Me desvirgaron y descubrí que era multiorgásmica

Mi nombre es Mitsuki, tengo 18 años mis padre es Madrileño y mi Madre es Japonesa, soy medio oriental, soy una chica de lo más tranquila, delgada, un pecho normal, pero bien puesto y firme. Me encanta el estar con mis amigos y salir siempre que puedo, no me considero una persona coqueta, siempre he pensado que soy del montón. Pero dado mis rasgos japoneses, suelo llamar la atención a los chicos.

La historia que os voy a contar es como fui desvirgada por un amigo mío y descubrí que era multiogásmica.

Era mediados de Agosto, estábamos de vacaciones de verano, David y amigo mío del instituto nos invitó a una par de amigos y a mí a pasar el fin de semana en el chalet de su padre, tiene piscina, con un jardín bastante grande para tomar el sol y sin que los vecinos te espíen.

Víctor e Irene llegaron a la estación de metro donde había quedado con ellos, para ir a casa de David. Víctor, es el chico reservado, callado que todos teníamos en clase, el chico con gafas que se suele sentar por mitad de la clase, que siempre esta callado, era uno de mis mejores amigos, siempre me contaba sus problemas, o cuando tenía algún mal de amor iba vestido con una camiseta blanca de la guerra de las galaxia y un pantalón pesquero negro. Irene, es mi mejor amiga, nos conocemos desde que íbamos a la guardería, somos prácticamente inseparables, Irene es morena de pelo largo, delgada, con un buen cuerpo y un bonito culo. Aunque ella dice que antes estaba mucho mejor, tenía más pecho, pero en verdad yo siempre la he visto igual. Iba con una camiseta de tirantes negra con unos short vaqueros, con unas zapatillas de tela negra. Yo iba con una blusa blanca y short vaqueros al igual que ella.

Al salir del metro, David nos estaba esperando fuera. David era un chico alto, con un físico de atleta, se estaba preparando para ser bombero, las chicas se lo comían con la mirada, tenía puesto una camiseta de tirantes de rayas azules y blancas y un bañador largo de color rojo. –Por fin, ¿os habéis perdido?- dijo entre risas.

Al llegar a su chalet abrió la puerta de fuera y dejo ver aquel impresionante jardín, la piscina estaba en el lado izquierdo de la casa, no la podías ver, pero si escuchar el agua, entramos dentro de la casa, David dijo que nos cambiaros y fuéramos a la piscina, que el agua estaba ahora a una temperatura decente. Irene y yo fuimos al baños, saque mi bikini, era de color negro de tiras, con lacitos en los laterales, me encantaba ese bikini, Irene saco el suyo, era de blanco con flores dibujadas en color naranja, era muy bonito y realzaba sus pechos. Me confeso, que sentía algo por Víctor y que lo más seguro es que intente algo con el este fin de semana, yo la anime, incluso la ofrecía mi ayuda si la necesitaba.

Fuera en la piscina, David y Víctor estaba ya dentro del agua, al vernos salir fuera empezaron a gritar – ¡Ole! Eso sí que son cuerpo- dijeron entre risas, nos reímos con ellos diciéndoles los tontos que eran. Estuvimos hablando de lo que podríamos hacer en el fin de semana, salir de fiesta, ir a cenar, hacer un botellón en la casa, se barajaba muchas posibilidades. Hubo un fallo. Nadie se trajo nada para beber, Víctor se ofreció a ir a comprar algo para esta noche -la tienda pilla un poco retirada le comento David, pero a Víctor no le importaba –voy en un momento, asi desconecto un poco. – Te acompaño- salto Irene, -No hace falta Irene- contesto Víctor –Da igual asi te acompaño por si te pierdes- continuo ella. Me miro con cara de pilla, yo la saque el dedo pulgar como deseándola suerte. Salimos del agua y nos pusimos al sol, David se tumbó en una hamaca, Víctor cogió su camiseta e Irene se puso los short y la camiseta encima del bikini mojado.

