Mi Ahijado Raúl VI y final

Cuando se fueron mis clientes Raúl dejó la cámara sobre la cama y se acercó donde yo estaba y dándome un beso me dijo preguntándome:

“¿Cómo estas, te encuentras bien?, ¿Te ha gustado la experiencia?”.

Yo le contesto:

“En conjunto si, aunque el rato primero con Benigno, los azotes, las gomas en mis pechos y las pinzas y sobre todo la botella dentro de mi coño, ha sido muy duro. Pero no sé qué me ha pasado que he sentido un placer nuevo mezcla de rabia y de gusto por cómo era tratada. Pero ser follada y prostituida con unos desconocidos ha sido increíble nunca pensé que el vender mi cuerpo me proporcionara tanto placer”.

Él me contesta:

“Me parece madrina que te gusta un poquito ser sometida y algo de masoquista, no obstante eso puede venir bien para la profesión que acabas de estrenar, pues más de un cliente te tratará así como lo ha hecho Benigno e incluso más duro, y si eso te da placer , mejor que no que sientas solamente dolor. ¿Si se te presentará la ocasión querrías repetirlo otra vez?

Yo le digo:

“Si, si es tan placentero como ha sido ahora”

El sigue preguntándome:

“Quieres seguir prostituyéndote y que sea yo tu chulo y con ello formar parte de mi negocio?

Yo le contesto:

“No sé Raúl, por ti sabes que hago lo que sea, pero dedicarme a la prostitución es muy fuerte. Mira que hasta que has entrado tú en mi vida yo he sido siempre una señora casada y muy decente y recatada. Y pasar de esto a lo que quieres, es mucho. Pero la verdad es que me ha gustado tanto la experiencia con tus amigos como ahora con estos cuatro hombres, pero es que…..”

Él me corta y continúa diciéndome:

“Haz lo que quieras, eres libre para tomar tú una decisión, yo no quiero influir en ello. Pero si has disfrutado las veces que te has prostituido y te ha gustado y encima has sacado un buen dinero y si lo hacemos con cuidado, el padrino ni se enterará. Mira Mercedes la mujer de Fernando el compañero de tú marido, lleva haciéndolo conmigo tres meses y todo va bien. Su marido no sabe nada de ello y ya has visto por los videos como disfruta la putilla esa. Y mi madre, fíjate tú si no te lo digo yo ni te hubieras enterado y eso que prácticamente os veis todas las semanas. Pero no quiero influir en tu decisión con mis palabras, pues eres tú la que tienes que decidir”.

Yo tras sus palabras le digo:

“La verdad mi niño, que tienes razón, nunca hubiera yo sabido que Mercedes y tú madre eran prostitutas al no sé por qué tú me lo dijeras.”

Entonces viendo que mis dudas van disminuyendo, sigue diciéndome:

“Lo ves, si se lleva la cosa con discreción, no tiene por qué enterarse nadie. Ya que estamos aquí, puedes probar hacer una o dos horas en la calle y decidir si seguimos con esto o no. Aprovechamos ya que tenemos la mejor habitación de la pensión y con Aurora hay confianza y podemos alquilársela el tiempo que la estemos utilizando esta tarde por poco dinero, pues no creo que nos cobre más de 20 euros.”

Yo le digo entonces:

“Pero si no tengo ni ropa para salir a la calle, pues estos brutos me la han destrozado toda. Y esa será otra ¿Cómo voy a volver a casa así, como estoy?

Raúl entonces me dice:

“No te preocupes, en la bolsa yo tengo ropa, al menos para salir vestida a la calle, aunque es bastante corta, pues es la que he comprado para mi madre y Mercedes para su trabajo. Solo tendríamos que buscar luego al salir en alguna tienda próxima ropa más “decente” para una señora como eras tú hasta ahora. Oh bueno se me ocurre algo. A lo mejor si la pedimos Aurora que te deje algo de ella para ponértelo encima y que mañana se lo devolvemos, nos lo deja, pues la verdad es que yo tengo bastante confianza con ella y creo que no pondría ninguna pega en dejárnosla. Espera aquí, y ves limpiando y recogiendo un poco la habitación, mientras yo la pregunto”

Mi ahijado salió de la habitación y volvió al poco rato diciendo:

“Sin problema, Aurora te dejara ropa suya para que puedas ir a casa como una mujer decente. Y nos ha invitado a comer con ella, pues iba a comer ahora. Entonces al decirla yo que después de comer querías probar hacer durante unas horas la calle por primera vez, me ha dicho que no hacía falta que saliéramos fuera a comer, que lo hiciéramos con ella y con la chica que tiene para la limpieza, pues van a comer ahora. La he dicho que de acuerdo y que muchas gracias. Aurora es una gran mujer, yo hace ya un tiempo que la conozco y conmigo siempre se ha portado muy bien. Aquí en estas calles comenzó mi madre y siempre ha venido con los clientes a esta casa, igual que Mercedes y Alba, que luego la conocerás, pues la tengo haciendo la calle precisamente en esta zona. Es una amiga de la Universidad, bueno algo más que amiga, es dos años mayor que yo. También está preñada, igual que tú, pero ella está de dos camino de tres meses. Es la quinta de seis hermanos, su padre es un industrial de clase media alta de Extremadura y ella ha venido a Madrid a estudiar. Nos conocimos y tras poner el negocio que empecé con mi madre y después con Mercedes, la propuse entrar en el (como he hecho ahora contigo) y acepto. Hace ya dos meses que está trabajando de prostituta, aunque aún está en la fase de hacer la calle para luego pasar a realizarlo en la casa, como mi madre y Mercedes. Tú si después de la experiencia de hacer la calle de esta tarde aceptas ser prostituta, tendrás que estar como ella un tiempo haciendo la calle.”

Yo entonces le digo:

“El hijo que espera ¿es tuyo?”

Él rápidamente me contesta:

“No lo sé, pues cuando yo la conocí ella andaba con varios chicos y después de conocerme a mí y hacerlo, comenzó a trabajar y hace dos meses y medio me dijo que había tenido una falta, hicimos la prueba de embarazo y dio positiva. De modo que puede ser de cualquiera igual que también puede ser mío.”

Yo le digo:

“¿Tienes pensado casarte con ella, pues el hijo que lleva, tú mismo lo has dicho, puede ser tuyo?”

Me responde:

“En principio no, pues estoy enamorado de ti y ese hijo que llevas en tus entrañas si estoy seguro que es mío, y si no fuera porque estas casada te pediría que te casaras conmigo. Pues para mí eres la mujer de mi vida y a la mujer que realmente quiero, no me importa que tú seas madura y ella joven. Prefiero estar contigo porque sé que te amo y a ella sé que no la amo, solo me gusta estar con ella para pasar un buen rato de vez en cuando. Ella me dice a mí lo mismo, que solo quiere estar conmigo sin compromiso alguno y pasar siempre que queramos unos buenos ratos juntos. Contenta, ya sabes que entre Alba y yo no hay nada tan serio como para que temas que te deje de querer mi amor, mi madrina del alma”

Entonces yo me abrazó a su cuello y el doy un beso con todas mis fuerzas y ganas en su boca. Luego cogiendo una de las sabanas de la cama me la envuelvo a mi cuerpo en forma de vestido y salimos de la habitación hacía el comedor donde esta Aurora y la sirvienta con la comida esperándonos. Durante la comida la señora me pregunta:

“Nuria, que tal te ha ido con tus clientes en tú primera vez como prostituta (pues Raúl ni yo la hemos contado que ya me había estrenado hacía unos días con sus amigos), ¿te ha gustado? ¿Has disfrutado? ¿O te ha sido desagradable?”

Yo la contesto:

“Para nada me ha sido desagradable, he disfrutado muchísimo con lo que me han hecho, por eso me han surgido las dudas de seguir ejerciendo este oficio o no. Se dé cuenta, que yo hasta hoy, era una mujer decente, muy formal y recatada con una reputación intachable e inmejorable entre las personas que me conocen. De pronto me he dejado convencer por mi ahijado, que me ha robado mi corazón también, para que probara a prostituirme y al hacerlo veo que me ha gustado. Pero me para, el si alguien que me conozca se entera y con ello pierdo mi reputación de mujer casada fiel y decente y sobre todo que se pueda enterar mi marido. Al dudar, aconsejada por Raúl, me ha convencido que para salir de dudas y decidirme a hacerlo o no, que esta tarde pruebe hacer durante una o dos horas la calle. Pues según me ha dicho, es donde se sabe realmente lo que es la prostitución, dado que según él, es el lugar más duro para prostituirse y la mejor escuela para aprender el oficio.”

Ella entonces me contesta acercándose a mí y comenzando a tocarme las tetas y las nalgas, con toda naturalidad y confianza, cosa que le era fácil al estar desnuda bajo la sabana, y me dice:

“Realmente estás buena, jodida, creo que si decides seguir en este oficio, Raúl va a hacer un buen negocio contigo. Lo primero que tienes que tener claro, y eso es quizás lo peor de este oficio y lo más duro, es que no puedes decirle que no a nada de lo que te pida un cliente. Una vez que le digas a un cliente sí o le aceptes, tendrás que hacer y dejarte hacer todo lo que quiera. Pues quien paga es él, y por tanto es tú dueño en toda la extensión de lo que significa esta palabra, de tú persona durante el tiempo que te haya alquilado y pagado, ¿de acuerdo cariño, tienes esto claro?”

Yo entonces la digo:

“Eso me ha dicho Raúl y con mis clientes anteriores así ha sido,¿ pero realmente señora es con todos así?.¿Me pueden hacer cualquier cosa que ellos quieran?”

La pregunté, dando quizás la impresión de estar un poco asustada, aunque en realidad no lo estaba, lo hacía por parecer aún un poco decente ante esta señora que también se estaba portando con nosotros. Y ella se ratifica en lo que me ha dicho, contestando a mi pregunta:

“Todo lo que quiera el cliente, evidentemente dejarte besar, follar, mamársela, si quiere darte por culo, te dará, cualquier cosa que quiera. Incluso habrá algunas cosas que te hagan y pidan que nunca te hayas podido imaginar. Te lo digo por experiencia, pues aquí donde me ves yo he sido durante cerca de cuarenta años del oficio y de alguna forma aún sigo en él, pues de vez en cuando me visita alguno de mis antiguos clientes y le sigo haciendo el servicio “.

Yo la seguí diciendo:

“Bueno pero al menos podré elegir al cliente”.

Y ella me contestó:

“No querida, ellos te elegirán a ti. Solo de verte así casi desnuda y lo que he podido ver cuando llegaste (cuando los clientes te vean en la calle), seguro que vas a tener más lista de espera que actualmente hay en los hospitales de la Seguridad Social”

Ella seguía tocándome y apretándome las partes de mi cuerpo que la apetecía. Bajo su mano a mi entrepierna y comprobó que estaba completamente mojada y aún quedaba algo de la calentura sexual que mis anteriores clientes no habían sido capaces de terminar de quitármela, entonces me dijo:

“Uuuuuhhhhh aún sigues así después de toda la mañana dándote caña. Joder hija, de verdad que si siempre estas así, tienes madera de una verdadera y buena puta, pues estas ahora mismo mojadísima. Por consiguiente deduzco que bastante caliente, vamos que estas preparada para salir a la calle y coger y gozar con cualquier cliente, sea quien sea y tenga el aspecto que tenga, pues con la calentura que tienes te dará igual”.

