Mostrando a mi mujer: parte 2-

Pues viendo que la cosa volvía a la rutina de antes, a mi cada vez me costaba más correrme en las pocas ocasiones que teníamos la oportunidad de follar, esto era debido a que mi mente quería algo más y esto provocaba que no pudiera llegar al clímax, eso sí, las erecciones me podían durar hasta que yo quisiera, no había forma de llegar a correrme, vamos, todo lo contrario de la eyaculación precoz.

En una de estas escasas ocasiones de sexo con Muriel, ella aburrida de correrse, de grabarnos en video, de hacer fotos en todas las posturas, de comerme la polla, de hacer todo lo que estaba en ese momento en su mano para que pudiera acabar eyaculando, me dijo que pasaba, que en qué estaba pensando para no tener la concentración en el placer que debía estar recibiendo. La dije que no me pasaba nada, solo que no era capaz de encontrar la excitación suficiente. A esto a ella solo se le ocurrió hacer una de las pocas cosas que no me deja hacer normalmente, puedo contar con los dedos de una mano las veces que esto lo hecho en más de 15 años juntos, se puso a cuatro patas y me dijo que adelante, que su culo era mío.

¡Madre mía! Al oír esto se me puso aún más dura, la verdad que mi mujer tiene un señor culo, y es uno de mis fiascos no sacarle más provecho, muchas veces se lo he dicho, que con el culo que tiene… más de uno se le queda mirando por la calle, sobre todo cuando se pone algún leggin y lleva la camiseta algo corta que deja observar esos generosos glúteos.

Ella no me deja darla por culo porque es muy estrecha y dice que la hago mucho daño, incluso con cremas especiales para relajar y dilatar que compré pare este propósito. La duele tanto que se le suelen saltar hasta lágrimas. Esto en vez de darme pena cuando ocurre, me pone aún más bruto y cachondo, no me digáis por qué.

Bien, teniéndola a cuatro patas, la dije si estaba segura, me dijo que sí, que adelante pero con cuidado, me pidió que la lubricara bien. Por tanto, cámara en mano como durante toda esa noche habíamos hecho, apunte el objetivo a ese tremendo y deseable culo, saque el lubricante y la eche bastante desde arriba de la raja del culo y fue cayendo hacia su entrada del culo, luego con el dedo índice fui haciendo círculos alrededor del esfínter a fin de relajarlo y presionando poco a poco, suave. Eché otro poco y seguí presionando otro tanto hasta que enterré la uña, sacaba un poco el dedo y volvía a meterlo con otro poco de líquido. Ella se empezaba a quejar, que si más despacio, que ten cuidado, pero yo ya estaba concentrado en follarme el culo, grabarlo todo bien para luego poder compartirlo en las webs que suelo entrar de voyerismo y no pensaba parar, quería mostrar el maravilloso culazo de Muriel y como se le podía tragar una polla.

Cuando ya tuve metido todo el dedo, saque un vibrador anal pequeñito que hacía tiempo compre junto con otros juguetes hace años, precisamente junto al lubricante. Primero lo embadurné bien de lubricante, luego empecé a metérselo poco a poco igual que hice con el dedo, este era más ancho que el dedo por lo que se empezó a quejar de nuevo de quela dolía, pero yo seguí y empecé un mete saca con el vibrador, cada vez que sacaba lo empapaba en lubricante, una vez ya vi que estaba más dilatado, le saque el aparato y fui a probar con el mío de carne.

