Fin de semana con Pilar…la ex amiga de Alicia

Película del año 1967 dirigida por Mike Nichols con Dustin Hoffman y Anne Bancroft en los papeles principales, El Graduado, la recuerdan? La historia de Mrs. Robinson, una mujer madura y cansada de su matrimonio, que no cesa en el empeño de seducir a su joven vecino, Benjamin Braddock, hasta conseguir llevarlo a la cama…estoy seguro que se acuerdan…pues yo, estaba viviendo mi versión particular de fin de semana de esa historia.

Mi Mrs. Robinson, se llamaba Pilar. Su marido falleció dejándole una inmensa cantidad de dinero, la cual ella había sabido invertir hasta conseguir una fortuna de valor incalculable, tenía una hija de mi edad, Ximena, que estudiaba en un internado en Suiza y su pasión de era la crianza de caballos de pura raza española. Tenía un establo con, posiblemente, los doce mejores caballos de toda Europa.

Y allí estaba yo, flotando en un sillón dentro de su piscina de agua salada, con el sol bronceando mi piel y una copa de champán helado en mi mano. La música sonaba por el hilo musical de toda la casa, hasta que…

“Buenos dias mi semental, que tal te encuentras? “

Levante mis gafas de sol y sonriendo le conteste:

“Agotado, alguien me ha tomado por un caballo y se ha empeñado en cabalgarme toda la noche”

Pilar rió y despojándose muy lentamente del cinturón del albornoz que la cubría, lo dejo caer mostrándome su dorado cuerpo desnudo de pechos grandes y coño depilado.

Caminando como la leona en busca a su presa, se fue al borde de la piscina y lanzándose de cabeza, se dirigió hacia mi nadando.

“Que le pasa a mi semental, ya ha perdido las fuerzas para montar a su yegua? “ me preguntó con sorna.

“El semental tiene para esta hembra y para alguna mas, por si quieres compartir”.

“Deja, deja, desde que me montas, no estoy interesada en compartirte con nadie, eres mio…por cierto, no he desayunado todavía y me muero de hambre…no piensas darme nada de comer?” me dijo con voz insinuante acariciando mi pecho.

Me tire del colchón y abrazándola fuertemente comencé a comer su boca, su lengua, su cuello, sus pechos…

“Así, así mi semental, que bien sabes lo que quiero” decía entre jadeos.

Con sus piernas atrapándome y colgada de mi cuello, empezó a restregar su coño contra mi polla, consiguiendo que rápidamente se pusiera en erección. Me bajé el bañador y colocando la punta de mi verga en la entrada de su coño, se la introduje de un fuerte empujón.

“Ahhhhhggg, que gusto mi semental, ahora fóllame, vuelve a montar a tu yegua y mátala de placer, vamos, vamos”.

Pilar arqueaba su espalda para ofrecerme sus tetas, las cuales mamaba y mordía mientras ella no dejaba de subir y bajar sobre mi polla. Mis manos en su culo la impulsaban y soltaban para que en su caida, sintiera mi polla clavarse hasta el fondo de sus entrañas.

“Uffff, uffff, ufff, sigue no pares, no pares, sigue, que polvo por Dios, que polvo!!!”

“Vamos potro, clávala bien, así clávala, quiero no poder cerrar las piernas en una semana, esto no es normal, ufff que polla, ufff que pollaaaa!!! “.

Podía ver como los ojos de Pilar se tornaban blancos de placer y cada vez me costaba mas entender las palabras que salían de su boca.

“Me uero, me uero, cogrete, cogrete, cabrón de una uta vez, ahhhhgggg”.

Yo seguía sin descanso con mis embestidas una y otra vez, hasta que Pilar tensando su cuerpo y clavando sus uñas en mi espalda gritó:

“AHHHHHHH, hijo de puta, me corroooooooo, me corroooo!!!”.

Al orgasmo de Pilar lo acompaño la descarga de mi leche dentro de su coño.

