Mi vecina Claudia: Primera parte

Eduardo como todas las mañanas se encuentra en frente de la ventana viendo como su vecina Claudia se pasea desnuda por su casa como todas las mañanas desde hace 5 años, dejadme que os explique, Eduardo es un chico soltero de 30 años, 1’80, soltero, moreno y atletico cada mañana a las 8 en punto sale a correr, cuando vuelve a casa prepara el desayuno y se sienta mirando a la ventana donde ve a su vecina Claudia una chica de 1’65, pelirroja de pechos voluptuosos que hacen juego con su culo, tiene 19 años soltera, siempre pasea por casa solo con un pequeño tanga que se desvanece entre sus prodigiosas nalgas y un brasier rojo a juego con el tanga.

Un día Claudia se da cuenta de que Eduardo la mira, aprovecha la situación y lo provoca tocandose los pechos, guiñandole el ojo mientras pasa su lengua por sus carnosos y provocadores labios. Eduardo se para delante de la ventana con tan sólo un boxer ajustado azul en el cual se marca su gran polla, hace como si no estuviese tentado con la taza de café en mano sigue viendola, ella al ver que no reacciona baja una de sus manos acariciando cada centimetro de piel, mete la mano en la tanga retira hacía un lado dejando a la vista su depilado coño moja dos dedos y vuelve a llegar su mano al coño se empieza a rozar el clitoris primero lento y cada vez más rápido cuando ya está mojada sintiendo que se va a venir en un gran orgasmo delante de Eduardo lleva su mano de nuevo a la boca, saborea sus jugos y agarra una silla cercana a ella se sienta se abre de piernas dejando a la vista de nuevo su coño mojado, Eduardo se pasa la mano por la polla ya notablemente erecta deja el café en la mesa y se baja los boxers dejando ver una polla de 16 centimetros de largo y 14 centimetros de grosor, Claudia viendo semejante polla no se contiene metiendose los dedos hasta llegar al orgasmo. Sin decir palabra Claudia lanza un beso a Eduardo pero antes de irse se gira dejandole ver su culo. Al día siguiente Eduardo sigue su rutina se va a correr, regresa a casa, hace su desayuno y como cada día puntual se sienta delante de la ventana pero esta vez Claudia no aparece por la casa, en ese mismo momento suena el timbre, Eduardo va hacia la puerta y la abre, se sorprende al ver a Claudia delante de él con tan solo un albornoz rosa que le tapa lo justo dejando ver sus piernas. Sorprendido la deja pasar con una sonrisa mientras piensa “Está es mi oportunidad”, Claudia se dirige hacia la cocina se sienta en la silla donde anteriormente estaba Eduardo cruza las piernas y le pregunta.

-Desde cuando me miras?

Eduardo sin saber que contestar, mira fijamente a Claudia de arriba a abajo.

-Desde hace 5 años, cuando te vi por primera vez por la ventana…

Claudia sonrie, se levanta camina hacia él sin dudarlo decidida a acabar lo de ayer pasa sus manos por los brazos de Eduardo acariciandole el pecho finalmente llegando al cuello donde se agarra como una enamorada preparandose a dar un beso que puede llegar a convertirse en algo más que un simple beso…

Este relato solo es el principio si quieren ver más dejenme sus opiniones, criticas constructivas y valoraciones, también pueden contactarme mediante correo donde respondere preguntas y peticiones de los siguientes relatos que haré en un futuro

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