El enigma de mi profesora

Esta experiencia real me ocurrió a los 18 años, ya trabajaba a tiempo completo y estudiaba en un instituto nocturno que se llamaba INBAD para sacarme al menos el BUP. Acudía 3 días por semana a estas clases nocturnas, teníamos dos profesoras en clase, yo era el alumno mas joven con diferencia…

A una de las profesoras, le caí muy bien, me hacía más seguimiento y me prestaba más atenciones que al resto de alumnos-as, supongo que por ser el más jovencito de la clase. Esta mujer que entonces rondaría los 40 años, no tenía ningún atractivo físico apreciable, vestía muy informal con ropas de épocas pasadas, siempre muy holgadas y que no le quedaban bien, una melena bastante descuidada y desarreglada, unas gafas de mucha graduación nada bonitas y en clase nunca le vi trazos de ningún maquillaje, como os decía, no mostraba ni se percibía ningún atractivo. Lo que si destacaba en ella, era una voz preciosa y su agradable forma de ser, aunque bastante tímida y retraída, era muy amable con todo el mundo y realizaba su trabajo de forma admirable.

Tras un trimestre y unos exámenes bastante flojos, me pidió que me quedara al finalizar una clase para charlar conmigo y se ofreció a darme clases de refuerzo si yo estaba dispuesto a esforzarme un poco más, mi trabajo no me dejaba más opciones que los fines de semana… me costó aceptar, creo que por pereza, aunque puse excusas de que trabajaba toda la semana y que necesitaba descansar, bla bla bla…pero al final acepte, aunque no con mucha convicción, no fui capaz de decirle que no, esa forma de hablar que tenía me seducía enormemente y lamentaba que detrás de ella, no habría una mujer atractiva, siempre me sentí muy atraído por mujeres bastante mayores que yo.

Las primeras clases, todo fue correcto y se remitía a reforzarme en lo que andaba más flojo, quedábamos en sábados o domingo a media tarde, poco a poco yo me fui sintiendo más tranquilo, más relajado y empezamos a hablar de mas cosas personales y hacernos más amigo, generamos mucha confianza entre nosotros por gustos comunes, aunque las conversaciones era yo el que aportaba vivencias personales y ella se mantenía al margen, apenas supe cosas de ella, pero era como os decía muy agradable y las clases me estaban viniendo fenomenal. Ella vivía sola en un ático, con una gata, cuando llego semana santa me pidió un favor, que le atendiera a la gata y sus plantas mientras se iba de viaje unos días fuera, me dejo las llaves de su casa y quedamos así. A la vuelta nos vimos en clase y yo olvide su llave, quedamos que se la llevaba el finde en nuestras clases extra…llegue a su casa, llame al timbre y al no responder utilice la llave, al entrar me grito desde el baño que le esperara, que se estaba dando una ducha, la verdad es que salió de su habitación con un batín estilo oriental de color rojo, su melena suelta y mojada y me dejo ojiplatico, nunca la había visto así, se insinuaban unas curvas por todo su cuerpo que nunca había visto, dejo entrever una cintura y un pecho importante en tamaño, pude ver algo de sus piernas y eran preciosas, así como un descubrimiento que me llamo mucho la atención, pecas por su cuerpo y verificar que era pelirroja natural, llevaba tan mal el pelo habitualmente que pensaba que era teñido, pero no, ahí apareció una pelirroja que me dejo totalmente parado en mitad de su salón…yo siempre la veía con ropas sin colorido, con jerséis grandes de cuello alto desde que yo la había conocido, pantalones negros que no delataban nada su figura, con el pelo recogido, sin maquillar, con sus gafas de pasta. En ese momento descubrí que era una mujer muyyyy atractiva, de hecho hasta que no oí su voz, dudaba si era ella… se quedó cortada al ver mi expresión y me pregunto algo sobre si me encontraba bien o algo así, no estoy seguro pero dije algo ininteligible… imagino que se dio cuenta de todo, se cambió de ropa y volvió mi profesora de siempre con sus sudaderas XXL y sus pantalones de chándal llenos de pelos de su gata, pero desde aquel día todo cambio entre nosotros…yo no la miraba igual, no podía quitarme de la cabeza su imagen real, me enamore de esa mujer, la deseaba y comencé a masturbarme pensando en ella y alguna vez en su cuarto de baño, durante las clases. Día a día se lo hice notar, la atracción que sentía hacia ella, aunque de forma muy discreta y fui descubriendo mas cosas de ella… que apenas salía, que no tenía muchos amigos en la ciudad porque no era de aquí, nada de novios o amigos especiales, sus padres habían muerto muchos años atrás, su vida era dedicada al trabajo, media jornada en un colegio y la otra en el instituto nocturno, mas clases extra y era voluntaria en un proyecto social. Un día me atreví a proponerle algo fuera de su casa, ver una obra de teatro y a tomar algo, acepto lo del teatro a regañadientes pero no le parecía bien el plan posterior, insistí, insistí, insistí y le propuse entonces hacerle una cena en su casa después del teatro… fue una tarde maravillosa, prepare unas cosillas de picoteo y algún plato que se me daba bien gracias a mi madre…compre una botella de vino y fue una cena muy especial, el vino soltó nervios, tensiones, confesiones y una charla que derivo en lo que yo deseaba pero ella intentaba evitar, me conto muchas cosas personales, de pronto se emocionó, le cambio la cara y se puso a llorar, descorcho otra botella de vino y la llorera fue en aumento, al poco rato estaba muy borracha y descontrolaba, me abrazaba y me rechazaba a partes iguales, me decía que me fuera y me gritaba que me quedara… se encontró mal y acabo vomitando todo en mitad del salón, volvió a llorar y llorar, la ayude a llegar al baño, como pude le quite algo de ropa y se quedó tan solo con su ropa interior, estaba tan borracha y desorientada que no creo que fuera consciente de nada, le di un baño y le limpie todo el vómito a duras penas y teniendo que contener mis nauseas, la termine de desnudar como pude, la envolví en un albornoz y la acosté en su cama, me quede un rato allí y en pocos minutos se quedó dormida. Recogí y limpie todo el estropicio y me marche a casa de mis padres, le deje una nota que cogía sus llaves y volvería a la hora del desayuno.

