Mi Ahijado Raúl III

Continúanos viéndonos todos los días como veníamos haciendo hasta hora, por las mañanas cuando mi marido se había marchado al trabajo y estábamos algunos días hasta la hora de comer, otros se quedaba a comer y después seguíamos hasta las 5,30 ó 5,45 de la tarde pues mi marido solía llegar a las 6,00 de la tarde de trabajar poco más o menos. Pero llegó un día en que no se presentó, yo le esperé y al día siguiente igual y no se presentó. Pensé que sería por que le habría surgido algún tema y no me habría podido avisar. Le llame por teléfono al número de móvil que él me había dado y no me lo cogía, pasaba la llamada una y otra vez y no me descolgaba. Los días siguientes hasta completar una semana hice lo mismo y todo se volvía a repetir, no me descolgaba el teléfono. Yo con su madre, mi amiga Mº Jesús, me seguía viendo al menos una vez por semana e intuía que ella sabía algo de lo mío con su hijo, pero ni ella ni yo decíamos nada. Yo como si no hubiera pasado nada la pregunté:

“Mª Jesús, ¿Qué tal Raúl?, pues ha estado visitándome para que le ayude en sus estudios durante un tiempo, pero lleva ahora unos días que no va por casa, ¿no estará enfermo?”.

Ella me contesta:

“No Nuria, no está enfermo está bien, no sé porque no habrá vuelto a tú casa. La verdad es que ahora con sus estudios y controlando un negocio que ha montado hace poco en el que me tiene también a mi trabajando, está más ocupado. Por este motivo, también el otro día no pude quedar contigo cuando me llamastes, pues tenía trabajo que hacer a esa hora y no podía dejarlo. No te preocupes seguro que dentro de poco vuelve con alguna duda de la clase para que se la resuelvas. Ya sabes cómo son los jóvenes unas veces toman las cosas con mucho interés y después lo dejan para volver sobre ello más tarde”

Raúl siguió, sin visitarme las semanas siguientes, en este tiempo me tocaba venir el periodo y no me vino, presentándoseme de esta forma mi primera falta. Fui a la farmacia y compre un test de prueba de embarazo, me le hice y dio positivo, por tanto tenía que hacer algo para convencer a mi marido que el hijo que estaba gestando en mi vientre era suyo y no sospechara de que no era así. De modo que durante toda esa semana procuré animar a mi marido y que folláramos todos los días y que se corriera dentro de mi vagina.

Estaba una mañana haciendo limpieza y preparando la casa, cuando llamaron al timbre, fui a abrir, y el corazón me dio un vuelco y debió de cambiarme la cara por la alegría, delante de mí estaba mi ahijado Raúl y sonriéndome me dijo:

“¿Puedo pasar?”

Yo como enfadada, pero sin quitar la sonrisa de mi cara le dije:

“No debería dejarte, pues llevo días tratando de hablar contigo y no me coges el teléfono ni has venido a visitarme y encima……”

Me quedo un poco parada sin continuar hablando a la vez que le dejo pasar y cerramos la puerta, y entonces él me dice:

“¿Y encima…qué?, ¿Qué quieres decirme?”

Yo le contesto:

“Encima me has preñado, he tenido mi primera falta, he ido a la farmacia, he comprado un test de embarazo, me le he hecho y me ha dado positivo. Por eso llevo desde que lo he sabido, follando sin protección todos los días con mi marido, para hacerle creer que él ha sido el que me ha dejado preñada y me ha hecho la barriga. Pensé que ya no volverías por aquí, que te aprovechaste de mí y conseguiste lo que querías y después me habías abandonado. Por favor no vuelvas hacerme esto, te necesito y quiero que no me dejes ni un día sin poder estar contigo, mi niño querido”

Él entonces acercándose a mí y casi sin tocar sus labios los míos, me da un beso y me dice:

“Gracias madrina, por ese hijo que vamos a tener, aunque se lo cargues a tu marido, pero yo y tú siempre sabremos que es de los dos. Yo también te he echado de menos en este tiempo que no he venido por aquí. No he querido cogerte el teléfono, pues estaba muy ocupado con mis estudios y con el negocio que he montado en la que tengo a mi madre trabajando para mí y si tú quieres pronto estarás tú también y quién sabe si alguna conocida más tuya. Pero ahora ya estoy de nuevo aquí para saciar tu deseo y ganas de estar conmigo y compensarte por estos días que no he podido hacerlo. Pero antes quiero volver a preguntarte, lo que ya hice hace tiempo, pero que quiero que me lo vuelvas asegurar si sigue así la cosa o si no, que me lo digas. ¿Nuria eres mi puta y estas dispuesta a complacerme y hacer todo lo que yo te diga sea lo que sea mi querida madrina?”

Yo con el ánimo por las nubes me agarro con mis manos a su cuello y acercando mi boca a la suya le doy un fuerte beso introduciendo mi lengua dentro de la suya y tragándome su saliva con ansía como si se me fuera acabar y cuando acabo de besarle le digo:

“Si mi amor, soy tú puta y todo lo que tú quieras y puedes pedirme y hacer conmigo todo lo que quieras y lo haré y te complaceré en ello. Porque nunca he sido tan feliz como los ratos que he pasado entre tus brazos y cuando te he tenido dentro de mí. Te he echado en estos días, que no me has visitado, tanto de menos todo esto, que no quiero que vuelva a ocurrir y si para ello tengo que ofrecerme y darme por completo a ti como si fuera tu esclava, tu sierva sumisa yo lo seré, pero por favor no vuelvas a tenerme tanto tiempo sin ti mi amor”.

Entonces él agarrándome de la mano fuimos hacía el salón y nos sentamos los dos, uno junto al otro, en el sofá. Él pasándome su fina y delicada mano por encima de mi bata, a la altura de mis pechos, poco a poco fue metiéndola bajo ella hasta llegar a mi sujetador y sacarme los pechos fuera. Y comenzó a tocármelos con pasión y a jugar con mis aureolas y pezones, con lo cual me estaba poniendo muy caliente me dijo:

“Nuria ¿te gusta que te acaricie tus pechos? ¿Te excita que te lo haga?”

Yo le contesto:

“Si me está encantando, y me excita muchísimo, ya sabes que es una de las zonas más sensibles de mi cuerpo y si me los tocan como tú lo estás haciendo ahora, me vuelven loca y no soy nadie en las manos del que me lo hace. Eso prácticamente es lo que tú estás consiguiendo en estos momentos, mi amor”.

Él entonces me desabrocha mi bata y me la abre y me la va quitando hasta dejarla tirada en uno de los sillones que forman, junto con el sofá, el tresillo que tengo en mi salón: Me ha dejado solamente con el sujetador por debajo de mis tetas (pues ya me las había sacado de sus cazoletas anteriormente) y con mis bragas de tiro alto normales (las que a él le gustan). Vuelve con sus manos a mis pechos y una de ella la baja hasta mi entrepierna y comienza a acariciar mi sexo por encima de mis bragas y entonces me dice:

“! Uf madrina! Ya estas empapada y no hemos comenzado, eres una mujer muy caliente, que lastima que tú marido no haya sabido sacar a la mujer caliente y ardiente que llevas en tu interior, cuanto habríais disfrutado los dos y no que por su torpeza no habéis podido. Pero tranquila mi amor, que conmigo eso no pasará.”

Yo no le dejo acabar y le contesto, llevando mi mano a su bragueta, abriéndosela y sacando al exterior su hermosa y tan deseada polla y comenzando a acariciársela:

“Sí mi amor, me has puesto a tope, estoy chorreando y no dejo de echar flujos, estoy muy excitada, pero no pares de tocarme por favor, sigue, sigue”

Él me hace caso y mientras sigue tocándome me dice:

“Madrina, antes cuando empezamos hace dos meses y pico, no me atrevía a decirte lo que te voy a contar, por miedo a que me dijeras que estaba loco y me prohibieras seguir contigo. Pero ahora que ya me has dicho que eres mi puta, mi mujer y mi sierva y que harás todo lo que yo desee, quiero que conozcas algo que me excita mucho y me gustaría hacerlo contigo. No te enfadarás porque te lo diga, verdad, mi putita”

Entonces yo muy excitada le digo:

“Dilo sin preocuparte, soy tuya y haré todo lo que desees, no tengas miedo, sea lo que sea lo haré, solo deseo hacerte feliz y ser tuya en todo y para todo”

Entonces Raúl, me dice algo que nunca hubiera esperado que me dijera:

“Nuria, me excita y me gustaría muchísimo verte gozar con otros hombres a los que yo te entregue. Bien en mi presencia o sin estar yo presente, por eso quiero que me digas si me complacerás en ello, mi amor”

Yo ya fuera de mí por la excitación y sin haber valorado lo que me ha dicho y solo con el deseo que me posea le digo:

“Si mi amor, si ya te he dicho que haré todo lo que tú quieras que haga, y si lo que quieres es verme entregada o entregarme a otros hombres, aunque no me gusta, lo haré por complacerte. Pues como te he dicho antes, soy tu puta y haré siempre lo que tú desees y me digas que haga, pero por favor ahora necesito que me poseas. Necesito tener tu polla dentro de mi chocho, de este chocho ardiente que ya ves lo mojado que le tengo y del que no deja de fluir flujos y jugos que parece una fuente solo por las ganas y el deseo que tengo de ti mi amor”

Entonces él, se desabrochó el pantalón y junto con sus calzoncillos y se lo bajo hasta sus tobillos, se quitó una patera primero y luego la otra y apartó a un lado la prenda de vestir que acababa de quitarse. Luego me dijo:

“Ven súbete encima de mis piernas, apártate un poco el elástico de unas de las pateras de tus bragas, pero no te las quite. Hoy quiero follarte y poseerte con las bragas puestas, te la meteré por el hueco que dejes al separarte las bragas como te he dicho. Ves dejándote caer despacio sobre mi polla y ves entrándotela poco a poco. Hoy quiero que seas tú la que me folles a mí. Cuando la tengas toda dentro mantente quieta un momento y juega con los músculos de tú vagina sobre mi herramienta y luego comienza a cabalgarme despacio, poco a poco, hasta que tú excitación y gusto te haga saltar y brincar sobre mi polla hasta que consigas córrete tú y hacerme a mi llegar también a mi orgasmo”

Yo haciéndole caso y desnuda solo con mis bragas me coloco con mis piernas abiertas de pié encima de él, dejando sus piernas entre las mías. Me separo con una de mis manos el elástico de una de mis pateras, de mis bragas, dejando mi coñito al aire. Luego voy flexionando las piernas y dejándome caer sobre su erecta polla, poco a poco voy descendiendo, con cuidado, hasta que la punta de aquella enorme y gorda polla toca la entrada vaginal. Sigo dejándome caer sobre su hermosa herramienta, pero no me entra bien, como otras veces, debido quizás a la presión que el elástico de la braga hace sobre su polla. Al notar que la cabeza de su polla traspasa mis labios menores, siento un gran placer y no puedo por menos que emitir un gemido de placer y dolor a la vez:

“Unnnnnnfffffff ahhhhhhhhh Diosssssss, es enorme y no me entra todo lo bien que debiera”

Entonces vuelvo a levantar mi cuerpo un poquito sin dejar que se salga del todo y comienzo un segundo intento, pero no acaba de entrarme todo lo que quiero, entonces le digo:

“Joderrrrrrr, no entraaaaaaaa, es como si te hubiera engordado en este tiempo que no te he visto, mi niño, la siento gordísimaaaaaaaaaaa.”

Entonces él agarrándome de mi cintura me dice para tranquilizarme:

“Tranquila madrina, relájate y ya verás como todo va bien y acaba entrándote toda”.

Yo vuelvo a intentar entrarla más, en un tercer intento y sigo apretando hacía abajo y noto que sí va entrando, el al notarlo también y para seguir tranquilizándome me continúa diciendo:

“Vessssssss, la notaaaaaaassssss , ya ha empezado a entrar, tienes que tranquilizarte Nuria”

Yo le contesto:

“Siiiiiiiii siiiiiiiii joderrrrrrrr si la notoooooooo, la notoooooooo y la disfrutooooooo, joderrrr que pollonnnnnnn, como me pones cariñoooooo , que gustooooooo me dassssssssss…..”

Entonces al oírme me dice Raúl:

“Ahora estate quieta un momento hasta que tu chochito se dilate y se amoldé a mi polla, putita, así muy bien: Ahora vamos a bajar un poco más, hasta que te entre toda, vas a ver pedazo de puta, lo que vas a disfrutar siendo tú la que me folles, que eres toda una golfa.”

