Lo que me sucedió por no estudiar o trabajar

Cuando me desperté, me vi sólo. Entonces salte de la cama, me fui a la cocina pues escuche ruidos cual no sería mi sorpresa ver a mi tía Yolanda recostada sobre su pecho en la mesa de la cocina y Dévora detras de ella moviendo su cadera con un ritmo pausado, de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás. En la cara de mi tía se le veía una gran satisfacción y de que estaba gozando a lo máximo. Me quedé paralizado y sin moverme aun lado de mi tía, no hice ruido para que no se enteraran de mi presencia, ya que ambas estaban con los ojos cerrados gozando de sus respectivos placeres.

Cuando mi tía abre sus bellos ojos, se me queda mirando sin sorpresa y me dice:

– Sobrino, acercate más para que puedas observar el espectáculo a tus anchas, anda se buen niño y dale eso que tienes tan duro y tan grande.

No me había dado cuenta que ya mi verga estaba como una mastil, duro y tieso y mirando hacia arriba como buscando un culo.

Le contesto: -Tía, no me digas esas cosas porque te metó mi verga en esa hermosa boca de mamadora que tienes.

– Falta de confianza sobrino, nada más acercate y de daré tu merecido por ser un niño malo.

Me había empezado a masturbar, sin darme cuenta, y poco a poco me fui acercando, hasta que le puse mi verga bien rigida y gorda a nivel de su cara. Mi tía la tomó con la mano derecha, que era la que tenía libre y se la llevó a la boca.

Fue en ese instante que Dévora, abrió los ojos y dijo: – Vaya, vaya ¿ a quien tenemos aquí? al niño mimado de la tía, y mira nomas que grande y gorda verga hizo que su tía se tragara, espero que no te indigeste tener una verga en el culo y otra en la boca.

Mi tía con una señal de su mano contestó que no y continuó dandome tremenda mama. Lo hacía de tal forma que su succión me hacia sentir que por ahí se me iba a salir el cerebro. No tardamos los tres en venirnos: yo en la boca donde mi tría se tragó todo el esperma que me sacó y Dévora en su precioso culito, ella lo hizo con unos movimientos que parecía que se convulsinava con cada chorro de esperma que le arrojaba a mi tía. Después que mi tía terminó de tomarse todo mi esperma, entonces Dévora se aproximó, con su verga aun erecta y chorreando esperma, a su boca y mi tía como toda una mamadora experta se prendió de su tremendo garrote y le terminó de exprimir las últimas gotas de esperma que le quedaba.

Mi tía se levanto y aun con restos de los jugos que nos había sacado en su boca y chorreando por sus piernas, nos preguntó ¿Qué quieren e desayunar?

Ella misma se preguntó y se contestó: – Bueno les haré unos ricos huevos a la cogida.

– Tía cuales son esos

– Pues muy sencillo, los que se estrellan en el sarten, así como le estrellaron los huevos en las nalgas.

Preparó el desayuno rapidamente y los tres nos sentamos a la mesa. Todo en silencio: mi tía con cara de satifacción, Dévora con cara enfado y yo con cara de incredulidad. Nadie rompía el silencio hasta que mi tía dijo: Bueno, arreglemonos para llevar este muchacho con el dueño del centro nocturno para ver que trabajo se le puede dar.

Me bañé sólo, pero mi tía y Dévora se bañaron juntas, y por los ruidos, pugidos y el tiempo que se tardaron supuse que había cogido de nuevo.

Dévora me dice de pronto – Mira esta bien que sea tu tía y que hay lazos familiares, pero aquí la que tiene derechos de exclusividad con Yolanda, soy yo. Así o más claro.

– Esta bien, Dévora, pro déjame cuando menos en algún momento de gozar ese cuerpazo que tiene mi tía, si cada vez que la veo desnuda se me para la verga y me dn ganas de que me la mame o cogermela.

– Pues, mira niño mimado, aquí, te vuelvo a repetir yo soy la dueña de ese cuerpo, así que si quieres que te la mamen o coger tienes que buscarte una, esta ya esta ocupada.