Volví a su casa a primera hora de la mañana, con unos croissants y fruta…me la encontré levantada y nada más entrar me recibió con un largo abrazo, solo decía gracias, gracias, gracias…se había puesto el batín oriental que le vi semanas atrás y no llevaba nada debajo, el largo abrazo hizo que su batín se abriera y yo tuve una erección más que evidente, estoy bien dotado y aquello se puso firmes queriendo salir de mi chándal, me miro a los ojos y me beso sin mediar palabras, lo que ocurrió después lo recuerdo como la primera vez que hice el amor con una mujer, fue hermoso, dulce, apasionado…descubrí un cuerpo de mujer impresionante, un cintura de vértigo, unos pechos grandes llenos de pecas y con piel blanquita que parecía seda al tacto. Me deleite con todo su cuerpo, no quería prisas, ella me pidió que la hiciera suya, pero yo estaba bloqueado y no sabía cómo seguir, solo me recreaba en ese cuerpo que había tenido tantos días delante de mí y no había ni siquiera imaginado. Yo no era ningún experto, con mis dieciséis años había tenido algunas experiencias, pero nada reseñable hasta el momento, ella se dio cuenta al verme muy excitado pero sin tomar una iniciativa clara, le salió la profesora que lleva dentro y comenzó una clase magistral, en esta ocasión de sexo.

Me llevo a su coño, me pareció el más hermoso que había tenido delante de mí, aunque fuera el más maduro de todos, ya estaba excitada y su néctar me pareció el más rico de los vinos que hubiera probado, me fue indicando donde y como, con que intensidad…resulte ser mejor alumno que en las materias de clase y pronto cobre autonomía propia, descubrir el primer orgasmo de una mujer en mi boca es uno de los recuerdos más excitantes que guardo en mi recuerdo…vinieron algunos más ese día y siguientes.

