Orgasmus – La primera infidelidad

Primero me voy a presentar, mi nombre como ya he dicho anteriormente es Julio, tengo 22 años y soy de un pueblo de Albacete. Desde hace 4 años mantengo una relación con Virginia, una relación supuestamente fuerte y consolidada. Mi novia tiene 21 años, es una chica guapa de cara, con el pelo largo y moreno, ojos oscuros y labios gruesos, de cuerpo es un poco regordeta pero tiene una bonita figura con unos pechos grandes y firmes. Tiene un estilo de vestir muy propio, que le hace un cuerpo muy sexy. Le gusta llevar muchos vestidos, con mucho escote y faldas cortitas. Su ropa interior suele ser pequeña y con transparencias. En el aspecto interior, es una chica muy abierta, alegre y simpática, se lleva muy bien con la gente ya que es muy social y además es muy lista. En la cama es una diosa, folla muy bien, siempre tiene ganas de hacerlo y siempre está dispuesta a probar cosas nuevas. Yo le digo muchas veces que es una guarra, pero ella no lo quiere reconocer y se enfada, pero se que en el interior piensa lo mismo, que es una obsesa del sexo, y a la mínima que puede tiene sexo, si no es con alguien es sola. Nos desvirgamos juntos, fue nuestra primera vez, eso paso hace unos 3 años. Desde entonces no hemos parado, lo hemos hecho en sitios públicos, en todas las posturas, con juguetes sexuales, hemos practicado sexo oral, anal, la he atado… Muchas veces, como ella está estudiando fuera, nos llamamos y nos contamos una historia y nos masturbamos juntos e incluso lo hemos hecho por mensajes a través del whatsapp llegándome a mandar fotos de sus dedos mojados después de haberse tocado. Nuestra vida sexual, no es por presumir, considero que ha sido siempre ha sido muy activa y completa.

Bueno a nivel profesional yo trabajo, mientras ellas estudia magisterio. El año pasado decidió irse de erasmus, el destino que eligió fue Milán. Antes de irse pasamos momentos muy duros, porque a pesar de que nuestra relación fuera fuerte y nos quisiéramos mucho, ya se sabe de los erasmus o más bien orgasmus. Pero bueno, a pesar de eso decidimos seguir con nuestra relación, confiando el uno en el otro. Nunca nos habíamos sido infieles y siempre habíamos presumido de nuestro amor.

Os voy a contar la primera historia, esta paso a la semana de estar en Milán. Los primeros días Virginia se dedicó a buscar piso, contacto con varios pero no le convencía ninguno, hasta que llego a uno que le encantó. Se trataba de una especie de chalet, era bastante grande, contaba con 10 habitaciones, 7 baños, comedor y cocina. Estaba bien arreglado y la habitación no era muy cara. Quedaba una sola libre así que no se lo pensó más y la alquiló. Esa misma tarde hizo la mudanza desde el hostal donde se había hospedado los días anteriores. Llego a la habitación, dejó todo y se dispuso a ir a conocer a sus compañeros de piso. Se encontró con dos chicas en el comedor, se alivió al ver que había chicas, esperaba que solo hubiera féminas, yo también esperaba que fuera así. También eran españolas, de la parte norte de España, eran unas chicas muy amables y simpáticas. Le comentaron a mi novia que además de ellas dos, había una chica y 6 chicos más. Eran todos españoles y cada uno estudiaba una carrera diferente. Llevaban ya una semana conviviendo los 9 y les unía ya una gran amistad. Como esa mañana se habían enterado de que iba a entrar una chica para completar el piso, habían decidido hacer una actividad para conocer a la chica nueva, conocer un poco las habilidades en la cocina de cada miembro del piso, y además así pasar un buen rato y se echar unas risas. La actividad consistía en hacer cada miembro de la habitación una bebida y un juego de beber. A mi novia se le ocurrió hacer un coctel que encontró por internet para beber. Se pasó el resto de tarde preparando la bebida y sobre las 8 se fue a su habitación. Ese rato mientras se cambiaba hablamos por skype, era la primera vez que nos veíamos desde la despedida, tenía tantas ganas! Me contó todo sobre lo que había hecho ese día y el plan que había para esa noche, a mí me pareció muy bien, estaba muy contento de que se integrará entre los compañeros pero eso de que hubiera 6 chicos en el mismo piso no me gustaba mucho, aunque confiaba plenamente en ella. Esa noche el vestuario que había elegido trataba de un tanga de tira negro, unos pantalones de cuero muy ajustados que le hacían un bonito culo y una camiseta de tirantes blanca, abierta por detrás, que entonces no se puso sujetador para que no se le viera. Me pareció un vestuario demasiado provocativo pero no dije nada, no quería enfadarla, pero así con esos pantalones tan ajustados y esa camiseta con la que con cualquier movimiento se le veían todas las tetas, parecía que iba provocando. Se pintó la raya en los ojos y un poco de colorete y lista. Estuvimos un rato más hablando y terminamos la conversación enviándonos mil besos. El resto de historia me la contó ella, ya que tras finalizar la conversación por el skype ya no supe nada hasta el día siguiente.

