Preparo un gangbang para mi esposa

Mi nombre es Dean, soy un hombre muy afortunado. Mi esposa Erika es una mujer hermosa e inteligente, de 48 años, con aspecto muy mediterráneo. Pelo castaño oscuro algo rizado, piel morena y unos ojos marrones muy oscuros. Alta, más que la media, con un cuerpo lleno de curvas. Delgada, de bonitas caderas y un buen par de tetas firmes coronadas por unos apetitosos “chupetes”. A pesar de haber dado a luz a nuestros dos preciosos hijos, sigue manteniendo una figura y aspecto estupendos.

Hace ya casi 20 años que nos casados y nuestra vida sexual es todavía increíble. Cuando nos conocimos ella aún era virgen. Sin embargo había mamado pollas sus novios y algún “amigo”. Con el tiempo se había vuelto muy pero que muy buena en el arte de “chupar polla” y me encantó comprobarlo.

Siempre recuerdo la primera vez. Su suave boca envolvía mi dura polla, su lengua jugaba con delicadeza mientras se afanaba en chupármela. Se la metía profundamente y lentamente la engullía casi en su totalidad. Lo mejor de todo era que disfrutaba con la sensación de tenerla atrapada en su boca y el saborear el premio que sabía llegaría. Se lo bebía todo, menos en las pocas ocasiones que me permitía correrme sobre su cara.

Ya casados nuestra relación se volvió más aventurera. De novios siempre comentaba que nunca consentiría a nadie, ni siquiera a mí que disfrutáramos de su culo. Sin embargo, a los tres años de la boda, estando cabalgándome como una amazona en un gran premio, se frenó, retiro mi polla de su encharcado coño y la deslizó precavida hasta la entrada de su virgen culo. Lentamente fue clavándosela hasta sentirla por entera en su interior. Acelero rítmicamente y acabó follándome como una posesa. A los dos nos llegó una avalancha de gemidos, sensaciones y la explosión final. Ni que decir que la carrera lo gané yo, me corrí el primero. Ahora ya lo hacemos con regularidad, su culo siempre está dispuesto y muy a menudo se corre mientras yo mantengo por más tiempo “la calma”.

Su vestuario ha ido creciendo en espectacularidad y sensualidad. Incluso tenemos un buen armario de ropa fetish y un montón de juguetes.

Durante muchos años se ha mantenido firme e inflexible en no incorporar a otros hombres o parejas. En ocasiones he intentado comprobar si era otro tabú como el de su culo. Su respuesta siempre es la misma “No lo haré nunca”. Como he dicho, es de espíritu aventurera y cada cierto tiempo le pedía que lo intentara, aunque sólo fuera una vez.

Pero después de tanto tiempo su determinación seguía tan firme como la primera vez que lo mencioné. No lo haría nunca y punto. Yo ya había renunciado y me dedicaba a buscar nuevos juegos o situaciones ayudándome de relatos o videos que encontraba navegando por internet.

En uno de esos videos aparecía una mujer que por su físico y edad me recordó a Erika y eso encendió mi imaginación de nuevo. Esa mujer estaba siendo dominada por varios hombres que jugaban con ella sometiéndola a cuanto deseaban. ¿Cómo sería ver a Erika utilizada como una muñeca, su coño, su culo, su boca, todo al mismo tiempo?

Empecé a obsesionarme realmente con esa fantasía y no podía dejar de pensar en cómo cumplirla. Finalmente decidí que quería realizarla, pero también sabía que ella no lo haría nunca, al menos no por propia voluntad. Debía forzar una situación donde su firmeza fuera vencida. Quizás un secuestro o un robo en casa y así poder ser el centro del desenfreno se sus captores. Empecé a planificar cómo hacerlo.

Tenía unos colegas que podrían ayudarme. Los tres eran socios de una empresa de reformas del hogar, Víctor y Dan, hermanos y Alex, un negro enorme. Eran buenos chicos y los conocía desde hacía tiempo. Sabía de sus escaramuzas sexuales en alguna que otra casa donde habían trabajado con esas esposas que se quedan a solas con ellos.

Debido a nuestra relación conocían a Erika de algún arreglillo que habían realizado por el barrio. No dude en llamarles y pedirles unas pequeñas reformas en mi casa. Lo que no sabían es que la reforma principal sería para mi esposa.

Durante las obras los había visto repsando a mi mujer mientras estaban trabajando en varias ocasiones. En uno de sus descansos, mientras se tomaban unas cervezas, les oí comentar “lo buena” que estaba Erika y sus “posibilidades”. Me uní a ellos con una amplia sonrisa que delató a las claras que había oído sus comentarios. Bromeado y confirmándoles la buena figura de mi mujer, les lancé el anzuelo.

