Mi primera vez

Hola a todos, mi nombre es Laura, soy de Tijuana, México y lo que hoy voy a contarles es como conocí los placeres de hacer el amor.

Comienzo describiéndome un poco: mi nombre es Laura, tengo 20 años, soy morena, media alta, físicamente estoy bien, ya que me gusta cuidarme e ir al gym a diario, tengo unos pechos que considero son mis mayores atributos, mi cadera y trasero no se quedan atrás ya que van a la par con mi cuerpo, en fin esto que quiero contar es la realidad y me paso el día en el que cumplí mis 18 años.

Era un día maravilloso me desperté en eso de las 12:30 de la tarde, baje al salón a comer algo, cuando de repente escucho mi celular sonar, era mi novio teníamos planes para mi cumpleaños iríamos a celebrarlo en grande (el sabia que era virgen y aprovecharíamos la ocasión para ya dejar de serlo).

Contesto el celular saludo a mi novio, y el me felicita por mi cumple y me dice que va a pasar por mi para ir a comer ya que no podríamos salir en la noche porque le surgieron compromisos, cosa que me molesto ya que llevaba planeando este día varias semanas.

Nada llego a recogerme para ir a comer y notó que esta media molesta.

Raúl (mi novio): Hola mi cielo, disculpa que no podremos celebrar juntos, ya sabes el deseo que tengo de hacerte mía pero me surgieron compromisos familiares fuera de la ciudad, te prometo que al regresar te compensaré.

Yo: Amor sabes que llevó semanas planeando que este día fuese especial.

Raúl: Si amor lo sé.

Salimos rumbo al restauran a almorzar y todo transcurrió con normalidad.

Ya en la noche Carla mi mejor amiga me llama y me dice que saliéramos a una fiesta a lo cual en un principio me negué por que estaba depresiva pero la insistencia de mi amiga me convencieron.

Llego la noche comencé a buscar la ropa para ir a bailar me decidí por una falda muy corta que apenas tapa mi trasero, una blusa rosada muy escotada, solo llevaba bragas no me gustan los sujetadores y así partí al encuentro con mi amiga.

Llegamos al club y comenzamos a tomar, cuando se me acerca un chico llamado Tomy así se presento, y comenzamos a charlar de cosas triviales, en fin llegamos al tema del sexo lo cual me dio un poco de vergüenza ya que era virgen, pero el se dio cuenta y me dijo que me podía ayudar con ese problema.

Yo: Es que me da vergüenza ya que todas mis amigas ya han tenido relaciones y cada que lo intento con mi novio algo surge y lo dejamos.

Tomy: Preciosa no tienes porque darte vergüenza eso lo podemos solucionar ahora mismo.

Esto me sorprendió pero a la vez me éxito el estar con un desconocido y la posibilidad de perder mi virginidad con el me llevo al cielo.

Pasada media hora o cuarenta y cinco minutos (en realidad no se cuanto estaba ebria) decidí despedirme de mi amiga e ir con el chico a ver que sucedía.

Salimos juntos y al llegar al estacionamiento ya nos estábamos comiendo las bocas como si ese fuese la mejor comida el mundo, me detuve y pensé (que me esta pasando, le estoy siendo infiel a mi novio, le voy a entregar mi virginidad a este desconocido) pero estaba tan excitada que esos pensamiento pasaron rápido.

Entramos en su auto y ahí comenzamos el manoseo, comenzó a morderme el cuello para luego ir bajando hasta mis tetas donde se detuvo un momento al ver que no tenia bra y me las mordió un poco por encima esto me puso súper excitada si es que se podía más y de repente me quito mi blusa y mis tetas quedaron al aire libre.

En esa estábamos cuando escuchamos ruidos y decidimos ir a un motel, durante el camino me dedique a ir chupando su verga ya que estaba bien parada, al llegar al motel no pudimos más, solo entrar en la habitación me quitó mi faldita y comenzó a darme la mejor mamada del mundo, mi novio era un experto pero este chico era todo un profesional, al cabo de unos 5 minutos, ya estaba súper mojada y le pedí, le imploré, le suplique que por favor me la metiera.

Me tiro a la cama quitándome todo lo que me quedaba de ropa y apunto su verga a mi chochito, pero antes de que intentara meterla se la chupe un rato para lubricársela.

Cuando comenzó a metérmela aun con lo excitada que estaba me dolió bastante, pero al cabo de unos segundo ese dolor intenso se convirtió en el mayor placer que jamás había sentido.

Yo movía mis caderas para que me penetrara con fuerzas y gemía cada vez más fuerte y le pedía que me follara duro que me partiera en dos a lo que el no esperaba a que se lo volviera a pedir. Estuvimos en esas unos 10 minutos y yo no apuntaba más tanto placer y llegue al éxtasis teniendo un orgasmos que hasta ahora no lo he tenido nunca con mi actual esposo.

Después de mi orgamo el estaba a punto de correrse a lo que yo reaccione de inmediato y me separe de el para chupársela y que terminara en mi boca ya que me encanta el sabor del semen, se puede decir que soy una golosa.

Luego de que termináramos me llevo a mi casa y cada vez que quiero salir y follar como manda la ley llamo a mi amante el cual siempre esta dispuesto a regalarme su lechita y mis mejores orgamos…

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