Mi último al previo reyes

Me considero joven a pesar de mi edad (40 años), muchos me dicen que aparento menos… cosa que agradezco, pero bien sé que es más por agradar y conseguir sus deseos. Es algo que llevamos dentro, cuando estamos en pleno fregado y a la persona con quien estamos en ese momento le decimos lindezas, no me digáis que es porque lo sentimos… cuando en verdad deseamos otra cosa.

Para ser sincero me considero hetero… aunque tenga una debilidad, se que digo que soy bisexual pero la verdad es que no, pues para decirlo hay que sentirlo y en el fondo… no me lo creo ni yo. Bisexual sería si me gustaran los dos sexos algo que en verdad no es, pues de mí propio sexo solo me atraen los hombres maduros, aquellos que rondan los cincuenta y cinco años en adelante, me atrae el morbo… como a todos. Quizás todo se deba a mi temprana curiosidad por el sexo, curiosidad que me pico sin importarme en ese momento quien fuera, pues solo buscaba la satisfacción y el placer, placer que sentí de la mano de un maduro y la satisfacción llevada de la mano del morbo.

Dicho esto comenzare, mirad el pasado domingo cuatro de enero del dos mil dieciséis (04/01/2016), me escape con la típica escusa de ir a comprar algunos regalos de reyes que aun me faltaban, bueno en verdad es cierto al menos en parte. Pues cuando ya venía de vuelta, lugar que obviamente nos os voy a decir, más porque ya hay algunos atando cabos sobre mi y procedencia. Bueno sigo, conducía por la Avda. de Carlos III hasta la glorieta que da acceso a la explanada del “Charco de la Pava”, dándome cuenta por la cantidad de personas saliendo de esta zona que estaba puesto el mercadillo en el “Charco de la Pava”.

Por lo que continúe por la Avda. de Carlos III hasta tomar la prolongación de la carretera de la Ronda Norte hasta la rotonda de RTVA, cuyas salidas accedes a este lugar y al Parque del Alamillo, sí continuas das al aeropuerto y la tercera salida, accedes a la parte trasera de los aparcamientos del Estadio Olímpico.

Tras tomar esta salida y continuar hasta que esta se bifurca en dos, dos son las carreteras a tomar. Si tomas la de la derecha continua por la carretera paralela al río, carretera que en su día accedías a la zona denominada “la Raya”, pero que a día de hoy debes de dejar tu coche fuera y acceder a pie, cosa que aunque no me agrade a veces accedo.

Pero yo tome la carretera de la izquierda, carretera que se divide en tres a su vez. Tomando la de la izquierda pues la del medio es aquella que va paralela a la vía del tren y la de la derecha paralela a la carretera que a su vez es paralela al rio. Bueno tras tomar esta salida cuya desembocadura da a una explanada, explanada que es flanqueada por montículos de arena por un lado. Montículos que da a la valla que separa la vía del tren con el resto, pero que entre esta y el montículo de arena hay espacio suficiente como para poder acceder con comedida en tu coche. Acceder a la zona arbolada y de matorrales, zona donde la gran cantidad de maleza nos da comodidad para muchas cosas, cosas siempre y cuando no hayan podado, cegado y retirado los escombros.

Bueno tras rodear esta y ver la gran afluencia que había, me detuve junto a la línea de arboles que separa las carreteras. Me quede en el interior de mi coche, sorprendido por el movimiento de coches entrar y salir. Llegándome a fijar en un grupo de cuatro hombres, situados junto a una hilera de arboles que hay en medio de la explanada. Donde sus coches forman una U y ellos se encuentran en un lado, observo a estos dándome cuenta que es un grupo apetitoso. Pero solo tres de ellos son de mis preferencias, mientras el cuarto lo tengo que despreciar al ser un cuarentón, siendo precisamente este último por el cual no me acabe por acercar.

También me fije en dos vehículos de igual color (rojo) que no dejaban de dar vueltas, cuyos ocupantes eran pareja formada por chico y chica, piensas que deben de estar haciendo prácticas ya sea mujer o esposa, vehículos que os lo hare reconocer por fabricante, pues mientras uno era un Renault Clío… el otro era un Citroën Picasso. Y que más tarde supe que buscaban al menos uno de ellos, pero eso no os lo hare saber ahora… quizás mas adelante.

Bueno como yo buscaba una polla o varias que me pudiera satisfacer, me quede dentro de mi vehículo a la espera que se me acercaran. Cosa que así fue y no más de minutos, acabo por acercarse primero un cincuentón y este me pregunto…

“Busco follar y tu”, dijo.