Yo me ruborizo, y la sonrío, entonces Raúl la dice:

“Tienes razón Aurora, tiene madera de una buena puta, aunque esta así porque antes de salir de casa esta mañana la di dos pastillas de afrodisiaco, que la tendría excitada poco más o menos hasta esta hora. Pero ya sabes que algunas personas las dura más que a otras. Aunque espero que para cuando acabemos de comer ya se la haya pasado. Ya que quiero darla otra en mitad de la comida y de esta forma aprovechar el tenerla caliente, (para cuando baje hacer luego la calle) al menos hasta las 5 o las 6 de la tarde. Pues a esa hora tendrá que marchar para su casa, dado que es cuando suele llegar su marido, que como te he dicho antes trabaja no muy lejos de aquí.”

Entonces Aurora dejándome de tocar me coge de la mano y me dice:

“Ven conmigo, que con la sabana así puesta estarás incomoda, te voy a dejar para que te pongas una bata mía de las que uso para estar por casa, seguro que con ella te encuentras más cómoda”

Me llevó a su cuarto y me dio una de sus batas, era tipo pirineo, por consiguiente me tapaba bien todo. Al quitarme la bata y quedarme completamente desnuda me observó mi cuerpo y de nuevo aprovecho para tocarme donde quiso, a la vez que dirigiéndose a su armario, eligió una falda y una blusa, las tiró sobre la cama y me dijo:

“Cuando termines de trabajar, puedes venir y ponerte esta ropa para ir a tú casa, ya me ha contado tu ahijado lo que han hecho con la tuya esos bestias. La ropa interior no te la doy, pues te valdrá la que te dé Raúl para trabajar o si no quieres llevar esa, me lo dices y te dejo alguna mía, aunque mis sujetadores te estarán pequeños pues tienes bastante más pecho que yo. Pero si quieres ponerte alguno, para que tú marido no sospeche que vas sin él, ya buscaremos el más grande que yo tenga. Te llevas la ropa y ya otro día me la devuelves, no tengas prisa, pues como ves tengo bastante ropa en mis armarios”.

Tras esto volvimos donde estaban Raúl y la sirvienta y continuamos comiendo. Como dijo mi ahijado antes de tomar el postre me volvió a dar otra pastilla de afrodisiaco, que yo me tomé sin decir nada. Tras la comida, fuimos a la habitación donde yo había estado trabajando, la ordenamos un poco, hice la cama con las mismas sabanas que había, aunque estaban bastante manchadas de semen de mis clientes y fluidos míos. Después me fui a lavar al aseo pequeño que tenía en la propia habitación y tras esto Raúl me puso sobre la cama la ropa que tenía que ponerme.

Me acerque a la cama y comencé a vestirme. Lo primero fueron las bragas, era unas bragas blanca pequeñas, no era un tanga, sino una braguita pequeña y bastante más pequeña que las que yo usaba habitualmente. Tras esto me puse, unos pantis negros tupidos pero con eso y todo se transparentaban bastante. Continue colocándome un sujetador bastante ajustado, pues creo que era como dos tallas más pequeñas que las que yo necesitaba, me le ajuste y coloque mis tetas como mejor pude, quedando la mayor parte de ellas fuera de la prenda íntima. A continuación cogí una blusa que me llegaba hasta mis glúteos y era toda abotonada y semi-transparente por la que se podía apreciar tras ella completamente mi sujetador sosteniendo a duras penas mis grandes tetas y el resto de mi torso, que prácticamente se podía apreciar como si no llevara encima la citada blusa. Al acabar de ponerme esta prenda, no quedaba nada encima de la cama, entonces le dije a Raúl:

“¿Y la falda, dónde está?”

Él me contesta:

“La falda no te hace falta, tienes que salir así a hacer la calle, veras la cantidad de clientes que vestida de esta forma solicitan tus servicios. Además he dejado que te pongas las bragas por ser tu primer trabajo en la calle, pero para el segundo cliente o bien le regalas al primero tus bragas o me las entregas cuando acabes con él, pues saldrás hacer la calle con los pantis pero sin las bragas debajo”

Yo entonces, me paso mis manos por todo mi cuerpo y le digo:

“Raúl, prácticamente parece como si fuera desnuda, pero tú conoces mejor que yo este mundo y si piensas que es así como debo salir a la calle, saldré ¿pero la policía si viene no me detendrá o al menos me dirá algo o me llamará la atención?”

Él me contesta:

“Aunque te parezca que vas desnuda, ya verás cómo tus compañeras de calle irán igual e incluso enseñando aún más de sus anatomía. Respecto a la policía no te preocupes, no suele venir, pero si viene lo resolveremos sin que tengas ningún problema. Y si ya estas lista vamos abajar a la calle, no hará falta que te pongas muy lejos del portal e incluso en la misma puerta valdrá, seguro que no pasará mucho sin que se te arrime algún cliente”

Yo no le dije nada y me encaminé hacía la salida de la habitación. Antes de abandonar la casa, salió Aurora a despedirme diciéndome:

“Suerte Nuria, y veras como dentro de pocos minutos nos volvemos a ver aquí arriba, estoy segura que en cuanto pises la calle y algún hombre te vea, querrá estar contigo y seguro que antes de diez minutos estas aquí con tu cliente. Pues el cuerpo que tú tienes llama la atención y no todas las que están en la calle tiene tu cuerpo y están tan guapas como tú, te lo digo yo que por mis años de experiencia sé lo que te digo”

Bajamos a la calle y tras salir del portal, Raúl fue hablar con otro hombre que estaba en la calle y tras darle algo en un sobre, se volvió donde yo estaba y me dijo:

“Todo solucionado, este puesto será tuyo, y nadie se podrá poner de ahora en adelante en él, al no ser que tú no quieras seguir ejerciendo de puta. Acabo de comprar tu puesto a ese hombre que ves enfrente que es el “dueño de los puestos que las prostituyas tienen en la calle. Sin su consentimiento ninguna puta puede ejercer en esta zona. Tu puesto es aquí en el lado izquierdo de la puerta de entrada a la pensión, puedes moverte unos 20 metros hacia la izquierda y la derecha con tal que al moverte se te vea bien tus encantos. Yo estaré en el bar de enfrente pendiente de ti, si tienes algún problema, con alguien que se te acerque y te produzca esos problemas no tiene nada que temer, pues los otros protectores de las putas que tienes a tu lado y yo estamos ahí para protegeros a todas. Tienes completa libertad para cobrar las tarifas que quieras, pero ten en cuenta que las que aquí se cobran son baratas, no como las que se cobran en una casa de putas. Aquí la tarifa está entre 20 euros la más barata, el servicio completo y 50 euros la más cara, también el servicio completo. Yo te aconsejo que cobres 30 euros la media hora y por cada cosa extra que te pidan 10 euros más (por ejemplo darte por el culo, azotes y sado, hacerlo sin preservativo, bueno en esto le puedes cobrar de 15 a 20 euros más, pues no todas las putas se dejan hacerlo sin protección, pero tú ya lo has hecho y de esa forma podemos ganar algo más. Pero no quiero influir en ti, tu cobra lo que quieras, mi amor, pues aunque te parezca poco, así tendrás más clientes”.

Yo comienzo a pasear arriba y abajo por el espacio que mi “chulo” me ha dicho que puedo hacerlo y exhibiéndome para que cualquiera que pase pueda apreciar mis encantos. Yo me contoneo excesivamente para realzar mis pechos y caderas, cuando paso delante de un escaparate me miro como si fuera un espejo y me veo reflejada en él, dándome cuenta que prácticamente no tapo con la ropa, que llevo puesta, nada de mi anatomía pues a través de ella se me puede ver perfectamente todo mi cuerpo. Por la parte de arriba se me ve perfectamente el sujetador, que me queda pequeño y hace que mis grandes tetas prácticamente estén fuera de él, viéndose mis pezones y más de la mitad de mis aureolas. De mis caderas para abajo, a través de los pantis se ven, sin ningún disimulo, mis bragas, que para que aún se vean más Raúl me las ha puesto blancas y me marcan excesivamente la raja de mi coño. Desde luego cualquiera que pase por donde yo estoy no puede tener ni la menor duda que soy una puta buscando clientes.

Yo de nuevo estaba excitadísima y deseando que cualquiera, (me daba igual quien fuera y su aspecto), se acercara a mí y solicitará mis servicios, pues necesitaba tener pronto a un hombre que poseyera mi cuerpo y con su polla me taladrara hasta el fondo mi ardiente coño.

No habrían pasado ni 10 minutos desde que estaba en la calle, cuando se me acerco un hombre de unos cuarenta y cinco años, no era precisamente atractivo. Era como unos 10 centímetros más alto que yo, (yo mido 1,72). Era de carnes fofas, barriga prominente, tenía unas manos grandes. Se colocó delante de mí y me preguntó:

“Tú eres nueva, por aquí, pues yo soy asiduo y es la primera vez que te veo”

Yo le contesto:

“Sí soy nueva aquí y en el oficio, pues es el primer día que me prostituyo y pongo los cuernos a mi marido, ya que él no sabe que lo hago”

Le mentí y le dije lo de mi marido para darle morbo de poder hacerlo con una mujer casada, que es la primera vez que se prostituye y que está engañando a su marido. Él entonces llevando su mano a mis piernas fue subiendo por los muslos buscando mis nalgas y las sobó a gusto durante un rato, a la vez que me preguntaba:

“Cuanto me cobras por pasar un rato juntos guapa”

Él seguía subiendo su mano hacia arriba y cuando ya estaba llegando e iba a tocar mi rajita, le aparte y le dije:

“Depende, guapo, del tiempo que quieras estar conmigo y lo que quieras hacerme”

Él de nuevo llevo su mano hacía mi cuerpo pero esta vez fue directamente a agarrar una de mis tetas y la estuvo sopesando un rato, a la vez que me decía:

“Tienes unas buenas tetas y están duras y se te notan los pezones bien tiesos, dime tus tarifas y ya veré lo que hacemos, si me convienen”

Yo le dije:

“Por estar medía hora conmigo, y solo follarme, el servicio normal, sin nada más son 30 Euros y después si quieres algo más, por cada cosa que quisieras hacer extra, serán otros 10 euros, y por supuesto será usando preservativo si aceptas la tarifa. Aparte la cama que como sabes la tienes que pagar tú.”

Lleva su otra mano a mis piernas y tras sobarme un rato mis muslos con una de sus manos y con la otra mis tetas, me dice:

“De acuerdo, por lo pronto vamos a probar con media hora y el servicio normal, vamos”.

