Mi Primer Chico Manuel 1

Hola a Todos:

Me llamo Carolina y nací el 25 de Abril de 1975, así que cuando comienzo a escribir estos relatos tengo 41 años pero empiezan un poco más de 3 años atrás, cuando aún tenía 37, llegue a este foro hará cosa de 2 años, porque tenía una “cruda moral” y uno de los chicos con que tenía sexo me la mostro, para que viera que no era un fenómeno, he notado que cada día hay menos relatos y llegue a la conclusión que era porque los que solo leíamos no cooperábamos, así que lo primero una disculpa soy una vendedora de coches, no una escritora, por favor sean francos, si soy una asco como escritora díganmelo, que publique más o no depende de ustedes.

Estos relatos son totalmente biográficos, ni siquiera me moleste en cambiar los nombres, en una ciudad de más de 20 millones de habitantes, el volumen es el anonimato no los nombres, los únicos que podrían reconocerse son los participantes, dicen que recordar es volver a vivir y espero que los que por cosas de la vida se han alejado para seguir su camino, lo recuerden con tanto cariño como yo

Lo primero que creo que debo hacer es una breve descripción de cómo ha sido mi vida, lo primero me case a los 18 años, por mensa, no piensen mal no estaba embarazada, de hecho quería llegar virgen al matrimonio y lo conseguí, con una chico de 21 años que tenía muchas ganas de cogerme, una linda boda, una fiesta muy alegre, y la noche de bodas en un hotel de la zona del aeropuerto prácticamente una violación permitida, trate de ser lo más cooperativa posible pero aun así dolió más de lo que esperaba, en base a cumplir mis obligaciones maritales todos los días y normalmente dos veces al día, ya en el hotel de Bahías de Huatulco, empezó a llevarme al orgasmo, no me puedo quejar del sexo, y bueno realmente de casi nada, trabajador siempre ha sido, fiel a medias, responsable mucho, pero no funciono los dos estábamos demasiado verdes, y hasta eso el divorcio fue civilizado y la relación que tengo aun actualmente con el también. Pero bueno poco antes de cumplir 19 quede embarazada de nuestro único hijo que nació en Enero del 95, mi embarazo me “ayudo” en dos aspectos, por una lado los senos me crecieron de copa A a copa C, por otro lado mi marido seguía queriendo sexo y aprendí a usar mi boca, de hecho dicen que lo hago estupendo, modestia aparte.

Nos separamos con el milenio y al año siguiente nos divorciamos, nos tiene bien económicamente, la casa es chica pero está a ni nombre, y para dos personas más que suficiente, yo entre a trabajar para no ser totalmente dependiente y si un día cambia de humor tengo como vivir, además me permite conocer gente y no lo voy a negar con algunos me acuesto, pero nada serio.

Cuando nuestro hijo cumplió 18 años tuvimos una discusión, él le quería regara un coche y yo me oponía, al final quedamos en un coche usado pro en buen estado, lo usaba sobre todo para ir de fiesta, el primer año fue muy responsable si tomaba pero muy poco, llevaba a la novia a su casa y a eso de la 1.30 AM estaba en casa, hasta que llego el fatídico día que acabaron u además ni siquiera me lo dijo, salió con sus amigos como cualquier otro día y para su mala suerte vio a su es con otro, se puso una borrachera impresionante.

Sería la 1 de la mañana cuando tocaron a la puerta, tarde en reaccionar un poco, pero me puse una bata y baje, en la puerta estaba uno de los amigos de mi hijo prácticamente cargándolo, me ayudo a subirlo a su recamara y lo dejamos materialmente tirado en la cama.

