Miriam. La chica que más me ponía en clase.

Esta es la historia de cuando yo tenía 18 años y por aquel entonces cursaba 2º de Bachillerato. Os escribo esta historia porque fue aproximadamente en estas fechas, ya cerca de las navidades, cuando sucedió. Habíamos terminado la primera evaluación del curso y nos quedaban apenas unos días para que nos dieran las vacaciones de Navidad. Mis compañeros de clase habíamos pensado organizar una cena para el fin de semana, en la que vendrían también los profesores y tutores nuestros. Yo por aquel entonces era el delegado de clase, ya que para muchos, era el chico que reunía las condiciones ideales para serlo (educación, sensatez, facilidad de palabra, liderazgo, etc…)

Acordamos el sitio (sería en una sala de fiestas donde daban comidas) y escogimos como día un sábado a la noche.

Llegó el día y ya estando unos cuantos de nosotros en el local, poco a poco fueron apareciendo el resto de mis compañeros y profesores. He de decir que en mi clase había un poco más de chicas que de chicos, y que de todas ellas, había una chica que siempre me había llamado la atención.

Se llamaba Miriam y de todas mis compañeras sin duda la que más destacaba era ella. Era una niña muy guapa y solía caer muy bien a todo el mundo. Bastante buena estudiante, simpática, amable y en ocasiones, algo traviesa. Lo que más nos sorprendía a todo el mundo es que no tenía novio, o por lo menos ninguna relación con ningún chico que nosotros supiésemos. Durante la cena, entre bromas, risas, chistes y demás camaradería, me estuve fijando especialmente en ella y en su grupito de amigas. No podía evitar fijarme en su preciosa sonrisa y en la simpatía que desprendía con cada gesto, con cada palabra….

Fue pasando la noche y mis ganas por hablar con ella o decirle algo fue aumentando… Aunque éramos compañeros de clase, apenas habíamos intercambiado palabras durante el comienzo del curso. Reuní el suficiente valor y me acerqué a ella para hablarle. Me miró y me sonrió mientras me decía:

– Hola David, ¿Qué te está pareciendo la fiesta? Yo me lo estoy pasando muy bien…

Me sonrojé un poco al mirarla a la cara… diosss era tan hermosa y estaba tan buena….

– Estoo.. Hola que tal Miriam… Pues sí, la verdad es que está muy bien.. Me estoy riendo mucho con Don Adolfo que va como una cuba ahora mismo XDD.

– Jajaja ya me fijé, la verdad es que no pensé que los profesores fueran a pillarse una buena esta noche jeje.

Al hablar con ella, no pude evitar fijarme en cómo iba vestida. Estaba bastante tapadita ya que aquella noche hizo bastante frio. Llevaba un jersey gordo que le marcaba un poco unos pechos generosos, y un pantalón de pana oscuro que ya dejaba entrever un culo muy rico.

Al verla no pude evitar que mi imaginación volase un poco.Me imaginé por un momento verla desnuda, con sus tetas bien formadas y deliciosas, con su coñito depilado y con ganas de comérmelo…. Pero tuve que despertar de aquel sueño y volver a la realidad. Entonces en ese momento al volver en mí y mirar a Miriam, ella se había quedado mirándome con cara de sorpresa.

– ¿Oye? ¿David?, ¿te pasa algo?….

– ¿Eeh? Aahh no nada… perdona Miriam, es que por un momento me quedé en babia pensando en una cosa (XDDD)

– Jaja ya, no hace falta que me lo jures.. Por un momento pensé que te había dado algo.

Entonces, sin saber porque, de repente me entró una valentía por la cabeza y sin que nadie nos escuchase le espeté:

– Estooo… Miriam..

– ¿Siii David??

– ¿Qué vas a hacer esta noche después de que acabe la cena?

– Puess… en principio iba a volver a casa y revestirme para salir más tarde con mis amigas…. ¿quieres venir con nosotras?

Cuando dijo esto me corté un poco, pero cogí suficiente valor y le dije:

– Mira, yo lo que quería era a ver si podíamos quedar tu y yo únicamente para salir por ahí y tomar algo… como si fuera una cita (0_0!!)(No me lo podía creer, ¡se lo dije del tirón y sin titubeos!!)

Miriam me miró con cara de sorprendida, pero rápidamente comenzó a sonreír y comenzó a poner una cara traviesa irresistible.

