Defraudado me dejo esta juventud

Muy buenas a todos, desde este medio os hago saber de mis experiencias, me gusta contárosla de tal manera que os imaginéis que estáis participando, ya me gustaría que fuera así… deseando de que podáis disfrutar conmigo. Siempre me he esforzado a través de los años en mejorar, aprovechándome cualquier oportunidad para satisfacer o que me satisfagan, no suelo hacer amigos pues en verdad no los busco, aunque finalmente la amistad surge del mismo roce.

Como bien sabéis mis preferencias son los hombres maduros activos… muy maduros, maduros activos que buscan un pasivo que les satisfaga, maduros que desean un pasivo y hacer posible sumiso sin que tenga pluma o sean afeminados, maduros que buscan una buena putita que preñar.

Soy de esos que buscan sexo esporádicos sin compromiso, soy de esos que me entrego al máximo, no negando mi experiencia a aquellos que me atraen. Como suelo decir… “Me da igual donde lo hagamos, siempre y cuando sean en ese momento y lugar, ya que debemos de disfrutar y gozar ambos, pues para el momento que lo hacemos… el lugar es lo de menos”. Si son muy maduros a veces no me importan como son, pues me gusta aprovecharme de esa complicidad que solemos tener, me excita el morbo que estos crean. Hasta el grado que son ellos los que invitan a más de uno a unirse, oportunidad que a veces aprovecho aunque a veces sean muchos a satisfacer, pues cuando estás en plena faena no sueles decir no.

Siempre miento ese dicho… “No hay maduro que no desee ser mamados y hacer posible… follarse un buen culo”, contestándome algún que otro no tan maduro. Que me mienta y con todo el derecho que no solo los maduros lo desean, pues no hay joven, treintañero o cuarentón que no lo desee igual. Pues a lo vivido en mis dos anteriores experiencia… me remito, mirad me sentí defraudado el pasado jueves cuando me acerque al Charco de la Pava a eso de las 20:00 horas. No encontré nada que me gustara, quizás fuera porque jugara el Sevilla F.C… quizás, aunque también podría ser por el tiempo de perros que hacía, no dejando de llover durante todo el día.

Deambule de un lado hacia el otro, me fui al fondo pero ni por esa encontré algo que pudiera saciar o me saciara… mmm, hasta que cansado me situé a un lado… lado que no era otro que junto a los monolitos, monolitos que están paralelo a la carretera que da a la dársena del rio.

Pasaron muchos vehículos y a todos tras ver sus ocupantes dije que no, ocupantes que eran jóvenes… jóvenes de entre los 20 y los 30 años, incluso los 40 años aproximadamente. Ocupantes que por su edad no me atraen, hasta que una equivocación por mi parte tuve que aceptar a uno de ellos, error que no fue otro que aceptarlo cuando la oscuridad me hizo creer que era mayor, oscuridad que me engaño y como tal tuve que cumplir.

Pero ser sincero… tardo mucho en bajar, quizás creyó que yo me bajaría en mi coche y como una putita iría a su encuentro, cosa que se equivoco. Acabando por ser él quien tras salir de su automóvil, acabo por acercarse y estando frente a mí ventanilla, soltó…

“Buenas noches”, dijo.

“Buenas noches”, conteste y pregunte.

“Pasivo o Activo”, dije.

“Activo”, contesto.

“Que buscas exactamente”, pregunte nuevamente.

“Busco que me coman la polla y poderme follar un buen coñito”, soltó.

Salí del coche y tras ponerme junto a él cerré la puerta de mí coche, lógicamente y como suelo hacer mientras este se decidía a salir de su coche o no, solté todo lo que tenía en los bolsillos y me introduje sobres de preservativos, vaselina y toallitas húmedas. Una vez fuera de mi coche al tiempo que este se recostaba sobre este, mirando hacia el rio, soltó…

“Bajamos abajo, nos despelotamos y te la comes “, suelta.

