Mi primera vez de puta total.

Mi nombre es Paola, algunos ya me conocen pero soy un poco alta de piel poquito morena y con un gran trasero, en Twitter tengo fotitos @putipaoli.

Ok, les contare otra historia y de nuevo fue con el taxista, ya me gusto jiji, pero es que ese tremendo trozo de carne flácido que no se para tan fácil, me excita demasiado estar ahí mamando hasta que se le pare.

Bueno, ahora iba saliendo del Gym eran como las 10 de la noche de un viernes, ya había enviado mensaje para que pasara por mí, mí lindo ancianito. Yo salí muy cansada pues ese día había trabajado pierna, yo lo que quería era ya ir a casa!

Después de un rato llega don Chuy en el taxi, se detuvo y subí. Tomó su radio comunicador para avisar a central que había tomado un viaje y dio una de las colonias más alejadas, supuse que lo había hecho porque quería algo. Saben a qué me refiero.

Me pregunto:

-¿Qué tal tu día?

-Normal, algo cansado y más después del ejercicio. Y ¿el suyo?

-Poco movimiento bebé, pero todo tranquilo.

-ahhh… Qué bueno…. Me duelen mis piernas hoy.

Ambos sabíamos lo que queríamos, acerco su mano a mi pierna y empezó a acariciarla:

-Pobre nena, conozco una crema que quita esos dolores. Pero es muy difícil de conseguir.

-Uh, ¿enserio?-yo siguiendo su juego- ¿Y cómo la consigo?

Acaricio mi pierna y luego metió su mano a mi entrepierna para acariciar mi vagina por encima de mi calzón y legin, estaba sudada. Luego dirigió su mano a su pantalón:

-Mmm… Ya estas mojada, mira-desabrochando su pantalón mientras conducía- debes mover esta manguera para ver si sale y si no pues ya veremos que hacer, pero mientras haz que salga de aquí como quieras hacerlo.

Ya no recordaba esa tremenda tranca enorme que era gorda y grande. Me bajé rápido a empezar a mamar. Le di besitos, muchos, por varias partes del pene. El redujo la velocidad del coche, yo ya estaba calentándome con ese trozo en mi boca que aún no se ponía nada dura. Era enorme, le sacaba la cabecita para besarla, estaba sabrosa. Se detuvo en un semáforo y un coche se puso al lado y el conductor tardó en decir algo:

-Ándale! ¿Dónde conseguiste esa carne papá? Se ve deliciosa.

– Jajaja esta no es comprada, es suerte tenerla.-mientras me daba una nalgada.

Y se aceleró dejando ese auto ahí. Yo seguí jugando, me metía toda esa carne y movía mi lengua a su alrededor. Se frenó y orilló, me jaló del cabello, me quito de su tranca y me preguntó:

– ¿Quieres hacer una pendejada hoy?

– ¿Qué cosa?

– Van varias paradas que me hacen y por andar contigo no las tomo -Me besó- al primer macho que vea que haga la parada me detendré y le daremos un show.

Yo le hacía una paja mientras lo pensaba. Me era muy excitante pero me daba miedo que me conociera o algo. Entonces dijo:

– Te daré $500 más lo que él pague si quiere cogerte.

– ¿Acaso crees que soy una prostituta?

– No pero si una putita.

Escuchar eso me puso a mil y terminé aceptando. Continúe mamándole, y acariciando sus testículos, estaban enormes! Me los metía a la boca y se me llenaba y eso me gustaba, imaginar cuanto tenían cargado de leche ahí me motivaba a seguir mamando y de pronto se detuvo. Yo ya no quería, ya me había asustado. Entonces mi taxista dijo:

– A sus órdenes…

– Si cuanto…. Wow!!-sonó sorprendido- ¿qué pasa aquí? Jeje

-Nada joven, pasando el momento, dígame, ¿a dónde le llevo? claro, si no molesta esta situación.

– Jaja, claro que no, tenemos que cubrir necesidades. Lléveme a….

Subió y arrancamos. Yo iba frotando la verga del taxista, dando un masaje a sus testículos. El silencio comenzó a ser incomodo:

– Y dígame, ¿cómo es que tiene semejante pedazo de mujer?

– Es pura suerte, nos conocimos por coincidencia, aquí mismo. Jeje.

Yo tenía curiosidad por ver al chico.

– ¿Quiere tocarla?-dándome una nalgada.

– No, como cree. Se vaya a enojar.