– Bueno Señora, me voy porque todavía tengo que llegar a casa, dijo Manuel

En eso momento recapacite la hora que era y un chico solo en la calle era un peligro

– Ni lo sueñes, dame el teléfono de tu mama, es muy tarde y el sofá es cómoda

– No se moleste Señora, todavía puedo alcanzar el ultimo pesero

– Sería muy peligroso, anda dame el teléfono

Me lo dio llame a su mama, debí de soñar rara, con eso de las llamadas raras que han en el ciudad de México, empecé mi plática:

– Buenas Noches Señora, Habla Carolina, su hijo está perfectamente bien, y esto no es un secuestro ni nada parecido, del otro lado de la línea escuche una carcajada

– Buenas Noches Carolina, soy Miriam, la mama de Manuel y esto tampoco es un secuestro

– Miriam, hace unos minutos llegaron nuestro hijos y Manuel me dice que se va a casa, pero a esta hora, esta peligroso, ¿le darías permiso de quedarse?, el sillón es bastante cómodo

– ¿Llego borracho? Pregunto Miriam

– No parece que fue conductor designado, el que llegó hasta las manitas fue mi hijo

– ¿ No es una molestia Caro?, un truco de el para quedarse

– Para nada Miriam, de hecho la idea fue mía

Me pidió que se lo pasara y hablaron un par de minutos

– Dice mi mama que me quede Señora, pero tengo que limpiar, lavar los platos, ósea que tiene un esclavo

– Tonto, le dije, déjame ir por unas sábanas y una almohadas

Baje con ellas y le hice la cama en el sofá de 3 plazas

– Ahí está el control remoto de la tele y del cable por si quieres ver algo

– Señora to le prometí a mi mama que no sería una molestia, pero ¿no tendrá un sándwich?

– Claro Cielo, como lo quieres, ¿frio, caliente, con jamón y queso, tocino?

– Como usted haga el suyo, y ¿una cervecita?, entendí que no quería comer solo

– ¿Negra o Rubia?

– La que este más fría

Fui a la cocina hice unos 10 sanwiches calientes de queso con tocino y queso con jamón, tome un cubetita de metal que usaba como hielera, la llene de hielo, metí tres cervezas rubias y tres negras, los puse en la mesa de centro, me senté en el sofá de 2 y el en el de 3, quedamos frente a frente, empezamos a comer empujando los sanwiches con cerveza, platicamos de cualquier tontería mientras comíamos, no me había fijado que la bata estaba más abierta de lo que suponía, y debajo solo tenía una camiseta de algodón sin nada más, casi finalmente salió el tema de la borrachera de mi hijo

– Se puso loco cuando vio a la puta de su ex con otro, se lo habíamos dicho pero él estaba endiosado con ella

– A mí me parecía una chica mona, le dije

– Pero es una niña, muy veleta, yo ya pase por eso y definitivamente prefiero mujeres

– ¿Y con cuantas mujeres has estado?, le pregunte picándolo

– Con ninguna aun, pero no por eso voy a caer con otra niña tonta, ¿Tendrá algo más fuerte?

– El carrito de bar está ahí y hay refrescos en el refri en la cocina

Fue al carrito y puso en un par de vasos quien sabe que tantas cosas, yo no soy gran tomadora y las dos cervezas ya me tenían happy, se acercó con un vaso en cada mano y se sentó junto a mí, me dio uno de los vasos y choco el suyo con el mío, sentenciando:

– Por la mujer más hermosa del mundo

– ¿Por quién?

– Por Usted Señora

– Estas de broma, le dije, pero aun así subí el vaso mis labios, eso no sabía a nada que hubiera probado o tal vez a todo, tosí , cuando empecé a bajar el vaso lo detuvo de la base

– Cuando brindan por uno tiene que acabarse el vaso, fondo

Tire más de la mitad del contenido pero el resto fue adentro de mí, sentí que mi boca esófago y estomago parecían de fuego, no tardo ni 5 minutos en pegarme, no me noqueo pero no me dejaba pensar claro, Sabía que sus manos me recorrían pero honestamente no lo sentía

– Está Casada, me pregunto

– Divorciada, ahí si ya sentía su manoseo y me estaba poniendo cachonda

– Esta buenísima dijo

– No por favor podría ser tu madre, sin hacerme caso me recostó en el sofá, ya tenía la bata totalmente abierta y la camiseta no tapaba demasiado, me metía la mano entre los muslos a pesar de que trataba de cerrarlos, una mano me frotaba la concha y con la otra se abrió el pantalón y se lo bajo, su piso encima de mí, su manos dentro de poco haría que abriera las piernas

– No, volví a decir sin estar realmente totalmente segura de que fuera no sigas o no pares

