Las mejores vacaciones

-Aquí tienes tu bebida.

-¿Te has fijado como te mira las tetas?

-¿Qué dices? ¿Quién?- Conteste haciéndome la despistada como si una no se diese cuenta de esas cosas.

-Quien va a ser, el camarero del chiringuito. Cada vez que vas a buscar bebidas te come las tetas con los ojos.

-Jajaja, que exagerado eres Sergio. En el hotel hay un montón de chicas jóvenes con cuerpos estupendos en que fijarse como para que me dedique atención a mí. ¿No crees? Además es muy joven, tendrá 20 años como mucho, seguro que tiene otros gustos.

-Que poquita autoestima te tienes cariño. Te digo yo que esas tetas que tienes vuelven loco a cualquiera y estoy seguro de que ese crio se empalma imaginando como debe sentirse al meter la polla entre ellas cada vez que te acercas al chiringuito.

-Pero que burro eres jajaja. Me voy a dar un chapuzón tonto- Salí corriendo a la piscina dejando a mi marido tumbado en la hamaca mientras el apagaba su sed sorbiendo su refresco.

La verdad es que necesitábamos aquellas vacaciones, había sido un año duro de trabajo y queríamos tomarnos aquella semana de la forma más relajada posible. Mientras que otros prácticamente solo aparecían por el hotel para dormir nosotros solo buscábamos relajarnos al máximo y disfrutar de las instalaciones sin necesidad de realizar estresantes excursiones a diario.

Salí de la piscina y no encontré a Sergio en la hamaca. Mientras secaba mi cuerpo con la toalla escudriñe los alrededores de la piscina y lo vi sentado en la barra del chiringuito hablando con el camarero. Me acerque a ellos mientras secaba mi pelo.

-Veo que ya te has buscado un amigote por el que dejarme abandonada ¿no?- Le dije esto a mi marido mientras enrollaba la toalla en mi cuerpo y me sentaba en un taburete a su lado.

-Paty, cariño, estaba diciéndole a Luís que menudo trabajito el suyo. Aquí en la piscina viendo a tanta niña guapa en bikini y sirviéndoles copas todo el verano.

-Si, seguro que está hecho un ligón y más de una cae a sus pies cada temporada- Conteste mirando a Luís a los ojos con semblante de interrogación.

El muchacho se puso colorado e intento contestar:

-Ehh bueno yo…

-Jajaja, Eso le he dicho yo, pero ¿sabes lo que me ha contestado?- Le interrumpió Sergio.

-No, no lo sé amor, Pero ¿por qué no dejas hablar a Luís? Dime Luís, ¿qué le has contestado?

Luís con los colores cada vez más subidos y bajando su mirada al suelo logro balbucear.

-Ehhh bueno, ejem, yo le decía que todas esas niñatas escuálidas que no tienen dónde agarrar no son mi tipo.

-¿No? ¿Cuáles son tu tipo entonces?

Mi marido miro a un lado y a otro, se bajó de su taburete y situándose detrás de mí me rodeo con sus brazos y me beso en el cuello para finalmente decir:

-Cariño, a Luís le gustan más maduritas y con más carne donde agarrarse. Justo así como eres tú- Y metiendo sus manos por debajo dela toalla y de la parte superior del bikini tomo mis tetazas y las saco por unos segundos poniéndolas a la vista de Luís que se quedó boquiabierto al contemplarlas.

-¿Pero qué haces Sergio?- Dije enfadada y tapándome tan rápidamente como pude- Te has pasado, ahora mismo nos subimos a la habitación.

-No te pongas así mujer, es broma.

-No me gustan estas bromas. Hasta mañana Luís, perdona al estúpido de mi marido.

-Ehh no pasa nada, hasta mañana. Contesto con cara bobalicona.

Me levante y con gran enfado me dirigí al interior del hotel acompañado de Sergio que se despidió de Luís con un hasta mañana. Esperamos por unos segundos el ascensor, dejamos salir a una pareja que bajaba y entramos en el cerrándose la puerta tras nosotros.

-¿Has visto que cara se le ha quedado al ver tus tetas? Me dijo Sergio sonriente.

-Eres un estúpido, ¿cómo se te ocurre?- Conteste con el ceño fruncido.

-Ya te dije que se moría por tus tetazas, a poco le des pie se tiraba a comérselas jaja.

-No me gusta que hagas las cosas así sin contar conmigo, pero…

-¿Pero qué?

-Pero me has puesto cachondísima, prepárate a follarme en cuanto lleguemos a la habitación- Y buscando su boca nos fundimos en un beso hasta que el ascensor llego a nuestra planta.