– Jeje David, claro que si (0_0!!, ¡¡Tomaa!!) por mí no hay problema. De todos modos podemos quedar primero en algún sitio, y más tarde ya quedar juntos con mis amigas.

– Vale, como tú quieras entonces.

¡Lo había conseguido!! Quedar con ella a solas y poder conocerla mejor. La cena había terminado y hubo mucha gente que, o bien, se marcharon y se fueron por ahí a beber algo, o como algunos que ya quedaron de ir de renganche toda la noche por ahí.

Algunos de mis compañeros me habían preguntado si iba con ellos, y yo le dije que no, que ya había bebido bastante (mentira) y que mejor me iba para casa (lo que yo no quería es que supiesen que iba a salir con Miriam por la noche)

Miriam y yo nos intercambiamos los números de teléfono y me dijo que me mandaría un mensaje para la hora que íbamos a quedar.

Llegué a casa, aproveché para pegarme una ducha y al cabo de una hora o así (serían casi la 01:00h de la mañana) escuché el sonido de mi móvil. Era ella que me había mandado un mensaje. Mi sorpresa fue que lo que me había mandado era una foto… entonces le di a abrir a la foto, y lo que vi me dejó con los ojos muy abiertos (0_0!!!!)

Salía ella en una pose terriblemente sexy, vestida con una chaquetilla gris corta enseñando el ombligo y la espalda desnuda y unas mallas blancas que le marcaban….. ¡¡ayy diosss!!.. ¡¡le marcaban un culazo increibleee!!

Me escribió de quedar en media hora, en el parque Reina Sofía. Me dijo también de que fuera guapo y presentable J

La verdad chicos, es que en ese momento estaba terriblemente cachondoo!!! ¡Menudo cuerpazo se gastaba la niña!! Ahora entendía porque en clase o en la cena la solía ver algo tapadita sin apenas enseñar nada.

Su mejor tesoro me lo acababa de enseñar… ¡¡que culo madre del amor hermosoo!!! Era un culo tan grande, tan redondito, tan perfecto…

En ese momento, mis hormonas estaban alborotadas a más no poder, y mi instinto masculino entró en acción violentamente.

Entonces yo, que estaba a medio vestir aún después de salir de la ducha, tuve una erección brutal como no había recordado nunca por aquel entonces. Tuve que sentarme en el sofá y contemplar como mi polla se empalmaba violentamente de lo cachondo que estaba.

Yo en aquella época solía ser un chico normal que no estaba demasiado obsesionado con el sexo. Había perdido la virginidad con una chica de mi instituto a los 15 años, pero eso era otra historia. Mi cuerpo estaba a mil por hora, mi sangre corría por mis venas velozmente, estaba totalmente ido.

La foto de Miriam encendió en mí el fuego más abrasador jamás conocido.

Tenía unas ganas enormes de masturbarme por la foto de Miriam, algo que en otra situación lo hubiera hecho sin pensármelo, pero que en la que me ocupaba ahora mismo requería sensatez. Tampoco era un chico que me gustara masturbarme cada dos por tres. Hacía por lo menos casi dos meses desde la última vez que le di al cimbel. Tenía los huevos entonces llenitos de caliente leche y mi conciencia me dijo que era mejor guardar aquello para esa noche.

Comencé a respirar con tranquilidad e intentar calmarme. El mayor deseo que tenía en ese momento después de ver la foto, era quedar con ella y meterle mano a ese impresionante culazo que tenía. No podía quitar ojo de ese culo apretadito en esas irresistibles mallas blancas que llevaba puestas.

Se me estaba haciendo tarde y me tenía que vestir. Me puse a pensar como ir y se me ocurrió como me dijo una vez un colega mío por si quedabas con alguna guarrilla.

Consistía en ir con un chándal ligero, una camiseta de manga corta que destacara mi musculatura, una buena colonia para oler bien y sobre todo, ir sin calzoncillos debajo (esto me lo decía mi colega por si llegábamos a algo, que así facilitaría muchas cosas XDDDD)

Me vestí de esa manera y fui raudo al parque Reina Sofía para quedar con ella. Pillé un taxi y al llegar allí me fijé en la entrada a ver si la veía a ella. Entonces, detrás de una columna de la entrada, apareció ella asomando ligeramente su cara.

– Hola David, estoy aquí….

