La buena, la mala y yo (final)

A partir de este punto, las luces naranjas se volvieron rojas. Oficialmente supe que estaba tomando la decisión equivocada aquella tarde.

Tenia el día libre por lo que Dom y yo estábamos viendo televisión en casa. Lorena ya se había marchado y aunque los últimos acostones que nos dimos, no fueron los mejores, logramos engañarnos con la falsa esperanza de que el estar alejadas, haría que la tensión del futuro matrimonio, se suavizara. Nos dábamos el espacio que necesitábamos y eso era justo.

Entonces, Dom y yo, en el sofá, veíamos una película romántica que nunca supe como se llamaba pero era horrible y estaba aburrida. Comencé a cabecear para quedarme dormida y ella pasó su brazo para recargarme en su pecho. Le seguí la corriente y de la nada, ya nos estábamos besando. Así comenzó el mes mas ajetreado de mi vida, sexualmente hablando. Tuvimos sexo todos los días a cada oportunidad en donde fuera y de todas las maneras posibles.

La única con la que podía hablar de esto era Eliza pero para meter otra opinión, también cité a Karla. Tres días antes de la boda, nos reunimos en mi oficina a media tarde cuando no había nadie en el lugar.

-Chicas, necesito un consejo de ultimo momento para saber que no la estoy cagando o en caso de que lo este haciendo, corregir mi error.

-Solo deja de acostarte con tu ex y ya -. Me fulminó Eliza.

-¿Te tiras a Dominique? -. Preguntaba sorprendida Karla aunque después cambio la expresión –Ya lo sabía. Hablamos hace poco. Dice que no has perdido el toque.

-Ese no es el punto. Me caso en tres días, Lorena llega mañana, siento que vomitare frente al juez y estoy tan nerviosa que creo que me arrancaré las piernas. ¿Qué hago?

-Decídete. Es simple -. Eliza tomaba el control de la situación. -Dime una cosa, ¿quieres a Lorena realmente?

-Si, de eso no hay duda pero mi amor hacia Dom se ha restructurado con todo lo que pasó.

-Lo que sucede aquí es que eres igual que tú hermana. Ninguna sabe lo que quiere y se engañan a si mismas -.

-Solo ustedes se creen sus mentiras.

-Coincido con Karla.

-No puedo dejar plantada a Lorena –. Chillaba como niña pequeña.

-Cásate y vive infeliz por un tiempo. Lárgate ese año con Lorena y olvídate de Dom. Cóbrate la que te hizo.

-El problema es que quiere que me escape con ella. Y si desapareció fue por culpa de Annie.

Los planes de Dom eran fáciles. Sí me arrepentía, ella estaría pendiente todo el día de mi llamada. Solo seria cuestión de hablarle y ella pasaría por mi a la hora que fuera sin preguntar ni nada.

-No lo hagas, por Dios, dile que no -. Tono dramático de Eliza –¡Estas que te pelas!

-No. Ya le prometí a Lorena que me voy a casar y así lo hare -. Suspire un poco. – Tienes razón, Eliza. Sí me voy con Lorena, me olvidaré de Dom y se acabó.

-¿Quién se quedara con el changarro?

-Tú. Te quedarías en mi lugar. Subiría tu sueldo y harías menos. Piénsalo y consigue otro bar tender. Dime cuanto te tomará y es el tiempo que postergare mi huida.

-Dame dos semanas y esta listo.

Una noche antes de la boda, hacia el amor descaradamente con Dom. Cada que ella me acariciaba, la pizca de culpa que podía haber sentido, era remplazada al doble por el placer que sentía. Sus besos eran capaces hasta de borrar mi memoria. No es que tuviera habilidades superiores, el problema radicaba en que yo la amaba demasiado y estaba ciega. A partir del momento en el que saliera el sol, mi vida cambiaria para siempre. Solo había dos opciones y dependía de mí cual tomar.

Desperté temprano. Ese día no abrimos el restaurante por lo que esperaba la asistencia de todos lo chicos al evento. Me reuní con mi madre y la de Lorena para afinar los últimos detalles. Nos peinaron, maquillaron y vistieron. Estábamos preciosas pero notaba algo extraño en Lorena. Se veía nerviosa, enojada y triste. Ahí fue cuando me dio vuelco el corazón la primera vez. Tarareaba cierta canción que no lograba escuchar bien. Supuse que seria algo que estaba preparando.