Yo me situé frente a mi coche… justo a su derecha, mientras escuchaba a este… miraba a los coches pasar delante de nosotros, ocupantes que deseaban ver si había tema o no, ocupantes que tras verlos no deseaban que se hubieran unido. Comenzando este por alargar su brazo hasta posar una de sus manos hasta mí cintura, haciéndome acercar aun más y rodearme por sus brazos, dejándolo caer hasta mis nalgas… mmm. Comenzándomelas a magrear con ambas manos, amasándomelas e introduciendo como podía sus dedos entre mis glúteos… mmm, contestándole yo…

“No… mejor nos quedamos aquí, abajo estará todo lleno de barro por la lluvia caída”, solté y continúe.

“Además con lo oscuro que esta esto, te aseguro que nadie nos vera”, expuse.

Observe a este como miraba hacia un lado y hacia el otro… no creyendo mis palabras, aunque nervioso… no dejaba de magrear mis nalgas. Comenzando a intentar introducir sus manos entre mi pantalón y mi cintura, labor que le facilite yo una vez que me quite el cinturón, desabotone el botón y baje la cremallera de mi pantalón. Bajándome finalmente este el pantalón, sintiendo sus cálidas manos magrear mis nalgas al tiempo que yo acaricio su duro miembro sobre el pantalón, luchando minutos después por sacársela de este… sin que este me prestara ayuda, cosa que no me gusto. Sugiriendo este…

“Pues vámonos mejor a mi coche, nos sentamos detrás y me la comes, mientras preparo tu coñito y después te pueda follar”, suelta.

“Vale”, contesto.

Pero antes de irnos a su coche y viendo los números coches que se nos acerca desde lejos, no dejo que se marche aun y ante la sorpresa de este… me agacho. Tomo su polla con mi mano derecha y me la llevo a la boca, comenzando a lamerle tanto su glande como su tronco, descendiendo hasta sus genitales… aaahhh!!!. No dejando este de gemir y de sujetarme mi cabeza a modo de que no la aparte, notando su visible nerviosismo… nerviosismo que me hace presentir que no me duraría mucho, soltando…

“Vámonos ya al coche”, dice nervioso.

“Espérate que acabo con este bocadito y nos vamos”, conteste.

Bocadito que no fue de otro… que estar arrodillando frente a él, arrodillado al tiempo que con su polla en mano, no solo masturbaba polla… polla que estaba bastante dura… ooohhh!!!. Comencé con darle un chupetón en su glande, absorbiendo al tiempo que lo masturbaba., mientras este suspiraba y gemía, no dejando de sujetar mi nuca, no dejando de decirme…

“Vámonos ya al coche”, soltaba nervioso.

Coche que fuimos finalmente, tras la insistencia de éste y tras hacerme levantar. Coche que estaba detrás del mío, tras abrirlo con rapidez hecho los asientos delanteros hacia delante… sentándose detrás, una vez dentro del mismo vehículo se bajo tanto el pantalón como calzoncillos, dejándolos en sus tobillos. Yo en cambio me baje tanto los pantalones como calzoncillos fuera, me los baje a la intemperie… quizás como reclamo ante posibles merodeadores… mmm.

Acabando por introducirme ante las insistencias de este, me introduje dentro del coche y me coloque de manera que pudiera comerle la polla sin problema alguno, mientras él se dedicaba a penetrarme con sus dedos mi culito… aaahhh!!!.

Este suspiraba una vez tras otra más aun desde que tras tomar su tronco, me introduje la mitad al tiempo que con la punta de mi lengua recorría sus venas, mientras este gemía y me hacía saber lo bien que lo hacía… aaahhh!!!. Comencé a masturbarme al tiempo que este se dedicaba a follarme ya con dos de sus dedos, mientras me deleitaba con su miembro… llevándole casi a la culminación. Digo casi… porque cuando pasaba un vehículo cerca, este nervioso que estaba… no dejaba de bajársele la erección, vehículos que con todo corazón deseaba que se detuviera. Vehículos cuyos ocupantes deseaba que bajaran y se nos unieran, deseaban que me diera sus pollas o a ser posible que se ocupara de mi orificio anal, deseando que sin permiso me tomaran y me reventaran… ooohhh!!!.

