Mi Primera Vez – Primer Trio

Como le dije anteriormente, con mi primo tuve muchas primera veces. En esta ocasión, les quiero contar como fue la primera vez que fui su esclavo sexual y eso llevo a mi primer trio. Y les quiero aclarar que el trio fue con mi primo y su amigo Miguel.

Todo comenzó una noche en la que estábamos mirando el basquetbol. En esa ocasión jugaban los toros de Chicago contra otro equipo. Mi primo me dijo:

– Te apuesto a que ganan los Toros

– Y que vamos a apostar? – le pregunte

– No sé, que tal tu culo? – me contesto

– Si lo usas cada vez que la tienes parada – le dije

– Que te parece, si yo gano tú vas a ser mi esclavo por todo un día – me dijo

– Que tipo de esclavo? Le pregunte

– Que vas a hacer todo lo que yo diga y como yo lo diga. – me contesto

– Esta bien – le conteste

El partido se puso bueno. Pero al final de la noche, los toros ganaron el juego.

– Bueno pues aquí estoy para lo que quieras – de dije

– No, hoy no – me contesto

– Entonces cuando va a ser? – le pregunte

– Te quiero aquí mañana sábado bien tempranito – me dijo

– Está bien – le conteste

Me fui a mi casa algo preocupado. Que iba a pasar? Que me iba a hacer? Pero al final me tranquilice, que me podía hacer que no me había hecho ya? Ya me había cogido de todas formas posibles. En fin, iba a ser una experiencia nueva. A la mañana siguiente me levante temprano y me fui a su casa. Al entrar a su casa me dijo:

– Metete a la recamara y cámbiate

– Que me voy a poner? – le pregunte

– Lo que está sobre la cama – me contesto

Para mi gran sorpresa, en la cama estaba la ropa de mi prima. Él había escogido una minifalda negra, un sostén y una tanguita (hilo dental) color rojo, una blusita blanca, y unos zapatos de tacón. Primero me desvestí y puse mi ropa en orden. Luego me puse la tanguita. No sé ni para qué sirve, no cubre nada y son algo incomodas. Luego me puse el sostén. No sé ni para que, ni chiches tengo. Pero bueno, tenía que obedecer a mi primo. Luego me puse la faldita, estaba tan cortita que si me agachaba un poco se podían ver mis nalgas. Luego me puse la blusita. Solo abotone1 botón, los que están justo en el pecho. Y con el resto le hice un nudo. Y para finalizar me puse los tacones. Me mire en el espejo y no lo podía creer. Estaba completamente transformado. En eso salí de la recamara y fui recibido por mi primo

– Porque te tardaste tanto? – me pregunto

– Es que yo…. – trate de decir

– Cállate que no te he dado permiso de hablar – me dijo

– Solo asenté la cabeza

– Híncate ya – me ordeno

Al hincarme el me metió toda la verga en la boca. Esta vez era diferente. Ahora lo estaba haciendo todo con fuerza. Así me cogió por la boca por unos momentos. Luego me separo y me dijo:

– Tú no sabes lo que haces pero yo te voy a enseñar. Vas a ver que de aquí vas a salir siendo un buen esclavo sexual.

– Una vez más yo solo baje la mirada y no dije nada

– Qué esperas? – me pregunto el aun con su verga frente a mi

– Trate de meterme la verga a la boca pero solo me empujo

– Tú no sabes hacer eso, mejor prepárame algo para almorzar – me dijo al mismo tiempo que se guardaba su verga

Entonces por fin comprendí el papel de esclavo. Tenía que hacer todo lo que él quería cuando él quería. Me levante y me fui a la cocina. Ahí me puse a preparar el almuerzo para él. Cuando termine de preparar el desayuno lo serví en la mesa y le dije

– Ya está el desayuno

– Voltéate – me dijo

– Si – le conteste al mismo momento que me dé la vuelta

– Cada vez que te refieras a mí, me debes de decir AMO – me dijo al mismo tiempo que me dio una fuerte nalgada.