Me quede mentada en la toalla en el suelo, viendo como David se tostaba al sol. –Sera mejor que te eches protección solar, te vas a quemar. Le dije mientras yo me estaba extendiendo la mía por los brazos. –No tengo, si tienes tu podías dejarme un poco, y si quieres te dejo que me lo eches tú- contesto, cogí el bote de protección solar y me acerqué donde estaba tumbado, estaba un poco nerviosa, iba a tocar o mejor dicho a brocear aquel cuerpo musculado. David se incorporó, dándome la espalda como indicando que empezara por la espalda. Yo quería tocar esos abdominales, pero tendría que esperar. Me senté en la hamaca y me eche un poco de protección en la mano, empecé a masajear sus hombros. David giro la cabeza y nuestras miradas se cruzaron, aparte la mirada rápidamente riéndome y seguí masajeando, concentrándome en ello. Me dijo que tenía las manos muy suaves y que era muy agradable el tacto, yo seguía riéndome, con la mirada un poco nerviosa. Empecé a bajar por sus brazos, hasta llegar a sus bíceps, volvió la mirada al frente y se rio. Volví a echarme protección en la mano y seguí bronceando el resto de su espalda. El, se dio la vuelta y nos quedamos cara a cara. Me dijo que me levantara, asique me puse de pie mientras él seguía sentado me acaricio la pierna izquierda y me dijo que me dirá la vuelta, que iba a broncearme las piernas. Siguió acariciándome las piernas de arriba abajo sin dejar de mirar, cada vez sus manos se acercaban más a mis nalgas, subió por mis muslos hasta mi cintura y volvió a bajar. Volvió a repetirlo y cuando bajo tiro un poco de la braguita de mi bikini hacia abajo. Se me escapo una pequeña risita que el tubo que escuchar, volvió a repetir lo mismo pero con algo más de fuerza y consiguió bajar un poco la braguita. Yo le mire con un sonrisita. Me dio la vuelta y se levantó rápidamente, me cogió como si fuera un saco de patatas y mi braguita bajo un poco más, tenía el culo prácticamente fuera. Me llevo dentro de la casa, al salón concretamente, me estaba riendo mientras me llevaba, porque no me esperaba esa reacción de él. Me soltó en el sofá, yo tumbada, él se arrodillo en el suelo y me bajo un poco más la braguita, para que acto seguido me levantara las piernas. Con las braguita a la altura de mis rodillas empezó a tocarme mis muslos y se agacho para empezar a comerme entera. Era una sensación rara, nunca había experimentado algo parecido me lo chupaba, se separaba un poco y no paraba de repetirme que lo tenía buenísimo y volvía a bajar. Notaba como su lengua me recorría entera de arriba abajo incluso la introducía dentro de mí. Se volvió a separar y termino de quitarme la braguita, me abrió de piernas para volver a bajar. Estaba juagando con su lengua en mi clítoris y me estaba volviendo loca. Se separaba, soplaba y volvía a bajar, volvía a separarse escupía y otra vez abajo. Estaba tocando el cielo, sentir su lengua por todo mi coño, esos cambios de ritmo, no quería que parase. Estaba empezando a gemir y seguramente a poner caras raras del justo que me estaba provocando aquella lengua inquieta. Empezaba a estar inquita, mi cuerpo empezó a moverse de forma extraña me estaba muriendo del placer y si seguía a ese ritmo no creo que tardara mucho en sentir lo que era un orgasmo de por primera vez. Con una mano estaba sujetando con fuerza un cojín y con la otra tocando la cabeza a David, golpeado el sofá o intento agarrar el sofá entero de alguna manera mientras miraba hacia arriba, hasta que llego un calambrazo que recorrió toda mi espalda y empecé a tener unos pequeños espasmos y me entro la risa. David se apartó un poco, pero no tardo en volver a bajar. Se puso en pie y yo me incorpore quedándome sentada en el borde del sofá. Se agacho y me empezó a besar mientras me quitaba la parte de arriba de mi bikini para dejarme los pechos al aire. Cogió mi mano y puso encima de su bañador. Podía notar lo que escondía, era algo realmente grande y muy duro. Me hico un gesto de que le bajara el bañador, asique obedecí y tire hacia abajo, despacio hasta que salió como un resorte. Era la primera vez que veía algo así tendría que medirle unos 19 o 20cm, volvió a coger mi mano guiándome hacia su miembro, estaba muy calienta e hinchada, empezó con subidas y bajadas lentas, se acercó un poco hacia mi cara y me dijo que empezara a chupársela, asique eso hice. Lo sujete por la base y lo empecé a lamer desde los testículos hasta el capullo, me introduje un poco la punta en la boca y seguí lamiendo por un lado hasta llegar abajo me dijo si sabría hacerlo bien. Yo le asentí con la cabeza con una sonrisita y volví a recorrer con mi lengua hasta el capullo e introducírmelo dentro de la boca. Lo estaba haciendo despacio, no tenía mucha experiencia en esto, solo se lo que me contaban algunas amigas. David movió un poco su cadera para introducirme más su aparato en mi boca. Asique estuve metiéndomelo hasta la mitad más o menos, haciendo un poco de presión con mis labios, y jugando con mi lengua cuando lo sacaba hasta la punta. David me pido que mientras se lo chupaba le mirara a los ojos. Le daba morbo verme arrodillada delante de el con su aparato en mi boca. Me pregunto si me gustaba, y me la saque de la boca para asentir mientras seguía con mi mano. El, me aparto las manos y me la introdujo de nuevo en la boca, me dio la orden de que aumentara el ritmo. Era difícil, pero lo estaba haciendo bien, su cara le delataba. Me la sacaba y lamia de arriba abajo y otra vez dentro. David me cogió de la cabeza y empezó a empujarme hacia él, notaba como iba entrando más y más, hasta que me tuve que apartar de golpe. Fue extraño, me entro arcadas. David se rio y me dijo que no me preocupara que siguiera como lo estaba haciendo. Yo con alguna lagrimilla en el ojo la cogí y me la volví a introducir en la boca, estaba vez me estaba ayudando un poco con la mano, subiendo y bajando. Me la saco y me dijo que siguiera con sus huevos, que era algo que le encantaba. Le empecé a chupar los testículos mientras seguía sujetando con mi mano izquierda su miembro. Estaba bien ensalivada, chorreando dirá yo.

