Mis pasos por el Cine X de la calle Trajano III

Nostalgia por aquello que falta en mí ciudad y que tan buenos recuerdos tengo de él, lógicamente no me estrene en él pero siendo casi un chaval goce como nunca, fue un lugar morboso que proporcionaba eso que buscamos todos… algo nuevo. Continuare con mis andanzas en mis numerosas visitas al Cine X… vale, mirad tras la exitosa visita por mi mente no dejaban de pasar las escenas de mi experiencia, no había noche que no me pajeara con aquello.

La verdad es que al encontrarme estudiando en el turno de tarde, me proporcionaba una mayor libertad para poder “visitar” sin problemas por las mañanas estos lugares de “ocios”. Motivo por el cual mis padres no ponían reparos y aun menos objeciones a mis numerosas salidas, ya que con solo excusarme con un… “voy a la facultad a estudiar” o “voy a casa de fulanito a estudiar”, eran excusas más que justificadas.

No recuerdo con exactitud el día… pues normalmente me pasaba un martes o jueves, durante al menos cuatro años solía aventurarme… lógicamente mi bolsillo no daba para uno diario y menos dos por semana, por lo que quizás me pasaba tres veces al mes o incluso una vez en tres meses. También os debo mentar que no siempre sales satisfecho pues a veces sales con cara de tonto o que la única paja que te han dado… ha sido tu propia mano.

Ese día creo que era miércoles y en mi mente no era entrar. Pero casualmente me encontraba en una tienda de instrumentos musicales en la calle Amor de Dios, tras salir de esta entre en una papelería pues debía de hacer unas copias… cuando caí en la cuenta del cine al ver entrar un conocido.

Cuando pedí al dependiente unos objetos y este desapareció unos instantes al entrar al interior de la tienda a por ellos, me quede mirando hacia el cine… observando cómo entraba en su gran mayoría hombres mayores, sacándome de mí trance el dependiente tras aparecer trayendo lo que pedí. Viniéndome a la memoria vagamente sus comentarios hacia aquello que yo miraba, soltándome…

“Tienes curiosidad por ese sitio verdad… como muchos, pero debes de saber que eso no es para ti… al menos hasta que cumplas los 18 años”, me dijo… continuando.

“Aunque hay la posibilidad que el de la taquilla te deje entrar… cosa poco probable a no ser que se arriesgue a que lo cierren”, volvió a decirme… volviéndome a continuar.

“Pero de todas formas chico… no creo que tú seas de ese tipo de personas que entrar en un lugar como ese, verdad”, me soltó con “rin tintín”.

Me quede un poco sorprendido por sus palabras y por la manera de decirlas, cuando me marche de la tienda y no comprendo aun como, acabe dirigiéndome al cine… acabando delante de la taquilla. Respire hondo y echándole valor… pedí me entrada para acceder, había un señor mayor con gafas gruesas y bigote el cual me pregunto con la típica pregunta que debe decir…

“Si quieres una entrada debes de tener la mayoría de edad… que edad tienes tu”, me pregunto.

Claro está me quede petrificado más aun cuando la anterior vez ni llego a pedírmelo, respondiéndole torpemente… “Tengo los 18 años… ya que los he cumplido hace varias semanas, quieres el carné”.

Aun recuerdo su impresión que le duro no más de un minuto, soltándome tras darme la entrada… “Sabes chico… con un poco de suerte, hoy saldrás hecho un hombrecito… pues quizás te den un regalo de cumpleaños”.

Tras darme la entrada camine hacia las puertas abatibles… deteniéndome antes en la máquina expendedora de bebida, comprándome una lata de coca cola. Tras abrir la puerta y echar a un lado la pesada cortina de plástico… la oscuridad me envolvió, creo recordar que esa ocasión me quede de pie junto a un pilar de tantos que hay, el cual este está frente a la puerta y a píe del inicio de la fila de butacas.

Mi vista fue acostumbrándose a la oscuridad, comenzando a divisar mejor la sala y calculando donde me sentaría en esa ocasión, divisándose de vez en cuando gracias al resplandor que daba las escenas de sexo proveniente de la pantalla, donde una pareja se daban el lote. También otra cosa que llamo mi atención al menos ese día, fue el tremendo calor que hacia dentro… ignoro si lo hicieron a propósito o fue adrede, pero sude ese día como ninguno.

Bueno continuo… me situé en la fila de la derecha a escasas butacas de la mitad, note que apenas había gente. Cuando me senté mire a mi alrededor… fijándome finalmente en la pantalla, dándome cuenta que las escenas eran más fuerte que de costumbre, comenzando a excitarme y como consecuencia a tocarme al principio sobre el pantalón mi miembro, continuando a bajarme la cremallera y sacar del interior de los bóxer mi miembro… comenzando a masturbarme.

No recuerdo bien que tiempo paso desde que entre hasta que se me acerco el desconocido, sentándose este al principio de la fila sin perder detalle de mis “manualidades”. Yo continúe con mi labor… tallándome mi tronco pues pensaba que no se me vería, nuevamente los ruidos de sus movimientos se sucedían… yo ocultaba mi miembro con la carpetilla de las copias, pero para nada ocultaba mi miembro dentro del pantalón.

