base de mi pene y evitó que saliera ni una sola gota. Su boca rodeó mi capullo y sentí su lengua. La corrida, efectivamente fue bestial… pero no en su mano, sino en su boca.

Ahora sabía quién la había enseñado a hacer eso… Nos dormimos… y a la mañana siguiente nada más despertar…

Desde ese mismo día yo también empecé a follarla por el culo…y a correrme en su boca hasta el final. Ahora no tenía excusa para negarse. Y la verdad, no dijo nada. Si lo hubiera intentado antes seguramente antes lo hubiera hecho. Primero Andrés y luego todos los que vinieron detrás la tenían bien dada por el culito.

Ha pasado tiempo desde esa confesión. No se me va de la cabeza que Andrés fue su mejor amante. Tanto la dominó que consiguió que le chupara la polla y le permitió que se corriera en la boca. Y no lo olvido. Fue el que consiguió su primer orgasmo y el que, por qué no decirlo, la reventó el culo de verdad. Envidia y celos si… sobre todo celos y ahora además preocupación.

Hace una semana ha visto a Andrés por la calle. Han hablado, se han reencontrado. Esa noche su coño estaba calado. Lasciva, lujuriosa. Follaba conmigo pero sé que su mente estaba recordándole a él…

Me he tirado toda la mañana en la oficina pensándolo. ¿Se habrán vuelto a ver? ¿Quedarían? ¿Se darían los teléfonos?… No puedo evitar pensarlo, no puedo evitar las sospechas, no puedo evitar que mi polla se ponga tiesa… A lo mejor la de Andrés ya está en su en su boca… o reventándola el culo como la primera vez… Joder lo que me arrepiento de mis palabras… Cuando aquella noche me lo contó, cuando me dijo lo de echarse un polvo por los viejos tiempos, me preguntó si a mí me importaría… y borracho de lujuria la dije que no, que podía hacerlo… que podía follárselo…

No puedo sentirme más patético… Todo un ejecutivo cascándosela en el W.C. de la empresa… pensando que a lo mejor esa puta está follando con su antiguo amante… Joder… y me corro como un cerdo…. Uffff….

Hoy se ha depilado el coño. Me ha dicho que tocaba ginecólogo… Revisión rutinaria… Un besito de despedida como siempre, pero la he visto irse “muy contenta”.

Tarda en llegar…

Su móvil me está diciendo donde está… ese localizador…. ¿qué hago? ¿lo activo?

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