Yo entro en el portal y él me sigue y comenzamos a subir las escaleras, a cada planta que subíamos hasta la tercera me temblaban más las piernas, pues esta vez sí que iba a ser la primera vez que estaría sola follando con un desconocido, pues en las anteriores siempre había estado Raúl. Según subía y en un momento de lucidez llegué a pensar en abandonar, pues me daba un poco miedo estar a sola con un desconocido. Pero la calentura que llevaba entre mis piernas y las ganas de ser poseída por una buena polla me hicieron desistir de mi idea de abandono y continúe hacia arriba. El hombre ya había llegado con su mano hasta mi rajita, la cual toco por encima de mis pantis y bragas encontrándolas completamente mojadas, entonces me dijo:

“Realmente debe de ser verdad que es tú primera vez, pues una puta profesional y con práctica, no creo que estuviera así de mojada antes de empezar con su trabajo. ¿Estas caliente de verdad, puta?”

Yo volviendo mi cara hacía él y sacando mi lengua, le contesto:

“Eso lo debes de comprobar tú y pronto lo sabrás, aunque la evidencia de mi entrepierna te está dando una pista que por sí sola te responde a tú pregunta”.

Llamo al timbre y nos abrió Aurora, que sonriéndome, me dijo:

“Ya te lo dije, que no tardarías en subir”

Y dirigiéndose a mi cliente le dijo:

“Ya sabes cuánto es Eladio, hoy sí que has tenido suerte, pues vas de estreno”

Se conoce que mi cliente era asiduo, pues Aurora lo conocía y tuteaba con bastante confianza. Él sacó de su bolsillo los 20 euros y ella me entregó a mí la toalla y la pastilla de jabón. Yo lo cogí y nos dirigimos hacía la habitación en la que había estado por la mañana con mis otros 4 clientes. Según íbamos por el pasillo la señora le dijo a Eladio:

“No seas bruto, ten en cuenta que es nueva y si lo haces a lo bestia igual la espantas y no vuelves a tener la oportunidad de volver a estar con un manjar tan preciado y delicado como es Nuria”

Tras cerrar la puerta de la habitación le extendí la mano y sin decir nada él sacó 30 euros y me los dio, entonces yo acercándome a él comencé a desabrocharle el pantalón, le quite el mismo y sus calzoncillos. Yo me quité los pantis y las bragas y cogiéndole de la mano nos dirigimos hacia el bidet que había en la habitación y poniéndome en cuclillas le cogí su polla, aun en reposo y comencé a lavársela. A medida que le pasaba una y otra vez mi mano llena de jabón, iba notando como le iba comenzando a aparecer poco a poco una erección , para cuando acabe de enjuagársela tener su instrumento completamente duro y tieso. La verdad es que no era tan grande como cualquiera de las de mis cuatro clientes anteriores, pero tampoco estaba mal, calculé que tendría unos 12 o 13 centímetros de larda por unos 3 o 4 centímetros de diámetro. Cogí la toalla que tenía apoyada sobre uno de mis muslos y con mucha delicadeza y mimo se la sequé. De mi coño y dada la posición en que me encontraba y lo caliente y la cantidad de fluidos que estaba echando, subía un fuerte olor que sin duda mi cliente tenía que oler, pero no dijo nada. Entonces levantándome me senté en el bidet, y comencé a lavarme mi chocha delante de él. Luego cogí la toalla, con la que hacía unos segundos le había secado a él, y restregándome suavemente dos o tres veces sobre mi almejita me la sequé.

Después cogiéndole de la mano nos dirigimos hacía la cama y junto a ella, yo comencé a desabrochar su camisa, mientras que él hacía lo mismo con la mía. Al alargar sus manos a mi espalda para desabrochar el sujetador, su barriga se aplastó contra mi ombligo, produciéndome un escalofrió de placer al sentir el contacto de su piel con mi cuerpo. Yo, al separarnos, miro hacia abajo, para ver la polla que al juntarnos me ha rozado la pelambrera de mi pubis pero que no ha podido llegar a tocar mi rajita, y no puedo verla pues la inmensa barriga de Eladio me lo impide, entonces pienso para mí:

“Vamos a tener problemas para que me folle si quiere tumbarse sobre mí, pues con ese pedazo de barriga va ser imposible que consiga llegar a poder metérmela en mi almeja”

Yo cojo un preservativo, (que mientras Aurora y yo estábamos en su habitación, Raúl bajó a la farmacia y compro), y se lo coloco en su polla, haciéndolo con mi boca, esto parece que le ha gustado, pues esperaba que lo hiciera con la mano o que se lo diera a él para que se lo pusiera. Después él comenzó a acariciarme mi espalda para luego ir pasando con sus manos hacía mis pechos, entreteniéndose en tocarlos a placer, apretándolos y estrujándolos, pellizcándome los pezones y acercando su boca a ellos, comenzó a chuparlos con lujuria pasando de uno a otro durante al menos dos o tres minutos. Esas caricias y chupadas en mis pezones me hicieron ver el cielo de placer y acrecentaron mi calentura. Entonces bajé mi mano y fui directamente donde suponía que estaría su polla, cogiéndosela y comencé a movérsela y a acariciársela realizándole una suave masturbación. Estaba deseando que me montara, estaba deseando que me penetrara y me daba igual que por su pecho me aplastara e incluso que me reventara, solo quería tener esa polla tiesa y dura que estaba tocando dentro de mí. Entonces Eladio, me empujo e hizo que me sentara en la cama y me hizo abrir todo lo que podía mis piernas. Yo entonces pensé que lo siguiente sería agarrar su polla apuntarla hacía mi almeja y penetrarme bruscamente con ella. Pero me equivoque, él se colocó entre mis piernas y poniéndose de rodillas llevo sus manos a mis labios exteriores y con cuidado me abrió todo lo que pudo mi sexo, el cual en ese momento no dejaba de manar flujos por el placer y lo excitada que me encontraba. Yo sentía mi sexo todo mojado, hinchado y muy caliente y excitado. Mi clítoris sobresalía erecto de su funda o escondite y no hacía más que enviar oleadas de placer a mi cerebro. Solo con esto casi tuve un orgasmo antes de que mi cliente prácticamente comenzara a utilizarme. Él podía ver perfectamente, al tener yo abierto por sus manos mi coño, el interior del mismo mojado sin dejar de fabricar más cantidad de fluido. MI clítoris estaba completamente hinchado y ligeramente morado por la excitación que sentía, entonces él fijándose en él me dijo:

“! Tienes un buen garbanzo, pedazo de guarra (así llamaba él a mi clítoris) y tal como está me demuestra que estas súper excitada”.

Entonces, me dijo:

“Arrima todo lo que puedas tu coño a mi cara, golfa”

Yo le hice caso y pegue completamente mi coño a su cara, mejor dicho a su boca. Entonces ya no hacía falta que siguiera abriendo con sus manos mi coño, pues al empujar yo con fuerza contra su boca se quedó está prácticamente dentro de mi almeja y casi me desmayo de gusto al sentir sus labios y lengua sobre mi sensible coño. Él comenzó a chupar mi raja como si le fuera la vida en ello. Sorbeteaba mis fluidos con verdadero ansia, haciendo ruiditos como de chapoteo:

“Cluuuuubbbbb, grooossss aaaasssss ahhhhhhhhhha ssusuuuuuuucluuuuuuu chuuuuuuussssssiaaaaaaaaa”

Yo no podía aguantar más y agarrándole su cabeza se la empujaba con fuerza contra mi coño. Me corrí en ese mismo momento, así semi de pie y medio apoyada sobre la cama, entre jadeos de perra y ronquidos de la puta cerda que en esos momentos era, a la vez que le decía:

“Siiiii, siiiiii……asiiiii…..asiiiiiii…..que placer me estas dandooooo….nunca nadieee me ha comido mi sexo como tú lo estas haciendoooo…….aaaahhhhhhh…..cometeloooo……cometeloooo….yaaaaaaaaaa…..me estas matandooooo de placeeeeeerrrrr…como me la chupaaaaas …cabróóóónnnnn….. aaaahhhhh……cometeee mi clitoriiiis tocameleeee, quiero que te le comaaaass….aaaaaahhhhhh me estas volviendo locaaa……aaaaahhhhhh me coroooooooooo ”

Entonces él no me dejó ni descansar, se levantó, me agarró por el pelo y llevó su boca a la mía, metiendo la lengua dentro de mi boca y sorbiendo mi saliva, con fuerza igual que hacía un momento había mamado mi vagina, se lo trago. Después se separó y me hizo abrir todo lo que pude mi boca, sin soltarme del pelo, y extrayéndose como si diera un ronquido los mocos que tuviera en la nariz hizo que estos pasaran a su boca y mezclándolos con su saliva me escupió todo dentro de mi boca. Esto me dio asco al sentirlo en mi paladar e hizo que me sintiera un poco incomoda y cuando iba a escupirlo, soltó mi pelo y con sus manos me hizo cerrar mi boca y dándome una bofetada con una de ellas me dijo:

“¿Que puta te da asco, mi escupitajo?, pero cuando te he comido tu coño y me he tragado tus corrida no te daba, ¡trágatelo, quiero que te lo tragues, soy tu cliente y quiero verte tragártelo todo, sin que se te escape nada! “

Yo con gran repugnancia y dándome arcadas me lo trague, no sin antes al aguantar las náuseas hacerme saltar varias lágrimas.

Luego se tumbó él boca arriba, con su espalda sobre la cama y me dijo:

“Ven putilla, te has portado bien tragándote mi escupitajo, por eso no me voy a tumbar encima de ti para follarte, sino que serás tú misma la que me folles a mí y me cabalgues, pues creo que con mi tripa tendríamos problema y no disfrutaría como espero hacerlo en esta posición. Así encima puedo tocarte tus gordas tetas y ver cuando no te las toque como saltan y se mueven, es una cosa que me encanta ver en una mujer y más si son de un tamaño tan grande y están duras como tú las tienes. Ponte a horcajas encima de mí y vete dejando caer sobre mi polla hasta que la tengas totalmente metida hasta dentro y después comienza a moverte, con ganas, como una verdadera puta hasta que me hagas correr dentro de ti de gusto”.

Yo hago todo como me lo ha dicho y poco a poco me voy bajando, primero en cuclillas hasta que noto la punta de su polla rozar mis labios mayores. Entonces ayudándome con mis manos me abro todo lo que puedo mi coño y voy dejándome caer poco a poco sobre su polla hasta que noto que sus cojones están tocando mi coño. Entonces me siento sobre él y echando mi cuerpo hacía atrás comienzo a moverme arriba y abajo, al principio despacio para ir haciéndolo cada vez más deprisa. Mis tetas se mueven como campanas al vuelo, a cada golpe mío sobre su polla, esto parece deleitarle a mi cliente, él cual no puede aguantar más el poder tocar mis tetas, acerca sus manos y me las agarra una con cada mano apretándola con fuerza y estrujándolas hasta hacerme daño. Yo con el sobeteo sobre mis pechos y con la follada que me estoy dando comienzo a sentir muchísimo placer, y veo que se incrementa y que si sigo así pronto llegaré al orgasmo. Pero estando en esto notó como Eladio se tensa y no pudiéndose contener me aprieta con todas sus fuerzas con sus manos mis tetas a la vez que comienza a correrse diciéndome:

“!TOMA PUTAAAA, QUIERES POLLA PUES TOMAAA, TOMAAAA SIIIIIIIIII…JODEEERRRRR COMO ME GUSTA QUE ME FOLLEEEEEESSSSS SIIIIIII, ERES UNA PUTAAAA…..LA MEJOR PUTA DEL MUNDOOOOO, ERES UNA PEDAZO DE ZORRAAAAA……TE VOY A BAÑAR EN LECHEEEE Y TE VOYYY AAAAAAHHHHHH………QUE GUSTOOOOO DA FOLLARTEEEEE PUTAAAAA SIIIIIIIII QUIEROOOOOOO CORRERMEEEEE ASQUEROOOOSAAAAA,TOMAAAA…TOMAAAAA….YAAAA…YAAAA ESTAAAA .AQUIIIIIIIIIII….TOMAAAAAA…TOMAAAAA,LECHEEEE….”