“No, yo soy pasivo”, conteste.

“Coño… otro maricon, vaya mierda de día”, suelta.

Contestación que me deja perplejo, pues pienso que eso me hace menos hombre que antes, cuando precisamente él buscaba un activo que le follara y el saber que soy de igual índole me hace ser menos que él. Joder es bastante fuerte.

Bueno tras marcharse este y no más de cinco minutos, acabo por acercarse otro una vez detuvo su coche detrás del mío. Dirigiéndose hacia mi puerta, un saludo y una sonrisa picarona fue la presentación de este hombre canoso de unos sesenta y pocos. Comenzó a darme conversación e introdujo su mano por mi ventanilla, acariciándome el pecho primero e ir bajando hacia mi entre pierna… mmm!!!. Diciéndome…

“Te gusta chupar”, pregunto.

“Si”, conteste.

Al tiempo que abría la puerta la puerta de mi coche y me giraba hacia él. Comenzó a besar mi cuello mientras sus manos tiraba de mi suéter y camisa hacia arriba, yo magreaba su miembro sobre el pantalón, tras introducir sus manos por debajo de mi camisa comenzó a acariciarme la espalda primero, continuando minutos después en acariciar mis nalgas una vez introdujo sus manos por dentro de mi pantalón… ooohhh!!!.

Baje su cremallera e introduje mi mano dentro sacándosela al poco, mientras él se subía su camisa al tiempo que me rodeaba con su brazo, mostrándome ese amor al apretar mi nuca hacia su pecho… uuummm!!!. Chupe su pecho, lamí con desesperación su pezón al tiempo que aceleraba mis movimientos, soltándome este…

“Chúpamela, venga nena… hazlo”, soltó.

Salí de mi coche y me puse en cuclillas al tiempo que se la agarre, pajee y fui acercando mi rostro a su glande, separe mis labios y di un primer “muerdo”. Cosa que este se estremeció, soltándome…

“Joder que bien lo haces, no pares que me gusta… uuummm!!!”, dijo.

Acariciaba mi nuca al tiempo que me la oprimía hacia él, daba la sensación que no pretendía que me separara y menos me detuviera. Pero fue la presencia de un chico el que me hizo detener, tras detenerme y erguirme, este me suelta…

“No pares ahora, no vez que todos los que estamos aquí vamos a lo mismo, déjale participar… veras como lo pasamos bien”, soltó.

Tras marcharse este, yo me puse a lo mío y en no más de minutos, fuimos nuevamente interrumpidos siendo en esta ocasión por un chico de origen rumano. Soltándome este…

“No… ahora no, déjalo… no vez que todos los que estamos aquí venimos a lo mismo”, soltó.

Pero no fue la única vez que nos interrumpieron, pues hasta en dos ocasiones estos chicos aparecieron, mientras uno nos hizo saber que deseaba unirse y de paso hiciéramos un trió. El otro deseaba entrar, pero eso sí… cobrando, no siendo de mis gusto ninguno de ellos como he dicho, no solo por su juventud… obviamente de ambos, sino también por la procedencia del segundo… “rumano”.

Cuando amenace en irme, este me sugirió otro lugar no siendo este, otro lugar que la zona de los cañizos… cañizos que están situados en la entrada de la “Raya”, zona que accedes bajando la loma y te adentras en un laberinto de caminos, caminos que accedes al interior de los cañizos, donde se encuentran espacios donde poder dar rienda suelta a la pasión… mmm!!!.

Lugar que no solo pudimos cobijarnos del “chiribiri” o lo que es lo mismo esa tímida lluvia, sino también de mirones y curiosos. Donde este entre caricias y magreos logro desprenderme de algunas de mi ropas superiores… camisa, suéter y dejarme con tan solo el chaquetón… mmm!!!. Tras quitarme el cinturón, bajo mis pantalones, continúo con mis calzoncillos hasta dejármelos en los tobillos, soltándome…

“No tienes sitio donde podamos ir, hoy de aquí no te escapas, pero quizás otro día podíamos quedar y poderlo hacer bien”, suelta.

“Joder… menudo culito tienes, me lo voy a comer y luego te follare, como me gustaría estar en una cama y hacerlo bien”, vuelve a soltar.

