Perder para ganar iv

– Pídeme que te bese – susurro…

Me molesto bastante su actitud, su bipolaridad, un día quería que me alejara a mil kilómetros de ella, y luego me seducía. Definitivamente esta chica estaba loca.

-Que buscas? Porque juegas de esta manera? Acaso no entiendes que me dañas.

– (tomando distancia.) – Yo no juego.. (bajando la mirada.)

“ yo no juego” esa frase me saco de mis cabales, primero me rechaza y ahora me decía que no jugaba. Que busca de mi esta mujer… estaba llena de furia, en ese momento quería gritarle que se alejara de mi, que me dejara en paz, que para mí no era experimentar y ya… yo la quería y con sus palabras y sus jueguitos me dañaba.

(Jale su brazo con fuerza casi lastimándola.) – NO JUEGAS? Entonces explicame que ha sido todo esto, porque te acercas a mi, porque viniste a esta habitación? Porque te acercas de esa forma a mis labios y luego juegas conmigo, maldita seaaaaa! Porque me haces esto.

– (casi gritando de su boca salieron dos palabras.) TE QUIERO.

– (“te quiero” sonaba como eco en mi mente, mi corazón latía de una forma increíble, mis manos sudaban, mis piernas temblaban, mis mejillas se ruborizaron y mi voz no salía, solo me limitaba a mirarla hasta que ella me saco del trance.)

– Antonia, dime algo por favor…

-Si les digo que reaccione y me acerque a ella les mentiría, les juro que sentía que no tenia control sobre mi cuerpo, pero a la vez me acerque a ella y no me resistí, tome su mentón, y acerque mis labios a los de ella, y con delicadeza roce sus labios con mi lengua, sentía como ella se estremecía, por lo tanto me arriesgue y la bese tiernamente, como nunca había besado a nadie, poco a poco el beso fue correspondido, un beso tierno que no tenía necesidad de volverse fogoso, en mi vida pensé que alguien podía provocarme eso con tan solo un beso, eso era lo que buscaba y que ningún chico me supo dar, pero ahí estaba ella, mi Camila, la mujer que llego a cambiar mi vida… Camila tenia mi vida en sus manos, podía hacer lo que se antojara conmigo, me había enamorado como una loca, o quizás como solo una niña de 17 años se puede enamorar. – nos alejamos lentamente, solo nos mirábamos, sus ojos tenían un brillo diferente, algo que me confirmaba que ella sentía lo mismo que yo, embobada la miraba, hasta que Camila rompió el silencio.

– Que bien besas – (sonriéndome tímidamente.)

-( me ruborice y le devolví la sonrisa.) – es verdad todo esto? Cami, yo no juego, yo te quiero, creo que nunca había sentido esto por nadie, y bueno ya sabras que tampoco nunca imagine sentirlo por una mujer.

– Te entiendo, a mí tampoco me había sucedido algo así, aunque trate y trate de olvidarme de ti, no pude… pero si, es verdad todo esto y por mi que no acabe nunca. ( Besándome.)

– Como me gusta esta Camila, jamás pensé que fueras tan tierna mucho menos conmigo. (haciendo pucherito.)

– Necesitaba ser dura contigo, me provocas tantas cosas Anto, cosas que nunca había experimentado y me daban miedo.

– que pasara ahora?

– si fuera por mi, le gritaría al mundo entero que te quiero y que eres mia, solo mia.

– ah si…? Y que te dentiene? (levantando una ceja.)

– Mi familia. (bajando la cabeza.) – ellos son increíbles, pero no aceptarían una hija lesbiana.

– tranqui, te entiendo, a mi también me pasa lo mismo, pero que te parece que por el momento no digamos nada de lo nuestro, veamos cómo se dan las cosas, y si realmente resulta contar todo..

– Yo quiero que contigo resulte todo. ( besándome.)

Estuvimos besándonos un buen rato, nos olvidábamos del tiempo, de las personas, de todo juntas, sus besos eran un vicio para mi, quería mas y mas!! A pesar que sus besos me excitaban mucho, no quería intentar algo mas con ella, aunque moría de ganas de hacerle el amor ahí mismo, pero para mi no era solo eso “ sexo” para mi esta mujer era mucho mas.

