Mis amigos de la escuela II

La relación con Perla no cambio en lo más mínimo, Javier era el que quería estar todo el día con acosándola, pero después de que ella le aclaro que solo había sido un juego, ellos se hicieron más amigos.

Faltaban un par de días para celebrar el cumpleaños de Fernando. Montse y Dalia no se enteraron de la fiestecita previa que le organizo Perla a Fernando un día antes, así que las cosas seguían normal con ellas.

Javier era el más emocionado con celebrarle el cumpleaños a Fernando, ya que quiera repetir la experiencia con Montse y Dalia, pero yo estaba algo escéptico en que ellas se prestaran para ese tipo de celebraciones. Ellas eran el polo opuesto de Perla, solo eran las mejores amigas porque las tres tenían el mismo nivel socioeconómico y porque eran amigas desde la primaria.

Fernando no se metió en la organización, y como era mi costumbre, me mantuve al margen hasta el día de la fiesta.

Ese día en la hora del receso cuando estábamos almorzando Perla llego a nuestra mesa, venia algo contenta.

-¿Y si invitamos a Fredy?- llego diciéndole Perla a Fernando.

Fredy era un profesor de la secundaria. El daba la clase de educación artística y se especializaba en enseñarnos a tocar instrumentos musicales. Era de los maestros más jóvenes que tenía la escuela y el profesor tenía muy buena relación con los alumnos, aunque en el bajo mundo de la escuela se oía el rumor de que él tenía alguna relación con una compañera de último año, pero no se sabía si era cierto.

-¿Y para que quieres invitar a Fredy a la fiesta?- le pregunto Fernando.

-Mejor no te digo y que sea sorpresa- le contesto Perla.

-No, no, no. O me dices para que vas a llevar al profesor o no hacemos nada- Ella volteo a ver a Javier.

-¿Qué se traen ustedes dos?- le pregunto Fernando a Javier.

-Lo que pasa es que nos dijeron que Fredy conseguía algo de hierba a los alumnos- dijo Javier.

-Y a mí me toco ir a preguntarle, solo que cuando le pedí, él me dijo que para que la quería, le comente de una fiesta muy privada y él me dijo que me la regalaba si lo invitaba- continuo la historia Perla.

Fernando me volteo a ver a mí, y yo estaba pensando que decir. Fredy era de los pocos maestros con los que yo tenía buena amistad, ya que ni con el de matemáticas que era su alumno preferido llegaba a relacionarme tanto como con Fredy. Algunos decían que yo tenía problemas de autoridad con los maestros, pero lo que yo tenía era respeto por la autoridad de ellos, lo que me detenía en hacerme su amigo.

-¿Por qué no?- le dije a Fernando. Talvez era bueno tener alguna supervisión de algún adulto, ya que se supone que los tíos de Fernando no iban a prestarnos atención.

-Está bien, pero hay que tratar de que nadie más se entere- le dijo Fernando a Perla.

También se acordó en no decirles nada a las otras chicas, porque aunque ya alguna vez habíamos fumado mota con ellas, no queríamos que se fueran a arrepentir de ir, esto fue idea de Perla.

Pasaron los días y se llegó el viernes. Ese día antes de salir de la escuela teníamos clase con Fredy. Siempre era bueno entrar a su clase, ya que era muy buen maestro y aparte era bien relajado.

-¿Qué onda Fredy?- llegaban todos saludando a su clase. A él no le parecía mal que los alumnos no le hablaran de usted.

Estuvimos toda la clase practicando con la flauta. Y como era la última clase, al tocar el timbre todos los alumnos salieron corriendo. Aunque Perla nos dijo que todo ya estaba arreglado, Fernando, Javier y yo nos quedamos a platicar un rato con él.

-¿Qué onda Fredy?, ¿ya te dijo Perla a qué hora hay que llegar?

-Si Fernando, ya me dijo. Es tu cumpleaños ¿no?

-Sí, pero es más una celebración de nuestra amistad- le dijo Fernando a Fredy.