Yo entonces no dejo de moverme y le digo:

“Quiero mááássss ……estoy a puntooooooo…..yo también quierooooo corrrermeeeeee …..por favoooorrrrrr sigueeeee. Sigueeeeeeee”

Pero él ya no se mueve, el orgasmo que ha tenido ha sido tan grande que no puede ni moverse y se le comienza a aflojar y con mis movimientos y locura por querer córreme yo también, se me ha salido de mi coño su polla. La voy a coger para volver a metérmela, pero ya está toda blanda dentro del preservativo completamente lleno de leche, y él entonces me dice:

“No insistas ya, no se me volverá a poner dura, prácticamente hasta mañana, si tan caliente estas tendrás que hacerte una paja porque yo ya no puedo más. Pero antes quiero que te bebas mi corrida que he depositado en el condón. Ven aquí puta, túmbate a mi lado y toma el condón, métetele en tu boca y bébete todo lo que tiene dentro, no quiero que dejes ni una gota dentro de él, quiero que te tragues todo”.

Yo hago lo que me dice y tras beberme todo el contenido del preservativo, llevo mis manos a mi almeja y tocándome mi clítoris comienzo a masturbarme hasta que consigo correrme como una verdadera perra. Mientras esto hacía, él no dejó de sobar todo mi cuerpo. Cuando termine miré el reloj y se habían pasado seis minutos de la media hora que me había contratado, entonces le dije:

“Eladio, el tiempo que me habías contratado ya ha pasado hace seis minutos, si quieres continuar, tendrás que volver a pagar, sino hemos acabado. Si quieres te la lavo y después te vistes o si no quieres yo sí me voy a lavar un poco mi coño pues le tengo muy pringoso y todo lleno de flujo y jugos míos”

Él me dice:

“No putilla, no puedo seguir, no porque no tenga ganas, sino porque me conozco y sé que ya hasta por lo menos dos o tres horas mi pajarito no tendrá fuerzas para volver a cantar. Y no te preocupes en lavarme mi polla, ya lo haré yo en casa, pues quiero que siga durante un tiempo con el olor a ti mi querida Nuria. Yo voy a ir vistiéndome, si quieres tú puedes empezar a lavarte, yo cuando acabe marcharé. Para ser tú primer día, lo has hecho muy bien, pues me has puesto tan caliente que has conseguido que me corra enseguida, eso es bueno para ti. Si vas a seguir en este oficio y vas a estar por aquí no dudes que acabas de conseguir un cliente fijo para ese negocio que tienes entre tus piernas, golfa”

Luego se agachó y cogiendo mi braguita, se la llevó a su nariz y tras olerla, me dijo:

“¿Puedo quedarme con ella de recuerdo?, huele a ti y quiero tenerla, para cuando este fuera de aquí olerla y pensar que estoy contigo, ¿me la regalas?”

Yo le hago un movimiento de cabeza asentando y le digo:

“Puedes quedarte con ella, me agrada que me hayas dicho eso, de que al olerla pensaras en mí”

Entonces acercándose a mí me dio un beso en mi mejilla, comenzó a vestirse y yo me dirigí hacía el bidet para lavarme. Cuando yo acabé de asearme y vestirme él ya se había marchado, pero antes de irse había dejado otros 20 euros de propina sobre la mesilla de noche. Yo entonces me vestí con la misma ropa que antes a excepción de las bragas, por tanto ahora a través de los pantis se podía ver perfectamente mi pelambrera y en medio de ella la raja de mi coño. Dude si salí así o no, pero no tenía otras que ponerme y ya me advirtió mi “chulo” que cuando bajara la segunda vez que lo hiciera sin las bragas. De modo que no queriéndole contrariar a Raúl, para que no se enfadara, aunque me daba un poco de reparo, opte por bajar de esa guisa a continuar haciendo la calle.

A los siete u ocho minutos de haber vuelto a ponerme en mi sitio solicitó mis servicios un hombre de unos 70 años, que poco puedo decir de este servicio, pues el pobre hombre solo deseaba tocarme y que yo le tocara a él. Lo que sí me llamó la atención fue su ridícula y arrugada polla, cuando al desnudarse pude vérsela. Ante mí estaba la polla más repugnante, arrugada, sucia y mal oliente, que había visto hasta entonces. Hoy, ya ningún miembro me parece repugnante, por muy sucio o desagradable que parezca. Cuando acabe con el hombre mayor subí otra vez más con otro cliente, esta vez un hombre de 40 años, que trabajaba cerca de la zona en su propio negocio y había hecho una escapada al bar de en frente. Al salir y verme en la acera, le llamó mis movimientos y como me exhibía la atención y se me acercó para tras hablar unos minutos subir conmigo a la pensión y disfrutar un rato de mi cuerpo. Acabando con él a eso de las cinco de la tarde, al volver a la calle, a mí sitio de la acera hice una señal a Raúl para que se acercara, al hacerlo le dije:

“Raúl son ya más de las cinco, vamos a tener que ir pensando en marcharnos, pues sabes que alrededor de las seis suele llegar mi marido a casa y quiero ducharme y arreglarme un poco antes de que llegue y además ahora tengo que volver a subir para cambiarme de ropa y ponerme la que Aurora me ha dejado”

Mi ahijado mirándome, me dice:

“Tienes razón, madrina, entonces vamos a la pensión para que te cambies y marchemos”

Cuando íbamos a comenzar a subir, Raúl vio venir a lo lejo a un chico, yo ya estaba dentro del portal y no le veía, cuando él me dijo:

“Espera un momento Nuria, cuando estaba en el bar he recibido la llamada de un probable cliente y me dijo que donde podía encontrarte y parece que viene para aquí, pues yo le dije dónde estabas. Pero le anuncie esto de que te marchabas sobre esta hora, entre las cinco y las cinco y media. Entonces me dijo que le esperaras, que aunque él sale también a esa hora, pediría permiso a su jefe para salir un poco antes y de esta forma poder estar contigo, pues trabaja cerca de aquí. Después de haber llamado y salir antes de su trabajo solo por estar contigo no podemos dejarle ahora colgado. Además, son las cinco y diez y ya has visto que con los clientes anteriores no has estado más de media hora, no creo que con este estés más y si tuvieras que estar más ya nos inventaremos algo para que Pepe no sospeche nada, como que hemos vuelto a ir al cine o que has estado de compras con alguna amiga y te has entretenido, venga, por favor, no me hagas quedar mal, si tenemos tiempo”

Yo me vuelvo y desde dentro del portal le digo:

“De acuerdo, pero por hoy será el último. De todas formas estoy tan caliente que me estaba costando mucho tener que dejarlo y no poderme quitar esta calentura, que las pastillas que me has dado me están provocando. A ver si este cliente me hace bajar esta calentura pues si llego a casa así no sé si Pepe, va a querer follarme y aliviarme este desasosiego de ganas de follar que las dichosas pastillitas me están dando”.

Entonces Raúl me dice:

“Sal y ponte en la acera a esperarle, yo voy para donde me ha dicho que trabaja a ver si le encuentro por el camino y le traigo rápido, para que te dé tiempo hacer el servicio y poder llegar a tu casa antes que tú marido”.

Salgo del portal para ponerme de nuevo en la acera y, cuando no llevo ni un minuto esperando, veo venir a Raúl acompañado por un hombre joven, el cual no distingo a ver su cara, siguen andando hacía donde yo estoy y cuando están a unos diez metros me quedo de piedra y no sé qué hacer. El chico con el que viene mi ahijado es el compañero de mi marido que esta mañana cuando pasamos delante de la oficina de Pepe, dijo esos comentarios obscenos sobre mí. Si es Emilio, el chico de 25 años que se ocupa del tema de las ofertas en la empresa de mi marido y su jefe directo es precisamente mi marido. Ya no puedo ni esconderme ni irme pues los tengo a los dos delante de mí. Al chico le ha pasado lo mismo que a mí, pues al verme y reconocerme, se ha quedado parado y sorprendido y se le han subido los colores a su cara, entonces Raúl me dice:

“Nuria, este es el cliente que me llamó antes que le esperaras, pues esta mañana cuando veníamos te vio pasar y quedó encantado de tú cuerpo. Si te acuerdas yo me quede un momento atrás hablando con unas personas y al marchar les di mi teléfono y el tuyo, uno de ellos era este señor, por eso me llamó. Bueno yo ya os dejo, arreglaros vosotros, yo te espero en el bar de enfrente, cuando terminéis me llamas y yo subo, no hace falta que bajes.”

Mi ahijado me da un beso en mi mejilla y se encamina hacia el bar. Entonces yo al ver la situación y no poder huir ya decido hacer frente a la misma y ser yo la que lleve la voz cantante, entonces le digo:

“Hola, de modo que deseas estar conmigo, pues me has cogido de milagro, porque mi chico, me ha dicho que habías llamado y que no te hiciera el feo de haberte hecho venir y que no me encontraras. Ya me ha dicho que me vistes esta mañana cuando venía para acá con unos amigos y parece ser que te gusto lo que vistes y por eso has llamado”

El chico, no parece salir de su asombro y no deja de mirarme de arriba abajo, hasta que al final me dice:

“Perdona, es que me has sorprendido, pues al verte me has parecido una persona que conozco, pero eso es imposible, tú no puedes ser ella. Y eso que coincide hasta tú nombre con el suyo, ¿Qué me decías?”.