Como estaba haciendo con todo lo que ya la había metido, me pringué bien la puta de mi pene de lubricante y apunte mi tiesa polla al culito de mi señora, como he dicho es muy estrecha y en nada se le vuelve a cerrar el ano, por lo tanto, apoye la cabeza en su entrada y empuje levemente, suave. Ella saco un pequeño gemido de dolor, la acaricié un poco la espalda, la hice un par de mimos y empuje otro poco y noté como empezó a abrazar el esfínter mi capullo, una sensación para lo que no lo hayáis probado que da entre morbazo y gusto y también el gusto extraño, contrapuesto y demencial de ver a otra persona a la que amas sometida a ti, infringiéndola un dolor que en otro momento jamás se lo hubieras deseado, pero la excitación sexual a veces nos ciega. Ella soltó un alarido de dolor, me pidió que parara pero ya era muy muy tarde, estaba obcecado y volví a empujar sin retroceder lo más mínimo y ya se tragó completamente la punta de mi rabo. Me quedé un rato así quieto, pero mi polla de la excitación palpitaba, se hinchaba más por momentos, lo que hacía que la ensanchara el ano a su vez, dándola más molestia. Cuando vi que se relajaba algo empecé un suave y leve sacarla y meterla, notaba el interior muy bien lubricado y el gusto debido a lo estrecho del conducto era increíble, cada vez que la sacaba intentaba hundir un poco más mi polla dentro, poco a poco, mientras ella gimoteaba la conseguí enterrar hasta los huevos, que sensación más maravillosa tenerla ante mí con el culo en pompa ensartada por mi polla que estaba dura como una roca. Entonces ya dejé de tener tanto cuidado y empecé a cabalgarla con más ímpetu y haciendo las embestidas más largas, la sacaba casi entera y se la clavaba y así hasta que empecé a una serie de empellones sacando completamente la polla de su cueva echando un poco de lubricante y de un tirón se la jalaba hasta el fondo. Ella ya no protestaba ni se quejaba, empezaba aceptar mi pene en su culo, no es que la gustara como dicen muchos en estos casos que al final se corrían por el culo, no, en este caso no, a ella no le gustaba, pero al menos ya parece que no la dolía, estaba bien dilatada y yo disfrutaba de ello, cada vez con un empuje mayor, la daba por culo como un loco, hasta que por fin, me llego ese hormigueo en la base de la polla que fue extendiéndose hacia arriba, un placer indescriptible que era la llamada a la gran corrida que me die el gustazo de llenarla con sus intestinos, fue tal la el orgasmo que fue de los más placenteros que he sentido hasta ahora, estuve metiendo y sacando la verga de su culo un buen rato debido a los espasmos que seguía tendiendo, la escena la grababa como podía, se me movía la cámara, apuntaba fuera de plano, pero me daba igual, me la estaba follando por el culo y lo tenía todo grabado.

Una vez se la saqué la estuve besando la espalda, acariciando, era el momento de sentir culpabilidad, de pensar como la he estado haciendo daño a propósito para algo que quizá no merezca este sufrimiento, pero ella rápido me lo quitó de la cabeza diciéndome que lo ha hecho con mucho gusto y que por mí haría cualquier cosa, como yo por ella… y por mostrarla a los demás también.

A la mañana siguiente, debido a que trabajo por suerte desde casa, me dediqué un rato a editar el video de la noche anterior, sacando algunas instantáneas en jpg para poder subirlo a la red. Cuando lo tuve todo, empecé a buscar alguna web nueva a parte de las dos que solía usar para difundir un poco más mi material. Y encontré un par que me llamaron bastante la atención uno era de parejas amateur que subían sus fotos y videos y los demás usuarios podían comentar o ponerse en contacto con entre sí para intercambiar material y otra era una web de contactos para adultos, entre las cosas que se podían hacer en esta era poner anuncios por categorías y vi tres que me gustaron, estas eran “Parejas Liberales” y otra “Contactos para hombres”.

En la primera web, la de intercambio de fotos, subí con el Nick “Muriel” una pequeña serie de fotos (en las fotos y videos que subo no mostramos nunca la cara) muy eróticas de Muriel para no empezar muy fuerte. Y en la segunda web, tras ver algunos anuncios de otras personas puse tres anuncios:

En la sección de “Parejas Liberales” en las que pedía que las personas en pareja que quisieran intercambiar material, confesiones, fantasías se pusieran en contacto conmigo y quizá podríamos hacer alguna conexión Skype. Mi idea era poner a alguna pareja al corriente de mis gustos y ayudarme en mi siguiente propósito con Muriel (Continuará).

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