-No te preocupes, vas a ver que no la vamos a pasar bien.

-¿Si te dijo Perla que te toca llevar?- le pregunto Javier sin micho tacto.

-Ya está todo listo, es de la buena- nos dijo Fredy como en tono confidencial.

-Entonces allá te vemos- nos despedimos de él.

Me fui a mi casa a arreglarme y ver a mi madre. Ella llego como siempre a las 6 de la tarde del trabajo. Cenamos en familia, me fui a bañar y arreglar. A las 8 mi madre me estaba yendo a dejar a la casa de Fernando, de echo era más mansión que casa. Estaba en una zona exclusiva de la ciudad.

El tío de Fernando se comunicó un par de días antes con mi madre, ella quería entrar a la casa a hablar de nuevo con él, pero yo le dije que no hacía falta. Me dejo en la puerta de la casa y ella se fue.

Adentro ya estaba Javier y Perla. Todavía no sabía cómo sus papás no se iban a dar cuenta de que se iban a quedar las chicas con nosotros.

-¿Oye Perla?, ¿tus papás te dieron permiso para que las chicas se quedaran con nosotros?- le pregunte.

-No saben- me dijo ella.

-Tu papá le marco a mi mamá para decirle que me diera permiso- le dije.

-Sí, pero mi papá no sabe que mi mamá le marco a las mamás de Montse y Dalia. Como mi mamá y mi papá apenas se hablan no creo que se hablen para decirse que tenemos invitados. Además mi papá no está en la ciudad y mi madre toma pastillas para dormir, lo que nos deja la casa para nosotros solos. Fue un plan perfecto- me dijo Perla.

Perla tenia talento para esas cosas. También íbamos a estar en la parte trasera de la casa, alejados de las habitaciones principales. La parte de atrás de la casa era muy grande y por aquel tiempo estábamos en primavera, lo que hacía que la noche fuera agradable.

Ayude a Javier y Perla en ayudar a sacar las cosas de la casa. Unos sillones, una mesa, el equipo de sonido, y lo que hiciera falta. Todo lo colocamos a lado de la piscina.

Perla también preparo varios tipos de botana. Pero lo que más me llamo la atención fueron los nachos con carne molida, solo para meterlos al horno de microondas. De alcohol secamos barias botellas que ella tenía escondidas, creo que se las robaba a su papá. Ya estaba todo listo.

Javier estaba bastante emocionado, cuando estuvimos solos me enseño una caja de tres condones, yo todavía estaba escéptico a que las chicas se prestaran para ese tipo de situaciones, pero lo mejor era tener las expectativas altas. Bajo Fernando, y ya todo estaba listo. Un rato después llegaron las chicas y Perla salió a recibirlas.

Se veían preciosas las tres chicas, no iban tan producidas, pero verlas sin el uniforme escolar era algo que valía la pena. Empezamos a tirarles rollo, para ver que se armaba. De todos modos nada perdíamos en intentar algo.

La plática fue entretenida, Javier preparo varias bebidas con alcohol, solo que nadie estaba tomando mucho. Yo tampoco quería tomar mucho, pero el primer vaso me lo tome de un solo golpe, para agarrar valor.

Le dimos sus obsequios a Fernando y después nos pusimos a bailar un poco. Por supuesto nos peleamos por sacar a bailar a Dalia, pero ella eligió a Fernando por ser el cumpleañero. Javier saco a Perla y yo saque a Montse.

La noche apenas estaba comenzando y el profesor Fredy no tardó en llegar. Perla fue a recibirlo, le dijimos a las chicas que era un invitado de último momento. Ellas no hicieron más preguntas.

-¿Qué onda Fredy?, ¿Quién es tu amigo?- le pregunto Javier al ver que no venía solo.

– Se llama Jaime. No hay pedo con él, él sabe qué onda- dijo Fredy.

En la escuela Fredy nunca hablaba con malas palabras, pero creo que era diferente fuera de ella. El chavo se presentó con todos nosotros y empezamos a charlar entre todos.

-¿Qué?, ¿no están tomando nada?- pregunto Fredy.

