Mi cuñada es toda una zorra

Esta parte del relato pondré en práctica las recomendaciones que he recibido en el apartado de comentarios por parte de Un lector y de Rodiz. Con que no sean demasiados largos los párrafos tratando de que los diálogos se distingan bien, Veré si lo logro.

Como no oía subir a mi cuñada decidí bajar yo con la excusa de ir a por un poco de leche. Estaba todo a oscuras, lo mismo se había quedado dormida ya que había pasado mucho tiempo, tanto que mi hermano cuando salí de mi habitación se le oía roncar. No entendía como el niño no se despertada. Hice el suficiente ruido para que se notara mi presencia, pero sin llegar a ser escandaloso. Encendí la luz que daba a la zona de la cocina y luego la de la cocina, de esa manera mi cuñada se daría cuenta de mi presencia. Pero no se oía nada y llene un vaso con leche y apague la luz de la cocina, estaba ya con la mano en la llave de la luz para dejar todo apagado y subir por las escaleras cuando oí que chistaban, haciendo el sorprendido, pregunte quien era.

Paula – Soy yo, no te asustes.

Yo – Es que no me esperaba a nadie por aquí.

Paula – ¿Y tú que haces por aquí?

Yo – Pues he bajado por un poco de leche.

Encendió una lámpara de pie y la vi solo con el camisón, con las piernas cruzadas y dejando a la vista sus muslos delicados. Se le trasparentaba la parte de arriba y se notaban unos pezones oscuros. Pero normales.

Yo – A ti no te pregunto qué haces por aquí, porque oyendo los ronquidos de Ignacio ya me lo imagino.

Paula – Si es que de vez en cuando ronca y parece una moto.

Yo miraba desde enfrente sus bien torneados muslos en espera que las cambiara de posición. Paula se quedó en silencio y yo también. No se me ocurría que decir. Hasta que ella rompió ese silencio tan profundo.

Paula – Sera el momento de irse a dormir.

Yo- Me gustaría hacerte una pregunta.

Paula – Si es lo que yo pienso, ahórrate el hacerla, NO.

Yo – Pues seguro que no es lo que tú piensas. Aunque no sé lo que puedas haber pensado. Es sobre mi problema con las chicas de mi edad. Me gustaría saber qué opinas.

Paula – Yo no me puedo poner en lugar de otras mujeres.

Yo – Vale creía que serias sincera y me ayudarías.

Paula – No seas así. No trates de hacerme sentir mal. En parte es normal que en un principio se queden sorprendidas. Son jovencitas, imagino que, con poca experiencia como tú, es cuestión de ir explorando entre dos. El tamaño, si es llamativa, tu hermano la tiene un poco más grande que la media y no me preguntes como lo sé. La tuya se sale de lo habitual y es más fácil que una mujer más adulta sepa aprovechar mejor esa circunstancia. Ya está.

Yo – Me ha gustado tu sinceridad y te lo agradezco.

Paula – Pues agradécemelo no volviendo a insistir en lo que tú sabes. Porque no sucederá más y me ahorrías malas situaciones, que luego la comedura de cabeza es total.

Yo – No te puedo prometer nada, no siempre logro dominar mis tentaciones.

Paula – Lleguemos a un trato.

Yo – ¿Qué trato?

Paula – Está clarísimo que tú lo que necesitas es una mujer con las mismas apetencias que tú. Lo que vulgarmente se llama un zorrón. Yo te puedo poner una a huevo, pero luego te lo tendrás que trabajar tú. ¿Hace o no hace?

Yo – Algo más me tendrás que contar, así estoy a ciegas.
(más…)

Tu ya no me quieres

¡Pues claro que te quiero bobo!

Para mí, aquello era una de esas verdades incuestionables.

Como crecer, comer, respirar o sociabilizarse, querer a Pedro era algo que realizaba de cotidiano, por instinto y pura supervivencia.

Pedro era el único amor de una todavía breve existencia.

Treinta y uno de palmito y doce invertido en aquel ser dubitativo y enjuto, al que la vida le dio un físico corriente, un intelecto corriente, un atractivo corriente pero una inabarcable paciencia para intentar perdonar mis mil y uno defectos.

