Esta noche te cojo….

Después de un buen tiempo sin publicar he decidido hacerlo de nuevo y esto es consecuencia de que varios lectores me han expresado su deseo y gusto por mis letras, si en algo puedo ayudar a una persona a pasar un buen rato, vale la pena compartir mis textos; el tema que molesta es el plagio, pero bueno habrá que entender que es el riesgo que se corre en este tipo de espacios.

Este texto está dedicado a varios fieles lectores, pero con una dedicatoria especial a una persona que sé que realmente disfrutará este regreso; no creo conveniente manejar nombres, pero estoy cierta que dicha persona entenderá lo que digo.

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Suelo comprar cosas por Internet sobre todo cosas sexys, desde vestidos hasta accesorios, me gusta porque es muy discreto y una vez que encuentras las maneras correctas es bastante económico.

Sin entrar mucho en detalles, en ocasiones decido que las cosas me lleguen a mi casa, pero en otras utilizo un PO Box en EUA que es bastante práctico, el tema es que cuando no puedo recoger las cosas en EUA necesito pedir una serie de favores para evitar algunos trámites aduanales.

En una de mis compras se presentó la oportunidad que un conocido de mi marido que vive en la frontera venía de viaje a mi ciudad, así que aproveché para pedirle el favor de que pasara a mi PO Box, recogiera mi paquete y me lo trajera aprovechando el viaje, debía hacerlo así porque de lo contrario quien sabe cuándo podía yo recogerlo y el dejar mucho tiempo el paquete ahí genera comisiones.

El paquete eran unas piezas de lencería, un traje de baño, un vestidito muy sexy y unas blusas de espalda descubierta también muy sexys.

Nuestro amigo se comunicó con nosotros y nos comentó que iba a pasar el fin de semana en nuestra ciudad, que iba a visitar a una pareja de amigos, que se quedaría con ellos y haría un poco de turismo.

Ellos son más jóvenes que nosotros, tal vez poco más de 5 años, no pretendíamos socializar con el visitante, él ya tenía su plan y nosotros el nuestro para el fin de semana.

Nuestro amigo se marchó el lunes y nos mandó un mensaje donde nos daba el teléfono de sus amigos para que los contactara y me pusiera de acuerdo con ellos para ir a recoger mi paquete, así lo hice, me contestó un chica, me dio su dirección y tratamos de ponernos de acuerdo en la fecha, nunca pudimos coincidir entresemana y al final quedamos de vernos en sábado por la mañana, me dijo que en ese momento siempre había alguien en su casa ya sea su marido o ella, me decía que a veces ella iba a trabajar los sábados por la mañana, pero esto era muy raro, pero que su esposo casi siempre estaba, lo único que me pidió fue que tratara de llegar antes del mediodía porque solían salir a comer y no regresaban hasta tarde.

Por lo que entendí era un matrimonio joven y sin hijos, así que no estaban mucho tiempo en la casa, le dije a la chica que no había problema, los sábados por la mañana aprovecho para sacar muchos pendientes de la casa, así que estoy activa desde temprano.

Durante esa semana recibí un correo de mi amiga Brenda en donde me había construido un relato con una experiencia que pasó en una carretera de Venezuela, en la historia había conocido en un restaurant de carretera a un muchacho que llamó fuertemente su atención, resultando que ambos iban al mismo destino; cada uno en su auto, se hicieron compañía en el trayecto y en ese inter, ella en la soledad de su coche empieza a maquinar que hará y literalmente al llegar a su destino se lo cogió sin darle mucha opción al chico, no creo que el tipo en cuestión haya puesto mucha resistencia o lo haya pasado muy mal con un mujerón como mi amiga, pero en fin; la capacidad literaria de Brenda es sobresaliente y con sus letras suele hacerme calentarme mucho, calmé mis ganas con mi marido y mientras cogía recordaba varias de las frases del correo recibido, una de dichas frases decía así: …”mi calentura quedó en aumento, además lo solitario de algunos tramos de la vía y lo oscuro de la noche me ayudó a fantasear con C.., de vez en vez una de mis manos acariciaba sobre la legis mí ya mojada concha, tanto así que hasta pensé en voz alta “C.. esta noche te cojo”.