-Esto- le dijo Montse, y le enseño su vaso con whisky.

-Esto es para viejitos, ¿qué más tienes?- le pregunto a Perla. Se veía que traía la actitud.

Ella lo llevo a dentro de la casa a la cava de su papá, Fredy tomo un par de botellas de vino, después le dijo a las chicas que le ayudaran a picar unas frutas, como duraznos, manzanas, kiwi, fresas; agarro una jarra y le vacío agua mineral, después le echo la fruta picada, unas hojas de Jamaica un poco de azúcar y una botella de vino. Movió muy poco el contenido, le puso hielo y nos sirvió un vaso.

La verdad sabía bien, pero yo creo que lo hizo más para farolear con las chicas que por que supiera hacer cocteles. Montse y dalia empezaron a beber de esa bebida, lo que provocó que a los pocos minutos todos estuviéramos riéndonos y haciendo relajo. Ya todos bailábamos con todos, pero todos queríamos bailar con Dalia. Ya con un poco de alcohol en nuestras venas todo fue subiendo de tono.

Jaime bailaba muy juntito con Dalia, entre Javier y yo bailábamos muy pegados con Perla, y Fredy y Fernando también bailaban muy cerca con Montse, esta última solo soltaba risitas nerviosas.

Se acabó la primera jarra de la bebida que se había preparado y ya todos reíamos. Él se fue a preparar más. Lo acompaño Perla y los demás nos quedamos a esperar. Fernando seguía bailando con Montse, y quien sabe que estaba diciéndole, que ya la tenía bastante pegada a él. A Javier se le hizo bailar con Dalia.

Yo me quede platicando con Jaime, solo que al cabo de unos minutos platicando con él, sentí como si él se me estuviera insinuando. Me agarraba del hombro muy seguido o me recargaba la mano en el pecho. No le di importancia, pero preferí retirarme. Me tocó bailar con Dalia.

Dalia era muy buena onda. Bailamos muy pegados en ese rato, solo que Javier interrumpió el baile porque se hizo de palabras con Jaime. Yo y Fernando tratamos de tranquilizar a Javier, y la cosa no paso a mayores. Jaime dijo que Javier había malentendido un comentario de él y que por eso se enojó. Creí que talvez Javier había notado el amaneramiento de Jaime y lo había puesto mal.

Salieron de la casa Perla y Fredy, traían la otra jarra con bebida y Perla traía dos porros en una mano.

-Miren lo que me encontré- dijo Perla alzando los dos porros en su mano.

Javier se tranquiliza al ver los porros. Todos estábamos algo alcoholizados, lo que ayudo a que no hubiera problema por quemar algo de hierba. Ni las chicas dijeron nada. Nos sentamos en los sillones que habíamos sacado.

-Voy primero- dijo Perla.

Prendió el porro y le dio varias caladas. Se dejó el humo en los pulmones el mayor tiempo que pudo. Después le paso el porro a Fernando, el hizo lo mismo. Después siguió Javier y después Montse. Ella fumo lo último que quedaba del porro. Trato de mantener el humo en los pulmones, pero no aguanto mucho.

Se acabó el primer porro y después yo prendí el otro, le di varias caladas y mantuve el humo dentro el mayor tiempo que pude. Después se lo pase a Dalia, ella le dio solo una calada y se lo paso a Jaime. El también le fumo bastante. Después se lo paso a Fredy y él se lo termino de fumar.

Lo bueno fue que estaba sentado, ya que casi al minuto comencé a sentir como las piernas se me relajaban. Fredy comenzó a hacer payasadas. Comenzó a decir varios chistes y aunque estuvieran igual de estúpidos que su cara, nosotros nos reíamos como pendejos.

-Jajajajajaja- se oía de parte de todos nosotros.

Me puse a platicar con Dalia, ella estaba al lado mío y no desaprovecharía esa oportunidad, muy en mi pedo la note un poco pálida, ella estaba como un poco retraída, como que no le había caído bien la mota.

