La infidelidad de mi novio (2)

Cuando regresé a casa lo unico que quería era… sexo.
Desafortunadamente no tenía a quien invitar asi que me tuve que conformar con un
baño tibio y mientras veía esas imágenes de nuevo me acariciaba mis senos,
masajeandolos, deslizaba mi mano por mi cuerpo, desnuda en la cama y recostada
de lado frente a la computadora frote mis labios vaginales y mi clítoris,
después volvía a subir a mis senos, y bajaba a mi vagina que estaba muy mojada.
Me estiré para alcanzar del cajón debajo de la cama un consolador, de tamaño
similar al de Jorge, y viendolo nuevamente penetrar a su compañera de trabajo,
yo sola me penetraba con el consolador, abri mis piernas mas, me frotaba el
clítoris y sacaba y metia de mi vagina, controlando la velocidad y fuerza para
terminar cuando el video terminó.

Me quedé dormida, por un momento olvidando esa noche para
descansar.

Sin pensar el engaño de Jorge comenzaba a afectarme, me hacía
pensar en sexo más cada día. El miércoles no ocurrió nada interesante, solo
estuve mirándolo en su cuarto antes de dormir, viendo una película porno y
masturbándose, se agarraba su verga y la meneaba y frotaba, de un lado a otro,
de arriba abajo, y en la tele un grupo de personas desnudas se enredaban
teniendo sexo entre todos sobre una gran cama…

El jueves Jorge regresó con la primera chica que yo había
visto, esta vez en la habitación se desnudaron y tomaron un baño que no pude ver
porque no había puesto cámara ahí, pero los vi salir aún mojados besándose y
secandose uno al otro. La chica esa se acosto y Jorge sobre ella se recorrió mas
arriba para ponerle el en la boca. Ella se lo chupó dejando que la copulara por
ahí, dandole solo un poco de tiempo para respirar entre cada metida, ella lo
lamía y disfrutaba jadeando y masturbándose con la otra mano. Jorge se volteó
para un 69 y asi ella estuvo mas cómoda de seguir jugando con ese trozo de carne
viril. El la lamía en su vagina, cada pliegue e intentaba penetrarla con su
lengua dentro de ese coñito mojado que se estremecía con cada beso. Chupaba su
clítoris y ambos jadeaban lamiendo sus sexos uno al otro. Luego, el se acomodó
para metersela hasta adentro, la chica gemía cada vez que Jorge la penetraba… a
esas alturas yo ya no pensaba en el como mi novio, mas bien me veía yo como una
de sus amantes y el fin de semana era el día que me tocaba a mi.

Segui viendolos hacer el amor, durante casi dos horas como la
otra vez, hasta que la chica salió y se marchó.

El viernes me encontre a un viejo amigo que un tiempo me
había estado invitando pero yo había rechazado por andar con otro, esta vez
también me invitó y acepté ir a cenar con él. Después de todo el día de trabajo
fui a casa y quedó de pasar por mi para salir. Me arregle con un vestido muy
sexy y paso puntual por mi. Cenamos algo ligero en un restaurant y pasamos al
bar. Alberto tenía conversación agradable y fuimos bebiendo algo mas hasta que
el tema de sexo salió a la luz y el me contaba algunas de sus experiencias, lo
cual me hizo calentarme un poco, y terminamos besandonos sin control. Alberto
pagó la cuenta y salimos al auto de él abrazandonos y besandonos, creo que los
dos estabamos deseando lo mismo, así que sin preguntar nada se puso en camino a
un motel cercano, donde tan solo llegar y encender la tv en esas películas
porno, nos soltamos por completo, nos desnudamos y descubri que tenía una
excelente verga no muy larga pero gruesa como me gustan, no pude contenerme y la
chupe probando ese nuevo sabor, y nos enfrascamos en hacernos el amor
apasionadamente, me apretaba los senos, nos besabamos, hasta que en un giro
sentí como su verga se clavó dentro de mi. Estuvimos cogiendo como locos esa
hora del motel y luego me llevó a casa. Nos despedimos con un beso y dijo que me
llamaría.

Al llegar revisé la computadora y sin saberlo la señal envió
los videos de las cámaras a pesar de la distancia, y vi que esta vez Jorge había
llevado a dos chicas creo que eran strippers porque hicieron un show lesbico
increíble desnudándose, y luego tuvo sexo con las dos en la sala, entre ellas
también se hacían el amor, juntando sus senos y frotandose los pezones unos
contra otros, chupándose y besándose, y Jorge mirándolas para luego acercarse y
ofrecerles la verga. Entre las dos le dan sexo oral y luego se acomodan para que
pueda penetrar a una y luego a la otra acostadas en la orilla de la cama. El
pene de mi novio entra sin descanso, da unos empujones y luego lo mete en la
otra. Hacen miles de combinaciones, él comiendole los pechos a una mientras la
otra cabalga sobre su verga, luego de perrito penetra a una y la otra abajo en
un 69 con la que se está cogiendo, luego Jorge le come el coño a una y la otra
le come el pene a él. Su pene salta de una vagina a otra o a la boca de alguna
de ellas, etc. Dos horas y se van en un taxi.

Esto se pone cada vez mas excitante, y el sabado tenía que
verlo, tendría que hablar con él, o dejar seguir el juego.

Llegó la cita y no pude hacerlo, decidí esperar y continuar
así, ahora en mi casa hicimos el amor, esta vez por mi parte mas apasionado,
sintiendome su puta de turno, una más que anhelaba sentir la fuerza de su verga
entre las piernas aunque sea una o dos veces por semana. Esa vez fue mas
apasionado conmigo y me hizo llegar a tener varios orgasmos, yo le gritaba que
me cogiera como a su puta, que me la metiera hasta el fondo toda la noche, y el
me complacía. …

El domingo no salimos ya que él debía visitar a sus padres en
otra ciudad cercana, así que acepté la invitación de Alberto para pasar el día
en su casa. Con él había mucha comunicación, era un hombre muy abierto en cuanto
al sexo, y hablamos sobre intercambios, orgías, tríos, etc., mientras veíamos
una porno en la tv y nos acariciabamos desnudos en el sofá. Dijo que me
invitaría a una orgía el siguiente fin de semana, que habría unas 18 o 20
personas en un pequeño bar privado, que sus amigos y él rentaban de vez en
cuando para estas fiestas, que si no quería participar podía solo mirara a ver
si me animaba después. Acepté su invitación y ya calientes tuvimos sexo mas
tranquilo durante casi 4 horas, en las que hicimos muchas posiciones, sexo oral,
69, masturbacion, etc. Alberto era un gran hombre e todos los sentidos y me
hacía gozar aun más que Jorge.

Esa semana pasó igual que la anterior, Jorge tuvo 3 noches de
sexo con su compañera de la oficina con la misma chica que había yo visto y con
una amiga suya de un trabajo anterior.

El viernes en la noche antes de que entrara en acción con
esta última chica le llamé para decirle que estaría ocupada el fin de semana y
que lo vería mejor hasta el siguiente. Él dijo que no me preocupara que no había
problema, y que luego nos pondríamos de acuerdo, hablamos poco, de cómo nos
había ido en el día . El muy cínico mientras hablaba tenía a la chica acostada
en sus piernas y le sobaba los pechos. Colgamos y ellos siguieron en lo suyo. Yo
me masturbe esa noche mirándolos hasta el amanecer.

Alberto me llamó para ponernos de acuerdo, pasaría por mi a
las 7:00 de la noche para ir a cenra algo y luego llegaríamos a la fiesta a las
10:00

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