Empujo su verga dentro de mí, estaba grande y dura, mi concha estaba mojadisima, me subió la camiseta hasta dejarme lo pechos al descubierto, teniéndome ensartada los beso y chupo, sobre todo los pezones que estaba duros, a punto de reventar

Empezó a meterla y sacarla, lo abrace con mis piernas para que llegara más adentro, poco a poco empezó a hacerme gemir, me subía lentamente, no lo creía, estaba con un chico de la edad de mi hijo y me estaba cogiendo, me llevo al orgasmo y no dejo de bombearme, no me dejaba bajar, yo estaba realmente disfrutando, me hizo explotar en el orgasmo y él me la saco de golpe llenadome de semen casi hasta la garganta, hacía muchos años que siempre usaba condón y no lo uso, pero ni tiempo me dio de pensar.

– Póngase boca abajo por favor.

Sin apenas verlo me di vuelta y me puse como lo pidió, me subió la bata y la camiseta, él se quitó el pantalón, se sentó en mis muslos me tomo de la cintura y me la metió otra vez, me monto, me la sacaba lento y me la metía rápido, me manoseaba las nalgas pero casi todo el tiempo me tomaba por la cintura presionándome contra el sillón, me llevo a otros tres órganos el tercero de los cuales me exploto cuando él me saco la verga y se vino en mi espalda, me tenía gimiendo y ronroneando

– Esta buenísima, más rica que cualquier pendeja de mi edad

– Debo de irme a mi recamara, dije, él se quitó de encima de mí y sin acomodarme nada subí a mi recamara, realmente no sabía que decirle

Cerré la puerta por si acaso, voltee a ver el reloj y eran las 4:37 AM, hacía mucho que no me cojian más de 2 hora y media y me llevaban a 5 orgasmos, tenía el torso cubierto de gruesos chorros de semen semi seco, pensé en darme un baño pero estaba demasiado cansada así que me acosté, dormí como bebe totalmente desnuda, cuando desperté, tome un baño, me vestí y salí de la habitación pasaba del medio día y Manuel ya se había ido, había cumplido lo que le dijo su mama, lavo los platos y vasos que usamos en la noche.

Si bien como lo dije anteriormente tenía relaciones con hombres, usaba mis juguetes con mucha frecuencia, de hecho casi diario, el domingo me sorprendí fantaseando con Manuel mientras usaba mis juguetes, me metía el vibrador hasta que me llegaba al cuello de la matriz, con las piernas bien abiertas, no totalmente desnuda como lo hacía normalmente sino con mi camiseta de dormir subida sobre los pechos, mi consciente se negaría pero mi subconsciente estaba entregado a ese chico, cuando el lunes me presente a trabajar un compañero con el que mucha veces había tonteado pero nunca pasando de ahí, acepte que me invitara CCH (en México es un juego de palabras, por un lado es una preparatoria de la mayor universidad de México, entre adultos se usa como Cine-Cena-Hotel), fuimos a ver la película de underground 4 (la que tuve que ir otra vez realmente a verla), porque el cachondeo estuvo sabroso, cena sin complicarnos mucho unos taquitos al pastor que si son buenos me encantan, y los de la prepa 1 eran deliciosos, total llegamos al hotel antes de las 10 pm, no es que haya sido malo, me llevo a un par de orgasmos, se la chupe varias veces incluso le permití sodomizarme, cosa que casi nunca los dejo porque es doloroso, pero a las 11 y media de la noche nos retiramos, volver a ponerlo rígido requería demasiado “descanso” y dormir con él no era la idea.

El sábado mí hijo llego de marchar, comió, se arregló y se fue con sus amigos, a eso de las 11:30 sonó el teléfono, cuando conteste me dijeron:

– Buenas noches señora, no es un secuestro habla Manuel

– Buenas noches Manuel, ¿está bien Ricardo?

– Si señora, pero está tomando demasiado otra vez

– Hay este niño

– ¿Quiere que no tome y lo lleve yo a su casa señora?

