Mi primera experiencia lésbica

Hola, me llamo Sonia, estoy casada, y mi mayor fantasía es hacerlo con otra chica. No recuerdo desde cuando me pasa, pero es algo que siempre me ha dado mucho morbo, y finalmente… lo he conseguido. Quisiera compartir con todos vosotros mi única experiencia.

Como he dicho antes no recuerdo desde cuando me sucede, pero sí sé que una gran amiga de la infancia siempre me ha dado un morbo enorme: mi amiga María. Siempre he sabido que si alguna vez lo probaba sería con ella. Ya que hacerlo con una desconocida me daba un poco de miedo, y, tras las negativas de mi marido a hacer un trío con una mujer, mis posibilidades de probarlo se iban diluyendo.

Hasta que vino a mi ciudad en concierto la artista más morbosa y provocativa: Madonna, símbolo de gays y lesbianas. Esa mujer da un morbo increíble, así que pensé que era la oportunidad perfecta para intentar algo. Decidí llamar a María y preguntarle si quería venir al concierto. Mi sorpresa fue grande cuando me dijo que sí, e incluso compró las entradas de su bolsillo.

A partir de ese día, la espera se me hizo larga. Mis dudas eran tantas como mis ganas de probar. Las conversaciones con mi amigo Juan me ayudaban a resolver mis dudas. Juan es un amigo que tuvo en su momento la misma fantasía que yo, y llegó a probar hasta con tres hombres diferentes, y me aconsejaba que si tenía tantas ganas de probar que aprovechara esta ocasión.

Finalmente llegó el día del concierto. María vino a recogerme con su coche a mi casa, y nos dirigimos hacia el recinto dónde se realizaba el concierto. Aunque quedaba más de tres horas para su comienzo, decidimos aparcar el coche y hacer tiempo en cualquier sitio. Fuimos a tomar algo a un bar y así mientras hablamos de nuestras cosas. Pasé casi todo el rato observando sus labios mientras me contaba que ella no tenía ningún problema para echar una canita al aire siempre que puede con otros chicos, pero al no decirme nada de probarlo con chicas no supe que pensar.

Después de tres horas de larga espera llegó la hora del concierto. Pudimos comprobar que la mayoría de los asistentes eran gays o lesbianas. En un momento antes del concierto, se nos acercaron dos chicas y dos chicos, y al vernos las dos juntas pensaron que éramos pareja, Les pedimos que nos hicieran una foto, y María me sorprendió al darme un beso en los labios para posar en la foto. Entre el morbo que nos estaba dando Madonna y el beso, estuve cachonda toda la noche.

El concierto acabó, y María me llevó a casa. Yo pensaba que ya no pasaría nada entre nosotras, ya que estuvo haciendo como que no había pasado nada con el beso. Paró el coche a un par de calles, y entonces decidí confesarle lo que me ocurría:

– ¿Sabes una cosa, María?

– Si no me lo dices no lo sé…jeje

– Pues….que hacía mucho tiempo que tenía ganas de besarte, pero no me atrevía.

– ¿Ah, sí?..Bueno, si no pasa nada, ha sido solamente un beso.

– Bueno, para mí ha sido más que eso, tienes unos labios muy sensuales, y me ha encantado.

– Bueno, pero ha sido un simple beso, no le des mucha importancia.

– Ya, pero me ha sabido a poco…ya sabes…

– ¿Te gustaría repetir?

– ¿Tú que crees?…

– Bueno, pues adelante, si me quieres besar adelante…

Me quedé un poco parada, porque ya no tenía esperanza de que fuera a pasar algo entre nosotras. Como vio que yo no reaccionaba, decidió tomar la iniciativa. Acercó sus labios a los míos y empezó a besarlos suavemente. Yo seguí sus movimientos, y poco a poco nuestras lenguas jugaron entre ellas. Yo ya no podía más, estaba muy cachonda y sentía como mi coño estaba muy mojado. Mi mano derecha empezó a subir hacia sus pechos. Llegados a este punto, no podía parar, y besarnos no iba a ser suficiente para mí. Sus pechos no eran muy grandes, pero sí bien formados. Empecé a tocarlos suavemente. Mis dedos pellizcaron sus pezones, que no tardaron en ponerse bastante duros. Desabroché su camisa y saqué uno de sus pechos. María no quiso quedarse atrás e hizo lo mismo conmigo. Mis pezones se pusieron muy duros al sentir el contacto de sus manos. Dejó de besarme y bajó su boca hasta mis pezones. Los atrapó suavemente con sus dientes, y los mordisqueó poco a poco, Mi coño cada vez estaba más mojado. Su mano, ahora libre, bajó la cremallera de mi pantalón, y se introdujo dentro de mis bragas. Notar sus dedos sobre mi coño me hizo estremecer. Empezó a meterme uno de sus dedos poco a poco, pero de golpe aumentó su ritmo muy rápido.

– Quiero que te corras – me dijo

– Síiii…mmmm…más fuerte, más rápido.

Poco después mi cuerpo se arqueó y empecé a correrme. Fue un orgasmo maravilloso. Yo quise hacerle lo mismo, pero no quiso.

– Se me ha hecho tarde, me tengo que ir….me debes un orgasmo…espero que lo hayas disfrutado.

– Ha sido genial, me encantaría repetir otro día…

Así fue mi primera experiencia…ardo en deseos de volverla a repetir, ya que no he vuelto a hablar con ella…ya os contaré…

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