Yo le obedezco y voy descendiendo hasta que toda aquella gran polla desaparece en mi interior, y al tenerla totalmente ya dentro le digo:

“Diosssssss Diossssssss ahora sí que la notooooooo, que gustooooooo, me destrozassssss cabrón, siiiiiiiiii, ahhhhhhhhhh, esto es la gloriaaaaa, noto como si me llenaras completamenteeee, siiiiiiii, siiiiiiiii mi amoooooorrrrrr…..”

Al acabar yo de hablar acerco mi boca a la suya y de nuevo comienzo a darle un morreo con todas mis ganas, noto como él retuerce su lengua también con fuerza y profundamente como si quisiera llegar hasta mi garganta. Cuando acabamos me agarra fuerte de mis caderas con ambas manos y me dice:

“Nuria mi puta, ahora que la tienes toda dentro muévete, comienza a cabalgarme, sube y baja sobre mi polla, fóllame, fóllame puta”

Yo le obedezco y al acto comienzo a mover mis caderas, mi pelvis, al tiempo que vuelvo a llevar mi boca a la de él y me fundía en otro beso. Él suelta una de sus manos de mis caderas y la lleva hasta una de mis gordas tetas, que en ese momento están saltando y moviéndose como dos campanas, y comienza a aplicármela unas caricias que me vuelven loca, deja una y coge mi otra teta. Del placer que con ello me produce, más el que estoy sintiendo con mi follada, el cabrón de mi ahijado consigue arrancarme mis primeros jadeos. Los dedos de él juegan con mis pezones, acariciándolos una y otra vez, y obteniendo yo un grado de excitación brutal y no pudiendo más le digo:

“Uuhmmmmmmm uhmmmmmm, siiiiii, diosssss, me gustaaaaaaaa, me gustaaaa, lo que me haces en mis pechoooooooossss vas a conseguir que me exploten de los duro que los tengooooooo, siiiiiii siiiiiiii……siiiiiii Raúúúúúúúlllll sigueeee, sigueeeee por favor no pareeeeeesssss”.

Él entonces ayudado ya por sus dos manos lleva mis senos a su boca y comienza a saborear y degustar intensamente el sabor de cada uno de mis pechos y de cada pezón y notar la dureza de los mismos en su lengua. Yo, muy excitada, llevo mis manos a su cabeza se la sujeto, se la acaricio, cierro mis ojos para disfrutar más si es posible del placer que con su lengua y boca me está proporcionando. Siento que me voy a correr y acabo de comenzar como aquella que dice la follada y no pudiendo reprimirme vuelvo a soltar por mi boca nuevos gemidos de placer:

“Siiiiiiiii, cómetelos todossssssssss, los pezonesssssssssss, comeme los pezonesssssssss, siiii mi amoooorrrr asiiiiii, asiiiiii, que gusto me estás dando mi vidaaaaa”..

Él no sé si al oírme o porque también está muy excitado, es el que ahora comienza a jadear:

“Uuuuuhmmmmmm, uhmmmmmm, siiiiiii, joderrrrrrr que gustooooo, siiiiiii, Diossssssss, que gustooo zorra, diossssssssss que pedazos de tetas que tienes, que gusto me da mamártelas. Lo que me gustaría hacerte lo mismo mientras alguno de mis amigos te follara a la vez, siiiiiiiii eso es lo que deseooooo que hagas que te dejes follar por mis amigos y por mí mi amor “

Nuestros gemidos de placer cada vez eran más fuertes y de mayor intensidad, no nos importaba que alguien pudiera oírnos, estábamos los dos muy excitados y calientes. Yo quería que él pudiera contemplar y gozar (pues parece que le encantaban) de mis pechos, deseaba que por un momento pudiera verlos moverse en todo su esplendor y si después quería o lo deseaba que volviera a comérmelos. Por eso levantando mis manos de su cabeza me las coloqué en la nuca adoptando una postura que invitaba descaradamente a disfrutar de mis pechos y pezones completamente expuestos y saltando arriba y abajo y golpeándole con ellos en su cara.

Yo en mientras no dejaba de mover mi culo, mi pelvi y todo mi cuerpo y siempre manteniendo su gran y hermosa polla dentro de mi vagina. Yo tras unos minutos y muy caliente y excitada dejo la postura que había adoptado para mostrar mis pechos en todo su esplendor e inclinándome hacía mi ahijado, lo abrazo fuertemente y comienzo a tener una serie de espasmos, (prueba inequívoca de que me está llegando el orgasmo) haciendo que me corra con una intensidad y con gran abundancia de jugos que comienzan a querer salir por mi sexo, a la ver que comienzo a emitir gemidos de placer y gritar como una perra y golfa salida diciendo:

“Siiiiiii siiiiiiii , te gusta mi niñooooo como te estoy follando, siiiiii, siiiiiii tu a miiiiii me estas destrozandooooooo y me estás haciendo gozar como nunca con esta maravilla que tengoooooo dentro de miiiiiii, siiiiiiiii . Destrozameeee, follameeeee, me corro cabrón, la quiero todaaaaa, todaaaaa, quiero que te corrras tú tambiénnnnnnn mi vidaaaa corrreteeeeeeeee”

Y él ahora al sentir también su orgasmo comienza a mover su pelvi al ritmo que yo le estoy marcando con mi cabalgada. Entonces mi ahijado me agarra fuertemente por mis caderas y aumenta el grado de intensidad de sus penetraciones. Cuando noto que me da uno, dos y tres empujones más fuertes hacía mi coño, como si quisiera taládrame por completo y entonces comienzo a notar cómo se derrama dentro de mí su caliente esperma a la vez que él gimiendo de placer me grita diciéndome:

“Nuriaaaaaaaaaaa , siiiiiiii joderrrrrrrr, como me gusta que me follleeeeeeessssss tuuuuuuuuu , siiiiiiii, eres una pedazo de zorraaaaaaa, siiiiiii quieroo corrermeeeeeee, te voy a llenar el coño de lefaa. Joder que puta eres y más puta vas a ser a partir de ahoraaaaaa…..van a follarte más hombres que te hayas podido imaginar que lo hicieran en tuvidaaaaa a partir de ahoraaaa……siiiiiii mi putaaaaa me voy a correrrrrrrrr, me voy a correrrrrrrrrr, puta te voy a llenar de lecheeeee, siiiiii, siiiiiii,aaaaahhhhhhh …..tomaaaaaaalaaaaa todaaaaaa mi lecheeeeeeee….”

Y dicho esto vuelve a dar una última fuerte y profunda embestida, y Raúl vacía por completo sus huevos dentro de mi vagina. Yo dejo de moverme y me abrazo aún con más fuerza a mi amado, sintiendo su torso desnudo pegado a mis gordos pechos. Así permanecimos durante más de cinco minutos, sin dejar que se saliera de mi interior su polla, mientras descansábamos de nuestra cabalgada. Pasado un rato me dijo:

“Nuria, levántate despacio y ves sacándote mi polla, pues si lo haces de golpe puede dolernos a los dos y siéntate aquí a mi lado”.

Yo hago lo que me dice y cuando acabo de sacar su majestuoso miembro de mi vagina, oigo un sonido como si destapáramos una botella y comienza salirme y fluir del interior de mi coño gran cantidad de líquidos, mezcla de mis eflujos y su semen. Comienza a correr despacio todo lo largo de mis muslos y piernas para llegar hasta mis pies. Nunca antes recuerdo que me hayan llenado tanto de semen y que yo echara tantos fluidos, en pocos minutos se ha formado un charco en el suelo con ellos. Él me coge de la mano y tira de mí y sin dejarme siquiera secarme o limpiarme un poco con mi bata, hace que me siente a su lado. Al sentarme veo su polla un poco flácida pero sin perder toda su dureza aún, y sin decirme nada, llevo mi boca a ella y metiéndomela en la boca comienzo a limpiársela, diciéndome él:

“Muy bien mi putita, ya no hace falta siquiera que te diga que me la limpies, ya lo haces sola y como te gusta tenerla dentro de esa boquita tan hermosa y jugosa que tienes. Con lo que te costo hacerme tú primera mamada, y que bien lo haces Nuria, te estás convirtiendo en toda una golfa “

Yo continúe chupándosela y lamiéndosela hasta que se la tuve completamente limpia. Después lleve mi boca a la suya y nos besamos con pasión pasándonos nuestras salivas del uno al otro y saboreando los dos, el sabor de nuestros sexos impregnado en los restos de fluidos que yo acababa de limpiarle y que ahora estaban mezclado con nuestras salivas. Continuamos acariciándonos y sobándonos, él mi cuerpo y yo el suyo, a la vez que hablábamos y nos contábamos cosas que nos habían pasado en este tiempo que no nos habíamos visto. Él me recordó que aunque no había podido estar físicamente conmigo en esos días, no había dejado de verme y saber todo lo que hacía ni un solo instante. Esto hizo que yo recordará algo que ya se me había olvidado, y era que aún estaban las cámaras que había instalado puestas y yo seguía sin saber donde estaban colocadas y escondidas. Por tanto cuando le conté lo del embarazo ya debía de saberlo. Igual que estoy segura que sabía y que nos había visto, durante toda esta semana, follar a mi marido y a mí, con el fin de que dentro de pocos días hacerle creer que me había quedado preñada y de esa forma cargarle el hijo que esperaba de Raúl. Me dieron intención de preguntarle donde tenía escondidas las cámaras, pero no lo hice, pues sabía que nunca me diría donde estaban. De esa forma siempre podría verme y a mí me gustaba saber que lo hacía, pues así podía pensar que aún sin tenerlo presente de alguna forma seguía estando conmigo cuando marchaba de mi lado. En un momento de nuestra conversación me dijo:

“Tengo muchos planes para ti y para mí Nuria ¿sabes? Ya te conté hace tiempo que tengo amigos que les gustas, te desean y que están deseando follarte”

Yo entonces le dije:

“¿Qué? ¿Tus amigos?”,( pregunté escandalizada) yo me creí cuando me los comentaste que era una cosa tuya para alagarme , pero veo que si lo has vuelto a decir , no es así , sino que es cierto, ¿verdad?”

Él me contesta:

. “Sí, es verdad, como tú dices y son los primeros en los que he pensado cuando te propuse antes que me gustaría que follaras con otros hombres a los que yo te ofreciera, bien delante de mí o solos con ellos, pues eso me excita muchísimo y tú has accedido”

Yo un poco contrariada, pero dándome cuenta que era verdad que se lo había dicho e incluso le había dicho que pudiera hacer todo lo que quisiera conmigo, le digo:

“Pero como voy hacer eso, si lo hiciera, me convertiría o me sentiría como una puta: ¿Es eso lo que quieres? ¿Qué sea una puta?, yo me creía que solo sería tuya “

Él muy serio me mira a los ojos y me dice:

“Si madrina, eso es lo que quiero y tú me dijiste que serías mi puta para todo. Por eso te lo he vuelto a preguntar hoy cuando he llegado. Pero si no vas a cumplir lo que me has dicho, es que no me quieres y por tanto es mejor que dejemos de vernos. Solo te pido que cuando nazca nuestro hijo me dejes verlo de vez en cuando y tenerlo en mis brazos alguna vez. Me voy a vestir y me marcho. Nuria, seguiremos como antes de ser amantes, tú serás mi madrina y yo tú ahijado, pero no volveré a estar nunca más contigo como hombre y mujer”

Él levantándose del sofá, fue a coger su ropa para ponérsela y cuando se había ya puesto la camisa le dije:

“Mi niño, por favor, no me hagas eso, sé que te lo dije, pero pensé que solo serías tú el que me tendrías, no que me ofrecerías a tus amigos para que también gozaran de mi”

Raúl entonces, colocándose sus calzoncillos me dice:

“Por eso te volví a preguntar si realmente querías ser mi puta, y me contestaste que sí. Y al decirte que me excitaría verte follar con otros, también me dijiste que si era eso lo que deseaba y quería que lo harías y ahora me dices que no. Eso no es así madrina, si eres mi puta y deseas tenerme y que yo sea feliz contigo debes de cumplir lo que me has dicho. Si no……no pasa nada hacemos como te he dicho, lo dejamos y seguimos como antes. Voy a terminar de vestirme y me voy “

Yo entonces viendo que lo decía en serio, y que por tanto dejaría de estar con él, que es lo que más deseaba, pues ningún hombre en mi vida me había hecho gozar como lo había conseguido él. No sé que tenía ese niño que no podía pasar sin él, lo necesitaba a mi lado y deseaba hacer constantemente el amor con él, y si no hacía lo que me decía lo iba a perder como hombre y amante para siempre. Y no estaba dispuesta a eso, por tanto para no perderlo tomé la decisión más crucial que en mi vida había tomado al consentir en su deseo, y le dije:

“Está bien Raúl tu ganas, estoy loca por ti y no podría vivir sin tenerte a mi lado y sin que me hicieras gozar como gozo cuando estoy contigo. Seré tu puta y de los demás si es lo que tú quieres, pero por favor no te marches. Yo ya he cedido a tus caprichos ahora quiero que te quedes a comer conmigo y volvamos hacer el amor durante todo este tiempo que nos queda hasta la hora de la comida y tras comer hasta un poco antes de la hora que llegue mi marido ¿de acuerdo?”