– Si me hicieras el favor Manuel, te lo agradecería mucho

– Y quiere que me quede después Señora

– Me encantaría Manuel, Dios ya lo había dicho, soné como una golfa ofrecida

– La veo más tarde entonces Señora

– Si te espero Manuel

No podía hacerme tonta, traería a mi hijo, y me cojeria, lo peor es que yo lo deseaba, tenía un rato para que esta vez yo tuviera el control, tome unas sábanas y le prepare la cama en el sofá, subí a la recamara, sería más cómodo en mi cama, la camiseta es cómoda pero mejor usaba algo más atractivo, me puse un baby satinado en color lila con un calzoncito tipo bikini y una bata corta haciendo juego y unos , me lo puse y arregle la cama, baje a la cocina y en lo que se calentaba la sanwichera prepare una cubeta con 15 coronitas, la subí a mi buro con el destapador, estaba preparando sándwiches, cuando sonó el timbre, entre los dos lo subimos a su habitación, cuando salimos lo bese suavemente en los labios

– Gracias por traerlo Manuel

– Que hermosa esta

– Gracias, ven vamos a la cocina, le dije

Al llegar a la cocina le dije que tomara asiento, y seguí cocinando, apenas llevaba un par hecho

– ¿Quieres que llamemos a tu mama?, le pregunte

– Mejor más tarde, para que no me niegue el permiso, voltee a ver el reloj y aun no eran las 12:30, vaya que se había dado prisa.

– ¿Tanto te gusto poseerme?

– Muchísimo, más de lo que esperaba

– ¿En serio?

– Llevaba meses con la fantasía de estar con una verdadera mujer

– ¿Qué las otras eran falsas?

– No, pero eran unas niñas

– ¿Estuviste con muchas?

– Con mis 2 exnovias

– ¿Muchas veces?

– 1 con la primera y 3 con la segunda

– ¿Y no te gusto?

– Fue rico, pero con usted fue maravilloso

– ¿Y que fue diferente?

– Todo, como me abrazo con sus piernas, la textura de su cuerpo, la humedad de su vagina

La simple platica me estaba poniendo cachonda, el saber que ese chico me deseaba, estaba lista para entregarme, pero aún faltaban 4 sandwiches

– Tengo las manos sucias, ¿me ayudas a quitarme la bata?

Manuel se puso de pie y me puse frente a el

– Suéltame el nudo de la cintura, el chico lo hizo

– Ábrela, la hizo hacia atrás, se quedó viéndome los pechos, muchos más expuestos que con una camiseta

– ¿Te gustan?

– Esta buenísima

– Quítame la bata que se queman los Sandwiches, la deslizo por mis hombros quedándose con ella en la mano

Me di media vuelta, abrí la sandwichera estaban morenitos pero aun comibles, los saque y metí otros dos

– ¿Y cómo se te ocurrió lo de buscar mujeres?

– Viendo videos gratis porno de mujeres maduras con jóvenes, de las cosas que una se entera para mí el porno era en la tele o en dvd

– ¿Y porque yo?

Se me acerco por la espalda, me tomo de la cintura, la espalda estaba abierta casi hasta las nalgas, al sentir sus manos en mi piel me estremecí

– Siempre me ha gustado, y se me hace que es genial de carácter, cuando traje a Ricardo no lo tenía planeado, pero cuando me invito a quedarme empecé a tener fantasías, pero la realidad fue mucho mejor

Definitivamente estaba loca, debería de darle un par de nalgadas y mandarlo a la cama, pero mi cuerpo opinaba diferente, decir que estaba mojada sería poco, y los pezones pedían guerra a gritos

– ¿Y tienes más fantasías conmigo?

– Muchas, si quiere mientras cenamos y nos tomamos unas cervezas, vemos unos videos y me dice que podemos hacer

– Pero sin emborracharme, es más rico sobrios, así que hoy solo coronitas bien Frias

– Usted manda Señora, me dijo mientras me lamia los hombros

Las manos quietas chiquito, ya solo faltan dos, se terminaron de cocinar, tome el plato

– Me ayudas llevando mi bata

Sabía que caminando enfrente del el, con los zapatos de tacón, sin bata el baby me llegaría a media nalga y bien paraditas por la pose, se adelantó para abrirme la puerta de la cocina y fue hacia la sala, llegue a las escaleras, poniendo un pie en el primer escalón le dije

– Ven, las cervezas se están enfriando en mi recamara

– ¿En su recamara?