Me hizo el gesto de que me levantara, me beso y me tumbo boca abajo en el sofá con mi culo levantado, me empezó a chupar un poco.- Ahora vamos a jugar- dijo mientras se acercaba aquel monstruo. Primero me golpeo con su aparto una de mis nalgas y luego empezó acariciar su capullo en mi rajita despacio de arriba abajo. Introdujo un pelín la punta y la saco, volvió a repetirlo, yo le dije que tuviera cuidado porque soy nueva en esto. Se rio y me pregunto si era verdad. Al ver mi cara me dijo que no me preocupara. Introdujo de nuevo la punta y poco a poco fue introduciéndolo con pequeños empujones. Yo iba notando como aquel monstruo iba separando las paredes de mi vagina según iba avanzando por mi interior, hasta que llego al tope. La zona prohibida. Se agacho para besarme el cuello y a mi oído me pregunto si estaba lista. Estaba nerviosa, no estaba segura del todo, pero llegados a este punto no se podía dar marcha atrás. Se incorporó, agarro mi cintura y de una fuerte embestida, note como algo se rompió dentro de mí, seguido de un dolor muy intenso, mientras si miembro llegaba hasta lo más profundo. El grito de di se tuvo que escuchar en todo el vecindario. Me había partido en dos. David empezó a moverse despacio, mientras me acariciaba mis nalgas. Pero poco a poco iba aumentando el ritmo, no todavía me estaba acostumbrando a su miembro, le decía que despacio, pero me contestaba que no podía ir despacio, que lo tenía estrecho y le encantaba sentirme. Me la introdujo hasta el fondo, cogió mi brazo derecho y me dijo que me tocara el clítoris mientras me follaba, que me olvidaría del dolor. Empecé hacer lo que me dijo y con sus embestidas yo me masturbaba. Tenía razón, el dolor empezó a desaparecer y a convertirse en placer, cuando ya la empezaba a sentir mejor me incorpore y me quede a cuatro patas, me agarro del hombro mientras seguía dándome con fuerza. La saco me dio con ella en mis nalgas y me la introdujo hasta el fondo de un solo golpe, me empujo para me volviera a tumbar, asique aproveché para volverme a masturbar, estaba cada vez más bruto, sus embestidas era cada vez más fuertes, yo empezaba a gemir cada vez más. Cerre los ojos, me estaba volviendo loca, él me tenía con una mano agarrándome la cintura y con la otra sujetándome mi nalga derecha. Que sensación tan buena, no bajaba el ritmo, hasta que de repente me volvió ese calambre por la espalda, el paro de repente, apretándome con fuerza mi cintura. Me dio un pequeño espasmo y le mire. Saco su polla despacio y me dijo que como volviera apretarle de aquella manera no duraría mucho y no tardaría en correrse. Yo me reí y le pedí perdón, él también se rio mientras me la volvía a meter despacio, para aumentar el ritmo considerablemente. –me encanta tu conejito, estas empapada- dijo mientras la sacaba y pude ver como y brillaba por mis fluidos. Me la introdujo de nuevo y esta vez fui yo la que empezó a moverse, la quería sentir dentro, empecé a mover mi cintura hacia delante y hacia atrás sin dejar de masturbarme, cada vez más rápido, estaba sintiendo que aquel calambrazo iba a volver de nuevo. David la saco y el calambrazo volvió y con el mis espasmos. Acerco su polla a mi boca y la empecé a chupar de nuevo. Ahora él quería que yo estuviera arriba, se tuvo en el sofá, y yo me puse encima suyo, agarre su miembro y me lo introduje despacio en mi conejito, me agarro por las nalgas y empezó a guiarme, arriba, abajo, arriba, abajo. Podía sentirla bien dentro en esta posición, me hizo recostarme sobre su pecho y con un brazo me abrazo por la espalda y con su mano izquierda empezó acariciar mi la entrada de mi culo mientras me la metía y sacaba despacio su polla de mi coño. Lo sacaba prácticamente