Mostrándome que no solo doy yo placer sino hasta él, pues tras arrodillarse… hincando sus rodillas sobre los cartones, tomo mi miembro y fue introduciéndoselo dentro de su boca, haciéndome disfrutar de su lengua en mí glande, para ir tragándosela por completo mientras me introducía sus dedos dentro de mi orificio anal… ooohhhh!!!.

Mientras me estaba proporcionando una enorme satisfacción, abrí los ojos… ojos que llevados por el placer cerré, descubriendo allí de pie a la entrada un hombre maduro. Un hombre de apenas cabellos y aquellos que aun mantenía los tenia de color blanco, alto, grueso y con ojos de devorarme, hombre. Este lo miraba mientras permanecía callado, me magreaba el culo con traro gesto de invitación… uuummm!!!, este mirón miraba y callaba mientras se magreaba ese bulto oculto por sus pantalones. Soltándome…

“Mira puta como te mira, te mira con ojos de deseos, quieres que lo eche”, dice.

“No, déjalo”, respondo.

Volviéndosela a introducir dentro de su boca, no sin antes soltarme…

“Antes voy a disfrutar de tu polla y hacerte disfrutar como hombre”, dice.

Sacaba mi polla de su boca y comenzaba a lamer mi glande… aaahhhh!!!, mientras magreaba mis testículos con una de sus manos… uuummm!!!, y con la otra continuaba penetrando mi orificio anal… uuummm!!!.

“Disfruta puta que luego me tocara a mí, deseo ponerte a cuatro patas mirando pa España”, soltaba.

Avisé de mi pronta venida… pronta, quizás porque llevaba horas masturbándome… mmm!!!. Soltándome este nuevamente…

“Córrete puta… que deseo tu leche para lubricar tu coñito, deseo metértela hasta los cojones y vaciarme por completo en tu chocho”, suelta.

“Pero antes de follarte… Puta, me la vas a comer un poco”, soltó.

Comencé a sentir como me venía, avisando a este de mi orgasmo…

“Ya… ya, aaahhh!!!… uuummm!!!”, solté.

Uuummm!!!… uuufff!!!… ooohhh!!!”, gemí.

El viejo no solo se había sacado mi polla de su boca, sino que echo mi tronco hacia atrás a modo de que mi glande escupiera mis chorros, mirando hacia mis nalgas… uuummm!!!. Ayudado eso sí por este mismo a que mi orgasmo bañara mis glúteos, ayudado con sus dedos a introducirlos en mi coñito, como bien decía el… ooohhh!!!. Pude llegar a sentir como me introducía hasta tres de sus dedos, sacándolos para volverlos a meter una vez tras otra entre jadeos míos, mientras el primer nos miraba ya con su miembro fuera de su pantalón… mmm!!!, miembro que era muy y fino… uno de esos muy bueno para hacer una mamada profunda y aun mas una penetración. Lo digo en comparación con la del viejo, pues este la tiene normal pero cabezona.

Se levanto e intento besarme… boca que rehuí, comenzando este a introducirme dos de sus dedos dentro de mi boca, haciéndome probar mis propios jugos, haciéndome saborear mi semen… ooohhh!!!. Mientras besaba mi cuello, hombro y finalmente pecho… eso sin dejar de follar mi culo con sus dedos, pille a este hacer señas al mirón a modo de que se nos uniera. Mirón que no tardo ni un par de segundos en unirse, sintiendo ahora sus manos acariciar mi pecho y espalda… mmm!!!. Soltándome el sesentón…

“Tienes preservativo”, pregunto.

No hizo falta contestarle, me basto con agacharme y sacarlo del interior del bolsillo de mi pantalón. Tras dárselo, este rompió el envoltorio al tiempo que el mirón se arrodillaba, pensé que este habría pensado que la penetración era para él. Pensamiento erróneo que me saco, pues tras tomar mi miembro con su mano y comenzar a pajearmela, inclino su cabeza hasta que su boca topo con mi miembro. Comenzó por lamer mi glande y seguidamente se la trago, soltando por mi parte un sonido de satisfacción…

“Ooohhh!!!… uuummm!!!”, solté al tiempo que apoye mis manos en sus cabellos.

Momento en que el sesentón se puso detrás de mí, puso su mano derecha sobre mi espalda… presionando a modo de hacerme entender que debía de inclinarme hacia delante. Cosa que hice al tiempo que sentí su glande entre mis glúteos, restregó esta por mis nalgas de arriba hacia abajo y presión sobre mi orificio anal… uuummm!!!. Sintiéndola entrar… ooohhh!!!, notar su grueso glande introducirse al tiempo que colocaba sus manos en mis caderas, sentir una a cada lado al tiempo que este me la introducía por completo. Resople…

“Uuuffff!!!… uuummm!!!”, solté.