Fuimos a la exhaustiva sesión de fotografías y de ahí, tras descansar un rato, partimos al lugar del evento. Había poca gente pero era temprano. Aun faltaban cuarenta minutos.

Llegaron los de la banda y ella se fue a preparar algunos pendientes con ellos. Mi celular estaba en la mano. Pensaba demasiado sobre si hacer la llamada o no. ¿Qué estaría haciendo Dom en ese momento? ¿Vendría de inmediato a por mí si le llamaba? ¿Tendría el valor de hacer tal o cual cosa?

Pensé un largo tiempo. Al final, cuando llego el juez, me pare a un lado de Lorena y di el si ante familiares y amigos. Papá llego después de esto y me felicito por haber tomado la decisión correcta.

Comenzó el festejo y era hora de nuestro primer baile. Noté durante toda la pieza, que me sostenía fuertemente la mirada y estaba muy tensa. Me observaba igual que después de la fiesta de año nuevo.

Luego de armar el primer baile juntas, Lorena dijo que me tenía una sorpresa. Subió al escenario junto a su banda. Acomodaron sus cosas y la gente esperaba impaciente a ver que sucedería. Obviamente me encontraba en el centro de la pista y pegadita al escenario.

-Bien, este es mi regalo de bodas para Sam. Espero que te identifiques.

Marcaron los tiempos y comenzó a sonar… ¿”Mariposa traicionera” de Maná?

Se me quería salir el corazón del pecho cuando Lorena comenzó a cantar. No tardo mucho en derramar algunas lagrimas.

-Tú te me vas a volar… ¡¡maldita zorra!! –Termino la canción ya deshecha en llanto.

Bajo del escenario y me encaro.

-Lo se todo. Se que me pones los cuernos con aquella puta… te entregue todo y me fallaste… yo… no entiendo… bueno… claro que si – las lagrimas ya habían arruinado el maquillaje y bañado su rostro. -¿Por qué llegaste tan lejos? Simplemente me hubieras dicho que no me amabas o que…

-Yo te quiero -. Sonaba más a disculpa en susurro que a excusa.

-¡¡NO ME INTERRUMPAS!! -. Me abofeteo dos veces –Escúchame, no quiero volver a verte en lo que me resta de vida. No sabes cuando lamento el haberte conocido. Te entregue mi corazón completo, te di todo y mira como me pagaste. Tanto tú como aquella perra no lo merecen… no merecen ni una sola de mis lagrimas pero no puedo evitarlo. Eres una maldita perra infeliz que no sabe lo que quiere. Pudiste tenerlo todo conmigo y preferiste estar con la mujer que te abandono. Yo jamás lo hubiera hecho. La principal diferencia entre ella y yo es que yo realmente te amo y se hacerlo. A mi nada me puede romper a menos que yo lo permita y ¿sabes que? Lo lograste. Me has roto en mil pedazos. Esto es algo que no se perdona -. Limpió sus lagrimas y sonrió con tristeza –Te mandare los documentos del divorcio a tu casa. No quiero saber más de ti… nunca.

Y me dejo sola en medio de todos. Simplemente no me lo creía. No podía ni reaccionar a lo que había sucedido. No se como se entero pero tenia razón, lleve las cosas demasiado lejos y tuve que enfrentar las consecuencias. Era lo justo. Ella no merecía que nadie la hiciera sufrir. Me porte como una reverenda bestia y todo en esta vida se paga. Debí tirar la toalla a tiempo pero todo ya estaba hecho. Este era el fin. A partir de aquí mi vida tenía dos caminos: el bueno y el malo. Solo el destino sabía que me depararía a partir de ese instante. Tome mi celular y marque aquel numero que ya me sabia de memoria esperando contestación. Sonó y sonó.

Entre el enamoramiento y el amor puro hay una gran brecha. Te puedes enamorar a cada minuto de diferentes personas, instantes, objetos, situaciones… pero solo amar una vez. Mi problema radicaba en que si, me enamore como colegiala de Lorena pero mi amor solo le pertenecía a una persona y no era ella. A pesar de todo el sufrimiento, mi lugar era con Dom.