Discutiendo así, nos subimos al automovil y mi tía iba manejando, a mi me sentaron en la parte posterior y Dévora se fue platicando, con mi tía Yolanda, durante todo el camino. He hizo que me sintiera icomodo, pues parecía como que yo no existiera.

Cuando llegamos al lugar de trabajo, bajamos los tres y fue cuando me di cuenta de como iban vestidas: mi tía con un palazzo blanco, transparente, que no sejaba nada a la imaginación, pues no traía ropa interior. Dévora con una especie de mono de mecánico, pero todo sería menos de mecánico pues era transparente, de color amarillo, pero era como si trajera un guante puesto de tan ceñido, además el bulto de enfrente, tampoco, dejaba nada a la imaginación, pues se veía el tremendo tronco que portaba, y con esa cabeza que me daba horror, si algun día quería metermela en mi culito nubil.

Llegamos con el dueño y mi tía y Dévora hablaron muy melosas, y arrimandose y poniendole todos su encantos al alcance de su cara y manos.Este ni tardo ni perezoso empezó a manosearlas y colocó su boca a nivel del tronco de Dévora y empezó a morderselo y hacer esfuerzos para mamarselo. Todo esto pasaba estando yo de pie y ser ignorado.

Despues de unos esfuerzos, Dévora se baja en cierre delantero y deja salir su tremenda arma y lo guía hacia la boca del patrón. Este ávido como un lactante, hace algo que yo creía imposible, se mete semejante cilindo de carne en su boca y haiendo unos ruidos guturales se lo metió completamente, ya no en us boca sino en su garganta, hasta que sus labios gruesos estaban tocando el pubis. Para ser franco parecía un traga sables de un circo. Despuúes, me dejó más sorprendido cuando empezó a meterselo y sacarlo, hasta lograr que Dévora bufara de placer y luego se desmadejara como si le hubieran quitado los hilos a una marioneta y colocara esas grandísimas nalgas en el escritorio. Ví como abrió la boca y dejor salir un ruido gutural de placer y vi como las comisuras de los labios, del patrón se empezaron a llenar de leche. Luegó siguió con mi tía, a la que hincó y después de sacar su garrote, que para no mentir, era el mayor de los tres y era el más grande que había visto en persona, el Burro, mi amigo se quedaría como un pequeño pitito. Mi tía se lo mamó como puedo y logró que expulsara en pausas toda una carga de leche, que como mi tía se quitó, me alcanzó a llenar mi camisa.

Después de este este preambulo, nos setamos y mi tía y Dévora le propusieron lo de mi asunto. De mala gana me preguntó que sabía hacer. Le contesté que de todo un poco. Bueno me dijo seras el camarista de la Rosella, pues esa se anda quejando de que no le hemos dado su lugar, para que se sienta estrella. Levenlo a donde la Rosella y deiganle que de ahora en adelnta será su ayudante de camara.

Salimos casi corriendo se la oficina, y miestras nos dirigíamos a camerino de Rosella, mi tía y Dévora me fueron haciendo too tipo de recomendaciones, pero en la que insistieron mucho fue que no me fuera a meter con ella, pues parecía que era amante de un prominente comerciante. Cuando llegamos al camerino vimos en la puerta con letras doradas Rosella. Tocaron y tardaron en abrir la puerta. Pero creo que la espera valió la pena, porque lo que ví me dejó sin habla y boca abierto, y se puede decir hasta saliendome la baba: una muñeca, hermosa de pies a cabeza, toda una figura perfecta, no le sobraba ni le faltaba nada. Un cromo de mujer, vestida con un diminuto conchero y con las tetas, pero que tetas divinas hermosas con una areolas rosas y unos pezones del tamaño adecuado para mamarlos y morderlos, al aire.

Cuando me vió ni se inmuto, ni hizo siquiera el intento de taparse, me vió muy poca cosa y preguntó: – ¿que queriamos? porque tenía mucha prisa porque iba a ensayar. Mi tía y Déora le dijo lo del patrón. Hasta en tonces se dignó a verme y con un gesto entre despectivo y coquete dijo – No me digan ¿que es esto, lo que me pudieron conseguir?, porque no me gusta.