Yo al oírle decir esto, me quedo más tranquila, de que dude que sea yo y le vuelvo a repetir lo que le había dicho con anterioridad, entonces él me contesta:

“Si, te vi pasar con esos viejos esta mañana, cuando yo estaba con otros compañeros echando un cigarro en la puerta de donde trabajo y me impresionó muchísimo tu cuerpo. Sobre todo esos grandes pechos que tienes y al subirte la falda uno de los viejos y poder verte tú esplendido culo, desee poder ser uno de ellos para poder pasar un rato contigo. Luego el chico que ha ido a buscarme, me dijo que si quería pasar un rato contigo que te podríamos encontrar a partir de hoy aquí, pero que para más seguridad podíamos llamar a dos teléfonos que nos dio, uno al que yo he llamado que era el suyo y el otro que es el personal tuyo, al que solo tenemos que llamar si en el anterior no nos contestan. El único inconveniente era que cuando yo salgo de trabajar a las 5,30 tú ya no ibas a estar, entonces le dije que si me podías esperar, me inventaría una historia y pediría permiso a mi jefe para que me dejara salir un rato antes y eso hice y aquí me tienes”

El no deja de mirarme y seguramente de dar vuelta a su cabeza, si soy o no la que realmente soy. Yo procuro taparme un pequeño lunar que tengo en la parte baja de mi barbilla, prácticamente donde comienza mi cuello, pues si me le ve sabrá sin duda que soy la misma persona que él conoce. Entonces le digo mi tarifa y él me dice:

“Quiero un completo y del tiempo ya hablaremos, no me importa lo que me cuestes, pero quiero estar contigo todo el tiempo que necesite para gozar plenamente de ese pedazo de cuerpo que tienes, para ser ya una madurita. Además al recordarme a la persona que te he dicho, tengo más ganas de estar aún contigo con toda tranquilidad. Pues de esa forma puedo pensar que estoy con ella, ya que desde la primera vez que la vi me gusto y siempre he deseado estar con ella. Pero eso es prácticamente imposible, pues es la mujer de mi Jefe y tiene fama de ser una señora, decente y muy recatada y aunque yo me insinuara a ella, estoy seguro que nunca sería capaz de poner los cuernos a su marido y menos con uno de los empleados de más confianza de su esposo”.

Yo le digo:

“De acuerdo, aunque ya sabes que suelo acabar sobre esta hora, pero basta que hayas venido solo por mí, estaré contigo hasta que tú desees y haré todo lo que quieras, pues para eso eres mi cliente. Desde el momento que me pagues serás como aquel que dice, mi dueño, y podrás hacer con mi cuerpo todo lo que quieras y yo haré todo lo que tú me pidas durante ese tiempo. ¿Subimos?”

Al entrar Aurora, se ríe y me dice: “Buena tarde estas teniendo Nuria, para ser tú primer día no puedes pedir mejor comienzo”

Luego dirigiéndose a mi cliente le dice:

“Son 20 euros la media hora, pero si vas a estar más, puedes pagarme 30 euros por todo el tiempo que estés”.

Él la contesta:

“Pues tome los 30 euros, porque lo que tengo seguro es que con una mujer como esta no tendré bastante solo con media hora”.

Ella coge el dinero y nos da la toalla y la pastilla de jabón. Yo las cojo y le digo Emilio:

“Sígueme, vamos a la habitación.”

Él me sigue y no puede quitar sus ojos del movimiento de mis caderas y de mi culo, que a través de mis pantis puede apreciar perfectamente la raja del mismo y mis dos molletes. Entramos en la habitación y él cierra tras de mí, yo me pongo en el medio de la habitación y le pregunto:

¿Cómo lo hacemos, me pagas un completo, que es 50 euros y si estamos más de una hora, que es lo que cubre el completo luego vemos cuanto más me tienes que pagar?

Y él sacando 50 euros de su bolsillo, me dice:

“Toma, como quieras, pero estoy seguro que será más”

Yo cojo el dinero y lo guardo en la mesilla donde tengo todo lo que he ganado en este día. Luego le digo, ven quítate los pantalones y vamos al bidet, para lavarnos. Cuando llegamos al bidet, yo me pongo en cuclillas y le bajo hasta medio muslos sus calzoncillos, apareciendo ante mí la más apetitosa y hermosa polla que he visto en este día, y una de las mejores que veía hasta ese día (después he podido ver y disfrutar de otras que aún eran más hermosas). Se la cojo y se la acaricio un poquito para que comience a ponerse un poco dura, pues aún está en reposo. Me echo un poco de jabón en mi mano, me mojo esta también con un poco de agua y comienzo a enjabonarle y lavarle su instrumento. Yo le miro y veo que él no quita ojos del escote de mi blusa y de la zona donde se me juntan las piernas, noto como poco a poco a medida que le voy lavando se le va endureciendo, estando en esto me dice:

“¿He oído bien lo que ha dicho la dueña de la pensión, de que era tú primer día o ha sido imaginación mía?”

Yo sin mirarle le contesto:

“Si es el primer día que trabajo de prostituta, es más lo que estoy haciendo esta tarde es para probar si me gusta para decidir si sigo o lo dejo?

Él muy atrevido me dice:

“¿Y ya, ahora que estás conmigo y sé que voy a ser tú ultimo cliente de hoy , que has decidido?”

Yo permanezco en silencio y al cabo de unos segundos le digo:

“No te lo debía de decir, pues no tengo confianza contigo y el primero que lo debe saber es Raúl, el chico con el que has venido y el que a partir de ahora será mi chulo, pues me ha gustado y he decidido seguir, al menos si consigo que mi marido siga sin saber nada de esto”

Al decir esto, le miro a la cara, pues estoy cansada de fingir y sé que no pasará mucho tiempo sin que descubra quién soy. Por eso levanto mi barbilla para mirarle y que él pueda ver perfectamente mi lunar y se dé cuenta que si soy la mujer de su jefe. Él al ver el lunar, hace un gesto de exclamación y entonces yo le digo:

“Si Emilio, soy yo Nuria la mujer de Pepe, tu jefe, y antes de continuar he querido que lo sepas, pues no quería seguir fingiendo. Parece una paradoja, que hayas pedido (sin saberlo tanto tú como él) permiso a mi marido para venir a follar a su mujer, pero así son las cosas. Por eso te he dicho que me dedicaré a esto hasta que se entere mi marido, pues de ti va a depender que así sea o no. Si realmente llevas tanto tiempo deseándome ahora tienes tú oportunidad de tenerme y hacerme todo lo que has deseado hacerme en este tiempo. Pero para poder seguir haciéndolo tendrás que guardar el secreto y siempre que quieras podrás encontrarme aquí. Esta mañana cuando me vistes con esos cuatro viejos eran mis cuatro primeros clientes y mi chulo, es el ahijado mío y de tú jefe. Y en el parking que hay enfrente de vuestra oficina al dejar el coche, hicimos la fantasía (de fingir) que los cuatro viejos me violaran. Por eso me vistes como me vistes, pues lo hicieron tan real que me rompieron toda la ropa. Cuando te he visto me han dado ganas de salir corriendo, pero estoy tan caliente y salida, por culpa de unas pastillas de afrodisiacos que me he tomado (me las ha dado mi ahijado para que no me diera apuros hacer esto que estoy haciendo, es decir prostituirme), que ahora mismo solo deseo que me folles y nada me importan las consecuencias”.

Yo mientras le decía esto había acabado de lavarle y le estaba secando su polla ya bien tiesa con la toalla. Cogí luego me puse en pie y me quite los pantis, me senté en el bidet y comencé a lavarme ante la mirada de mi cliente. Él entonces fue donde había dejado su pantalón y cogiendo su móvil comenzó hacerme fotos para acabar haciendo también un video de cómo me lavaba mi almejita y, según lo hacía me dijo:

“Y como Nuria has llegado hasta aquí, a prostituirte, ya has visto que tienes que hacer todo lo que te pidan tus clientes y no puedes negarte a nada. Como es posible que una señora tan elegante, decente y recta y sin problemas económicos como tú pueda llegar hacer esto”

Yo le contesto:

“Por amor a mi ahijado, que es mi chulo y mi hombre, porque por él hago todo lo que él quiera y ahora quiere que me convierta a parte de su puta en la de todos los que quieran pagar por tenerme. Y yo por amor a él he decido hacerlo”

Acabo de lavarme, me seco y me dirijo hacía donde está la cama y comienzo a quitarme la poca ropa que me queda puesta, mientras que Emilio no deja de sacarme fotos y grabarme de nuevo otro pequeño video. Luego me acerco a él y le digo:

“Tú que vas, a seguir sacando fotos y videos o quieres tenerme y hacerme tuya. Deja el teléfono que cuando acabemos podrás hacerme todas las fotos que quieras, pero ahora vamos a disfrutar los dos de nuestros cuerpos. Toma soy toda tuya, eres mi dueño en estos momentos, haz conmigo todo lo que quieras “

Él entonces deja el teléfono encima de la mesilla de noche y a toda prisa acaba de desnudarse. Luego se acerca a mí y cogiendo mi cara me da un beso con todas sus fuerzas en mi boca, estando enganchados por nuestras bocas cerca de dos minutos. Después lleva sus manos a mis tetas y se recrea en tocármelas y besármelas con una delicadez y un cariño que ninguno de mis anteriores clientes ha tenido en todos los encuentros que con ellos he tenido en el día de hoy. Al acabar de estar haciendo esto durante más de diez minutos me dice:

“Nuria túmbate en la cama me gustaría hacer un sesenta y nueve, es una cosa que siempre he querido y muchas noches me he imaginado que lo hacía contigo y ahora quiero hacerlo realidad, Pues mi novia no la gusta ni chuparme a mí la polla ni que yo la coma a ella su sexo, aunque a mí en vez llamarlo así me gusta llamarlo chocho o chocha aunque no sea tan fino. Puedo llamar al tuyo así, Nuria, no te parecerá basto y vulgar, pues es que al estar con una mujer me excita y me gusta emplear palabras soeces y guarras”

Yo le digo:

“Emilio, puedes llamarlo como quieras y hablar y llamarme todo lo que te apetezcas, ya te he dicho que eres tú el que mandas ahora, que yo soy mientras estemos aquí toda tuya y que puedes hacer conmigo y mi cuerpo todo lo que desees y quieras pues para eso has pagado y eres el cliente”

Me tumbe en la cama y él se subió sobre mí en el sentido contrario a como yo estaba. Entonces su polla golpea mi cara, es una hermosa polla de unos 22 o 23 centímetros de larga y de unos 5 centímetros de diámetro. Está ya completamente tiesa, sus venas se le marcan a todo lo largo de ella. Su glande totalmente brillante, lubricado por el líquido pre seminal que ya ha empezado a emanar de ella. Su pubis lleno de pelos largos y sin cuidar y sus testículos velludos acarician mi cara … se presenta ante mí la polla más hermosa y deseosa ,al verla deseo con todas mis fuerza cogerla y llevarla a mi boca. Yo entonces agarro la polla entre mis labios y con mi lengua comienzo a recorrerla de arriba abajo, entreteniéndome al llegar a su glande y después lamiéndole sus gruesas venas. Pasando mi lengua por toda su extensión, se la muerdo suavemente y, a continuación, me la meto en la boca y comienzo a succionársela con un deseo incontenible. Y le oigo a él suspirar de placer antes de que pegue su boca a mi coño y comience a pasear su lengua por todo lo largo de mis grandes labios para ir profundizando con ella en el interior de mi vulva. Al tocar con ella mi clítoris me hace vibrar de placer y solo puedo emitir gruñidos, pues tengo su miembro que en esos momentos está tocando con su punta la campanilla de mi garganta. El joven compañero de mi marido, parece todo un experto en mamar coños, pues me ha hecho subir al séptimo cielo y no he aguantado ni un minuto y ya me han comenzado a venir mis orgasmos uno tras otro. Él sin embargo aunque se le nota excitado aguanta la mamada y chupada de polla que le estoy dando sin llegar a correrse. De pronto me la saca de la boca y cambiando de posición y dejando de chupar mi chocho, me dice:

“Voy a follarte, dame un preservativo, no quiero correrme dentro y quedarte preñada”

Yo fuera de mí le digo:

“No por favor, quiero sentirla al natural, no me importa si te corres dentro ni si me preñas y a ti tampoco te debe de importar, pues si esto ocurre el cornudo de tu Jefe será el que cargue con la criatura como padre. Por favor fóllame a pelo, lo necesito, ya sé que eres el cliente y que eres tú el que mandas, pero deseo tanto sentir el calor directo de tu polla dentro de mí. Mira que lo que te estoy ofreciendo por hacérmelo sin preservativo pangan un plus y yo a ti no te cobraré nada, por favor, concédeme esto. Véngate de las faenas que te haya podido hacer alguna vez mi marido quedando preñada y follándote a su mujer”

Él entonces me dice:

“No sé porque realmente te prostituye ni porque me pides que te folle sin protección, pero sé que estas sana, por ser la mujer del que eres y sé que no me vas a pegar nada, por eso. Y porque te he deseado siempre, hasta el punto que cada vez que has ido a la oficina a ver a tú marido, al marcharte he tenido que ir todas las veces al servicio y hacerme una paja pensando en ti. Y cuantas noches has sido el objeto y el sentido de mis masturbaciones en solitario. Por eso acepto con gran satisfacción poder follarte a pelo, y te aseguro Nuria que no vas a olvida en mucho tiempo este tiempo que esta tarde vas a estar conmigo. Te voy a follar como realmente hay que follar a una puta y zorra y luego quiero comprobar y que me demuestres que realmente aparte de puta eres una gran viciosa , como estoy pensando que eres en estos momentos”.