Siempre he tenido afinidad por estas historias de mujeres independientes, sexualmente activas, que son responsables de su propio placer, y que además pueden jugar un rol de sumisas no por inferioridad sino que en ello radica su propio poder, la historia de mi amiga se construía en ese sentido; le entrega el supuesto control al macho, pero en la realidad ella nunca pierde su poder y hace lo que le place, mientras su pareja juega el rol que ella decidió que él debería de jugar.

Bueno pues volviendo a mi historia, llegó el sábado por la mañana, salí con zapatos de piso, leggings, un top deportivo y encima una blusa holgada de botones que cubría mis nalgas, nada destacable en materia de sensualidad.

Serían como las 9 de la mañana cuando encontré la casa de la pareja que tenía mi paquete, al acercarme a ella y antes de tocar la puerta, claramente escuché gemidos de mujer, eran sonoros y no se percibía el mínimo empacho en ser discreto, literalmente la chica en cuestión gritaba como gata en celo.

Me desconcertó un poco el hecho, ya que la chica sabía que yo iba a ir a su casa ese día y más o menos a esa hora, pensé que seguro les había ganado la calentura y como matrimonio joven pues poco les habría importado mi visita o simplemente se habían olvidado de ella, tratando de no ser inoportuna, decidí retirarme, hacer algunas otras cosas que tenía pendientes por el rumbo y regresar en un rato, al decidir eso, escuché que los gritos se intensificaban y algo me hacía pensar que también se escuchaban algo parecido al sonido de los golpes a mano abierta contra la piel, la casa tenían una ventana de buen tamaño y puede ver que se encontraba abierta, por ello la claridad de los sonidos, no pude dejar de pensar que los gritos se escuchaban hasta la calle.

Como era de suponerse la curiosidad fue mucha y quería ver si podía ser testigo de la monumental cogida que estos dos se estaban dando, así que me acerqué a la ventana y discretamente me asomé, estaban a muy pocos metros de mí, cogían ahí mismo en la sala de su casa, los dos me daban la espalda, cogían en 4 patas y yo solo podía ver la parte trasera del tipo y lo que vi me gustó bastante, era un tipo moreno claro, de un espalda muy amplia y un trasero de calendario.

Con ese portento de cuerpo la visión de la chica era nula, le tapaba toda mi visibilidad, pero poco me importaba, en un momento dado me encontraba contemplando la escena completamente escapada de la realidad, literalmente perdí la conciencia por unos segundos ante tal espectáculo visual y auditivo, la chica en cuestión seguía emitiendo gritos de placer cada vez más intensos.

Al poco tiempo volví a la realidad al percatarme que estaban listos para cambiar de posición así que por unos segundos dejaron la penetración y se apresuraron a cambiar de roles, en esos segundos pude ver a mayor detalle sus cuerpos, ella era una mujer atractiva, muy delgada pero con formas, pero en general de un cuerpo muy distinto al mío, con muchas menos curvas, de senos, caderas y nalgas pequeñas.

A su vez él era muy atractivo, pude ver su cara y era un tipo a mi gusto extremadamente guapo y varonil, del tipo de hombres que me agradan, quise quedarme a verlos pero el cambio de posición hacía muy difícil que pudiera seguir observándolos sin ser vista.

De esta forma me retiré no sin antes admitir que me calenté bastante, traté de olvidar el hecho y seguir con mis pendientes, realicé las tareas que tenía en la zona y al poco tiempo ya estaba lista para regresar, habrán pasado 40 o 50 minutos desde mi primera visita y ya debía de estar de regreso, debía hacerlo así porque de lo contrario me alejaría mucho de esa zona para continuar con mis tareas y quería aprovechar mejor el tiempo.

Al estacionarme nuevamente desee que el par de tórtolos hubiese terminado su faena y no tener que interrumpirlos o tener que abandonar nuevamente la casa sin recoger mi paquete, antes de bajar instintivamente (al menos eso creo yo) decidí mejorar mi apariencia, siempre existe la vanidad y la competencia entre mujeres y en mi caso pues para nada es la excepción, recordé que tenía en mi auto unos zapatos de tacón, así que me los puse y ya con ello el cambio vs los zapatos de piso era notable, me retoqué mi maquillaje, me puse un poco de perfume, amarré la blusa a mi cintura para que no se obstruyera así la visón de mis nalgas y con toda intención desabroché un par de botones de mi blusa para que se viera el inicio de mis prominentes senos.