FINAL PRIMERO

Salí como alma que llevaba el diablo y me senté en la parte de afuera de mi auto. Jugueteaba con el teléfono y con las llaves. Le marque a Dom pero ni siquiera espere a que contestara. Diez minutos tardo en llegar. Les explique a mis padres y hermanos lo que había sucedido en realidad. Escucharon atentamente y aunque no les pareció la idea, aceptaron todo de buena gana.

-Hija, al fin le devolviste el favor a Melo, felicidades y buen trabajo -. Parece que papá estaba feliz.

Paró en seco su SUV y me hizo la seña para entrar.

-Annette, esto te interesa así que síguenos.

Le lance las llaves a mi hermana por petición de Dom y se vino siguiéndonos hasta casa.

En lo que me cambiaba de ropa, llego Lorena enfurecida y comenzó a hacerse de palabras con Dom. Salí a tratar de calmar el asunto pero llego la misma suburban de la vez pasada. Dom se puso pálida. Annie casi se desmaya y Lorena no sabía que rayos pasaba. Nos subieron a todas al vehículo. Terminamos en quien sabe donde. Ataron nuestras manos y salieron dos hombres de la nada.

-Boss, creí que esto ya se había acabado -. Replicaba Dom, muy molesta –Ya hable con papá y dijo que estaba todo arreglado.

-Si pero a tu padrino no le parece.

-Padrino, por favor…al menos déjalas ir a ellas.

-De eso no se trata – El supuesto padrino se me hacia conocido. Alto, gordo, moreno, bigote, hablaba muy extraño y al parecer le fallaba una pierna.

Dom suplicaba y ellos se negaban. Annie estaba completamente ida.

De la nada, uno de ellos me toma y me lanza a un hoyo bastante profundo. Se podría decir que tenía unos dos metros de profundidad como mínimo.

-Ya te dije, entreguen lo que nos quitaron y se acabo.

-¿De donde voy a sacar 500 kilos de blanca? Tengo cara de…

-¡¡Así sea de las piedras!!

Se gritaban hasta que comenzó a caernos arena encima.

-Esto si es el colmo. Me arrepiento tanto de haberte conocido -. Lorena lloraba desconsoladamente. –Te dije que la dejaras y ahora por su culpa y sin tener nada que ver, voy a morir enterrada junto a ti.

-Ten por seguro que esto se va…. -. Me cayó tierra en la boca.

Se lamentaba en un rincón del agujero donde estábamos metidas. Escuchamos rechinidos y luego una lluvia de balas. La tierra ceso de caer. Dos hombres cayeron muertos junto a nosotras y dos mas nos ayudaron a salir.

Todo se movía tan lento que no sabia como reaccionar. Nos desataron.

Dom estaba en el suelo con una herida de bala en la pierna y otra en el pecho.

Corrí rápidamente hacia ella pero no me lo permitieron.

Annie tenía un arma en la mano pero continuaba en estado de shock.

Interior de un vehículo.

Viaje largo.

Casa enorme.

Un tipo muy parecido a Dom.

Nada.

Desperté después en un lugar que no conocía. Annie estaba junto a mí y Lorena esperaba en el otro extremo.

-¿Qué paso? –Fue lo primero que pregunté.

-Cosas que es mejor que no sepas. A fin de cuentas aquí estas.

-¿Dom?

-Nada grave. Una bala en la pierna que no causo mucho daño y otra se quedo en una costilla por lo que no paso nada. Este bien.

Ahora volteaba a ver a Lorena.

-¿Cómo estas?

-¿Cómo debo de estar? Deben estar preocupadísimos por mí. No es normal que el mismo día de tu boda no consumada, una pandilla de narcotraficantes te secuestre junto a tu esposa, su hermana y la ex con quien te engañaba, te lleven a un tiroteo, casi te entierren viva y termines en casa de uno de los capos más grandes del norte del país. He tenido suficientes emociones por un día. Ya no quiero saber nada de ustedes. Están completamente locas.

Se puso de pie y se fue.

No supe nada de ella hasta que envió los papeles del divorcio. No volvimos a hablar y al parecer, el único feliz era mi padre. Según el, vengue su pasado.

Entro el hombre parecido a Dom que había visto anteriormente.

-Al fin te conozco, Sam. No es lo mismo hacer negocios por intermediarios que vernos en persona.

-¿Quién es?

-Por acá me conocen como “Tu Patrón” pero puedes llamarme solo Víctor.