.-Pues tendríais que verla en su totalidad. Además es una gran amazona.

Dan se apresuró a preguntar. .-¿Eso es verdad? Yo no tengo miedo a decirlo. Me encantaría estar con ella. –sonriendo maliciosamente.

.-Y sería un momento que recordarías. –le replique de inmediato- Si ocurriese verías que le encanta la polla, disfruta chupando y le enloquece tener el coño y culo llenos. -quería presumir de la diosa del sexo con la que me había casado y encender sus instintos al mismo tiempo- Además. -continué con mi plan- En más de una ocasión me ha comentado una de sus fantasías. –los tenía absortos con mis comentarios- Pero… no debo seguir hablando de… -enmudecí secamente con la mirada perdida en el suelo.

Los tres se miraron con asombro y cierto nerviosismo. Víctor se levantó e inclinándose junto a mí. .-¿No nos vas a dejar ahora con la intriga? Mira como tienes a esos dos. –soltando una carcajada a la que los otros se unieron no sin cierta intriga.

.-No sé si debo. Es muy personal y creo haber hablado ya demasiado. –replique a Víctor.

Alex que hasta el momento había permanecido callado. .-Somos hombres y hablamos de cosas de hombres. No te cortes ahora, todo quedará entre nosotros. –mientras apoyaba una de sus manazas en mi hombro.

Los tenía donde quería, expectantes. Bueno, no exactamente, expectantes de mi mujer a través de mis palabras. Pero funcionaba.

Con dificultad mis palabras empezaron a salir. Al menos así quería que pareciese.

.-A Erika siempre… alguna vez… no sé cómo decirlo… Le encantaría sentirse controlada y utilizada por varios hombres. No como una violación, no, no es eso. En contra de su supuesta voluntad sí. Pero con ciertos matices. No sé cómo explicarlo.

Era una mentira total, pero sabía que nunca harían lo que yo les estaba diciendo, a menos que creyesen en algún tipo de consentimiento por parte de Erika.

.-Me encantaría aprovechar ese culo. –soltó Alex sin tapujos.

.-¿Me estás diciendo que le encantaría tener todos sus agujeros llenos? –no se cortó Dean en comentarlo.

.-¿Estás seguro de ello? -me preguntó Víctor.

.-Ok, Ok, chicos, esto se está poniendo complicado. No debería haber hablado. ¡¡Volved a trabajar y dejar de fantasear con mi esposa o tendré que despedir a vuestros culos!! –les solté con cierta ficticia irritación.

Pero a medida que me alejaba sonreí para mí, la semilla había sido plantada. El deseo estaba allí.

Yo no quería que esta fantasía, mi fantasía, ocurriera en nuestra casa. Tenía la sensación de que una vez que Erika hubiera sido follada por estos tres tipos, cambiaría su opinión sobre los intercambios, tríos, orgías… pero si no… no quería que nuestra casa pudiera traerle malos recuerdos.

Tenía que encontrar un lugar que además de sentirse a salvo y estar sola, pudiéramos evitar en el futuro por si las cosas no salían como yo deseaba. Así que esperé y esperé. Pasaron varias semanas y empecé a creer que no sucedería nunca. Hasta que una noche vi la oportunidad.

Estábamos cenando y Erika comentó que su mejor amiga, Emily, tenía que salir de la ciudad y quería que le vigilara su casa un par de días..

.-Sé que es un poco extraño amor. –dijo- Pero está muy preocupada por su exmarido. Teme que en su ausencia pueda entrar a husmear e incluso llevarse algunas cosas que perdió en el juicio de divorcio, como tú ya sabes. -comentaba- Sólo serán un par de días, dos noches y mi madre puede cuidar de los niños por lo que no tendrás que preocuparte.

.-Bueno harás de chacha para Emily. Yo puedo ir y jugar al señorito y la criada. -bromeé.

.-Ni se te ocurra. -protestó- Es la casa de mi mejor amiga. ¿Qué pensaría si un día se enterase? No puedo hacerlo allí cariño. –con altiva rotundidad.

Quizás no soy yo el que te folle, pensé suciamente, pero alguien lo hará en esa casa, de hecho tres lo harán. Era la posibilidad perfecta que estaba esperando. Estaría sola, en una casa que no es la nuestra, sin niños y podría echar la culpa a los locos amigos del exmarido de su amiga. Además quizás podría grabarlo. Era justo lo que estaba buscando. Tan sólo tenía una semana, así que empecé a hacer los preparativos.