Creo que muy dentro de mí quería demostrar mis atributos, si ese tipo se acababa de “desayunar” a una mujer atractiva pero con pocas curvas ahora tenía la posibilidad de “comerse” con la mirada a una mujer igual o más atractiva pero con unas curvas dignas de cualquier carretera montañosa.

Confieso que quería demostrar mi punto y que me hubiera gustado tener más opciones en la vestimenta, pero con los elementos que tenía a disposición creo que hice un buen trabajo, lo bueno es que la blusa podía manipularse y que al final pues los legginns son sumamente entallados.

Caminé hacia la puerta y ya no escuché gritos, toqué entonces y me abrió el tipo en cuestión, no pude dejar de sonreír al recordar que hace apenas unos minutos lo había visto desnudo.

– Hola soy Daniela, hablé con tu esposa en la semana sobre un paquete que me mandaron.

– Ahh si mucho gusto soy Carlos, si me dijo mi esposa que vendrías temprano, que bueno que llegaste en este momento apenas estaba por bañarme.

No puede estar más de acuerdo, si hubiera llegado más temprano (como sucedió) los hubiera interrumpido en plena cogida y no es agradable quedarse a medias; además estaba totalmente de acuerdo en la necesidad del baño, después de la mega cogida que se estaban dando.

– Ahh ok, y tú mujer se está bañando entonces.

– No ella se fue a trabajar, regresa hasta más tarde.

Vaya con la chica, se bañó rapidísimo o se fue a trabajar bien cogida y oliendo a macho; el tipo traía puestos unos shorts largos y una playera ajustada de tirantes, estaba buenísimo el cabrón¡¡¡

– Por favor Daniela pasa, por aquí estaba tu paquete, la verdad no sé dónde lo dejó mi mujer, pero por aquí debe de andar

– Ok

Pasé a la casa y me senté justo en el mismo sillón que hacía unos minutos era testigo de la cogida que se habían regalado estos dos, no niego que me causó risa y morbo combinados.

Me quedé ahí sola mientras el tipo se esforzaba en encontrar mi paquete, entró a la habitación, salió y entró a otra y nada más no lo encontraba, esos segundos los utilicé para recrear en mi mente la revolcada que acababa de presenciar y que al ser yo tan caliente como soy, pues no dejaba de revolotear en mi mente cachonda.

Al poco rato mis pensamientos fueron interrumpidos por Carlos quien por fin había encontrado mi paquete, me lo ofreció, yo lo tomé y procedí a levantarle.

– Gracias han sido ustedes muy amables

– Nada que agradecer, sabes, no sé si te diste cuenta de que me tardé en encontrarlo, lo que pasa es que hay dos paquetes más o menos iguales, mi mujer me había dicho cuál era el tuyo pero me olvidé y como nuestro amigo les quitó la bolsa donde venía tu nombre para echarlo en su maleta pues no tuve manera de identificarlos; no sé si quieras abrirlo?

Recordé lo que contenía el paquete y decidí buscar una excusa para no abrirlo y hacerlo en mi auto.

– Sabes que como es un paquete de una amiga, no quisiera abrirlo

– Ok, te voy a dar mi teléfono por si resulta que es el paquete incorrecto y ya sea que regreses por él o mi esposa o yo te lo llevamos

– Muchas gracias que amable.

De esta forma me dispuse a salir, tomé lo que suponía que eran mis cosas, me despedí del chico y me subí a mi auto.

Desde hace meses había estado con la convicción de portarme bien y no correr más riesgos, con ese antecedente traté de salir de ahí sin mayores coqueteos, sin embargo al empezar a manejar, abrí el paquete y me di cuenta que no era el mío, el destino conspiraba para que regresara; recordé el relato de Brenda, me sorprendí a mi misma manejando, portando también leggings entallados y seguramente también ya mojada, instintivamente empecé a pasar mis dedos por mi sexo, recordé el relato, la escena que había visto, los gritos de la mujer pero sobre todo lo atractivo del tipo en cuestión, no puede más y me dije en voz baja “Carlos esta mañana te cojo”

Decidida entonces tomé el celular y le llamé

– Hola soy Dani

– Hola Dani, qué acertada eres, otra vez estaba por meterme a bañar

– Sabes que lo pensé bien y decidí abrir el paquete y no es el mío, puedo volver a recogerlo?

– Claro aquí te espero, que bueno que no avanzaste mucho, y todavía estas cerca

Regresé a la casa, me armé de valor, respiré y toqué la puerta, ahí estaba él, atractivo y varonil, me abrió y ya con mi paquete en mano no me daba mucha opción de buscar una excusa para entrar nuevamente.