Yo ya no sabía si lo que estaba viendo era un sueño o no. Estaba viendo a Miriam vestida como en la foto, con su chaquetilla gris y unas mallas… unas mallas… uuuffffff diosss!!!!! pero como le marcaban el culo a Miriam!!! Jodeeer!!!

Mi polla empezó a hacer de las suyas, pero rápidamente disimulaba como podía mi erección.

– Ehh… Hola Miriam… ¿Qué tal? – Ella me miraba con cara sonriente.

– Hola David, yo muy bien, ¿y tú? Veo que has sido muy puntual en nuestra primera cita jeje.

Yo estaba algo nervioso, intentaba no mirarle su culo porque sinó…

– Yo muy bien también, apuré todo lo que pude… creí que no llegaría a tiempo….

-Entonces ella puso sus brazos detrás de su espalda y comenzó a mirar hacia abajo de lado y me dijo lo siguiente:

– Mira David, llevo tiempo fijándome en ti en clase… veo que eres un chico muy inteligente, sensato y muy responsable. Eres bueno en deportes y caes bien a casi todo el mundo… aparte de que eres muy guapo y las chicas de clase hablan de ti muchas veces…

Yo estaba un poco sonrojado por todo lo que me estaba diciendo…

– Oh jeje vaya… gracias Miriam me alagan tus palabras… no sabía que pensabas eso de mi…

Seguía intentando evitar echar miradas a su cuerpazo y que no se diese cuenta ese momento de mi erección latente. Tuve suerte que en el parque estábamos medio a oscuras, y por lo tanto apenas se podía fijar en lo que ocurría en mi entrepierna.

– Bueno, ¿y adonde quieres que vayamos ahora? Me lo preguntó poniendo una carita tan hermosa y traviesa.

– Huuummm, si quieres vamos al BOSQUE(es una discoteca donde también puedes comer algo) o al LABERINTO (pequeño garito donde se podía también bailar y tomar copas)….

Ella me miró y se quedó un rato pensativa. Y lo que dijo a continuación me sorprendió:

-Vale, vamos al LABERINTO y quedamos allí con mis amigas, pero…….. En vez de ir por la calle principal, demos un rodeo mejor que aún tenemos tiempo, y pasemos por la “solana” (era un callejón que estaba por detrás del parque y que te permitía atajar bastante para llegar al centro de la ciudad. Se decía que muchas chicas iban con chicos a ese callejón para quedar preñadas/embarazadas de su chico/amante etc…)

Yo me quedé así 0_0!!! Me acordaba de la calle por lo que decían y la verdad, por mi mente pasó miles de imaginaciones. Acaso Miriam querría pasar por allí….

Entonces Miriam me miró con una mirada socarrona y traviesa y me dijo:

– Venga vamos, que se nos hace tarde… Me agarró del brazo y tiró de mí un rato. Me soltó y me dijo riéndose: – Venga David, que parece que estas desorientado jeje..

Andábamos juntos ya por la calle y ella estaba ligeramente pegada a mí. Podía oler perfectamente el rico olor que desprendía…

Fue aquella sensación y olor el detonante de que tuviera una repentina y violenta erección. Ahora sí que no podía disimularla y al ir andando con ella, el bulto hinchado de mi entrepierna iba moviéndose de un lado a otro.

Miriam seguía a mi lado hablándome y riendo; yo le seguía la conversación y le echaba miradas de reojo fijándome en si ella se había fijado en que estaba empalmado totalmente.

Entonces fue cuando ocurrió algo increíble y totalmente inesperado.

Llegamos a un punto de la calle donde hay unas casas medio abandonadas y en donde puedes acceder a ellas a través de sus portales, cuando ella de repente se separó de mí y adelantó ligeramente su paso para dejarme a la vista una deliciosa visión. Entonces se paró en frente mía poniendo su culo medio en pompa y lo acercó hasta mi entrepierna 0_0!!!!!

– Miriam!! Pero que… ¿!qué haces ¡?

– David, eres el primer chico que me ve así. Y además, sé que llevas todo el rato con tu polla empalmada desde que me viste..

Mientras me decía esto, comenzó a restregar su culo contra mi polla resguardada en un enorme bulto en mi chándal.

– Ooh vaya, que grande y dura la tienes David… huuuummm me la tenías reservada para mi…

Entonces aquí fue cuando pedí totalmente el control sobre mí mismo. Mi instinto entró violentamente…

La agarré y la impulsé hacía dentro de uno de los portales de la casa. La puse contra la pared y con mi mano le fui recorriendo toda la espalda hasta detenerme en lo que más deseaba que era su increíble culazo.