– Si Amo – conteste

– Así me gusta – me contesto

– Ahora metete debajo de la mesa, quiero que me la chupes mientras yo como – me dijo

– Como ordene mi amo – le respondí y me metí debajo de la mesa.

Cuando me metí debajo de la mesa, ahí espere a que se sentara. Una vez que se sentó, abrió las piernas y esa fue mi orden para empezar a chupar. No sé cuánto estuve debajo de la mesa. Solo sé que fue un largo tiempo. Esta vez, no era a mi primo al que se la estaba chupando, era mi amo. Con mi primo no batallaba para que se viniera pero ese día no pude hacer que se viniera con la boca. Después de un buen rato, simplemente se paró y me dejo ahí debajo de la mesa. Cuando salí me dijo

– Limpia la mesa

– Si Amo – conteste

Levante los platos y traje un trapo para limpiar bien la mesa. Al estarla limpiando, el simplemente se acercó por atrás de mí. Me empujo contra la mesa dejando completamente empinado. Hiso la tanga para un lado y me la metió de un solo golpe. Esta vez me dolió mucho. No lo esperaba así.

– Hay me duele mucho – le dije

– Cállate – me contesto

– Amo por favor me duele mucho – le volví a suplicar

– Que te cayes – me dijo al mismo tiempo que me saco la verga y me dio una fuerte nalgada

– Si Amo – le conteste comprendiendo que la había sacado para que se pasara un poco el dolor.

Luego me la metió otra vez de igual manera. Pero para ese entonces mi culo ya se había acostumbrado. Ahora si le guante la cogida. Me estaba sometiendo en la mesa donde el acababa de comer. Y así me agarro hasta que se vino. Fue una cogida fuerte pero rica. Después de la cogida, limpie bien la mesa. Por el resto del día, yo hacia todo lo que él me decía. Por lo general nos pasamos el día mirando televisión. Eso sí, yo sentado a sus pies. Como unas 2 horas después de la cogida tocaron a la puerta. Yo salí corriendo a la recamara y me cambie. Cuando me regrese, me di cuenta que era Miguel.

– Que haces – me dijo mi primo

– Nada, porque? – le pregunte

– Porque te cambiaste – me pregunto

– Es que yo crei – trate de contestar

– Nada ve a cambiarte – me ordeno

Mientras me cambiaba, los escuchaba platicar en la sala. Cuando termine de cambiarme salí de la recamara.

– Y eso porque? – Pregunto Miguel

– Es que perdí una apuesta – le conteste

– Y porque esa ropa? – pregunto

– Es que el que perdiera iba a ser el esclavo del otro – contesto mi primo

– Y por eso lo vestiste así? – pregunto miguel

– Si a mí me gusta que mis esclavos se miren sexy – dijo mi primo

– Jajajajaja – se rieron los 2

Después de eso continuamos como antes. Ellos sentados en los sillones y yo en el suelo junto a mi primo. Miguel estuvo ahí más o menos una hora. Había ido para preguntarle a mi primo si lo podía levantar esa noche del trabajo. Durante esa hora, mi primo me daba órdenes como, levanta el papel debajo de la tele. Tráeme un refresco del refrigerador, pero de las de abajo. Más que nada, el quería demostrar que me tenía bajo su control, y aparte para enseñar mis nalgas. Después de que Miguel se fue, todo volvió a la normalidad. Mi primo me empezó a tratar mejor, como todos los días y no como un esclavo. Claro que si me hiso hacer cosas algo degradantes. Como chupársela cuando él quisiera. Que se la chupara mientras el dormía. Pero la las degradante fue cuando me pidió que le agarrara la verga mientras él hacía del baño. Ya en la tarde me cambie la ropa y nos fuimos a mi casa. Después de la cena, mi primo me dice que si voy con él para ir a levantar a Miguel y yo accedí. Al llegar a la tienda yo me cruce al asiento de atrás y Miguel se puso en el asiento de enfrente. Con el ruido de la música no sabía de qué hablaban. Solo sé que estaban platicando y se reían. También me di cuenta que mi primo tomo un camino diferente. En eso, Miguel se cruza para el asiento de atrás conmigo

– Que haces? – le pregunte

– Nada, solo quiero platicar contigo – me contesto

– De qué? Le pregunte

– No sé – me contesto al mismo tiempo que puso su mano en mi pierna y la acariciaba.

