El viejo de nuestro vecino se follo a mi esposa 2

Pasada una semana después de haber tenido tremenda actividad sexual, nuestras vidas cambiaron totalmente.

Pasados unos días después de nuestra intensa sesión de sexo que tuvimos en casa, mi vecino don Esteban seguía insistiendo para que le consiguiera a mi chica por una noche, cada vez que podía me escribía e incluso me llamaba para saber sobre mi novia Angélica, a veces me obstinaba porque su insistencia era tanta, pero buscaba la manera de relajarme y llevar las cosas con calma, yo había motivado en cierto modo a nuestro viejo vecino en ayudar a follarse a mi amada Angélica.

Un viernes mi jefe decidió dejarnos salir temprano para que disfrutásemos de un buen fin de semana con nuestras familias, ese día al regresar a casa me encontré con mi novia Angélica en casa, me sorprendí porque se estaba arreglando su cabellera, me comento que tenía ganas de salir a bailar y que yo no podría negarme, no me quedo otra alternativa que seguirle la corriente.

Duro un par de horas arreglándose y maquillándose para verse muy sexy, se colocó un vestido de color negro con detalles en blanco descotado logrando realzar sus lindos senos, su vestido era corto que le llegaba a medio muslo que le hacían exhibir sus lindas piernas, le quedaba ceñido al cuerpo logrando realzar su hermosa figura pero sobre todo su atractivo trasero firme y redondito, se colocó unos tacones que le combinaban muy bien con su vestimenta, quedo realmente preciosa.

– ¿Cómo quede cariño? – me pregunto mientras modelaba frente a mí.

Hizo que me causara una tremenda erección al verla así vestida tan sexy. Una vez que estábamos listo la lleve a una disco que se encontraba en la ciudad, era la más popular de aquel tiempo, recuerdo que me costó conseguir lugar, tuve que comprar al vigilante y a un mesero para que nos diera una mesa dentro del local.

Todo estaba de mil maravillas teníamos tiempo que no salíamos a divertirnos, había mucha gente bailando y tomando al igual que nosotros. La pasamos de lujo en esa disco, después de haber pasado un par de horas le dije a mi novia que tenía que ir al baño para descargar el licor que había ingerido, al terminar de comentarle me levante y fui camino a los baños. Al salir fui a la barra para pedir un par de tragos pero me sorprendí al escuchar a unos tipos hablar de mi adorada novia Angélica.

– Vaya tetas las que se gasta esa chica del vestido negro con blanco… Me dieron ganas de darle una buena follada – dijo el tipo 1 mientras miraba pervertida mente a mi novia.

– Si, tiene un cuerpazo… el marido de esa puta debe tener una suerte – comento el tipo 2 a su amigo mientras observaba a mi novia.

– Ni se diga como mueve su trasero en la pista de baile… es una tremenda hembra – comento el tipo 3.

Me di cuenta de que aquellos sujetos decidieron ir a la mesa de nosotros al ver a mi novia sola, la miraban con mucho morbo, mientras que yo solo me dedique a observarlo para ver que sucedería, como pude me cole por la pista de baile que se encontraba repleta y me quede cerca de nuestra mesa sin que mi novia me detectara, quería escuchar lo que le decían aquellos tipos.

– Hola… ¿Cómo estas preciosa?… ¿Te puedo invitar una copa? – le pregunto el tipo 1, se le notaba que era el más gallito de los tres.

– No, tranquilo ya tengo un trago – le contesto mi novia.

– Está bien preciosa – le dijo el tipo 1.

Mientras tanto el sujeto numero dos se colocó a un lado de su compañero para hacerse notar.

– Hola mucho gusto linda… mi nombre es Luis, ¿Has venido sola? – le pregunto el tipo 2 muy alegremente.

– Hola, igual es un placer… mi nombre es Angélica… no he venido sola, estoy esperando a mi novio que se encuentra en el baño – le contesto mi novia.

Rápidamente el tercer sujeto se colocó en medio de sus dos compañeros y se presentó como los demás ante mi novia. Se les notaba que estaban loco por mi chica, querían seducirla a toda costa.

– Hola bonita… mi nombre es Alberto… ¿Me concederías el honor de bailar una pieza? – le pregunto el tipo3 a mi novia.

– No caballeros, estoy esperando a mi novio que está a punto de volver, muchas gracias por sus halagos y sus propuestas – les respondió mi novia dejándolos frio del rechazo que les dio.

Al ver a mi novia que se encontraba un poco incomoda por aquellos sujetos, decidí acercarme para que se retiraran de nuestra mesa, al llegar como era de esperarse los tres tipos se retiraron.

– Hola cariño, aquellos chicos halagándome e invitándome a bailar, ¿puedes creerlo?… pero los rechace ojala hubiese sido nuestro viejo vecino, eso me hubiese puesto calentona – me dijo mi novia con un tono burlón.

– De seguro aquel viejo te follaria aquí mismo – le respondí a mi novia.

– MMMM rico cariño… ¿Te gustaría ver cómo me folla nuestro viejo vecino don Esteban? – me pregunto mi novia mientras que le daba un trago a su bebida.