Comenzando a bombear… aaahhhh!!!, quedándose dentro de mí unos segundos parado, segundos que me parecieron horas mientras me la chupaban… ooohhh!!!. Tras retirar su mano izquierda de mi cadera… la poso en mi hombro, retirando seguidamente su mano derecha y posarla sobre mi pecho. Comenzando a moverse muy lentamente a modo de que sintiera su grueso glande, mientras me soltaba obscenidades y preguntas sobre mi esposa… aaahhhh!!!.

“Como esta tu mujer, esta buena o no”, pregunta.

“Ooohhh!!!, no está mal… gordita pero nada mal”, respondo.

“Te gustaría que me la follara”, pregunta.

“Sí… si, uuummm!!!”, contesto.

“Tú crees que le gustaría que otro hombre le folle”, pregunta.

“Uuummm!!!. Sí… ooohhh!!!, lo desea. Cuando follamos se lo dejo caer y ella entre gemidos se apunta, cosa que deseo verla follar con otro hombre o hombres”, contesto.

“Que quieres ser cornudo… puta. Invítame a tu casa, me follare a tu mujer en tu cama y correré dentro, te gustaría”, pregunta.

“Siiii… aaahhh!!!. Pero mejor hacemos un trió, tu le rompes el coño mientras yo le follo por el culo, que te parece”, propongo.

“Tu… ponte un preservativo que vas a ocupar mi lugar, ya que deseo venirme en su boca”, suelta al mirón.

El segundo me pregunto…

“Tienes otro preservativo”, dijo.

Agachándome un poco más con la intención de coger del interior de mi pantalón otro, sentí como su polla aunque pequeña en comparación a la del mirón, se introducía un poco mas… aaahhh!!!.

Tras sacar la polla de mi boca… polla que me trague hasta sentir su glande traspasar mis amígdalas, proporcionándole al mirón un gran placer. Este rompió el envoltorio y se puso el preservativo, desapareciendo de mi vista y que pensé que estaría detrás de mí, minutos después notas como el viejo saca su polla de mi coñito y tras quitarse el preservativo sucio, acaba por introducirme su polla dentro de mi boca… descargando a los pocos segundos… uuummm!!!.

Sintiendo como esa polla se introduce en mi interior y por su forma… mmm!!!, sentirla muy dentro de mí… tanto que siento con gran placer como golpea mi próstata… aaahhh!!!. Aun recuerdo como me tuve que tragar la leche del primero, pues me obligo a ello, me obligo pues coloco sus manos en mi nuca para evitar que la apartara, fuerza que hiciera al venirse y que no las apartó hasta vaciarse. Acabando por escupir lo poco que aun quedaba en mi boca, sintiendo su agrio sabor. Soltándome este…

“Tienes más preservativos”, dijo.

“No tengo más”, respondo.

En mi posición que estaba, podía ver perfectamente sí alguien aparecía tras de mí, cosa que paso. Pues pude ver las piernas de otra persona caminando hasta detenerse junto al mirón, pensaba que por su tipo de pantalón y calzado debía de ser un maduro o un viejo. Mientras me acariciaban uno… otro pellizcaba mis pezones, sin dejar de hablar el primero…

“O sea que si quiero follarte de nuevo o si otro desea follarte, tendría que ser a pelo… No!!!”, suelta.

“Sí, pero corriéndose fuera… mejor”, contesto.

“Tú eres muy puta y te gustan que te follen a pelo, te gustaría que te preñaran… seguro, verdad”, suelta.

Obviamente calle… no le conteste, me quede disfrutando de las penetraciones que me estaba dando el mirón, estaba disfrutando de la follada que me estaba proporcionando. Adivinando que pronto se vendría pues comenzó a acelerar, tenía convulsiones y se estremecía, viniéndose dentro de mí mientras suspiraba, pues gracias al preservativo le dio esa confianza.

Cuando note como sacaba su flácido miembro de mi orificio anal, observo desde mi posición como el mirón retrocede un par de pasos hacia atrás y hacia la izquierda. Ocupando su lugar este último, ignoraba como sería… estaba excitado por ese desconocido, pues ni tan siquiera le había comido la polla. Pero cuando note sus ásperas manos en mis nalgas, pude constatar que era un maduro… mmm!!!.