– Aquí tienes, que bueno que te decidiste a abrirlo

– Si gracias, aquí tienes el tuyo

Sin muchas justificaciones no supe bien que hacer, así que me despedí y me di la vuelta, caminé unos pasos, y con dudas, regresé con él con la primera excusa que encontré.

– Sabes Carlos, las cosas no son de una amiga, son mías, me daba un poco de pena porque pues es una ropa algo atrevida y no quería abrirla delante de ti

– Ahh te entiendo

– Pero sabes es que el problema que tengo es que por el tiempo que ha pasado para que por fin llegara conmigo, está muy cerca de vencerse el plazo que tengo para regresar las prendas si es que no me gustan o no me quedan, el problema es que yo regreso a casa hasta en la tarde; si no me quedan, para entonces la paquetería ya estará cerrada y no abren hasta el lunes, así que corro el riesgo de que no me acepten una devolución

– Ok te entiendo, y que puedo hacer por ti??

– No sé si me permites probarme mis prendas aquí en tu casa, así si no me gustan puedo irme directamente a la paquetería antes que cierren y ya no perdí el sábado y domingo.

La verdad es que creo que de la nada encontré una excusa hasta cierto punto razonable.

– Claro no hay problema, pasa.

Así lo hice y me dispuse a entrar a la recamara para cambiarme, lo primero que me probé fue una blusa color rosa, con la espalda descubierta así que debía usarse sin bra, solo que la tela era muy delgada haciendo imposible que no se notaran mis pezones, me desnudé el pecho y me coloqué la blusa, mis pezones eran por demás evidentes, la prenda debía usarse con unos cubre pezones, los cuales yo no tenía en ese momento.

También había comprado una cadena de esas que se usan en la cadera, la cadena era plateada y con un dije que decía la palabra “sexy” el tema era que si colocaba el dije en mi retaguardia, la palabra colgaba sobre mis nalgas, así que quién lo leyera lo haría mirándome las nalgas, cosa que me gustaba bastante.

Me calenté al momento, con mi voz más provocadora desde la habitación le dije a mi nuevo amigo:

– Sabes que quisiera tu opinión sobre mi blusa

– Claro quieres que entre o quieres salir

– Yo salgo

Salí y con mí caminar más coqueto y con mis pezones delatándome dije:

– No te parece demasiado provocativa?

Los ojos se le salieron en ese momento pero nunca perdió la compostura

– La verdad si

– No me digas; me veo tan mal?

– Yo no dije eso, te ves muy bien, pero se te notan mucho los senos

– Ahh eso, que pena, tienes razón, pero para eso hay unos silicones que se pegan a los senos y ya no se nota nada

– Ahh entonces si es así no hay problema

– Y la cadena, te gusta? Esta bonita no crees?

Y me di la vuelta para que pudiera tener un mejor panorama de mis nalgas

– Si está muy padre, pero dice algo atrás no alcancé a leer

– Ahh si, deja te lo enseño

Y me puse de espaldas y saqué mi enorme trasero para que pudiera tener un mejor panorama, de hecho le pedí que tomara una foto con el pretexto que quería ver yo como se veía la cadena por detrás.

– Vaya pues sí que esta “sexy” la cadena, me gustó mucho

– Qué bueno que te gustó, entonces le damos el visto bueno a esto, no crees?

– Seguro; hay más cosas??

– Si, quieres darme tu opinión también??

– Por supuesto, me encantaría

Con la calentura y el ego a todo lo que da, me cambié y decidí probarme el traje de baño, era muy corto, no llegaba a ser tanga pero poco faltaba, mis senos y nalgas brotaban por todos lados

– También me compré este traje de baño para las vacaciones de verano; que te parece?

– Muy bien, te queda perfecto

– De veras, no crees que es muy provocativo?

– No sé, a ver date la vuelta

– Y nuevamente lo hice, con calma y sacando lo más posible las nalgas

– Pues la verdad si puede ser atrevido

– Bueno vamos a hospedarnos en un hotel de adultos en estas vacaciones

– Ahh en ese caso creo que no debemos tener problema; que más tenemos?

– Bueno tengo un vestido también muy sexy, lo quieres ver??