Primero invitar a Dan y a sus socios a tomar unas cervezas. Fui muy directo en la exposición, aprovechándome de la conversación que tuvimos durante las reformas de mi casa.

.-De ninguna manera!!! -dijo Dan algo colérico- ¿Quiere que la violemos? ¿Es su fantasía?

.-Sí y quiere que seáis vosotros. -le dije.

.-¿Por qué nosotros, por qué no otros? –Víctor sorprendido.

.-Porque os conoce. Porque para este “juego” necesita de cierta protección –repliqué- Habéis estado en nuestra casa, sois casi amigos y ella cree sentirse así más segura. Pero no os preocupéis. Si no quieres… puedo seguir buscando.

.- No, no, no, estamos todos en esto. -interrumpió Alex- Yo ya he fantaseado con ese culo. Dime, -continuó mirándome fijamente- ¿Alguna vez ha probado una polla negra? Ya sabes, una vez pruebe mi anaconda no querrá otra cosa.

.- No estoy preocupado por ello. – me reí- Nunca ha estado con un “hermano” antes. Sólo quiere experimentar.

La tensión se había relajado en parte. Durante unos largos segundos el silencio y las miradas cruzadas entre los cuatro se sucedían constantemente. No acababa de discernir cual sería el resultado. Ninguno de ellos mostraba su decisión a los demás, si es que la habían tomado. Por ello lance el órdago final. Les hice creer que pensaba que habían aceptado.

.- Bien, ahora vamos a pensar en los detalles. –rompiendo el silencio definitivamente.

Pasamos la siguiente hora y varias cervezas más repasando el plan. La dirección, el diseño de la casa, a qué hora deberían entrar… A medida que avanzábamos en concretar las acciones, los veía cada vez más dispuestos. Decidí que lo haríamos la segunda noche que Erika durmiera en casa de Emily. También decidimos que llevarían capuchas. Esto era para mantener la fantasía, les convencí, pero la realidad era para que Erika pudiera saber quiénes son.

Les expliqué que se resistiría y lucharía con todas sus fuerzas. Era su deseo. Que lo tenía tan claro que incluso en el supuesto que quisiera parar, deberían obligarla sin hacerle daño. Tenía que ser lo más real posible. Una vez iniciado el asalto no había vuelta a atrás. Erika quería luchar, llorar, gemir mientras ellos la violaron.

Esto hizo retroceder a Dan, muy escéptico por todo lo expuesto. Pero fui capaz de convencerle de que todo era parte de la fantasía. Tenía que sentir que era real y que estaba siendo violada por los tres intrusos.

La primera noche de Erika en casa de Emily fue sin complicaciones. Me llamó sobre las 11:30 de la noche cuando se iba a dormir. Hablamos un rato y nos despedimos como dos perfectos enamorados.

Yo no podía dejar de pensar, mañana a esta hora se le habrán follado tres hombres.

La mañana siguiente se me hizo extraordinariamente larga. Hablé con Dan sobre las 4 de la tarde para asegurarme de que estaban todos listos. Habían quedado los tres a las 8 sólo para tomar una copa y calmar sus nervios. Marcharían hacia la casa alrededor de las 9.

Llegué unos minutos antes que ellos. Quería asegurarme de que aparecían a la hora y que no venían bebidos. Si así fuera podría acabar mal y no quería que mi esposa acabase herida.

Subí las escaleras y me asomé a una balconera desde donde podía ver a Erika en la sala estar mirando la televisión. Cogió el teléfono y para mi sorpresa oí como me dejaba un mensaje en el contestador de casa. Justo en ese instante la camioneta de Dan aparcaba cerca del portal. Baje rápidamente sin hacer ruido para unirme con ellos.

.-Bueno empecemos su fantasía. –a como saludo- La mejor manera es ir por la habitación del fondo. Caminad por el pasillo hacia la sala donde está viendo la televisión. Con algún objeto provocáis un poco de ruido. Seguro que ella se levantará para averiguar que ocurre. Cuando esté en el pasillo la capturáis. Aseguraros de ir los tres encapuchados y no olvidéis la capucha para ella. Quiero poder verlo todo.

.-Ya la tenemos hermano. Esto sí que me pone. -dijo Alex mostrándome la cuarta capucha.

Parecía demasiado ansioso y eso me puso un poco nervioso.