Acto seguido sentí como colocaba entre mis glúteos su grueso tronco, separo mis glúteos al tiempo que colocaba su glande en mi orificio anal… mmm!!!. Y de un solo empuje me introdujo la mitad… aaahhh!!!, sintiendo muchísimo dolor… dolor que hasta ese momento no había sentido.

“Uuuffff!!!… ooohhh!!!, despacio por favor… despacio”, pedí.

“Tu puta calla… que te voy a romper el culo”, suelta.

En su segundo embiste pude sentir lo larga que era… sintiendo como me desgarraba por dentro, teniendo que dirigir mis manos a mis nalgas y separar mis glúteos, como modo de poder aguantar sus brutales embistes… aaahhh!!!. Pensaba…

“Como era posible que el tercero me doliera tanto, lógicamente por el tamaño y el grosor. El primero era mediana y gruesa al menos su glande, el segundo era larga y fina y este… ooohhh!!!, era gruesa y larga”.

Pero ya no era solo por las embestidas tan brutales que estaba sufriendo, sino por sus modales y comportamiento, pues comenzó a golpear mis nalgas con la palma de sus manos… a abofetearlas… uuummm!!!, y en otras ocasiones en pellizcar con fuerza mis pezones, acabando por sujetar mis muñecas a la espalda y humillarme. Sentí su glande golpear muy dentro de mí, mientras me soltaba…

“Te voy a romper el culo puta”.

“Te voy a dejar ese coñito que tienes… bien abierto”.

En cada una de sus brutales embestidas, sentí como me metía la polla hasta los huevos, sintiendo estos estrujarse contra mis glúteos… ooohhh!!!, siguiendo este insultar…

“Gime, como la perra y puta que eres”.

“Te voy a preñar”.

Su polla se sentía perfectamente bien… quizás por estar sodomizándome a pelo, penetraciones muy profundas y duras, embestidas que fueron a su fin sin avisarme. Sintiendo como me llenaba de leche… ooohhh!!!, viniéndose dentro y no detenerse, penetrándome durante unos minutos a pesar de haberse corrido. Haciéndome recordar a mi viejo amigo Manuel, ese amigo que era mecánico y que tantas veces me penetraba mientras hablaba en italiano, ese amigo que tanto añoro por sus enseñanzas.

Cuando acabamos y me levante, descubrí que había dos más mirando y el viejo quiso invitarlos a la fiesta, cosa que yo me negué. Pues no estaba para más, había cogido algo de frio… obviamente por el tiempo, ya que no acompaño para nada. Estaba ya con dolor de garganta y no solo por comer pollas, sino por estar casi desnudo. Antes de marcharnos el segundo o sea el mirón, me soltó…

“Tengo una caravana, sí quieres quedamos otro día y podemos hacerlo mucho mejor”, soltó.

“Por mi perfecto, podemos hacer un trió y compartamos a esta puta”, soltó el tercero.

Este creyó que el mirón se lo dijo a él, sin pensar que el ofrecimiento iba por mí, pero como sonaba bien solo solté…

“Vale, pues quedamos para otro día los tres, pero ojo… traeros preservativos si deseáis follar”, dije.

Cuando acabamos, estos dos se esperaron a que yo me acabara de vestirme, sugiriéndome el tercero que viniera con un tanga negro puesto, mientras continuaba mirándonos los otros dos mirones, cuyas pollas en mano pedían a “gritos” una satisfacción, satisfacción que no deseaba dar.

Bueno os dejo hasta pronto, ya me contáis que os aparecido y deciros que me hagáis saber si me he olvidado algo, desearía que me hagáis saber que deseáis que os pudiera hacer o saber que me haríais vosotros a mí. Como suelo decir… me da igual donde disfrutemos, mientras que mientras gocemos ambos, pues para el momento que lo hacemos el lugar es lo de menos, ya que busco encuentros esporádicos a conveniencia. Debo rectificar en eso que tanto comulgo, sobre que… “No hay maduro que deseen ser mamados y follarse un buen culo”, ya que no solo hay maduros sino también jóvenes aunque estos no sean de mis preferencias.

Espero que os haya gustado tanto como me gusto a mí… obviamente habréis notado que soy bisexual, pasivo y algo sumiso, siendo mis preferencia hombre maduros. Os dejo y espero que no seáis muy crueles conmigo, aunque sea algo sumiso y me deje hacer, como una buena putita que dicen que soy, mi email es Jhosua 1970 @ gmail . com, hasta pronto.

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