– Sí, pero ni te hagas ilusiones, vas a dormir aquí abajo

Me dejo subir un par de escalones y dijo

– Esta sabrosísima

– ¿Te gustan mis nalgas?, las cuales son bastante generosas

– Me gusta completa

Llegamos a mi recamara y puse el plato de sándwiches junto a la cubeta de cervezas, tome una cerveza, la abrí y se la di, abrí otra para mi

– Pues aquí estamos, le dije, Salud, ambos le dimos un trago a la cerveza

– Todavía no lo puedo creer, estar en su recamara

– Si quieres vamos a la sala, pero, creo que aquí estaremos más cómodos

Tome un sándwich y se lo lleve a la boca

– Espero que no te moleste, le dije, me gusta consentir

Después que él lo mordió lo hice yo, así sin cruzar palabra se acabaron 3 Sandwiches

– ¿Se puede quitar el camisón? , me pidió

– Hazlo tú, lo invite

Lo tomo de la parte de abajo y con un poco de trabajo pero al fin consiguió sacarlo por mi cabeza

– Tiene el cuerpo de una Diosa

– No es para tanto, el mismo que tuviste la semana pasada

– Pero no pude apreciarlo como ahora

– ¿Quieres quitarme el bikini también?, le dije, mientras le tocaba la verga sobre el pantalón

– ¿Puedo?

– Me encantaría

Eso si no le costó trabajo bajarlas para que cayeran al suelo, me dio un beso desesperado, sin mucho estilo pero metiéndome la lengua en la boca moviéndola hasta casi dejarme sin aliento, me agarraba de las nalgas para pegarme a el

– ¿Te gusta que te la chupen?, le pregunte cuando al fin solito un poco el abrazo

– Nunca lo hicieron, decían que les daba asco

– Pues a mí no me da asco, me encantaría hacerlo

Lo bese suave en la boca mientras mis manos empezaban a abrir la camisa, cuando la abrí por completo le acaricie el pecho con una mano mientras mi boca empezaba a bajar, le bese las tetillas, era bastante peludo, seguía bajando por su vientre, hasta quedar yo de rodillas, le abrí el cinturón y le botón del pantalón, le baje el cierre con los dientes, el bulto que había atrás tenia considerables dimensiones, le baje el pantalón y el calzón juntos hasta medio muslo.

Primero se la lami completa varias veces desde los huevos hasta la punta, después se la “mordía” con los labios, yo pensé que estaba a tope, pero cuando me la metí en la boca seguía creciendo dentro de ella, tenía una verga deliciosa

– Quiero metérsela

Me saque la verga de la boca y le pregunte

– Como quieres que me ponga

– Boca arriba por favor, con las piernas abiertas

Subí a la cama, me recosté y abrí las piernas

– Métemela, cojeme rico

– ¿Quiere mi verga?

– Si mi cielo, poséeme, hazme tuya

Su verga empezó a abrir mi concha que estaba jugosa para él, lo abrace con mis piernas para que me entrara toda, él se sostenía sobre sus brazos mientras me bombeaba

– ¿Te gusta verme mientras me cojes?

– Me encantan los gestos que hace

– Chúpame los pechos, le dije, mientras mis manos guiaban su cabeza a ellos

Lamio mis pezones, desde que amamante a Ricardo los pezones se me formaron, dicen que muy ricos, cuando me excito las aureolas se me endurecen y el pezón propiamente salta como un cilindro hacia arriba, y en ese momento estaban a su máxima expresión, por la lengua que los recorría.

– Me encantan sus pechos

– ¿y los pezones?

– Deliciosos

– Comételos fuerte

Arquee la espalda cuando comenzó a chuparlos, su verga entrando profundo en mi cuerpo

– Que rico papacito, gózame

En eso estábamos cuando la alarma de mi celular empezó a sonar, yo quería que no parara pero aun así le dije entre murmullos

– Manuel, tenemos que llamar a tu mama

El cambio de pecho, y siguió bombeándome

– Papacito, por favor

– Quiero seguir contigo, me contesto

– Y yo, pero tenemos que llamar, además me prometiste unos videos

Se detuvo pero no me la saco, me dicto el teléfono, lo marque en el celular sonó 3 o 4 veces antes de que me contestaran

– Buenas Noches Miriam, habla Carolina

Me empezó a chupar los pechos mientras hablaba

– Buenas Noches Carolina, ¿Otra vez se le hizo tarde?

