Mi madre, de fiel esposa a vulgar golfa

Hola, mi nombre es Tolo. Tenía 18 años cuando sucedieron los hechos que voy a relatar, y fue el inicio de cómo el trato que ejercía sobre las mujeres cuando me las follo, cambió cuando presencié lo que ahora os cuento. Espero que os guste. Gracias.

Físicamente soy moreno, con un cuerpo atlético, pero no musculado, con ojos castaños claros y pelo del mismo color. Mido 1.80 de estatura y tengo un carácter bastante fuerte. Vivo con mis padres, y tengo una relación…bueno…ni buena ni mala… siempre han dicho que no me parezco a ninguno de ellos, que no saben a quién he salido.
Mi madre se llama Azucena, y ella es preciosa, tiene 36 años, pelo moreno y piel muy blanca, casi lechosa. Sus ojos son como los míos, marrones claros. Tiene un culo impresionante, me gusta hasta a mí, un culazo empinadito, sin ser gordo, apenas tiene celulitis, aunque cuando anda en ropa interior le aparece muy poquita en las nalgas. No tiene barriga, aunque tampoco tiene el abdomen marcado, es una mujer de su casa con una muy buena genética. Sus pechos son de 110, unos pechazos, con unos pezones oscuros y prominentes. Tiene labios finos, nariz pequeñita y respingona, y casi siempre peina un moño.

Mi padre se llama Saúl, tiene 43 años, y es calvo, con ojos marrones, descuidado físicamente, usa gafas porque es miope, y es un hombre con más bien poco carácter, amable, que de buenazo es tonto. Él, hace 3 meses que fue contratado como comercial en una empresa de fontanería, aunque más que de comercial el jefe lo usa como recadero, pero bueno. Lo contrató un conocido de mi madre de hace años. Él se llama Floren, y tiene 30 años, es un macarra que montó una empresa y le ha ido muy bien, un chulito, alto, 1.85 de estatura, vacilón, moreno de piel y pelo negro, ojos verdes y mala hostia. Tiene unos brazos musculados, pero no de gimnasio si no de trabajar, y le gusta lucirlos como un chulito que es.
La relación entre mis padres siempre ha sido muy buena, sin discusiones, un matrimonio lo que se llama ejemplar, mi madre un ama de casa y una madre lo que se diría, perfecta.

– ¡Tolo, me voy al súper! – me gritó mi madre desde el pasillo
– ¡pero…si fuiste ayer y antes de ayer!
– Ya…pero…se me olvidaron unas cosillas… – dijo algo pensativa
Vestía unos tejanos claros que le marcaban todo el culazo, y una camiseta blanca ajustadita al cuerpo que le marcaba sus pechos sin sujetador, que se movían a cada paso que daba.

– ¡bueno, haz lo que quieras!
– bueno cariño…me marcho y vuelvo luego , si llega tu padre antes que yo a comer…bueno intentaré llegar yo antes – dijo con prisa
– vale – dije mientras ella ya cerraba la puerta

Últimamente estaba rarísima, salía todas las mañanas a la misma hora y tardaba como 2 o 3 horas en volver…en fin…mientras a mi me dejase en paz…
Mientras tanto yo me conecté al ordenador a ver porno y a matarme a pajas, mi distracción favorita.
A las 2 horas oí a mi madre entrar por la puerta

– ¡cariño he llegado! – gritó mi madre desde el recibidor
– pero…mamá… ¿Qué te ha pasado en el moño? Vas toda despeinada
– eh….s…sí…hacía bastante aire…en fin…voy a peinarme un poco
– ¿y la camiseta? ¿Esos chorretones?
– mmm…sí…verás…en el súper se me cayó un producto…y al entrar al baño de allí a limpiarme…se me quedó peor…jajaja – dijo con una risa nerviosa
– ¿y la compra? ¿Dónde está mamá?
– Eeeeh… – su cara empalideció, su cara quedó congelada con la boca entre abierta, como esperando de que las palabras saliesen solas, pero en lugar de eso se quedó en una mueca ridícula y pálida – eee…sí…es que…he comprado…pero… ¡ah sí! Lo traerán los de servicio a domicilio jejeje …mañana…
– ¿tanto tenías que comprar?
– Aa…ah…bueno… ¡que preguntas más estúpidas haces a veces Tolo! ¡Si voy a comprar es porque hace falta y punto!
– Haz lo que quieras…tú misma

A la hora llegó mi padre de trabajar, traía mala cara.

– ¡Hola! – Dijo al entrar en el salón
– ¡hola! – contesté sentado desde el sillón espatarrado sin inmutarme
– ¡hola cielo! – Dijo mi madre – ¿qué tal el día mi amor?
– Pues no muy bien, Floren me tiene cansado. No entiendo porqué me tiene que mandar ha hacer recados fuera del pueblo cuando yo soy comercial, me manda a comprar material, y encima me llama inútil, incompetente y hasta calzonazos, y dice que te dé gracias a ti por estar en la empresa, porque de no ser por ti estaría en el paro.
– No te lo tomes a mal hombre, es buena gente, yo le conozco hace años y es buena persona, no lo dirá enserio ¿Le has preguntado por lo de la reforma de las tuberías del baño?
– Sí, dice que él lo hará en persona, y que no me preocupe por el precio, que ya lo negociará contigo, que yo no valgo para nada. Es un gilipollas. Es mejor pedir presupuesto en otra empresa cariño
– No cariño…verás…piensa que siempre será mejor que ese dinero vaya a la empresa en que tú tarabajas que no a otra, ya que así se contribuye a mantener a los trabajadores y a ti, cariño,
– Ya…bueno…visto así…está bien
– Siempre tan coherente cariño… – dijo mi padre a mi madre tocándole la mano y mirándole fijamente a los ojos con ternura
– Y tú siempre tan pesimista cariño…jajaja
– Jajaja sí, es cierto.