hasta la punta y lo volvía a meter. Estuvo un rato haciendo eso, hasta que empezó de nuevo aumentar sus embestidas, hasta tal punto que me dejo a mi sola moverme. Me erguí y apoye mis manos sobre su pecho mientras seguía moviendo mi cintura hacia delante y hacia atrás. Me levante un poco para que pudiera moverse el también, una embestida tras otras y el calambre volvió a recorrer mi espalda, la saque rápidamente y me abalancé sobre él. Me abrazo con fuerza mientras me daban aquellos espasmos. Quería mas, asique me la volví a introducir de nuevo, empecé a botar encima de él, no tardó mucho en comerme de la cintura y marcar el ritmo de nuevo. Despacio, rápido, esos cambios de ritmo me estaban matando, no podía dejar de gritar… y volvió… aquel calambre. David la saco me dio un pequeño espasmo, la introdujo de nuevo, pegue un grito y me dio un espasmo muchísimo más fuerte. Me deje caer encima de su aparato, estaba tan sumamente excitada que empecé a frotar mi vagina contra su pene. Me miraba como me estaba moviendo, la situación le excitaba cada vez más. Yo tenía esa sonrisita de estar disfrutando al máximo me aparte un poco hacia un lado, dejando medio sentada en una sus piernas, acariciando con mis manos aquel pene y empecé a besarle en la boca. Me estaba volviendo loca. Me pidió que se la chupara, asique me arrodille y empecé con la mamada, introduciéndomela todo lo que podía en la boca y jugando con sus testículos con mis manos. –Me encanta como me la chupas, vamos a follar un poco más, que estoy apunto.- Dijo mientras se pajeaba despacio. Me volví a subir encima, pero me dijo que me diera la vuelta, quería ver mi culo botar. Me di la vuelta y me la introdujo despacio. Empezó acariciarme la espalda, la cintura, me agarro los pechos con fuera, para volver a mi cintura, me coloco mis piernas encima del sofá y empezó a ir más deprisa las metidas, empecé a gemir cada vez más, hasta que en una de las embestidas, me volvió el calambrazo, me volvió a dar los espasmos -¡Joder! ¡Me encanta cuando me aprietas de esa manera! Un par de esas y me corro- dijo mientras lo sacaba despacio, para volver a meterlo, pero todavía seguía con el calambrazo y me volvió a dar unos espasmo, la saco por completo, froto su capullo con mi clítoris y lo volvió a introducir, aumentando el ritmo, estaba notando que volvía el calambrazo, mi respiración cada vez era más fuerte hasta que llego… pude notar y ver como soltaba un líquido disparo, me estaba corriendo a chorros, David empezó a frotar con fuera su polla con mi coño mientras yo seguía soltado líquido. –Joder, eso sí que es una corrida.- Dijo mientras intentaba penetrarme otra vez, pero era imposible, estaba mucho más sensible y los espasmos era más fuertes. Tumbada boca arriba en el sofá me empezó a besar, mientras notaba como frotaba si aparato con mi entrada, hasta que lo introdujo de nuevo, coloco mis piernas sobre sus hombros y empezó el bombeo, cada vez más deprisa, en algún momento le puse mis manos sombre sus abdomen para que fuera algo más despacio, estaba mucho más sensible ahora, lo hacía despacio pero poco después volvía a coger ritmo y de nuevo. El calambrazo apareció. No la saco esta vez, al contrario, empujo mientras a mí me estaban dando los espasmos. –Estoy a punto de terminar- dijo, mientras baja mis piernas de sus hombros me ponía de lado con las piernas cerradas. Me la introdujo con fuerza, y sus embestidas cada vez era más violentas- ¡Joder! ¡Joder! ¡Me corro!- gritaba mientras me la clavaba hasta el fondo. Pude notar como estallaba dentro de mí y como me llenaba con su semen todo mi interior. Me dio un par de embestidas más y la saco despacio. Salió un hilo de semen de mi interior.