-Jajajaj, te ves bien graciosa- fue lo único que se me ocurrió decirle.

Ella volteo a verme medio cabreada, yo lo único que hice fue reírme un poco más. Ella se levantó y se metió a la casa. Me quede pensando que había pasado y creí que era una invitación para que la acompañara. La estuve buscando un poco, entre a la cocina y vi que todavía había nachos con carne molida. Los metí al horno de microondas y les puse 1 minuto.

“Algo se me está olvidando”, pensaba. Trate de concentrarme en lo que era pero solo se me venían a la cabeza puras tonterías. Me le quede viendo a la mesa que estaba en frente de mí. El cristal con el que estaba hecha tenía un diseño bastante bonito, dentro del cristal tenia gotas de aire. “¿Cómo le habrán hecho para meterle esas burbujas a dentro?”, volvía a pensar.

Me quede perdido contando esas burbujas, algo dentro de mí me decía que algo se me estaba olvidando. Oí como sonaba el microondas avisando que los nachos ya estaban calientes. “claro, los nachos”, mi mente sintió gran satisfacción por recordar. “que inteligente eres mi amigo”, me felicitaba a mí mismo.

Me senté en la barra que había en la cocina a comer los nachos. “Que ricas saben estas madres, ¿Quién habrá sido el genio en crear tan suculento manjar?”, seguía pensando.

Ya iba a la mitad de los nachos cuando se abrió la puerta del baño que estaba en la cocina. Vi salir a Dalia del baño, llevaba su teléfono en la mano. También los ojos le lagrimeaban y se iba limpiando la boca, como si acabara de vomitar. Salió a la piscina y después volvió a entrar a la cocina.

-Oye, ya me voy. Cuidas a Montse que no se quiso venir conmigo- me decía Dalia.

-¿A dónde vas?- le pregunte-

-Le hable a mi hermana para que viniera por mí- me dijo.

Yo seguía masticando los nachos. No tenía ni idea de lo que me estaba hablando. Le dije que sí. Después se oyó como un carro pitaba en la puerta de la casa y ella se fue.

Tenía que ir a ver a mis amigos, creo que les iba a interesar lo que les tenía que decir. Me puse de pie para encaminarme a la piscina. “¿Piscina?, eso me recuerda que tengo mucha sed”. Me serví un vaso de limonada que encontré en el refrigerador. “Pero que bien sabe esta limonada”, pensaba, me la tome muy rápido, tanto que me dolió la cabeza, con lo que vi todo negro.

A los pocos segundos me encontraba parado en la cocina de la casa de Fernando. “¿Qué madres estoy haciendo aquí?”. Me encamine a donde se oían ruidos. Me asome a la piscina y vi a todos mis amigos bailando de una forma bastante ridícula.

Solo Fredy se encontraba sentado, estaba forjando otro porro, me acorde de donde estaba y que estaba haciendo. Me encamine y el puto de Jaime me intento jalar para bailar con él. “¿Qué pedo con este pendejo?”.

Me dio algo de miedo y me fui a platicar con mis amigos que estaban viendo cómo se movía el agua en la piscina. Estaban muy en la orilla y solo falto que llegara Montse por atrás y los empujara para que cayeran dentro.

-Jajajajajajaja- me lagrimeaban los ojos de tanto que me reí. Salieron del agua totalmente empapados.

Perla estaba con Fredy prendiendo el otro porro. Jaime corrió a donde iban saliendo Fernando y Javier empapados. La noche era cálida, por eso se empezaron a sacar la ropa.

Perla se apareció a mi lado y me ofreció del porro que estaba fumando. Yo lo acepte y le di algunas caladas. Después Perla se acercó a Fernando y le ayudo a desvestirse. Después lo hizo con Javier. Le lleve el porro a Montse que se seguía riendo no sé por qué. Ella le fumo y después lo aventó.

Ahora todo pasaba en cámara lenta. Mis piernas flaquearon, me tuve que sentar en el césped, después de unos segundos iba para arriba. Me recosté para recuperarme un poco.