Realmente nos faltó tiempo para llegar a la habitación y tirarnos a la cama en cuanto cerramos la puerta. Fue una follada increíble y me corrí varias veces pensando en Luís comiéndome las tetas, aquello me había excitado muchísimo.

El día siguiente iba a ser otro día más de relax, pero no podía sacarme de la cabeza la idea de aquel muchacho dándose un buen atracón entre mis tetas.

Aunque siempre fui consciente del hecho que mis abundantes tetas atraían a los hombres y hacían girar más de una cabeza no era nuevo para mí, pero siempre pensé que era algo más propio de hombres maduros. El que un chico al que casi doblaba la edad se sintiese atraído por mí no entraba dentro de mis cálculos pero pensar en ello me tuvo excitada desde primera hora de la mañana.

Después del desayuno nos dirigimos a la piscina y ocupamos nuestras hamacas. Luís ya estaba en el chiringuito preparándolo todo para un duro día de cocteles, refrescos y otros combinados.

-Mira cariño ya está tú admirador en su puesto y comiéndote con los ojos cada vez que puede. ¿Por qué no vas a hacerle una visita y de paso te traes algo fresquito?

-Eres un cabroncete…sabes lo que me ponen sus miradas- Dije levantándome y dirigiéndome a la barra.

-Hola Luís, ¿Qué tal?-Dije sentándome en un taburete.

-Ah hola Paty, aquí preparando cosas.

-¿Nos pones algo fresquito?

-Eso está hecho, ¿Qué os apetece?

-Para Sergio una cerveza y a mí te dejo que me sorprendas, tú mismo.

-Ok, en ese caso te preparare el coctel mi coctel especial ¿Te parece?

-¡Claro! Suena bien.

-¡Marchando un especial!

-Esto Luís..

-Dime Paty.

-Debes perdonar a mi marido ayer, seguro que te resulto una situación escandalosa y desagradable, que vergüenza cada vez que lo pienso.

Su cara se puso roja en pocos segundos

-Oh no Paty, no preocupes por eso. Si te digo verdad me dejo ver algo bien bonito- Bajo la vista mientras decía esto como si confesase un pecado.

Mire a los lados asegurando que nadie estuviese cerca, cosa que obviamente ya sabía de un principio.

-¿En serio te gusto Luís? Con la de chicas jóvenes que hay por aquí con buenos cuerpos, ¿y tú te fijas en mí? Soy mayor y estoy rellenita, seguro que no puedo gustarte.

-¿Pero qué dices Paty? Yo te veo perfecta, a mí me gustan las mujeres que tiene donde agarrar y si te digo la verdad los pechos grandes son mi debilidad y no he visto nadie por aquí que pueda igualarte en eso. La verdad es que solo de pensar en disfrutar de unas tetas como las tuyas me pongo enfermo.- Y diciendo esto me sirvió el coctel que había estado preparando.

No pude resistirme a ser mala, así que lleve mi dedo índice a la copa y la acaricie haciendo círculos sobre el borde a la vez que levantando la vista y mirándole directamente a los ojos le dije con la voz más sensual que pude:

-Quien sabe Luís.., quizás algún día tú también puedas disfrutar de unas tetas como estas- Y mi mirada descendió en dirección a mis tetas a la vez que decía las palabras.

-Ufff no me digas eso Katy que no respondo jajaja….si no fuese por tu marido ya te hubiese atacado..ñam ñam.

-Aimmmsss- suspire profundamente tomando tanto aire como me fue posible e inflando al máximo mi pecho- Quien sabe Luís…quizás mi marido sea tu mejor aliado.

Y diciendo esto tome la copa y la cerveza volví camino de donde estaba Sergio sintiendo que Luís no me quitaba ojo de encima.

Al llegar entregue la cerveza a mi marido y me tumbe a su lado.

-¿Qué tal?

-Creo que le he dejado con un empalme bestial jajaja.

Sergio miro en dirección al chiringuito y cruzando la mirada con Luis alzo su cerveza y brindo a su salud. El pobre chico debía estar alucinando.

-Te apuesto lo que sea a que si le das pie en menos de 10 minutos te está comiendo las tetas cariño.

-Anda calla que al final voy a terminar con el coñito más mojado que la piscina jajaja.

-Si no lo haces es porque no quieres…. A mí me da mucho morbo que ese crio se ponga ciego mamándotelas y sepa lo que es una mujer de verdad – Me dijo Sergio guiñándome un ojo.