A las 15:00 mi padre se despidió y se marchó otra vez al trabajo.

– Cariño – me dijo mi madre – ¿tú no habías quedado a las 16:00 con un amigo?
– Sí, pero todavía queda media hora, es pronto
– ¡Luego siempre vas de culo Tolo! – Dijo regañándome – haz el favor y ves a arreglarte
– Pero… ¡y a ti que más te da si llego tarde o dejo de llegar, coño!
– ¡Me da mucho! ¡Y controla tu lengua! Aprende a ser puntual, siempre tienen que esperarte por ser un irresponsable
– ¡siempre dando por culo, coño! – dije levantándome para ir al baño a arreglarme
A los 10 minutos salí del baño y agarré mi cartera

– ¡me marcho! – dije a mi madre desde la puerta
– ¡vale cariñoooo! – su carácter y tono había cambiado…sería la regla…

Me dirigí hacia la calle de enfrente, donde había quedado con mi colega, y me quedé esperando, aún quedaban 10 minutos, cuando vi acercarse un BMW 320 a toda velocidad, quemando rueda. Era el jefe de mi padre, el Floren, puto chulo, venía con el brazo fuera de la ventanilla y la música alta. Aparcó el coche frente a mi barrio y tras bajar del coche se adentró en mi barrio. Vi de lejos como tocaba un timbre precisamente en mi portal y se metió en él, supongo que iría a dar algún presupuesto a algún vecino.
Miré el reloj y fui a mandar un sms a mi colega cuando…¡¡¡hostia puta!!! Me había dejado el móvil en casa. Así que fui hacia mi casa. Cuando abrí la puerta, cogí el móvil que estaba en el recibidor, y cuando estaba a punto de cerrar la puerta…

– ¡¡¡plaaaaaaaaasss!!! ¡¡¡Pedazo de guarra!!!

Esas voces…sería la televisión…cerré la puerta lentamente, y seguí las voces que se oían para identificar la zona de la que procedían

– ¡¡¡hay que ser cerda para llamarme para que te folle!!! ¡¡¡plaaaaaaassss!!! – se oía la voz de un tío, y procedía desde el cuarto de mis padres
– ¡¡¡aaaaaaaaaayyyy!!!
– ¡¡¡te voy a follar como a una marrana, cerda!!! ¡¡¡Llevas 2 meses viniendo a que te folle en mi casa, y ahora te voy a follar en la tuya, pero bien follada, no como en mi casa!!! ¡¡¡Te va a salir leche hasta por las orejas!!!

Al aproximarme, observé que habían dejado la puerta entre abierta, por lo que me acerqué y me limité a observar. Allí se encontraba el puto macarra del Floren, tenía a mi madre de pie cogida por la nuca y le mantenía inclinada hacia adelante, con la cara pegada contra el borde de la cama y el culo a su disposición, con los pantalones de deporte cortos puestos todavía. Las nalgadas que le propinaba se escuchaban por toda la casa, al igual que los gritos…o gemidos…no podía distinguir bien.

– ¡¡¡No te da vergüenza!!! ¡¡¡Acceder a que venga a tratarte como a una golfa en tu propio dormitorio!!! ¡¡¡Pedazo de puta!!! – gritaba Floren sin dejar de nalguearla una y otra vez
– ¡¡¡aaaaayyyyy!!! ¡¡¡aaaaayyyyyy!!!
– ¿¡te pica zorra!?
– ¡¡¡sí, más despacio por favor!!! – decía mientras intentaba poner sus manos delante de sus grandes nalgas para intentar evitar alguno de los azotes
– ¡¡¡quita las putas manos cerdas!!! ¡¡¡Aquí se folla como yo digo!!! ¿¡Me has entendido puerca!?
– Va…vale…sí…pero más flojito por…favor – decía mi madre con un hilo de voz. Tenía su cara colorada por el sofocón y los ojos entornados como en trance con su cara roja.
– Ahora veras…zorra ¡¡¡A cuatro patas sobre el borde de la cama y las manos a tu espalda, guarra!!! – grito el macarra, obedeciendo mi madre al instante, subiéndose sobre el borde de la cama y pegando su cara contra el colchón, llevando sus dos manos cruzadas a su espalda. Entonces el macarra soltó la mano por la que le tenía sujeta de la nuca y agarró fuertemente las dos muñecas de mi madre, mientras con la otra le pegó un tirón al pantalón y se lo bajó hasta las rodillas, dejando su precioso culo depilado totalmente al descubierto, rojo por las nalgadas del bestia – ¿¡que más flojo perra!? ¡¿Eres tú la que me llamas para que te folle como tu macho, y ahora dices que más flojo?! ¡¡¡plaaaaaaasss- plaaaaaaaass- plaaaaaaassss!!! – las nalgadas esta vez dirigidas con saña hacia sus nalgas desnudas, emitían un sonido ensordecedor, dejando marcada con cada nalgada su gran manaza en sus cachas, apreciándose las ondulaciones que producían al impacto de cada una de las palmadas que recibía , obteniendo un grito por parte de mi madre, hasta ahora, pobre madre.
– ¡¡¡aaaaaaayyyyyyy!!! ¡¡¡aaaaasssyyyyyy!!! ¡¡¡aaaaaayyyyyy!!!
– ¡¡¡de rodillas madre golfa!!! – gritó Floren mientras se sentaba en la cama – ¿en qué parte de la cama se acuesta el cornudo?
– En la que tú estás…pero no le llames así por favor…él no se merece esto…
– ¡¡¡le pones los cuernos y ahora intentas hacerte la digna, cerda!!!
Floren se bajó de un tirón los pantalones y luego los calzoncillos hasta los tobillos, dejando al descubierto un trabuco de unos 20 centímetros y bastante gordo, no tanto como el mío, pero imponente y suficiente como para reventar a mi madre.