Los espasmos de Pilar agarrada a mi cuello, terminaron con su cabeza apoyada sobre mis hombros, mientras me susurraba al oído completamente exhausta y medio llorando:

“Gracias mi semental, gracias mi amor, gracias”.

Acto seguido metió su lengua en mi boca y me estuvo devorando durante varios minutos.

Salimos de la piscina para descansar y tomar algo, estábamos muertos de sed por el esfuerzo.

“Quieres un poco de champán helado”.

“Si claro, espera voy por un par de copas”.

“Un par de copas? Quien necesita copas para beber? Ven mi potro…”.

Pilar me hizo tumbarme en una hamaca y abriendo sus piernas, colocó su coño sobre mi boca.

“Vas a aprender como se toma el champán…a mi manera”.

Comenzó a verter una botella de Moet Chandon Imperial por sus tetas y aquel líquido recorrió todo su cuerpo hasta llegar a su coño donde yo, con mi lengua, iba lamiendo cada chorro del néctar, provocándole gemidos de placer que salían de su boca.

“Dame lengua mi amor, traga, traga, ummmmm, como me calientas, mi cielo…lame mi coño, lámelo, no te dejes ni un gota”.

Completamente empapado por el champán, Pilar se tiró sobre mi verga, la ensalivó y mientras me pajeaba con fuerza, me la mamaba”

“Vamos mi yegua, sigue chupándome la polla, pónmela dura, quiero que te montes sobre ella y la cabalgues”

Pilar escupió sobre su mano y acariciando su coño para lubricarlo, se introdujo mi verga dentro.

“Uffff, ufff, ufff, duele, duele, tengo el coño irritado de tanto follar, mi cielo”.

“Serás zorra, llevas toda la noche y todo el día pidiéndome polla y ahora te quejas?” .

Pilar entre jadeos:

“Pero que puta loca es capaz de decirle no a esta maravilla que tienes entre la piernas?…ahora fóllame como si fuera nuestro último polvo!!!”

Pilar se tumbo hacia atrás y con un ritmo lento comenzó a subir y bajar por mi verga.

Sus gemidos poco a poco se hacían mas intensos hasta convertirse en gritos:

“Ahhhhhh, clavame fuerte tu polla cielo, me tienes apunto de correrme, ahhhhh, si dame duro, dame duro”

Con una de mis manos masajeaba su clítoris, mientras ella seguía subiendo y bajando por mi sexo, llenándome con sus flujos todos los testículos.

“Ahhhhh, sigue, sigue, un poco mas, ya esta ahí, ya me viene, me corro Juan, me corro, no pares ahora por Dios, me corro, ahhhhhhhggggggg!!!”

En el climax del orgasmo, de su coño salió a presión un líquido blanquecino que me puso completamente empapado, mientras Pilar se desplomaba de espaldas sobre mi.

“Arrrrrrrrrr, que placer me das, puto niñato”

“Pues este puto niñato todavía no se ha corrido y quiere que pagues por todo el placer que te esta proporcionando”.

“Siiii? Y cuanto me va a costar eso?”.

“Ven conmigo, déjame pensarlo por el camino”

Cogiendo la mano de Pilar, me la lleve hasta su dormitorio, donde una inmensa cama con sabanas de raso negro nos estaba esperando.

“Ya has decidido como voy a pagarte tus servicios?” me dijo en tono burlón.

“Algo se me esta ocurriendo” contesté.

La hice tumbarse sobre la cama y abriendo un cajón de su mesilla de noche saque un par de pañuelos de seda, con los que até sus manos al cabecero de la cama.

“Eres una madura demasiado caliente, tu coño nunca tiene bastante y siempre necesitas mas, pero yo se como saciar toda tu sed de sexo…y lo voy a hacer”

“No ha nacido todavía el hombre que sacie a esta yegua…por mucho aguante y polla que tengas, tu tampoco lo vas a lograr”

Colocándome entre sus piernas, apliqué un suave masaje con mis dedos por sus labios vaginales, su coño empezaba a chorrear flujos y su respiración se tornaba mas agitada.