A la mañana siguiente me mandó un mensaje diciéndome que me tenía que contar una cosa, que si me podía llamar. Yo no estaba haciendo nada, así que le dije que sí, algo ya sospechaba después de no haberme hablado en toda la noche y mis dudas se confirmaron. Me conto toda la historia tras cerrar mi conversación por el skype.

Salió de la habitación y fue hasta el comedor, ya estaban todos allí, se presentó uno a uno y empezaron la ronda de habitaciones. Empezaron por la de una chica, se llamaba Laura, que había preparado unos mojitos y para beberlos un juego de cartas. La de Virginia fue la segunda, probaron su coctel, estaba buenísimo dijeron, y les enseño un juego de beber, y lo probaron. En la primera habitación ya habían empezado muy fuerte, y así fue en el resto de habitaciones, bebida y juego.

Lógicamente tras 9 habitaciones estaban todos que se caían por los suelos, la primera mi novia que no estaba acostumbrada a beber tanto. Se le notaba sobretodo en la cara, estaba súper roja. Entraron en la última habitación, que era la de un chico que había preparado tequila en chupitos y el juego era el de la botella. Debido al grado de alcohol que tenían todos en sangre, el éxito fue rotundo, todos se apuntaron a jugar. El juego consistía en que con cada tirada había que beberse un chupito de tequila, y se tiraba la botella y a quien le tocaba tenía que elegir entre quitarse prenda o volver a tirar y darse un beso con la persona a quien le había tocado. Empezaron a jugar, lo primero de todo chupito de tequila, y a lanzar la botella, le toco a un chico y decidió quitarse la camiseta, en el siguiente turno tras beber chupito le toco a una chica, ella eligió beso, así que la lanzó otra vez y le toco un chico, entonces cumpliendo las normas se dieron un beso, bueno más que un beso fue un morreo. Ellos fueron los primeros que abandonaron el juego, rumbo a alguna habitación para continuar lo que habían empezado y tras ellos dos chicas dijeron lo mismo. Se quedaron jugando 4 chicos, Laura y mi novia. En el siguiente turno la botella se dirigió a Virginia, tras lo cual ella se quedó pensativa y se fue a quitar una prenda pero se acordó de que no llevaba ropa interior…La otra chica que veía la escena y vio a mi novia dudar, fue hacia ella y lentamente le subio la camiseta para finalmente quitársela y mostrar ante los 4 compañeros del piso, esas preciosas tetas que posee. Virginia no puso ninguna resistencia al acto de Laura, ni mucho menos cuando la cogió por detrás y le empezó a sobar las tetas mientras los cuatro tíos se quedaban boquiabiertos al ver esa escena lésbica, finalizaron con un morreo con lengua de película. Tras unos segundos de silencio siguió el juego, en esta ocasión le toco a un chico y se quitó también la camiseta, siguieron jugando hasta quedarse los cuatro chicos solo en calzoncillos y Laura en bragas y sujetador, la cual abandonó el juego junto a otro chico. Ya entonces solo quedaban tres tíos y mi novia que aún conservaba con pantalones. Durante los morreos que le habían dado a Virginia ellos habían aprovechado para manosearle por la espalda y el culo, ella no había puesto ningún impedimento. Se sentía eufórica y muy cachonda. En un turno le toco otra vez a un chico, se trataba de Gabriel, era el compañero español que estudiaba ingeniería mecánica. Su estatura rondaba el 1’80 y tenía un cuerpo bastante fuerte, que se notaba que lo trabaja en el gimnasio. Su pelo era corto y moreno, tenía una barba bien cuidada y unos ojos verdes. Era el chico con el que más había conectado más durante ese rato. Pues cuando le tocó el turno, tenía que quedarse completamente desnudo, ya que solo conservaba los calzoncillos, pero no tuvo ninguna vergüenza en quitárselos. Mi novia ya se había fijado en el bulto de su polla, pero aún se sorprendió más cuando vió el gran tamaño de su miembro. Mi novia se derretía por dentro, estaba muy mojada. Ante el asombro de Virginia, Gabriel le preguntó si nunca había visto una polla, en lo que ella contestó que si había visto la de su novio, pero no era ni mucho menos de esas características, la de Gabriel era larga y muy gruesa. Él se acercó y le invitó a tocarla en lo que Virginia se negó, ya que tenía novio y no le podía hacer eso, pero siguió