– Nada me daría más gusto

Regresé a la habitación y saqué un vestido negro súper entallado, con la característica que tenía una franja transparente que empezaba en medio de mi pecho, seguía en línea recta hasta mi ombligo y ahí se desviaba a la derecha para luego bajar por la parte lateral de mis caderas, dicha franja transparente hacía imposible que el vestido se usara con ropa interior, debía usarse sin bra y sin panties.

Al salir, la verga de Carlos era ya evidente sobre sus shorts y sus ojos se clavaron en mi cuerpo como unos minutos después lo haría su verga sobre mi vagina.

– Wooow Dani, creo que es el mejor de todos¡¡ me encantó¡¡

– Seguro?? Se me hace que solo lo haces para hacerme sentir bien

Y se acercó a mí y me tomó de la mano para darme vuelta

– Para nada, te ves espectacular¡¡

Me di la vuelta y al quedar mis nalgas de frente a él, tomó mis caderas y las jaló hacia él, instintivamente saqué mis nalgas y comencé a restregarlas sobre su verga, primero de un lado a otro y luego de arriba abajo

Se acercó a mí, me besó la oreja y me dijo

– Estás buenísima, bendita la hora en que tocaste mi puerta

Ya entregada, me dejaba hacer, cerré mis ojos y recordaba el relato y lo visto hace rato, en eso mi teléfono me hace despertar de mi trance y por la melodía sé que es mi marido, corro a la habitación a contestar.

– Hola dónde estás?

– Vine a recoger el paquete; recuerdas??

– Ahh si, oye nos vemos para comer no?

– Si, si te veo en la casa en un rato mas

– Ok bye

Al colgar reflexiono sobre lo que estoy haciendo y en verdad quiero dejar de ser infiel, con lo que me queda de fuerza tomo mis cosas y salgo de la habitación.

– Carlos, era mi marido, sabes esto un error, mejor me voy y hacemos como que nada pasó; sale?

Camino hacia la puerta y cuando creo haber escapado, siento su mano sobre la mía y un fuerte jalón me hace regresar.

– Crees que me vas a dejar así cabrona?? Si tienes rato pidiéndome verga a gritos

Y sin más comienza a besarme y manosearme toda, me agarra las nalgas y las tetas, como puedo le digo:

– Es un error, déjame por favor, ya no quiero

Lo digo primero con voz suave, como pidiendo perdón, sé que lo provoqué y cambié de opinión y me siento un poco culpable, no me hace el menor caso y sigue besándome y manoseándome, mi tono se hace más fuerte entonces, la verdad mi excitación ya ha pasado y en verdad quiero irme, no me gusta lo que hace

– Ya te dije que me sueltes cabrón¡¡ no quiero¡¡

Me voltea bruscamente y me pone de espaldas, me levanta el vestido y me pega un par de nalgadas deliciosas, contra mi voluntad me excito por el trato que me está dando y aprovechando los golpes gimo de dolor pero sobre todo de placer

– Ufffffff

Desde atrás me toma de ambas manos y se agacha, pone su lengua entre mi ano y mi vagina y comienza a lamer, la sensación me encanta y en segundos estoy moviendo mi enorme trasero al compás de su lengua.

Quiero aparentar que no me gusta, me juego mi última carta para escapar y digo

– Te dije que me sueltes cabrón, déjame ir

– Te solté la manos desde hace rato pendeja¡

No me había dado cuenta que ya nada me ataba, tenía mis manos libres y mi culo pegado a su cara moviéndose aceleradamente, no supe que decir.

Evidentemente desde hace rato mi vagina mojada demostraba mi verdadera condición, más allá de lo que mis palabras quisieran expresar.

– Si se ve que te encanta la verga, pedazo de puta¡¡

Y en eso un par de azotes más fuertes, la combinación fue mortal, sus insultos, el decirme puta y los golpes me tenían al límite; no puede más.

– Como me dijiste papi?

Y saqué mi culo lo más posible para recibir mi placentero castigo, el cual no se hizo esperar, un par de deliciosas nalgadas se posaron en mi trasero

– PUTA¡¡ te he dicho PUTA¡¡ te gusta¡¡

– Si papi me gusta mucho

– Entonces que es lo que eres??

– Una puta rey, una pinche puta mama vergas

– Pues ya tendrás tiempo de demostrarlo cabrona

Y a punta de jalones me quitó el vestido y nos besamos con pasión, caliente a más no poder, solo dije

– Ven

Y lo tomé de la mano y lo llevé al sillón donde hace rato lo había visto coger, lo senté en él y me puse de rodillas contra el suelo, aceleradamente busqué su verga y la saqué no era ni la más grande ni la más gruesa que he tenido, pero era lo suficiente para gozar, además con la calentura que me cargaba poco me importaba.

