Fernanda y sus amigas III – primera parte

Siento que debo una descripción de las 3 hermosas mujeres que viven conmigo. Fernanda es una hermosa travesti de ojos grises, mide 1,70mts., tiene unos enormes y hermosos pechos que son mi locura, una pequeña cintura y un trasero hermoso y apretado, su pico mide 20cm. Irina, también travesti, mide solo 1,65mts., al igual que su hermana, tiene unos pequeños pero hermosos pechos, y un culo duro como piedra, con un pico de 19cm. Tanya, es una hermosa mujer rusa, un poco tímida (pero ese uno de sus encantos), unos pechos de tamaño medio con grandes pezones rosados, una cintura de avispa y un culo redondo, aunque pequeño.

Luego de año nuevo, precisamente el 3 de Enero, Fernanda me dice, con una enorme sonrisa, que su hermana menor se casaría y que ella junto a su pareja estábamos invitados. Al saber de esta situación, Irina y Tania se pusieron celosas, ya que estaríamos solos cerca de una semana. Fernanda, dentro de todo lo entendió, pero le pidió a las chicas que entendieran que no podíamos ir todos, por lo que, luego de un momento de felicidad, ella se puso triste. Pasaron los días y el clima en la casa se ponía cada vez más difícil, por la situación que estaba ocurriendo. Luego de una semana, Irina, viene con una solución, para compensar el tiempo que yo no estaría con ellas (como fue acordado desde un inicio), debía pasar una semana a solas con cada una, de esa manera todas tendrían el mismo tiempo a solas conmigo. La idea encanto a todos, por lo que las tres se pusieron felices y decidimos celebrar de la mejor manera que sabemos.

Compartimos un grupal abrazo, luego mientras yo besaba a Irina, Tanya se desvestía, mientras Fernanda me chupaba el pico. En eso Irina empieza a chupar las tetas de su hermana, mientras le acaricia su vagina con los dedos; a esto me sumo y me pierdo en los pechos de Irina, mientras Fernanda me seguía chupando el pico y acariciándome los testículos, al mismo tiempo, a lo que le guio sus movimientos con una de mis manos. Tanya me pide que me recueste, ella quiere sentarse encima mío; cosa que acepto casi que de inmediato, y ella empieza a saltar como poseída, en eso Fernanda, un poco celosa, me pide que se la chupe. Abro la boca y la siento gemir de placer, Irina le pide a Tanya que haga lo mismo, ella también quería disfrutar. Al cabo de unos instantes, tomo a Tanya y la recuesto, ella pide que se la metamos los tres al mismo tiempo, llenando así todos sus agujeros. Era una fantasía que hace tiempo tenia, así que, mientras Fernanda se la metía por el culito, y yo por su vagina, Tanya se la chupaba a Irina, quien estaba como loca:

– Aso, así, no pareeeeeessssss!!! Aaaaaaaaaaaaaaaaah!!! – gritaba Irina

Mientras que Tanya gritaba como una puta en celo:

– Que deliiiciiiiiiiiiiiiaaaaaaaaa!!! Me están rasgandoooooo… Meténmela con más fuerzaaaaaa!!!

Aumentamos el ritmo, cada vez con más fuerza e intensidad hasta que acabamos juntos los cuatro. Tanya casi se desmaya del placer. Nos quedamos en esa posición por varios minutos, incluso nos quedamos dormidos por unos instantes. Al rato, Irina me despierta y me pide que la acompañe, cosa que hago sin dudar. Ella me dice que lo nuestro es solo sexual, y que con su carácter dominante, necesita a alguien sumiso a su lado, cosa que mi carácter fuerte no ayuda. Por lo que había decidido ir a vivir con un muchacho que conoció hacia unos meses (en el sauna donde yo conocí a Fernanda), y hace unos meses estaba preocupada por su hermana, pero dada la relación que tengo con ella, se siente más aliviada. Luego agrega:

– Pero no te vas a salvar de nuestro tiempo juntos, aun que no será más que una noche. Te espero mañana en esta dirección (era de un dpto., arrendado por el día).

Puse cara de curioso, luego hablamos con las chicas sobre nuestra noche con Irina. Ambas quedaron felices, pero la felicidad se volvió pena, cuando supieron que Irina se iría de la casa. Tanya se puso triste, se encerró en la pieza, no paraba de llorar, casi se me parte el corazón. Dejo pasar unos momentos, voy a la pieza, Tanya sigue triste, la abrazo entre lagrimas me dice que es la primera vez que se separaría de su hermana desde que salieron de Rusia, pero también se alegraba porque ella iba a poder hacer su vida. Nos miramos unos momentos, luego nos besamos, al principio con suavidad; luego con más y más pasión.