Con estas palabras acababa de dar un giro por completo a mi vida y han sido, entre otras cosas, el motivo de encontrarme yo ahora aquí en esta casa prostituyéndome.

Entonces él, volvió rápidamente a desnudarse se acercó a mí, me dio un fuerte beso y abrazándome pegando su cuerpo al mío desnudo y lleno de restos de su semen y mis fluidos me dijo:

“Gracias, madrina, pero esta vez no te echaras atrás como acabas de hacer antes ¿no?”

Yo bajando la cabeza un poco avergonzada le digo:

“No cariño, no lo haré a partir de ahora soy tu puta y tu sierva para todo lo que me mandes y quieras hacer conmigo. Pero con la condición de que nunca me dejes ni abandones y que me hagas el amor y me ames a diario”

Él rápidamente me dijo:

“Así será, trato hecho”

Me alargó su mano yo se la estreche y sellamos nuestro trato. Después sin soltar mi mano me atrajo de nuevo a él y nos dirigimos hacía mi dormitorio, donde estuvimos haciendo el amor hasta las 5 de la tarde hora en la que tuvimos que dejarlo, pues entre las 5,30 y las 6 es la hora de llegar mi marido. No paramos siquiera a comer y la verdad es que no eché de menos la comida, pues estábamos saciándonos de nuestro amor. Cuando se despidió Raúl al darme el beso de despedida me dijo:

“Mañana traeré a tu casa a algunos de estos amigos que tanto te desean para que te follen. Gracias por aceptar mis condiciones, se que te ha costado hacerlo, pero vuelvo a decirte que tengo grandes planes para ti”.

Cuando se fue arregle como pude rápidamente la casa, con el fin de que mi marido no notara nada,. Pero cuando fui a arreglar el salón me di cuenta que el sofá en el lado donde yo me había sentado había una gran mancha, como consecuencia de haber absorbido mis fluidos al sentarme tras la follada y cabalgada que nos dimos mi querido amante y yo. No sabía qué hacer, pues tampoco tenía tiempo para pensar por la proximidad de la llegada de mi marido. Me inventé que se me había caído comida en él y lo había dado con un trapo húmedo para limpiarlo (cosa que hice para ver si salía realmente la mancha de semen y fluidos, y salió, pero quedó mojado). Tras haber superado este contratiempo, me fui al cuarto de baños y me duche, para quitarme todos los restos de sudor, semen y fluidos que tenía pegado en mi cuerpo como consecuencia de las batallas amorosas que a lo largo del día habíamos tenido mi querido ahijado y yo.

Por la noche en la cama, no podía dormir pensando a lo que había accedido con mi ahijado, con tal de no perderle. Y en más de una ocasión me dije para mí que estaba loca, que como haría para que mi marido no se diera cuenta de todo lo que se me venía encima. Pero también a la vez me excitaba el pensar en que iba a ser entregada a otros hombres que no eran ni mi marido ni mi amante, y al final tuve que masturbarme para poder quedar tranquila y dormirme.

Por la mañana cuando se marchó mi marido yo estaba muy nerviosa pensando en lo que se me avecinaba y a eso de las 8,30 de la mañana sonó el teléfono, era Raúl el cual me dice:

“Nuria, recuerda que te dije ayer que me gustaría que hoy follaras con mis amigos. He hablado con ellos, madrina, y están como locos por conocerte personalmente, dado que ya te han visto por los videos que les he enseñado. Bueno algunos de ellos me han ayudado a grabarlos, pues cuando yo estoy contigo , bien Juan o bien Nacho manejan los zoom y los movimientos de las cámaras desde sus ordenadores , por tanto te han visto tanto follar conmigo como desnuda cuando te cambias o te duchas e incluso hacerlo también con tú marido.”

Yo entonces le corto y le digo:

Estás loco Raúl, como has hecho eso, y más sin mi consentimiento, como has dejado que tus amigos me vean desnuda y peor aún haciendo el amor contigo y con mi marido. Por Dios que vergüenza, no sé si voy a ser capaz de presentarme delante de ellos, que vergüenza por favor, no los traigas por favor, no me hagas pasar estos apuros.”

El aumentando el tono de su voz a través del teléfono, me corta mis suplicas diciéndome:

“Cállate! Les he dicho que si tanto les gustas y quieren follarte que no tienen más que decírmelo, y que tú en cuanto yo te lo diga lo harás encantada”

Yo le digo:

“! Pero Raúl!, ¿te has vuelto loco?, ¡eso es casi como si me prostituyeras!”

Él me dice:

“Exacto, madrina, porque eso es lo que hacen las putas, y tú eres una puta, mi puta, y harás todo lo que yo te diga, pues eso acordamos ayer, por tanto eso es lo que quiero que hagas ¿me entiendes? “

Yo ya con mi voz más baja y con suplica, intento convencerlo por última vez diciéndole:

“¡No lo hagas, por favor, te lo suplico! “

Y él me contesta:

“Ya mi putita es demasiado tarde, pues en cuanto les dije que si querían podrían follarte, todos dijeron que sí y que cuando. Y yo les conteste que pronto. Entonces al decírtelo ayer y acceder a mis deseos (de ser mi puta para todos y de hacerme caso y complacerme en todo), cuando salí de aquí llame a los tres y los he citado en la esquina de tú calle para dentro de una hora y media, así que vete preparando para alrededor de las 10 ó 10,30 que estaremos ahí, y te vamos a follar entre los cuatro”.

Yo me auto convencí de que le había dado mi palabra y habíamos sellado el trato, pero no pensé que me ofreciera a otros hombres tan pronto y lo hizo ayer al salir de mi casa. Me ofreció a sus amigos adolescentes para que me follaran y abusaran de mí a su antojo. Entonces al pensar en ello me comenzó a entrar un calor por dentro, era una mezcla de excitación y lujuria. Mi ahijado, mi amante, había decidido convertirme en su puta con todas las consecuencias, y el siguiente paso lógico era ofrecerme a otros hombres, en este caso a sus amigos. La verdad es que me asustaba un poco el estar a la vez con cuatro hombres y ser poseída por ellos, pues nunca había estado con más de un hombre y encima esos hombres habían sido mi marido y mi ahijado. Cuando estaba en estos pensamientos él me sacó de ellos al oírle a través del teléfono que continuaba diciéndome:

“Yo pasaré por tú casa ahora dentro de un rato y te llevaré la ropa que debes de ponerte. Mientras me esperas ves colocándote el tanga que te regalé, pues es para estas ocasiones para las que te hice el regalo. Procura que te salga gran parte de la pelambrera de tu chocho por fuera de él”.

Me colgó el teléfono y yo entonces me dirigí a mi cuarto, me quité la bata de estar en casa y las bragas que tenía puestas, quedándome desnuda, pues no me había puesto por comodidad aún el sujetador. Cogiendo la braga tanga del cajón me la coloqué y procuré sacarme la mayor parte de los pelos de mi chocho por fuera del pequeño triangulo de las mismas. Prácticamente solo se veía como dos dedos de la tela y al ser transparente y quedarme un poco pequeña se me veía y marcaba perfectamente la raja de mi almejita. Al terminar me senté encima de mi cama a esperar que llegara Raúl, el cual a los 25 minutos llegó. Cuando sonó el timbre me coloqué encima de mi cuerpo la bata de estar en casa, me dirigí hacía la puerta y le abrí. Traía en la mano dos bolsas con paquetes, le hice entrar y nos dirigimos directamente a mi cuarto:, Nada más entrar, en mi dormitorio, me quité la bata tirándola encima de la cama y me mostré a él , solamente con el tanga, prácticamente desnuda. Gire despacio sobre mis pies para que pudiera verme por completo y entonces él me dijo:

“Toma esta es la ropa que quiero que te pongas, se me ha olvidado el sujetador , pero estoy pensando al verte sin él que a lo mejor les pones a esos cabroncetes más caliente el que vayas sin él. Con esto te vas a vestir como lo que realmente quiero que seas con ellos, es decir un buen putón”.

Saco los paquetes y los voy extendiendo encima de la cama. Es una minifalda muy corta negra, una camisa muy fina semitransparente abierta por delante y que se cierra con botones (solo tiene cinco botones). Cuando he acabado de sacar todo y colocado encima de la cama me dice:

“No te he traído medias porque no quiero que las lleves y en principio para recibirlos te colocas encima de esta ropa el salto de cama semitransparente con el que me recibiste a mí el segundo día que te visité, es sexi y excitante. Y para completar todo ponte unos zapatos negros de tacón alto para que resalten más si caben tus piernas desnudas. Quiero que la camisa solo te abroches el 4º y el 5º botón (para que asomen tus tetas y se vea bien como se mueven) y te la entres por dentro de la minifalda. ¡Date prisa madrina que se nos hace tarde, venga mi putilla linda, verás como al final a ti también te gusta y te excita todo esto¡”

Yo comienzo a vestirme y al terminar me miro reflejada en el espejo del armario de mi habitación y la imagen que veo reflejada en el mismo es la de una verdadera puta. Me sentía sucia por dentro, totalmente vejada y humillada por lo que iba a pasar. Pero no podía revelarme, mi ahijado ejercía un control sobre mis sentimientos y sobre mi voluntad tan grande, que no era capaz de hacer otra cosa nada más que lo que él quisiera. Se acercó y empezó a sobarme, se le notaba muy excitado, tanto por mi ropa, como por lo que íbamos a hacer. Entonces él hace que me gire y que ande por la habitación para verme y me dice:

“Nuria, estas perfecta, como me había imaginado, vas a deslumbrar a esos cabrones, se van a subir por la paredes de caliente que se van a poner cuando te vean. Estás buenísima, madrina, mejor que cualquier puta callejera. Ahora dime la verdad, ¿te está costando dar este paso verdad, cariño?”

Yo bajando mi cabeza y mirando hacía el suelo y sintiendo un calor fuera de lo normal en mi cara, demostración evidente de mi sonrojo, le contesto:

“Si Raúl, pero si realmente es lo que quieres que haga y que sea, lo haré. Solo deseo complacerte y que goces y seas feliz con ello, aunque realmente me cuesta mucho y me da mucha vergüenza hacerlo”

Entonces él se saca del bolsillo de su pantalón una caja con unas pastillas (luego me diría la verdad, de que eran unos afrodisiacos) y dirigiéndose a la mesilla de noche coge el vaso y la jarra que tengo en ella con agua y echando un poco de agua en el vaso, me le da y a la vez me da dos pastillas que ha sacado del embase de la caja que se sacó del pantalón y me dice:

“Vas a tomarte estas pastillas, te ayudaran a pasar el mal trago, al menos esta vez que va a ser la primera, aún falta más de tres cuarto de horas para que lleguen mis amigos y en ese tiempo te harán efecto y te sentirás mejor, son un tranquilizante para los nervios, trágalas venga, te sentirás mejor”

Yo como una autómata me las trago haciéndole caso. Él entonces se acerca a mí y comienza a tocarme por encima de mi salto de cama y con sus manos juega metiéndola por la abertura de la camisa a mis pechos comenzando a sobármelos y jugar con ellos, sabe que es una de las zonas de mi cuerpo que al tocármelas me pone más excitada y por eso lo hace. Luego lleva su boca a la mía y sin dejar de sobarme comienza a darme un morreo de campeonato haciéndome subir a la gloria con sus caricias y besos. Así estamos un ratito y luego me dice:

“No vamos a seguir, pues quiero que estés caliente para cuando vengan mis amigos y de esa forma tu excitación te haga querer entregarte a nosotros por ti sola. Se conociéndote que a medida que vayamos hablando y entrando en materia, y pasado los primeros momentos serás tú misma la que quieras y les pidas que te follen, sin importarte que esté yo presente cuando lo hagan” .

Se separa de mí y me dice:

“Me voy a ir ya, pues son las 9,40 y he quedado con ellos en la esquina entre las 10,00 y 10,30 y estoy seguro que con las ganas que tienen de estar contigo, esos están todos ahí antes de la hora. Quiero que te encuentres y des la sensación, ante ellos, de desenvuelta y con experiencia, que no noten que es la primera vez que lo vas hacer con otro que no seamos ni tu marido ni yo y menos que vas hacer de puta. Aunque no te lo he dicho, para que te sientas realmente como una puta, los he cobrado a mis amigos 50 Euros a cada uno por estar hasta la hora de comer contigo. Es un precio muy barato para lo que se cobraría en un prostíbulo por una hembra como tú. Pero he considerado que son mis amigos y no quiero abusar. Pues el cobrarlos es solamente para que sientas realmente la sensación de ser puta y cobrar por prestar tu cuerpo al cliente para que haga con él lo que quiera. Como sé que estas nerviosa, en vez de estar sentada en el salón esperándonos , si tienes que hacer algo en la casa, en la cocina, etc. ves haciéndolo, de esa forma te distraerás y no pensarás en esto y se te pasará un poco los nervios. Hasta dentro de un ratito que vuelvo con ellos. Gracias de nuevo, mi amor, por todo lo que vas hacer por mí.”