Pasaron algunas horas más en las que mi calentura y la de mi marido no hacían más que aumentar ya que Luis cada vez se preocupaba menos por ocultar su interés por mí siendo sus miradas cada vez más intensas y descaradas.

Estábamos bañándonos cuando mi marido se acercó a mí por detrás y rodeándome con sus brazos y posando sus manos sobre mis pechos me susurro al oído:

-Te digo que ese crio lleva todo el día con la polla bien dura a costa de tus tetas.

-Mmmm por lo que veo no es el único que tiene la polla dura hoy- conteste echando mi culo hacia atrás para notar el bulto que marcaba a través del bañador.

-Me tiene cachondisimo imaginar cómo le estrujas la polla entre tus tetas hasta que se corra.

-¿De verdad lo deseas?

-Sí, quiero ver tus tetas llenas de su leche.

-No se atreverá.

-Inténtalo cariño.

Verdaderamente el morbo me estaba volviendo loca y llego un punto en que tenía que dejar escapar la presión de tanta excitación.

-Tú lo has querido amor, estate atento.

Salí de la piscina y tras secarme con la toalla me dirigí hasta Luís.

-Hola Paty, ¿Qué tal el día?

-Bien Luís, pero ¿sabes? Hay una cosa que a mi marido y a mí nos da mucha pena.

-¿Que os sucede?

Mirando hacia un lado y a otro y comprobando que nadie pudiese escuchar aquello le dije:

-Creo que es una verdadera lástima que no puedas cumplir tu sueño de disfrutar de unas buenas tetas, más aun teniendo aquí tan cerquita unas como estas- Y esto último lo dije mordiéndome el labio y poniendo la voz más sexy que pude a la vez que juntaba mis pechos haciendo que se marcase un canalillo imponente.

-No entiendo Paty.

-Te estoy diciendo que si las quieres son tuyas- Guiñándole un ojo.

-Joderrr ¿Ahora?

-Ahora o nunca. ¿Las quieres?

-Joder..joder ..joder…si claro….esto tú sígueme si puedes.

-Lo que tú digas cielo.

-¡Oscar! Cúbreme, voy al almacén a por cervezas que quedan pocas.

-Ok, tranquilo. Tomate tu tiempo- dijo el tal Oscar.

Luís salió de chiringuito con paso acelerado hacia la parte trasera del hotel y yo le seguí guardando una distancia prudencial para no levantar sospechas. Finalmente entro en una caseta que debía ser el mencionado almacén dejando la puerta abierta tras de si. Llegue a la puerta uno treinta segundos después de él. El contraste entre la claridad del exterior y la oscuridad en el interior me cegó los primeros segundos tras pasar la puerta, pero no necesitaba ver para saber que era precisamente Luís quien, nada más entrar, se abalanzó sobre mi abrazándome por detrás como un poseso en busca de mis tetas, las cuales saco rápidamente del bikini y comenzó a magrear mientras comenzaba a lamer mi cuello con su lengua.

-Joder que ganas tenía estrujar tus tetazas Paty, llevas tres días poniéndome cachondísimo ufff.

-Tranquilo niño, que ahora las tienes todas enteritas para ti- Le dije deshaciéndome de sus brazos y dándome la vuelta-

Lleve mis manos atrás en busca del cierre del bikini y deje caer la prenda que ya no tenía nada que sujetar al suelo. Entonces levante mis blancos y enormes pechos con mis manos y ofreciéndoselos le dije:

-¿No tenías tantas ganas de comértelas? ¿A qué esperas?

Se lanzó a por ellas como un desesperado y tomándolas con sus manos las acerco hasta su boca que descendía al encuentro de mis pechos. Su lengua comenzó a lamer mis tetas, alternado las lamidas con chupetones a mis marrones areolas y pezones que comenzaron a crecer y endurecerse de inmediato ante sus atenciones.

-Tienes las mejores tetas que he visto en mi vida, me encanta el contraste de tu piel bronceada con la blancura de tus peras, joder necesito las dos manos para abarcarlas. Te las voy a chupar hasta borrarte esos enormes pezones que tienes so guarra…aummm chrupp.

Mientras chupaba una teta me estrujaba la otra con la mano y pellizcaba el pezón que ya no podía estar más duro.

De repente se abrió la puerta inundando de luz por unos segundos el almacén, una silueta recortada contra la claridad exterior entro rápidamente y cerro tras de si. El sobresalto de Luís fue incluso cómico ya que llego a caerse de culo sobre unas cajas en las que quedo sentado.

