Noche con Carmen, la madura del trayecto a Madrid.

Esa mamada de campeonato en el garaje solo era una previa de lo que Carmen estaba dispuesta a ofrecerme, se le veía con ganas…tantas que cuando subíamos en el ascensor pensaba que querría ser follada allí mismo. Por suerte o por desgracia supo contenerse, ya que apenas llegar al piso bajo una pareja subió con nosotros hasta la misma planta.

¿Qué pensarían de nosotros? Eso me preguntaba yo a mí mismo, tal vez que ¿Será su madre? ¿Son nuevos en el edificio? En ese instante recibí un whatsapp de Carlos:

<< Tío mañana viene mi madre y sabe que estás aquí, trataré de llegar antes de que ella lo haga… no prometo nada. ¿Tienes algún asiento libre para que se vuelva contigo?>>

La verdad que se me pasó decirle que estaba lleno, solo de pensar que Carmen iba a regalarme seguramente el mejor viaje de vuelta de mi vida…pero al fin al cabo Carlos es un gran amigo y siempre lo ha hecho genial conmigo, le mandé un Audio:

<< No me seas cabronazo y vuelve antes de que llegue tu madre, ¿A qué hora tiene pensado llegar?...aah y en lo de la vuelta en principio no hay problema, solo vuelvo con Carmen… la viejita que ya vino a Madrid en mi coche>> a Carmen le cambió la cara por completo, no sabía se le molestó lo de viejita o que le pasaba…pero por momento creía que esa noche de lujuria se iba a quedar en una simple paja.

Al entrar al piso, Carmen estalló… como que se viene con nosotros, me gustaría que volvamos solos… tenía un motel de carretera reservado. Me ha costado confesarle nuestro encuentro a Sofía para que me ayudase a reservar una habitación para que ahora te lleves también a la madre de tu amiguito.

Yo- Y yo que sabía, Carlos es mi amigo de toda la vida y su madre siempre se ha portado genial conmigo, lo siento no podía decirle que no…yo también deseaba que me hicieses a la vuelta otra mamada como la que me has hecho ahora en el garaje.

Esa perra sacó la caliente mujer que llevaba dentro…las ansias de follarme que tenía desde que montamos en el ascensor, me cogió fuertemente de la mano y me llevó al sofá que se encontraba en el salón del final del pasillo, le daba igual todo… las ventanas estaban abiertas con la persiana en todo lo alto y las cortinas corridas. Esa puta ni se percató, cuando quise darme cuenta la tenia de rodillas chupando cada centímetro de mi polla… dura como pocas veces, no podía pararla pero estaba viendo como un chiquillo de los pisos de en frente estaba viendo aquella surrealista escena. Aun con los vaqueros medio bajar y retrepado en el sofá alcance a mi bolsillo para coger mi móvil…se me pasó por la cabeza fotografiarla mientras engullía mi verga e incluso grabarla, pero ella cogió mi miembro y lo pajeaba a la vez que me decía que ni se me ocurriese grabarla ni nada por el estilo.

Volvía a la faena y comenzaba a mamar de nuevo mi miembro, yo me retorcía del gusto y miraba a techo…bueno miraba…probaba a poner los ojos en blanco del gusto que me estaba dando, esta Carmen era chupadora de pollas profesional, nunca había sentido tanto gusto en una mamada como con ella… pero paró, creía que esa tía no quería que me corriese aun, pero estaba muy equivocado.

Carmen << Mírame a los ojos cuando te la chupo, no sabes que eso de no mirarme es de mala educación jajaja>>

¿Qué clase de mujer tenía yo entre mis piernas? Sin duda que la querría como esposa si no fuese por su edad, es una señora en la calle y la más puta de las mujeres en cualquiera de los lugares en los que follara.

Y sí, esas reflexiones tenía mientras Carmen tragaba esta vez mi polla junto a mi leche, nada sobró… tenía ganas y la quería toda para ella.

Después de chupármela se subió al sofá junto a mí y me abrazó, un abrazo tierno y lleno de amor como solo saben dar las madres…me asusté, creía que esa mujer se estaba enamorando de mí, pero más tarde vi que me equivocaba debido a que era algo aun peor, esa mujer estaba obsesionada conmigo.

Empezó a susurrarme al oído como se sentía, las ganas que tenía de ser follada por su pequeño…el hombre de su vida pero ella experta en la materia tocaba mi polla para que cogiese fuerza para la batalla que deseaba comenzar. No hay que engañarse, en poco menos de medio minuto la tenía tan dura como una barra de hierro y eso a ella le hacía precipitarse… por momentos creía que era un jovencita inexperta debido a sus prisas por ser empotrada, por ello tuve que relajarla y llevarla conmigo a la habitación en la que ´dormiría´.