– ¡Ahora te agachas y empiezas a pasar la lengua desde el ojete hasta la punta del capullo lentamente, guarra!
Mi madre bajó de la cama con sus pantaloncitos bajados por las rodillas y con sus preciosas nalgas vibrando a cada movimiento.
– desde…el…oj…ete… – pregunto mi madre
– ¡¡¡plaaaaaaaasss!!! – Le soltó el macarra un guantazo en la mejilla a mi madre – ¡¡¡si digo que me chupas el ojete me lo chupas!!! Agarró a mi madre del moño con la mano y atrajo su cabeza contra su culo levantando las piernas para mayor acceso, y apretó su cabeza con las dos manos fuertes contra su culo – ¡¡¡saca la puta lengua, que voy a hacer que me saques brillo al ojete sudado marrana!!!
Mi madre sacó la lengua y Floren aprovechó para agarrar del moño con las dos manos a mi madre y comenzar a frotar su cara contra su ojete, lo hacía de arriba abajo por toda su raja manejando su cabeza por el moño, se la subía y bajaba desde la rabadilla hasta el ojo del culo, utilizaba a mi madre como si fuera una puta bayeta.

– ¡¡¡aaaaaahhhh zorra, que gusto!!! – Suspiraba el cabrón – ahora tú sola ¡¡mete la lengua en el culo cerda!! ¡¡¡aaaaaahhhh asiiiii ooooohhhhh!!! – decía, mientras se reclinaba hacia atrás.
Se podía oír el chupeteo de mi madre, una mujer de su casa, que creía, fiel y buena esposa, sometida ante un animal, y que parece no le disgustaba el trato vejatorio que recibía.

– ¡ahora comienza a lamer desde el culo hasta la punta del capullo! – ordenó a mi querida madre, que cumplió la orden sin rechistar.
Mi madre comenzó desde el ojo del culo del cabrón, lamiendo con la lengua fuera cada pliegue de su piel, pasando por el perineo y parándose en los grandes huevos, continuando su recorrido por todo el largo y gordo tronco de la polla, oyéndose el chasquido de la saliva y dejando un rastro de baba por todo el nabo. Una vez llegó a la punta del cipote, se quedó observando el hinchado y gordo capullo hinchado y morado como un ciruelo, y lo metió en su boquita pequeña, sin casi caberle dentro, para juguetear con su lengua.

– ¡¡¡pedazo de zorra!!! ¡¡¡Con mariconadas vas a otro, a mí si te la metes en la boca te la metes en condiciones!!! – dijo Floren presionando con las dos manos sobre la nuca de mi madre, e introduciéndola sin compasión y con violencia hasta lo más profundo de su garganta.

– ¡¡¡aaaaaaagggggghhhhhhhh!!! ¡¡¡aaaaaaagggggghhhhhhhh!!!
Pude observar como la boca de mi madre hizo tope, pero el cabrón no estaba conforme con meterle la mitad hasta faltarle el aire. Mi madre comenzó a tener fuertes arcadas y su saliva comenzó a salir a borbotones bajando por su rabo, deslizándose hasta los cojones y comenzando a chorrear sobre la colcha de la cama. Agarrando las orejas de mi madre, y tras soltarle 3 fuertísimas nalgadas que se le marcaron a fuego en ambas cachas, le sacó lentamente todo el pedazo de cipote de la boca poco a poco, milímetro a milímetro, contemplándose como los hilos de baba iban quedando pegados a lo largo del tronco de la polla, hasta sacar el capullo hinchado y morado fuera de su boca, dejándola a 3 centímetros de su cara toda llena de lágrimas y chorreando hilos de saliva por su barbilla, cayendo por sus pechos y sus preciosos muslos.

– ¡¡¡pero mira que pinta de zorra que tienes!!! – dijo soltando dos bofetadas mientras la tenía bien agarrada por su fino y recatado moño, y pasando toda la palma de su mano por toda la cara esparciendo los mocos y las babas por ella– ahora tu solita ¡¡cerda de mierda!!