Comencé a mamarla con pasión y rápidamente, acariciaba sus huevos y movía mi lengua con la mayor velocidad posible dentro de mi boca, quería demostrarle lo buena que soy cogiendo, quería que no le quedara duda que era mejor que su esposa a quien taladraba ahí mismo hace apenas pocas horas.

Su verga sabía aún a sexo, después de su cogida no le había dado tiempo de bañarse, la calentura de todo el proceso y el sabor de una verga con jugos de otra mujer fue mucho para mí, como una perra, empecé a gemir, con el orgasmo por salir, de repente me hizo parar, nos incorporamos los dos y volvimos a la misma posición de hace rato, él pegado a mi culo pero yo completamente entregada.

Como puedo le suplico:

– Vuelve a hacer lo que me hiciste hace rato

Entiende mi perversión y se da cuenta que su lengua me excita aún más llamándome PUTA que incluso lamiendo mi sexo, y que sus manos me hacen más falta azotando mis nalgas que acariciando mi cuerpo.

– Que es lo que quieres que haga PUTA?

– Ahhh (esa bendita palabra, me encanta que me digan así, pero hoy la sensación es mayor, una parte importante del juego se ha basado en esa palabra y en las nalgadas).

– Entonces que quieres?

– Nalguéame rey

– Por qué?

– Por favor papi?

– Segura?

– Segura papi, ya no aguanto

Entonces me da una nalgada pero intencionalmente lo hace despacio

– Más fuerte por favor papi complace a tu puta¡

– Eres mi puta?

– Si papi y si me dejas cada vez que estés caliente y quieras tener una puta a tu servicios aquí me tendrás tocando la puerta vestida como golfa¡

– Qué quieres?

– Que me nalguees cabrón¡¡

Entonces un par de azotes que seguro dejaron mis nalgas rojas

– Dime que soy una puta¡¡

– Eres una PUTA

Y en eso una nueva nalgada y ahí mismo termino, las rodillas se me doblan y buscó el sillón, me tiro en él; acostada boca arriba, mi amante en turno viene tras de mí, abre mis piernas y me penetra salvajemente, estoy muy muy mojada y su verga no es muy grande, eso hace que no lo sienta tan intenso, pero el morbo y la calentura compensan el tamaño del miembro que estoy recibiendo.

Además el tipo compensa sus limitaciones naturales (de las cuales no es culpable) con una resistencia y ganas destacables, su condición física es muy buena y no afloja el rimo, en posición de misionero, acelera el ritmo y no lo baja por varios minutos, termino un par de veces en el proceso y estoy en el cielo.

– Que rico¡¡¡¡¡ delicioso¡¡¡¡ eres un rey¡¡¡

– Te gusta??

– Me encanta¡¡¡¡

– Que buenas tetas tienes puta¡¡

– A la orden papito¡¡¡

– Te gusta enseñarlas cabrona?

– Me encanta mi rey¡¡

– Di que te gusta que te vean la tetas¡¡

– Me encantan que vean las tetas cabrón¡¡

Y así me toma las tetas y las succiona a más no poder, se concentra en mi seno izquierdo, lo muerde y mientras chupa da de lengüetazos en mis pezones

Deseo que guarde energías para que me ponga en 4 patas, primero porque me encanta esa posición, segundo porque quiero que me siga nalgueando y tercero porque quiero recrear la escena que vi, cuando el mismo macho que ahora me coge se lo hacía igualmente a sus esposa

Cambio de posición y me coloco como perra en celo, él se posa detrás mío y empieza otra vez la penetración, no me da descanso, este cabrón no sabe lo que es coger despacio y eso a mí me encanta, con una mano toma mi pelo y me jala y con la otra vuelve a nalguearme, literalmente me monta como a una yegua desbocada, con la mano izquierda toma la rienda (mi pelo) y con la derecha me azota las nalgas para cabalgarme más rápido.