– No pasa nada, le encanta, ¿cómo crees que está aquí? Le encanta que la estés viendo ahora. Además quien se resiste a este culazo. -Metiendo su mano a mi leggin.-

– A ver, entonces…

Comenzó a tocarme, me agarro el culo y acariciaba. Yo me mojaba, mamando ese trozo y otro manoseando.

-No pues si tiene razón está bien maciza.

-¿verdad? Jeje.

Después de un rato en el que me entretenía jugando con la verga de don Chuy, donde le daba grandes chupadas esperando que se pusiera muy dura, lo cual iba siendo de forma lenta. Apenas y se tomaba forma para hacerle gargantas profundas. Y después de un rato de silencio Don Chuy dijo:

– ¿Te gustaría cogértela? Anda de ofrecida.

El chico quedo callado un rato:

– No entendí. Jeje.

-Sí, ¿qué cuanto pagaría por una mamada de ella?

– Pues por la pura mamada unos 200

– Jaja no, quedas muy bajo.-dando una fuerte nalgada y apretando la nalga.

Le acariciaba y daba unos besos a sus huevos y le hacia una paja, apenas se ponía un poco más duro el miembro del taxista.

Cuando el chico dijo:

– Esta bien, tengo 700 pero quiero follarla también.

En ese momento me sentía ya no puta por el sexo si no prostituta porque me estaban vendiendo. Cobrar por algo que me gusta, era gran idea. El taxista me preguntó que si me parecía, a lo que respondí que si mordiendo su pene jiji y dando una fuerte chupada.

El tipo preguntó que donde lo haríamos a lo que el taxista dijo:

-Aquí en el taxi, mientras te llevo jugarás.

Se orilló y me levante ya un poco despeinada y miré hacia atrás y me sorprendí con lo que vi, se veía muy niño, que después me dijo que tenía 17 años pero se veía muy pequeño. Él se quedó sorprendido y dijo:

– Pero que hermosa eres!

-ehhh… Gracias jeje.

No sabía que más decir. Me sentía muy apenada, estar con un niño, don Chuy dijo:

-Anda zorrita, apresúrate que no tenemos mucho tiempo recuerda.

Me bajé del auto para cambiar a los asientos traseros con el chico que se llama Gil. Una vez ahí atrás se notaba el nerviosismo de Gil, Don Chuy arrancó.

Me lance a quitarle los pantalones, en su bóxer se veía un bulto grande. Me levantó antes de empezar a mamar y me quitó la playera que tenía, dejándome con el top del gimnasio, lo movió hacía arriba y comenzó a chupar mis pezones lo hacía de una forma magnifica para ser tan solo un chico de 17 años. En tan poco rato logró ponerme duros los pezones. Ya apresurada, bajé a su entrepierna y mordí su pene por encima de su bóxer, se sentía grande. Bajé su bóxer, ahí fue cuando vi que no era muy largo, unos 15 centímetros, pero sí muy grueso además de que tenía unos grandes testículos, eso me era más que suficiente. Tomé el tronco de su pene y lo primero que chupé fueron esos grandes testículos, él era un tipo muy moreno, y como ya había dicho antes me gustan esos mucho, y por lo tanto sus testículos eran muy oscuros. Los testículos los tenía muy resecos, me gustó más. Con mi lengua recorrí desde la base de sus testículos hasta la cabeza de su pene de forma muy lenta, el sólo se movió como si escalofríos le hubiesen dado. El taxista me miraba y solo mostraba una mueca de burla. No le hice mucho caso y seguí mamando ese tronquito salado y delicioso. Me lo metí todo a la boca y él de forma tonta me tomó de la cabeza y me sujeto para que no sacara su gordo pene de mi boca, ya me ahogaba. Me molestó un poco que hiciera eso, pero cuando vi que su pene estaba todo salivado me excito demasiado. Seguí dando oral a ese chico cuando dijo el taxista:

-¿qué tal? ¿Si vale lo que quedamos? Jaja

-Pero por supuesto, es buena la perrita.-ahora dirigiéndose a mí- haz que tus tetas jueguen linda.

Me levanté un poco y comencé a hacerle una rusa, el solamente gemía. Después de un rato me tomó de la cabeza y con rudeza me metió su pene a la boca como si me follara por ahí, no me gustaba pero me excitó mucho. Después me levantó y acomodó en el asiento como de perrito pero mi cabeza tocando el asiento mostrando todo mi culo, por encima de la ropa me acarició la vagina y dijo:

– Te voy a destrozar.