Yo a medida que pasaba el tiempo, no sé porque iba sintiendo cada vez más ganas de entregarme a estos cuatro adolescentes que estaban a punto de llegar. Notaba la calentura en mi entrepierna y en el interior de mi cuerpo, me lleve la mano a mi sexo por encima de mi tanga y note que estaba completamente mojado por los jugos que salían de mi chochito(en aquel entonces no sabía porque podía ser, pero después al enterarme y decirme Raúl que las pastillas que me había dado eran afrodisiaco, lo comprendí, era porque ya me habían empezado hacer efecto las pastillas. La toma recomendable era una pastilla medía hora antes de comenzar y sus efectos duran de dos a tres horas, y el bruto de mi ahijado me había dado dos pastillas). A las 10,05 llamaron a la puerta, yo toda nerviosa me coloqué como pude la poca ropa que llevaba y me dirigí abrir la puerta. Al llegar quise ver cómo eran y miré por la mirilla y pude ver a Raúl con tres chicos, como había prometido. Todos adolescentes guapos y fuertes, poco más o menos de su edad, por tanto podían ser perfectamente mis hijos por la edad. Uno de ellos le conocía de haber estado alguna vez, (ante de todo esto) con Raúl cuando me había visitado en mi casa alguna vez y eso me hizo sentir aún más avergonzada por lo que iba hacer. Entonces cogí y les hice pasar rápidamente al interior. No quería que cualquier vecino o vecina pudiera ver que entraban en mi casa cuatro chicos a esa hora de la mañana y que si esperaban, un poco, vieran que tardaban más de la cuenta en salir, pues estarían conmigo alrededor de 3 ó 4 horas y eso seguro que les haría sospechar.

Ya dentro, cuando me vieron así vestida se quedaron alucinando mirándome, con lujuria en los ojos, y medio babeando por la visión de mis piernas y el espectacular escote que al dejar desabrochados los botones me había dejado, la verdad es que debieron empalmarse en ese mismo instante. Les saludé y les di dos besos a cada uno, acercando mucho mi boca a sus labios, y pegando mis pechos a sus cuerpos, para haciendo caso a lo que me había dicho mi ahijado, darles la sensación de seguridad y desenvoltura. Después le hice pasar al salón una vez allí les invité a sentarse, haciéndolo yo en el medio del sofá y se sentaron dos de ellos uno a cada uno de mis lados y Raúl y el otro chico cada uno en uno de los sillones. Entonces mi ahijado me presentó:

“Madrina, estos son mis amigos, ese es Juan, el que está sentado a tu derecha y el que está junto a ti a la izquierda es Nacho y este otro es Manolo, ella como todos ya todos sabéis es Nuria”

Tras la presentación empezamos hablar en principio de cosas vánales, mientras lo cual ellos no dejaban de desnudarme con sus miradas con todo el descaro del mundo. Yo al verlo me sentía incómoda, con esos adolescentes babeando y deseando follarme, y mi ahijado disfrutando viendo cómo yo sufría.

Entonces Raúl cambió de conversación radicalmente diciéndoles:

“¿Os gusta mi madrina, chicos?, a que está mejor al natural que no en los videos que habéis visto?”

Y Juan que estaba a mi lado, rápidamente contestó:

“Está buenísima. Mira que viéndola mientras grababa los videos me gustaba, pero es que en la realidad me guasta aún el doble”

Según decía esto, el tal Juan, me pasaba uno de sus brazos por mis hombros y haciendo que su mano descansara con disimulo por dentro de la solapa de mi camisa en contacto directo con mi carne.

Raúl entonces continuó diciéndoles:

“Cuando la he llamado para decirla que vendríais a hacerla una visita para conocerla, se ha vestido así para recibiros y que la veáis guapa y porque no decirlo provocativa para vosotros.

Mi ahijado les decía eso, siendo mentiras, pretendía con ello calentar aún más el ambiente, si esto era posible, pues los chicos se les notaban bajo su pantalón un buen paquete a todos y que por momentos iba aumentando de tamaño. Nacho (el chico de mi izquierda llevo una de sus manos a mi muslo izquierdo y comenzó a acariciarlo con cariño y a disfrutar de la suavidad de mi piel. Juan ya había llegado con su mano a mi pecho izquierdo mareándomele y sacándomele de mi camisa me le sobaba a placer. Yo estaba muy excitada y más con la caricia que este chico hacía sobre mi pecho. Mientras tanto Nacho, poco a poco avanzaba hacia el interior de mis muslos y ya tenía su mano bajo mi corta falda y había conseguido llegar hasta mi mojada tanga y me había comenzado a acariciar mi coño por encima de ella, al notarlas empapadas y no pudo reprimirse y dijo:

“Joder machos, la cabrona tiene la tanga totalmente metida por la raja y está toda mojada. Es tan calentorra como la hemos visto portarse en los videos cuando follaba con este maricón de Raúl”

Entonces Manolo desde su sillón dijo:

“Claro os lo dije, cuando nos pajeábamos viéndola en los videos, es una puta, y está cachonda porque sabe que la vamos a follar todos hasta que ya no podamos más ni ella ni nosotros, ¿verdad Nuria, que es por eso?”

Yo haciéndome la valiente y para que ellos no me viera cohibida y avergonzada por lo que decían y me hacían, le conteste:

“Si es por eso , estoy ahora mismo muy caliente pensando que dentro de poco me vais a poseer los cuatro por todos mis agujeros , primero uno a uno y después todos a la vez, estoy deseando teneros dentro de mí “

No podía creer lo que acaba de decir por mi propia boca, me estaba portando como una verdadera golfa y puta animando a estos chicos a que me follaran por todos mis agujeros. Quién me iba a decir a mi hace unos días que iba a ser gozada a la vez por cuatro adolescentes, cuando hasta hace menos de un mes con el único hombre que yo había estado y el único al que me había entregado había sido mi marido.

Mientras Juan había conseguido sacarme también la teta que daba para su lado y me encontraba con mis pechos completamente desnudo fuera de mi camisa y a la vista de los cuatro adolescentes. Ellos (aunque me los habían visto por los videos) nunca imaginaron que en la realidad mis tetas fueran tan grandes y que se mantuvieran aún bastante tiesas y pocos caídas aunque algo si estuvieran debido a su peso. Estaban enormes, parecían dos montañas y mis pezones se encontraban por la excitación hinchadísimos. Entonces Nacho al verlas saltar con su mano libre llevo la teta de su lado (la izquierda) a su boca y comenzó a mamarla con ganas y Juan hizo lo propio con la que le tocaba a su lado. Entonces Manolo se levantó del sillón y se acercó donde yo estaba, se arrodillo en el suelo y me hizo separa mis piernas y separando a un lado la tela del pequeño tanga, arrimo su boca a mi chochito y comenzó a pasar su lengua por él y a comerme mi almeja peluda totalmente rodeada de pelos a su alrededor (cosa que parecía gustarle). Juan y Nacho me devoraban con locura, me mordisqueaban los pezones y estrujaban fuertemente mis tetas. Parecía que quisieran sacarme hasta la última gota, si hubiera tenido leche en ellos. Yo ya comencé a respirar agitadamente, el juego que estos chicos hacían en mis sensibles pezones y el buen trabajo que Manolo seguía haciéndome en mi encharcado coño, el orgasmo era inminente, y no pude por menos que comenzar a decir:

“¡Me corroooooooooooooo……! ¿Qué me hacéis cabrones, para hacerme sentir estoooooo tan placenterooooooo?”

Un mar de líquidos salió de mi interior, parecía que me estuviera meando y moje toda la cara de Manolo, que aún así no separó su boca de mi chocha tragándose todo lo que podía de mis jugos.

Entonces Manolo con su cara empapada por los efluvios míos dijo:

“¡Mirad como se mea de gusto, la puta guarra, creo que vamos a disfrutar de lo lindo con esta golfa tan caliente, amigos!Vaya cerdita que está usted hecha Sra. Nuria”

Yo entonces entrecortada les digo:

“Por favor, no me llaméis de usted me hacéis sentirme más vieja y además después de lo que acabamos de hacer y lo que nos espera creo que sobra el tratamiento de usted”

Entonces Raúl también se acercó donde estábamos y acercando su boca a la mía y metiendo su lengua dentro de mi boca. Me dio un beso y un morreo de campeonato, a la vez que recibía mis entrecortadas ráfagas de aliento como consecuencia que el buen hacer de sus amigos me estaba proporcionando con sus manos y bocas. Yo seguía muy sofocada pero sentía involuntariamente, muchas ganas de sentirles dentro de mí, estaba excitadísima, de modo que con palabras entrecortadas, por mi sofoco provocado por el placer que estaba sintiendo, les dije:

“Por faaaavoooooor vamos a mi cuartoooooo quiero ser vuestraaaaa, vamooooooossss”

Entonces me levantaron y casi en volandas me llevaron a mi habitación y ellos empezaron a desnudarse. Cuando vi los cuatro cuerpos jóvenes desnudos ante mí, sus pollas grandes y ya erectas, empecé a excitarme aún más de lo que estaba y aunque no se lo decía, estaba deseando que pasaran los minutos para poder estar disfrutando de ellos. Me había olvidado de mi marido y de que Raúl me estuviera prostituyendo por primera vez en mi vida, con sus propios amigos. Solo deseaba ser poseída por cada uno de ellos. El afrodisiaco que mi ahijado me había suministrado (engañada como pastillas para calmar mis nervios), estaba haciendo muy bien su trabajo, cada vez que alguno de ellos tocaba mis pechos o cualquier parte de mi cuerpo no paraba de gemir de gusto. Mi Ahijado se acercó y me besó con pasión en la boca para que los otros lo vieran bien. Después los demás se fueron acercando poco a poco para seguir sobándome, mientras yo les acariciaba los cuerpos y sus pollas. Entonces Nacho les dijo a todos:

“Ojalá mi madre estuviera tan buena como tú Nuria, si fuera así me las arreglaría para conseguir la forma que ella consintiera en que me la follara a todas horas, como tú Raúl has conseguido hacerlo con tu madrina y con tú madre”

Yo sabía que Raúl se follaba y era también el amante de su madre (pues él mismo me lo había dicho), pero que lo supieran sus amigos, no lo sabía, por eso me sorprendió al oírselo a Nacho. Entonces Juan y Manolo contestaron a Nacho afirmando lo que decía de esta forma:

“Sí, igual que la mía (dijo Manolo)”

“Y que fuera tan puta y que tuviera esas pedazo de tetas que Nuria tiene, pues me vuelven loco (dijo Juan)”

Entonces mi ahijado al oírlos les dijo:

“Bueno, no os preocupéis, mi madrina se ha ofrecido a ser vuestra puta, cuando queráis follar con ella no tenéis más que decírmelo o venir aquí directamente la pagáis (pero ya a su precio real de puta que va a tener) y ella se abrirá de piernas para vosotros, ¿verdad, madrina? “

Yo como una autómata, asentí entre gemidos. Los comentarios de mi ahijado les ponían todavía más cachondos, y ahora ya no se cortaban a la hora de llamarme puta o cosas mucho más fuertes, para humillarme más.

Habían formado un círculo alrededor mío, teniéndome a mí en el centro. No dejaban de sobarme y poco a poco, una pieza de ropa uno, otra otro, ahora el salto de cama, después la camisa, la minifalda y por último mi tanga, me las fueron quitando hasta dejarme completamente desnuda ante su vista. Yo me sorprendía al estar como mi madre me trajo al mundo ante los amigos de mi ahijado y no sentir ya vergüenza ni reparo ninguno, sino todo lo contrario, ganas de exhibirme desnuda ante ellos y que pudieran apreciar bien mi desnudez, ¿Cómo era posible que me comportara así?.

Entonces cogiéndome unos de mis pies y otros por mis axilas, peludas (que al verlas se le abrieron sus ojos y yo al ver su sorpresa les pregunte:

“¿No os gusta que tenga pelos en mis axilas? es que a mi marido si le gusta y por eso los llevo, no quiere que me los quite, igual que en mi coño, por eso los tengo tan abundante y largos en mi sexo.”

