No hay nada mejor que un polvo mañanero

Muy buenas a todos, desde este medio os hago saber de mis experiencias y anécdotas, me gusta contárosla o al menos lo intento de tal manera que os la podáis recrear en vuestra mente. Son relaciones esporádicas solo y exclusivamente para sexo, pero si alguna necesita hablar con alguien quizás podamos hacer excepciones.

Como bien sabéis soy casado considerándome bix, no suelo poner pegas entre las mujeres… ni físico ni mucho menos por la edad, como hombre me gustan todas en general, suelo hacer gozar y satisfacer a aquellas mujeres que lo deseen, no busco la experiencia de una mujer madura sino también la inexperiencia de esa jovencita e incluso la ignorancia de las casadas, aquellas que buscan algo de morbo… aquellas que por la curiosidad desean algo más.

Os debo de confesar que siempre me he esforzado en mejorar, aprovecho cualquier circunstancias que me pueda llevar a una experiencia, no importándome si es una o varias las damas siempre que estén conforme entre ellas. Desde hace un tiempo he llegado a pensar que quizás sea por mí bisexualidad, circunstancia que me ha permitido conocer mi lado más femenino y como tal, me ha permitido conoceros y comprenderos mucho mejor a las mujeres como a mí mismo, sabiendo lo que os atrae dependiendo del momento y las circunstancias.

El pasado lunes conocí a una mujer casada que me hizo saber que está buscando algo nuevo en su matrimonio, pero que no le apetece cambiar de estatus. Ella tiene un anuncio del cual se puede leer… “Busco hombres activos tanto dentro como fuera de la cama, hombres que además de activos sean maduros y que deseen una buena putita, sumisa y complaciente. Esos hombres maduros encontraran en mí a esa glotona y a esa viciosa que hará realidad vuestras fantasías, no negándome si también deseáis sí aun podéis preñarme”.

Bueno comenzare, diciendo que lo mejor del despertar son el poder echar el “MAÑANERO”, no digo que siempre lo haga pues desde que estoy casado esta costumbre ha ido bajando. Pero por suerte al menos para mí, mi mujer son de esas que aun mantiene esos deseos, siempre y cuando los críos nos lo permitan.

El pasado lunes menuda noche de calor hemos pasado aquí en el Sur… uuuffff, deje la cama mojada y no porque me hubiera meado… sino del sudor, mi cuerpo aun estaba acalorado a pesar de las dos duchas frías que me di… uuuffff. Encima este tremendo calor revoluciona las hormonas de mi cuerpo… tanto que estaba súper caliente, ni el polvo mañanero que he echado ha saciado mi sed… mmm. Y eso que comenzó bastante bien, nada despertarse mi mujer me soltó…

– “Menuda noche te has dado, no has dejado de tocarte en sueños, no se con quien estarías pues conmigo como que no, vamos a ver si ha quedado algo para mí”.

Mi mujer a pesar de sus treinta y ocho años está bien buena, cuyo cuerpo a pesar de dos embarazos se ha notado y no en la talla de sus pechos naturales de 115cm, cuya estatura esta a mí altura con su 1,72m. Mi mujer son de esas que durante el verano o duerme con tan solo las braguitas o se pone una camiseta, mientras yo duermo con bóxer o sin nada.

Bueno continúo con lo ocurrido, coge mi mujer y de buena a primera me destapa, retirándome la sabana… descubriendo mi desnudo cuerpo con mi miembro erecto y visiblemente duro como una estaca, alarga sus manos hasta cogérmela y comenzar a masturbarme… ooohhh. No esperando mucho más se inclina hasta que desaparece al menos la mitad dentro de su boca… mmm, masajea mis genitales mientras su cabeza baja y sube al tiempo que introduce mi polla en su boca, no pudiendo ver su rostro al ocultarlo por sus cabellos… ooohhh.

Siendo ella misma la que tras sacársela de su boca y con una sonrisa maliciosa saliendo de sus lindos labios, se coloca en cuclillas sobre mi… uuummm. Es ella la que coge mi tronco y se lo coloca… ooohhh, es ella la que se restriega mi glande por su ardiente coñito… uuuffff, dejándose y caer y comenzar a cabalgar… aaahhh. No dejando de gemir mientras se mueve al compas que mi miembro se introduce una y otra vez… uuufff, siento sus paredes vaginales arder y aunque desee explotar… mmm, me tengo que contener pues antes ella debe gozar… uuuffff.