– Si Miriam, tengo que hablar con mi hijo está tomando demasiado y les complica la vida a sus amigos

– Y yo con Manuel, no se vale que te de molestias

– No es molestia Miriam, además es un caballerito maravilloso, dije con la voz más normal posible

La semana pasada lavo los platos y vasos de la cena

– Que caradura, ¿te puso a hacer la cena a esa hora?

– No Miriam yo tenía hambre, y no me gusta cenar sola, después de una carcajada me dijo

– Ok Carolina, pero solo un vaso de leche y galletas para cenar, no lo malacostumbres

– ¿Quieres que te lo pase?

– No hace falta, ya lo regañare mañana

– Buenas Noches Miriam

– Buenas Noches Carolina

Cuando colgó el teléfono le dije

– Que malo eres, eso es tortura

Soltándome el pecho dijo

– ¿Por qué?, poniendo cara de niño bueno

– Tengo los pezones muy sensibles

– Y muy ricos, los más ricos que he probado

– ¿Se los comiste a tus novias?

– Si, pero sus pechos son más grandes, más suaves al tacto y los pezones realmente se le paran

– Eso se lo debes a Ricardo, antes de amamantarlo era muy plana y los pezones muy chiquitos, seguramente a ellas las pasara lo mismo

– ¿Piensas en ellas cuando estás conmigo?

– No

– ¿Y pensaste en mí esta semana?

– Si cada minuto, pero no sabía si podría volver a verla

– ¿Emborrachaste a Ricardo?

– No, solo lo ayude un poquito al final

– Y usted ¿Pensó en mi esta semana?

– Si, le confesé

– ¿Cómo?

– Desnuda, en esta cama, mientras me masturbaba, ¿y tú te masturbaste?

– Si

– ¿y cómo me imaginabas?

– Desnuda de perrita

– Esa es muy rica, ¿alguna más?

– Usted montándome y bañándonos juntos

– Hmmm que rico, sentía su verga saltando dentro de mí, pues hagámoslo realidad

– ¿En serio?

– Claro, ¿cuál primero?

– Bañándonos, se puede

– Que rico, quítate de encima de mí y seguimos en la regadera

Nos besamos suave, casi lloro pero me saco la verga, nos pusimos de pie, entramos al baño, saque dos toallas, y las colgué, abrí la llave del agua caliente

– Y que me hacías en la regadera

– Nos fajábamos

– ¿Me penetraste?

– ¿Se puede?

– Claro, de pie y de perrita, si es suficientemente grande incluso puede ser acostada, así que en esta no, pero si quieres te la puedo chupar de rodillas

– ¿Me guía?, no sabría cómo hacerlo

Pegue mi cuerpo al de él, aun llevaba los zapatos de tacón así que a pesar de que el mide como 1.85 no quedaba tan abajo, estire el cuello para besarlo en la boca mientras con la mano le agarraba la verga que estaba muy dura

– Seguro, me pone cachonda estar contigo

– ¿Puedo tocarla?

– Me ofendería que no lo hicieras

Me empezó a pasar lo dedos encima, como con miedo de romperme, los pezones se habían “relajado un poco”, pero en cuanto sus dedos los recorrieron volvieron a saltar

– Que rico cachondeas, el agua ya está caliente, ¿Entramos?

Abrí la puerta entramos a la regadera, no era muy grande pero podíamos movernos

– Estas muy fuerte y grandote, sin zapatos me sacaba todo la cabeza

– Y usted está buenísima

Tome el jabón y me enjabone los pechos, me acerque a su torso y talle mis pechos contra el, el agua corría por mi espalda, y lentamente me puse de rodillas hasta quedar de frente a esa verga dura la lamí lentamente desde los huevos hasta la cabeza, me la metí en la boca y la chupe, succione solo con la cabeza dentro de la boca, se estremecía cada vez que lo hacía, me puso las manos en la cabeza y empujo la cadera para metérmela, presione la verga con mis labios mientras entraba y salía

