La Mafia, mi vida y ella…

Clariss

-¿Guapa todavía es sábado o ya nos agarró el domingo?- me preguntó Rachel aun recortada en mi muslo izquierdo mientras me acariciaba con la yema de sus dedos mi muslo derecho.-

-Bueno mi amor, te aviso que son pasadas las doce, así que sí, nos agarró el domingo- respondí luego de ver la hora.-

-Bueno… entonces…- balbuceaba ella mientras buscaba algo bajo la barra- ¡Feliz aniversario guapa!- sacó no sé de dónde una pequeña cajita púrpura.-

-No tenías por qué molestarte- me enterneció y me encantó su gesto- Estas pasando por tantas cosas y aun así lo recordaste- ella alzó su rostro con una bella sonrisa.-

-¿Cómo podría olvidarme del día de nuestra primera cita?

5 meses atrás

Por fin puedo dar como concluido mi día, ya terminé con la clase de baile y estoy sentada junto a Sofía esperando que llegue Rachel por ella, hablamos un poco o mejor dicho ella averigua mucho de mi vida y mis gustos.

-¿Entonces si te gusta mi mami?- le cuestionó la pequeña sin la más mínima de las dudas en su voz.-

-¡Sofía!- sentí como mis mejillas se calentaban por mi pena.-

-¿Qué?- reprochó ella alzando sus cejas tanto como sus hombros haciéndome reír.-

-¿Por qué me preguntas eso?

-Por la forma en la que miras a mami te mira.

-¿Cómo así?- no entendía lo que para ella era muy claro.-

-Bueno es que miras a mami con brillo y ella dice que cuando alguien te mira con brillo en los ojos es porque de verdad te quiere- Sofía dijo todo aquello tan rápido que me dejó perpleja su capacidad para articular tantas palabras a tal velocidad sin equivocarse.-

-Bueno sí, es cierto bella, tu mami me gusta mucho- tuve que admitírselo ya que a esa niña no se le escapa nada.-

-¡Bueno pero si ahí están dos bellezas juntas debería pedir un deseo!- exclamó Rachel al entrar al salón.-

-Eso dicen, ya queda en ti si crees o no en eso- le respondí guiñando un ojo.-

-Bueno princesa- besó a Sofía y la alzó en brazos- ¿Qué tal estuvo la clase?

-Muy buena mami, peor Clariss tiene algo que preguntarte- ya va ¿yo que?

-Ay princesa ¿qué travesura estas tramando ahora?

-Nada mami, es cierto- le dio su mejor mirada de ángel haciéndola sonreír y negar con la cabeza.-

-Bueno hasta donde recuerdo no tengo nada que preguntar- alcé mis manos intentando zafarme de esa plática.-

-Claro que sí, mami Clariss quiere saber si te gustaría salir con ella hoy- esa oración me dejó sin palabras y seguramente con el rostro más rojo que nunca.-

-A ver princesa- se acomodó a Sofía de tal manera que quedaron una frente a la otra- ¿Esa pregunta es de ella o eres tú quien anda poniendo palabras en su boca?

-Son mis palabras- dije aunque no fuese cierto era lo que deseaba.-

-Bueno- pronunció luego de aclararse la garganta- Para mí sería un verdadero placer salir contigo guapa.

Luego de unos minutos más de incomodidad salimos, me fui con ella ya que si llegaba a mi casa no podría volver a salir, dejamos a Sofía en casa de su otra mamá y nos dirigimos a la casa de Rachel.

-Bienvenida nuevamente a mi hogar.

-Gracias siempre es un placer estar aquí.

-¿Deseas algo de beber?

-No Rachel, gracias- podía ver que ella estaba algo nerviosa pero no entendía bien el por qué.-

-Así que decidiste pasar un aburrido rato conmigo antes que delatar a mi princesa- sus palabras me tomaron algo desprevenida- Pero tranquila, intentaré no ser demasiado aburrida.