Teniendo que cambiar de posición no precisamente porque ella no ha alcanzado aun su orgasmo, sino que tras lograrlo espera ahora lo alcance yo… uuuffff. Tras levantarse de mí y con sus labios vaginales enrojecidos, se coloca a cuatro patas sobre la cama… esperando que yo la inserte desde atrás… mmm. Cosa que hago sin perder tiempo y comenzar a moverme de forma endiablada… aaahhh, mientras mi esposa muerde la almohada a modo de silenciar sus gemidos, no porque antes lo haya aguantado… cosa que no fue así, sino que antes eran más silencioso… digamos más pasional y ahora son mas fuerte… ooohhh.

Ya que tras tomarla por la cintura la voy guiando hasta que ella se coloca al borde de la cama, cojo mi tronco y conduzco mi glande hacia su orificio vaginal, introduciéndoselo de un solo golpe de forma violenta hasta sentir sus glúteos chocar contra mis genitales… ooohhh. Comenzando a moverme con un ritmo cada vez más rápido, deteniéndome en el momento que siento que puedo correrme, dejándola descansar un poco y volver al camino del placer al poco… ooohhh, mientras ella no puede evitar silenciar algún que otro gemido… aaahhh… ooohhh… aaahhh… ooohhh. Volviendo a movernos ante la falta de mi orgasmo, no dejando mi mujer de decirme…

– “Hoy no te marchas sin que te hayas corrido, solo pido que te corras por una puta vez… aaahhh”.

Colocándose ella en esta ocasión sobre la cama… boca arriba, tomándola nuevamente por las caderas y tirando de ella hasta dejarla al borde del colchón. Tomo sus piernas y me las coloco sobre mis hombros, comenzando a introducírsela y a moverme al compa de mis embestidas… aaahhh, posición que me gusta mucho pues puedo ver su rostro de placer… su cara de zorra como goza, mientras me suplica que llene su útero de mis fluidos… ooohhh. Mientras magreo sus senos… mmm, mientras pellizco sus pezones e incluso los muerdos, dejando su cuerpo plagado de muerdos como tanto le gusta a veces… uuufff. La presión de mis manos en su cadera y de mis dedos apretar sus carnes… ooohhh, le hace presagiar mi mas que inminente orgasmo al tiempo que acelero… aaahhh, descargando todas mis semillas dentro de ella después de al menos seis u ocho chorros… aaahhh… aaahhh… si… siiiii… aaahhh.

Ambos nos quedamos rendidos sobre la cama, se gira y mira el reloj que hay sobre mi mesita de noche, sorprendida se gira hacia mí y me dice…

– “Te has dado cuenta que hemos estado follando cerca de media hora, no sé como lo haces pero cada día duras más, como cuando al principio salíamos de novios. Cada día estas mejor… donde coño has aprendido estas cosas”.

Respondo… “Donde va a hacer… en Internet”.

– “Vale. Venga levanta… date prisa que tienes que preparar el café y ducharte, antes que se despierten los críos. Venga campeón que me has dejado molida, me duele todo”

Respondo… “Si quieres echamos otro, no veas cómo me ha puesto mirarte tu culito… mmm”.

– “Venga pervertido… dúchate”, me responde entre risas.

Con mi mujer he tenido muy buenos mañaneros, no solo han sido polvos sino mamadas e nuestro caso prácticamente han sido 69, pues a ambos nos encanta el sexo oral… mmm.

Pero entre todos los polvos mañaneros podría rescatar algunos de ellos, como aquel que tuvimos en casa de sus padres, aquel que esta aprovecho en el momento en que su madre bajaba a comprar al supermercado MAS que hay frente a su casa. Yo que en ese momento me estaba dado una ducha, pues lo fines de semana dormía en su casa… lógicamente en un dormitorio diferente. Bueno estaba en plena ducha cuando se abrió la puerta y apareció mi novia… mmm, esta cogió y se metió dentro comenzando a besarnos… mmm.