– Ohhhhhh así, así¡¡¡ dame, dame¡¡¡

No puedo más y al primer azote termino, no puedo articular palabra y solo gimo y gimo, ahora soy yo la que a grito abierto le hace saber a cualquiera que pase, que en ese sillón se están cogiendo a otra puta igual o más intensamente que hace rato

– Ahhhhhhhhh Uffffffffff más, más ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Las envestidas no ceden y yo no dejo de terminar parece que a cada nalgada la acompaña un orgasmo.

– Que rico coges cabrón¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ te gusta mi culo??

– Mucho

– Pues es tuyo rey¡¡ hazme lo que quieras, estrújame¡¡ nalguéame¡¡ jálame el pelo¡¡ haz lo que quieras¡¡

– Que buena nalgas tienes puta

– Son tuyas papi, porque eres un rey, un vergón que la tiene deliciosa¡¡¡ Ahhh¡¡¡ siiii¡ sii¡

– Tu marido la tiene así de grande puta?

– No cabrón; tú la tienes más grande (mentí)

– Y te lo hace así de rico??

– No¡¡¡ tú lo haces delicioso corazón¡¡n (ahí si no mentí tanto).

– Pídeme que le te coja como no te sabe coger el pendejo de tu marido¡¡

– Cógeme como no me coge el pendejo de mi marido papi¡¡¡ Ufhhhhhh¡¡¡ Ahhhhh¡

Sigo en el cielo y ahora es mi turno de preguntar

– Y tu mujer tiene estas nalgas??

Y volteé a verlo con mi mejor cara de puta y al terminar la frase, me di una nalgada y lo provoqué:

– Dime cabrón, si la puta de tu mujer tiene estas nalgas?

– No las tiene

– Dime quién tiene mejores nalgas?? Y volví a azotarme

– Tu cabrona¡¡

– Que rico papi¡¡¡ Más Mas¡¡¡ ahhhh¡¡¡ si¡¡¡ si¡¡¡¡ y también me encanta enseñarlas rey¡¡ ahhh¡¡

Luego de un rato volteo a verlo y pido clemencia con la mirada, pero las embestidas no ceden, mi cara es de sufrimiento y placer, no puedo más y me tiró sobre el sillón, termino nuevamente y sé que estoy tan cansada que ya no doy más y no terminaré nuevamente, relajo mi cuerpo y pego mi cara al sofá, solo recibo y recibo embestidas de verga y espero a que este cabrón termine, literalmente ahora me está violando, no quiero pedir tegua porque nunca lo hago pero hoy estoy a punto de pedirle que pare, por fin termina, descanso y me quedo tumbada en el sillón por unos segundos que son casi tan placenteros como la aplanadora que me acaba de pasar.

– Eres un cabrón¡¡ me diste hasta por las orejas

– Ahhh pues tú tienes la culpa por provocarme así

– De haber sabido, te violo desde la primera vez que me abriste la puerta; ahora ya iríamos por el segundo

– Eres una puta, pero no creo poder más el día de hoy, ha estado muy intenso

Él no sabía que yo sabía a qué se refería, llevaba dos cogidas de primer nivel en muy poco tiempo, y a las dos nos había hecho bramar como locas

– Ah sí y por qué?? Te habías echado una cogida mañanera con tu esposa?

– Pues la verdad sí, pero esa estuvo tranquila

Tranquila?? Vaya con este tipo y su concepto de tranquilidad, que será si hubiera sido intensa.

– Pero para serte bien sincero, desde rato me cojo a una vecina que es muy amiga de mi esposa y la cabrona cuando vio que mi mujer se fue a trabajar y aprovechando que su marido no estaba vino a tocarme, justo se acababa de ir cuando llegaste…

Ahora si me quedé sin palabras, resulta que en menos de media mañana este tipo llevaba tres viejas cogidas¡¡, nada más faltaba que nos hubiera escuchado una cuarta mujer y al salir yo también se le antojara, solo alcance a decir:

– Eres un cabrón

Y le di un beso y he de confesar que su confesión me excitó mucho, me bajé a darle una mamada, me esmeré tanto que pude hacer que razonablemente se pusiera dura por un rato así que lo cabalgué rápidamente, con ese espacio breve, me alcanzó para tener un nuevo orgasmo, y sobra decir lo contenta que quedé.

Como se estaba haciendo tarde y la esposa en cuestión estaba por llegar y además yo tenía compromiso con mi marido, pues no perdí mucho el tiempo y me retiré, la verdad es que el resto del día caminé muy despacio y estuve muy sonriente; por la noche no pude dejar de complacer a mi marido y ya se imaginarán como terminé….

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