“Ummmm, que masaje mas rico”

Le introduje el dedo corazón hasta localizar su punto G y poco a poco lo fui frotando con mas fuerza.

“Ahhhhh, que bien sabes tocar mi chochito y lo que me gusta, mi macho”

Sin que lo esperase, apoye mi mano derecha sobre su vientre mientras con una velocidad endiablada metía y sacaba los dedos de mi mano izquierda de su coño golpeando con la palma de la mano su clítoris.

“AHHHHHHH, HIJO DE PUTAAAAAA!!!!!”

Un chorro de flujo salió disparado de su coño manchando de blanco toda la sabana.

Pilar saltaba como una yegua a la que tratan de domar e intentaba cerrar sus piernas.

Nuevamente, volví a realizar la operación.

“CABRÓNNNNNN, SULTAME PERRO, ME CORRRRRROOOOO, AHHHHHGGGG”

Otro chorro de flujo salido directamente de su coño golpeo mi pecho.

“Suéltame por favor, suéltame”

“Que te suelte? Ahora te vas a enterar de lo puta que eres”

Y nuevamente repetí el masaje.

“HIJO DE PUTAAAA, CABRONNN, QUE ME MATAS DE GUSTO, DEJAME, DEJA MI COÑOOOOO!!!”.

Me decía con lágrimas de placer en los ojos, mientras otro nuevo chorro de flujo terminaba de dejar empapadas las sabanas.

Me salí de entre sus piernas y Pilar retorciéndose de placer por los tres orgasmos seguidos que había tenido, me suplicaba:

“Por favor, suéltame, no puedo mas tu ganas, tu ganas”

Forzándola para que volviera a abrir sus piernas, me coloqué entre ellas para que no pudiera cerrarlas y restregando mi polla por su coño le dije:

“Tu chochito ya esta bien servido, pero es una pena que con todo el flujo que has soltado, no lo aprovechemos para hacerle una visita a ese culito tan precioso que tienes”

Pilar abrió los ojos como si se fuera a morir en aquel mismo instante por lo que había oido.

“No por el culo no, por favor, el culo no”

“Shhhhh, tranquila putita, solo quiero que te acuerdes para siempre de tu potro”

Y restregando mi polla por sus flujos para lubricarla, poco a poco le fui introduciendo mi verga por el culo.

“Ahhhhhggggg, me dueleeeeee, para cabrón, paraaaa!!!”.

“Tranquila, solo será un momento”

Y de un solo golpe, metí mi polla en su culo hasta el fondo.

Sus ojos se abrieron de golpe y sus gemidos de dolor quedaron ahogados en su boca abierta.

Poco a poco y muy suavemente, mi verga empezó a entrar y salír de aquel culo, proporcionando a Pilar una nueva sensacion de placer.

“Me quemaaaa, pero siento placer, mucho placer, sigue mi potro sigue follándome suave el culo”

Así estuve durante largo rato hasta que sentí que me corría dentro del culo de mi madura.

“Siiiii, mi amor, llena mi culo con tu semen caliente, córrete dentro de mi, no dejes nada fuera, todo dentro de mi culo”

Un chorro de semen de mi verga en forma de orgasmo se perdió en el interior del culo de Pilar, el cual provocó que mi zorra madura se corriera también conmigo, mientras castigaba su clítoris pajeándolo.

Después de aquello, desaté a Pilar de la cama y comiéndonos a besos, vencidos por el sueño y cansancio, dimos una tregua a nuestros castigados sexos.

A la mañana siguiente, fui el primero en despertar, me dí una ducha, me vestí y dándole un beso los labios, me despedí de Pilar dejándola en los brazos de Morfeo.

De camino a casa en el coche, mi cabeza me decía sexo y mi corazón amor…no sabía que me depararía mi historia con Mrs. Robinson…pero aquel fin de semana, jamás podré quitarlo de mi cabeza.

PARA PILAR LIGERO.

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