En las dunas

Hola a tod@s somos Ana y Juan, os voy a relatar la excitante aventura que disfrutamos este último verano.

Sucedió en una playa del norte de una isla de España conocida por su sistema dunar repleto de caminitos y zonas escondidas frecuentadas por gente liberal.

La cuestión es que este verano teníamos muchas ganas de jugar en las dunas y esa mañana nos encaminamos a la playa pasando por la zona de dunas (a echar un vistazo). En esta playa (mas de 4 km) hay una zona intermedia donde se practica el nudismo y allí que nos fuimos (curiosamente se llega a través de la zona de dunas).

Llegamos, echamos un vistazo y no había demasiado ambiente, mas bien poco, pero decidimos quedarnos igualmente y crear nosotros el ambiente.

Pues nada en un momento mi mujer ya estaba desnuda (le gusta exhibirse) y se tumbó en la toalla y al poco estaba yo a su lado en la misma situación.

Pasaron los minutos y empecé a calentar a mi mujer diciéndole las ganas que tenía de pillarla allí mismo o de verla coquetear con algún otro tipo y ver hasta donde se atrevía a llegar, ella estaba muy cachonda y me comentó que no le importaría para nada tener una experiencia con otro allí mismo, pero la ocasión no se presentó. Así pues le dije que se fuera al agua ella sola a ver si atraía algún interesad@ pero nos quedamos con las ganas y finalmente acabamos pegando un polvo de antología dentro del agua.

Nos relajamos un poco en la arena y recogimos las cosas para irnos ya un poco decepcionados pues nuestra intención era tener alguna experiencia “liberal” ese día.

Había que volver por la zona de dunas y yo me negaba a perder la esperanza de tener la ocasión de compartir a mi mujer bajo el sol con otro hombre y escucharla gemir como ella sola sabe así que le pedí que no se pusiera la ropa interior hasta llegar al coche y que sólo se pusiera el vestido de agujeritos que llevaba para la playa (ver foto y veréis el vestidito) y dicho y hecho, se lo puso y nos encaminamos hacia el coche a través de las dunas, yo la hacía caminar delante mio para ver su culito a través del vestido y no habíamos recorrido ni 100 metros cuando pasamos frente a un hombre totalmente desnudo sentado en una gran roca al borde del camino y junto a los pinos, mi duda era si era gay o era hetero pero se me pasó enseguida cuando al pasar mi mujer el hombre giró la cabeza para verle bien su culito, al pasar yo a su altura me saludó cordialmente y nosotros seguimos nuestro camino.

Pero antes de seguir mucho mas adelante me dije que era la oportunidad perfecta y que después de estar todo el día con intención de tener una experiencia en la playa o las dunas, no la podía dejar pasar. Joder era blanco y en botella, así que cogí a mi mujer del brazo y le dije que volviéramos atrás y ver qué pasaba pero ella ya no estaba mucho por la labor tras haber pegado el polvo en el agua y tuve que sacar mi poder de convicción y no tardé ni un minuto en convencerla (realmente creo que no puso mucha resistencia) y empezamos a caminar hacia el lugar donde estaba este hombre.

Debo decir que Ana es una mujer super caliente, realmente es muy “perra” cuando se anima y tiene (tengo jajaja) la suerte de ser multiorgásmica y tener unos orgasmos que yo diría son

más bien squirt (mirad video en galería y ahí tenéis una pequeña muestra), suelta unos chorros calientes que te mojan todo y lubrica de maravilla.

Ejem ejem!! Dónde estaba? Ah sí, llegamos hasta el lugar donde estaba el hombre y por suerte allí seguía, yo no sabía como empezar pero se me ocurrió que él ya se lo debía imaginar y que lo mejor era empezar nosotros dos y ver qué hacía él.

Llevé a Ana cogida de la mano hasta la parte de atrás de la roca y allí a escasos dos metros del tipo tiré todas las cosas de la playa al suelo y apoyé a mi mujer contra la roca de frente a mí y empecé a tocar sus pechos, levantarle un poco el vestido y a besarla. Llevé mi mano hasta su coñito y ya estaba mojada, muy mojada, su coñito emanaba un calor que no dejaba lugar a dudas su calentura así que empecé a masturbarla de la forma que a ella le gusta y en menos de 3 segundos ya llevaba su primer orgasmo.

Empezó a gemir y entonces es cuando lo vi, empezó a asomarse el tipo por el borde de la roca llegando a medio metro de nosotros, ahí se detuvo con su polla en la mano, masturbándose y con los ojos me pidió permiso para mirar (obviamente se lo concedí con un ligero asentimiento de cabeza).

Le dije a Ana que mirase hacia su derecha y al hacerlo descubrió que mientras estaba siendo fuertemente penetrada por mis dedos y con el vestido levantado hasta los pechos, estaba expuesta a los ojos de otro hombre que a su vez se pajeaba mirándola e inmediatamente tuvo otro orgasmo, fuerte y brutal de la excitación que sintió, que dejo ver un reguero de líquido resbalar por el interior de sus muslos que le llegaba hasta las rodillas.