– Cami ya es tarde, te parece si salimos con los chicos.

– oooooooh verdad, los chicos, me había olvidado por completo que ellos estaban a fuera.

Salimos de la habitación, pero no vimos a nadie, la casa estaba totalmente vacía. Seguramente Andrea se los llevo a alguna disco para dejarme con Camila, pero esa mujer de verdad piensa en todo.

– Como ves no hay nadie.. se olvidaron de nosotras. (agarrando su cintura.)

– mucho mejor. (besándome.)

esta vez el beso no era tierno, sino algo mas apasionado, lleno de deseo.

– Me comes la boca lindaaa..

– disculpa, es que no me aguanto.. amo tus labios, tus besos.

– tendras todo el tiempo para besarlos. (besando su nariz.)

– y francisco también tiene todo el tiempo? (cara enojada.)

– bueno, es que el es diferente, mis besos le pertenecen.. guapo no? (que ganas tenia de ver su cara de celosa.)

– no se que le ves, pero bueno que bese el entonces. (cayendo de golpe al sillón.)

-(no podía aguantar la risa, y sente a su lado.) – sabes cual es la diferencia de el y tuya?

– no, ni quiero saber. (mirando hacia otro lado.)

-(gire su cara para que quedara mirándome.) El no provoca nada en mi, en cambio tu… me vuelves loca.

– Mientes.

– nunca miento.

– ahora si. ( haciendo pucheritos.)

tome su cara y la bese nuevamente.

– me tengo que ir cami, ya es demasiado tarde y debo llegar a mi casa.

– tu te iras? Te llevo?

– la verdad es bastante tarde y no quiero llegar a mi casa.

– que te parece si te vas conmigo?

– a tu casa? (sus ojos estaban extremadamente abiertos.)

– si, a mi casa, duermes conmigo, regaloneamos toda la noche, y te doy muchos besitos, y muchos cariñitos.

– tentadora oferta, acepto. ( besándome.)

salimos de casa de Andrea y nos dirigimos a mi casa, en todo el trayecto no podía quitar mi mirada de ella, tenía unos ojos negros de infarto, eran preciosos, bueno.. Ella era preciosa, ella también me miraba y sonría.

– Listo llegamos. (su cara era de asombro,)

– woooow! Tu casa es demasiado bella.

– es de mis padres, pero si es linda, aunque tu te la llevas por delante. ( abrazando su cintura.)

entramos a la casa silenciosamente para que nadie escuchara, fui a preparar algo rápido para comer, unos jugos y me fui a la pieza con ella. Camila detallaba todo con la mirada, hasta que encontró una foto mia pequeña.

-esta eras tu? (haciendo cara de burla.)

– si, soy yo, y ni te rias de la foto.

– eras una linda.

– todavía guapa. (guiñándole el ojo.) – quieres dormir o ver películas?

– quiero besarte…

aaaaaaaish, esta mujer me estaba provocando y a pesar que quería esperar un tiempo para estar con ella, no seria capas de aguantar mucho tiempo. Camila poco a poco se fue separando de mi boca.

-quiero ver películas. (mirándome con cara de victoria, por dejarme con las ganas.)

– ok, entonces películas para la princesa. – entre muchas películas optamos por diario de una pasión.

comíamos y veíamos la película, creo haberla visto unas 100 veces, pero verla con ella, era diferente, bueno con ella todo era diferente, comimos, nos besamos, nos reimos, a pesar de todo, camila tenia muy buen humor.. hasta que llego el momento que el sueño nos venció, nos acomodamos en mi cama, que aunque era grande, ella se apego a mi, y me abrazo. ESA NOCHE LA PUEDO DESCRIBIR COMO LA MEJOR NOCHE DE MI VIDA, DONDE LA MUJER QUE TANTO QUISE, ME DECLARO SU AMOR.

CONTINUARA..

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