– Ahora te la vas a meter tu solita ¡¡¡y hasta el fondo, como la marrana que eres!!! ¿¡Me has oído!? – dijo Floren, mientras mi madre asentía obedientemente con la cabeza. Vi que Floren buscaba algo con su brazo, hasta que vi que era el móvil.

Mi madre miraba a los ojos de Floren, todavía intentando recuperar la respiración con la cara roja por la congestión, mientras él marcaba un número de teléfono.

– ¡¡¡Sigue chupando coño!!! – dijo el macarra
– ¡Gluuuuuuuuuppppp! ¡gluuuuuuuuuuuppppp! – mi madre continuó metiéndosela en la boca todo lo que podía, mientras él ponía los ojos en blanco mientras daba golpes de cadera intentando meterla más en su garganta
– ¡¡¡gluuuuuuuuuuuppppp!!! ¡¡¡gluuuuuuuuuuuppppp!!! ¡¡¡aaaaaaagggggghhhhhhhh!!! – mi madre se la metía todo lo que podía entre arcadas, que se incrementaban cuando se la intentaba incrustar él a golpes de cadera, emitiendo mi madre sonidos guturales y gorgoritos producidos por la gran cantidad de saliva acumulada en su garganta.

Mientras tanto, alguien pareció coger el teléfono al otro lado

– ¡¡¡Saúl!!! – dijo el macarra

Mi madre rápidamente sacó la polla de su boca dando un respingo, a lo que éste, con violencia y molesto por la reacción de mi madre le aplastó la boca contra la larga polla hasta lo más profundo de su esófago, manteniéndola sin piedad ahogándose en sus propias babas y con toda la garganta rellena de cipote. El cabrón era abominable, la humillación hacia mi madre y mi padre era absoluta, pero era mi madre la que le buscaba, debería ser un follador increíble para que mi madre se humillara ante él solo para que le follara.

– ¡¡¡uuuuuuuuaaaaaaaaaggggghhhh!!! ¡¡¡uuuuuuuuaaaaaaaaaggggghhhh!!! – emitía por los pocos orificios que le quedaban libres
– ¡¡¡donde coño estás!!! – decía él, sin poder oír desde mi posición las contestaciones de mi padre
– ¿y has conseguido al cliente?
– ¡¡¡queee!!! ¡¡¡Pero…serás inútil de mierda!!! – dijo tan enfurecido que daba miedo, pagándolo con mi madre, a la cual comenzó a apretar su cabeza contra lo más hondo que le permitía la fuerza que ejercía su brazo sobre su nuca, y moviendo su pelvis hacia los lados como intentando hacer un socavón en su garganta, ignorando el suplicio por el que estaba pasando mi madre – ¡¡¡yo aquí en tu casa haciéndote el favor de preocuparme por tu avería y tú tocándote los cojones, incompetente de mierda!!!
– ¡¡¡agarra el móvil!!! ¡¡¡Necesito las manos libres!!! – le dijo a mi madre poniéndoselo en su mano derecha, y apretando el botón de manos libres para hablar con mi padre por el altavoz.
– ¡¡¡per…per…perdona Floren que dices…!!! – decía mi padre
– ¡¡¡No hablaba contigo gilipollas!!! – dijo a mi padre, humillándolo, mientras ahora con las dos manos libres agarraba con fuerza el moño de mi madre y apretando los dientes con rabia, comenzaba a agitar su cabeza como si fuera un monigote metiéndola del todo y sacándola completamente para volver a incrustársela hasta rozar el vómito de mi madre, sin llegar a vomitar ya que es de esas personas que no sabe hacerlo. Mientras martirizaba con rabia y furia la garganta de mi madre, le dejó caer un enorme salivazo que cayó sobre su ojo y resbaló por su mejilla hasta chorrear por su barbilla.
– ¡¿y has comprado el material, maricón?!
– Ve…verás…Floren…me dicen…que…que…no he llegado a tiem…tiempo – dijo mi padre tartamudeando acobardado
– ¡¡¡maricón, calzonazos, cornudo de mierda!!! – dijo mientras apretaba los dientes con furia descargándola con mi madre, a la cual le pinzó la nariz con sus dedos y con su gran cipote taponando lo más profundo de su esófago. Con la otra mano comenzó a darle golpes en la parte trasera de su cabeza con su mano abierta para meterla el rabo todavía más, como si quisiera sacársela a golpes por la nuca, mientras las lágrimas salían a mares de los ojos de mi pobre madre, resbalando por sus mejillas y mezclándose con sus espesas babas que parecían cataratas que se descolgaban por su barbilla hasta tocar el suelo.
– ¡¡¡maricón!!! ¡¡¡Te paso a tu mujer que quiere hablar contigo!!! – dijo a mi padre, sacando la polla de casi el estómago de mi madre, provocando que de golpe tomara una grandísima bocanada de aire
– ¡¡¡iiiiiihhhhhhhhhhhhh!!! – intentaba llenar mi madre sus pulmones de aire con la boca y los ojos abiertos al máximo.
– ¡Toma Azu! ¡Habla con tu querido marido! – le dijo a mi madre mientras la cogía y le agarraba del pelo para ponerla en el borde de la cama a cuatro patas.
– ¡¡qué…qué…qué tal te… va el día… cariño…!! – le intentaba hablar mi madre intentando recuperar el aliento
– Bueno…cariño…ahí voy…
Mientras Floren había ido al armario de mi padre y estaba rebuscando en los cajones, y le vi dirigirse hacia mi madre con una de las corbatas de mi padre. Floren cogió el móvil a mi madre y se lo quitó de las manos y le aplastó la cabeza contra el colchón, y puso a su lado el móvil para que siguiera hablando con su maridito.