insistiendo en que la tocara, que no pasaba nada, que no podía perder esa oportunidad, en lo que Virginia accedió, y empezó a acariciársela y pronto a pajearle. Ante tal espectáculo los otros dos chicos que quedaban decidieron irse, no dijeron nada para no interrumpir. Los protagonistas estaban tan metidos en la acción que ni se dieron cuenta cuando se fueron. Mi novia le preguntó si podía comérsela que estaba loca por hacerlo, que quería tener su boca llena por ese miembro, Gabriel no contesto, estaba con los ojos cerrados, gimiendo de placer. Virginia acerco los labios hacia la polla de Gabriel, y con la lengua empezó a recorrer todo su miembro hasta los huevos, los cuales también recibieron su parte. A mí nunca me los había comido pero a ese tipo que había conocido apena unas horas si, se metía un huevo en la boca y a continuación el otro, jugaba con ellos mientras el tío no paraba de gemir. Ella se sentía eufórica, le encantaba saborear esos huevos. Acabó con ellos e hizo el camino de vuelta lamiéndolo hasta la punta y fue entonces cuando se lo metió en la boca, solo un poquito mientras con las dos manos se la masajeaba. Virginia le miraba a los ojos del tío, con una cara de viciosa tremenda, le estaba masturbando como una puta profesional, no paraba, chupaba y chupaba y cada vez quería metérsela más en la boca, hasta la garganta, poco a poco lo iba consiguiendo. Era una polla muy larga pero ella se había propuesto tragársela entera y no iba a dejar de intentarlo. Siguió metiéndosela en la boca hasta que Gabriel en un movimiento brusco le cogió de la nuca y la atrajo hacia él, mi novia hacia fuerza para atrás pero su fuerza era superior y eso provocó que mi novia llegará con su lengua hasta el final de ese miembro tan largo, tras unos segundos en los cuales casi no podía respirar le soltó y Virginia se la saco, tenía unas ganas de vomitar muy grandes, pero sus ganas de follar superaban cualquier dolor. Gabriel le invitó a ir a su cama, que se la iba a follar como nunca lo había hecho su novio. Virginia accedió, se quitó los pantalones a toda prisa y quedó desnuda ante él, que se dio cuenta del cuerpazo que tenía, a pesar de que durante toda la noche la había estado observando y se había dado cuenta ya, pero sin ropa aún mejoraba más, además se dio cuenta del coño tan bien depilado que tenía. Tras observarla unos segundos más, la cogió y la lanzó a la cama, le preguntó si tenía que usar condón, ella dijo que si, entonces se lo puso y fuertemente empezó a penetrarle, estaban los dos muy excitados, muy cachondos, gemían con mucha fuerza. Él le penetraba con dureza mientras le apretaba los pechos, ella se movía, parecía fuera de si, no sé si por el alcohol o por la calentura que llevaba. Siguieron follando a un ritmo atronador. En un momento la cogió del culo y siguió fallándosela hasta que paró, saco su miembro de su vagina y se dirigió con su pene hasta su cara. Empezó a masturbarse con la mano y tras unos segundos eyaculó en la cara de mi novia, ella sonreía, tenía semen por la boca, la nariz, los ojos, el pelo…El que le había caído por la boca se lo tragó, el resto se dirigió al baño para quitárselo y al mirarse al espejo vió la realidad, tenía toda la cara blanca de semen de ese tío, le había puesto los cuernos a su novio, a la persona que más quería en este mundo. Se limpió un poco la cara, cogió toda la ropa y se fue a su cuarto. Cuando ella salió, él ya se había quedado dormido. Virginia entró en su habitación, se tumbó en la cama y lloró y lloró hasta que se quedó dormida.

Esa es la historia que me contó por el móvil, con todos los detalles, yo estaba sorprendido de la puta que tenía como novia y que no me había enterado hasta ahora. Me quede sin palabras y colgué el teléfono. Al dejar el móvil en el escritorio me di cuenta de que mi polla estaba erecta, la historia de los cuernos de mi novia me había encantado, no me reconocía. No tuve más remedio que irme al baño y hacerme una paja pensando en todo lo que me había contado, y fue una de mis mejores pajas, en la que más había disfrutado.

Al rato llame a Virginia, y se lo conté…ella se quedó perpleja…

Seguiré con más historias, porque el orgasmus no quedo allí.

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