Mi primera vez en una sauna gay

Este relato trata de como me follaron y abusaron de mí más de 12 tíos en una sauna gay, sin parar de darme, sin parar de llenarme de leche… como fui una puta durante más de 3 horas al servicio de un montón de hombres…

Mi nombre es Adrian, y tengo 22 años. Soy delgadito (55kg), estatura normal (1,74), rubito, guapete…

Nunca había estado con un hombre, sólo con alguna que otra mujer, pero desde hace mucho tenía la fantasí de sentir lo que sentían las actrices porno de las escenas con las que tanto me masturbaba.

Un día entre en internet, y leí que había una sauna gay no muy lejos de donde vivia!

Me duche y me depilé todo el cuerpo (piernas, axilas, genitales, culo, etc.), me vestí con un chandal cómodo, cogí una toalla que metí en una bolsa de deporte, y me encaminé hacia la sauna.

Debo reconocer que cuando llegué a la puerta de la sauna me puse nervioso, el corazón me latía a 100 por hora, pero aun así entre decidido.

Cuando entré habia un recepcionista que me sonrio y me pregunto:

-¿Vas a la sauna?

-Si. Le respondí yo.

Me dijo el precio, pagué y me indicó donde estaban los vestuarios para dejar la ropa y donde estaban las saunas.

Entre al vestuario y ya había dos hombres mayores hablando entre ellos que me quedaron mirando. Yo, muy puta les sonreí y me dispuse a desnudarme.

Recuerdo que me desnudé de forma sensual, pues sabía que me estaban mirando. Me quité la ropa lentamente, dandoles la espalda y agachandome sultilmente para que vieran mi culo en pompa.

Entre a la sauna pasando cerca de estos dos hombres que estaban en la puerta que comunicaba las saunas con el vestuario, y pude ver como ambos me seguian con la mirada mientras yo les sonreia como una colegiala estúpida.

Al cruzar la puerta había un pasillo con varias puertas que conducian a las saunas, y una pequeá ventana redonda muy empañada que permitia ver dentro.

Me asomé en varias y ví a gente ya en plena faena, así que pasé de largo hasta que ví una con seis hombres mayores sentados con sus toallas al rededor de la cintura habland entre ellos. Nervioso pero decididó abrí la puerta y me asomé.

Al abrir todos se quedaron mirandome y no cesaron su conversación.

-Hola, ¿se puede? Pregunté yo.

-Si, si adelante. Respondieron varios de ellos a la vez.

Entre y cerré la puerta.

-Hola, me llamo Adrian. Les dije mientras me tomaba asiento en los bancos de madera que había empotrados en las paredes. Ellos se presentaron y en seguida uno de ellos me preguntó

-¿Que buscas aquí Adrian?

Yo con el corazón a cien por hora le respondí. -Pues he ledio en internet que en esta sauna se reunen machos a los que no les importaría dar placer a una zorrita como yo.

Con una expresión más lasciva me respondió uno de ellos -Yo te daba todo el placer que me pidas cariño.

-mmmm, me encantaría sentir vuestros penes mi boquita y en mi culito. Le respondí yo.

Entonces este hombre, un señor de unos 50 años, calvo, bastante gordo, peludo… se levanto y acercandose a mí se quitó la toalla, dejando al descubierto, la verdad, un pene algo pequeño, de unos 10cm más o menos.

Yo no obstante no lo dude, me la metí en la boca y comencé a chuparsela.

Al metermela en la boca estaba algo flácida, pero pronto se puso muy dura.

Tardaron poco los 2 tíos que tenía a mis lados en comenzar a tocarme. Estos también mayores, de entre 40 y 50 años, me manoseaban con las manos bien abiertas el pecho, la espalda, los hombros…

Mientras chupaba y me tocaban noté que venian los 3 se acercaban hacia mi.

Me pusieron de pie y me quitadon la toalla, dejandome completamente desnudo, salvo por las chanclas de los pies.

Sin saber como estaba rodeado de 6 tios mayores con las pollas fueras, manoseandome, besandome, metiendome los dedos dentro del culo…

Hubo un momento en el que estaba yo depie, con las piernas abiertas y el culo un poco sacado hacia fuera, en cada mano tenía una polla agarrada de los tios que estaban a mis lados, otro tio delante ma agarraba la cara con una mano y la cintura con la otra y me morreaba metiendome la lengua y todas sus babas hasta el fondo, otro me garraba por detras y me metia uno o dos dedos por el culo, y los demás me tocaban por donde podían, pellizcandome los pezones, manoseandome…

Me pusieron de rodillas, me rodeadon con sus pollas y comencé a chupar y a cogerlas con las manos.

Aquello era un descontrol, tenía 6 pollas a mi alrededor, y no daba abastos con todas.

Tras unos minutos chupando y masturbando sus pollas, uno me agarro por atras y me levantó.

Yo no dejaba de chupar las pollas que tenía delante y agarrarlas con la mano.

El que me puso de pie me metió su polla dentro.

Fué muy brusco y reconozco que me dolió.

Soporte un poco el quemazón emitiendo unos gemidos raros medio de placer medio de dolor, cuando a los dos minutos se cambiaron y me empezó a follar otro.