– ¡¡¡oye Saúl!!! ¡¡¡Necesito una de tus corbatas, y te he cogido una!!! ¿¡No te importa no!?
– Eeehh…no…no…claro que no…Floren
– Bien – contestó el macarra mientras ataba con ellas las manos de mi madre por detrás de su espalda, dejando todo su gran culo en pompa a disposición del cabronazo.
– ¡¡sigue hablando con tu marido!! Tranquila que tengo tarifa plana, habla hasta que yo termine lo que he venido ha hacer, y así no me entretienes.
– ¡¡¡Saúl!!!
– Di…di…me…
– ¡¡¡ahora mismo tu trabajo es hablar con tu mujer hasta que yo termine mi trabajo, solo eso, así ayudarás a que no me haga preguntas, sabes que no hay cosa que más me reviente que me molesten!!
– Vale…Floren…yo entretengo a mi mujer
– Eso es… ¿ves? ¡¡Para que después digas que me porto mal contigo!!
– Eres muy amable…Floren
– ¡¡¡plaaaaaaaaaaassss!!! ¡¡¡plaaaaaaaaaaassss!!! – mientras hablaban mis padres, el macarra comenzó a azotar las blancas nalgas de mi madre sin compasión.
– ¡¡¡Mmmmmmm!!! ¡¡¡mmmmmmm!!! ¡¡¡aaaaayyyy!!! – mascullaba mi madre a cada nalgada
– ¿Que pasa Azu?
– No nada…cariño, que…Floren está dando golpes en el baño…y me sobresalto un poco – decía mi madre, mientras sintió como el cabrón comenzaba a introducir uno de sus dedos por el agujero de su culo.
El macarra se agachó hasta la altura del culo de mi madre y dejó caer un enorme escupitajo contra su coño, y con la mano lo repartió también por su ojete, empezando a introducir dos dedos de la mano por cada uno de los orificios, lentamente hasta el fondo, los sacaba y los volvía a introducir cada vez más hondo, hasta llegar a enterrar todos los dedos hasta la raíz, comenzando a dotar de una gran velocidad al mete saca.

– ¡¡¡¡Uuuuuuuhhhhhh!!! ¡¡¡aaaaaaaaaahhhhh!!! ¡¡¡aaaaaaahhhhhhhhh!!! – gemía madre
– ¡Pero qué pasa Azu!
– Na…da…uuuuuffff….nada cariño, que se me ha caído un vaso en el pie…
– ¡aaaahhhhhh! Lleva cuidado cariño
– Tranquilo Saúl, ya se lo curo yo, seguro que tú no sabes ni que hacer, eres un puto inútil.
– Gra…gracias Floren… – dijo mi padre con temor.
– ¡¡¡plaaaaaaaassss!!! ¡¡¡plaaaaaaaaasss!!! – Floren nalgueaba con fuerza el culo de mi madre entre parada y parada en la paja que le hacía por el culo y el coño con los dedos.
Le introducía los dedos por el culo hasta el fondo para luego introducírselos en la boca a mi madre hasta la garganta, justo en el momento en que mi madre intentaba decir algo a mi padre, provocándole ataques de tos y arcadas, y sacándolos lentamente llenos de baba, que pasaba por su cara esparciendo los hilos babosos por ella y no pudiendo terminar la conversación con mi padre.
En ocasiones le tapaba con una de las manos la boca y la nariz, dejándola sin respiración mientras le metía los dedos por el coño todo encharcados con furia, con fuerza, oyéndose un fuerte chapoteo, mientras mi madre intentaba respirar sin lograrlo y mi padre se quedaba sin tener contestación.
Cogió el cabrón la almohada con la que dormía mi padre y se la puso bajo del coño, llenándose toda del flujo que mi madre echaba él .
Floren rebuscó en su pantalón, y de uno de sus bolsillos sacó un puro bien gordo metido en una funda de plástico duro marrón, como los que se dan en las bodas. Lo cogió y lo sacó de su funda, comenzando a introducir el puro a mi madre por el coño y la funda de plástico por el culo, hasta el fondo, girandolos sobre sí mismos a modo de rosca a la vez que los introducía y pegaba salivazos espesos que caían sobre el ano y resbalaban hasta el potorro de cerda de mi madre, el cual no dejaba de chorrear como una guarra, cayendo todos los salivazos sobre la almohada del mi pobre padre, formando charco en ella. Mientras la funda del culo lo dejaba introducido hasta casi el fondo, se inclinaba sobre mi madre y con uno de los dedos le agarraba por la comisura de la boca como si de un garfio se tratase, y tiraba fuerte de él como si fuera una rienda, mientras mi madre le chupaba el dedo como una zorra, sin dejar de sacar y meter el puro del coño a modo de consolador. Entonces, sacó el dedo de la boca, y mientras le follaba con el puro, comenzó a darle bofetones en la mejilla, dejándosela colorada.