Entonces Raúl, Juan y Manolo, contestaron:

“A nosotros también nos gustan que las mujeres lleven pelos en sus axilas y en su coño, y si es tan abundante como tú lo tienes mejor”

Y Nacho me dijo:

“A mi Nuria, me gustan las mujeres de las dos formas, con pelos en su sexo y axilas y sin ello, aunque si lo tienen prefiero que sea más pequeño y que tampoco sea tan abundante como tú lo tienes”

Yo conteste:

“Me alegro que no os disguste que lo tenga y es más que incluso os guste, pues a mí también me gusta tenerlo y aunque no fuera así no podría quitármelo, para que mi marido no sospechara nada”

Entonces levantándome del suelo cogida por donde os he comentado, me llevaron hasta la cama y me echaron en ella colocándose los cuatro a mi alrededor. Ahí estaba yo completamente desnuda y espatarrada, (en medio de estos cuatro adolescentes hambrientos de mí), ofreciéndoles la mejor visión que nunca hubiesen tenido tan cerca de una mujer, la cual tenía edad suficiente para ser su madre.

Entonces Raúl se colocó entre mis piernas y comenzó a apartar con sus manos los pelos de mi coño, yo miraba a los demás que no despegaban su vista de lo que hacía su amigo. Se les caía la baba al contemplar mi cuerpo desnudo y a su amigo tocando mi sexo. Tras esto mi ahijado empieza a meterme primero un dedo y luego dos más por mi coño y comienza a entrarlos y sacarlos dentro de él, yo no puedo por menos que emitir un suspiro de placer:

“Ahhhhhh……siiiiiiii como me gustaaaaaa?

Entonces Manolo y Nacho se apoderaron de una teta cada uno, me las comienzan a chupar y apretar, sin cuidado alguno y con fuerza, como si les fuera la vida en ello. Entonces él que quedaba, Juan, acude al lado de Raúl y guiñándole el ojo , le apartó la mano con la que me taladraba mi chocho y comenzó a chuparme con su boca mi coño. Mis pezones estaban duros como el acero, ya que Nacho y Manolo se habían cansado de acariciarlos y habían empezado a mordisqueármelos, produciéndome con ello muchísimo placer. Yo ya comenzaba a respirar de nuevo agitadamente por la excitación y placer que sentía, y no paraba de echar líquidos por mi almeja. No recordaba haber estado antes nunca tan excitada aunque los días que había disfrutado con Raúl había sentido sensaciones que nunca había disfrutado en ese momento estaba también sintiendo algo nuevo en mí, no sé si por los efectos del afrodisiaco o al ser sobada por tantos hombres y manos a la vez, el caso es que estaba excitadísima y disfrutando muchísimo.

Entonces Raúl desapareció durante unos segundos, pero sus amigos no dejaron de hacer lo que estaban haciendo. Al poco apareció mi ahijado con un consolador – vibrador y un bote de vaselina. Al ver su tamaño me asuste, media el doble que la polla de Raúl y era el doble de grueso. Yo solo había probado el pene de mi marido y el de Raúl que ya me entraba justo. Yo pensé que ese monstruo de vibrador no podría entrarme, pero me equivoque. Mi ahijado apartó a su amigo Juan, que dejo de chuparme mi chochita y se puso a un lado. Entonces Raúl comenzó a introducir dos dedos llenos de vaselina en mi coño. Luego también embadurno con la vaselina el consolador – vibrador, lo puso a la entrada de mi cueva y empezó a empujar poco a poco. Nacho y Manolo para ver cómo me lo entraba y comenzando a masturbarse, se colocaron de tal forma que no pudieran perderse detalle. Sin embargo Juan se puso al lado de mi cara y con su polla bien tiesa (tenía un buen tamaño era muy parecida a la de Raúl, aunque yo creo que un poquito más gorda y un centímetro al menos más larga) me la acercó a mi boca y dándome una orden me dijo:

“Chúpamela guarra, mientras tu ahijado te mete el consolador – vibrador, venga que lo estas deseando de esa forma te distraes chupándola y te dolerá menos cuando te entre mi amigo ese pedazo de pollón artificial, putilla”

Yo me quedé sin saber qué hacer y entonces mi ahijado, a la vez que introducía en mi coño, la punta del consolador – vibrador me dijo:

“Ya has oído, sé una buena puta y chúpasela”

Abrí la boca y comencé a chupársela. Ahora tenía una polla en la boca y en mi coño entrándome, lo más grande que en mi vida me había entrado en él, ese monstruoso consolador – vibrador, que ya se había introducido hasta el glande del mismo. Me estaba doliendo a medida que me lo entraba, pensaba que no me entraría pero si lo estaba haciendo. Yo no quería chillar, aparte de que la polla que tenía en mi boca me lo impedía, pero por mis ojos comenzaron a salir lágrimas de dolor. Raúl dio al botón de encendido y el aparato se puso a vibrar y a la vez me le empujaba cada vez más a dentro hasta que consiguió entrar al menos 28 ó 30 centímetro de los 50 que medía el aparato. Luego comenzó a moverlo a dentro y a fuera con saña como si me estuviera follando con él. Mientras que con la mano libre se masturbaba él también como hacían sus otros amigos. A mí se me estaba pasando el dolor que sentí al introducirme la polla de látex y ahora comenzaba a sentir bastante placer con ella, ( me sentía completamente llena, estaba rozando y pegada a las paredes de mi vagina , las cuales estaba dilatando al máximo) y al tener en mi boca la polla extraordinaria de Juan. En pocos minutos no pude aguantar y comencé a correrme como una loca llegando a enlazar varios orgasmos, y derramando gran cantidad de líquidos por mi coño, tantos que parecía como si me estuviera meando. Nunca me había pasado. No podía gritar porque Juan no permitía que dejara de chuparle su polla, me sujetaba con su mano mi cabeza para impedirme hacerlo. Entonces Raúl dándose cuenta de mi corrida les dijo a sus amigos:

“¡Mirad se está corriendo tanto que parece que se estuviera meando! Joder Nuria como estás gozándolo, pedazo de puta”

Y Juan sin dejarme siquiera descansar un rato en mi mamada, les dice también:

“¡Ya os dije que era una puta!, recordáis cuando la vimos en los videos follando y mamando la polla a este.”

Y Nacho apostilla, diciendo:

“Si Raúl, como tú bien dices, se está corriendo de gusto la muy zorra, pero que caliente que es tu madrina”.

Y Manolo, que es el que faltaba les dice a todos:

“Joder machos, que bien y cuanto vamos a disfrutar con esta vieja puta, es calentísima, habéis visto la cantidad de líquidos que está echando al correrse. Es demasiado, nunca había visto a ninguna tía que echara tanto al correrse, que barbaridad y para ser tanta cantidad es bastante espeso. Ahora Juan sí que te hubiera gustado estar ahí abajo comiéndola el coño, pues eso que está echando debe de estar riquísimo”

Diciendo esto llevo una de sus manos a mi coño y llenándosela con mis jugos se la llevo a su boca y chupándose la mano se trago todos los jugos míos que había podido coger con ella de mi coño.

Ellos seguían masturbándose y a mí no me sacaban el consolador – vibrador de mi chocho, aunque estaban viendo que me corría sin parar. Al ver la escena y a mí como disfrutaba y me corría ellos también llegaron pronto al orgasmo y comenzaron a correrse. Manolo fue el primero en hacerlo, lanzo tres chorros, uno directo a uno de mis ojos, otro a los labios y el último se quedo en mis tetas. Después siguieron los otros dos, cada cual escogió a su gusto Raúl lo hizo en mi cara y Nacho opto por correrse en mis tetas. El que aguantó un poco más fue Juan, pero a los pocos segundos comenzó a correrse dentro de mi boca, no me dejo que me la sacara y empujo su polla todo lo que pudo obligándome a tragarme toda su corrida, a la vez que me decía:

“Me corrrooooooooo siiiiiiiii aaaahhhhhhhhh¿te gusta mi leche pedazo de putaaaaaaa?, tragatelaaaaaa siiiiii todaaaaaaaaa tragtelaaaa perraaaaa asquerosaaaaa que ereeeees una verdadera putaaaaaaaaa”.

La imagen que debía de dar a esos chicos debía de ser digna de la mejor película porno que hubiera. Yo por aquel entonces la única película porno que había visto fue la mía propia cuando me grabó Raúl dormida, abusando de mí y por la que me atrapó en sus redes. Ellos se tumbaron al lado mío, pero no me habían sacado el consolador ni parado la vibración del mismo, por lo que a mi seguía produciéndome muchísimo placer y gran cantidad de orgasmos. Estaba sobre la cama toda llena de su semen y todas las sabanas empapadas y mojadas por mis jugos. Yo no pudiendo más le dije a mi ahijado:

“Raúl por favor, parame este aparato y sácamelo o me voy a desmayar y no podréis seguir disfrutando de mi cuerpo, me está agotando tantos orgasmos. Es mejor que lo saques, y que descanse un poco, pues con lo grueso que es este aparato ha debido de dar de sí mi coño. Y si no dejáis que descanse un rato y mi almejita vuelva en ese descanso a su estado natural, aun con lo gordas y grandes que tenéis vuestros miembros, cuando los entréis no vais a notar nada de lo ancho que va a estar mi sexo.”

Raúl, parando el aparato y dirigiéndose a los demás, a la vez que comenzaba a sacármelo despacio les dijo:

“Tiene razón mi madrina, el consolador es gordísimo y grande y si no se lo sacamos la dilatación de su coño seguirá tan grande como se lo haya dejado y cuando se la entremos, entrarán nuestras pollas como si la entramos en un cubo de lo ancho que lo va a tener y no disfrutaremos ninguno de ella. Juan trae ese espejo que tiene Nuria encima de la cómoda, quiero que ella vea como se la ha dilatado su almeja, igual es bueno que este un tiempo con otro consolador que al menos sea tan grueso como la polla tuya, juan, en su culo para que se le dé de sí y cuando sus clientes quieran darla por el culo le tenga ya abierto lo suficiente para que ella no sufra y el cliente goce, me lo pensaré y ya veré lo que hago”.

Raúl definitivamente había decidido en convertirme en prostituta y ni siquiera ( por sus palabras) podría opinar sobre el asunto ni si me parecía bien que me hiciera lo que acababa de decir con un consolador en mi culito.

Juan trae el espejo y me le coloca entre mis piernas para que yo pueda apreciar lo dilatado que tengo mi coño. Ha llegado a duplicarse el tamaño de la raja de mi sexo, yo me preocupo, pues es la primera vez que me pasa y pregunto:

“Raúl, ¿Qué vamos hacer ahora? ¿Se me va a volver a quedar como lo tenía de estrecho? Yo no quiero tenerlo así, que va a decir mi marido esta noche cuando quiera hacerlo conmigo “

Mi ahijado se echa a reír y me dice:

“Tranquila Nuria, ahora vamos a descansar un rato y dentro de una medía hora poco más o menos ya verás como todo ha vuelto a su estado natural. Y cuando así esté comenzaremos de nuevo y esta vez no habrá nada de consoladores las pollas que te entren en tu coño serán de carne y hueso y serán las nuestras. ¿Tienes cervezas en la nevera? ”

Yo le digo:

“Sí hay por lo menos 10, la cargo todos los días”.

Entonces Raúl le dice a Manolo:

“Ven conmigo vamos a por unas cerveza, para bebérnoslas mientras descansamos, es temprano. Y si para la hora de comer aún no hemos acabado podemos estar un poco más pues el cornudo de mi padrino no llega hasta las 17,45 ó las 18,00 horas”.

Mientras yo y los otros dos chicos nos quedamos tumbados en la cama. Yo sin poderlo remediar gemía mientras me recuperaba, el semen que me habían echado con su corrida me goteaba a lo largo de todo mi cuerpo junto con los líquidos y eflujos míos que aún no habían dejado de salir de mi coño. Mi sexo estaba totalmente dilatado y muy rojo, por la presión ejercida sobre las paredes del mismo y su entrada por el consolador gigante que me acababan de sacar de él. Mi cuerpo a parte del semen que tenía por encima, por la zona de mis tetas y coño estaba también reluciente de la saliva que habían dejado los chavales al chuparme mis pechos. Cuando volvieron Raúl y Manolo con las cervezas de la cocina, al verme como estaba y con esta pinta Manolo me dijo, sonriendo:

“Joder, Nuria, qué puta eres”

Yo le sonreí y para dar la sensación de confianza les dije:

“¿Os gusta cómo lo estáis pasando?”