.-Escuchen chicos. –intentando relajarlos- Somos amigos, pero estoy dando un gran paso al igual que Erika haciéndolo. Si se os va de las manos llamaré a la policía y voy a negar que haya hablado con vosotros acerca de esto. ¿Queda claro?

.-Claro. -dijeron todos-

.-OK, a por ella. –contesté-

Se fueron hacia la parte trasera de la casa, mientras yo recogía la cámara de video que había traído de mi coche. Esto era algo que no me quería perder. Volví a subir las escaleras para asomarme de nuevo por el pequeño balcón justo a tiempo de oír cómo se rompía algún objeto. Erika levantó la vista de la TV mirando hacia el pasillo de donde procedía el ruido. Se levantó y comenzó a caminar por el pasillo.

Todo empezó muy rápidamente.

.-¿Quién demonios sois? –oí gritar a Erika- ¡Salgan de aquí!

.-Bien, bien, bien, ¿qué tenemos aquí? –se burló Dan.

Se movían hacia ella lentamente haciéndola retroceder hacia la sala. Erika llevaba una bata blanca bastante corta que cruzaba sus pechos realzándolos. Se distinguía que solo llevaba puestas las bragas. Estaba tan espectacular que los tres intrusos mostraron su exitación.

.-Parece que hemos encontrado a la puta de la casa sola. –dijo Víctor.

.-Mmmmm yo no he estado con una perra blanca desde que salí de la cárcel. Estoy buscando sumergir mi serpiente en un buen culo blanco. -bonito detalle de Alex pensé.

Erika ya estaba acorralada entre la pared y una mesa baja que soportaba una lámpara de metal bastante pesada. Se dio la vuelta, arrancó el cable de enchufe y lanzó la lámpara hacia el asaltante que tenía más cerca. Era Víctor. La velocidad con la que realizó el ataque nos cogió a todos, incluyéndome a mí, por sorpresa. Víctor la esquivó en el último segundo, lo que probablemente le salvó la cabeza, pero la lámpara impactó con furia en su hombro.

.-ARGGggg QUE PERRA DE MIERDA ERES!!! –gritó Víctor.

Dan se abalanzó sobre ella, pero fue rechazado por los grandes bandazos que Erika realizaba con la lámpara.

.-¡¡¡Fuera de esta casa!!! -gritó rabiosa.

Erika intentaba a duras penas mantener alejado a Dan con la pesada lámpara y no vio venir a Alex que se le abalanzó y la tiró al suelo. El golpe no fue nada suave. Soltó la lámpara y perdió el aliento. Cayó al suelo sorprendida con los ojos muy abiertos.

.-Vamos tener a esta perra gratis. Traedme las cuerdas. -dijo Dan-. Llevarla a la mesa.

Alex agarró a mi esposa y la izó con fuerza del suelo. Esto estaba empezando a ser algo duro, pero me mantuve firme en mi deseo. Trataba de escapar pero todavía le faltaba el aire. No podía reunir las fuerzas suficientes para hacerlo. Víctor se acercó con las cuerdas que habían traído lanzándoselas a Dan. Aún se masajeaba su dolorido hombro.

.-No dejéis que mueva las piernas. –gritó Dan.

Víctor atrapó las piernas de Erika y las inmovilizó tanto como pudo. Dan lo aprovechó para atar sus tobillos a las patas de la mesa. Ahora estaba en la posición perfecta para ofrecer su coño y su culo.

.-¡¡Dejarme ir cerdos os juro que os mataré!! –sacando las fuerzas necesarias para atacar a Alex que estaba embobado mirando su rosado coño. No se dio cuenta de que Erika aún conservaba las manos libres. Fue un zarpazo felino que le alcanzó marcándole tres profundas rayas en el antebrazo.

.-¡¡Maldita puta!! Te voy a enseñar yo, te voy a dar una lección –retirando el brazo al notar las afiladas uñas.

Dan se movió rápidamente y cogió la mano de Alex. Esta ya bajaba para impactar en la cara de mi esposa.

.-¡NO! ¡Ya conoces las reglas! –le increpó.

.-¡Pero mira mi brazo! ¡¡Resistirse de acuerdo, pero esto es otra cosa!! –muy nervioso.

.-¿Reglas? ¿De qué coño estáis hablando? ¿Tenéis reglas para robar? –Erika casi sin creer lo que acababa de oír.

Dan y Alex se miraron el uno al otro.

.-OH vamos a hacer algo más que robar en esta puta casa. –Víctor sonriendo sádicamente- Vamos a coger todo lo que queramos y ahora mismo lo que más queremos eres tú. –dándole un fuerte cachete en una de sus nalgas.