Le dijo mi tía:- Mira Rosella, es mi sobrino y necesita el trabajo, así que aceptalo por favor y ahí se acabó el problema. Entonces se voltea hacia mi y me dice- Bueno, por ser familiar de Yolanda te acepto.

Se fueron y me dejaron, con esa escultural mujer. Me dijo como quería las cosas y que ella no iba hacer tolerante conmigo. Así que me pusiera a recoger todo lo que había tirado y arreglado el guardarropas mientras ella se iba a ensayar, que después, cuando terminará la alcanzara en el escenario. Me dió la espalda, que fue lo emjor que pudo hacer pues me dejó ver ese tremendo culo, hermoso como nunca había visto uno, unas nalgas respingonas, con amplias caderas, que dejaban al aire el conchero y que cada vez que daba un paso las hacía vibrar. Esa imagen me enloqueció y desde entonces me propuse que ese culo sería mío.

Arregle todo el tiradero que tenía y me fui al escenario. Lo que vi casi hizo que me sacara la verga y ahí mismo me masturbara. Rosella dando la espalda al escenario y con su cuerpo flexionado, hacia adelante y con sus piernas separadas, con las luces del reflector directamente en esa hendidura que dividía esos dos semicírculos de abundantes y firmes carnes, dejando ver el hoyito rosado y arrugado de su culito. Todo un espectáculo digno de un rey. Poco me duró el gusto, pues se volvió y me grita y me dice: -Ya deja de ponr esa cara de estúpido y ven ayudarme. Sudí al escenarioy me fue mejor, pues tuve me pus precisamente atrás de esas nalgas preciosas y me hizo que hincado digera como tendrían que dirijir el haz de luz para que no se le viera el hoyito. Así que estuve viendo a mis anchas ese hermoso hoyo todo el tiempo que duramos.

Después de ensayar en el escenario fuimos al caamerino donde me dijo que le quitara el conchero. Lo que vi fue algo que no me esparaba: su pubis estaba completamente razurado y apenas dejaba ver un pene tan pequeño que mi dedo meñique sería un tremendo bate de beisbol. Tuve que prepararle su ropa de calle: era unos jeans con una blusa transparent de color blanco, se los puso sin utilizr ropa interior. Tuve que dejarla hasta su vehículo y verla partis con la recomendación de que tenía que estara a las 18:00 hrs antes de inciar el espectáculo.

Me quede tan caliente, que me fuí inmediatamente al camerino y empecé a masturbarme, cuando casi me venía, abrió la puerta una de las coristas y me dijo que porque ese desperdicio que mejor la dejara darme una buena mamada y que la leche tuviera un mejor lugar donde depositarla. Se hincó y estando yo sentado, me empezó a dar tremenda mamada, mejor de la ue me había dado mi tía Yolanda por la mañana, que me sacó el esperma de ese día y del día siguiente. Se puso de pie y mientra abría la puerta del camerino – me peguntó ¿quien era y que hacía en ese lugar? Le dije _ Soy el sobrino de Yolanda y voya a trabajar con Rosella. Me contestó: Bueno, te deseo buena suerta y cuando quieras otro trabajito ya sabes, soy Rosario. Dió media vuelta y se se retiró, cerrando silenciosamente la puerta.

Me quedé pensando, no esta mal el principio: vía una bella mujer, que digo bella, una escultural mujer, que me permitió ver su culo de cerca, que hasta supe que tenía un pequeño lunar entre las arrugas de su rosado hoyito. Despues Rosario me dió tremenda mamada, y pormetió que no sería la primera ni la última. Parecía que había caído con el pie derecho.

Llego mi tía y me dijo que fueramos a comer, pero le contesté que no tenía hambre que mejor me quedaría curiosando en el teatro para saber más de lo que iba a ser mi trabajo. Me advirtió – No gaste tus leche en una sola sesión, recuerda que este trabajo será por algún tiempo, así que no cojas mucho y no dejes que te la mame la verga cualquiera. Le contesté – Que no había problema. Pero no le dije lo de Rosario.

Despues les continuaré contando todo lo que me pasó en ese trabajo…

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