Se lo agarré y se lo apreté con fuerza y lujuria. Que curva tan grande y suave tenía; no me podía creer que estuviera allí metiéndole mano a la cachonda de Miriam. Era un sueño hecho realidad y el deseo de cualquier chico.

Estábamos pegaditos el uno al otro, y mientras la abrazaba y le acariciaba ese culo que tanto me volvía loco, nuestras miradas se cruzaron. Pude contemplar sus hermosos ojos azulados, sus labios carnosos y su tersa y morenita piel por tomar el sol.

Miriam gemía ligeramente poniendo carita de guarrilla como nunca se la había visto:

– Mmmmm aaahhh aahhh. Ella se agarraba y acercaba más y más su cuerpo hacia mí.

Estaba tan excitado que acerté a decirle:

– Aaaahhhh ooooohhh siii Miriam… que culo tan increíble y suave tienes…. Estás tan buena que no he podido evitarlo… eres increíble…

Entonces ella me miró a la cara con sus hermosos ojos, y con una mano agarró mi cabeza y me propinó un beso increíble. Comenzó a comerme la boca lujuriosamente, sorprendiéndome por su ardor y sus ganas de corresponder mis deseos.

Jugábamos con nuestras lenguas e intercambiábamos saliva, haciendo aquello una experiencia deliciosa.

Separamos nuestras bocas al quedarnos sin aire y yo rápidamente le di un ligero beso, primero en su nariz y después en su hermosa frente. Miriam sonreía y se sentía muy bien conmigo mientras la abrazaba con ternura, por supuesto sin dejar de acariciar su tesoro.

Miriam se estaba poniendo cachondísima, había encontrado al parecer su parte más sensible (su culazo), y el hecho de acariciárselo hacía que emitiera unos ligeros aunque constantes gemidos:

-Aaahhhh mmmmm aaahh iiii mmmm aaaaahhh David… sigue… aahhhh..

Yo a Miriam continuaba teniéndola arrinconada contra la pared, con mi cuerpo lo suficientemente pegadito a ella para que no se pudiera escabullir…

¡Era increíble!! … el tenerla tan de cerca me permitía sentir el delicioso olor que deprendía.

A parte de que estaba terriblemente cachondo y hacía tiempo que estaba totalmente PALOTE. De hecho, sabía de sobra que ella notaba mi impresionante polla abultada entre mis piernas porque yo la tenía tan pegadita que tocaba su barriguita perfectamente…

Me quedé embobado mirando su preciosa cara durante un rato… os puedo asegurar que ella era lo más parecido a un ángel… ¡¡era tan hermosa!!

Entonces Miriam me agarró mi mano derecha y me la apartó de su culazo… yo no me resistí en absoluto y lo que simplemente hice fue agarrarla por la espalda y abrazarla dulcemente hacía mi…. Fue cuando me miró y me dijo sonriendo:

-Jijijiji, David eres un guarro… no esperaba que reaccionaras así conmigo…

Yo me avergoncé un montón cuando me dijo esto y desvié mi mirada al otro lado todo rojo.

Entonces fue cuando Miriam me sorprendió, me puso su mano en mi mejilla y giró mi cara hacía la suya y me dijo:

-David mi niño…. quiero que sepas que me ha gustado un montón…. eres el primer chico que me mete mano así… y ha sido increíble… me has puesto toda cachonda…

Yo la miré todo sorprendido y le dije en ese momento:

-Miriam… de verdad lo siento… he hecho algo horrible y seguramente pienses a partir de ahora mal de mi… yo sólo quería estar más cerca de ti…. cuando te conocí hace cuatro meses de empezar el curso, enseguida te empecé a admirar… sin embargo casi nunca reunía el suficiente valor para decirte algo…

Entonces ella me miró con cara de sorpresa abriendo los ojos:

-David, de verdad que yo también sentí lo mismo por ti cuando te vi la primera vez… eres el primer chico que hizo que mi corazón se volcara totalmente…. yo tampoco sabía que decirte por aquel entonces…

-¿Quieres… quieres decir que tu me admirabas ya desde el principio?