– Pero hazlo rápido hijo, porque ya casi llegamos y estando ahí no esperaré nada y te bajas rápido.

El chico se apresuró, bajó mi leggin y me dio una fuerte nalgada, sentía como se marcaba su mano, sólo gemí. Acercó su rostro a mi culo y empezó a lamer y de misma forma que con mis tetas, logró calentarme, gemía como una perra, me dio mi primer orgasmo y éste hizo que perdiera la noción, cuando de pronto siento que me empieza a meter por el culo, creí que sería su dedo… Me estaba follando por el culo! Su gordo pene me lastimaba. Metió la punta y al ver que no entraba fácil lo sacó y puso más saliva.

-¿Pero que hac… Ahh!

-Te dije que quería follarte y haré valer lo que pagaré.

Su duro pene me estaba destrozando mi culo, ya me dolía, logró sacar una lágrima pues si estaba muy grueso. Una vez ahí adentro, esperó a que mi culo se amoldara y me daba fuertes nalgadas, esto hacía que me moviera y entonces doliera. Gritaba de dolor. Empezó a mover de forma rápida un entra y saca, a pesar del dolor me empezó a gustar, era muy rico sentir como su pene tallaba mi ano…. De pronto el taxista se detiene, yo ya estaba toda apendejada con ese vaivén, y dice:

-Llegamos, así que acaba ya.

-Claro que si…

Empezó a dar unas embestidas muy rápidas, hizo que me doliera y reaccionara y yo terminase levantándome y gritando.

-Ahhhhh ya! Por favor!!!

El taxista mirando y riendo.

-Jajaja ay niña, pero quien te manda a ser tan putita.

Yo sólo gritaba de dolor.

En eso el chico comenzó a disminuir su velocidad, y sentí un pequeño chorro en mi culo, se estaba viniendo, sacó su pene y aun alcanzó a lanzar chorros en mi espalda y culo….

-Ahhh si, que apretado tienes ese culo nena, mmmhhhh….

Yo ya muy cansada . Solo me tiré al asiento dejando mi culo al aire. Me aventó los billetes a la cara como una vil puta…

-Toma, y gracias por la recomendación señor, quien diría que si fuera toda una sorpresa.

-Para nada niño, mira, toma esta tarjeta, cuando quieras me dices y te la llevo a donde tú quieras jaja.

Yo ya no quise decir nada. Me sentía muy cansada y adolorida, gimnasio y ahora esa cogida. Pero sabía que ahora me tendrían de puta algo que no quiero.

Antes de bajar el chico me dio una fuerte nalgada que me dolió mucho! Pero enseguida se fue, y entonces Don Chuy dijo:

-Jaja estuviste grandiosa, toma tu dinero y descansa un poco que esto aún no acaba.

Yo queriéndome acomodar la ropa y limpiando mi culo de la leche que me habían dejado me quedé paralizada, aun quería el cogerme.

-No! Llévame a mi casa ya!

-Jaja ¿cómo crees? Después de ver esa escena porno con mi puta preferida me quedo muy dura.

Tenía razón su grande pene estaba durísimo, se me antojó tener eso en la boca. No dije más nada cuando me dice:

-Llegamos, otro estacionamiento para coger, pero ahora fuera del coche.

-¿Que? No! Yo no haré eso.

Bajó del taxi y yo no haría nada más. Era dentro pero fuera no. Abrió la puerta, tenía su enorme pene frente a mi cara. Me jaló a él, teniéndome así me calentó, me acerqué y empecé a mamar, y haciendo una paja, estando así me tomó de los brazos y me sacó del auto, me llevó a la parte del cofre, me tiró ahí y dejando mi culo a la vista creí que lo haría también por ahí, yo por dentro gritaba que no, acomodo su pene y de un sólo golpe me la metió, sentía tenerla más adentro que la última vez. Ahí tirada y sin mucho que hacer sólo callaba mis gritos, no podía llamar mucho la atención y él lo disfrutaba demasiado. Entraba y salía, y me dolía. Yo no podía sostenerme más y estaba literalmente tirada sobre el cofre del auto. Cuando me pide que me hinque, volteo y me pide que le haga una paja y de pronto un gran chorro de semen en la cara, me baño en él…. Subimos al auto y sólo dijo:

-Perdón linda, hoy no de duré mucho, será la próxima.

Yo por dentro agradecía eso. Fuimos a casa y me dejó me bañe y caí rendida en mi cama…

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