“Andrés, Andrés, levántate de ahí” oía que me hablaban, pero yo estaba en otro mundo. No les hice caso. Me perdí viendo las estrellas, en el estado en el que estaba veía como si las estrellas estuvieran vibrando. “¿alguien estará allá afuera?”, “¿el creador me estará viendo?”, “¿existirá el creador?”, me quede pensando pura estupidez. No supe cuánto tiempo estuve perdido.

Algo me desconcentro, eran algún tipo de luz que salía de algún lugar. Trate de ver cuál era el origen de esa luz que de repente aparecía y de repente se desaparecía. Me pude girar a ver atrás de mí, hacia los sillones que estaban a lado de la piscina. Lo primero que vi fue a Jaime tapándole los ojos a Montse y a Perla besándola.

Fernando y Javier estaban en bóxer, solo que Fernando estaba sentado en el sillón y Javier estaba bailando a lado de Perla. Después volvió a aparecer es luz que me había llamado la atención. Gire más la cabeza y pude ver a Fredy con una cámara fotográfica apuntando a mis amigos. Perla se separó de Montse y Jaime le pregunto algo. No alcance a oír que era.

Jaime seguía tapándole los ojos a Montse y ahora se acercó Javier a besar a Montse. Me imagine que estaban jugando algo. Otro flash salió de la cámara de Fredy. Se veía que él estaba organizando el evento. Me acomode para ver qué era lo que pasaba después.

Javier dejo de besar a Montse y Jaime le volvió a preguntar algo. Parece que Montse contesto correcto, ya que Perla y Javier le festejaron. Jaime le quito las manos de los ojos y después Fredy le tapo los ojos a Fernando, Fernando aunque se quedó sentado se veía que iba a jugar lo que ellos.

Yo ya estaba prestando un poco más de atención, ya podía oír el sonido que me llegaba de parte de mis amigos.

Se acercó Montse a besarlo, él se dispuso a sentir quien era el que lo iba a besar. Lo beso un rato, el no hizo el intento por quitarse las manos de los ojos, Montse se separó, pero Fredy no le quito las manos de los ojos.

-No me digas quien crees que te beso, hasta que te bese otra persona- le dijo Fredy a Fernando.

Fredy le hizo una señal a Jaime para que él se acercara, y Jaime se acercó a Fernando. Al principio me mente no estaba procesando que era lo que estaba pasando. Vi como Javier se acercaba a Jaime como para impedir que hiciera lo que estaba por hacer, pero entonces Perla lo intercepto y le planto un beso en los labios.

Javier no pudo hacer otra cosa más que seguirle el morreo a Perla y Jaime beso en los labios a Fernando. Yo me asuste de lo que estaba pasando y como que baje del avión en el que andaba. Jaime beso unos segundos a Fernando y Montse también se quedó viendo como no sabiendo que era lo que pasaba.

Después de que Jaime dejo de besar a Fernando se separó un poco, pero Fredy no le quitaba las manos de los ojos.

-¿Entonces Fernando?, ¿Quién te beso primero?- y le quito las manos de los ojos.

-Es difícil, pero creo que la primera fue Montse, y la segundo Perla…- todos nos quedamos callados, y Fernando volteo a ver a Perla prendida de los labios de Javier. Fueron unos segundos un poco largos, pero al final Fernando volteo a ver a Jaime que estaba algo cerca de él.

Fernando puso una cara de pocos amigos y ya iba sobre Jaime, pero Fredy lo agarro antes de que Fernando pudiera tocar a Jaime.

-Tranquilo mi rey, es solo un juego- le dijo Fredy.

-No mames Fredy. Te pásate de verga- le contesto Fernando.

En eso Perla dejo de besar a Javier y lo tomo de la mano y lo llevo hasta donde estaba Fernando. Los tomo de la mano y los llevo al sillón.

-tranquilo, mi amor, es solo un juego- le dijo Perla a Fernando.

-Es que el…- le trato de decir Fernando.