-Si David… yo te vi que no eras como los otros chicos…. eras un chico inteligente, responsable, muy bueno en deportes, muy guapo :), y una persona muy atrayente por tu manera de ser con el resto de las personas…

A mi se me abrieron los ojos de par en par:

-Mi.. Miriam… yo, eso que dices de mi… es lo mismo que pensé en su momento de ti.. te vi como una chica increíble respetada por todos.. Pero desde hace tiempo que quería ver la parte sexy que tienes…

En ese momento no sé porqué pero la agarré con más fuerza y la abracé junto a mí mientras le decía:

-Miriam quiero que me perdones (sabía que pequé contra ella y lo que hice estuvo mal) me dejé llevar por mi instinto.

Entonces Miriam me miró a la cara y me plantó un ligero beso en mis labios… yo me sorprendí muchísimo y ella me miró con una sonrisa traviesa irresistible y me dijo:

-David, me gustas un montón, eres un chico tan sincero, tierno y amable, que ya son difíciles de encontrar… Yo… soy yo quien debo perdonarte…

Me quedé sorprendido, ¿se estaba excusando?

-Te provoqué y te llevé al límite, quería ver si yo me vestía de manera sexy.. tu te fijarías en mi…. es natural lo que hiciste… cualquier chico lo hubiera hecho, el instinto masculino vuestro es así…

Yo la miré totalmente pillado… que sincera era la verdad… se parecía tanto a mi 🙂

– Miriam… eres tan guapa y sexy que no pude resistirme

Entonces ella miró para mi entrepierna y veía como mi bulto iba a acabar por reventarme el chándal.

– Jajaj veo que tu amiguito está contento de verme… ¿Por qué no me lo presentas? :p

Yo ya estaba tan caliente y empalmado, que el prepucio de mi polla ya asomaba por encima de mi chándal. Comencé a bajarme un poco mi chándal, pero cuando me quise dar cuenta, Miriam me bajó el chándal y con su mano derecha me agarró la polla.

Yo di un respingo por la sorpresa a la reacción de Miriam, mientras ella exclamaba:

– ¡¡Ooohh dioss miooooo!! ¡Pero qué grande la tienes David!! Esto es lo que tenías reservado para mí…

Ahora ya no podía disimular mi erección delante de ella. Mi polla durísima como una roca y con ganas de dar mucha guerra.

Entonces fue cuando Miriam me la agarró con su mano derecha y empezó a masturbarme suavemente mientras estaba pegadita a mi mirándome a la cara.

Yo empecé a gemir ligeramente de placer: – Aaahhhh ssiiiiiii uuuuuuufff que bueno… sigue así Miriam uuuhhh…..

A Miriam le encantaba ver la cara que ponía cada vez que subía y bajaba su mano sobre mi polla.

Sin embargo, a ella el sitio donde estábamos en ese momento no le gustaba, por lo que nos fuimos derechitos a un pequeño solar abandonado que había más adelante en la calle. Allí había bastantes restos de cosas tiradas como muebles, aparatos electrónicos como lavadoras, etc.. Justo en el fondo del mismo encontramos un viejo colchón que parecía estar en buen estado, y que además estaba bastante oculto con respecto a la calle, con lo que nadie nos podía ver desde fuera salvo que entraran en el solar.

Miriam me llevaba de la mano y llegado a un punto me paró. Me abrazó y me miró a la cara:

– David, quiero que esta noche me hagas completamente tuya…..

Yo me sentí eufórico en mi interior. De verdad Miriam quería llegar tan lejos conmigo desde el primer momento. La miré con ojos tiernos aunque rápidamente puse cara de cierta preocupación.

– Estoo.. Miriam, mira resulta que no me traje ningún condón conmigo esta noche, asi que…

Entonces Miriam me interrumpió:

– No te preocupes David, no necesitamos condones….

Yo totalmente sorprendido:

– ¿Qué?, ¿Cómo? Entonces eso significa……..

Entonces Miriam me abrazó y acercando su cara me dijo al oído:

– David, quiero que tú seas el primer chico que me la mete de forma natural….. deseo sentirte dentro de mí en todo su esplendor……

Yo al oír esto ya no pude controlarme. La cogí de la cintura u con mis dos manos le comencé a bajar sus suaves mallas blancas hasta quedar en un fino tanga de color rosa. Después le subí la chaquetilla gris hasta dejarle a la vista únicamente el sostén. Ella hacía lo mismo conmigo; primero me bajo y quitó completamente mi chándal y lo tiró por allí, y por último me quitó mi camiseta hasta dejarme completamente desnudo. Se acercó a mí y comenzó a besarme apasionadamente mientras me decía:

– David te quiero, me gustas un montón….