Ningún otro antes que él, había permanecido a la Numantina cuando arramblaba el mundo con uno de mis ataques de ira. (más…)

¿Qué debe hacer una para que se la follen?

Conocí a Martín en un congreso cuatro años atrás mientras yo exponía mi póster, él y su amigo se acercaron a preguntar. Yo como buena expositora respondí todas las preguntas y entablamos una buena conversación. A partir de ese día habíamos mantenido contacto y el fin de semana pasado decidí aceptar una de sus múltiples invitaciones.

Después de la ruptura con Alex, no me apetecía estar con otro hombre a pesar de la insistencia de mis amigas. Y por fin me había decidido, había quedado con Martín para ir a comer.

Martín era un buen chico y bastante atractivo, por lo que no tenía nada que perder.

Llegadas las catorce horas recibí un texto de mi amigo.

“Llego en 15 minutos”.
(más…)

Confidencias de un hombre impotente

Hola, me llamo Pablo, y soy impotente, estoy casado tengo 41 años, mi mujer tiene 38, Se llama Rut, es guapa, tiene un cuerpo escultural, no es muy alta, pero tiene unas piernas perfectas, y unas tetas modélicas, ni muy pequeñas ni muy grandes, el tamaño justo, y muy duras, hace 4 años tuve un accidente de tráfico, me di un gran golpe en las caderas, y me lesiones la medula espinal, y desde entonces soy impotente; estando convaleciente, después de darme le diagnostico, cogí a mi mujer para ver si el médico estaba equivocado; le quité las bragas, me descapulle la polla, y se le restregué le capullo por los pelo púbicos, entonces el sentir los arañazos en mi capullo, mi polla se envalentonaba, se ponía dura y esperaba el combate, pero mi polla estaba flácida, engordaba, se estiraba, pero no se ponía dura, enfurecido me tumbe en la cama y empecé a llorar, entonces recordé los momentos de pasión, apartando los pelos púbicos con mi capullo para dejar la rajita limpia, y a mí me volvía loco de placer, llegado el momento cogía a mi mujer de las cadera y se la metía hasta el fondo de su cuerpo, y mi mujer respondía con un grito de placer; pero la dura realidad es que mi polla ya no se estimula, no se pone dura, es un colgajo entre las piernas, solo me sirve para orinar. Mi mujer hecha mucho de menos el follar, tiene grandes dolores de cabeza, es depresiva, necesita un tratamiento para poder dormir al menos cuatro horas como mínimo, va a un psicólogo, necesita una polla dura que se la introduzca. Y yo estuve un año en la cama, después empecé a andar con la ayuda de una muleta, y ahora ando normal a pesar de ser evidente la cojera, cuando veo la revistas de mujeres desnudas o cuando veo a mi mujer en bragas, o duchándose, siempre me fijo en el chochito y mi polla solo se estira, engorda algo pero no se pone dura, y siento un pinchazo insoportable en el capullo, para que desaparezca el pinchazo cojo el capullo con la mano y le hago una presión con el dedo gordo en la punta, y entonces desaparecen los pinchazos. Cuando estoy desnudo, me miro mi polla, la acaricio, la descapullo, y siento una nostalgia de mi polla activa, gorda, dura, esperando la introducción en un chochito; los viernes cuando veníamos de trabajar, cenábamos y nos metíamos en la cama, y estábamos en la cama todo el sábado, follando y durmiendo, no importaba la hora, cuando teníamos hambre nos levantábamos desnudos, íbamos a la concina comíamos algo, y volvíamos a la cama a follar, el domingo tenía mi mujer le chochito escocido, y yo el capullo, pelado de tanto meterla; pienso en lo cálido, húmedo y turgente que tiene el chochito, estrecho, sonrosado, lleno de flujo, y cuando pienso en lo que ya no puedo disfrutar, lloro amargamente, seme caen lagrimas como puños teniendo en la palma de mi maño la polla inanimada, mojo mi polla con mis lagrimas. Cuando estoy muy cachondo, cojo a mi mujer la cintura, la levanto la falda, la bajo las bragas y la empiezo a besar y lamer el chochito, a veces se me caen lagrimas en los labios de su chochito, la doy muchos besos tiernos y muy cálidos, le cojo le clítoris con mis labios, le paso la lengua, de arriba abajo, (El psicólogo le ha dicho a Rut que me deje hacer, que no me pare), pasado el tiempo, muy corto, empiezo a derramar semen por la uretra, sin ningún espasmo en la columna vertebral ni en la polla, sin ningún orgasmo, como si orinará, solo hecho un cantidad importarte de semen, y cuando se acaba el seme pasa me pasa el ardor sexual, se me pasa mi cachondez, a mi mujer con mis besos en el chochito la pongo muy cachonda, está muy húmedo, entonces coge un vibrador se lo mete y disfruta de un cierto orgasmo, pero no tiene nada que ver con una polla dura, larga, gorda y caliente.
(más…)