Yo con una sonrisa en mi cara y animándole a que comience le digo:

Emilio, me gusta lo que me estás diciendo y estoy deseando comprobar si realmente eres capaz de hacerme sentir lo que ahora soy, una puta y zorra infiel que pongo los cuernos a mi marido vendiendo mi cuerpo a uno de sus empleados.Estate seguro que si me lo haces como dices, no lo olvidaré nunca y te demostraré, quizás por lo caliente que en estos momentos estoy, que soy toda una viciosa.”

El joven cogió mis grandes tetas y las apretó una contra la otra, haciéndolas mover con fuerza, para ir parando poco a poco sus fuertes movimientos en ellas , para luego comenzar con suavidad y una maestría que no conocía con mis pezones y aureolas, haciéndome gemir de placer diciéndole:

“Aaaahhhhh……siiiiii sigueeeee, que bien me lo haceeees , cometelos todos, son tuyos chupa….chupa no pareeeessss me está encantando como me los chupaaaassss….Emiliiiiiooooooo…..oooooohhhhhhhh que placeeer me estaaas dandooooooooo…”

Él se inclina más sobre mi cuerpo y noto como su polla erecta golpea mi chocha, a la vez que con su boca me come todos mis morros, e introduce su lengua dentro de mi boca pasándomela por todo mi paladar. Yo entonces aprieto su miembro entre mis muslos, deseando que no se vaya y me taladre mi ardiente coño, él dándose cuenta de lo que quiero me dice:

“¿Tan caliente estas Nuria? ¿Te pones así con todos tus clientes? ¿Quieres que te folle ya, de verdad, puta…? eeeehhhh es eso lo que quieres adultera de mierda. Si eso es lo que quieres. Eres una zorra que todo te importa nada, ni tu reputación ni que se lo pueda decir a tu marido. Lo único que te importa y quieres, en estos momentos, es que te folle….¿verdad?”

Mi contestación fue apretar más fuerte con mis muslos su polla, a la vez que le decía desafiante:

“Si, eso es lo que quiero, que me folles, pero que me folles de verdad. Quiero que lo hagas pensando que tienes delante al cabrón de mi marido y le estas demostrando como su mujer le pone los cuernos contigo. Cuando lo hagas fóllame con fuerza y véngate con ello de todas las putadas que mi marido te haya podido hacer desde que trabajas con él. Siiiiiiii fóllameeee ya….o es que no sabes follar a una mujer tan caliente como estoy yo y que te lo está pidiendo a gritos, cabrón…..¿sabrás hacerlo?”

Él dándome un guantazo en mi cara, me dice:

“Cállate puta, que es lo que eres una puta infiel, te voy a follar pero cuando yo lo decida, no cuando tú quieras y para que te calmes un poco esa calentura que tienes que te parece esto. Voy a jugar un poco más con tu chocho y con lo caliente que estas vas a tener un orgasmo que te va hacer salir de tu cuerpo del placer que te voy a dar”.

Y tras decir esto comenzó a darme pequeños besos y a jugar con sus labios en mi clítoris. Yo entonces abrí más mis piernas todo lo que pude para que él hiciera con mi almeja todo lo que le apeteciera. Emilio abrió mi coño con los dedos y metió la lengua hasta el fondo del mismo. El muy cabrón sabía bien lo que hacía, pues estaba combinando a la perfección el meterme la lengua y los dedos en mi chorreante almeja, besar, frotar y presionar mi clítoris. De pronto dejó de chuparme el clítoris, pero seguía con un dedo metido dentro de mi coño, me miró a mis ojos y me dijo:

“Dime, golfa ¿lo estás pasando bien?”

Yo entre gemidos le contesto:

“Si, siii, continuaaaa….siiiiiii”

Y él me replica:

“Ahora lo vas a pasar mejor, puta”

Entonces con el dedo que tenía metido dentro de mi coño, elevo el clítoris y me le besó, y chupó presionándolo fuerte con su lengua, lo que hizo que en ese mismo momento me recorriera por todo mi cuerpo un calambre de placer que hizo que tuviera un fuerte orgasmo haciendo que agitara todo mi cuerpo.

“…¡Ahhh!!,… ¡Ahhh!!!,…. ¡Mmmmgahhhh!!!,….

¿Qué te ha parecido, perra te ha gustado, zorra?”

Yo solo puedo contestarle, con voz de agradecida:

“Ha sido fantástico, me has hecho subir a las nubes, nunca nadie lo había conseguido”.

Y él, con una sonrisa en sus labios me dice:

“Esto solo ha sido, el principio, ahora vas a saber lo que es bueno. Te voy a follar como hay que follar a una zorra, porque eso es lo que tú eres una verdadera zorra y una gran puta”

No sé qué me está pasando con este chico, otros clientes me han llamado también puta y zorra, pero este chico a aparte de llamarme eso, realmente me estaba haciendo sentir una puta y zorra de verdad y lo malo es que me estaba gustando. Luego me dijo:

“Levanta y colócate a cuatro patas, que te voy a follar como lo que eres, es decir como una perra perra”

Yo le hago caso y me coloco en el medio de la cama en la posición del perrito. Él se agarró su erecta polla y comenzó a darme golpecillos con ella en mis nalgas, en los muslos y por último en mi chocho, al hacerlo me decía:

“Joder Nuria, si el cornudo de Pepe te viera así como estas, no sé qué diría, pero espera que cojo el teléfono, por si un día tengo que demostrarle lo puta que es su mujercita”

Y diciendo esto cogió el teléfono y me sacó como estaba, y él dándome golpes con su bella polla, una serie de fotos. Luego dejó el teléfono sobre la cama, puso la punta de su polla en la entrada de mi almejita, y empujando con fuerza se deslizó dentro. Me sujetó por las caderas y comenzó a moverse en un principio despacio, para ir subiendo el ritmo. Yo sentía sus embestidas, cada vez eran más fuertes y a su vez más profundas hasta llegarme a la misma entrada del útero. A la vez que bombeaba su polla con fuerza me daba también fuertes cachetes en las nalgas y muslos, sentía como con su mete y saca rozaba mi clítoris y me hacía sentir muchísimo placer. Estaba disfrutando muchísimo y el hacérmelo en esta posición, la del perrito, me hacía sentir muy puta y zorra, como él me decía a la vez que me golpeaba mis nalgas, pero también muy mujer, como nunca me había sentido con ningún hombre ni con mi marido ni con Raúl siquiera. Con cada una de sus embestidas Emilio me estaba demostrando que era un gran follador, el mejor que me había follado hasta entonces (luego han venido otros que le han ganado, pero en ese momento era el mejor). Él paró un momento y me preguntó:

“¿Te gusta cómo te follo, puta? No me preguntabas antes que si sabría hacerlo ¿Qué te está pareciendo, guarra?

Yo le contesté:

“Sí, siiiiii…..pero no pareeesss sigue dándome fuerteeee por favor, que estoy que casiiiiii…..estoyyyyy llegandooooooo….sigueeee….sigueeee por favoooorrr….”

Él entonces se dejó caer sobre mi espalda y con su mano izquierda presionó mi pecho derecho, sin dejar de mover su polla dentro de mi chocha y con su otra mano llevándola a mi clítoris lo presionó fuertemente hasta conseguir que llegara a alcanzar una fuerte cadena de orgasmos, no pudiendo evitar gritar:

“OOOOOHHHHHH….SIIIIIIIIII::::AAAAAAAAAHHHHH ¡ME VOY, ME VOY, DIOSSS, ME VIENEEEE, ME VIENEEEEE! ¡AAAARGHHHHHH! ¡AAAAAAAHHHHHHH, AGGGGGGG, ME CORROOOOOO, ME CORROOOO, SIGUE , SIGUEEEEE, FÓLLAME, FÓLLAME, SIIIIII…..ASIIIIIII AAAAHHHHHH, AGGGGGGGG, AHHHHH……”

Y Emilio al verme gozar me dice:

“Joder, que pedazo de puta estás hecha Nuria, no me extraña que te vayas a dedicar a esto con lo caliente que eres, si acabas de tener otra serie de orgasmos, pero no te preocupes que aún no hemos terminado. Ahora te voy a follar otra vez y vas a tener otros orgasmos, pedazo de puta, eres toda una zorra, más que zorra”

Mi cliente me tendió de espaldas en la cama, quedándome en posición boca arriba, y con las piernas bien abiertas. Él se colocó de rodillas entre mis piernas, yo desde mi posición pude ver su polla bien tiesa apuntando a mi coño. Él me mira a mi coño y a la cara, entonces se coge con una de sus manos su polla y me la refriega varias veces por toda la raja de mi almejita, pero no la mete. La otra mano la lleva hasta mis grandes cantaros y pasa la palma de su mano por ellos con mucha suavidad, por encima y debajo de mis pezones, los nota y siente duros como consecuencia de mi calentura. Juega con ellos con las puntas de sus dedos, y nota que esa caricia me excita muchísimo entonces me dice:

“Nuria, que cara de puta tienes ahora mismo, tienes cara de puta y sexo de zorra, estas completamente salida y deseando que de nuevo te folle, eres toda una puta”.

Después se inclina un poco hacía mí, hasta llegar a mi cara, rozando con su torso desnudo mi cuerpo. Sigue recorriendo toda mi cara besándola, acerca sus labios a los míos y caya mis continuos gemidos de placer. De pronto noto que deja su polla metida un poquito de su punta en mi rajita y la suelta, subiendo también esa mano a mi otro pecho. Entonces juega con ellas en mis dos tetas y con sus dedos índices y pulgar toma y coge cada uno de mis pezones y me los frota suavemente, esta caricia me vuelve loca, me produce mucho placer y más cuando tira ligeramente de ellos, ello hace que mi respiración se me altere por el inmenso placer que estoy sintiendo.