– Yo también Miriam, me siento feliz y muy a gusto aquí contigo.

Aquí fue donde yo cogí y comencé a besarle y acariciarle esa piel tan suave de su cuello; fui bajando hasta su escote hasta encontrarme con sus pechos. Cogí y empecé a desabrocharle el escote hasta dejarla con sus tetas al aire. Se veían a simple vista deliciosas.

Entonces, con decisión, le agarré las tetas y le pasé la lengua por los pezones, primero a uno y luego a otro. Miriam empezó a emitir pequeños gemidos mientras me miraba con ternura.

Seguí recorriendo su cuerpo hacia abajo hasta llegar a su barriguita. Me encontré con su hermoso ombligo, en el que Miriam le había colocado un pequeño piercing que le daba un toque irresistible. Y ya por último, encontré otro de sus tesoros más preciados: su coñito.

Lo tenía completamente depiladito, como las actrices porno, y podía observar unos labios vaginales muy lindos y el puntito del clítoris.

Entonces con los dedos de mi mano derecha, comencé a tocar aquellos labios y a meter el dedo ligeramente por su vagina. Comencé la chuparle los labios exteriores y a darle lametones por encima de su raja, y absorbí su delicioso perfume de ese coño tan lindo que me iba a comer.

Abrí sus labios y la bese una y mil veces, le lamí el clítoris un buen rato mientras ella se retorcía de placer.

Lr abrí las piernas y su coño mientras me decía:

– ¡¡¡Aaaahhhh uffffff iiiiihhhh que rico como disfruto que feliz me haces, ufffffffff siento que me desmayo de placer!!!

Entonces levantó sus caderas y soltó un bufido, y fue cuando le vino su primer orgasmo de la noche. Me lo salpicó en toda mi cara, mientras tenía pequeñas convulsiones.

Su cara de felicidad era enmarcarla:

– Uppss perdón….

Sacó su lengua y puso una carita traviesa, linda, sonrosada, preciosa, de maravillosa satisfacción. Pasados unos minutos la dije que se pusiera en la posición 69.

Comenzó a lamérmela desde el capullo hasta los huevos, me chupaba el capullo con una dulzura increíble en una niña de 17 años; pero lo hacía maravilloso.

Me la chupaba y chupaba como si lo hubiera hecho siempre:

– Ufffff aaahhh oooohhh nena que bien lo haces, como me gusta, sigue, chupa, chupa, trágatela, dame mucho gusto con tu boca, te deseo Miriam.

Me la comía como nunca, y baje sus caderas y comencé a chuparle el coño, me lo metía entero en la boca, delicioso, sus labios, su clítoris, mi lengua hurgaba por todo su coño y se la metía dentro de su vagina, la follaba con mi lengua, le mordisqueaba el clítoris y se retorcía de placer.

Me apretaba su coño contra mi boca, me asfixiaba con su coño me atragantaba con él , el mejor manjar que he tenido en mi boca.

Me decía:

– Chúpalo, chúpalo, lámelo, cómemelo David, me gusta mucho como me comes mi coñito.

Has despertado el placer de mi chochito y no quiere que pares, ahhhhhhhh que rico, que gusto me das, no pares nunca cómeme siempre mi coñito, méteme la lengua, dame mucho placer, todo para ti.

Y continué tocándole su redondo y precioso culo, al tiempo que le comía su coñito.

Le toque el ano, suavemente y lo baje hacia mi boca y se lo lamí como si fuera un dulce, de arriba a abajo haciendo círculos, metiéndole la lengua poco a poco y le gusto y entre comerle el coño y el culo se retorcía de placer.

Me decía el placer que le daba, que le gustaba mucho y entonces apreté y aceleré la comida del coño y se retorcía de gusto y gritaba:

– ¡¡¡Dale, dale mi niño, me gusta mucho, quiero sentir tu boca en mi coño, cómemelo, dale, no se qué me pasa nunca había sentido con ningún otro chico nada parecido a lo que me estás haciendo!!!…. ¡¡aaaahhhhh aaahahhh ooohhh me voy a correr David, me voy a correr otra vez!!, me decía y sin más le fui metiendo un dedo en el culo y ya no pudo aguantar más… ahí fue cuando tuvo su segundo orgasmo. Tuvo varios espasmos violentos y se agarró fuertemente a mí quedando sin moverse durante un buen rato.