-Extrañamente contigo me pueden pasar muchas cosas, pero aburrirme no es una de ellas- sus ojos se clavaron en los míos haciéndome estremecer.-

-Bueno, qué te parece si ambas nos duchamos y nos ponemos ropa bonita y vamos a algún restaurante bonito- con cada palabra que decía se aceraba más y más- O también podemos ducharnos, te doy una pijama y hacemos una fogata en el patio mientras admiramos las estrellas.

-Ambas propuestas suenan excelentes para mí- sentirla tan cerca hacía que mi corazón galopara con toda su fuerza en mi pecho.-

-Bueno hagamos algo divertido, nos vamos a duchar y yo te dejaré ambas opciones sobre la cama y tú escoges que usaras y yo igual- posó su mano en mi mejilla acariciándome suavemente con su pulgar- Así vemos si queremos lo mismo.

Así hicimos ella me guió a su habitación, me dijo dónde estaba todo lo que podía necesitar y me dejó sola en su habitación, era mi primera vez ahí, su cama enorme muy bien tendida, paredes blancas sin pinturas ni adornos, los muebles eran muy oscuros prácticamente negros, un par de lámparas a cada lado de la cama con varias fotos de Sofía y una de una mujer que no reconocí pero muy parecida a Rachel, me di una larga ducha con agua tibia; al salir del baño ahí estaban sobre la cama un hermoso vestido color ciruela y una pijama de blanca con diseño de flores, que constaba de un pantalón y una franela de algodón; me vestí me arregle y bajé a la cocina.

-Creo que sí queremos lo mismo- me dijo recibiéndome con una enorme sonrisa.-

-Pues creo que sí- ambas habíamos escogido la pijama.-

-Aunque la tuya no es de flores- dije entre risas.-

-No me gustan mucho las flores, me van más los puerquitos- me ofreció su mano- ¿Vamos a nuestra cita?- y sin dudarlo la tomé.-

-Veo que ya tienes todo listo- en medio del jardín había una pequeña fogata cobrando vida, un par de sillas y algunas cobijas.

-Tú tardas mucho y yo me baño rápido.

-Es tu culpa por tener tan cómoda ducha.

-Igual tardaste mucho- movió una de las sillas para que me sentara- Por favor mi lady.

-Gracias.

Ella buscó un par de vasos y sirvió un poco de vodka, puso un poco de queso en una pequeña olla y la colocó al fuego, me dio una de las cobijas y hablamos de Sofía mientras el queso se derretía, sumergimos un poco de todo ahí dentro, galletas, pan, lo que fuera que se nos atravesaba.

-Hay una foto en tu cuarto…

-Mi madre- dijo ella sin dejarme terminar de hablar, pero por su tono decidí no ir por ese camino.-

-Siempre me ha encantado el cielo, sobre todo de noche.

-Bueno, ven acá- me hizo señas para que me sentara sobre ella- No te voy a morder a menos que eso quieras.

Sin pensarlo más fui sobre sus piernas y acomodé mi pecho sobre su espalda, sentí un calor diferente, no era simplemente calor humano, sentía ternura y hasta protección estando ahí sobre ella como no la había sentido antes, ella susurraba en mi oído los nombres de las constelaciones y me explicaba lo que supuestamente eran cada una y cómo las utilizaban en tiempos antiguos para orientarse en las noches, sus palabras, su tono de voz, su olor, todo era perfecto en ella, un momento nos invadió el silencio, yo no sabía si ella se había dormido o si ya no tenía nada que decirme.