Sentía que esa mujer deseaba que fuese algo especial, que sus ganas e ímpetu no deseaban un ´´aquí te pillo aquí te mato´´ por lo que comencé a desnudarla lentamente desde atrás mientras besaba su cuello. Estaba experimentando nuevos sentimientos, esa mujer al fin al cabo era la primera mujer mayor con la que me había acostado y había hecho abrir fronteras nuevas en el sexo. ¿Qué pensaría ella de mí? ¿Sería el primer jovencito?…

Yo seguía a lo mío y en poco tiempo la tenía estirazada en la cama con sus piernas abiertas invitándome a que comiese ese coñazo lubricado que tenía. Yo chupaba y ella no paraba de jadear y retorcerse…veía que la estaba haciendo llegar y que quería más, comía su raja con mucha energía a base de lengüetazos en su duro clítoris, tras correrse ella me invito a que metiese mi polla entre aquellas dos tetas…algo caídas pero geniales para su edad. Esto hizo que mi polla se volviese a poner de nuevo a tono y comenzase una follada pletórica.

No me imaginaba que una mujer de esa edad tendría tanta flexibilidad y mucho mechos esa fiereza…pese a que ya me había acostado antes con ella, pero esta vez fue distinto… no follábamos nos estábamos entregando el uno al otro y disfrutando de cada palmo de nuestros cuerpos.

Pero como siempre, no hay nada como el perrito… tener aquel culo gordo en pompa entregado a mí esperando a ver que agujero me apetecía penetrar. No hubo duda, ese culo debía partirlo como se merecía y sin delicadeza alguna comencé a follarlo fuertemente… no me puedo quitar esa imagen de la mente, tenía a ella en pompa y yo empotrandola mientras mira al armario que tenía cristal donde nos reflejábamos, su cara era un poema…una mezcla de lágrimas de dolor, satisfacción de las envestidas y esa carita de puta pidiéndome que la follase más.

Carmen- Maaas joder…más! No pares ahora, jódeme del todo… esta perra quiere que le duela el culo durante una semana, házmelo como cuando me lo desvirgaste! Sigue mamon sigue! Eres mi hombre.

Pese a que no deje de envestir, algo me vino a la mente que no entendía. ¿Yo le había desvirgado el culo?

Pronto quedamos ambos exhaustos y corridos en la cama, yo encima de ella y besando su cuello… pero no pude contenerme y pregunté mi duda.

En ese momento me enteré por que estaba obsesionada conmigo.

Carmen- Eres igualito que el primer novio que tuve, gracias a él hoy follo como follo. Se llamaba Paco y coincidimos en un campamento de verano.

Yo- ¿Paco? ¿Sabes sus apellidos?

Carmen- Claro, ya no tengo contacto alguno con él…de hecho, hoy hace 15 años que no hago nada con él, ese cabrón se casó y se quitó de complicaciones y yo corneando a mi marido durante varios años con él. Rodriguez es su apellido.

Yo- Coño como mi tito, el hermano de mi madre…

Claro que nos parecíamos, tras enseñarle una fotografía de él resulto que me estaba follando a la que un día novia de mi tito Paco.

Carmen- Desde que te vi llegar en el coche y agarraste mi maleta me salía llamarte Paco, cualquier madura quisiera acostarse con aquel joven que hizo sacar lo mejor de ella y descubrió casi todo en el sexo.

Yo no sabía que decir, de hecho se apoderó de mí una mezcla de sensaciones que nunca había experimentado. Me estaba cepillando a la que podría ser mi tita, y eso hacía que por un lado sintiese un morbo extra pero también me sentía mal… en el fondo esa mujer no se acostaba conmigo por mi persona sino porque le recordaba a otro hombre, mi tito Paco.

No quedó el tema ahí, Carmen cogió desde el primer momento una gran confianza conmigo y por ello me llegó a confesar que su hijo Diego (que yo ya había conocido) seguramente era hijo de mi tito. Esto no me podía estar pasando, el mundo es un pañuelo.

Ya era las 3 y media de la madrugada cuando recibí la contestación por audio de Carlos:

<< Pues para la 9:00 estaré allí, porque tengo que recoger y limpiar un poco el piso…ya sabes cómo se pone mi madre>>

Esto hizo que Carmen volviese a la carga, y esta vez más acelerada aún…creo que lo que habíamos hablado le había excitado aún más. Comenzó pajeando mi polla y diciéndome que follásemos hasta que amaneciese…esa puta iba en serio, sabía que era su último cartucho y que en al menos unos días no me volvería a follar.

Como fui consciente de que esa madura haría todo lo que quisiese quise ir más allá, subir el riesgo a la vez que el morbo. Hice que parase y le dije:

Yo- Carmen, ponte el tanga y el sujetador, mientras yo me ponía los calzoncillos

Carmen- ¿Ya no quieres hacerlo más conmigo?

Yo- Al contrario, nadie ha dicho que eso vaya a ser así…una vez ´´vestida´´ le agarre del brazo y la lleve conmigo hasta a fuera del piso, de ahí la lleva al ascensor que sería nuestro nuevo ´´nidito de amor´´.

Era tarde y si es verdad que es un bloque grande de pisos y que era fin de semana, pero no creo que nadie viniese a esas horas aunque solo el poder follármela en el ascensor me ponía como una bestia.