Yo la miré con cara de ternura. Le acariciaba la cara y le apartaba su suave cabello de su cara. Ella se reincorporó quedando sentada y se acercó a mi cara y me dio un beso en la frente:

– Gracias David, ha sido tan maravilloso e increíble lo que he sentido… Entonces ella acercó su boca a mi oído y me dijo:

– Ahora quiero darte placer a ti…. quiero sentir tu polla dentro de mi como ya te dije antes…

Yo al oir esto me encendí como nunca. Mi durísima polla se puso en modo ataqué:

– Miriam, te voy a hacer el amor de la forma más dulce y placentera que hayas sentido jamás…

Miriam, ¿estás segura de que lo quieres hacer sin condón?…

– David, ¿alguna vez has follado a alguna chica sin el condón puesto?

– La verdad es que no…..

– Yo tampoco, y por eso quiero que tú seas el primer chico que llega tan lejos conmigo. ¡¡Quiero sentir tu enorme polla dentro de mí ya!!

Entonces la recosté boca arriba y con las piernas abiertas. Agarré mi polla y la acerqué a su coñito comenzando a frotársela en sus labios vaginales. Su coño lo tenía abierto y empapado de sus aromáticos flujos.

Le fui acoplando mi capullo a la entrada de su coño al tiempo que le decia que la queria y la deseaba como a ninguna mujer en el mundo, que adoraba du belleza y su forma de ser, que deseaba su cuerpo.

Le fui metiendo mi polla lentamente para no hacerle daño y que su coño se adaptara a mi polla. Comencé a explorar su cuevita adentrándome poco a poco….. ¡¡¡oooooohhhh diooosssss pero que sensación más increíble sentí en esos momentos!!!. Fue la primera vez de mis 17 años de vida que sentía algo así, totalmente indescriptible.

– Así… uaaa. si… si… así… joder… ooohhh… si… si..

Ella comenzó a gemir fuertemente:

– ¡¡¡AAAHH AAAAHHH NO PAREEEESS OOOHHH IIIIIIIHHHH!!!

Mi polla iba rozando las paredes internas de su coño, sentía como estimulaban y se adaptaban al tamaño de mi polla. Era como estar en el paraíso, ¡qué bien se sentía allí dentro!

– ¡¡Oooohh diosss, pero que gozada más grande!!!

Y asi fui metiendo y sacando lentamente para que no sintiera dolor. Exploré con mi polla hasta el fondo de su vagina hasta notar su cuello del útero.

Gemíamos y respirábamos fuertemente en todo momento. Miriam se agarraba a mi espalda mientras recibía de mis más y más empujes y sacudidas de mi polla en su coñito.

– ¡¡¡¡¡Ahhhhh, dios mio, que maravilloso es lo que siento, como me da placer tu polla, como me gusta, ahhhhhh, uffffffff, dale , dale, quiero morirme, como me gusta, métemela y sácala, quiero sentir como entra en mi coñito, dios que coñito más caliente tengo, que bueno, que disfrute, dame mucho, por favor David, no sé lo que siento, es indescriptible, no me imaginaría que sentiría tanto placer, como me gustas, hazme lo que quieras, te deseo mucho y cada vez más, quiero darte todo e placer del mundo , mi coño es tuyo para siempre, dame, dame tu polla, métemela lo más profundo!!!!!

Dios, sus palabras y su coñito me volvieron loco. Perdí totalmente el control y sentido de mí mismo… Comencé a bombear dentro de ella más y más rápido. Ella gritaba y chillaba de placer:

– ¡¡¡¡Aaaaaahhh iiiiihhhhh aaaahhhhh aahhhh mmmmm!!!!

Entonces fue cuando noté como en mi polla me venía una inmensa e intensa sensación de algo que quería salir violentamente… Dioss no había duda, ¡¡me iba a correr de un momento a otro!! Había pasado un tiempo sin masturbarme y tenía los huevos a reventar de leche, y esa noche le iba a entregar toda mi rabia y calentura a Miriam.

De repente ella gritó lujuriosamente:

– ¡¡¡Échalo todo dentro de miii!!!!