En esos momentos Erika comprendió su destino. Estos hombres habían entrado para robar en la casa, pero tenían un nuevo objetivo en su mente. Tenían la intención de violarla todos a la vez. Erika empezó a gritar.

.-¡Ayuda! ¡AYUDA QUE ALGUIEN ME AYUDE! AYUD… mmmphhh! -Víctor apagó sus gritos introduciéndole una mordaza en forma de bola que rápidamente ajustó con unas correas que cruzaban su cabeza. Tiró con fuerza de ellas y Erika enmudeció interrumpida por la bola que ocupaba el interior de su boca.

Víctor, sujetándole los brazos, susurró a Alex.

.-Ahora mismo terminó con esta perra. Toda su lucha no ha hecho más que calentarme. Estoy listo para follarme a esta puta.

.-¡NO POR FAVOR, ¡NO! -intento gritar, nadie la entendió.

.

Yo no recordaba haber estado nunca tan excitado. Ver a mi esposa atada, amordazada y lista para ser follada era, como mínimo, emocionante.

Dan fue el primero en acercarse. Ni Víctor ni Alex protestaron, así que supuse que lo habrían hablado con anterioridad. A medida que se aproximaba a Erika comenzó a desabrocharse los pantalones hasta dejarlos caer al suelo. Intentó gritar de nuevo a través de la mordaza. Tan solo consiguió que apareciera su baba por las comisuras de su boca.

.-Es hora de que empiece la lección, puta. Nos has jodido un poco, pero ahora nosotros vamos a joderte toda la noche. –amenazó Dan. Escupió en su mano, la frotó sobre su polla y la apoyó en la entrada de su coño.

.-Ahora bien, -continuó Dan- si hubieras sido una buena putita y no hubieses golpeado a mi amigo con la lámpara, esto sería mucho más fácil para ti, pero al ver que te gusta jugar duro, vamos a complacerte. -hundiendo su polla violentamente en el coño de mi esposa- ¡¡¡Uuuhhg!!! ¡¡¡Toma puta!!! -Erika arqueó la espalda de dolor. Dan se la había metió de un solo golpe. No la tenía enorme, pero no ayudó nada el hecho de que el único lubricante fuera su propia saliva.

.-UNH, UNH, UNH YEA ZORRA UNH. -Dan comenzó a machacar el coño de Erika mientras ella luchaba por escapar. Intentaba cogerle del pelo, de la camisa… algo sus manos pudieran intentando detener esa invasión- Que alguien le pare esas manos. –gritó Dan.

Víctor y Alex las mantenían firmes sobre su cabeza mientras era ultrajada.

.-Oh… oh mierda… este coño es como la seda, Unh… Unh… Oh sí… lo noto tan jodidamente bueno. Mierda casi estoy a punto. Espero que tomes pastillas porque me voy a correr dentro de tu coño. -Erika comenzó a luchar más si es que podía y gritaba más fuerte a pesar de la mordaza. Pero Víctor y Alex la retenían. .- MMMPPHH! Sí, Oh, Sí… me corro… UNH, UNH, uuunnnhhhhhh! AAAAAaaaaaaaa!! Dan se vaciaba en su interior.

Los hombros de Erika temblaban y me di cuenta de que había empezado a llorar. Quería pararlo pero me detuve. No había manera de que yo pudiera hacerlo ahora. ¿Cómo le voy a explicar que yo estaba allí desde el principio y que no había intentado detenerlo? Además, Víctor y Alex protestarían por romper el pacto. ¿Qué pasaría si ellos se lo cuentan todo? No, ya no podía pararlo, tenía que continuar. Además la dureza que sentía dentro de mis pantalones me decía que continuara.

.-Siguiente. -sacando la polla de su coño.

.-¡¡Esta es ahora para mí!! –chilló Víctor quitándose los pantalones y colocándose entre esos muslos que Dan acababa de abandonar. La polla de Víctor era más grande que la de Dan, tanto en longitud como grosor. Erika, a pesar de haber sido ya sometida por un extraño, seguía luchado y luchado duro. Ahora eran Alex y Dan quienes hacían todo lo posible para mantenerle los brazos por detrás de la cabeza para que Víctor pudiera follarla. Lo hizo con tanta o más fuerza que Dan.

.-Mmmmmmm. Qué coño tan agradable tiene esta putilla. -agarrándola por la cintura y golpeando más rápido, más fuerte y más profundo que Dan- Ooooh que follada. Ooooh nena, toma esta polla es toda para ti, UNnnhh, sí! -estaba embistiendo tan fuerte que la mesa se deslizaba lentamente. Con cada embestida Erika parecía un poco más ardiente. Empecé a notar que los brazos de Dan y de Alex no la sujetaban con tanta energía como antes.