Yo estaba muy excitado, pero seguía un poco bloqueado de como continuar…tenía mi polla a punto de explotar, ella me tranquilizo y comenzó a besarla, para mi estima personal me dijo que era la más grande, gruesa y hermosa que había tenido entre sus manos y que era suya y la haría suya hasta que yo dijera basta.

Tras una larga y lenta chupada que me tenía en los cielos, se tumbó en la cama y me dijo que me pondría sobre ella…nos volvimos a besar como si no habría un mañana y me cogió la polla para ponerla en la puerta de su mojado coño, me dijo que fuera suave que llevaba tiempo sin hacerlo y que mi tamaño podría hacerle daño si empujaba muy fuerte, eso me retrajo un poco porque ya me había pasado en mi corta experiencia, esa noche descubrí que hay que excitar y humedecer bien a tu pareja para que no ocurra. Tras su orgasmo con mi boca y su excitación el camino estaba perfectamente mojado, entre sin problemas hasta la mitad y ahí nos paramos un ratito, apenas sin movernos, notándonos los dos todas las sensaciones…nos agarramos en un abrazo y me invito a rotar para ponerse encima de mí. Ahí se produjo otro momento altamente excitante y sensual, cuando se metió toda mi polla dentro, se quedó parada y con un gesto como de dolor, le pregunte que le pasaba y me dijo que nada, que era maravilloso, que me estuviera quieto… su gesto cambio y con los ojos cerrados se relamia los labios, comenzó a vibrar y yo notaba sus vibraciones en el tronco de mi polla, tuvo un orgasmo brutal sobre mí, sin movernos… y se quedó un par de minutos abrazada a mí, solo emitiendo gemidos, espasmos y volvió a darme las gracias con besos y besos…sus flujos salían sin parar y mojaban mis inglés, mis testiculos y resbalando hasta llegar a mi culete, como me excitó eso, mi autoestima estaba como mi polla.

Se recompuso y me dijo que me tocaba a mi…yo no sé cómo había aguantado hasta ese momento sin correrme, imagino que fueron mis miedos y que no terminaba de creerme lo que estaba viviendo, tenía el glande rojo a tope y las venas de mi polla parecían las de un culturista haciendo alardes…se tumbó ante mí y me pidió que me pusiera encima de ella, esta vez no hizo falta que me guiara, también me dijo al oído y con su melosa voz que podía correrme sin problemas dentro de ella, así lo hice y no creo que durara más de tres o cuatro minutos, cuando al final explote, todo mi cuerpo se convulsiono, se tensó mi columna y creí que iba a desmayarme mientras estaba corriéndome, fue la mejor corrida de mi corta vida y se ha convertido en una de las mejores a lo largo de mi vida.

Estuvimos toda la mañana sin salir de su cama, excepto para ducharnos y continuar con nuestros juegos además por primera vez pude tener penetración con una mujer sin preocuparme de los preservativos. Recuerdo nuestra primera vez como algo muy especial, delicado, sensual, muy bonito, para mí fue la primera vez que hice el amor con una mujer, y que mujer, en lugar de tan solo follar… esto volvió a ocurrir media docena de veces mas, pero no fue igual, ella tomo distancia, hablo mucho conmigo al respecto y me dijo que no podía ser bueno para ninguno de los dos, nuestras vidas, nuestra diferencia de edad, me quedo con su mensaje de que para ella también había sido muy especial lo que habíamos tenido, que ningún hombre la había llevado a orgasmos tan intensos y que el sexo y estar conmigo era maravilloso. Llego Junio, acabaron las clases y también nuestra historia, lo pase mal, pero entendí que ella tenía razón y que tenía que ser así, mi recuerdo hacia ella siempre ha sido hermoso y también lleno de lujuria, aprendí mucho con esta mujer, además de descubrir el amor, el sexo con ella era increíble. Sé que le dieron una plaza en otra provincia y no he vuelto a saber nada más de ella, esa época en la que no existían los móviles. Alguna vez he intentado buscarla en redes sociales pero no la he encontrado. Mi maravillosa pelirroja.

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