Suelta mis pezones y con las palmas de sus manos, los aprieta suavemente, tantea su tamaño, de nuevo abre sus manos y con sus dedos extendidos sobre mis pechos, de nuevo comienza a recorrerme estos hasta llegar a mis aureolas, comienza de nuevo a cerrarlas sobre ellos y a medida que lo hace va deslizando las yemas de sus dedos por todos ellos hasta acabar cogiendo y pellizcando de nuevo mis pezones, así esta una y otra vez durante un buen rato, yo no puedo más y le grito:

“Aaaahhhhh….. que placer me estás dando cabróóóónnn……., sigueeee….sigueeeeee…oooooohhhhhh….siiiiiiii….siiiiii quiero que me la metaaaaas…yaaaaa…..quiero tu polla dentro de miiiiii…..siiiiiii…..no seas cabróóónnnnn Emiliooooooo ….la necesitoooooo…….”

Pero él sigue sin hacerme caso solo, se dedica a darme placer a través de mis senos, Tiene muchísima práctica y sabe cómo tratar los pechos de una mujer para sacarla y darla todo el placer que ella necesita. Yo no aguanto, sus caricias sobre mis pechos, hacen que sienta unos calambres de placer en mi coño, entonces no aguantando más y metiendo mi mano entre los dos cuerpos llego hasta su dura polla se la cojo y de nuevo le digo:

“Móntame cabrón, lo necesito, la necesito dentro de mi…..”

Él entonces me dice:

“Es eso lo que quieres, puta, es eso. Pues te voy hacer caso, voy a follarte duro, si te portas bien muy pronto volverás a tener más orgasmos y seguirás disfrutando: ¿de acuerdo, es eso lo que quieres? ¿vale zorra, pues prepárate?”

Yo, estoy muy, pero que muy excitada y salida y le contesto a voces:

“Sí, sí, síííí , fóllame como te apetezca. Soy tu puta, tu zorra, para eso me pagas, para follarme y para que disfrutes tú. Fóllame de una vez, no me tengas más tiempo así, por favoooorrrrr”

Según le estoy diciendo esto, empujo con mi mano su polla para que lo poquito de la punta de su polla que tiene dentro de mi raja me entre un poco más. Él me deja hacer, yo entonces con mi pelvi hago movimientos para facilitar su entrada en ella. Pero el cabrón con otro movimiento al contrario lo evita, quiere seguir calentándome, quiere seguir haciéndome sufrir y padecer de placer y de ganas de tener su sexo dentro de mí. Yo de nuevo vuelvo a coger su polla y de nuevo la llevo a mi entrepierna y con la otra mano me abro un poco mi sexo y acercándole consigo introducir su puntita en el interior de él. Cuando noto que tengo la punta dentro hago de nuevo otro fuerte movimiento de pelvi y consigo que entre aún más, para que no se escape le paso mis piernas por encima de su culo empujando este hacía mí con fuerza para facilitarle más la entrada en mi cuerpo. Quiero sentir su polla toda dentro y muy dentro de mi almeja, entonces no pudiendo más le grito:

“Aaaaaahhhhhh……siiiiii…..por finnnnnnnn la tengo dentroooo de mí muévete , muévete……quiero sentir como me la entras y me la sacas quiero que te corras dentro de miiiiiiii…….siiiiiiii…..quiero que me riegueeeesss mi interiooooorrr…..siiiiiii…..quiero tu espermaaaa…..que tu lefaaaa…..cabróóónnnnn….. quiero que te corraaaa….sssss”

Él entonces se tiende sobre mí y comienza a moverse dentro y fuera de mi coño, sin ninguna delicadeza, con fuerza, yo estoy fuera de mi y el ritmo con que me está follando me produce un placer infinito. Él al notarlo me dice:

“Muy bien Nuria, tú sí que sabes moverte. Eres la puta y la zorra que siempre he buscado y al final la he encontrado. Quién me iba a decir a mí que te tenía tan cerca cuando ibas a nuestras oficinas a ver a tu marido y te veía y te deseaba tanto y con tantas ganas de estar contigo como ahora estoy, joder que buena puta que eres y el cornudo de tú marido sin enterarse”.

Sus embestidas cada vez son más rápidas, intensas y profundas. A veces para dejando unos minutos su polla parada dentro de mi vagina y yo con mi impaciencia aprieto mis muslos vaginales y parece que esto le excita y vuelve con más fuerzas y ganas a moverse. Entonces agarra mis pechos y pasa la palma de su mano por ellos con mucha suavidad, y de nuevo comienza a jugar con mis pezones con la puntas de sus dedos. Se introduce uno en su boca, a la vez que poco a poco va aumentando el ritmo de la follada, me presiona el pezón suavemente entre la lengua y su paladar para luego succionarlo suavemente, haciéndome vibrar de placer y no aguantando más le grito:

“Oooooohhhhh…..oooooohhhhh….aaaaayyyyyhhhhh….Emilioooooooooo…que bien lo haceeeesssss….quién te ha enseñado estooooo…..oooohhhhhh esssss deliciosooooo…..siiiiiii….nunca anteeeessss me han comido mis pechos ni follado como tú me lo estas haceiendooooo…….aaaaahhhhhh….heeee estoy a puntoooooooo de corrermeeee …..no pareeeees ahoraaaa sigueeeee moviemndoteeee y no dejeeeeees de chupaaaaar mis pechooooosssss……siiiiiii….cabróóónnnnnn no pareeeeesssss……..”

Mi cliente no parece oír mis gemidos, cambia de pezón y de pecho y me hace lo mismo en el otro, pero esta vez se le nota ya más excitado. A aumentado bastante el ritmo de la follada y es más fuerte, a la vez que mantiene mi pezón dentro de su boca y me sigue mamando comienza amover la cabeza hacia los lados, hacía atrás y adelante, se saca mi pezón y vuelve a cogerlo y apretarlo con más fuerzas y ganas entre su lengua y su paladar. Se alterna un pezón con el otro me soba con sus manos mis dos grandes tetas. Yo no puedo más y comienzo a tener un orgasmo tras otro, me estoy corriendo como una fuente, le empapo toda su pelvi y entrepierna con mis jugos y corredura, pero él solo comienza a moverse despacio, con un mete y saca lento que me hace subir al paraíso y exploto en otro tremendo orgasmo:

. “Aaaaaahhhhhhhhh……siiiiiii……siiiiiiiiiiiii ya , ya ,yaaaaaaa…..estaaaa aquiii ooooohhhhh…..corrreteeee tú tambiéeeennnn quiero sentiiiirrr tu lecheeeee calienteeeee dentro de miiiiiiiiii……por favooooooor hazloooooooo…quiero que te corrras oooooohhhhh….aaaaayyyyyhhhhh….como follaaaaas cabróóónnnn…….aaaaahhhhhh….me estoyyyyy corriendoooooo de nuevooooo……siiiiiii….cabróóó…nnnnnnn no pareeeeesssss……..”

Él me dice:

“Vamos zorra, ¿te gusta mi golfa, disfrutas, dímelo….te gusta putilla mía….nunca pensaste cuando ibas a nuestra oficina, que el chaval joven compañero de tú marido, al que ni siquiera hacías caso pudiera darte este placer, eh, eh di, di zorraaaa….te gusta ….siiii quiero que te corras y disfrutes de tal forma que no puedas olvidarlo ……golfa, zorraaaa…..”

Yo no puedo contestarle, estoy fuera de mí del placer que en esos momentos estoy sintiendo con ese inmenso orgasmo al que él ha sabido llevarme, pero muevo mi cabeza asentando todo lo que me dice. Pero él tampoco aguanta mucho más lo siento en su forma de follarme, estoy deseosa de que se venga dentro de mí, pero el muy cabrón se incorpora, saliéndose rápidamente de mí, , arrodillándose entre mis piernas de su polla sale un chorro de semen que impacta en toda mi encharcada chocha, privándome de sentir su semen caliente derramarse en mi vagina, a la vez que gritando me dice:

. “Ahiiiiiii,siiiiiii….siiiiiiii ahiiiiiii vaaaaaaa, tomaloooooo…..toma toda mi lecheeeeee…..es toda tuyaaaa……por finnnnnn has sido miaaaaaa……Nuriaaaaa………me corroooooooo….siiiii…..me corrro no lo hago dentroooooo de tiiiiii porque no quieroooooo preñarteeeeeee ……eres la mejor putaaaaa que he conocidooooooooo…aaaaaaahhhhh toma toda mi leche mi putitaaaaa……”

Se deja caer luego sobre mi cuerpo y acercando su boca a mi oído me dice:

“Nuria, ya sé y he podido comprobar por mí mismo que eres una puta y una zorra, ahora te falta demostrarme que eres una viciosa”

Yo entonces con mis dedos recogí el semen que había depositado contra mi sexo llevándomelo a mi boca y tragándome todo lo que mis dedos habían cogido, demostrándole de esta forma que sí era una viciosa como él quería y deseaba que fuera.

Yo entonces sin que él me dijera nada me incorpore y me tendí en el sentido contrario al que estaba quedando su polla a la altura de mi boca, le cogí esta y metiéndomela en mi boca comencé a chupársela con el fin de limpiársela de los restos que aún le quedaban de mis jugos y tragarme los restos de semen que aún le salía de su meato. Al terminar de hacérselo, me dijo:

“Muy bien Nuria, eres toda una viciosa, lo que hubiera dado porque tu marido te hubiera visto cómo te has portado y verle sufrir al ver como yo te follaba. Si no fuera tan tarde te partiría ese pedazo de culo que tienes, que tanto me gusto esta mañana y que realmente si he venido ha sido porque deseaba follártele y por la hora que es , (pues son ya las 7,30 de la tarde y he quedado con mi novia a las 8,00), no voy a poder hacerlo. Pero te prometo que si realmente sigues de puta por aquí no tardaré mucho en venir a partírtele y disfrutar de él.