.-Oh mierda, uhg, ohoohh. Creo que tiene el coño más estrecho, me la aprisiona. -dijo Víctor entre jadeos.

Miré con atención las caderas de Erika. Colgaban ligeramente fuera de la mesa y se contorneaban ligeramente en cada embate de Víctor. Le estaba empezando a llegar su primer orgasmo.

.-Oh, mierda sí, sí, sí, su coño me la está apretando cada vez más fuerte. Creo que esta puta está empezando a disfrutar. -Víctor lo tomó como una señal para reemprender su follada con tanto vigor como podía. Con cada envite la mesa se movía arrastrada por su peso. Estaba claro que a mi esposa le faltaba poco para estallar. A pesar de que había girado la cabeza lejos de los ojos de Víctor, casi involuntariamente, levantó sus caderas para poder recibirlo mejor.

.-Oh sí, sí, eso es zorra, es toda tuya, follate mi polla! Ya está, ya está, oh sí, UNH, UNH oh mierda, mierda, aprieta más mi polla. Tu puedes.

Víctor sujetó fuertemente la cintura de Erika y empujó hasta unir sus caderas. Su rostro era una mueca, sabía que se estaba corriendo. Víctor se vaciaba justo en el momento en que Erika explotaba mezclando sus jugos con los de Víctor.

Erika estaba llorando con claridad. Su cuerpo la había traicionado y había sucumbido ante un extraño. Era la primera vez que tenía un orgasmo con alguien que no era yo. Al verlo Víctor paró y se recostó encima de mi esposa agotado. Ella respiraba con dificultad y le quitaron la mordaza. Parecía más relajada.

Era obvio que Víctor era duro en las folladas. Pero la noche y su terrible experiencia estaban lejos de terminar.

.-Bien hermano, jugada finalizada, ¡¡touchdown!! -eufórico- A ver qué sabes hacer tú con ella… “negrata”. –le soltó entre risotadas a Alex.

Ahora era su turno, el tercero. Empezó por quitarse los pantalones. Mi mujer al oírlo se giró y abrió los ojos justo en el momento en que se sacaba los bóxer. Realmente no mentía con su “serpiente” negra. Su anaconda como él decía. Era enorme, fácilmente pasaba de los 28 o 29 cm y de un calibre brutal. Los ojos de Erika se abrieron desproporcionadamente mientras miraba esa polla que ya estaba frente a ella.

Empezó a intentar escapar de nuevo, pero casi sin fuerzas y los cuatro brazos que la sujetaban acabó rindiéndose.

.-NO, NO, NO, POR FAVOR, ES MUY GRANDE, No me va a caber esa… COSA. ME PARTIRA. -Alex se echó a reír:

.-Bueno ya veremos cuánto eres capaz de recibir. Ya nos ha demostrado lo puta que puedes ser. Te voy a empalar con mi “mamba negra”. –parecía que Alex tenía todo un repertorio de serpientes entre las piernas.

Erika comenzó a agitarse otra vez con fuerza, obligando a Dan y a Víctor a sujetarla de nuevo. Apretó las rodillas para impedir que Alex se le acercara. Pero sus poderosas manos sobre sus rodillas, la obligaron a abrir de nuevo sus piernas hasta mostrar su ya más que dilatado coño. El semen de las dos corridas anteriores goteaba sobre la alfombra.

.- No te preocupes preciosa, voy a ir muy despacio para que puedas acostumbrarte a mi polla. Te sentirás llena dentro de poco. -decía Alex frotando con su polla el expuesto coño de Erika- Lo tienes muy mojado. Esto lo facilitará todo. – progresando hacia el interior de mi esposa.

Sus ojos se desorbitan a medida que el enorme misil se abre paso dilatando al máximo su coño.

.- Oh Dios, ¡¡SU … ES DEMASIDO GRANDE … POR FAVOR … PARA… NO PUEDO…!! –la polla de Alex desaparecía lentamente. Ella respiraba agitadamente mientras sus caderas y piernas se tensaban. Despacio, muy despacio, Alex se movía más y más profundamente en su húmedo orificio, más allá de lo que nadie había estado nunca.

Observé con asombro cómo Alex había conseguido enterrar por completo su dura polla en mi hermosa Erika.

.- Huh, Huh, oohhhh dios, oh dios, es… es enorme, oh… por favor… -Erika jadeaba tratando de recuperar el aliento e intentando relajarse para poder recibir aquel monstruo que la atravesaba.