Sin contestar su pregunta le propuse bailar otro rato y la tome de la mano para conducirla hasta la pista de baile, estuvimos bailando un buen rato varios tipos de música… me dieron unas ganas de follarmela allí mismo pero había demasiada personas dentro y fuera de aquel local, me excitaba ver a mi novia moviéndose y rozando mi paquete con mucha sensualidad, estaba de un caliente. Después de estar bailando por un buen rato nos propusimos irnos a nuestra casa. Al salir de aquel local note que mi novia estaba muy cachonda porque no dejaba de tocarme mi paquete que se encontraba bastante abultado, ella disimulaba en sus toqueteos para que no pensara mal la gente que se encontraba en el lugar y la llegaran a confundir con una puta.

Pude notar que mi novia estaba pasada de copas por todo lo que hacía, cuando salimos de aquella disco, caminamos un par de cuadras abrazados, ella comenzó a tocarme mi polla por encima del pantalón, eso me ponía muy cachondo, pero su calentura la hizo hacer lo que nunca se ha atrevido de meter su mano por debajo de mi pantalón y sobármela en la calle sin importarle de que alguien nos pudiera estar viendo.

Estábamos en una calle bastante desolada, la pegue contra una pared y comencé a besarla intensamente en sus labios, le baje un poco su vestido dejando sus hermosos senos grandes al aire, rápidamente comencé a comérselos mientras que ella no dejaba de sobarme mi polla.

– MMMMMM que rico me comes las tetas cariño – me dijo mi novia.

– A mí me encanta comerte tus tetas – le conteste a mi novia.

– Tengo muchas ganas de comerte la polla cariño, pero me da miedo de que alguien nos vea – me dijo mi novia.

– Tranquila que por estas calles nadie ha pasado y están solitarias mi amor – le conteste.

Al terminar de escuchar mis palabras y sin perder más tiempo me desabrocho mi pantalón y me los bajo junto con mis calzoncillos, mi polla dura quedo al aire, rápidamente ella se agacho y se metió lentamente mi pija dentro de su linda boca. Le sujete de los cabellos para dominarla y enterrarle toda mi polla dentro de su boca, mi novia movía su cabeza de atrás hacia delante dándome una increíble mamada.

– OOOOOHHHH que rico la chupas putita – le dije mientras disfrutaba de su chupada.

– MMMMMMM rica… me encanta tu polla cariño… esta buenísima – me dijo mi novia.

Se sacó la polla de la boca y comenzó a lamerla toda, jugo con mis huevos, los lamio, mordisqueo y comenzó a pajearme con sus manos mientras solo chupaba la punta de mi tranca, me miraba a los ojos como toda una puta. Verla de rodillas ante mí me excitaba demasiado.

– Putita como me gustaría llenarte la cara de leche – le dije a mi novia.

– Rico papi… dame tu lechita – me dijo con un tono de voz pervertida.

– Me voy a correr en tu cara puta – le conteste.

Mi novia Angélica seguía masturbándome y a la vez chupando mi polla, logrando meterse hasta la mitad de su boca, estaba completamente excitado no aguantaba más, quería eyacular en su hermoso rostro.

– OOOHHHH que divino la chupas puta – le dije entre jadeos.

– MMMMMM que bueno que te guste cariño… pero no grites mucho que alguien nos puede oír – me dijo mi novia.

En ese preciso momento cuando me iba a correr, mi novia ve que se acerca gente, gire mi cabeza a un lado y pude ver a dos hombres borrachos que caminaban muy mal, estaban completamente ebrios que no podían ni con su alma, al notar su actitud le sujete fuertemente del cabello y no deje que se levantara.

– ¿Qué haces Felipe?… esas personas nos pueden ver – me dijo con un tono de preocupación.

– Tu calla y sigue chupando puta – le conteste muy excitado mientras que al mismo tiempo le metía toda mi tranca en su boca.

Pasaron tres sujetos frente a nosotros y se quedaron viéndonos, le tape la cara a mi novia con su propio cabello para que no lograran verla, mientras que ella seguía chupándome mi pija con mucho nerviosismo.

– Como quiera tener una zorra como esa que me la chupe ahorita mismo –

– Tienes suerte amigo, disfrútala –

– Córrete en su puta cara pendejo, esta rebuena tu putita –

Me comentaron aquellos sujetos mientras seguían su camino, mi novia Angélica seguía devorándome mi polla, ante la situación no pude aguantar más y mi polla comenzó a sacudirse dentro de la boca de mi chica.

– OOOHHHH putita, me corro en tu puta boca – le dije mientras jadeaba.

Comencé a correrme dentro de su boca, había descargado varios chorros de semen lográndole llenar toda su boquita, ella al sacársela de su boca otros chorros le cayeron en su cara y parte de su cabello, como toda una puta se tragó todo lo que había en su boca.

– Que rica lechita cariño… me gusta – me dijo mi novia.

Luego me quito el pañuelo que tenía en el bolsillo de atrás de mi pantalón y se limpió su rostro, se acomodó u vestido mientras que yo me volví a colocar los pantalones y caminamos un par de cuadras para conseguir un taxi que nos llevase a casa.