En ese momento le dije que si quería pajearlo y ella sorprendentemente me dijo que no, que no quería, con mi consiguiente frustración ya que yo quería ver la polla del otro tipo en las manos de mi mujer. Supuse que era vergüenza o que se quería hacer rogar y puse en práctica mi parte dominante de la pareja y dándole dos cachetes en los morritos le dije que sí, que sí lo iba a hacer e inmediatamente en medio de otro orgasmo me dijo, si mi amo, lo que tu quieras (¿Cómo que lo que yo quiera? Es lo que quería ella xd y se hacía la dura).

El tipo aprovechó el momento para volver a mirarme y sacando un poco su lengua me pidió permiso para comerle el coñito y automáticamente le dije que sí pero nada más y que suavecito, que no fuera animal (aunque no lo creáis todo esto con gestos y mediante miradas mientras seguía masturbando a mi mujer).

El tipo se puso delante de mi mujer y yo me aparté ligeramente, ella seguía de pie y tipo se agachó y mientras seguía masturbando su polla, empezó a lamer el chochito de mi mujer, pegando su cara a su vientre y metiendo la lengua, moviéndola sobre su clítoris y Ana corriéndose con pequeños gemidos mientras yo le chupaba sus tetas.

Ya mi mujer estaba frenética y abrió sus piernas para que el chico pudiera acceder mejor a su coñito y el se puso boca arriba de forma que podía acceder mucho mejor y metió la cabeza entre las piernas, Ana aprovechó para abrir más las piernas y hacer una sentadilla sobre la cara del tipo el cual aprovechó para follar su coño con la lengua (eso me lo explicó ella después) y sorber el tremendo corridón que se pegó ella en su boca, se corrió fuerte y el tipo lo tragó todo dejándola con las piernas

temblorosas. Os recuerdo que ella es multiorgásmica y puede tener hasta 20 orgasmos en una sesión de sexo.

Ahí ya la cosa se descontroló un poco ya que estábamos todos tan calientes que le dije al tipo que la podía masturbar también si quería, fue decirlo y el tipo ya tenía dos dedos en el coño de mi mujer y la dedeaba lentamente, pero mi mujer estaba realmente caliente y necesitaba más acción así que indiqué al tipo que empezara a masturbarla más fuerte y más rápido, cogí su mano y le enseñé el movimiento que le gusta a mi mujer y la velocidad y fuerza a emplear y yo mismo sentí salpicar su coño al correrse de nuevo y de lo encharcado que lo tenía. Sus corridas resbalaban piernas abajo y sus gemidos eran cada vez mas fuertes.

Entonces le dije a Ana que era el momento de pajearlo a él y ella misma le pidió que se levantase y le cogió la polla con su mano izquierda, frente a él y empezó a masturbarlo rápido y fuerte mientras él la masturbaba a ella con dos y tres dedos en su coño (me contó ella después lo dura y caliente que que la tenía el tipo y que se corrió ella otra vez nada mas tenerla en su mano), también le tocaba los huevos de vez en cuando y humedecía con su saliva el glande del tipo aquel (chupaba su mano, echaba su saliva y lo pajeaba).

Yo seguía toda la escena esperando mi turno y se me ocurrió grabar la escena así que me dirigí al tipo aquel y le pregunte si podía grabar sin que se viera la cara y me dijo que sí (no estaba mucho por pensar en ese momento de lo berraco que estaba).

Fui a la bolsa a coger el móvil y desde allí pude ver a mi mujer, sola, en manos de otro tío, con su polla en la mano, masturbándolo fuerte mientras el la pajeaba a ella y me puse muy bruto, mas todavía si cabe y en ese momento él le dijo que bajara el ritmo o parase un momento porque si no se iba a correr ya.

Me acerqué a garbar el momento pero tan caliente estaba que en vez de darle a grabar no se que diablos hice y no lo grabé, mi mujer al verme acercar empezó a pajearlo mas rápido otra vez y más fuerte y el tipo empezó a gemir y a soltar cinco o seis fuertes chorrazos de leche caliente que fueron a parar a la roca, la mano y la pierna de mi mujer, quién no soltaba su polla y lo seguía masturbando con la mano llena de semen y con una cara de lujuria super excitante, con su mano pringosa llena del semen del otro tío, haciéndola resbalar arriba y abajo hasta que el tipo no pudo mas y le pidió que parase, ella le pegó tres o cuatro bajadas más y empezó a restregar su polla por su pierna, restregando el chorro que la corrida había dejado allí hasta que el tipo se separó de ella.

Reímos los tres un momento, le dí toallitas a mi mujer y rapidamente nos fuimos sin mirar atrás. El tipo nos dio las gracias y seguimos nuestro camino.

Esta experiencia nos ha dado desde entonces muchos buenos polvos al recordarlo todo y al explicarme ella todo lo que sintió por si misma. Pero eso es parte de otra historia que espero os contaremos.

Mmmmm…..

Os ha gustado? Esperamos comentarios bien calientes

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