Perla lo sentó en el sillón y se sentó arriba de él. Empezó a morrear con él y Fernando no tuvo oportunidad de alegar nada más. Después agarro las manos de Javier y se las llevó a los pechos. Javier tampoco alego nada más.

Yo ya me había puesto de pie, pero solo me quede parado como idiota viendo que era lo que pasaba sin actuar en nada. Fredy tomo de la mano a Montse y la llevo al otro sillón que estaba vacío. Montse que ha de ver andado como yo andaba, se dejó hacer. Fredy la recostó en el sillón y volvió a llamar a Jaime. Este se puso a morrear con Montse, se subió a ella y con el culo al aire Fredy le dio varias nalgadas y Jaime no le decía nada.

Por mi mente paso que la novia que decían que tenía Fredy en la escuela era Jaime.

Veía como Fernando y Jaime desvestían a Perla, la que también ponía de su parte para hacer la tarea más fácil. También como Fredy se paseaba por toda la escena tomando varias fotos, siempre con ese maldito flash que me estaba dando dolor de cabeza. Montse y Jaime también estaban poniendo de su parte para las fotos de Fredy.

Me dio algo de sed y fui a la mesa para refrescarme la garanta. Fredy se me quedo viendo y le hablo a Jaime.

-Ni se te ocurra Fredy- le dije todavía algo consiente de lo que le pediría.

-Deja a Andrés que juegue un rato con Montse- le dijo Fredy a Jaime.

Me llevo de la mano a donde estaba Montse. El Jaime se quitó de arriba de Montse y me dejo que me sentara a lado de ella. Yo no estaba todavía en mis cinco sentido y por su cara se veía que Montse tampoco.

Fredy y Jaime nos empujaron para que nos acercáramos Montse y yo, lo cual al sentirla tan cerca no pude evitar besarla, estábamos susceptibles a lo que nos ordenaban Fredy y Jaime. Tenía los labios muy sensibles y sentir los labios de Montse pegados a los míos fue una sensación muy agradable. Por lo visto a Montse también le gusto demasiado, ya que nos fundimos en un beso apasionado, bueno, hasta donde el colocón nos dejaba.

Montse llevo su mano a mi cadera, muy cerca de mi pene, también la podía sentir como si estuvieran intensificados los sentidos. Me deje llevar y me dedique a saborear esos riquísimos labios.

-Quítate la ropa- oí decir. Por lo concentrado que estaba besando a Montse no supe si esa voz venia de mi cabeza o de fuera de ella, pero me pareció una excelente idea.

Me comencé a desabrochar la camisa que llevaba, Montse se pegó más a mi cuerpo y ella también me ayudo a desvestirme, pero tratábamos de no dejarnos de besar. Flash, volví a sentir que Fredy ocupaba su cámara. Trate de no prestarle atención.

En aquel año no estaban tan de moda las redes sociales y no había el miedo de que te expusieran con fotos comprometedoras, por eso nadie de los que estábamos en la fiesta nos preocupamos de que Fredy nos fuera a quemar en la escuela.

Seguí quitándome la ropa, después de la camisa batalle al quitarme los botines, pero con la ayuda de Montse lo logramos, después me quite el pantalón y los bóxer, quedando solamente con mi reloj puesto.

Después Montse se empezó a quitar la ropa y como ella, me puse a ayudarla. Al estar quitándosela, vi como Jaime que estaba sentado en el sillón vacío, se estaba masturbándose viendo al trio de Fernando, Perla y Javier. También Fredy le tomaba alguna fotografía a él y al trio. Perla ya estaba en pelotas, lo mismo que mis amigos. Javier le comía el coño a Perla y como ya se le había hecho vicio a Fernando, Perla le estaba comiendo el pito.

Deje de verlos porque Montse se me lanzo a la yugular. Me empezó a besar el cuello y se subió a mí, como yo estaba sentado ella paso una pierna a cada lado de mí y se empezó a restregar contra mi miembro. Ella ya estaba totalmente desnuda, ni braguitas traía. Se empezó a frotar contra mi miembro, podía sentir el calor que ella desprendía. La sensación era increíble. Eran muchísimas sensaciones para prestarle atención a todas, pero de las que más me llamaban la atención era el hermoso aroma que desprendía su cuerpo.