Durante el trayecto de vuelta a nuestra casa no perdí la oportunidad de acariciar a mi chica, deslice mi mano por toda su pierna hasta llegar a la altura del vestido, la manosee un buen rato sin importarme de que el taxista nos estuviera viendo, sentí con mis dedos que la entrada de su vagina estaba totalmente empapada.

– Quieto cariño, aquí no… el taxista nos va a ver por el espejo – me dijo mi chica mientras cerraba sus piernas.

Llegamos a casa y nos acomodamos en el sofá para seguir acariciándonos cuando de pronto mi novia me dice:

– ¿Qué te parece la idea de llamar a nuestro viejo vecino don Esteban para que venga y me folle delante de ti?… estoy muy cachonda cariño, se me subieron los tragos – me pregunto y dijo mi novia con un tono de voz bastante pervertido.

Su pregunta me dejo bastante sorprendido, no pensé que me pediría que llamase a mi viejo vecino para que se la follara en nuestra casa, no me molesto su propuesta, más bien me excito su idea.

– Si a ti no te molesta la idea quisiera que don Esteban me follara cariño – me dijo mi novia.

– No me molesta en lo absoluto – le conteste a mi chica.

– Perfecto, porque no le escribes un mensaje para ver si está despierto y le comentas que venga a nuestra casa a follar a tu novia cariño – me dijo mi novia bastante lujuriosa.

Le escribí el mensaje tal cual me había dicho mi novia, no pasaron ni dos minutos que el viejo don Esteban me respondió el mensaje.

– Ya voy a follarme a la hembra de tu novia cabrón – me contesto nuestro viejo vecino.

Mientras esperábamos seguíamos tocándonos y besándonos lentamente, mi novia Angélica estaba realmente excitada.

En menos de veinte minutos nuestro viejo vecino llego a la entrada de nuestra casa tocando el timbre. Yo me levante del sillón para abrirle a don Esteban y hacerlo pasar a nuestro hogar, al verme no dejaba de sonreírme mientras se frotaba las manos como todo un ganador.

– Que tal vecino?… vine a follarme a su linda noviecita, veo que cumpliste con lo acordado JAJJAJAJA – me dijo el viejo don Esteban.

– Si, pase adelante que mi novia está muy cachonda – le dije entre excitado y humillado.

– Hola vecina – saludo a mi chica el viejo don Esteban al entrar a nuestra casa.

– Hola Don Esteban, lo estábamos esperando – le contesto mi novia.

– Se ve preciosa con ese vestido vecino – le comento don esteban.

– Gracias por su halago don Esteban – le respondió mi novia mientras se acercaba a él para darle un beso en la mejilla.

– No tiene nada que agradecerme vecina, solo digo la verdad… y le agradecería que me dejara de decir Don, prefiero que me diga mi nombre a secas – le comento el viejo don Esteban a mi chica.

– Como usted diga d… Esteban – le contesto mi novia.

– Estas divina, eres la joven más hermosa del barrio… me sorprende tener el placer de compartir una noche contigo, me siento bastante afortunado – le comento don Esteban.

– Usted tiene toda la razón don Esteban, se ha ganado la lotería con mi chica – le comente como todo un cabrón.

– ¿De verdad le gustaría pasar una noche conmigo don Esteban? – le pregunto mi novia.

– La verdad que sí, no se imagina las ganas que le tengo vecina – le respondió don Esteban.

Mi novia Angélica al terminar de escuchar sus palabras se le acerco nuevamente para darle un beso en sus labios, rápidamente nuestro vecino la correspondió con semejante beso, este no perdió la oportunidad de introducirle su lengua en la boca de mi chica. Luego Angélica lo dejo de besar para darse la vuelta y restregarle sus nalgas en la entre pierna de nuestro vecino, don Esteban se le pego más al ver el movimiento de mi novia, le gustaba sentir el trasero de mi chica.

Mientras tanto yo solo me limitaba a observarlos, no podía creer que mi chica se comportara de esa manera con nuestro vecino, pensé que le iba a dar pena pero fue todo lo contrario, estaba realmente cachonda, no sentía vergüenza dejarse tocar delante de mí.

– ¿Le gusta sentir mis nalguitas? – le pregunto mi novia.

– Si vecina, me encanta… las tienes bien firmes – le contesto nuestro vecino.

Nuestro vecino restregaba su abultado paquete entre las nalguitas de mi novia Angélica, luego llevo sus manos hasta sus hombros que fueron desplazándose hacia abajo lentamente hasta llegar a su cintura, mi novia estaba completamente entregada a don Esteban, después siguió bajando hasta lograr tocar sus lindos y suaves muslo, los manoseo como quiso durante varios minutos mientras que mi novia excitada le restregaba su trasero para sentir su paquete.

Luego don Esteban agarro la parte baja de su vestido para luego subírselo lentamente, logrando dejar al descubierto su lindo trasero el cual tenía puesto una diminuta tanga de color negra que le quedaba muy sexy y provocativa, nuestro vecino al ver su lindo trasero la apretujo más contra el llevando su mano derecha a la altura de sus pechos para manosearlo con fuerza, mientras que su otra mano la llevo hasta la entrada de su vagina y comenzó a sobársela por encima de su tanguita. Mi novia al sentir sus manos jugar con su hermoso cuerpo comenzó a gemir del placer que sentía, yo estaba embobado viendo aquella escena, me encontraba muy excitado, mi pene estaba erecto, me lo comencé a sobar por encima del pantalón.