Antes de irme quiero darte un consejo, si realmente te vas a dedicar a esto de ser puta. Eres muy ardiente o al menos conmigo lo has sido y sé que has disfrutado y no lo has fingido, a los clientes eso les gusta siempre y cuando ellos disfruten y tú les hagas disfrutar, pues tú oficio consiste, aunque parezca obvio, que no lo es, en dar placer a los clientes. En estimularles en la búsqueda de ese placer con picardía y lubricidad dentro de un ambiente de afecto, optimismo y alegría y en acompañarles hasta el final siempre atenta principalmente al goce del que paga. El placer de la puta en todo esto no cuenta; la puta puede fingir placer si esto estimula al cliente, pero debe saber separar su propia realización sexual del ejercicio de su oficio. Su realización sexual la reservará para su compañero o compañeros de elección, chulos, amantes, maridos…, pero la separación de sexo propio y de oficio debe ser completa en una buena puta. Y me temo que ese ha de ser uno de tus problemas. Por eso lo debes tener claro: el ejercicio de la prostitución se objetiva en el dinero del cliente, el cual al pagar tiene todos los derechos sobre ti y tú cuerpo y deberás hacer todo lo que él desees si haces esto, el cliente se marcha satisfecho y tú recobras tu libertad y te llevas tu parte. Ten siempre esto en cuenta y te irá bien, es un consejo de amigo y por él no te cobro nada, ni tampoco por haberte dado tanto placer en estas dos horas que hemos estado juntos, pues tú a mí también me has dado mucho. Y ahora dime cuanto más tengo que pagarte a parte de lo que ya te di cuando empezamos”

Yo tumbada en la cama, desecha y feliz del placer que me ha dado, le contesto:

“No mi amor, como tú has dicho bien, tendría que ser yo la que te pagara a ti por lo que me has hecho disfrutar, por eso no tienes que pagar nada más”

Él entonces comienza a vestirse de cara a mí, que desnuda sobre la cama, aun con mis piernas abierta e imaginándome que antes de marcharse se arrepentirá y volverá a follarme, le contemplo y disfruto de él. Cuando acaba saca su cartera y sacando otros cien euros me los tira sobre mi cuerpo y me dice:

Me veras muy pronto, y tranquila por tu marido, conmigo tú secreto está guardado. Esto de propina por lo bien que te has portado, putilla”

Se da media vuelta y se marcha cerrando la puerta de la habitación al salir. Yo permanezco como ida tumbada en la cama, no me importa siquiera la hora que es, solo pienso en el hombre que acaba de poseerme y que se ha marchado. Me saca de mi hipnosis Raúl, el cual entra en la habitación y besándome en la boca me dice:

“Nuria, ¿estás bien? ¿te pasa algo?, que te ha hecho ese hombre, es que te ha maltratado?”

Yo le contesto:

“He, he, me había quedado descansando un momento, estoy bien, si estoy bien y el chaval ha sido todo un caballero. Pero ¿qué hora es?”

Y él me dice:

“Son las 7,45h, tenemos que inventarnos algo y darnos prisa para que el padrino no sospeche nada y no tengas problemas en casa. Date prisa, voy a decir a Aurora que si hace el favor de dejarte pasar a su cuarto de baño para que te duches y te asees un poco, para quitarte todos los restos de semen y fluidos que llevas encima. Luego te vistes rápido y coges el coche y te vas a tu casa, yo me iré a la mía andando, pues antes tengo que hacer otros asuntos. De esa forma el padrino no sospechará tampoco nada de lo que pasa entre tú y yo al no verme. Dile que has estado con mi madre de compras y luego habéis entrado al cine a ver la película de…… yo la diré a mi madre que si la llama tu marido que corrobore la historia, de esta forma el padrino se quedará tranquilo”

Yo me ducho y tras esto me pongo la ropa que me ha dejado Aurora, sin ponerme ropa interior debajo, pues la que me ha comprado Raúl no tiene nada que ver con la que yo en mi vida cotidiana utilizo y si me desnudara delante de mi marido podría sospechar algo. Recojo la bolsa con la ropa que me ha traído Raúl, me despido de Aurora y marcho al parking a coger mi coche y dirigirme a mi casa.

Cuando llego a casa, mi marido, como es natural ya está en ella, al entrar oigo la televisión y digo:

“Pepe, ya estoy aquí, he ido de compras con Mª Jesus y después hemos ido al cine, no te he podido avisar porque me he dejado el móvil aquí en casa olvidado”

Entro al salón donde él está esperándome y me dice:

“Mira qué película más original estoy viendo”

Giro mi vista hacía la pantalla y me veo en ella, siendo follada por los amigos de Raúl y por él. Entonces se me cae el mundo encima, mi marido ahora sabe todo y me ha visto prostituyéndome con estos chicos, y ahora que pasará, yo bajo mi cabeza y me sonrojo, no sé por dónde salir para justificarme, ni que hacer. Entonces él me dice:

“¿No tienes nada que decirme? Por eso últimamente has querido follar tanto conmigo y sin protección, para ver si no me enteraba y cargaba con el hijo de tu ahijado que llevas en tus entrañas. ¿Era eso Nuria lo que pretendías?.”

Se acerca a mí y me agarra por mis brazos y me cimbrea, al acabar me da un guantazo en toda mi cara que hace que me tambalee, cuando voy a perder el equilibrio me sujeta me atrae hacía él y pegando su cuerpo al mío y su boca a la mía me da un beso con todas sus fuerzas y al terminar me dice:

“Este es el último beso que te doy como tu marido, nuestro matrimonio ha terminado. Ya tengo hechas mis maletas, yo ya esta noche no dormiré aquí, pues no podría dormir bajo el mismo techo que la puta que me ha puesto los cuernos y encima quería hacerme cargar con un hijo que no es mío. No quiero ahora hablar nada pues en el estado en que estoy podría decir cosas que no quiero y luego arrepentirme. Mañana más tranquilo te llamaré y te diré las condiciones mías para el divorcio, si las aceptas nos divorciamos y tú por tú lado y yo por el mío. Caso contrario lo pondremos en manos de los abogados y que un juez decida, pero supongo que las aceptaras, pues con las pruebas de ese DVD del que he sacado una copia, no creo que tengas mucho que aportar tú”

Diciendo esto cogió una maleta y salió de casa. Yo enseguida llamé a Raúl y le dije lo que había pasado, me dijo que me tranquilizara que enseguida venía a mi casa. A los quince minutos estaban él y su madre Mª Jesús en mi casa conmigo. Esa noche se quedaron a dormir en mi casa para que no estuviera sola y dando vuelta al tema. Raúl durmió conmigo en mi cama abrazado a mí y consolándome y tranquilizándome.

A la mañana siguiente a eso de las 11 me llamó mi marido y me dijo:

“Nuria estas son las condiciones que pongo para que firmemos el divorcio sin necesidad de ir a juicio: Esta claro que la culpable de esta ruptura has sido tú, pero en memoria de los años vividos felizmente contigo, no quiero hacer leña del árbol caído y te propongo el siguiente reparto de nuestros vienes: El veinticinco por ciento de nuestros bienes para ti y además puedes quedarte a parte con la casa, tu coche y todo lo que tenemos en la casa y también con el chalet de Cádiz. Yo me quedaré con el resto de los bienes y el chalet de Santander. Creo que con el veinticinco por ciento de nuestros bienes en metálicos puedes vivir bien y sin necesidades toda la vida, pues he calculado que puedan ser unos dos millones de euros. No obstante durante el primer año para que puedas irte acoplando a tu nuevo estado y no tengas problema te pasaré una pensión de 2500 euros mensuales, pero te repito solamente durante este primer año. ¿Estás de acuerdo?”.

Yo sabiendo que era lo mejor que podría tener, pues si fuéramos a juicio lo perdería yo, le dije:

“De acuerdo. Dile a nuestro abogado que prepare todos los papeles para el divorcio y que ponga cada parte o propiedades a nombre del que le corresponde, que por mi parte no habrá ningún inconveniente y acepto estas condiciones”.

Al mes estábamos divorciados, yo estuve un tiempo triste, pero Raúl no me abandonó y tuve en estos momentos tan difíciles su apoyo. Pasado un mes poco a poco volvió a irme metiendo en el tema que me había costado el divorcio y comencé de nuevo a prostituirme bajo la protección y cuidados de él. Estuve durante cerca de seis meses haciendo la calle y llevando a mis clientes a la pensión de Aurora, cogiendo una amistad con ella como si fuera mi propia madre. Emilio me estuvo visitando todas las semanas que estuve por aquella zona, hasta que se casó con su novia. Otro que me visitaba de vez en cuando era mi ex marido, follándome con unas ganas y de una forma que nunca lo hizo cuando estábamos casados, haciéndome disfrutar de verdad. A los dos años de mi divorcio, Raúl quiso que nos casáramos y así lo hicimos, yéndonos a vivir a mi casa, donde desde entonces la convertimos en el lugar donde me prostituyo, junto con otras dos chicas más jóvenes que Raúl tiene de pupilas. Mi embarazo no llego a buen término pues se me adelantó casi dos meses y el niño nació muerto. Pero la que sí tuvo su hijo fue Alba, la amiga de Raúl, que tuvo a su hijo una semana antes que yo pariera Con el fin de que sus tetas no se la cayeran ni se estropearan, pues era joven y los clientes les gustaba como las tenía, Raúl decidió que fuera yo la que amamantara al hijo de Alba. De esta forma a ella no se le caerían ni estropearían sus tetas y yo al amamantar al niño evitaría que se me retirará la leche. Pues hay muchos clientes que piden el servicio de pasar un rato con alguna mujer que tenga leche en sus pechos, para poder mamar de ellos, pagando una buena cantidad extra por ello. Estuve ordeñando mis pechos durante cerca de dos años, hasta que otra de las pupilas tuvo leche en sus tetas, pues Raúl quería que siempre hubiera una o dos de las chicas que pudieran amamantar a los clientes cuando lo pidieran. Raúl ha firmado varios contratos con otros propietarios de casas de putas para intercambiarnos a las chicas y estar seis meses fuera de nuestro prostíbulo y pasar estos seis meses en otra de las casas, con el fin de que haya rotación entre los prostíbulos que han firmado el acuerdo y de esta forma que todos tenga novedades de chicas durante todo el año. Por eso ahora estoy aquí en vuestra casa, Esperanza (casa Marisa) en Alcobendas intercambiándome durante 6 meses en el trabajo con otra chica vuestra, pues dice que así los clientes al ver cambio de chicas no se aburren y no se cansan de ir a casa. Raúl conmigo sigue cumpliendo su palabra de follarme todos los días y seguimos amándonos, al menos yo como el primer día. Sé que con el tiempo él se cansará pues yo cada vez iré siendo más mayor y cuando yo tenga ya una cierta edad él será aún joven y que tendrá que buscar fuera de mis brazos el placer que mi cuerpo , por mucho que yo quiera ya no le podré dar. Pero hasta entonces quiero seguir siendo feliz con él. Nunca ha querido tomar parte de los bienes y propiedades mías y me paga la parte que me corresponde con mi trabajo igual que a cualquiera de las otras chicas y no quiere que lo aporte a la economía del matrimonio, pues siempre me dice:

“No Nuria, ese dinero y esas propiedades son tuya de tú matrimonio anterior y yo no quiero que te desprendas de ellas, ni que las compartas conmigo. A excepción de esta casa que te has empeñado en que vivamos juntos en ella. Pues por cualquier cosa te vienen mal y siempre tendrás eso ahí para no pasar necesidad”

En este tiempo todos mis vecinos que me deseaban cuando era decente y respetada ahora son mis clientes y de aquellos 4 hombres con los que me prostituí en mis principios en este oficio, también siguen algunos de ellos visitándome todavía, al igual que siguen haciendo mi marido y su compañero Emilio, que aunque casado no deja de venir al menos a pasar un rato conmigo de dos a tres veces al mes.

Bueno y esta es mi historia, de cómo una mujer con todos los lujos a su alcance, decente, casada y respetada por el amor de un chiquillo, fue conducida por este hasta la prostitución, lo cual la llevo a divorciarse de su marido y al final acabar como me veis ahora.

Cornoturga

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