De los besos pasamos a los abrazos mientras nos desvestíamos de poco en poco, beso su cuello, bajo por sus pequeños pero firmes pechos, me demoro lamiendo sus hermosos pezones, sigo bajando lamiendo con la punta de mi lengua su delgado abdomen, sacando con mis dientes su tanguita. Me entretengo en su vagina, lamiendo su clítoris, mientras le meto un dedo, luego dos, en un momento siento como me toma por la cabeza, guiando mis movimientos:

– No pares, sigue, sigueeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!

Sigue gimiendo y gritando como loca:

– Me voy!!! Me vooooooooooooy!!! Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!

Me hunde con sus manos en su vagina jugosa, luego se abalanza sobre mí como una leona, clava sus uñas en mi pecho, me empieza a chupar el pico como una golosa, con una mano juega con mis bolas y con la otra acaricia mi cuerpo. La tomo de los brazos, la tiro sobre la cama y de un solo golpe se la meto, a lo que ella grita como loca:

– Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!! Me partes, …, no pares, sigue, sigue…

Aumento el ritmo, pero no quería acabar aún, por lo sé la saco sin piedad, la doy vuelta me empiezo lamiendo su espalda, ella casi me implora que se la meta de nuevo, pero esta vez quiero hacerla sufrir un poco más, mientras le meto la punta de la lengua en su increíble trasero:

– Por favor, métela, métela… – Gritaba ella.

Esta vez le hago caso, primero solo la punta del glande, luego de golpe se la meto entera, siento mis bolas chocar con sus nalgas, empiezo un vaivén furioso, mientras ella sigue gritando:

– Aaaaaaaaaaaaaaaaah, me partes, …, me partes, …, sigue, sigueeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!

Estoy a punto de acabar de nuevo, ella me pide a gritos que acabe en su, a esta altura, en su mojadísima vagina. Se la saco del culo y de un solo golpe se la meto en la vagina, sigo cada vez con más fuerza, hasta que suelto un poderoso chorro de semen, inundándola entera. Nos quedamos abrazados, juntos, exhaustos, por largo rato, hasta que entran Fernanda e Irina a la pieza.

Nos miran, se ríen y Fernanda dice:

– Me muero de la envidia, nunca la había escuchado gritar y gemir de esa manera – Dice refiriéndose a Tanya – Yo también quiero sentir ese placer.

Luego las dos, Fernanda e Irina, se acercan, nos dan un beso a cada uno y se van a dormir. Desde la puerta Irina, con una sonrisa picaresca, dice:

– Recuerda que mañana eres mío por todo el día.

Pasan los minutos y nos quedamos dormidos abrazados y desnudos. A la mañana siguiente, despierto con Fernanda chupándome el pico, con delicadeza, pasaba la punta de la lengua por toda la extensión de mi pico, daba pequeños besos en el glande. Siente que me despierto y me dice:

– Hoy eres de Irina, por eso no me la puedes meter y hacer gozar, pero eso no significa que yo no te pueda despertar como corresponde.

No pasa mucho hasta que exploto en su boca, llenándola de semen. Ella se para, me mira y dice:

– Esta vez no comparto, es solo para mí. – dice esto mientras se traga todo.

Luego me da un beso y mientras se va dice:

– Irina dejo la dirección del dpto. encima de la mesa del comedor. Te espera en dos horas, pidió que seas puntual.

Me cuesta reponerme, voy a la ducha, luego de una largo baño, me visto, tomo un café y voy a juntarme con Irina. En el camino, llama Irina y me cuenta que no estaremos solos, había invitado a quien sería su pareja, ya que él había pedido conocerme. Yo le dije que era su día y podía hacer lo que quisiera, ella sonrió y me pidió que me apurara.

No pasan 15 minutos cuando llego al dpto., toco el timbre y para mi sorpresa abre Raúl, el muchacho al que le quite la virginidad, en el mismo sauna donde conocí a Fernanda. El queda helado por unos momentos y luego me mira diciendo:

– Tu eres quien estamos esperando?? No lo puedo creer, luego de nuestro encuentro no hice más que soñar con encontrarte de nuevo, me masturbe mil veces pensando en ti y ahora estas frente a mí, … , no lo puedo creer. – Seguía repitiendo.

