Me masturbo en la playa.

Como ya os conté en otro relato anterior, me gusta masturbarme en sitios públicos, es algo que cada día me da más morbo y busco hacerlo más.

Hoy voy a contaros como el pasado verano me lo hice en la playa.

Era el fin de semana perfecto, quedada con amigos y plan en la playa para pasar allí el día, llegamos temprano, colocamos las toallas, las neveras, las sombrillas y nos fuimos a darnos un baño. Una vez dentro del agua, hicimos un circulo y empezamos a jugar con un balón, a mi aquellos juegos y roces me estaba poniendo poco a poco cachonda, notaba que me estaba calentando. Después de un buen rato jugando, decidí salir del agua. Mientras me secaba un poco pensaba en las ganas que tenia de hacerme un dedo, pero no conocía la zona y no tenia ni idea de donde podría hacerlo.

Mi oportunidad llegó cuando a la hora de comer comentaron que por alli habia una cala con unas vistas super chulas, asi es que aproveché que después de comer todo el mundo se quedó medio frito para irme de “excursión”.

LLegué a un sitio donde habia un pequeño recoveco y decidí meterme ahi. Me senté y por un momento me quedé contemplando el mar y aquel sonido que hacia contra las rocas. Pero al instante mi cabeza y mi coño me recordaron a lo que habia ido alli…

Estaba deseando meterme los dedos, pero antes eché un vistazo por si habia alguien cerca, parecía que no. Me acomodé un poco y me quité el pantalón corto que llevaba, mis piernas se abrian casi sin darme cuenta y empecé a acariciarme por encima, aquel cosquilleo que tanto me gustaba empezaba a llegar a mi coño. Eché las braguitas a un lado, me apetecía saber realmente como estaba, y lo noté caliente, deseoso, mojado… Empecé a hacer círculos sobre mi clítoris empujando sobre él y llegaron los primeros gemidos que se escapaban de mi boca. Metí un dedo en mi coño y empecé a moverlo, salia y entraba chorreando y yo quería más, metí dos dedos y me daba fuerte mientras con la otra mano me daba en el clítoris, el pensar que alguien me podría ver o pillar me ponía todavía más cachonda, en el fondo estaba deseando que alguien me viera en esa situación.

Seguí dándome y me quité las bragas del bikini, dejé mi coño caliente al descubierto para poder darme mejor, estaba tan caliente que solo pensaba en follarme fuerte. Miré hacia un lado y alli estaba mi palo selfie, no se que se me pasó por la mente, pero en un instante alli estaba yo, dándome con el palo de selfie en el coño, metiéndolo poco a poco para después subir el ritmo y follarme bien con él. Tardé muy poco en correrme con el palo metido en el coño, lo dejé unos instantes dentro y al sacarlo estaba blanco de mi corrida. Me lo metí en la boca para limpiarlo y saborear mis jugos. Lo chupé como si de una polla se tratase mientras lo limpiaba con mi lengua…

Tengo que deciros que a partir de ese día me aficioné a meterme cosas cotidianas en el coño para masturbarme, si queréis os puedo contar más, dejad comentario y os contaré que más cosas me meto…

Leave a Reply

*