Aun recuerdo que no dejaba de masturbarme y que fue ella la que acabo por colocarse en cuclillas, tomando mi miembro en mano se lo llevo a la boca y comenzó a chupármela… ooohhh. Yo había cerrado los grifos lógicamente, mientras observaba como esta engullía una vez tras otra mi polla, bajando la vista hasta descubrir como con una de sus manos se estaba haciendo un dedo… mmm. Acariciaba con una mano su nuca al tiempo que con la otra sus senos… ooohhh, follaba su boca y esta chupaba hasta mis huevos, sacándola y poniéndose de pie.

Se daba la vuelta y apoyándose sobre los azulejos no hacía falta decir nada mas, cogí mi polla y conduje mi glande hacia su ardiente y húmedo coñito, mientras ella separaba las piernas e incluso levantaba una de sus piernas para facilitar la penetración… uuuffff.

Una vez introducía mi novia o sea mi mujer tenía que ponerse hasta de puntillas para facilitar la penetración, comenzando a embestirla suavemente sobre todo para no producirle dolor… mmm. Me gustaba lógicamente la penetración profunda y no siendo de otra manera que colocando mis manos en sus hombros, comenzando a embestirla al tiempo que tiraba de ella hacia mí… aaahhh, mientras mi novia jadeaba de placer llevándonos al menos diez minutos… ooohhh. Tiempo que le hacía salir del interior de la ducha y le hacía sentar sobre el mármol de los lavabos, tomándola de sus caderas y atraerla hacia el borde de manera de poder facilitar la penetración… uuummm.

No tardando esta en lograr su orgasmo y aguantando mis embestidas en que yo consiguiera el mío, mío que hubo que dejarlo ante la falta de entusiasmo por parte de ella, pues tras lograrlo se le fue ese ardor que le entra y comienza a ponerse nerviosa ante la aparición de su madre. Acabándolo por dejar ante sus peticiones de disculpas, cosa que tuve que acabar yo una vez que volví a ducharme.

Pero bueno os dejo hasta una nueva anécdota o experiencia, quizás os cuente en otra ocasión las locuras que tuve con mi mujer antes de casarnos. Donde como a todos somos totalmente diferente, ya que el matrimonio nos cambia pero siendo más notable a partir del cuarto o quinto año, siendo el cambio drástico en el momento que aparecen los críos.

Pero por suerte para entonces ya he tenido bastante amigas e incluso he participado en algún trió, trió que me lo propuso tanto en una ocasión una amiga como en otra un amigo, siendo en este último en compañía de la novia de este. Pues deseaban comprobar la experiencia de un trió, proponiéndomela mi amigo por haber participado ya en una y por conocerme, mientras que ella se me presento como un desconocido que vio en un anuncio, pues no deseaba a nadie conocido.

Aun recuerdo el día en que me la presento, vaya pedazo de novia tenía este cabrón… pedazo de hembra. Cuyo físico para nada tenía desperdicio, cuerpo normal cuyas medidas rondaría 90/59/96 aproximadamente, media 1,70cm, es pelirroja de cabellos largos, ojos claros… color miel y tiene estilo, universitaria. Cuando conversamos me hizo saber que su mayor fantasía fuera parte de hacer un trió, era el de estar con otra mujer, pero como quiere ir poco a poco… primero sería hacer un trío con ella y un chico, pasando a mantener una relación con solo con ella… mmm. Ganándome poco a poco su confianza, le sugerí primero el estar con ella a solas antes de hacer un trió, consejo basándome en comentarios de amigas bisexuales, asegurándole que podrá disfrutar de una mayor complicidad y le asegure que no le dejará indiferente.

Recuerdo como la chica poco a poco fue contándome cosas de ella, como que en la cama le gusta disfrutar contemplar al mismo tiempo cómo su hombre disfruta. Me aseguraba que ella es una cualquiera que tiene una educación religiosa, lógicamente me aseguraba que es una chica culta, estudios universitarios y trabajaba. Pero bueno estas experiencias creó que mejor será contárosla en otra ocasión, por cierto os debo confesar que he estado con una mujer estupenda que se hace llamar… susanabix, una hembra de mujer que le va hacerlo en lugares públicos, aunque dice que es una mujer culta y respetable es la más puta que me echado a la cara, pero lo más fuerte es que esta encima está casada… mmm.

Bueno aquí os dejo hasta una nueva experiencia… vale, ya me contáis que os aparecido… espero que no seáis muy crueles conmigo. Mi email es Jhosua 1970 @ gmail . com, lógicamente va todo junto, hasta pronto.

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