-Nunca la conocí, ella se fue cuando yo tenía alrededor de un año; esa vieja foto es lo único que me queda de ella, según Dedy soy su viva imagen y también heredé su personalidad; pero no sabría decir si eso es cierto- al terminar de hablar soltó un largo suspiro y apoyó su cabeza en mi hombro.-

-No tenías por qué contármelo, fue una imprudencia de mi parte el preguntarlo- apoyé mi cabeza sobre la suya y tomé fuerte su mano, ella se estaba abriendo ante mí.-

-No soy la persona perfecta que crees, tengo demonios y miedos que me persiguen, no voy a abrirte toda mi vida ni contarte los terrores de mi pasado- movió su cabeza para clavarme nuevamente su mirada- Te contaré lo que debes saber, compartiré contigo todo lo que pueda, no me presiones no soy tan fácil de aguantar ni de entender Clariss… Pero me gustas como hace mucho no me gusta nadie y no quiero tener simples juegos contigo, por eso estas hoy aquí en mi casa, hablando de estrellas y comiendo queso, así que yo necesito saber si tú estás dispuesta a aceptarme con todas mis imperfecciones y que estemos juntas a partir de hoy hasta que nuestros corazones palpiten por alguien más.

-Yo… quiero estar contigo.

Actualmente

-Sería imposible olvidarme de semejante declaración de amor- levanté su rostro y nos dimos un hermoso y tierno beso.-

-Creo que mejor deberías vestirte, esa barra debe estar fría como hielo- tomó mi ropa interior y comenzó lentamente a subirla por mis piernas mientras las acariciaba a su paso.-

-Si sigues así tendrás que bajarlas de nuevo mi amor.

-Esa no sería una mala idea guapa- dijo mordiendo seductoramente su labio.-

-Me están esperando mi amor y Sofía está con tu papá así que debes ir a buscarla- yo también quería continuar pero primero estaba Sofía.-

-Bueno pero tenemos un problema guapa, tu arruinaste mi camisa-dijo sosteniendo ante mí su mutilada prenda.-

-Ups.

-Nada de ups, luego nos arreglaremos, termina de vestirte, sabes que no me agrada que andes tan de noche en la calle.

-¿Y tú si puedes?

-Yo soy más grande- me sacó la lengua y abrochó mis pantalones.-

-Cuídate y me avisas cuando llegues con Sofía y a tu casa- la besé recogí mis cosas y me fui.-

Rachel

Cada día que pasa me siento más feliz con Clariss a mi lado, ya son cinco meses; creo que mi vida va bien, mi relación con Dedy ya no es tan tensa, Dayana no me ha dado más guerra y hoy bueno, hoy cerré mi bar tal y como lo inauguré, dándole mi amor a la mujer que está a mi lado, en esa época fue Dayana y hoy Clariss, lo único que podemos tener seguro en este mundo son los problemas.

-Rachel- contesté sin ver mi teléfono por la hora seguro sería alguno de mis hermanos para preguntarme que cuento leerle a mi princesa.-

-Aló Rachel- la voz era de una mujer, demasiado temblorosa pero igual pude reconocerla.

-¿Dónde estás? ¿Quién te tiene?

-Ven a buscarla en el basurero.

Colgaron y sentía como mi sangre hervía por mis venas, no pensé en nada y fui a todo lo que daba la camioneta a dicho sitio, pero antes le di una pequeña llamada a nudillos para que llegara también.

-¡Muy bien cobardes aquí me tienen!- bajé furiosa con mi AK-107 lista para hacer coladera a cualquiera, pero todo estaba demasiado oscuro- ¡Vamos pequeñas y sucias ratas salgan de donde quiera que estén!

-Suelta el rifle Moretti- ese fuerte acento me reveló lo que temía.-

-No es un rifle imbécil cerebro de nieve ¡es un fusil!- no podía verlos pero sí escucharlos, sabía que me tenían rodeada.-

-Lo que sea suéltalo.

-Vamos Sergey porque no me enseñas tu horrible rostro para abrirte la testa en dos de un solo tiro.

-No estás en condiciones de amenazar Morte.

-No es una amenaza rusqui, tómalo como una promesa ¿Dónde está ella?

-Suelta tu arma o la haremos sufrir más- puse el fusil en el suelo y lo empujé bajo la camioneta.-

-Listo, ahora dime donde la tienes.

-Ahí tienes a tu zorra- se encendieron unos faros y ahí estaba ella desnuda en una silla, sucia y visiblemente golpeada, con un par de hombres armados a su lado.-

-¡Maldito ruso! ¡Te mataré a ti y todos los malditos rusos de este país!