Esperaba ansioso a que llegase el ascensor a nuestro piso, pero ella no paraba de besarme apasionadamente a la vez que tocaba mi rabo que estaba realmente duro. Fue abrirse las puertas del ascensor y le achuché hasta dentro… esa puta infiel iba ser tratada como tal. Cuando se cerró las puertas del ascensor, la puse contra el cristal de en frente llegando a dar su cara en este, aparté su diminuto tanga hacia un lado y le metí toda la polla de un solo golpe…tremendo gritó dio.

Carmen: Joder niño, te habías quedado con ganas de hacérmelo en el ascensor eh…uufff que cachonda estoy. ME ENCANTA JODER.

Yo: Calla Zorra, no ves que puede alarmarse algún vecino. Vas a ser follada como te gusta. ¿A qué te gusta que te follen como una perra?

Carmen: Guaauu! Soy muy perra, ¿Quieres follarme a 4 patitas, pequeño?

Yo: Tita prefiero empotrarte desde atrás, me encanta follarte así. Sentir como mi cuerpo choca con tu culo maduro. Mírate la cara de zorra que tienes en el cristal.

Se cortó el dialogo sexual que estábamos manteniendo, sólo se escuchaba las envestidas y los jadeos ahogados de ambos. Cuando llevábamos un buen rato aprecie como el ascensor fue llamado desde la planta baja, afortunadamente me dio tiempo a pararlo y que saliésemos para no ser descubiertos. Fueron instantes de tensión pero pronto nos encontramos en el cama de la habitación.

Yo: Carmen, ¿Qué te pasa? Te noto extraña ¿Es que he sido muy grosero contigo?

Carmen: Para nada, me encanta cuando me dices y haces esas cosas pero me encuentro algo asustada. Ese Tita que me has dicho mientras me follabas me ha hecho pensar que ahora a estas alturas de la vida salga todo a la luz, es algo que solo sabéis Sofía y tú. ¿Me prometes que no se lo dirás a tu tito Paco? Bueno mejor dicho a nadie.

Yo: ¿Estás loca? Que le digo que me he estado acostando con una madurita que resulta ser su ex y de ahí que me ha confesado que su hijo es suyo… es algo sin sentido Carmen, yo tampoco quiero que nadie se entere de estas quedadas que hemos tenido.

Carmen: Estoy muy cansada, creo que debería irme a lo de Sofía. Tu amigo viene mañana muy temprano y yo a esa hora no me puedo ir al piso de mi hijo, ¿Me prometes que volveremos a vernos?

Yo: Claro, el lunes te vuelves conmigo, ¿no?

Carmen: Estupido! Sabes muy bien lo que quiero y te estoy pidiendo. Aunque estoy seguro que volverás a mis entrañas jajaja

Se hizo el silencio mientras ella se vestía, entonces hice lo mismo y le acompañé a casa de su amiga. Allí en la puerta nos besamos y me despedí de ella.

Me quedé con la intriga de cómo sería Sofía y si podría haber llegado a conseguir hacer algo con las dos a la vez, pero seguramente estaba ya flipándomelo demasiado. De todas formas ya era tarde ya que estaba acostado en la cama donde me quedé rendido al instante.

No suelo ser muy dormilon, pero cuando desperté eran las 2 de la tarde y allí me encontré con Carlos y Ana (la madre de Carlos). ¿Qué me pasaba? ¿Por qué me fije en los atributos de Ana? Estaba claro que algo estaba cambiando en mí y que ya no había ni edad ni barreras que evitasen en fijarme en una mujer.

Una mujer que prácticamente me había criado y que era la madre de uno de mis mejores amigos y de la cual nunca me había fijado y mucho menos me había sentido atraído.

Ana es Morena con una melena corta pero un poco más larga que al de Carmen, mi putita madurita. Sus tetas eran más grandes que la de Carmen y que casualidad que en ese momento iba algo escotada. Su culo es el típico culo de madura, ancho y con volumen pero no tan bien puesto como el de una jovencita. Su estatura era de 1 metro 65 aproximadamente.

Despues de mi chequeo y los oportunos saludos a ambos me entré al dormitorio a organizarlo un poco, mientras ello pensaba en Ana… Es la madre de mi amigo, ¿Qué hago? Tengo que quitármela de la cabeza que al final cometeré alguna locura y no es plato de buen gusto para nadie de mi entorno.

Ana una mujer actualmente ama de casa se caracterizaba por su amabilidad y lo cercana que era con nosotros cuando íbamos a visitar a Carlos a su casa. Su marido era maestro y me llevaba genial con él, un buen tipo. Pero recordé algo que se comentó durante un tiempo y que hizo que me calentase y que viese a esa mujer apetecible, recuerdo que un día Antonio (uno de mis amigos) me dijo que Ana le era infiel al padre de Carlos y que por lo que parecía ser fue con un compañero del almacén en el que trabajaban. Yo no era muy chismoso y eso no le hice mucho caso pero ahora pensándolo creo recordar que Ana dejó su trabajo cuando se rumoreaba su infidelidad.

En el próximo relato os contaré como se dio el viaje de vuelta, además ya os adelanto que no hubo más sexo durante los días que me quedaban en Madrid pese al acercamiento e intento de algunas…

Me gustaría recibir criticas constructivas para poder seguir mejorando, ¡espero que os guste!

Leave a Reply

*