Alex sacó lentamente más de la mitad, para reiniciar su exploración de inmediato. Se retiraba lentamente y volvía a desaparecer. Su ritmo se iba acelerando pausadamente, sin prisas. Bombeaba dentro y fuera, dentro y fuera. El ritmo se aceleró. Es como un martillo que no desiste en su empeño. Metódico, implacable. La velocidad aumentaba manteniendo el ritmo.

.-Mmmm, sííí… me encantan los coños blanquitos. Siempre tan aseados y apretados. Mmm sííí… los coños blancos. -Alex invadía a Erika totalmente pero estaba siendo sorprendentemente delicado con ella. Sólo en alguna ocasión golpeó con fuerza sus caderas haciéndola desaparecer al instante. Cada vez que lo hacía, Erika se quedaba sin aliento y casi levitaba sobre de la mesa.

Alex se estrelló una vez más y mientras se retiraba lentamente, Erika dejó escapar un gemido muy intenso, empujó de nuevo y esta vez las caderas de Erika se elevaron como ya lo hicieran con Víctor y Dan.

Dejó escapar un gemido aún más fuerte. -OOOOHHHHHHHH -moviéndose frenéticamente a cada golpe de Alex. .-OOOHHHHHHH, Mmmmmmmmm, AAAHHHHHHH

.-Oh maldita perra! -exclamó Alex.

.-Qué, dijo Dan -.¿qué pasa?

.-Esta puta acaba de apretarme con fuerza. Está agarrando mi polla con su coño. -dijo Alex.

.-Sí, se va a correr como ya hizo conmigo. -Soltó Víctor.

.-A la mierda, no puedo más!! -Alex agarrando los muslos de mi esposa y aumentando bruscamente el ritmo.

Ahora estaba cabalgando muy duro a Erika.

.-UNH, UNH, OH SI, OH DIOS POR FAVOR… -dijo Erika.

.-¿Por favor? Qué, puta. -preguntó Alex.

.-Por favor… por favor… por favor… FOLLAME!!!! OH DIOS. Lo siento, lo siento –susurraba, su cuerpo ya no obedecía a su cabeza. .-FOLLAME, FOLLAME!!!

Erika lloró. Lo habían conseguido. La habían roto y ahora estaba lista para todo cuanto ellos quisieran. Alex seguía con sus frenéticas embestidas. No pasó mucho tiempo y que empezó a gritar.

.-OH SÍ. Sí, OH DIOS. Me voyyyyyy. AAAAIIIIYYEEEEEE, OOOOHHHHHHHHHHH! -Erika acabó explotando en un orgasmo como el que jamás había tenido.

.-OH, OH, OH OH MMmmmmm -Erika seguía sumergida en el placer y Alex continuó sin descanso hasta que sus gemidos comenzaron a disminuir y su cuerpo quedó inerte. La cabeza de mi mujer giró hacia la ventana donde yo estaba viendo toda la escena. No sabría decir si podía verme, si sabía que estaba allí o simplemente ya no le importaba.

Alex sacó lentamente su larga polla de su coño. Todavía no se había corrido y tenía claramente algo pensado. Se tumbó sobre la alfombra. En esa posición daba temor su mástil.

.-Desatadla. Es hora de que realmente empiece la fiesta.

Víctor y Dan comenzaron a desanudar las cuerdas que sujetaban aún sus piernas. No hizo nada por resistirse. Seguía jadeando y apenas tenía conciencia de lo que estaba pasando.

.-Ahora bajad a esta blanquita hasta mi polla. –dijo desde el suelo.

Víctor y Dan que ya estaban recuperados para una segunda ronda la colocaron en posición y la apremiaban para que se agachase. Erika comenzó a murmurar.

.- No más, por favor, no más… por favor no… -un último empujón y Alex la empaló de nuevo.

.- Aahhhh, no… no puede ser… oh dios… estoy llena… –murmuraba. Estaba sobre él, de rodillas, con el culo bien erguido y las tetas aplastadas sobre el pecho de Alex que la abrazaba.

.- Sólo espera un poco puta, realmente vas a sentirte llena. -dijo Víctor con un tubo de lubricante en las manos.

Erika se dio cuenta rápidamente de lo que iba a pasar. No era la primera vez que iba a ofrecer su culo. Ya lo habíamos hecho en más de una ocasión, incluso habíamos follado con un vibrador clavado en el. Pero esta vez iba a ser diferente. Tenía una enorme polla negra llenando su castigado coño.