-No tienes poder para amenazarnos idiota.

Comencé a hacer cálculos mentales, tan rápido como mi ira me permitía, recordé las muchas palabras de Dedy y encontré la mejor manera de actuar, para mi fortuna nudillos se encontraba a la espalda de los gorilas; tomé una respiración profunda y pedí que Sofía se mantuviera sana, saqué mi confiable Glock 17 y le di directo al faro, enseguida escuché el quejido de los hombres lo que me indicaba que nudillos ya había llegado a ellos, por lo cual me dirigí a la otra fuente de sonido en ese oscuro sitio.

-Veamos si chillas igual que tu zorra- me encontraba de rodillas Sergey me golpeó con un tubo por el estómago.-

-Tan cobarde como siempre- balbucee con el poco aire que tenía.-

-Cobarde pero saldré vivo de esta Moretti a diferencia de ti- empuñó mi cabello violentamente haciéndome ver hacia arriba.-

-Uno vivo quizás, pero sin bolas de seguro- le disparé justo en las bolas, me salpicó algo de sangre pero ese perro no volvería a conocer el placer de una mujer.-

-Tu sucia…- calló de cara contra el suelo entre gemidos.-

-Por lo visto quien chilla como zorra eres tú bastardo- lo tomé de su tobillo y lo arrastre hasta la camioneta.-

-¿Qué vas a hacer con él?- me preguntó nudillos mientras emergía de entre las sombras.-

-Ella…

-Acostada en tu camioneta, necesita atención, pero ¿qué harás con él?

-A él lo usaremos como nota de aviso, pásame tu navaja.

Luego de hacer mi nota de aviso, fui a la clínica con Dayana, con el dinero suficiente nadie llama a la policía ni te hacen preguntas de la familia, pasé la noche junto a ella, nudillos me avisó que nuestra nota ya había sido enviada.

-¿Cómo está?- esa pregunta me despertó de mi corto sueño.-

-Varios dedos rotos, un par de costillas, muchos moretones, le faltan algunas uñas, tiene marcas de cigarrillos y…- no pude continuar pensar en todo el horror que ella había vivido Dios sabe cuántas horas me hizo odiarme.-

-Los haremos pagar ragazza- sentí su mano apretar mi hombro, lo que me hizo sentir su pena y aumentó mi odio.-

-¡Yo los haré pagar, no me detendré hasta que todos y cada uno de esos malditos deje de respirar!

-No te dejes guiar por tus emociones- quité su mano de mi hombro y lo enfrenté.-

-¿Qué no me deje guiar por mis emociones? ¡Maldita sea Dedy, ellos tomaron a la mujer que amo y la humillaron, la lastimaron como nunca debe lastimarse a ninguna mujer!

-No maldigas en mi presencia- su mirada era dura pero mi ira era mucho más grande que cualquier cosa en este mundo.-

-¡Ella está así por mi culpa!- golpeé su pecho son mis puños y comencé a llorar.-

-No es tu culpa tu hiciste todo lo que tenías a tu alcance para protegerla, la mantuviste al margen de nuestra vida, pero recuerda nuestros seres queridos siempre van a sufrir- puso una mano en mi nuca y la otra en medio de mi espalda y me abrazó de la misma manera que cuando era niña y tenía pesadillas.-

-Nunca me había sentido tan mal Dedy… tengo miedo, temo por Sofía, temo por mis hermanos, temo por Clariss- las lágrimas de miedo, dolor y rabia no dejaban de salir.-

-Mientras más personas ames, más débil eres hija, ese siempre fue tu problema…- dio un largo suspiro- Eso lo heredaste de mí.

-No puedo pensar claramente, me preocupan todos.

-Yo me llevo a Dayana y a Sofía, Tú encárgate de que Clariss no te distraiga y tus hermanos, no debes temer por ellos ragazza… pero ¿sabes en lo que te metes?

-Sí Dedy lo sé.

Gracias por leer, comentar y escribir. Saludos desde Venezuela

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