Ellos al unisonó me contestaron:

“Sí nos está gustando, pero esperamos que a partir de ahora todavía sea mejor y más excitante”

Los dos que estaban tendidos a mi lado me habían comenzado a sobar todo mi cuerpo extendiendo por todo él los restos de su saliva y el semen que unos momentos antes al correrse sobre mí, habían depositado en las diferentes partes de mi cuerpo que ya he mencionado. Raúl, trajo su ordenador al cuarto y colocándolo encima de la cómoda, le encendió y andando en él me dijo:

“Nuria con este programa que me he conectado ahora es con el que yo y mis amigos cuando yo no estoy controlamos las cámaras que tengo instalado aquí en tu casa. Desde cualquier ordenador que tenga este programa y metiendo la contraseña que solo sabemos mis amigos Juan, Nacho y yo podemos controlar todo el circuito de cámaras, actuando sobre el zoom, el movimiento de cada cámara y intercambiando la imagen que más nos convenga de las que este recogiendo en ese momento cada una de las cámaras. Cuando he salido antes algunas veces de aquí del cuarto he ido a mover la cámara para que se te viera bien en todas las escenas y saliera lo que hasta ahora hemos hecho con todo lujo de detalles. Dentro de un rato cuando de nuevo comencemos para que todo salga mejor y se pueda hacer un buen video de todo nos iremos turnando en el control de las cámaras, tanto Juan, Nacho como yo. El primero en manejarlo seré yo para después según el momento nos vayamos cambiando y a Manolo también le enseñare ahora mientras descansamos esperando que tu coño vuelva a su estado normal”

Yo le digo:

“¿Pero has gravado todo lo que hemos hecho?, ¿para que lo quieres?, ¿no lo irás a utilizar, verdad?”

Y él muy enfadado me dice:

“¿Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer, puta?, nuestro acuerdo es que serias mi puta para todo y que siempre harías lo que yo quisiera y te dijera, por tanto no debes de volver a decirme nada parecido a lo que acabas de hacer. Ten presente que eres mi puta para todo lo que yo desee y quiera. Todos los videos que hemos grabado tuyo en esta casa, tu sola, conmigo o con tu marido, se seleccionaran las escenas que crea yo oportunas y las comercializaré como videos porno de amateur, lo mismo que hago con los que saco a mi madre. Por eso te dije que formarías partes de mi negocio como mi madre lo hace, pues el negocio no es otro que prostituirse y vender estas películas que recogen cuando folláis, os cambiáis de ropa, o cualquier cosa que crea conveniente. Y yo soy vuestro chulo y patrón y como trabajadoras tendréis vuestro sueldo mensual, no quiero que penséis o piense la gente que abuso de vosotras, el resto de las ganancias serán para mí. Este es mi nuevo negocio, por el que he estado últimamente tan ocupado y poco a poco iréis trabajando en él más mujeres, de las cuales a más de dos y tres conoces y te sorprenderás cuando veas quienes son.”

Yo baje mi cabeza hacía mis pechos y no pude reprimir echarme a llorar, pero no fui capaz de decirle ni censurarle nada su comportamiento y con mi silencio acate desde ese momento pertenecer y ser parte activa de su negocio.

Entonces Manolo se acercó y cogiéndome de la mejilla me dijo:

“No llores, que una mujer tan guapa y estupenda como tú, no debe hacerlo. Con lo caliente y puta que estamos comprobando que eres, no tardaras mucho en acomodarte a tu nuevo oficio y verás que a gusto te encuentras en él practicándolo. Sé que todo esto te suena raro y más sabiendo que hace menos de un mes solamente habías follado con tu marido y no sabías nada de la puta y ardiente mujer que llevabas dentro de ti.”

Entonces Raúl, cogiendo sus pantalones y sacando la caja con las pastillas para “los nervios” saco otras dos y cogiendo de nuevo agua me dio el vaso y las pastillas y me dijo:

“Parece que las pastillas que te di antes no te han tranquilizado lo suficiente, dado que los nervios te están haciendo llorar y no es bueno que estés triste, pues la fiesta debe continuar y tú eres el protagonista más importante de ella. Tomate otras dos más y verás como dentro de nada ya estás más tranquila”

Yo ya no me atreví a decirle que no, aunque me parecía demasiado tomar otras dos pastillas para los nervios. Cogí el vaso y las pastillas y me las tome (en ese momento no sabía que las pastillas eran afrodisiaco, pues creía de verdad que eran calmantes para no estar nerviosa y me los tome. Raúl quería que estuviera muy excitada y me comportara como una verdadera puta ninfómana, dándome a tomar para ello los afrodisiacos. Con estas que me acababa de tomar, ya eran cuatro, cuando lo recomendable era una y sus efectos duraban alrededor de entre 2,5 a 3 horas, de modo que podéis imaginaros como iba yo a estar cuando comenzáramos de nuevo. Pero mi chulo, mí ahijado solo quería que me portara como la mayor puta de la tierra con sus amigos, sin importarle las consecuencias que me pudiera acarrear a mí el tomar tal número de pastillas).

Ellos cogieron cada uno una cerveza y a mí me dieron otra. Entonces fue Manolo el que acercándose de nuevo a mí me dijo:

“Nuria, eres la mujer más hermosa y que más deseo en estos momentos y me gusta que Raúl te haya convertido en prostituta. Estate segura que al menos yo voy a venir muchas veces por aquí o donde ejerzas, tu nueva profesión, para follarte, hija de puta”

Diciendo esto comenzó a derramar su cerveza sobre mi cuerpo y luego sentándose sobre mis pechos, me quitó mi cerveza de mi mano y comenzó a echársela en su polla y tras esto me la acerco a mi boca para que se la chupara, diciéndome:

“Quieres cerveza, pues muy bien, abre la boquita, la vas a probar de una forma como nunca la has bebido y que nosotros llamamos cerveza polla. Verás cómo te gusta y más cuando me corra dentro de tú boca de puta mamadora que tienes y se mezcle mi leche con la cerveza, chupa de una vez , a que esperas golfa”.

Yo abrí la boca, él empujó un poco para que me entrara más, y comencé a mamársela y me gustaba el sabor que tenía. Pensé lo que he cambiado en pocos días, antes consideraba esto una guarrería y me costó hacérselo a Raúl la primera vez y ahora se lo estoy haciendo a este chico y antes se lo hice a Juan y probablemente cuando acabara Manolo me tocará mamársela y comérsela también a Nacho. El chico al notar mi boca en su polla no pudo reprimirse y dijo:

“!Ahhhhh……siiiiiiii……que gusto me das Nuria con esa boquitaaaaa. Chupaaaa chupa con ganas quiero correrme en tu bocaaaaa aaaahhhhh…..”

Los otros dos al ver a Manolo no se estuvieron quieto, al no poderme tocar mis pechos, por estar su amigo sentado encima de ellos, optaron Juan por ir besándome y lamiendo todo mi cuerpo y Nacho colocándose entre mis piernas acerca directamente su boca a mi dilatado coño y comienza a chupármele y tragarse todo los eflujos míos que puede. Así estuvimos cerca de tres cuarto de horas hasta que mi coño se fue cerrando y volvió a su estado normal, en este tiempo los tres chicos se fueron turnando de lugar y en mis agujeros, pasando los tres por cada puesto (es decir por mi boca para que les hiciera una mamada, por mi coño para comérsele y besando y lamiendo todo mi cuerpo) y sin dejar de sobarme y tocarme.

Cuando pasó este tiempo, Raúl que había estado manejando las cámaras desde el ordenador y viendo que mi coño ya estaba prácticamente en su estado normal. Pues en esos momentos, solamente se encontraban ya más hinchado mis labios vaginales por la excitación y calentura que los afrodisiacos me estaban dando. Llamó a Manolo y le enseño cómo funcionaba el programa del ordenador. Cuando acabó de enseñarle Raúl continuó en el ordenador y entonces les dijo a sus amigos:

“Amigos, a mi puta ya se la ha bajado la dilatación de su coño y ya lo tiene normal, y vero que vosotros igual que yo también estamos ya bien armados y nuestras pollas duras y listas para la guerra, que os parece si comenzamos de nuevo”.

Diciendo esto Nacho llevo una de sus manos a mi encharcadísimo coño y metiendo primero un dedo y luego dos más, comenzó a moverlos en circulo para después meterlos y sacarlos con mucho cuidado y delicadeza. Así estuvo un rato hasta que yo comencé a jadear por el placer que me producía:

“Oooohhhhh siiiiiii, sigueeeee , sigueeee cariño no pareeees que placeeeeeer me estas dandoooooo siiiiii asiiiiiii follameeeee con tus dedoooooos oooooohhhhhh que gustoooooo me estas dandooooooooo sigueeeee, sigueeee….”

Pero cuando notó que yo estaba a punto de correrme paró de golpe, cortándome el orgasmo que estaba a punto de llegarme. Yo apenas con un hilo de voz saliendo de mi boca casi imperceptible, casi rogándole, le digo:

“Por favor no pares, no quiero que pares, sigue por favor no me dejes así por favor…..”

Él haciendo como que no me había oído y para humillarme y que los demás me oyeran suplicarle me dijo:

“¿Qué dices, que no te oigo? ¿Qué quieres que siga…..es eso lo que dices?

Yo entonces no le contesté, no quería admitir que estaba disfrutando y muy caliente y que todo lo que me estaban haciendo me gustaba. No quería ser yo la que dijera que necesitaba que me follaran y que lo estuviera deseando. Entonces al no recibir respuesta por mi parte me dijo:

“Está bien si no quieres que siga lo dejaré”.

Entonces yo ya no pude aguantar más por lo necesitada y caliente que estaba y esta vez con una voz ya normal, más bien alta, le dije:

“! Por favor no pares! ¡No me dejes así!”

Nacho al final había conseguido llevarme donde pretendía, yo estaba salidísima y cachondísima perdida, solo deseaba que me follarán. Pero Nacho quería más, quería humillarme ante sus amigos un poco más y me dice:

“Quieres que te follemos puta?, pues para eso es para lo que te hemos pagado, dímelo ¿quieres que te follemos? .

Yo entonces ya gritando le digo:

“Sí folladme, ya de una puta vez, no puedo más y necesito que me folléis todos, por favor, no me torturéis ya más, folladme de una vez, por favor”.

Entonces Nacho dice en voz alta:

“¿Habéis oído amigos? La muy guarra, que ante toda la sociedad y hasta ahora va de señora decente, y ahora quiere que nos la follemos”

No conforme con los comentarios humillantes que estaba haciendo a sus compañeros de mí, continuó para que yo de nuevo le volviera a suplicar diciéndome otra vez:

“Grita que eres una puta, que eres una golfa y una cerda y que quieres tener nuestros rabos dentro de todos los agujeros de ese cuerpo de puta que tienes, dilo si quieres que te follemos”.

Yo (al no saber aún que estaba así por los efectos de las pastillas de afrodisiaco que mi ahijado me había suministrado, haciéndome creer que eran para los nervios) no entendía como estaba o como esos jóvenes habían conseguido ponerme así de excitada. Yo en mi interior luchaba por mantenerme firme y entregarme a ellos sin demostrar excitación y ganas de que me hicieran suya. Pues me tenía que dejar follar y prostituirme ,porque mi amante así lo quería que lo hicieran, pero no quería darles el gusto de participar y gozar al hacerlo y sin embargo era lo que quería y necesitaba, ¿Qué me estaba pasando? Yo hasta esa mañana era una mujer decente que solo había pertenecido a mi marido y había tenido el desliz que me había llevado a todo esto con mi ahijado. Estando en estos pensamientos, no sé como salieron de mí las siguientes palabras:

“¡Soy una cerda y quiero vuestros rabos, vuestras pollas, las quiero dentro de mi SIIIIIIIIIIII Y YAAAAAAAAAAA……””

Yo al oírme a mi misma me quedé sorprendida de lo que acababa de decir, al final la excitación y las ganas de mi cuerpo habían podido más que mis sentimientos y mi conciencia.

Entonces todos al oír mis palabras suplicándoles que me poseyeran se rieron a carcajadas y Nacho me dijo:

“Ahora te voy a follar, te lo has ganado. Pero primero espera que coja y me ponga un condón, hay que hacer las cosas con seguridad, aunque me gustaría más hacértelo a pelo, pero sé que no te gusta y no querrás que así lo haga ¿No?”.