– Eres toda una linda putita – le dijo don Esteban a mi chica.

Mi novia no le dijo nada, solo se limitaba a disfrutar sus manoseos, ella estaba entretenida gimiendo de placer, pude ver como se mordía sus labios suavemente.

– Vecina estas bien mojadita, eres toda una zorrita – le dijo nuestro vecino.

– Tienes un paquete bastante abultado vecino y eso me gusta – le dijo mi novia.

Luego de sus palabras, Angélica acerco su mano derecha hasta la entrepierna de nuestro vecino y comenzó a tantear su abultado paquete, al tocarlo pude ver el rostro de mi novia la cual coloco una expresión de asombro mientras que al mismo tiempo dejo de tocarle su entrepierna.

– Tengo una polla de buen tamaño, te puedo asegurar que es mucho más grande que la de tu noviecito – le dijo don Esteban a mi novia.

Mi novia se entraba bastante asombrada por lo que había palpado con su mano, pude verla entre avergonzada y asustada, nuestro viejo vecino don esteban al ver su reacción no pudo evitar reírse.

– No se asuste vecina, relájese – le dijo nuestro vecino.

– DIOS santo… usted la tiene muy g… JEJEJE – le contesto mi chica entrecortada por lo nerviosa que estaba.

– Lo se vecina, la tengo más grande que tu novio – le dijo don Esteban.

Al escuchar sus palabras mi novia se sonrojo, mientras que yo como un buen cabrón los observaba sentado en el sillón de la sala, no perdía ningún detalle de aquellas escenas.

– Vecina, tú tienes un cuerpo que me gustaría disfrutar esta noche y yo para ti una polla bien grande y vigorosa que tu estas deseando mucho – le comento nuestro vecino a mi chica mientras colocaba sus manos en el trasero de mi chica para luego apretárselos con fuerza.

Mi chica estaba caliente y nerviosa a la vez, me gustaba mucho ver como nuestro vecino la calentaba, la tenía totalmente a su disposición y muy cachonda, yo estaba caliente al ver por primera vez a mi novia tocar una polla que no fuese la mía.

– ¿Deseas volver tocar mi buen trozo de carne?… la tengo completamente tiesa, desde hace mucho tiempo no se me pone así de dura, me tienes demasiado caliente – le comento nuestro vecino.

Don Esteban seducía a mi novia Angélica con sus comentarios cachondos delante de mi persona. Para ellos dos, yo era nulo en esa sala, actuaban como si no estuviese presente.

Nuestro viejo vecino sujeto la mano derecha de mi chica y la acerco a su entre pierna. Mi novia no ponía resistencia alguna, a don Esteban se le notaba muy feliz por lograr emputecer a mi chica. Cuando la mano de Angélica hizo contacto con su abultado paquete, ella se quedó boqui abierta, ella seguía sin poder creer lo que tocaba.

– Dígame vecina… ¿Qué le parece su regalito? – le pregunto nuestro vecino mientras guiaba de arriba hacia abajo la mano de mi chica por todo su abultado paquete.

Mi novia no pronuncia ni una sola palabra, estaba tiesa de la impresión.

– Creo que la tengo chiquita, porque no has dicho nada vecina – le comento nuestro vecino.

– No… usted la tiene g… enorme… más grande que la de mi novio – logro contestarle mi chica entrecortada.

Yo seguía viéndolos muy caliente, me sentía totalmente humillado tras las palabras de mi adorada novia. Mientras tanto don Esteban seguía guiando la mano de mi chica de arriba hacia abajo por todo su paquete, Angélica seguía estando tiesa sintiendo semejante paquete en su mano. Luego de varios minutos pude notar como nuestro viejo vecino le soltó la mano a mi novia. Pero lo que me calentó más fue ver que mi chica seguía sobándole el paquete por si sola.

– Tu mujer es toda una putita cabrón, vez como le encanta tocarme mi polla delante de ti – me comento don Esteban.

Luego el viejo don Esteban se desabrocho el cierre de su pantalón para quitárselos por completo junto con su calzoncillo, quedándose totalmente desnudo, dejando su polla de buen tamaño al aire. Mi novia al darse la vuelta se llevó la sorpresa del año al verle la tranca a nuestro vecino que le media unos 21cm de largo y 4.5 de ancho.

– JAJAJAJA a tu mujer le gusta ver mi herramienta vecino – me comento don Esteban.

– Si, veo que siempre he tenido a una verdadera puta en casa – le conteste.

– Vamos puta, quítate ese vestido para admirar tu hermoso cuerpo – le dijo nuestro vecino a mi chica.

Rápidamente mi novia se agarró los tirantes de su vestido y con un movimiento se los aparto de sus hombros dejando caer su vestido al suelo, quedándose con su ropa interior, nuestro vecino se le acerco casi que inmediatamente a mi chica y le rompió el sujetador a mi novia de un solo tirón dejándoles sus grandes tetas al aire, acerco su cara y comenzó a chuparle sus senos intercaladamente, provocándole un gran placer a mi chica.