– ¡¡¡plaaaaaaassss!!! ¡¡¡plaaaaaaassss!!!!
– ¡¡¡aaaaaahhhhhh aaaaaahhhh!!!
– ¡¡¡Tu mujer es un poco quejica!!! – Dijo el macarra a mi padre – ¡¡¡dile que se comporte coño, calzonazos!!!
– Ca…cariño…por favor…haz caso a Floren…él te ayuda…
– ¡¡¡oyes a tu maridito querido!!! – le dijo al oído a mi madre mientras se situaba con todo su rabo frente al coño de mi madre y le rozaba con la punta del cipote, pasándoselo de arriba abajo a modo de brocha.
– ¡¡¡aaaaaaaaaaahhhhhh!!! ¡¡¡Ssssiiiiiiii!!! – gemía mi madre mientras mi pobre padre pensaba que lo que ocurría era otra cosa diferente, incluso animaba a mi madre a aguantar.
– Seguro que lo estás haciendo muy bien cariño – decía a mi madre – Haz que le duela lo menos posible, por favor Floren
– ¡¡¡lo hago mejor que tu inútil!!! – dijo mientras comenzaba a introducir toda la longitud del rabo en el coño de mi madre hasta el fondo, mientras el culo quedaba penetrado por la funda del puro.
– ¡¡¡plaaaaaaaaassss!!! ¡¡¡plaaaaaaaaaassss!!! – comenzó a sacar todo el cipote lentamente de su coño hasta la punta del capullo, y volvió a introducirlo lentamente mientras el culo de mi madre era azotado, con sus manos inmovilizadas con la corbata de mi padre atadas a la espalda. El coño se abría de forma descomunal, entre sonidos de chapoteos, pareciendo que en cualquier momento fuera a rasgarse por el grosor del pedazo de rabo.
– ¡¡¡picha floja, te voy a guardar un puro que te fumarás mañana delante de mí!!!
– yo…ya no fumo Floren
– ¡¡¡me importa una mierda!!! ¡¡¡Recuerda que estás en mi empresa por tu mujer, porque tú no vales ni una mierda, gilipollas!!! – Decía mientras bombeaba el coño de mi madre sin piedad – ¡¡¡di a al mierda de tu marido que haga lo que digo o lo despido!!! ¡¡¡plaaaaaaaaassss!!! – decía a mi madre mientras abofeteaba su cara sacando su largo cipote totalmente, dejando un gran agujero en éste, dejándola sentir un gran vacío, que volvía a rellenar empujando su gran nabo hasta el fondo.
– ¡¡s…si Floren dic…dice que te lo fumes….¡¡¡aaaaaaaaaahhhhhhh!!! Te lo…fumas…¡¡¡aaaaaaaahhhhh!!! ¡¡¡Asiiiiiii sigueeeeeeeee!!! ¡¡¡bbbuuuuuuuuuffffff!!!
– vale cariño… – contestó el calzonazos de mi padre
– ¡¡¡tu mujer se va a fumar otro puro más gordo!!! ¡¡¡Ven aquí!!! – cogió a mi madre, todavía con la funda del culo metida en el culo y, tirando de su nariz, pinzándosela con los dedos, la hizo poner la cara al borde de la cama, donde con la nariz tapada le dijo…
– ¡¡¡abre la boca!!! ¡¡¡Que tu marido oiga como tú te lo fumas!!! – mi madre abrió la boca
– ¡¡¡aaaaaaaaahhhhhhh!!!
– ¡¡¡más coñoooo!!!- dijo Floren cabreado, dejando de pinzar la nariz de mi madre, para agarrar con los dedos de las dos manos las comisuras de los dos extremos de la boca y tirando hacia los extremos fuerte hacia fuera, forzando los labios a abrirse de manera exagerada, y deformando su boca, para arremeter con su cipote hasta el fondo. Cambió la posición, y Floren se tiró sobre la cama tumbado boca arriba, quedando mi madre sobre él, frente al gran rabo, casi rozando su naricilla, con el cipote que apuntaba hacia el cielo directamente a la boca de mi madre. Floren, cogiendo con las dos manos la cabeza de mi madre, la hundió contra el rabo para comenzar una follada de boca brutal y violenta.

– ¡¡¡uuuuuuuuuuufffffff!!! ¡¡¡que bien fuma tu mujercita, calzonazos!!! ¡¡¡y eso que el puro que le doy es de los más gordos!!! ¡¡¡aaaaaaaaaaahhhhhhhhh!!! ¡¡¡maaaaaaaaasss aaaaadentroooooooo coñoooooo!!! – decía mientras apretaba los dientes con furia y sacaba completamente el cipote de su boca, para volver a aplastar con violencia su cabeza, realizando movimientos circulares de cadera cuando el cipote estaba en lo más profundo del esófago, provocando arcadas, lágrimas y ojos rojos por la congestión tremenda, y tos ahogada por el invasor de su garganta.

– ¡¡¡aaaaaaaaaaaaaaggggggggggghhhhhhhhhhh!!! ¡¡¡uuuuuuuuuaaaaaaaagggggghhhhhh!!!- era el único sonido que emitían los reflejos de la garganta de mi madre en respuesta al cuerpo extraño que se alojaba en lo más profundo de su cavidad.