Mi nuevo y pequeño novio

Hola, me llamo Cecilia, soy de México, estudio el último semestre en el Colegio de Bachilleres. Doy gracias a internet ya que podemos contar nuestras historias sin que nadie sospeche de nuestras identidades. Ustedes son libres de creerme o no, yo sé que las cosas así pasaron y con eso basta, y lo estoy contando como una forma de desahogarme, pues luego siento feo por mi novio.

Esta página de relatos me la pasó una amiga del bacho y neta que no pensé en utilizarla yo misma hasta hoy que me atreví a compartirles esto.

Tiempo después de que mi papá enviudó, encontró a una señora, madre soltera de un pequeñín que pasó a sexto año de primaria y con quien finalmente se juntó y ahora vivimos todos juntos en la casa, de inmediato mi nuevo hermanito y yo hicimos buenas migas, ambos estábamos encantados el uno del otro, a todos lados íbamos juntos y abrazados, eso de tener un hermano menor de verdad me gustaba, así empezaron a pasar los días y cada vez estábamos todos más acoplados como la nueva familia que ya éramos.
(más…)

Primera cita en la playa

Había conocido a Nuria, una mujer de 4 años mayor que yo por un conocido Chat. Empezamos una buena amistad y nos dimos la dirección del Skype. De esta manera, casi a diario, empezamos a tener conversaciones, me contaba sus historias y yo contaba pocas de las mías. Hasta que un día decidimos conocernos en persona.

Recuerdo que era un mañana de domingo, y como de costumbre me preparé para salir a montar en bici. Justo antes de salir me llegó un mensaje a mi móvil, era Nuria. Me preguntaba que como estaba, que hacía,…lo típico. Ella vivía cerca de playa y era una de las rutas que yo solía tomar en mis salidas en bici, así que decidí que nos veríamos allí, en un chiringuito. Sería la primera vez que nos veríamos en persona, incluso ella ni siquiera me había visto a mí ni a través de una foto. Así que le daba más morbo a ésta primera cita.

Cuando llegué, algo sudado debido al calor que hacía aquella mañana, ella no había llegado todavía y eso que me había entretenido por el camino. Con la bici empecé a dar vueltas cerca de donde habíamos quedado. Tenía una amplia ventaja sobre ella, ya que las únicas pistas que sabía de mi era que iba en bici y el lugar por donde habíamos quedado, pero es que por allí pasaban muchos ciclistas, circunstancia que me hizo sonreír. Al final la vi, paseando frente del lugar donde habíamos quedamos. Era más bajita que yo y llevaba una minifalda y una camiseta verde más bien holgada. La primera impresión fue buena, aunque la ropa que llevaba no dejaba apreciar ni sus pechos ni su culo, aunque parecía poco respingón. Tenía el pelo largo y era castaña.
(más…)

CUATRO HERMANAS. Cap. 13. Celebrando mi cumpleaños

Mis sobrinas Isa, Yolanda y Macarena organizan una orgia/cumpleaños para mí con la sola participación de mis cuatro mujeres. Ellas se encargan de diseñar la actuación, el vestuario de sus mamis y de grabar en video la orgía de mi 54º cumpleaños.

