Mi hombre maduro y el arnés

Esta es la escena de nuestra primera experiencia con un arnés…

Los dos en encuentros anteriores imaginabamos una escena que incluyera el juego con un arnés, ya habíamos recreado esta escena desde lo vivido con el negro del trío y llegabamos al extasis pensando en las maravillas y placer que podía suministrarnos este arnés.

Me dispuse a ubicar el lugar en donde siempre encuentro artículos que dan placer, en esta ocasión iba más decidida, después de todas las veces que nos hemos comido el vibrador ya habia perdido la timidez y entré al sexshop.

Desde que entré al lugar me excité, había vergas de todos los tamaños, me dispuse a preguntar qué hacía cada una y qué tipo de placer brindabna, la administradora del local me dejó ver y tocar varias vergas de diferentes tamaños colores y sabores, le dije que quería algo rico que quería una verga negra grande y con arnés porque quería hacer cosas locas, ella sonrió y me dejó tocar varios aparatos; mientras lo hacía, me iba excitando me imaginaba varias escenas en donde cada artículo de la tienda cumpliera mis deseos más escondidos. Me tomé el tiempo de tocar 5 aparatos de la exhibición, los otros juguetes del lugar los miraba y me saboreaba.

Después de tanto pensar e imaginar, me decidí por un consolador, color negro, largo, grande, venoso con el adicional de que se podía utilizar con arnés y traía un hueco para que la verga de mi amante pudiera entrar, pues él sería quien la controlaría…me imaginé a mi amante usándolo y penetrandolo, escogí uno que se sintiera suave por dentro para que mi amante se sintiera a gusto, la administradora del lugar me dijo que ese era perfecto y me regalo un lubricante de sabor a licor para saborear la verga de mi amante.

Esperé a que mi amente llegara y apenas lo vi entrar por mi puerta me calenté como siempre logra hacerlo cada vez que lo veo, lo recibí con un gran beso que inicia en mi sala y termina en mi cama mientras hacemos el amor, así que cuando se acomodó empecé a besarlo con pasión pero ya estaba súper excitada. Mientras nos besamos le dije que le tenía el arnés (nuestro juguete soñado) de manera sexy me dijo que lo probáramos lo cual me encendió más… poco a poco se desnudó mientras lo besé apasionadamente, entonces tomé mi nuevo juguete y se lo mostré, supongo que le encantó porque inmediatamente se lo puso y empezó a darle uso, debo confesar que eso aumentó mi excitación.

Mi amante ahora se había convertido en el dueño de un arnés negro, podía apreciar las correas del arnés marcando sus testículos, se veían mucho más grandes, teniendo en cuenta que son bastante ricos y me encanta besarlos, chuparlos y comerlos, eso me encanto y mi placer iba en incremento; lo seguí besando y empezó a desnudarme ya con el arnés puesto, me encantó porque bajó mis panties hasta un nivel en donde me indicó que quería penetrarme y eso es algo que me enloqueció, así que yo misma me quite los zapatos, el pantalón y mis panties por completo. Ya desnudos, puso esa verga con arnés en medio de mis piernas lo cual lo único que incrementó fue la humedad de mi zona íntima, comenzó a rozarme con el aparato y tal era mi excitacion que esa verga quedó bañada totalmente con mis fluidos, inmediato fuimos a la cama y ahí fue cuando me penetro de manera suave, toda esa verga administrada por mi amante entró por mi coño súper lubricado, me encantó… me puso a mil.. ese aparato entró como la verga de un negro sólo que esta vez lo hacía súper interesante porque era mi amante quien la penetraba y empecé a gemir… empezó a moverse súper rico, me decía que sentía placer porque su verga sentía el contacto con mi cuerpo… empezó a moverse de manera contundente, probamos varias posiciones lo cual disfrute, y mordía mis labios de placer… me senté encima de él y me moví para sentir muy bien esas dos vergas penetrandome, debo confesar que mi amante se veía muy pero muy sexy, lo acosté boca arriba y me senté sobre el, mientras tanto le decía a través de mis gemidos y mis jadeos lo mucho que me encantaba y de solo recordar me excito otra vez.

Así seguimos, se encargó de penetrarme de manera salvaje, con contundencia, me empujó todo esa verga hasta el fondo, mientras tanto yo gritaba a diferentes niveles y lo besaba, sudamos mucho haciendo el amor, realmente le estábamos sacando bastante provecho a nuestro juguete de 25 cms.

Luego le quite el arnés y le di una mamada súper rica y me penetré la verga de mi amante, nos gustó mucho porque en ese momento estaba súper abierto mi coño, yo estaba muy pero muy caliente, mi amante bastante excitado y llevado por esa escena tan caliente me pidió que chupara el arnés y así lo hice, me encantó y además me masturbe hasta llegar a mi climax, él lo pudo sentir a través de las palpitaciones rápidas de mi clítoris y de mis constantes jadeos. Volvió a colocarse el arnés y siguió penetrandome haSta gritar de dolor eso le encantó a él y a mí por supuesto, entonces abrió mis piernas y se dedicó a embestirme de manera salvaje, me enloqueció la forma como me penetró y después de llegar a mi éxtasis me dediqué a darle una buena mamada, estaba adolorida pero muy abierta y complacida con tanto placer así que se lo chupe con contundencia hasta que me dio su leche, salió de manera explosiva, me encantó comerme todo ese semen y después de eso lo único que puedo decir que llevar el arnés fue una gran elección porque ahora nos esperan buenas escenas con ese aparato alucinante y con mi amante que es el dueño de mi placer…

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