Este se escupió en la polla y la tenía más pequeña, con lo que esta vez me supo a gloría la follada.

Sentía una polla en la boca, que estampaba toda su enorme y peluda barriga en mi cada metiendo toda su polla en la boca, atragantandome un poco, sentia una polla agarrada en cada una de mis mano, sentía varias manos tocandome con lascivia, y senia una polla carnosa entrando y saliendo de mi culo.

Nada que ver con los sonsoladores con los que me solía masturbar.

Fueron rotando e intercambiandose mis agujeros y mis manos. Yo estaba extasiado, super cachondo.

De repente de me di cuenta de que había dos tios más. Estos más jovenes, pero aun así mayores que yo, de unos 30 o 35 años, se arrimaron con las pollas en la mano para ver si caia algo.

Mientras chupaba y me follaban, yo ya lleno de fluidos, saliba, sudor de varios tios encima… uno de los que estaba al principio de 40 y pico y gordito se acerco a mi cara apartando casi al que tenia delante diciendo:

-Abre la boca chabal que me llega ya.

Abrí la boca, chupe su polla hasta que noté algo en mi boca, el tio se estaba corriendo.

Sentía los espasmos de su polla, sentía el líquido caliente y amargo en mi boca… dejé que callera por mi boca resbalando por mi barbilla en lugar de tragarmelo.

Siguieron follandome culo y boca por turnos, y otros dos se fueron corriendo en mi coba. Esta vez yo abrí la boca y ellos se masturbaron a escasos centimetros de mi boca abierta eyaculando todo parte en mi boca y parte en mi cara.

Era impresionante. Tenía el culo tan abierto que ya apenas notaba las pollas entrar y salir. Estaba sudado, lleno de semen por arriba…

Más se fueron corriendo en mi boca. Veía que sólo me estaban rodeando ya los 2 de 30 y un par más de unos 30 o 35 también que no sabía cuando habían entrado.

Uno, con tatuajes y musculado, me agarro del pelo, me empotró contra la pared, y empezó a follarme de forma muy salvaje…

Yo estaba tan cachondo que no hacía más que gemir como una puta poniendo vocecilla de mujer.

Se corrió en mi culo tras embestir y embestir mientras los otros tres miraban y se tocaban a si mismos, y algunos de los mayores ya retirados miraban sentados.

Por fín quedaban sólo 3. Yo estaba disfrutando, pero llebavamos ya un montón de rato y quería correrme y descansar.

Cuando me acerque a ellos y les dí la espalda ofreciendoles el culo, me agarró uno del brazo y dijo a los que estaban descansando y mirando:

-Me lo llevo a la de al lado que tengo unos amigos a los que les gustará, si quereis pasaros.

Yo cansado y flipando a la vez, pues el tio ese me cogió y me llevó sin tan siquiera preguntarme si me parecia bien o quería.

Entramos en la sauna de al lado y había 4 tios de unos 30 o 30 y pocos, musculados, tocándose las pollas uno al otro en dos parejas.

Cuando entramos y me vieron, el que me metió dentro que iva con los otros dos que de la sauna de al lado que aun no se habían corrido, dijo:

-Os traigo una puta.

Los cuatro tios se levantaron, vinieron hacia mi y comenzaron a tocarme.

De nuevo tenía 7 pollas rodeandome.

Estos, algo más brutos que los anteriores, me agarraban del pelo para meterme la polla bien adentro de la garganta y me daban y daban por detrás como si fuese un saco.

Tras empotrarme a cuatro patas y depie, se fueron corriendo en mi culo y en mi cara.

Ya por fín me masturbé de rodillas en el suelo mientras lamia todo el semen de al rededor de mi cara. Me corrí, dije:

-Bufff, ha sido brutal, creo que me voy a los vestuarios a ducharme.

Salí, fuí al vestuario allí donde estaban un par de los tios de 40 años que me habían follado en la primera sauna, se rieron y me dijeron:

-Que bien lo hemos pasado eh.

-Si jeje, ha sido genial. Respondí yo.

Entre en la ducha lleno de semen por todos los datos, por toda la cara, por el pecho y los hombros… el culo super abierto y chorreando semen también… cuando uno de ellos se asomó y me dijo:

-¿Te hace una lluvia para limpiarte todo eso?

Yo sin demasiada gana porque ya me había corrido y quería limpiarme, accedí.

Me arrodillé en las duchas y este y el otro seños entraron con las pollas en la mano y comenzaron a mearme.

Movian sus pollas para que su orina caliente me mojara tanto la cara con el resto del cuerpo, meandome por completo.

Terminaron y por fin me pude duchar.

Al salir varios insistieron el pedirme el teléfono, se lo dí y me marche a casa.

Esta historia es real, me pasó a mí hace un par de meses.

He vuesto en dos ocasiones más a la sauna y piendo volver otras más. Siempre lo paso genial…

Y es curioso, hasta yo reconozco que he perdido la virginidad con hombres de una forma hardores y humillante, y eso me pone a mil.

Ahora ya voy hasta con un plug metido en el culo que tiene un diamante falso al final, desde casa hasta la sauna para lucir mi culete y tenerlo abierto para tanto macho.

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