– Me la quiero coger

Me saque la verga de la boca, le di un beso y me puse de pie, no es la posición que más me agrada, pero me puse de frente a la pared, me puse las manos en los pechos para que no estuvieran contra la pared, las piernas cerradas y me puse de puntita para quedar más alta

– Ponte atrás de mi tómame de la cadera y clávamela, le dije, le costó un poco de trabajo encontrar la entrada pero me empalo de una sola estocada, me empezó a bombear al ensartarme me levantaba un poco del suelo y me apretaba contra la pared

– ¿Por qué se tapa los pechos?, son muy hermosos

– Porque la pared esta fría, no me estaba bombeando solo me la tenía clavada al fondo y se movía en círculos, me tomo de las manos y me las subió, me la puso bien arriba y me volvió a bombear, ahora si quede bien pegada a la pared, los pechos totalmente aplanados, la cara de lado y gimiendo de placer

– ¿Le gusta como se la meto?, me pregunto

– Cojes delicioso, me encanta tu verga papacito

Me sigo embistiendo duro, mis gemidos llenaban el baño, me chupaba los hombros y el cuello, empecé a jadear y temblar cuando me llevo al orgasmo, mi vagina se contraía contra la verga que la poseía, tratando de exprimirla

– Vente papacito, dame tu leche

– ¿Dentro de Usted?

– Si papacito, como si fuera una orden chorros de leche me llenaron la matriz, me tenía bien ensartada, la punta de su verga contra el cuello de la matriz, el líquido caliente llenadme el vientre, voltee un poco mis hombros y mi cabeza para besarlo en la boca, con mis manos baje las suyas a mis pechos que estaban fríos por los mosaicos, les clavo los dedos apretándolo, finalmente aflojamos un poco el abrazo y le pregunte

– Te gusto cielo

– Riquísimo, nunca me había venido dentro

– Conmigo te puedes venir donde quieras, tomo la píldora, volviéndole a dar un beso en los labios

Se acababa de venir, y juventud divino tesoro, su verga seguía dura incrustada en mi cuerpo, el agua comenzaba a enfriarse

– ¿Mejor que como lo imaginaste?

– Sin comparación, yo no sabía que se podía así, dijo mientras me sacaba la verga, me di vuelta y cerré la llave del agua

– Mi regadera es chiquita, ponerme de perrita sería complicado y montarte menos, ¿te parece bien si seguimos en la recamara?

– ¿Me la puedo seguir cogiendo?

– Solo si tú quieres

Él no estaba tan mojado, mi cabello estaba muy mojado, pero no me importo, salimos a la recamara

– ¿Le gusta de perrita?

– Si, ¿dónde me quieres?

– ¿Cómo la puedo poner?

– Bueno, perrita tradicional seria en el suelo o en la cama, las otras serian empinada

– En la cama, subí a la cama y me puse a 4 patas, y él se puso atrás de mi

– Espera Manuel, todavía no me la metas, puedo tener las piernas abiertas o cerradas, puedo estar con los brazos derechos o irlos bajando incluso quitarlos, puedes jalarme hacia ti y dejarme solo de rodillas, cuando me la metas puedes hacer que me reacomode, con señas o diciéndomelo, puedes nalguearme, agarrarme de los pechos, así que date gusto papacito

– Esta caliente y mojadita

– Así me tienes Manuel, el me contesto dándome una nalgada

– ¿Le gusta?

– No se dame otra, me dio otra en plena nalga

Poco a poco empezó el mete saca, me daba nalgadas, me recorría la espalda, bajaba a mis pechos y los manoseaba, me tomo dela cadera y empezó a cojerme riquísimo, me tenía gimiendo, el primer orgasmo en esa posición fue en menos de 10 minutos, pero el no bajo el ritmo

– Abra las piernas

– Si papacito, dije abriéndolas un poco

– Que sabrosa esta, al mismo tiempo que me apretaba los pechos

– Hazme tuya Manuel, disfrútame

Tenía una verga deliciosa que me llegaba bien al fondo, y me la clavaba toda., me volvía loca y no lo creía me estaba poseyendo un muchacho de la edad de mi hijo, estaba a punto de otro orgasmo cuando me dijo

– Baje los brazos por favor

Me puse en los antebrazos, la nueva posición al entrar su verga en mi vagina me hizo explorar en otro orgasmo

– Que rico aprieta, alcance a escuchar

Este niño me había llevado a más orgasmos en un rato que la mayoría de los hombres en una noche y este último fue realmente espectacular

– Gózame Manuel, soy tuya

– Quite los brazos

Me doble y puse la cara de lado contra el cobertor, sus manos me volvieron a recorrer

– ¿Quiere que me venga dentro?