Sonrío y le digo que me deje entrar, hago esto mientras abro la puerta y le doy un beso a Irina. Ella me pide que la acompañe a la pieza, que quería hablar un momento conmigo a solas. Al entrar en la pieza, cierra la puerta y dice:

– Que bueno que ya se conocieron, Raúl es más del tipo de hombre que necesito, sumiso. Pero esta tarde, necesito que seas duro con él, a mi me ve como mujer, pero quiero ver cómo reacciona con un hombre dando órdenes. Si esto funciona, podríamos seguir teniendo encuentros. Te parece?

– Me parece buena idea – le digo.

Salimos de la pieza, Raúl había preparado unos tragos. Nos sentamos a conversar, en un principio Raúl e Irina se sienta juntos en un sofá, mientras que yo me siento al frente de ellos. Raúl no dejaba de mirarme con cara de coqueto y tímido a la vez, Irina se da cuenta, me hace una señal y empezamos con nuestro “juego”.

– Irina – le digo con voz de mando – ven a mi lado.

Ella se pone de pie, mientras Raúl queda mudo. Al acercarse, la tomo de la cintura y la pongo en mi falda mientras nos besamos y le acaricio sus pechos. Ante esto, Raúl se pone algo celoso:

– Ella es mi mujer ahora, suéltense, que les pasa – nos dice mientras se pone de pie.

Lo miro fijo, con Irina aún en mi falda y yo acariciando sus pechos. Raúl sigue con cara de enojado, por lo que hago que Irina se siente a mi lado y le digo:

– Si tu problema es que Irina este en mi falda, entonces ven, arrodíllate, me sacas el pico y lo chupas. – Raúl duda en hacerlo a lo vuelvo a decirlo, esta vez con más fuerza. – No te pregunte si tiene ganas de hacerlo, te dije que lo hagas.

Raúl sin mediar palabra, se arrodillo y se puse a chuparme el pico, mientras Irina me desvestía, luego se desviste ella y por ultimo desviste a Raúl, quien seguía chupándome el pico, como una putita golosa. Lo corro hacia un lado, mientras le tomo la cara y le digo:

– Vamos a dejar las cosas claras, mientras yo esté acá tu obedeces a todo lo que yo diga, quedo claro? Y tu respuesta será si señor o si amo.

Raúl mira a Irina, y los dos al mismo tiempo responde:

– Si amo, haremos todo lo que digas.

Dicho esto, pongo a Irina de cuatro y empiezo a metérsela en ese hermoso culito, mientras Raúl observaba. En un momento veo como se masturba mientras se la meto a Irina, a lo que le digo que no tenía permiso de tocarse ni de gozar, mientras yo no se lo dijera. Por lo que dejo de hacerlo, mirándome con cara de deseo y sufrimiento a la vez. Irina gemía como loca:

– Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!! Que deliciaaaaaaa!!! Somos tus putas, aaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!

Veo que Irina está a punto de gozar, por lo que le digo que acabe en la boca de Raúl, quién al escuchar estas palabras corre a recibir su premio. Irina le deja boca llena de semen, luego se dan un beso apasionado, compartiendo el semen de la boca de Raúl. Mientras hacen esto, lo tomo por la cintura y de un solo golpe le meto el pico en su pequeño y apretadito culito:

– Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!! – suelta grito de placer y dolor – Hace tiempo que no sentía este placeeeeeeer!!! Sigue, no pares, me rasgas, pero sigue!!!

Hago caso, cada vez con más fuerza, mi sudor cae sobre su espalda, siento las piernas acalambradas. Cambiamos de posición, me siento en el sofá y Raúl encima mío, cabalga como una puta, como la primera en el sauna, sus movimientos son cada vez más firmes, Irina se vuelve a excitar y se pone de pie al lado de Raúl , quien empieza a chuparle el pico al mismo tiempo que recibe por el culo. Acabamos juntos los tres, quedando rendidos y tirados sobre el sofá.

Luego de un breve descanso, me fijo en la hora, ya tenía que irme. Antes de levantarme, Raúl, vuelve a chuparme el pico, mientras que Irina me hacia prometer que seguiríamos juntándonos y gozando nuevamente los tres. Le digo que así seria, ella feliz me besa, al mismo tiempo que suelto una nueva descarga en la boca de Raúl.

Me visto y voy camino a la casa, ya era hora de ir a cuidar a mis mujeres y preparar el viaje con Fernanda.

Fin de la primera parte.

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