Entonces cuando le iba a contestar, se adelantó Raúl y dijo:

“No, no hace falta que os coloquéis condón ni protección alguna, os la vais a follar a pelo, sin protección. Ella está sana, pues solo, lo ha hecho con el cornudo de su marido y conmigo y vosotros que yo sepa también estáis sanos y no la pegareis nada. Y el riesgo de que se quede preñada, no le tenemos, pues como sabéis por los videos que habéis visto de ella y porque ella misma me lo confirmo ayer, está preñada y he sido yo el que la ha preñado. Por tanto todos a disfrutar del placer que nos proporcionara el calor y el contacto de nuestra polla desnuda con el interior de esa vagina de puta que tienes Nuria”

Yo con la calentura que tenía no dije nada, solo deseaba tener cuanto antes una de esas hermosas pollas adolescente dentro de mí. Nacho se tumbo encima de mí, apoyando sus manos en mis rodillas me hizo flexionarlas hasta que mis muslos tocaron mi pecho y luego se fue introduciendo poco a poco, sin ninguna dificultad, dentro de mi almeja. El muy cabrón quería disfrutar el momento pues cuando llego a la mitad paró y se quedó quieto esperando a que fuera yo la que hiciera el trabajo, pues para eso me pagaba. Yo desesperada eché mi cuerpo y mi pelvi hacía el encuentro de su polla, buscando que el resto del miembro del adolescente me entrara por completo. Al notarla ya toda dentro de mí comencé a moverme hacía delante y hacía atrás, luego en circulo para sentir toda su polla pegar y rozar en las paredes de mi vagina. Yo procuraba con mis movimientos meterme la polla de Nacho lo más hondo posible. Yo estaba como poseída, ya me había olvidado de todos mis prejuicios y convicciones morales y estaba comenzando a disfrutar con aquella polla en mi interior, comencé a gemir del gusto que me estaba dando:

“Ahhhhhhhh…..ahhhhhhhhh……siiiiii……siiiiiii….pero mueveteeee tú también no seas cabrón no quieras que lo hagaaaaa yo todoooooo…..siiiiiii haaaaa que placeeeeer estoy sintiendo con tu pollaaaa dentroooooo, mueveteeee mueveteeee tu también…..”

Él dejo su actitud pasiva y comenzó a moverse a los compas del ritmo que yo había marcado, se notaba que también comenzaba a sentirse muy excitado. Cuando estábamos en esto sonó el teléfono que tenemos encima de la mesilla de noche. Miré y en la pantalla del mismo pude ver el número del teléfono de la oficina de mi marido, yo no le hacía caso, solo quería seguir con mi follada y que mi casual amante me acompañara en la follada al ritmo que ya habíamos cogido. Entonces Nacho con voz entrecortada me dijo:

“¿Quiéééén …es, ahoraaaa tan inoportunoooo?”

Yo no respondí y él me metió un dedo de golpe en mi culo haciéndome un poco de daño, volviéndome a preguntar:

¿Qué quieeeeen coño eeeees, putaaaa?

Yo entonces enfadada le digo:

“Es mi marido, no hagas caso y sigue follándome cabrón, es mi marido”.

Entonces él sonriéndome, agarró el teléfono y me lo dejo encima de mis pechos, al mismo tiempo que seguía e incluso aumentaba el ritmo de su follada. El muy cabrón quería que hablara con mi marido mientras él me follaba. A mí me entró un poco de miedo sin saber qué hacer y con miedo a que mi esposo se diera cuenta de lo que estaba haciendo.

El teléfono estuvo unos segundos sobre mis tetas, yo entonces solté una de mis manos de sus caderas y agarre el auricular llevándomelo a mi oído y pude oír a mi marido decirme:

“¿Nuria?…. ¿Estás ahí?….. ¿qué haces no me oyes?”

Yo con mi voz entrecortada por la excitación, placer y la fatiga del ejercicio que estaba haciendo, a dura penas le puedo decir:

“Si, cariño, aquí estoy, ¿Cómo que llamas a estas horas?”

Me costaba hablar con claridad, no solo por lo violento de la situación sino porque el cabrón de Nacho, sabía lo que hacía y aunque yo trataba de negar lo que estaba pasando, mi cuerpo no podía. Yo lo único que sentía era que una polla joven y experta se movía entrando y saliendo dentro de mi coño y me estaba volviendo loca. Y que los compañeros del chico que me follaba al saber que era mi marido y ver en la situación en que me encontraba se reían , aguantando la carcajada para que mi marido no los oyera. Mi marido continúa diciéndome:

“Joder, que coño pasa, ¿no me oías?”

“Si cariño, es que estaba limpiando y se me había caído el teléfono al responder”

“Llamaba para decirte que no podré ir a casa hasta esta noche y tarde, pues tengo que cenar con unos clientes y ya sabes tras cenar, que si unas copas, etc., que acabaremos tarde. Te llamaba para que no me esperes, si se te hace tarde y no he llegado acuéstate, no te quedes esperándome. Lo siento cariño esta noche no voy a poder complacerte en la cama como últimamente estamos haciendo, mi amor, te quiero.”

Yo deseando de acabar le contesto:

“Muy bien cariño, no te preocupes, mañana lo haremos por partida doble y te compensaré por lo que hoy no pueda darte, yo también te quiero mi amor.”

Yo trataba de no jadear ante las embestida de Nacho y el muy cabrón lo sabía. A veces levantaba la mirada para verme hablar con mi marido, yo podía escuchar el sonido que hacía el entrar y salir de su polla en mi coño.

Mi marido siguió diciéndome:

“No te enfades, cariño, así es el trabajo, yo también te compensaré mañana cuando estemos juntos en nuestra cama“

“No, no te preocupeseeesss cariñoooooo no me enfadooooo”

Él al oírme hablar entrecortado me dice:

“¿Qué te pasa Nuria, te encuentras mal? ¿Por qué hablas así entrecortado? ¿Estás sola, estoy oyendo un murmullo de fondo”.

Yo le digo:

“Si, si cariñooooo estoyyyy sola es que estoy limpiando y al agacharmeeee por eso me tiembla y me sale la voz entrecortada. El murmullo que oyes de fondo debe de ser la radio que la tengo puesta”.

Nacho seguía con mis piernas sobre mis hombros, y ahora su cabeza enterrada entre mi pelo y la almohada y había llevado su mano hasta mis pezones los cuales pellizcaba en ocasiones con fuerza para obligarme a gritar mientras hablaba con mi marido, yo me mordía el labio para impedir que mi esposo se diera cuenta de nada. Y entonces para acabar no le dejé a mi marido que siguiera hablando y me despedí de él diciéndole:

“Muy bien cariño, voy a colgaaaar pues me estoy entreteniendoooo y tengooo muchoooo que haceeeer, un beso mi vidaaa”

Al acabar, colgué y volví a llevar mi mano a la cadera de mi joven amante para apretarle y atraerle más hacía mí, quería que siguiera bombeándome con fuerza y yo comencé a mover más fuerte mi pelvi. Él entonces me dijo:

“Qué situación he puta. Tu follando mientras hablas con el cornudo y él encima sin enterarse de lo que estás haciendo, que pedazo de puta y golfa que eres. Al oírte hablar con tu marido mientras te follaba me has calentado a tope y estoy a punto de venirme zorra, muévete que quiero correrme ya, muévete, mueveteeeee”

Yo empujaba y me movía con ganas, gemía de placer, ya no era capaz de ocultar el placer que sentía. Juan al oírme comenzó a meneársela y Manolo al verle comenzó a hacer lo mismo, querían estar preparados para cuando Nacho acabara coger el relevo. Yo también estaba a punto de llegar a mi orgasmo y esto me tenía fuera de mí, yo trataba de acelerar más mis movimiento pero ya me era imposible ir más rápido, hasta que sentí que llega el orgasmo corriéndome de nuevo comencé a gritar:

“ Ahhh… Ahhh… siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… Ummm… Dame más deprisa…más fuerteeeee ……me corrrooooooooooo ya esta aquiiiiiiiiisigueeeeee cabróoooonn no pareeees besame en mi cuello, muerdemeeee no pareeees ahoraaaa sigueeeee por favoooorrrrr apriétame mis pechoooos eso me calienta mucho cabróoonnnnn hazlooooooo me estoy corriendo como la guarra que soyyyyyyyyyy…..”

Nacho seguía bombeando con fuerza y mordiéndome en mi cuello como yo le decía y apretándome mis pechos, mis pezones a la vez que me decía:

“¡Eso puta córrete otra vez! Hoy entre todos te vamos a dejar seca pedazo de puta. Muévete , muévete tú también que estoy a punto de venirme, muévete golfa. Seguro que el maricón de tu marido no te folla así, ¿verdad, hija de puta? Dilo hija de puta…..”

Y yo fuera de mí le contesto:

“No… Ayyyyyy… No me folla así…”

Entonces él acelerando sus embestidas me decía:

“Puta… Toma… Te voy a reventar el coño, hija de puta…”

Cuando por fin le llegó el orgasmo me soltó un azote en el culo y pegó un fuerte acelerón hasta frenar, curvándose hacia atrás y, resoplando sobre mi cara. Y yo con mi boca abierta jadeando por mi estado de excitado y reciente orgasmo, recibía en mi boca su aliento tragándome lo a la ver que percibía los abundantes chorros de leche dentro de mi coño. Chorros intermitentes que me llenaban, a la vez que gritando y dándome golpes en mis nalgas me decía:

“UNNNmmmmmmmm …….me corrroooooooo ooooooohhhhhhhh hija de putaaaaaaaa , que buenaaaa estaaaaas, joder ……que coñooooo tieneeeeess es una maravillaaaaa que buenooooooo……siiiiiiiiii toma toda mi lecheeeee perraaaaa…….qué polvo más buenoooooo aaaaaahhhhh siiiiiiiiii…..que gustooooooooo…..”

Él se dejo caer sobre mi cuerpo, permaneciendo un rato aún dentro de mí, hasta que Juan dándole en la espalda le indica que se salga de mí , para él ocupa su puesto. Sin dejarme descansar ni un momento ocupa su lugar. Entonces Nacho se puso al dado de mi cara y colocando su polla, tocando mis labios, recién sacada de mi sexo me dijo:

“Límpiamela puta, así saborearas mi leche y a la vez tus propios eflujos, seguro que te gusta guarra….”

Manolo entonces cogiendo mi mano derecha la llevo a su polla y me hizo que le masturbara. Juan a los quince minutos poco más o menos se corrió dentro de mi sexo gritando:

, “Siiiiii……. putaaaaaaa ……..como folllaaaaasssss …….. cabronaaaaa…ooooohhhhh….Nuriaaaaaa……esto es divinooooooo…..que placeeer me estas dando golfaaaaaa….que bien follaaaaa…para ser la primeraaaa vez que te prostituyeeeeeesssss…….que golfaaaa te has vueltoooo….vas a ser la mejor puta de toda la tierraaaa ……aaahhhhh…..me vengooo…..siiii….yaaaa…yaaa….la tengo aquiiii…..me corrooooo…..siiii…..perraaaaaaa….ten toda mi lecheee tomaaa….me corooooo…aaahhhhh tomaaa…..putaaaa….golfaaaa….. toda miiiiiii….lecheeeee….es tuya………ooooohhhhh “

Yo en mientras no dejaba de tener orgasmos tras orgasmos, estaba cansada pero quería más y también gritaba:

. “Uuuuunnnnmmmmm……siiiiii……siiiii…..asiiiiiiiiiii…..asiiiiiii…..con fuerzaaa……que placeeeeer estoy sientiendoooooo…..OOOOhhhhh Señor ….perdonameeee……..pero esto es ……..deliciosoooooo….aaahhhhhhh…..no pareeeessss…..no pareeeesss cabrooooon échamelo todo dentroooooo….ahoraaa…..ooooohhh…… me mueroooooo…. Diooooss…..mioooooooooo….cuantooooo….placeeeerrrr…..”

Él acaba se sale y mientras Manolo le reemplaza y mi coño esta vacio, creo que no va nadie a continuar y les grito muy excitada:

“Por favor que otro me folle no me dejéis asiiiii por favoooor que alguien Siiiiiii….siiiiiiguaaaa……follandomeeeeeee….como queráis ….pero por favooorrr…..folladmeeee de nuevoooo de una veeeezzzz,…por favooooor…”

Manolo ocupa el lugar dejado por Juan y este lleva su polla también a mi boca para que se la limpie. El adolescente que me estaba follando al haber visto como me follaban sus dos compañeros estaba muy excitado y duró muy poco y se corrió enseguida dentro de mí gritando:

“Ahhhhhhh me vieneeeeee…..me corooooooo……aaahhhhhhh tomaaa…..putaaaa….golfaaaa…..me estás haciendo sentir algo maravilosooo Nuriaaaaaaa toma toda mi lecheeeeee”

Yo le animo diciéndole:

“Siiiiiiiii sigueeeee…..sigue cariñoooooo estoy disfrutandooooo muchoooooo noto como me entraaa toda tu lecheeeeee ooooooohhhhhh esto es deliciosooooooo noto tu polla lenandomeeee todaaaaa aaaaahhhhhh que gustoooooome estais dandoooooo todooooooosssss……”

Apenas me dejan descansa unos segundos cuando enseguida llego Juan y me dijo que me levantara y él se tumbó boca arriba en el lugar de la cama donde yo estaba e hizo que yo me montara encima mirando hacia él metiéndome su polla por mi coño y Nacho se colocó detrás de mí y sin prepararme si quiera me introdujo de golpe su hermosa polla por mi culo, haciéndome bastante daño y obligándome a gritar de dolor. Ahora me follaban el coño y el culo al mismo tiempo, y dándose cuenta de ello mi ahijado le dijo a Manolo súbete por encima de su cabeza y métela la polla en su boca, y fóllatela por ella, de esa forma tendrá sus tres agujeros ocupados. Manolo le hizo caso y me entró su polla aún dura hasta mi campanilla y comenzó hacer los mismos movimientos que antes había estado haciendo en mi coño. Entonces Raúl sin dejar de manejar el ordenador al ver la escena comenzó a masturbarse. Nunca antes, me había visto en una situación así, follada por todos mis agujeros, y juro que lo estaba disfrutando. Y ellos también, por supuesto, y disfrutaban insultándome y haciendo comentarios sobre mi marido, que deberíamos dejar que viera cómo me estaban follando para que aprendiera, y cosas así, aparte de no dejar de insultarme y llamarme puta, zorra y mil lindezas parecidas.