Me lanzo el sujetador de mi chica hasta donde me encontraba sentado, para luego darle un beso de lengua en la boca de mi novia. Angélica lo sujeto de su cabeza y lo beso intensamente, se encontraba muy excitada por la situación, nuestro viejo vecino se logró separar de ella para comerle nuevamente sus ricas tetas, lamia y mordía los pezones de mi novia muy entretenidamente, tan excitada que se encontraba mi chica que le hundía sus grandes tetas en la boca de don Esteban.

– MMMMMM que rico, mi novio nunca me había comido las tetas así… MMMM que rico – le comento mi novia a don Esteban mientras gemía de placer.

– Que delicia de tetas tienes vecina… están ricas… tenía bastante tiempo que no me comía unas tetas de una joven como tú – le contesto nuestro vecino a mi chica.

Mi novia gemía de placer mientras que nuestro vecino le chupaba sus tetazas sin parar como todo un loco hambriento, yo estaba alucinando con aquella escena, nunca me imaginé que mi novia se entregaría a nuestro vecino de esa manera tan excitante.

– Vamos a ponernos más cómodo en el cuarto que compartes con ese cabrón que tienes como novio putica – le comento nuestro vecino.

– Está bien don Esteban – le contesto mi chica, agarrándolo de la mano para guiarlo hasta nuestra habitación.

Nuestro vecino me ordeno que lo siguiera y así lo hice, al llegar a nuestra habitación me hizo sentar en una silla que había en una esquina del cuarto de un solo empujón.

– Desde este preciso momento te vas a convertir en un cornudo marica, vas ver cómo me follo a tu puta novia enfrente de ti – me comento nuestro viejo vecino don Esteban.

Note como se quitó la camisa que tenía puesta todavía, quedándose completamente desnudo enfrente de mi novia. Angélica extendió su brazo hasta la entre pierna de nuestro vecino para agarrarle su polla tiesa, comenzó a masturbarlo como lo hacía conmigo, con un movimiento de arriba hacia abajo en repetidas ocasiones, mi chica estaba muy entretenida pajeando a don Esteban.

– Anímate a probar esta polla… se nota que babeas por sentir su sabor – le comento nuestro vecino.

– No lo sé don Esteban es muy grande y gruesa – le contesto mi novia.

– Si vecinita la tengo más grande que la del marica de tu noviecito – le comento don Esteban.

– No sé si pueda metérmela en mi boca, es muy grande, nunca había visto una polla de este tamaño don Esteban – le comento mi novia.

– Vamos vecinita… ya verás que si puedes mamar rico esta tranca… arrodíllate y cómeme la polla, siente su rico sabor, no decepciones a tu noviecito que esta frente de nosotros viéndote como te entregas por completo a tu maduro vecino – le comento a mi novia.

Mi novia al terminar de escuchar las palabras de nuestro vecino se arrodillo ante el y se metió la punta de su tranca dentro de su boquita, la saboreaba como toda una experta, se tragó casi la mitad de su enorme herramienta, la chupaba entretenidamente.

– OOOOHHHH SSIIII vecinita… la chupas como toda una puta… que rico lo haces vecinita – jadeaba nuestro vecino.

Angélica estuvo un buen rato chupándole la polla a nuestro viejo vecino, en un momento se la saco de la boca para poder tomar un poco de aire ya que su tranca le abarcaba a ocupar toda su boquita, rápidamente la sujeto de la cabeza y le ensarto nuevamente su herramienta en la boca sin darle mucho tiempo a respirar mucho.

– Vamos seguí chupando puta… tienes que chuparme muy bien mi polla zorra – le ordeno nuestro vecino.

– MMMMMM GGGGAAAFFF COF COFF GGAAAAFFF – lograba decir mi novia, tratando de sacarse su enorme tranca de su boca, porque le provocaba arcadas y le cortaba la respiración.

Su esfuerzo fueron en vano ya que nuestro vecino la tenía totalmente dominada, ella la mamaba como podía, pero apenas y podía soportar ese buen trozo de carne en su boca. Nuestro vecino la tenía bien sujeta de la cabeza, obligándola a abrir su boca lo más que podía para meterle su descomunal tranca dentro de su pequeña boca, don Esteban quería que se la tragara entera, logrando hacerle sentir arcadas a mi novia

– Trágatela que tú puedes con toda vecina… eres toda una perra golosa métetela completa – le ordeno nuestro vecino.

– GGGGAAAAAFFFF MMM GGAAAF – mi novia no podía ni respirar, estaba roja le faltaba poco para ponerse morada.

Una vez que nuestro vecino logro enterrarle toda su polla dentro de la boca de mi novia, este sonrió victorioso y luego dejos que mi novia se sacara su enorme polla de su linda boca, mi chica se la retiro rápidamente para tratar de tomar un poco de aire, estaba muy roja, tocia mucho por su falta de respiración.

– COF, COF… casi me ahoga don Esteban, es un bruto… su polla es muy grande COF, COF – le reclamo mi novia a nuestro vecino.