-ha sido impresionante- me dijo mientras se sentaba en el sofá. –Será mejor que me dé una ducha, antes de que lleguen Víctor e Irene- conteste mientras me levantaba. David se rio y me dio un cachete en el culo. –Voy a la piscina, te veo ahora- dijo mientras se levantaba y cogía su bañador.

Entre en el servicio, quería darme la ducha y limpiarme bien la corrida de David, notaba como salía y resbalaba por mi pierna. Me sentía rara, todavía notaba el aparato de David dentro de mí, no si esto también les ha pasado a más chicas en su primera vez, pero era una sensación extraña, no podía andar muy bien, aunque era normal, después de la follada que había tenido.

Me mire al espejo y me empecé a recoger el pelo, para darme la ducha, fuera se escuchaba ruido, seguramente eran Víctor e Irene que habían llegado de comprar ya. No hice mucho caso y seguí con lo mío, abrí el grifo de la ducha y comprobé la temperatura del agua, demasiado fría pensé. De repente, alguien entro al baño. Era Ismael, el padre de David, un hombre de complexión fuerte, de unos 45 años aproximadamente. Se sorprendió al igual que yo. –Oh, lo siento, no sabía que estaba ocupado.-Dijo mientras apartaba un poco la mirada. Yo me tape enseguida como pude con mis brazos. –Aunque veo que lo has pasado bien- continúo diciendo, señalando mi pierna. Cerró la puerta del baño y se acercó a mí. –Siempre me han llamado la atención las chicas orientales.- continúo diciendo mientras me apartaba mis manos de mi cuerpo, dejándolo al descubierto delante de aquel hombre. Me toco acaricio el pecho y bajo su mano hasta mi vagina. –Te ha dejado bien llena por lo que veo- Se desabrocho el vaquero y saco su aparato. Ya estaba prácticamente empalmado, era parecida a la de David, me quede sin palabras. Me coloco frente al lavabo, mirando al espejo. –Llevo mucho tiempo sin echar un polvo, relájate- Dijo mientras empezó a frotar su aparato en mi vagina. Empujo despacio y la fue introduciendo despacio. –Estas apretadita, me gustan las vaginas de vuestra edad, se adaptan muy bien a una buena polla- continuo diciendo mientras empezaba a moverse. Podría a ver dicho que no, o gritar. Pero la situación me daba mucho morbo. Su aparato entro bien, el semen de su hijo hizo de buen lubricante, esa polla era diferente, la notaba más gorda a la de David. Me empezó a entrar de nuevo aquel calambre, me estaba follando frente a un espejo el padre de mi amigo que minutos antes me había desvirgado en el salón de su casa. No pude más y me empezó a dar aquellos espasmos

-Voy a llenarte como lo ha hecho mi hijo, aprieta como lo estás haciendo ahora. Dijo mientras aumentaba sus embestidas. Mis piernas estaba empezando a fallar no me podía mantener en pie. Y fue cuando Ismael me lleno con su semen. –Vais a pasar el fin de semana con nosotros ¿no? Tu y yo lo vamos a pasar de miedo- Dijo mientras sacaba su aparato de mi interior. –Gracias por la corrida Mitsuki- continúo diciendo mientras se la guardaba en los vaqueros.

Salió del baño y yo entre en la ducha, pensando que iba ser un fin de semana de lo más completo.

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