El trío de cartas (1)

Mi amigo Juan nos había llamado a mi amigo Manuel y a mí para que fuéramos a su casa esa noche, ya que estaría solo aquel fin de semana. Compramos algunas cosas para cenar, un par de botellas y algún que otro juego para distraernos más en la noche, lo que no sabíamos era que íbamos a llegar a tanto.

Luego de ver un par de películas y de cenar lo que habíamos comprado, empezamos con los cubatas, tenía ganas de ponerme ‘’graciosa’’… y escogimos jugar un juego de cartas, uno de cartas con nuestras propias reglas, quien perdiera se quitaba la prenda que el que el ganador quisiera, a mí se me cambio la cara pero con el efecto del cuarto cubata accedí…

Empezamos a jugar, la cosa se ponía interesante, entre trago y trago cada vez nos desinhibíamos, y a la primera partida quien ganó fui yo, así que tuve que pedir a Juan que se quitara los pantalones, decidí empezar de esa forma. Manuel y yo comenzamos a silbar mientras Juan se bajaba los pantalones y los dejaba en el suelo, he de decir que Juan es un chico que está siempre metido en el gimnasio, con un cuerpo de campeonato, y con un tono de piel bastante moreno junto con su pelo castaño, y a decir verdad cuando se levantó a quitarse lo que le pedí fue inevitable que mis ojos no se fijarán a aquel bulto que podía percibirse en esos bóxer con facilidad, al parecer todo lo tiene acorde con su cuerpo, la cosa estaba empezando bien, bastante bien….

La segunda partida no duró mucho y el alcohol se empezaba a notar, volví a ganar, no sé si lo hacían a propósito pero volví a ganar…. Así que decidí hacer el mismo pedido pero esta vez a Manuel… ni imaginarlo podía, Manuel a diferencia de Juan es que su pelo rubio y sus ojos verdes captaban toda la atención, es guapísimo, una cara que nadie podría olvidar con facilidad, encima el cuerpazo que tenia aunque un poco menos definido que Juan, los tenía a los dos delante solo con sus bóxer y camisetas.

La tercera partida perdí yo, ya temía lo que me iban a pedir, sobre todo por Manuel, siempre que podía me ponía la mano encima y me manoseaba sin disimulo alguno, a decir verdad siempre se lo he permitido ya que es el tipo de chico que siempre me ha vuelto loca, el que no me cansaría de follarmelo una y otra vez. Bueno como iba diciendo perdí yo esa partida así que Manuel decidía que es lo que yo me quitaría, así que decidió que me quitara el corpiño, como el bien sabe con los corpiños nunca uso sujetador así que comenzó con ventaja a la espera de que yo me lo quitara, se le veía impaciente con una sonrisa de golfo que sabe que me enloquece, mientras miraba el gran escote que llevaba esa noche, cedí a quitarme el corpiño quedándome con las tetas al aire, Manuel comenzó con las bromas hablando de mis tetas y tocándomelas, yo de por sí ya me andaba calentando viendo a Juan con ese bulto que cada vez se notaba mas como crecía dentro de esa tela y con Manuel toqueteándome cada vez que podía.

En la cuarta partida me quedaban dos cartas para ganar esta mano pero Juan cerro tirando la única carta que le quedaba en la mano, dejándome a mí sin poder tirar yéndose Manuel después de él, así que perdí otra mano más. Juan sin esperar ni un segundo más me soltó que me quitara los vaqueros cortos tan ajustados que llevaba, por lo que me levante y me los quite quedando con un mini tanga que llevaba puesto de encaje, tirándole los pantalones a Juan a la cara. Estaba perdiendo y cuanta menos ropa me iba quedando mas cachonda me andaba poniendo.

El juego cada vez se iba poniendo más interesante, sobre todo para mi debajo de la mesa, Juan comenzaba a poner su mano en mi muslo subiendo para encontrarse con mi tanga y acariciar mi coño con sus dedos grandes, cerré mis piernas en torno a su mano para que no la sacara de ahí mientras seguíamos jugando aquella partida, notaba los dedos de Juan como cada vez iban acariciando más intensamente y como empezó a colar un dedo por dentro de la tela, comenzando a acariciar mi clítoris y sin poder aguantar solté un leve gemido que Manuel escucho, enseguida Manuel miro debajo de la mesa encontrándose con aquella situación, solté las cartas y agarre su cabeza para lanzarme a besar su boca, quería follar, necesitaba follarme a los dos aquella noche. Eche hacia delante la mesa mientras me abría bien de piernas para que Juan tocara e hiciera a su antojo, en pocos segundos lo tenía arrodillado abajo mía echando a un lado el tanga y pasando su lengua por todo mi coño mientras acariciaba mi clítoris. Manuel se levantó y se quito los bóxer acercando su polla a mi boca, la agarre con mi mano empecé a pajearle subiendo y bajando mi mano por ella para luego metérmela entera en la boca mientras le miraba a los ojos. Qué bien se sentía tener aquella gran polla en mi boca, me sentía totalmente llena, se la empecé a mamar como la gran puta que llevaba dentro, solo tenía que verle la cara que tenia puesta Manuel.

-Como la chupas, sigue así y me correré en todo tu boca en menos de un minuto…ahh…- gemía Manuel mientras agarraba mis pelos para que aumentara el ritmo. Agarre con una mano el culo de Manuel y con la otra la cabeza de Juan que seguía comiéndome el coño con ansias, le apretaba más la cabeza quería sentir esa lengua bien dentro mía ya que estaba notando como llegaba el primer orgasmo, sabía que sería brutal y gemí como una posesa con la polla de Manuel rozándome los labios que al escucharme gemir de esa manera se corrió en toda mi cara. Juan saboreando mi corrida y chupando todos mis jugos, subió a besarme toda la cara pasando su lengua para recoger toda la corrida que Manuel había echado, luego me beso mezclando el sabor de mi corrida, la de Manuel y su boca.

Juan se levanto y comenzó a darme golpecitos con su polla por mi cara, abrí la boca y….

Leave a Reply

*