Luego de escucharla, nuestro vecino la hizo levantar del suelo para darle un beso en la boca, mi novia estaba un poco mal humorada por lo que le hizo meterse su polla completa en su boca y no quería corresponderle el beso, Don Esteban se burlaba de ella por su comportamiento mientras seguía tratando de besarla en la boca.

– Bésame putita, eres toda una zorra, bésame sé que quieres – le comento nuestro viejo vecino.

Mi novia lo beso en la boca de una manera muy sensual, los dos se acariciaban sus cuerpos muy entretenidamente mientras se besaban con mucha intensidad, don esteban no perdió la oportunidad de llevarla hacia la cama mientras la besaba, la fue tumbando poco a poco sin dejar de besarle su boca, pude ver como mi novia se dejaba comer la boca porque el viejo de nuestro vecino le metía su lengua todo lo que podía, una vez los dos acostados en nuestra cama, Don Esteban condujo una de sus manos hasta la entrepierna de mi novia logrando arrancarle un profundo gemido de placer.

– Vaya, vaya estas bien húmeda vecina, veo que estas bien lubricadita para meterte mi tranca en esa vagina tan linda que tienes – le comento a mi novia.

Sin decir más nuestro vecino le arranco de un solo tirón sus diminutas bragas, al despojarlas las olio y me las lanzo hacia mi rostro, me di cuenta de que su prenda interior se encontraba muy mojadita de sus fluidos vaginales.

Luego nuestro vecino comenzó a besarle el cuello y lamerlo, mientras que el viejo me miraba y se burlaba de mí, me sentía bastante humillado pero a la vez mi excitación era enorme, mi novia no se daba cuenta de su actitud conmigo, ella estaba totalmente entregada a sus caricias y besos, se dejaba llevar por don Esteban.

– ¿Estás listo para ver a tu esposa ser clavada por tu maduro vecino?… se la voy a clavar sin condón para dejarla preñada, descargare toda mi leche en su rico coñito – me comento burlonamente mientras seguía sobando y besando a mi novia.

El viejo de nuestro vecino estaba a punto de follarse a mí adorada novia enfrente de mis narices, la iba a taladrar con su descomunal tranca e iba a correrse en su interior. Yo seguía en aquel rincón de la habitación sentado, pero esta vez con mis pantalones abajo y sobándome lentamente mi pija mientras veía como Don Estaban disfrutaba de mi chica en nuestra propia cama. Nuestro vecino dejo tumbada boca arriba a mi novia Angélica mientras que él se situó en la parte baja de su vagina, logrando arrodillarse para apuntar su descomunal tranca en la entrada de su concha, le comenzó a restregar la punta de su polla por sus labios vaginales sin llegar a penetrarla, mi novia al sentir como jugaba con su cosita no podía evitar retorcerse del placer.

– Que rica putita me voy a follar hoy – comento nuestro vecino.

– Fóllame, te lo suplico por favor fóllame – le suplicaba mi chica.

Me sorprendió mucho al escuchar a mi novia diciéndole a nuestro vecino de que se la follara mientras jadeaba y suspiraba de placer, Don Esteban la tenía a su entera disposición, la tenía como quería bastante excitada.

– Vaya putita que tienes… te estas convirtiendo en un cornudo más de la sociedad… escucha como me suplica la muy zorra – me comento don Esteban con un tono de burla.

Yo solo me limitaba a escucharlo, me sentía humillado y bastante avergonzado, la verdad es que me hacía sentir un poco mal sus comentarios burlones, pero al mismo tiempo sentía un enorme placer, mi pija estaba completamente tiesa.

– Me gusta mucho tu novia, tiene un cuerpo de infarto y verla así desnudita ante mí, hace que mi polla este a reventar – me comento nuestro vecino mientras guiaba su descomunal tranca hacia la entrada de la vagina de mi chica para comenzar a penetrarla poco a poco.

La tremenda tranca de nuestro vecino comenzó abrirse paso lentamente hacia la profundidad de la vagina de mi novia.

– MMMMM AAAAGGGFF – gemía y gritaba entre cortado mi novia al sentir semejante tranca abriéndose paso en su interior.

Nuestro vecino le introdujo lentamente su punta, mi novia se mordía los labios y se arqueaba, Angélica tenía una expresión de dolor en su rostro, ella no sabía de donde sujetarse para aguantar su penetración, don Esteban no aguanto más su lentitud y la penetro de un solo golpe hasta el fondo.

– AAAAHHHHHHFFF – grito mi novia de dolor al ser atravesada por nuestro vecino.

– Tranquila putita… relájate que ya te la ensarte toda… ahora vas a disfrutar de una buena follada… tienes una vagina bastante estrechita, nunca me había follado una chica con un coño tan estrecho como el de tu mujer – comento nuestro vecino a nosotros.

El viejo Don Esteban había logrado clavarle su descomunal tranca en la pobre y estrecha vagina de mi novia. Era increíble ver como se la había clavado por completa, nuestro vecino no dejaba de verme fijamente con una sonrisa burlona mientras esperaba paciente a que la vagina de mi chica se adaptara a su polla. Luego don Esteban comenzó un lento vaivén dentro de mi novia, la sujeto fuertemente de sus caderas y la embestía de atrás hacia adelante con algo de fuerza para enterrarle toda su herramienta.

