Infidelidad 2

Después del polvazo que nos metimos Antonio y yo, llegue a mi casa, muy relajada, al día siguiente me llama Carolina, casi me desmayo cuando veo su nombre en el cel, pero era para comentar los pormenores de la reunión anterior, me agradeció, porque como hice las veces de anfitriona para sus invitados Antonio no se había molestado con ella por su borrachera. Jajaja, “claro amiga, cuando quieras, para eso estamos”.

Pasaron unos días sin novedades de Antonio así que asumí que había sido algo de una noche y nada más. Hasta que me llega un mensaje al wattsapp. “Te quiero de puta.

Mañana te busco a las 6” Me excité, solo con esas palabras mi concha ya empezaba a mojarse, Antonio le había dicho a Carolina que debía salir urgente de viaje, así que sabía que lo tendría toda la noche. Lo peor fue cuando Caro me llama para planear algo, aprovechando que su marido viajaba “Amiga no puedo, lo siento, me toca trabajar hasta tarde “. Ni loca dejaba pasar esta oportunidad de volver a tener a ese hombre entre mis piernas.

Al día siguiente me levante muy temprano, exfolié e hidrate toda mi piel, retoque mi depilación brasilera, fui a trabajar y espere impaciente que dieran las 6, sólo imaginar lo que venía me producía cosquillas en la entrepierna. Y dieron las 6, luego las 6.15, estaba por irme cuando veo a aparecer el carro negro polarizado que tanto conocía. “Guapa, así matas a cualquiera” me dijo mientas me miraba con cara de morbo que era para foto “me querías de puta, de puta me tienes” le dije mientras le sonría. Vestido ceñido de encaje color piel bastante alto con escote profundo y espalda descubierta, zapatos negros altísimos, maquillaje suave, con la boca bien roja, cabello alisado. Me sentía una puta.

En el camino Antonio de vez en cuando volteaba a mirarme, me miraba con ganas, acariciaba mis muslos, pro no dejaba que llegara hasta mi entrepierna, el reía con. Negativa “que pasa estas tímida ahora?” “Jajaja, no, pero para que apurarnos, tenemos toda la noche” cada semáforo era pretexto para besarnos, su lengua se sentía tan bien en mi boca, mientras me besaba acariciaba mis tetas sobre el vestido, porsupuesto esta vez no me puse brasiere, yo estaba reventando, la chuchita la sentía mojadita, su pantalón dejaba ver su erección. Tenía ganas de mamársela ahí en el carro, pero decidí esperar, pero no pude evitar amasarla, la sacó del pantalón como pudo y empecé a acariciarla, su líquido preseminal ya había empezado a brotar, la cabecita roja, grandota, uf que esfuerzo tuve q hacer para no chuparla ahí mismo Y tomarme esa leche caliente

Llegamos al hotel, de esos que la cochera da directamente a la habitación para evitar que te vean. Ni bien entramos a la habitación nos abrazamos, no nos besamos, nos comimos las bocas, ron besos apasionados, con mordidas, esos que parece que se te va la vida; los dos estábamos ansiosos por estar juntos, ese hombre olía riquísimo, era el perfume que yo misma había convencido a Carolina para que le compre por su cumpleaños. Sus manos recorrían mi espalda, acariciaba mi cabello, apretada a él nada me importaba, solo sentir. Su respiración se mezclaba con la mía, recorría mi cuello con su lengua, yo gemía despacio, tocaba su pinga sobre el pantalón, “despacio que me vengo” Se sentó al filo de la cama y me jaló hacia el, bajó el escote de mi vestido y empezó a besar mis senos, los miraba, los olía, los acariciaba sin prisa, disfrutando de cada centímetro, chupaba mis pezones duros, restregaba su cara entre ellos, yo solo me dediqué a sentir, le acariciaba el pelo, gozaba de su lengua en mis tetas, estaba cada vez más mojada, mis jugos calientes escurrían de mi concha que latía ya ansiosa de tener ese pedazo otra vz dentro. Antonio puso su mano bajo del vestido, acariciaba mis piernas, subió hasta mis nalgas y las apretó, “mierda, quien te hecho tan puta” creo q se sorprendió cuando vio que no tenía nada debajo del vestido.

“Jajaja así nací, puta, y te gusta” me encanta” me dijo, y sentí uno de sus dedos clavarse en mi concha, Ummm q rico se sentía, primero fue un dedo, luego dos, y creo que hasta tres llego a meter mientras mordía mis tetas, yo estaba en la gloria, a punto de venirme, sentía ese calor en el vientre, pero él se dio cuenta y se paró de la cama, no me dio tiempo ni de protestar y sacó su pinga del pantalón y me puso en cuatro al filo de la cama, levantó el vestido, pasó su mano por mi concha “estas mojadita, que rico té chorreas” y me clavo su pieza dura, así, sin más, era tan gorda y deliciosa, llenaba mi concha “ahhhhh a ricooooo Antonio!!!!!” Empezó el bombeo profundo, se quedaba hasta el fondo y me la sacaba hasta la punta, luego volvía a meterla toda “toma puta, así te gusta puta, que te cachen duro” “si mi amor así, así dale Ummm. Q rico que ricooooo” cada embestida era la gloria, sentí sus huevos chocar con mi clitoris, se agarraba de mi cintura con fuerza, no pasó mucho hasta que el orgasmo me invadió, sentí la espalda doblarse aún más, mi concha apretaba la pinga de Antonio, temblaba toda, “así vente puta, así, asi, siente a tu macho toma,toma perra, tomaaaaaa” ahora ya no teníamos q callarnos, podía gemir fuerte, a mi antojo, y así lo hice, me aferre a las sabanas mientras sentía esa pinga al fond de mi concha hincharse más, sentí como latía, el grito ahogado de Antonio, pude sentir su leche caliente en cada centímetro de mi vagina, Ummm solo de recordarlo… Fue una venida larga, “ahhhh ahhhh q ricooooo ”

Salió de mi chorreando leche y jugos, termino desnudarse, me ordenó, si, me ordenó, sin ninguna amabilidad quitarme el vestido y arme los zapatos, con la condición de ponérmelos después, queria cacharme con los tacos puestos. “me encanta mirarte puta, que rica eres” me besó en los labios, y nos metimos a la ducha, empezamos a enjabonarnos, yo jabonaba su espalda, sus nalgas, esos huevos que producían esa leche tan rica, él paseaba el jabón por mis tetas, por mi concha “hay q lavar bien esta concha tan rica” por mi espalda, y cuando llego a mi trasero me dice al oido “Ummm que rico culo me voy a comer ” un escalofrío recorrió mi cuerpo, semejante te pinga en el culo, y además no recordaba que Carolina hubiera comentado alguna vez q a su marido le gustaba anal.

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