– Que estás haciendo? – le volví a preguntar

– Es que hoy te me antojaste – me contesto

– Y eso a mí que – le dije

– Que te la voy a meter – me dijo

– Estás loco – le conteste

– Si no te dejas por las buenas, le voy a decir a todos como te encontré en la casa de tu primo

– Pero eso fue solo una apuesta – de dije

– Y quien te va a creer? – me contesto

– Pero es que yo no – trate de decirle

– Nada, te voy a meter esto – me dijo al mismo tiempo que se sacó la verga

– Ppppero – trate nueva mente de decirle sin poder quitar la vista de su verga. Era más larga que la de mi primo y se me antojo

– Ándale, ponte – me dijo

– Así? – Me puse en posición fetal después de bajarme los pantalones

Esa posición estaba especial para que me la metiera toda. Y la verdad es que si se me antojo esa verga desde el principio. Pero tenía que demostrar lo contrario. Me puso la verga en la entrada del culo y la empezó a meter. Yo hice todo lo posible para apretar el culo lo más que pude. Y al mismo tiempo, hacía gestos de dolor y me quejaba. Al fin pudo meter toda la cabecita. Y la verdad es que yo la quería toda. Pero como me estaba quejando mucho, el decidió sacármela.

– Que paso? – le pregunto mi primo

– Nada, es que no lo quiero lastimar, me da lástima – contesto Miguel

– No lo lastimas, cógetelo bien – le dijo mi primo

– Nombre, no lo quiero lastimar – volvió a contestar Miguel

– Esclavo, métetela toda y no te quejes – me ordeno mi primo

– Si amo – conteste

En ese momento Miguel se sentó bien y dejo su verga apuntando al techo. Me subí arriba de él, apunte su verga hacia mi culo, y me la empecé a meter poco a poco. No pare hasta sentir toda su verga dentro de mí. Luego me empecé a subir y a bajar. Me empecé a coger yo solito. Pude ver que mi primo se paró en un lugar solitario y se bajó del carro. El abrió la puerta y yo me saque la verga del culo y me puse en 4 invitando a Miguel a metérmela. Miguel me la metió al mismo tiempo que mi primo se sacaba la verga de su pantalón ofreciéndomela para que yo se la chupara. Y no tuvo que decirme nada. Yo solito se la empecé a chupar.

– Que rico coge tu primo – dijo Miguel

– Yo sé que sí, y la chupa mejor – contesto mi primo

– Se mira que lo estas disfrutando – contesto Miguel

– Tú también lo estas disfrutando – le dijo mi primo

Así estuvieron platicando mientras me cogían por mi boca y mi culo. Después de unos minutos, sentí como Miguel me la metía hasta el fondo y se empezó a venir dentro de mí. Mi primo hiso lo mismo pero dentro de mi boca. Fue una experiencia genial. Por primera vez me cogieron 2 hombres al mismo tiempo. Después de eso, nos pusimos a platicar los 3. Miguel tenía muchas preguntas y nosotros le contestamos todas las preguntas. Al principio él pensó que éramos versátiles, luego le dijimos que yo siempre he sido pasivo y mi primo el activo. Y fueron preguntas por ese estilo. Durante el camino a su casa, Miguel quiso coger una vez más, y yo pues me tuve que sacrificar a recibir esa rica verga en mi culo. Invitamos a Miguel a coger muchas veces. Incluso fuimos a su trabajo donde también cogimos ahí.

Leave a Reply

*