Lo que veía era realmente asombroso, la vagina de mi novia se tragaba esa descomunal tranca, mi chica gemía de placer ante cada vaivén que le propinaba nuestro viejo vecino.

– Vaya hembra que tienes cabrón, tu mujer sí que la tiene estrechita… voy a tener que follármela más seguido para que deje de tenerla así de apretadita… MMMM que rica hembra – me comento nuestro vecino.

– AAAHHHH AAAHHHFFF, tu polla me parte en dos – dijo mi novia entre gemidos.

– Eres toda una delicia, tienes una vagina increíble. Si me permites de ahora en adelante puedo ser tu corneador fijo para llenarte tu conchita de buena polla si lo deseas – le comento a mi novia mientras la follaba sin parar y viéndome fijamente mientras sonreía para humillarme.

– MMMMM AY, AY, AY SSSIIIII que delicia don Esteban siento muchas cosquillitas en mi interior – gemía mi novia bastante excitada.

– Qué bueno vecina, sigue disfrutándotela muy bien – le comento nuestro vecino.

– Me gusta mucho sentir su tremenda polla don Esteban AYYYY AY SIII – gemía mi novia sin parar.

– Tremenda puta que tienes por novia cabrón – me comento nuestro vecino.

Rápidamente se abalanzo contra su cuerpo para comerle las tetas sin dejar de follarla, le lamia y mordía sus pezones de forma alternativa.

– Vas a ser mi nueva putita de ahora en adelante… cada vez que quiera te voy a rellenar esa estrecha vagina que tienes – le comento a mi novia mientras la penetraba fuertemente en nuestra cama.

– UUUGFFF AAHHH detente, no puedo más… se lo suplico don Esteban – suplicaba mi novia mientras gemía por cada embestido de nuestro vecino.

A don Esteban le gusto escuchar a mi novia suplicar que parara, pero él hacia todo lo contrario, más bien aumentaba el ritmo de sus embestidas y le susurraba lo puta y zorra que era.

– OOOHHHHH, AAAGGGGFF SSIIII que rico – gimoteaba mi novia tras las fuertes embestidas de nuestro vecino.

Mi novia estaba muy excitada, pude notar como arqueaba su cuerpo por cada contracción que sentía en su interior al ser clavada por esa descomunal tranca de nuestro vecino, sus gemidos y espasmos eran cada vez más intensos, ella no lograba controlar sus orgasmos parecía toda una puta barata con su comportamiento. Luego don Esteban la penetro fuertemente en su vagina logrando que mi chica diera un fuerte grito.

– AAAAAAAGGGGGFFFFF – grito mi chica.

– SSHHHTTT Calla putita, trata de controlarte que todavía no tengo intensiones de acabar… disfruta de mi gran polla, tienes una vagina bastante estrechita, pareces virgen – le comento nuestro vecino mientras la embestía fuertemente.

– AAAAAGGGHHH siento muchas cosquillas en mi interior don Esteban – gemía fuertemente mi novia sin poder controlar sus orgasmos.

– Qué bueno que disfrutes al máximo mis embestidas… sigue controlando esos impulsos de querer correrte porque yo quiero seguir con esta espectacular faena – le comento a mi novia tratando de que calmar su orgasmo.

Yo no perdía ni un solo detalle a todo lo que acontecía en nuestra cama, mi chica me había convertido en un cornudo y mi vecino me humillaba cada vez que quería mientras penetraba a mi chica con mucha fuerza. Angélica solo se dedicaba a disfrutar de los feroces mete y saca que le hacía don Esteban.

– ¿Alguna vez has sentido un orgasmo como este en tu vida con ese cabrón de tu novio? – le pregunto nuestro vecino.

– No don Esteban, jamás había sentido algo así – mientras jadeaba y gemía de placer.

– JAJAJAJA Pensé que el cornudo de tu novio no me dejaría darte una buena follada… me encanta como te pones cada vez que sientes mis embestidas – le comentaba nuestro vecino a mi novia.

– Dame más duro, SIII así sigue así – gimoteaba mi novia.

– UUUFFFF eres toda una verdadera hembra vecina… no voy a poder aguantar más, te voy a inundar tu vagina de mi semen calentito UUUFFF – comentaba Don Esteban mientras seguía penetrando a mi chica sin parar.

– No adentro no, échame tu leche afuera AAAHHFFF AAAYYY – le contesto mi novia mientras gemía.

– Estoy a punto de correrme cabrón, no aguanto más le voy acabar adentro – me grito nuestro viejo vecino humillándome como le daba la gana.

Yo seguía masturbándome intensamente hasta que escuche sus palabras, no aguante más y me corrí como un verdadero cornudo viendo a su chica ser penetrada por otro en nuestra propia cama.

– OOOHHHH si, córrete dentro de mi puta novia – le conteste a don Esteban después de mi corrida.

– Pero que dices cariño, estás loco, no por favor detente AAAHHHF AHAAH – me contesto mi novia algo alterada pero sin dejar de gimotear.

– Lo siento mucho putita pero no voy a complacerte a ti, ya escuchaste al cornudo de tu novio… te voy a llenar toda las entrañas de mi leche – le comento nuestro vecino.