Ahora recordaba ese rostro. Salía seguido en las noticias. Era encargado de algo del estado.

-¿Dom?

-Está bien. También preguntó por ti. ¿Cómo te sientes?

-No se ni quien soy.

-Ya te recuperaras.

Tardamos un rato en que todo volviera a la normalidad. Recupere mi vida y Dom recupero su libertad. Consiguió un buen trabajo en otra dependencia gubernamental donde le acomodo su padre y yo regrese a mi vida diaria. Ahora era divorciada pero vivía el sueño junto a la mujer me que había amado. Nos quitamos la culpa, dejamos los errores del pasado atrás y nos reconciliamos con el presente. Ahora construíamos un futuro juntas.

FINAL ALTERNATIVO

Me canse de marcarle a Dom. Supuse que se había quedado dormida o algo pero mi corazón me decía que había sido timada de nuevo. Con todo y vestido, tome mi auto frente a los asistentes que se preguntaban que había pasado y por que cada una tomo un camino distinto.

Llegue a casa pero no había ruido. No estaba Dom ni nada de sus pertenencias. Caí en cuenta de lo que había pasado, me arruino de nuevo la vida. Marque una y otra vez a su celular hasta que dejaron de entrar llamadas. Me quite el maldito vestido y me quede en ropa interior en la sala abrazando a mi Perra. Solo ella sabia que había pasado exactamente y no era como que me fuera a decir lo que paso.

Una semana después de los hechos, Lorena fue a verme un poco mas tranquila.

-Hola -. Su saludo era mas bien, frio.

-¿Qué puedo hacer por ti?

-Vengo para aclarar las cosas. No debí dejarte en ridículo. Si te hubiera confrontado cuando me di cuenta, nos hubiéramos evitado todo el show, ¿no crees?

-¿Cómo supiste?

-Por una nota con una fotografía.

-¿Supiste quien te la dio?

-No aunque supuse que había sido la misma Dom. ¿Qué paso?

-No tengo idea. Tomo sus cosas y se fue. No se donde esta, no se que paso. Simplemente me manipulo, me hizo a su antojo y cuando sintió que me tenia segura, se marcho de nuevo.

-¿Crees que haya manera de arreglar esto?

-Eso depende de ti y de tu capacidad de perdonar. De todos modos seguimos casadas. Podríamos intentarlo.

-¿Si aparece ella de nuevo?

-Eso nunca. Me iría contigo. Ya había tomado la decisión pero cambie de último momento. Se que un perdón no es suficiente, que tardaremos mucho tiempo en reconstruir la confianza y que no seremos las mismas que solíamos ser pero…

-Este es un comienzo. Podríamos intentarlo.

-Intentemos.

Tiempo después, me entere que Dom realmente se había marchado por su voluntad. Así era ella, no estaba destinada a estar con una sola mujer. Tomaba cuanto quería, cuando quería y así con la misma facilidad que obtenía todo, lo tiraba. Fui muy tonta al caer en su juego y lograr que hiciera conmigo lo que le dio la gana. Simplemente era la perfecta mentirosa. Continuaba su vida sin mi y yo con quien siempre debí haber estado.

Ya no me quedaban ganas de llorar. Todos nos enteramos, todos supimos que paso en realidad y por ende, preferí permanecer muda ante los hechos. Así fue como paso todo.

Hasta aqui el cuento. Muchisimas gracias a quienes siguieron la historia desde el principio y a quienes se tomaron la moestia de comentar. Confieso que me costo un poco escribir esta historia ya que tuve que ponerme en los zapatos de ella para intentar sentir la historia. Contrario a lo que pueden pensar, Sam no es una proyeccion mia. En esta historia me tocó ser Dom por desgracia y tecnicamente gracias a la ayuda de mi ex, pude acomodar los acontecimientos para plasmarlos en esta historia. El concepto general es real y los personajes tambien los son, solo que el contexto en el que se desarrolla es simplemente un invento de mi imaginacion. Si, Lorena fue la unica que se fue limpia en ambas situaciones aunque en realidad me odie a muerte y yo solo la ignore (LOL!). Infinitas gracias y nos leemos despues. Espero no haber defraudado con los finales. Pense en ello todo el dia y espero cumplir las espectativas. Hasta pronto.

Leave a Reply

*