Volví a llevar mis labios a su boca, nada más que como ella estaba concentrada frotándose a mi pene, no le ponía atención a mis labios, por lo que no era divertido estarla besando. Baje por el cuello de mi amiga y después descendí hasta su pechos. Ella sintió mis labios en su pezón y echo sus pechos hacia enfrente, para tener un mejor contacto con ellos.

Sentía mi cara contra sus pecho era indescriptible, aunque los flashes de la cámara de Fredy me sacaban de mi concentración, seguía pegado a ella como niño que se está amamantando. Los mordía, sobaba, chupaba, como si fuera el último día.

Ella gemía mucho y no paraba en el frotamiento de su coño contra mi miembro. Sentí como sus jugos mojaban parte de mi pierna. Ella se detuvo un momento, me imagino para recuperar el aliento. Yo aproveche para besarla en los labios.

Ya más relajada llevo su mano a mi miembro y se lo apunto a la entrada de la vagina. Se levantó un poco y fue descendiendo poco a poco, entrando demasiado lento, para mi gusto. Ya que había entrado la cabeza sentí que Montse se paraba tantito. Voltee a verla y ella tenía los ojos cerrados y se estaba mordiendo los labios.

Recargo su cabeza en mi cuello y se dejó caer un poco en mi falo. Me dolió un poco, Montse estaba un poco estrecha. Se quedó parada un momento y siguió bajando poco a poco, lo que me pareció una eternidad, pero como andaba marihuano solo me dedicaba a sentir lo que Montse hacía.

Pasados unos minutos ya estaba la mas de la mitad adentro, no se si no resistieron sus piernas por la posición en la que estaba, o fue por puro gusto, el caso es que de repente se dejó caer sobre mi miembro un poco dolido, empalándose totalmente.

Soltó un pequeño gritito y me mordió el cuello. Me dolió la mordida, y ella no dejaba de presionar sobre mi carne. Me quedaría una gran marca, pero también sentía en el pito un calor mágico. Trate de tranquilizarla acariciándole la espalda. Ella se fue relajando poco a poco, hasta que dejo de morderme.

Nos volvimos a fundir en un beso hasta que ella comenzó a moverse lentamente. No puedo decir la sensación, talvez era lo estrecho de Montse, talvez la droga, el morbo o no sé qué era que con cada movimiento de Montse mi pene sentía fuego líquido en sus venas. Era una sensación que no había experimentado.

Al sentir que Montse levantaba las caderas un poco más alto yo empecé a arremeter contra ella. “Rápido, más rápido, más rápido”, era en lo único en lo que pensaba. Estuvimos así un rato, pero para mí era un poco cansado estar arremetiendo en esa posición.

Entre las sensaciones que estaba sintiendo, el ruido de nuestros cuerpos golpeándose y los jadeos que emitíamos no le prestaba atención a los flashes que Fredy nos lanzaba, pero cuando nos calmamos un poco, pude ver a Fredy fotografiando de cerca nuestros sexos y le murmuraba algo a Jaime.

Me acosté en el sillón y Montse no se quitó de encima de mí. Se agacho para besarme y sentí como alguien se metía entre mis piernas. Voltee a ver y era Jaime que se agacho para comerse el culo de Montse. De repente se le iba la lengua a mis huevos, pero le dije que yo no quería su trato. El no dijo nada, pero tampoco continúo chupándome los huevos.

Se veía que a Montse le gustaba esa sensación, ya que se dejó caer sobre mí y levanto las caderas para que Jaime le comiera el culo bien. Yo aproveche para volver a bombear la vagina de Montse y ella se veía estaba en el cielo. Estuvimos así un rato. Fredy me dijo que no me moviera mucho, que eso iba a tardar un poco, yo saque mi verga del chocho de Montse y me dedique a besarle el cuello y lo que podía, ya que ella se movía demasiado.