-Jajaja, sí que eres cómodo. ¿Te sientas para chuparle las tetas a mi mujer más relajado?-Dijo Sergio apoyado sobre la puerta que acababa de cerrar.

-Ehh estooo Sergio..yo no…-La cara de Luís era un auténtico poema.

-Tranquilo nene, si te estas comiendo estas tetas es gracias a la insistencia de mi marido. Es un regalo que te hace. Dije acercándome a él y volviendo a poner mis pechos justo delante de su cara.

– Sí Luís, es un regalo que te hacemos por lo atento que eres con esas bebidas que nos preparas- Dijo Sergio quiñándole un ojo- Vamos a qué esperas te aseguro que se pone muy pero que muy perra cuando le comen las tetas y se las llenan de babas, si te esmeras puedes hacer hasta que se corra.

-Joder… os aseguro que los días que os quedan el hotel vais a tener el mejor servicio de barman de la historia. Déjame ahogarme con esas tetas guarrona.

Y diciendo esto el muchacho volvió a zambullirse entre mis tetas chupando, lamiendo y mordiendo con ansia. Hundía la cara entre ellas mientras yo las apretaba contra su cabeza consiguiendo que le llegase a faltar el aire por momentos.

-Aummm.. paff..unnghh que ricas..srrrpfff..como me gustan…

-Ohhh nene me encanta como me comes las tetas… pero ¿sabes? No solo sirven para comérselas- Empuje su cabeza hacia atrás consiguiendo que a duras penas soltase su manjar.

-Adelante cariño, demuéstrale lo que es bueno-Sergio se había quitado el bañador y se pajeaba restregando su polla con la parte superior de mi bikini que había recogido del suelo.

Me incline hacia delante llevando las manso hasta el paquete de Lúis y tras sobarlo sobre la ropa y comprobar que el inquilino estaba deseando salir a tomar el aire desabroche tanto su cinturón como el pantalón y estire bajando pantalón y calzoncillo de una sola vez haciendo que levantase las piernas y sacándoselos por los pies a fin de dejar mi camino totalmente despejado.

-La polla de Luís apuntaba al techo totalmente empalmada, separe sus piernas y me arrodille frente a él, tome su polla con mi mano derecha y la deslice unas cuantas veces arriba y abajo en una lenta y breve paja. Después sin soltar su polla tome con mi mano izquierda mi teta y la acerque a su miembro hasta restregar mi pezón por su capullo que destilaba ya algunas gotas de líquido pre seminal.

-Voy a hacer que no solo te gusten mis tetas, vas a terminar adorándolas- Entonces escupí sobre su capullo y restregué mi saliva por mi areola como si con una brocha lo hiciese. Cada vez que restregaba su polla contra mi pezón totalmente erecto este temblaba como si de un muelle se tratase.

-Mmmm me encanta restregar tu linda polla contra mis tetas. Vas a ver que gusto te voy a dar.

Coloque finalmente su polla entre mis dos tetas y antes de aprisionarla entre ellas escupí varias veces más para lubricar todo lo que pude. Finalmente apreté mis pechos rodeando su polla y comencé lentamente una cubana marca de la casa mientras miraba a Luís con cara de niña mala.

-Ufff que gusto…como me estrujas la polla con esas tetazas…. Eres una experta se nota la práctica que tienes…vamos sigue machacándome la polla hasta sacarme toda la leche ummmm.

-Luís me parece que la tienes cachonda perdida. ¿Me permites comprobarlo?

-Tú mismo, como si estuvieses en tu casa jajaja.

Entonces Sergio se acercó por detrás y tumbándose en el suelo introdujo su cabeza entre mis piernas y a fin de tener una visión directa de mi coño tras apartar a un lado la braguita de mi bikini.

Evidentemente yo estaba súper mojada y mis jugos chorreaban literalmente piernas abajo.

-Joder Luís ¡como la tienes! Esto está totalmente encharcado. ¿Qué tal por arriba?

-Bufff…. Bestial, no veas como me está machacando la polla con las pedazo de tetas que tiene.

Sergio comenzó entonces a restregar su lengua a lo largo de toda mi raja haciendo que sintiese un placer increíble, chupaba mi coño con la misma desesperación que poco antes Luís había chupado mis tetas. Alternando lamidos y chupetones e introduciendo su lengua cada vez más adentro provocando que los líquidos cayesen en su boca de forma abundante.

Yo por mi parte comencé a acelerar el ritmo de la cubana que le estaba practicando a Luís. Quería que aquella joven polla derramase toda su leche sobre mis tetas y quería que lo hiciese ya.

