En el cine porno

Soy de Puebla,tengo 19 años y soy bisexual. Esto me pasó hace un par de días: Me gusta mucho usar lencería debajo de mi ropa normal, esa vez estaba llevando unas medias con liguero y una tanga que en la parte de atrás se abre.

¿Conocen el cine Colonial? Desde que empezaron a remodelar el Pardave he ido muy seguido (tengo algunas historias de ese también). Continuando con la historia, después de salir de la universidad fui al cine, pero esta vez ni siquiera entré a las salas. Las películas porno que exhiben no son muy buenas y los asientos son algo incomodos, así que siempre estoy unos cinco min. Cualquiera de las dos salas y después voy a alguno de los baños a masturbarme.

Esta vez fui directamente a masturbarme. Dejé que mis pantalones cayeran para que pudieran verme los que entraran. Rápidamente entró un señor maduro de unos 40-50 años (como amo a los maduros!!!) que se puso a verme desde la taza del baño. Al par de minutos salió, se puso en cuclillas y me la empezó a mamar, el señor tenía mucha experiencia pues era realmente muy bueno, pasaron los minutos y algunos que entraban se nos quedaban viendo por un rato y se iban hasta que entró otro sujeto de unos 30 años. Él joven nos contempló y de la excitación saco su pene, era tamaño promedio, pero igual me gustaba; él y yo acercamos nuestros penes y el maduro empezó a meterse ambas a la boca, mientras el otro y yo nos besábamos.

Después de un rato, entró otro sujeto. Él nos observaba sin decir nada en una esquina. En algún momento de excitación observé como sacaba un condón de su bolsillo. Se lo puso y trato de penetrarme, pero como estoy algo estrecho le costó trabajo.

Debido a la llegada de más hombre los más jóvenes se retiraron, por nerviosismo supongo, pero el maduro se levantó y me susurró al oído “Quieres que te coja?”, respondí que sí, pero no me imaginé que su pene fuera tan grande como el mío! Pues es común que me encuentre con maduros de 10 cm, pero medía unos 20 cm. Sin embargo el de él era más grueso, mucho más grueso. Me puse contra el lavabo, me bajó las medias y la tanga y me lo metió sin muchos problemas (supongo que fue por la ayuda del otro). Rápidamente empecé a gemir, no acostumbro hablar al hacerlo, pero… le pedí que no parara y le dije que me gustaba mucho! Estaba muy excitado viéndonos a ambos en el espejo y viendo también a los que nos veía. Un par de minutos después él se corrió dentro de mí, pude ver en él una sonrisa y yo también lo hacía, nos separamos y ambos nos retiramos.

Sin duda el mejor sexo que he tenido en este mes.

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