Pero tras la desilusión y encima doble, doble digo… pues ni se bajaron nadie y encima a este tras perder su erección, erección que me tocaba nuevamente levantar. Comenzando yo nuevamente a recuperarla, tragándomela hasta sentir su glande entrar en mi garganta, sacármela para comerme sus genitales… chupándolos y lamiéndolos, alternando con un leve masajeo por su perineo… uuuffff!!!.

No dejaba de disculparse, no dejaba de excusarse… como si los demás tuvieran la culpa, como si no supiera en tales sitios eso es lo normal. No dejaba de bajársela al tiempo que este no dejaba de excusarse, justificándose por los nervios y hacerme saber…

“Si estuviéramos en una cama, no me pasaría esto”, soltaba.

Cosa que dudaba la verdad, soltándome finalmente…

“Vamos fuera, vamos a ver si follándote no me pasa lo mismo”, soltó.

Salimos de su coche al mismo tiempo que yo, tras girarme me incline a modo de poderme apoyar en el asiento, dejando mis nalgas a su altura al tiempo que tras romper uno de los envoltorios, envoltorios que era de vaselina, comencé a impregnar mi orificio anal a modo de facilitarle la penetración… uuummm!!!..

Este a su vez rasgo el envoltorio de condón y tras sacarlo… acabo por colocárselo, una vez puesto se puso detrás de mí al tiempo que colocaba su glande entre mis glúteos. Sintiendo este como presionaba mi orificio anal, sintiendo como presionaba contra mi orificio, teniendo la mala fortuna que no entraba. No quedándome otra que ponerle vaselina en su polla, comenzando a masturbarlo al tiempo que la impregnaba, facilitándole aun más la penetración, penetración que para esas alturas ya ni deseaba.

Achacando este la culpa ahora a mi dilatado orificio, intentando penetrarme con sus dedos a modo de poder excitarse nuevamente, haciéndole saber…

“Mira, dejémoslo ya, no estás para mucho más”, solté.

“Lo siento… no sé qué me pasa, otras veces soy un campeón”, soltaba excusándose.

“Déjame volverlo a intentar otra vez”, rogo.

Tras dejarle, volví a inclinarme al tiempo que con dos de mis dedos me penetraba, modo que intentaba dilatarme aun la futura penetración. Cosa que este en vez de penetrarme, acabo por colocar su polla entre mis glúteos y comenzar a pajearse, pensé que sería una manera de que se le levantara, pero en vez de eso acabo por correrse. Corrida que vertió sobre mis nalgas, corrida que sentí como se diluía por mis muslos, liquido caliente y pringoso que este dejo, mientras restregaba su glande de lo que quedaba de erección. Suspirando como si hubiera hecho un logro, contento de haberse corrido, pero la verdad que no era para tanto, pues defraudo… la verdad. Tanto hablar de la virtud de lo más jóvenes y van ya dos, dos los que en un mes me han defraudado.

Espero que os haya gustado tanto como a mí contároslo, disfruto con ello tanto que volviendo a recordar aquella experiencia no puedo remediar masturbarme, llenando de leche calentita y espesa toda… mmm!!!.

Obviamente habréis notado que soy pasivo e incluso algo sumiso, siendo mis preferencias, hombres maduros… muy maduros. Bueno os dejo ya… espero que no seáis muy crueles conmigo, aunque me deje hacer y como una buena putita que dicen que soy. Mi email es Jhosua 1970 @ gmail . com, lógicamente va todo junto, hasta pronto.

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