-¡Vamos niño! ¿No me vas a dar esa leche? Quiero que me riegues las tetas mmmm vamos dame tu leche-

Mis pesadas tetas estaban proporcionándole un castigo infernal, subían y bajaban deslizándose por su polla y machacaban sus huevos cada vez que chocaban contra estos en el punto inferior con un ruido sordo plas plas plas..

-Joder que cabrona .. vas a hacer que me corra ummm.

-¿Y a qué esperas? Eso es lo que quiero que me riegues con tu leche.

-Aggghhh me corro….me corro agghh

Entonces rápidamente tome su polla con mis manos y apuntándola a mis tetas la sacudí unas cuantas veces hasta que finalmente los chorros de leche caliente comenzaron a brotar cubriéndome mi s pechos.

Fue un momento de éxtasis total…sentir los chorros de leche caliente caer en mis tetas junto a la comida de coño que Sergio me estaba practicando provoco que una descarga eléctrica recorriera mi vientre expulsando mi sexo un chorro de flujo que fue directo a la boca de mi marido.

Ayyyy…ayyy que me corrooo …me corro también…- pude decir entre temblores.

Cuando recobre el control de mi misma solté la polla de Luís y me senté en el suelo al lado de Sergio que me miraba con una amorosa sonrisa y estirando su mano atrapo la mía con un gesto cariñoso.

Luís se levantó a toda prisa y tomando su ropa del suelo se vistió rápidamente y dijo.

-Ha sido una pasada chicos pero yo tengo que volver o comenzarán a sospechar- Paty gracias por dejarme disfrutar de ese par de tetas que te gastas.

-Gracias a ti Luís por regarme las tetas con esta leche tan rica ummm- Conteste cogiendo una de mis tetas y levantándola la acerque hasta mi boca para con mi lengua lamer el pezón y recoger parte de la corrida de Luís.

-Joder..joder..joder.

Dijo con los ojos abiertos como platos, luego cogió un par de cajas de cerveza y se despidió de nosotros diciendo:

– Os dejo tengo que volver, vosotros tomaros vuestro tiempo. Y despareció saliendo por la puerta y cerrándola tras de sí.

-Tus tetas son todavía más preciosas cubiertas de leche cariño- Dijo Sergio que continuaba totalmente empalmado mientras yo, mirándole a los ojos, untaba la abundante corrida de Luís por mis tetas.

-¿Por qué no vienes aquí y me dejas que haga algo con eso? – Le conteste señalando su miembro.

Se puso en pie situándose justo delante de mí con su precioso pene erguido apuntando a mi cara. Acaricie sus huevos y tome la polla con la mano para acercarla a mis labios y besar el capullo antes de comenzar a lamer sus testículos, subir por todo el tronco y finalmente engullirla deslizando mis labios poco a poco hasta llegar a la base donde aguante por unos instantes antes de retirarme dejándola totalmente ensalivada.

-Mmm cariño me encanta lo que me haces.

-Quiero sacarte toda la lechita dije levantado la vista hacia su cara.

-Es tuya, sácala toda.

Comencé a menear su polla mientras alternaba chupadas a su pija siempre sin dejar de mirarle a los ojos. Chupaba con todas mis ganas a fin de tener mi premio y proporcionar a Sergio el máximo placer de forma que mis labios emitían un característico sonido cada vez que se separaban del miembro de mi marido.

-Ahhhh me corro cariño me corrooo.

Comence a machacar su polla rápidamente a la vez que abría la boca sacando la lengua en espera de recibir inminente corrida que llego en forma de potentes y numerosos chorros de semen. El primer chorro cayo en mi cara pero rápidamente apunte su polla para que terminase con de derramarse en mi boca.

-Mmmm que gusto cariño… eres la mejor. ¡Te amo!

Durante unos segundos saboree y jugué con su semen en mi boca abierta. Luego cerrando esta deje que su leche escapara por mis labios y se deslizase por mi barbilla para caer en mis pechos y untarlos con ella.

-Me encanta tu leche amor mío, yo también te amo.

Por último tome nuevamente su polla, ya algo flácida, y la introduje en mi boca para chuparla y limpiar los últimos rastros de semen

Seguidamente Sergio me ayudo a levantarme y nos besamos tiernamente en los labios antes de recomponer nuestra vestimenta para salir de aquel almacén abrazados.

Fueron unas vacaciones donde tuvimos el mejor sexo. Sin duda las mejores que recuerdo.

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