El chulo, volvió a poner a mi madre a cuatro patas, como estaba, arreándole nalgadas y bofetadas, hasta colocarla con el culo bien en pompa, se inclinó sobre mi madre, sin importarle una mierda mi padre, colgó el teléfono dejando a mi padre con la palabra en la boca, y agarró por las comisuras de la boca a mi madre a modo de riendas, tirando hacia arriba y dejando su cuerpo en suspensión, comenzando a taladrarle el coño como si de un martillo hidráulico se tratase.

– ¡¡¡marrana de mierda!!! ¡¡¡Te voy a romper el culo a pollazos!!! – decía mientras se ponía sobre su cara y le propinaba un escupitajo que cayó sobre su pequeña nariz resbalando hasta su boca. Parecía que iba a desgarrar su boca de tanto que tiraba con sus dedos, a veces alternaba y le agarraba por los orificios de la nariz con los dedos y tiraba de ellos hacia arriba, pareciendo una nariz de cerda en vez de madre.
El cabrón se cogió sus calzoncillos todos sudados y, se los puso cubriendo toda su cara, y tiró hacia él de los lados, levantando otra vez la cabeza de mi madre, curvando todo su cuerpo hacia arriba, provocando una postura en la que su culo quedaba en pompa como un globo.

– – ¿¡te gustan mis calzoncillos sudados, marrana?!
– – ¡¡¡mmmmmmmmmmmmm!!! – intentaba balbucear mi madre con los calzoncillos que le aplastaban toda la cara
– – ¡¡¡te gustan que humille a tu marido delante de ti eh golfa!!! ¡¡¡que todos los vecinos te oigan como berreas como una puta!!! –

– Floren quitó los calzoncillos de su cara y automáticamente, al no tener su cabeza sujeción cayó nuevamente contra el colchón, mientras Tolo se subía en cuclillas sobre la cama, quedando sobre el culo de mi madre, y sacó lentamente el cipote que rellenaba todo su coño hasta la matriz, y lo colocó sobre su ojete.

– ¡¡¡no Tolo por favor!!! ¡¡¡por ahí no!!! ¡¡¡me vas a romper!!! – dijo mi madre alarmada
– ¡¡¡te voy a reventar el culo, no te sentarás en una semana!!! ¡¡¡plaaaaaaaaasssss!!! ¡¡¡plaaaaaaasssss!!!
Floren agarró el cinturón de su pantalón
– ¡¡¡abre la boca cerda!!!
– ¡¡¡aaaaaaaaaaahhhhh!!! – y mientras mi madre abría la boca, el macarra agarró el cinturón y se lo paso por la boca usándolo como se usa con un caballo cuando lo montas.
– ¡¡¡a las marranas como tú se les monta como a yeguas, con riendas incluidas!!!
– ¡¡¡mmmmmmmmmmmm!!!
– El macarra se situó sobre su culo, sacó de golpe la funda del puro y dejó caer un salivazo, que escurrió por su rabadilla hasta el ojo de su culo, el cual azotaba una y otra vez, a estas alturas ya de un rojo intenso. Metía los dos dedos sin cuidado ninguno hasta el fondo, y comenzó a rotarlos como si fuera un tornillo mientras los metía y los sacaba profundamente. Con la otra mano tenía su cinturón bien sujeto y tenso, que mantenía su cabeza bien levantada cuando más tiraba él hacia arriba.

– Y ahora…a reventarte el ojete ¡¡¡puerca!!! – dijo mientras comenzó a presionar el esfínter sin detenerse.
– ¡¡¡aaaaaammmmmmmmmm!!! ¡¡¡mmmmmmmmmmmm!!! – intentaba gritar mi madre
– ¡¡¡ya está la mitad dentro, cerda de mierda!!! ¡¡¡plaaaaaaaassss!!! – dijo dándole en la cara con la mano abierta – ¡¡¡marrana!!! ¡¡¡aaaaaaaahhhhhhhhhhh!!! ¡¡¡que gusto coñooooooooo!!! – continuaba apretando el cabronazo – el cabrón pego un tirón hacia arriba a la camiseta de mi madre y le cubrió la cabeza con ella quedando tapada y sacando fuera sus grandes pechos, tirando de sus prominentes pezones con fuerza.

– ¡¡¡mmmmmmmmmmmmmm!!! ¡¡¡mmmmmmmmmm!!!

Cuando la tuvo dentro la sacó lentamente hasta sacarla completamente dejando todo el ojete abierto, y volvió a tirar un río de saliva introduciéndose en el gran boquete, para volver a introducirlo hasta el fondo, alternando las profundas y duras penetraciones por el culo y el coño alternativamente.

-¡¡¡aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!! ¡¡¡que apretadito!!! – dijo volviéndola a introducir entera hasta el fondo, para volver a sacarla. Comenzó a embestir con fuerza y rabia, el tío era una puta máquina.
– ¡¡¡mmmmmmmm!!! ¡¡¡mmmmmmmmmmm!!! ¡¡¡mmmmmmmmmmmmm!!! – intentaba gemir de gusto mi madre.