Por lo que veía Jaime le estaba estimulando el ano para metérsela por ahí. Montse de repente se quejaba un poco, pero no se quitó de ahí. Entre quejidos, estímulos y malos olores que a Jaime no le parecieron molestarle, le enancharon el ano para metérsela.

Me dieron la orden para metérsela de nuevo en la vagina y lo hice hasta el fondo. Después Jaime se colocó atrás de Montse y se la fue clavando poco a poco. Ya con el ano dilatado, Montse no sintió tan feo, o eso creo. Podía sentir como entraba la verga de Jaime en el ano de Montse, no fue para nada placentero sentir que la verga de Jaime y la mía estaba en contacto, solo separadas por unos milímetros de piel.

Jaime empezó a bombear a Montse, ella empezó a gemir no sé si de dolor o placer. El chiste es que ahí estábamos los tres siendo fotografiados en un verdadero trio. Fredy tomo muchas fotos de lo que estaba pasando. Al tener suficientes tomas, dejo la cámara a un lado y se empezó a desvestir.

Jaime era el único que estaba bombeando, yo seguía con el pene dentro, pero no me movía, ya que sentía el movimiento del pene de Jaime rozando el mío dentro del ano de ella. Estaba concentrado en tratar de pasarla bien, pero el puto de Fredy se puso atrás de Jaime y este hecho su cuerpo sobre Montse, quedando yo hasta abajo y bien apretado.

Lo que pude ver fue que Fredy se agacho a comerle el culo a Jaime por unos segundo y después le dejo caer casi sin piedad su pene en el ano Ahora ere Fredy el que bombeaba y hacia que se movieran los 4 cuerpos a su ritmo.

Les dije que me estaban aplastando y todos trataron soportar su propio cuerpo, Montse quedo en 4 patas, Jaime recargado en ella, y Fredy bombeando a Jaime. Yo ya tenía un poco de libertad para moverme, así que empecé a bombear con todas mis fuerzas el chocho de Montse. Ella jadeaba sin cesar a cada arremetida.

No tardo ni dos minutos Jaime, cuando pude sentir como el pene da Jaime que casi estaba en contacto con el mío, empezó a tener pulsaciones, lo que me indicaba que él se había corrido dentro del ano de Montse. También lo delato la saliva que se le salía por la boca, la cual como yo estaba hasta abajo, tenía que evitar que me cayera.

Yo fui el segundo en correrme, y lo hice dentro de Montse, en primera por lo drogado que andaba y lo placentero que era, y aparte porque no podía sacarlo, ya que no podía hacerme más para atrás.

Después se corrió Fredy, que supe cuando termino porque arremetía más fuerte contra el afeminado de Jaime. Montse tenía una cara de viciosa, lo que me decía que la había pasado bien. En resumen todos terminamos felices esa noche.

Al quitarse todos de encima de mí, veía como Fernando, Perla y Javier estaban viéndonos en el sillón de enfrente, solo que Perla se estaba dando un dedo. Fernando y Javier solo nos observaban. También pude observar que mi pene estaba empapado de jugos vaginales, pero también estaba manchado de sangre.

Creo que Montse era virgen, pero ya no le pude preguntar. Después de esa noche la relación con ella fue totalmente diferente, falto varios días a la escuela y Fredy tuvo que ir a buscarla, ya que el había conseguido algunas pastillas para que no quedara embarazada.

También Fredy nos advirtió que nada de eso tenía que salir de nosotros, ya que tenía varias fotos y que no dudaría en enseñarlas al público si decíamos algo de su participación.

La relación con Perla siguió siendo la misma, pero Montse nos dejó de hablar y se cambió de ciudad a las pocas semanas.

La madre de Perla nunca se asomó a ver si seguíamos vivos, pero se daría cuenta de todo lo que paso ahí, pero Perla nos dijo que no nos preocupáramos.

Así termino esa noche, Fredy y Jaime se fuero de la casa y yo me metí a bañar. A la mañana siguiente al despertar ya no estaba Montse, no supe a qué hora se había ido.

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