Cuando escuché esto, saqué fuerzas para abrazarla hacía mí agarrando su cabeza mientras introduje mi polla cerca de su cuello de útero. Ella comenzó a clavar sus uñas en mi espalda. En ese momento sólo pude gritar su nombre:

– ¡¡Miriaaaaammmmm!! ¡¡¡¡AAAAAaaaaaaaahh!!!

Mi polla se colapsó totalmente. Litros y litros de mi ardiente leche comenzaron a salir en violentos jeringazos. La comencé a inundar con mis ardientes fluidos.

Ella al sentir como mi polla soltaba la leche sobre sus paredes internas, se convulsionó completamente y soltó un chorro de aire.

Miriam comenzó a gritar y chillar y me agarro contra ella de una manera increíble, clavándome sus uñas más y más en mi espalda.

– ¡¡¡¡AAAhhhhhhhhhh!!!, ¡¡¡¡aaahhahhhhhhhh!! ¡IIIIIIIIIIIIhhhhhhhhhhh!!!!!!!! ¡¡¡Me corrooooooooooooooooo!!!!!!!

Fue el momento que se corrió por tercera vez. Nos corrimos violentamnete juntos, intercambiando fluidos corporales como nunca se había visto.

Aquello fue lo más hermoso que un chico le podía hacer a una chica.

Había descargado sobre ella toda mi rabia contenida durante tanto tiempo… le transmití todo mi amor, todo lo que sentí por ella desde la primera vez que la vi; me había unido a ella físicamente y mentalmente.

Estuvimos un tiempo unidos y yo, poco a poco, fui separando mi polla de su coñito inundado con mi caliente semen.

La miré a la cara y allí estaba Miriam, tendida, con los ojos cerrados y con una cara de satisfacción increíble.

Estaba teniendo pequeñas convulsiones, provocadas porque mi semen le estaba llenado completamente su útero.

Fue un momento mágico, irrepetible, de esos que apenas se dan en la vida de cualquiera.

Observé durante un rato a Miriam y la miré con cara de ternura. La reincorporé del colchón y la abracé fuertemente junto a mí para que no cogiera frio.

Nos besamos ardientemente y ella me cogió mi polla ya semierecta y todavía goteando semen, y se la metió en la boca para limpiármela.

Yo la saqué y ella se la volvió a meter en su boca, le encantaba el sabor de mi semen y por eso mi polla para ella debía de ser como un caramelo. Yo limpié mi corrida de los pechos y vientre de Miriam, compartiéndola con ella en un largo y prolongado beso en el que nuestras lenguas jugaron durante largo rato. Nos vestimos y yo, todo caballeroso, le dije que la iba a acompañar a su casa. Allí nos dirigimos para que Miriam se duchase y cambiara para poder salir con ella y sus amigas después. Me dejó entrar en su casa y me dijo que me duchara con ella; yo lo hice sin pensármelo.

Ya en la ducha pude contemplar su cuerpo desnudo en todo su esplendor. Nos enjabonamos mutuamente mientras nos abrazábamos y besábamos cariñosamente.

El único problema que tenía era con que ropa iba a salir por la noche. La mía estaba algo sucia, sudada y con restos de mi semen. Entonces, ya secándonos, En su habitación le dije:

– Miriam, voy a tener que volver a casa para cambiarme. Si quieres ven conmigo y ya nos vamos juntos por ahí…

– Ah, pero no te preocupes David, toma que te presto unos pantalones y una camiseta de mi hermano mayor que ya no usa.

– Oh, ¿en serio me harías ese favor?…

– Claro que si mi niño, ¿cómo iba a dejar que te fueras a tu casa? Quiero estar toda la noche a tu lado…

¡Qué dulce!, ¡que tierna!, ¡que amable!! Como quería a esta niña…

Me cambié con la ropa que me prestó y salimos juntos, cogiditos de la mano como si fuéramos novios, y nos dirigimos a la discoteca para quedar con sus amigas. Allí ya no me aparté ni un momento de Miriam, mi niña, mi amor, mi precioso ángel. Nos abrazamos y bailábamos lentamente al son de la música, como auténticos enamorados.

Aclarar que Miriam no quedó embarazada de mi por aquella intensa experiencia. Ella se había tomado la pildora y aparte, estaba de periodo 🙂

Aquella noche mantuvimos nuestro gran secreto a todos y sólo ahora, después de unos años, os lo desvelo a vosotros para que conozcáis mi historia de amor con la que fue mi novia, y en la actualidad mi esposa.

Leave a Reply

*