Cuando el sonido volvía a escucharse y no era otro que el crujir de las viejas butacas, delataban a esta persona que volvía a moverse… sentándose en esta ocasión a mi lado, dejándome de tocar. Por un lado me sentía incomodo pues estaba disfrutando de mi masturbación y por el otro deseaba que este actuara ya, pues tras diez minutos y este no actuaba… comenzaba a enojarme, pues al sentarse a mi lado ahuyentaba a posibles “amigos”.

Por lo que decidid ser yo quien diera el primer paso y actuar, hice como si no estuviera… como si me hubiera olvidado de él, por lo que introduje mi mano nuevamente debajo de la carpeta y tras tomar mi miembro… comencé a masturbarme, fingiendo que estaba a atento a la película al tiempo que mis movimientos eran lentos. Sentí su mirada varias veces… hasta que este se giro finalmente y me soltó… “Tu primera vez”. Lógicamente calle… no desee contestarle, además mi presencia allí no era para hacer amigos. Ante mi silencio volvió a decirme… “No te asustes… aquí todos venimos a lo mismo, aunque la verdad tu eres muy joven para estar aquí”.

De pronto hizo un gesto muy usual entre todos los que suelen ir a buscar “compañía” y no era otra que pegar su pierna a la mía, transmitiéndome de alguna manera ese calor interno que siente. Pegaba su pierna y cuando la apartaba… la retiraba, volviéndola yo a colocar y el volvió a restregar su pierna con la mía. Me gire hacía el… mirándole con descaro, llevándome la sorpresa de descubrí su hermoso miembro fuera de su pantalón y que este estaba siendo sujetado con su mano derecha. Su miembro estaba erecto… apuntando su enorme capullo al techo, grueso y como más tarde aprecie… cubierto de venas.

Tras tragar saliva… me volví a girar hacia la pantalla, mientras comenzaba a masturbarme nuevamente… este tomo mi mano derecha y me hizo agarrársela, comenzando a masturbarse e instruirme a como debía de hacerlo… al tiempo que pasaba su brazo izquierdo alrededor de mis hombros. Claro está que me corte… no esperaba que tomara tan pronto la alternativa, simule vergüenza y corte, pero acercándose hacia mí y antes de darme unos besos en el cuello, me dijo… “No te preocupes… no haremos nada que tu no quieras, mira no pasa nada y veras como te gusta… cógela”.

Como os he mentado este comenzó a guiarme… al mismo tiempo que me tranquilizaba mediante besos en mi cuello, sentí como mi mano se empezaba a manchar de líquido preseminal… mientras este gemía y suspiraba, llegando a mirarle con miedo y descubrir sus ojos de deseos, mostrando su verdadera cara y no era otra que la de un vicioso. A los pocos minutos note la presión de su brazo haciéndome inclíname hacia su ingle y aunque quise resistirme, se notaba su fuerza al tiempo que me susurraba al oído… “Tranquilo… no pasa nada, pruébalo y si no te gusta lo dejamos”, acabando por ceder.

Note su glande deslizarse desde mi barbilla hasta mis labios, volviendo a presionar pero es esta ocasión en vez de mis hombros fue mi nuca. Separe mis labios y su glande fue adentrándose en mi boca, este soltó un suspiro al tiempo que me previno sobre mis dientes y el roce con su glande.

Tras darle una par de chupadas e impregnarla con bastante saliva a modo de lavarla con ayuda de mi lengua, este entre jadeos comenzó a follarme la boca… cada vez con más fuerza y más rápido, como consecuencia su glande golpeo varias veces mis amígdalas… haciéndome sentir arcadas. Llego a sorprenderme por el aguante… ya que estaba durando mucho más que el anterior en correrse, aunque creo que el motivo debía de ser yo… pues este me comentaba… “Ayúdate con la mano… pajeamé al tiempo que pasas tu lengua por todo mi glande, hazlo rápido y acelera”.

Tras hacer sus instrucciones comencé a escuchar pequeños y ahogados gemidos, apretó su mano sobre mi nuca al tiempo que sentí como descarga, quise subir la cabeza… cosa que no me dejo e incluso intente cerrar mi boca, cosa que me fue imposible al tener su miembro aun dentro. Viéndome obligado a mantener su semen dentro de mi boca y la falta de aire, no me quedo más remedio que tragarme parte… hasta que por fin me soltó.

“Se te nota que es tu primera vez. Te ha gustado verdad… quizás la próxima vez haremos que sea diferente, te enseñare otras cosas”, soltó. No le respondí, ya que mi boca permanecía llena todavía de su semen, me comento que una vez saliéramos del cine… sería conveniente que saliéramos por separado.

Tras salir del cine me marche a casa, nuevamente satisfecho a pesar de no haberme corrido y con la idea de volver, bueno aquí os dejo hasta una nueva entrega. Espero que os haya gustado tanto como me gusto a mí… obviamente habréis notado que soy bisexual, siendo mis preferencia hombre maduros. Bueno os dejo y espero que no seáis muy crueles conmigo, aunque sea pasivo y me deje hacer como una buena putita que dicen que soy. Bueno hasta pronto.

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