Estuvimos así mucho rato. Cuando uno se corría descansaba y su lugar era ocupado por otro; siempre rotaban, de manera que en ningún momento dejaron de follarme, pero a mí empezaba a dolerme todo el cuerpo. Esto rueda de folladas duró bastante tiempo hasta que cada uno al menos se corrió dentro de mí cuerpo tres o cuatro veces y yo había perdido la cuenta de las veces que también me había corrido. Estábamos todos exhaustos, sudados y jadeando y tenía todo mi cuerpo, tanto por dentro como por fuera, lleno de semen y me dolía todo él, pero aún así seguía pidiendo (por el efecto de las pastillas) que quería que siguieran follándome. Ellos querían seguir pero necesitaban descansar Raúl le dijo a Juan:

“Juan ponte al ordenador, ahora me toca a mi disfrutar un poco con mi puta. Mi trato con ella es follarla al menos una vez al día y aún no lo he hecho y según parece necesita tener ahora dentro una polla, y por eso se la voy a dar y contentar. Mientras vosotros descansad un rato para continuar, pues podemos estar un rato más al menos hasta las 2,30, ya que el marido no vendrá y que la dé tiempo después de descansar y recoger todo para cuando llegue el cornudo no se dé cuenta de lo que ha pasado aquí”.

Se levantaron y fueron a por más cerveza, mientras mi ahijado me follaba de una forma muy especial como nunca antes me lo había hecho. Era verdad que se excitaba viendo como otros hombres me poseían e incluso aún más haciendo yo de prostituta. Eran tantas las ganas y fuerzas que puso que no llego a los diez minutos y ya se había venido. Pero no me la saco consiguiendo correrse de nuevo sin haberla sacado de mi cuerpo a los cinco minutos. Yo en todo el tiempo no paré de tener orgasmos tras orgasmos. Entonces él se dejó caer sobre mí y estuvo descansando sobre mis pechos, aprovechando para meterse uno de mis pezones en su boca y comenzar a chupármelo como si estuviera mamando de él. Pasado unos minutos se acercó Manolo con dos cerveza y nos dio una a cada uno. Yo me tuve que beber la mía aunque no me apetecía, solo deseaba que se recuperaran pronto para poder seguir disfrutando de esos cuerpos y esas pollas tan hermosas de estos cuatro adolescentes (tenían todos 18 años, siendo el más mayor mi ahijado que estaba a punto de cumplir los 19 y quizás por eso era el cabecilla del grupo). Raúl se levantó de encima de mí y tendiéndose a mí lado en la cama nos recostamos sobre el cabecero y comenzamos a beber la cerveza. El no dejaba de tocar mi cuerpo y sobre todo mis grandes pechos y yo con mi mano le acariciaba su miembro y de vez en cuando nos dábamos besos traspasándonos de una boca a otra la cerveza que teníamos en ella. Me entraron ganas de orinar, quizás por la cerveza y les dije:

“Perdonad, tengo que ir al baño”

Me baje de la cama y cuando estaba saliendo de la habitación para entrar ya en el baño que tenemos en ella, Manolo me agarró diciéndome:

“¿Vas a mear?”

Yo le contesto:

“Sí, tengo bastante ganas y ya no me aguanto más.”

El sonriéndome me contesta:

“¿Por qué ir hasta el baño? Hazlo aquí.”

De repente todos se animaron y empezaron a jalearme para que orinara allí mismo en el suelo delante de ellos, pues decían que era muy excitante ver a una mujer orinando. No sé porque lo hice, quizás por el estado de excitación en que me encontraba o no sé porque, el caso es que me agaché, me puse de cuclillas, y empecé a soltar mi chorro. Ellos me miraban fascinados y lujuriosos, incluso mi ahijado, mientras yo soltaba mi chorro de pis sobre el suelo, salpicándome los pies y las piernas. Entonces Manolo se acercó donde yo estaba en cuclillas meando. Se agarró su polla con la mano, apuntando hacía mi cuerpo y comenzó a mearse encima de mí a la vez que me decía:

“Al verte orinar y por las cervezas que he bebido, a mí también me han entrado ganas de mear”.

Yo entonces soltando un grito le dije:

“! Oh que haces!, no seas guarro vamos aponer todo perdido y me da asco, nunca nadie se ha meado encima de mí, no seas guarro”

Los demás al verle, vinieron corriendo donde estábamos y se pusieron también a mearme y gritándome:

“Abre la boca puta guarra, meona de mierda, abre la boca y siéntate en el suelo sobre tu propio meado”.

Yo hice lo que me decían (que remedio, si no quería contrariar a mí querido y amado Raúl), abrí la boca y recibí sus meados en mi boca y por todo mi cuerpo, cuando empecé a dejarlo caer y no tragármelo, fue mi ahijado el que me dijo.

“Nuria no está bien que no te tragues este liquido tan bueno que te estamos ofreciendo, por favor trágatelo todo, no quiero que dejes escapar ni una gota, entendido mi puta”

Haciéndole caso abrí más mi boca y comencé a tragar los orines de todos ellos, al hacerlo me daban arcadas, pero aguante hasta que el último dejó de echar su orín sobre mi cuerpo. Cuando terminaron me dejaron allí bañada y chorreando sobre un charco de meados y cuando me iba para el cuarto de baño a duchar me dijo Raúl:

“No mi querida madrina, eso lo harás cuando hayamos acabado y tus clientes se marchen, mientras tanto debes de seguir atendiéndolo y entregándote a todo lo que ellos te pidan y quieran, para eso te pagan”.

Yo me iba a dirigí a la cama y me tumbe de nuevo sobre ella, mojando por completo todas las sabanas e incluso el colchón. Luego me pusieron a cuatro patas y de nuevo dos veces todos volvieron a pasar por todos mis agujeros incluido en esta ocasión mi querido ahijado.

Yo cuando acabaron, eran las tres y media de la tarde. Me quede tumbada boca abajo en la cama, no quería moverme, aunque seguía muy caliente y mi coño me ardía a parte de dolerme, pero quería que ellos ya se fueran y quedarme solo con Raúl, quería a hora aprovechar que mi marido no volvería en toda la tarde y llegaría muy tarde por la noche para amarnos los dos solos y entregarme por completo a él y ser solo suya. Ellos me tiraron sobre mi cuerpo cada uno los cincuenta euros que mi ahijado les había dicho que costaba la sesión de sexo conmigo (uno de ellos, no sé quién, me tiró los cincuenta euros en diez billetes de cinco, los demás lo hicieron en un billete solo), mojándose todos por la gran cantidad de orín, eflujos míos y semen que había sobre la cama y mi cuerpo. Ellos entraron en el cuarto de baño, unos se lavaron y otros se ducharon, se vistieron poco a poco y cuando estuvieron listos los tres antes de irse dándome un beso unos en mi espalda otros en mi culo y Juan en mis pechos me dijeron:

“Nuria, ha sido un placer ser tus primeros clientes y que te estrenes con nosotros como prostituta. De verdad ha sido un gran placer y nos has proporcionado mucho gusto el follar con una puta tan buena como tú y ten en cuenta que a partir de ahora te vamos a visitar bastantes veces, donde ejerzas tu nueva profesión. Y a ti Raúl, gracias por pensar en nosotros para que tu madrina se estrene como prostituta, espero que en este negocio que has comenzado con tu madre y ahora con tu madrina te vaya bien y que dentro de poco tengas bastante más puta y que todas sean si es posible como esta, pero creo que eso será imposible, pues estamos seguro que la mejor puta que tendrás en tu corral será Nuria, tu madrina” .

Se despidieron de mi ahijado se marcharon. Entonces Raúl se acercó a mí y acariciando mi cuerpo con mucho cariño y delicadeza me dijo:

“Gracias Nuria, lo has hecho muy bien, madrina. ¿Te ha gustado?”

Yo entonces le dije:

“¿Y a ti te ha gustado como me he portado y como ha salido todo?”

Él me contesta:

“Sí me ha encantado, sabía que dentro de ti había una gran puta. Y aunque ahora te cuesta, reconocer en tu interior que has disfrutado y que ya eres una prostituta o como se suele decir una mujer de la vida, sabes que esto te gusta y que estas hecha y nacida para ser la mayor puta que haya tenido este mundo”.

Yo entonces le contesto:

“Si a ti te ha gustado y has disfrutado con ello. Entonces a mí también me ha gustado y he disfrutado con ello. No disfrutó más mi amor que viéndote a ti feliz y disfrutar con lo que me pides y quieres que haga. Te vuelvo a repetir que soy completamente tuya, soy tu puta para todo lo que tú quieras por duro y fuerte que sea lo que me pidas, mi amor.”

La verdad es que lo había disfrutado muchísimo, pero eso no quise decírselo. En ese momento solo deseaba seguir follando y amándole a él, por eso me tire a su cuello y le dije:

“Mi amor, ahora que estamos solos, fóllame tu mi amor, quiero ser solo tuya, por favor”.

Él entonces separándome de él me dijo:

“Ves a lavarte, mientras lo haces yo ordenaré un poco la habitación y después saldremos a comer a algún restaurante cercano para volver rápido y seguir con nuestra tarde noche de amor, tenemos que aprovechar que hoy no está tu marido.”

Yo entonces le digo:

“De acuerdo, me voy a duchar y arreglar un poco, pero no recojas la habitación, pues sería una tontuna dado que después vamos a seguir y la volveríamos aponer igual. Luego antes de marcharte me ayudas a arreglarla, fregarla y poner todo en orden. Cuando salga de ducharme, nos vestimos y vamos aunque sea al McDonald que está aquí al lado nos comemos una hamburguesa y volvemos. ¿Te parece bien, mi amor? Quiero estar el mayor tiempo posible gozando de ti mi vida”.

Él me contesta:

“De acuerdo, tienes razón ya la hora que es seguramente sea el único sitio donde nos den algo de comer”.

Cuando yo acabe, fuimos a McDonald y comimos rápidamente cada uno una hamburguesa y volvimos a mi casa donde estuvimos toda la tarde noche amándonos de todas las formas posibles. Me follo divinamente por mi coño y me dio dos veces por mi culo corriéndose otras dos en mi boca al hacerle ambas mamadas. Al acabar pensé que había hecho un buen negocio si todos los día iba a tenerle y me iba amar y hacer el amor como esa tarde noche me la había hecho.

A eso de las 9,30, yo ya más tranquila y habiéndoseme pasado los efectos de los afrodisiacos (me conto lo de las pastillas al decirle yo , que no sabía cómo era posible que durante todo el día hubiera estado tan excitada y con tantas ganas de follar que eso a mí no me había pasado nunca. Al decirle esto fue cuando me confesó el engaño de las pastillas y que en realidad en vez de para los nervios eran afrodisiacos y que me había suministrado más de lo que era normal para excitarme y mantenerme excitada tanto tiempo) recogimos todo, metí las sabanas, la colcha y la funda del colchón en la lavadora y cambiamos la cama. Abrimos la habitación para que se fuera el fuerte olor que había en ella a sudor y semen y sexo, para cuando volviera mi marido no oliera y tras esto preparé una cena rápida cenamos y se fue quedando hasta el día siguiente a la hora de costumbre.

Cuando volvió mi marido, a las 2,30 de la madrugada, yo estaba dormida. Tenía todo mi cuerpo dolorido y estaba agotada, ni me enteré de cuando llego, me dijo él la hora al día siguiente, cuando a las 18,00 de la tarde volvió de trabajar. Por la mañana cuando se fue yo seguía dormida, estaba agotada y estuve durmiendo hasta las 10 de la mañana en que José enrique llamó a la puerta, me puse la bata de estar en casa encima de mi camisón y fui abrirle.

Leave a Reply

*