– Si Manuel, se siente delicioso que me llenes de semen

– ¿Se puedo poner boca arriba?, pregunto sacándome la verga

Me di vuelta y me recosté, no me la metió de inmediato, me recorrió el cuerpo con las manos, me beso en la boca un poco torpe, pero con lengua bien profunda

– En algunos videos vi que les ponían las piernas de diferentes formas, ¿Se lo puedo hacer?

– Claro Manuel, pero algún día me vas a enseñar esos videos

Me tomo de los tobillos y me abrió las piernas, yo ya esperaba su verga cuando me soltó

– ¿Puedo encender la luz del techo?

– Claro cielo, está junto a la puerta, yo me gire y encendí la otra lámpara

Regreso me volvió a tomar de los tobillos, y ahora si me la clavo

– ¿Te gusta ver cómo me la metes?

– Le entra bien rico

Fue haciéndolo más rápido, riquísimo, yo me acariciaba los pechos y pellizcaba los pezones.

– No se tape los pechos por favor, la quiero ver completa

Me tiraba de la piernas para que las tuviera bien abiertas y rectas, se hacia un poco atrás viendo come su verga era devorada por mis labios, me penetraba de abajo hacia arriba, la cabeza de su verga presionaba mi vagina a todo lo largo hasta estrellarse contra el cuello de la matriz, me hacía gemir y arquear la espalda de placer, materialmente me estaba partiendo en dos, su cara de lujuria me excitaba, volví a explotar en un orgasmo, largo y delicioso

– Quite las manos, me volvió a decir

– ¿Te gusta?, dije poniendo la manos en la nuca

– Es verdaderamente hermosa, esta buenísima

Me cerro las piernas, dejándolas en sus hombros, me daba golpes fuertes con la cadera metiéndome la verga al fondo, recorrió mis muslos con su manos, las caderas, llegó hasta la cintura, cuando regresaba a mis muslos incluso paso las manos rozando mi monte me tomo de los muslos y los empujo contra mi vientre, seguía viendo como me poseía, me tomo de las pantorrillas y me volvió a abrir las piernas pero ahora doblada, con mis manos sujete mis rodillas, para ayudarlo a abrirme, me soltó las pantorrillas y me manoseo los pechos

– Acuéstate sobre mí, le pedí

Cuando lo hizo la penetración era muy profunda, su verga me llenaba y empuja mi matriz, empezó a penetrarme cada vez más profundo y con más fuerza, me tomo la cara entre su manos y me metió la lengua en la boca, me lamio la cara, finalmente con la verga bien clavada me lleno de leche otra vez, el semen dentro de mí me hizo legar a otro orgasmo y mi vagina volvió a contraerse para exprimirlo, solté mis rodillas y lo abrace con mis brazos y piernas, estábamos empapados en sudor y jadeando, su verga finalmente perdía fuerza dentro de mi mientras nos relajábamos.

– ¿lo hice bien?, me pregunto

– De maravilla, eres un estupendo amante, ¿Quieres volver a estar conmigo?

– Seria Delicioso, si me lo permite

– Debo de estar loca porque eres mucho más joven que yo, no solo te lo permito, lo deseo, tu qué haces los sábados en la mañana, eso de emborrachar a Ricardo no es sano

– Nada importante

– Ricardo se va a marchar (así se le dice a los que hacen el servicio militar en México) antes de las 7 y regresa hasta las 6 de la tarde, ¿podrías venir?

– ¿Todos los sábados?

– Si tú quieres

Creo que es buen momento para cortar el relato, cualquier comentario es bien recibido para saber si sigo, si modifico algo, o de plano acepto que escribir no es lo mismo

Un beso para todos, donde más les guste

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