Don Esteban comenzó a aumentar sus embestidas a tal punto que arqueo su espalda hacia atrás y ensarto toda su descomunal tranca en la vagina de mi novia, para luego descargar toda su leche calientita dentro del coño de mi chica, mientras que al mismo jadeo fuertemente tras soltar varios chorros muy potentes de semen, logrando inundarle el vientre a mi novia Angélica.

Mi chica comenzó a sufrir varios espasmos mientras que nuestro vecino de corría dentro, supe que se había corrido ella también porque sus movimientos fueron muy bruscos y suspiraba aliviada.

– AAAAHHHHH SSIIIII que rico sentir su semen dentro de mi don Esteban – le comento mi novia.

– UUFFFFF tenía tiempo que no había soltado tanta leche como hoy putita – le contesto nuestro viejo vecino.

– Rico, rico me ha inundado mi vagina MMMMM que delicia – le dijo mi novia suspirando.

– Me alegro que te haya gustado putita – le contesto nuestro vecino.

Luego de que nuestro viejo vecino terminara de correrse dentro de la vagina de mi novia, se tumbó encima de ella manteniendo su gran pija flácida dentro de ella. Mientras don Esteban descansaba cómodamente encima de Angélica comenzó a jugar con las tetas de mi novia, se las chupaba y mordisqueaba como le daba la gana.

– Tu novia es genial pequeño cabrón, deberías compartirla más seguido… me ha gustado mucho correrme dentro de su estrecha vagina – me comento el viejo de nuestro vecino para humillarme más delante de mi novia.

Vi como don Esteban le retiraba su enorme tranca de la vagina, yo me sorprendí porque a pesar de la tremenda corrida, su polla seguía manteniendo un buen tamaño.

– Acércate hasta aquí y límpiale el coño a tu mujer cabrón, muévete – me ordeno don Esteban.

Yo no sé porque le hice caso, pero más rápido que inmediatamente me levante de la silla donde me encontraba sentado y me acerque hasta la cama colocándome de rodillas frente a mi chica y sin decir ni una sola palabra comencé a limpiarle los restos de semen que había en la entrada de su vagina.

– Listo don Esteban, ya está limpia – le comente a nuestro vecino.

– Muy bien cornudo, ahora límpiame mi polla para que termines tu trabajo – me comento nuestro viejo vecino.

Don Esteban se burlaba de mí y me humillaba delante de mi novia, ella no comentaba nada, solo observaba entretenidamente, me trataba como todo un verdadero cornudo.

– Mira como el cornudo de tu novio me va a dejar mi polla bien limpia – le comento nuestro vecino a mi chica.

Yo seguía de rodillas en el suelo de nuestra habitación, mientras que don Esteban se colocó rápidamente en frente de mí, acerque mi rostro hasta su entre pierna y abrí mi boca para chuparle la punta de su enorme tranca flácida, este me la quito de la boca para pasármela por todo mi rostro y darme un par de cachetadas con su barra de carne mientras se burlaba.

– Siente el pedazo de carne que se follo el estrecho coño de tu noviecita linda – me comento el viejo vecino.

Luego de restregarme toda su polla en mi rostro, hizo que abriera mi boca por completo y me la metió de un solo empujón dentro de mi boca, era enorme me ahogaba con su tranca, no podía respirar, aquel pedazo de carne me había llegado a pasar la campanilla de mi garganta, sentía muchas ganas de vomitar, quise hacerme a un lado pero no me dejaba porque me tenía sujeto fuertemente de mi cabeza, después de unos segundos eternos para mí, me soltó mientras que al mismo tiempo se burlaba de lo que me estaba haciendo.

– Tienes un novio marica y cornudo en casa vecina – el comento don Esteban a mi novia.

Cuando termino de hacerle el comentario a mi chica, me acerco nuevamente su polla a mi rostro para que se la chupara, como todo un verdadero cornudo se la chupe como un experto.

– Tu novio sí que la sabe chupar, es todo un puto marica – le comento a mi novia.

– Bien guardado que se lo tenía mi novio – le contesto mi chica mientras se burlaba viéndome como le chupaba la polla a nuestro viejo vecino.

Después de estar chupándole la polla a nuestro vecino don Esteban, este comenzó a jadear de placer colocándose la polla como un palo de tiesa y al mismo tiempo empezó a sacudirse dentro de mi boca, para soltar varios chorros de leche, me la saco y termino de llenarme el rostro y parte de mi cuerpo de su semen calentito.

– AAAHHH que rica chupada me diste cabrón, eres un verdadero marica – me comento nuestro vecino.

Nuestro vecino se colocó su ropa y se despidió de mi novia con un fuerte y largo beso de boca. Después de que se retiró nuestro vecino nos metimos en la ducha y nos bañamos juntos sin comentar nada de lo que había sucedido.

Al siguiente día me desperté y me acicale un poco para colocarme una ropa deportiva, deje a mi novia dormida en nuestra habitación y me fui a dar una vuelta por el barrio para asimilar todo lo que había sucedió en la noche. Tuve claro que después de ese día todo en nuestras vidas había cambiado por completo.

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