Fue un domingo de julio, empezamos por la mañana yendo a una playa donde nadie nos conociera y se hiciera toples. Allí fue mi primera sorpresa al encontrarme con mis cuatro mujeres maduras y barrigonas enseñando las tetas por primera vez en su vida.

Todas excepto Mariana, la mayor, las tenían gordas y tiesas. Pero ellas no se cortaban jugaban a las paletas enseñando sus ubres entre jóvenes pivones sin darles corte. Eso me hizo calentarme por primera vez en el día.

Luego me hicieron que les untara crema solar por todo el cuerpo y allí estuve magreando sus carnes maduras, sus piernas, sus culos y sus tetas blancas como la leche.
(más…)

Disfrutar del balcón en tu habitación de Hotel

Apartado de la escritura unos años, me prometí a mi mismo no volver a hacerlo hasta encontrar hechos y relatos reales que pudiera compartir con todos vosotros y ahora, pasados unos cuantos años desde mi última historia compartida, con nuevas experiencias, un poco mayor pero mas experto y sabiendo disfrutar mas del sexo y la eroticidad…es el momento de que seais vosotros los que juzgueis si ha merecido la pena esperar tanto tiempo para leerme de nuevo. Estoy encantado si alguien duda de la veracidad de mis relatos de compartir el nombre de los lugares, fechas, etc…que por razones obvias prefiero omitir por respeto, así como los nombres reales de las personas que aparecen en mis experiencias vividas. Pero son totalmente reales, sino escribiría poesía, os lo puedo asegurar. Que disfruteis!! Hay muchas experiencias por compartir!

MAMMA MÍA…EL BALCÓN DE LA ALEGRÍA
(más…)

Por fin nos decidimos

Nos presentamos,

Somos Paloma y Jaime, un matrimonio maduro, ya en los 60, que desde no hace mucho tiempo, hemos decidido abrir nuestra relación de pareja a nuevas experiencias, para disfrutar del sexo en toda su dimensión. Este es el relato de lo que ocurrió e hicimos con otro matrimonio, en nuestra primera y por el momento única cita.

Por fin, aquí estábamos. Teníamos reservada mesa en un restaurante, y esperábamos en él, a Isabel y Jorge, el matrimonio con el que habíamos quedado para cenar. Contactamos con ellos a través de su anuncio en una conocida página de contactos: “matrimonio maduro, en los 60, educado, discreto, queriendo tener su primera experiencia, busca similar para compartir deseos, fantasías y lo que pueda surgir”. Pedimos seriedad y discreción.

Este anuncio se ajustaba perfectamente a un deseo, que en bastantes ocasiones, tanto mi mujer como yo, habíamos recreado en nuestra imaginación. Sobre todo, en esos instantes de sexo, en el que a todos, nos invade la excitación y la lujuria, y solo queremos dar y recibir el máximo placer posible.
(más…)

Mi Primer Chico Manuel 1

Hola a Todos:

Me llamo Carolina y nací el 25 de Abril de 1975, así que cuando comienzo a escribir estos relatos tengo 41 años pero empiezan un poco más de 3 años atrás, cuando aún tenía 37, llegue a este foro hará cosa de 2 años, porque tenía una “cruda moral” y uno de los chicos con que tenía sexo me la mostro, para que viera que no era un fenómeno, he notado que cada día hay menos relatos y llegue a la conclusión que era porque los que solo leíamos no cooperábamos, así que lo primero una disculpa soy una vendedora de coches, no una escritora, por favor sean francos, si soy una asco como escritora díganmelo, que publique más o no depende de ustedes.

Estos relatos son totalmente biográficos, ni siquiera me moleste en cambiar los nombres, en una ciudad de más de 20 millones de habitantes, el volumen es el anonimato no los nombres, los únicos que podrían reconocerse son los participantes, dicen que recordar es volver a vivir y espero que los que por cosas de la vida se han alejado para seguir su camino, lo recuerden con tanto cariño como yo
(más…)