Se nota que le gustaba ser humillada y tratada de esa forma, y a mí hace tiempo me había puesto todo el cipote durísimo, saliéndoseme de la goma del pantalón. Pero no, no pensaba pajearme, cuando todo acabara…tenía otra cosa en mente.
– ¡¡¡aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!! ¡¡¡me voy a correeeeeeeerrrrr!!! ¡¡¡aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!!

Rápidamente giró a mi madre y la puso boca arriba, colocando su cabeza colgando fuera del borde de la cama. Apuntó el pedazo y descomunal cipote a la entrada de su boca y…

– ¡¡¡aaaaaabreeeeeeeee la bocaaa!!! ¡¡¡marranaaaaaaa!!! – gritó introduciendo el gran miembro hasta el fondo de su boca lleno flujos vaginales y anales y con sabor a mierda.
– ¡¡¡aaaaaaaaaaaaaaaaaagggggggggghhhhhhhh!!! – por la cara de mi madre comenzaron a chorrear hilos de baba que iban desde su boca, y escurrían hasta su nariz impidiendo su respiración, formando en su cara una mascarilla de baba y mocos que dejaban irreconocible su precioso rostro, sus ojos estaban totalmente cubiertos tapados por la gran masa espesa.
El macarrilla, sacaba todo el rabo de la boca, y dejaba caer todos los hilos de saliva de la que salía impregnado su miembro sobre la cara de mi madre, y volvía a introducirlo hasta las profundidades de su cavidad, bombeando en ocasiones lentamente sin detenerse, y otras acelerando el ritmo. Las venas del cuello de mi madre estaban totalmente dilatadas por el terrible esfuerzo, y de su nariz salían ríos de mocos transparentes y espesos.

– ¡¡¡aaaaaa….aaaaahoraaaaaaa siiiiiiiiiiii!!! ¡¡¡yaaaaaaaaaaaaaa llegaaaaaaaaaaaaa!!! – dijo a mi madre, taponando su nariz con los dedos y acelerando la profundidad de sus embestidas, pasando por debajo de la cabeza de mi madre una de las manos para empujarla y hacer tragar todavía más cipote – ¡¡¡MEEEEEEEE CORROOOOOOO!!! ¡¡¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!! – grito Floren presionando con todo el peso de su cuerpo cayendo sobre la boca de mi madre, la cual comenzó a toser y comenzó a salir por la comisura de los labios chorros de semen que inundaron toda su cara y el pelo.

– ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGHHHHHHHHH!!! – intentaba balbucear mi madre

– ¡¡¡aaaahhhhh!!! ¡¡¡uuuufffff!!! ¡¡¡que bueno, marrana!!! – la próxima vez será todavía mejor, dijo sacando ya el cipote flácido de su interior, comenzando mi madre a vomitar todo el semen y la saliva en el suelo.

– Y esta noche, el cornudo que duerma con esta almohada, no se te ocurra lavarla ¡¡¡plaaaaaaaaaaaaaaaassssssss!!! – dijo dándole una fuerte nalgada

Mi madre le miró con los ojos rojos completamente, e intentando recuperar su aliento cogiendo bocanadas de aire. El macarra quitó la corbata de las muñecas de mi madre y le limpió con ella la cara, aunque más que limpiarle lo único que quería hace llenarla de semen y, sin que mi madre lo viera, la escondió bajo de la colcha, para que mi padre seguramente la encontrara al acostarse.

– Bueno… – dijo mientras se ponía Floren los pantalones – si el cornudo pregunta por el presupuesto…dile que todavía lo tienes que negociar, que volveré esta semana.
– Vale…dijo mi madre intentando dar un beso al indeseable
– ¡¡¡que coño haces!!! ¡¡¡a las marranas no se les besa, solo se les folla!!! ¡¡¡mira que pintas tienes golfa!!! ¡¡¡Vas hecha una guarra!!! – mi madre se quedó cortada – me voy que llevo prisa. El puro me lo llevo, voy a dárselo a tu marido para que se lo fume delante de mí, que vea como sabe el coño de su mujer – dijo mientras se dirigía hacia el pasillo

Yo rápidamente me introduje en mi cuarto para no cruzarme con él, y salió por la puerta, cerrándola de un portazo.

– ¡¡¡hola mamá!!! ¿¡que tal lo has pasado!? ¡¡¡veo qué bien!!! – dije abriendo la puerta y pillándola hecha un trapo
– ¡¡¡aaaaaahhhhhhhhh…verás…yo…!!! – dijo mi madre completamente paralizada
– ¡¡¡vaya pintas!!! ¡¡¡que te ha pasado!!! ¡¡¡ahhhhh vale, vale!!! ¡¡¡un producto que se te ha caído!!!
– Pero…que hac…hacías…ahí…yo…

Mi madre se quedó mirándome con todos los chorros de babas y semen.

– ¡¡¡me voy, me están esperando!!! – dije mientras me dirigía por el pasillo
– ¡¡¡y tranquila…ya hablaremos esta noche, yo soy un hijo muy comprensivo, y tu una buena madre!!! ¡¡¡papá no tiene porqué enterarse de nada!!! ¡¡¡creo!!! ¡¡¡esta noche hablaremos…en mi habitación!!! – y cerré la puerta dejando allí a mi madre, con muy malas ideas en mi cabeza.

Continuará…

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