Víctor propinó un sonoro cachete en su culo mientras lubricaba abundantemente su polla y el agujero que iba a profanar.

.-¡NO! ¡NO! ¡NO PUEDO CON LAS DOS. FOLLARE TODA LA NOCHE, PERO LAS DOS NO! –suplicaba.

.- ¿Quién ha dicho sólo dos? -dijo Dan. No se había dado cuenta de que Dan estaba frente a ella, frente a su cara.

.- ¿Qué??? ¡No! Los tres…? –gimió- No puedo… mmmmpphh… –los ruegos de Erika fueron interrumpidos cuando Dan metió su polla en su boca. Víctor, como si fuera una señal, hizo desaparecer la suya en su culo.

.-AAAIIYyeee… -gruñó como pudo. Dan, cogiéndola por la cabeza, acabó por enterrar su polla hasta la garganta amortiguando así sus palabras.

Allí estaba. Mi fantasía se estaba cumpliendo en esos momentos. Ver a mi hermosa, inteligente y amada esposa, siendo usada por tres hombres a la vez. Cada uno llenando sus agujeros con sus pollas. La mía estaba tan dura que pensé que podría romper mis tejanos.

Iniciaron la acción al unísono. Víctor agarrándose con fuerza a las caderas consiguió hundirla por completo en su culo, al mismo tiempo que Dan bombeaba en su boca. Alex que había permanecido inmóvil dando tiempo a que los otros se acomodaran, inició un vaivén incrementando el ritmo lentamente. Los tres empezaron a trabajar en un compás sincronizado. La penetraban sin descanso como si fuera una verdadera máquina de follar. Erika estaba como paralizada, rígida, pero a cada envestida en su coño o culo parecía más relajada, más excitada. Su cuerpo volvía a tomar el control desafiando a su cabeza.

.- MMMM chupa mi polla, así chúpala bien. -Dan gemía. Sabía que estaba utilizando su lengua como hacía conmigo, con maestría. Su mano empezó a acariciarle los testículos. Por su parte, Víctor y Alex habían cogido bien el ritmo. Se alternaban en sus sacudidas. Víctor hundía su polla hasta el fondo del culo, al tiempo que Alex sacaba la suya casi por completo del coño. Y repetían una y otra vez. Mientras Víctor se retiraba, Alex se perdía dentro de ella. Se sentía llena. Comenzó a gemir con la brutal follada. Erika ahora estaba moviendo sus caderas arriba y abajo sobre las dos pollas que la empalaban. Parecía que tomaba el control y les obligaba a entrar más en su interior. Ellos se dejaban hacer no sin cierta sorpresa. Dan ya no necesitaba cogerla de la cabeza. Continuó trabajando las tres pollas con su boca, coño y culo. No necesitaban apenas moverse. Ahora era Erika la que estaba haciendo todo el trabajo. Era ella la que se estaba follando a esos tres. Mi esposa estaba disfrutando de su primer gangbang con los que ella creía desconocidos. Ahora estaba follando y chupando con todos sus deseos. Esto fue demasiado para Dan que sacándole la polla de la boca empezó a masturbarse furiosamente sobre la cara de mi esposa. Erika abrió la boca para recibir la corrida de Dan, pero se vació por toda su cara. Lo poco que su boca recibió se lo tragó.

.-Oh, sí, sí, dame más. ¡Quiero probar más! -Mientras se restregaba la polla de Dan por su cara recogiendo con ella parte de la corrida que había recibido. Luego la lamió y la limpió. Repitió varias veces el proceso hasta absorber todo el semen que corría por su cara. Seguidamente acarició la polla con los labios y su lengua. Fue increíble. Hasta ese día yo era el único hombre del que había probado su sabor. Y ahora pedía más mientras los otros dos seguían perforándola. Ella se estaba comportando como una puta en toda regla.

.-Oh mierda, otra vez me aprieta la polla con su coño. Está a punto de correrse de nuevo. -dijo Alex. El cuerpo de Erika había comenzado a temblar y temblar como en su último orgasmo.

.-mmmmmmmm -gimió con los ojos cerrados mientras intentaba seguir chupando la polla de Dan. Echó la cabeza hacia atrás mientras su cuerpo se convulsionaba con una oleada tras otra un tremendo orgasmo.

.-SÍ, SÍ, SÍ! OH GAWD, OH GAWD, GAAAAWWWD oooooohhhhhh DEMASIADO… soy… UUUUUUMMMMM! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡”. El cuerpo de Erika se sacudía violentamente golpeando sus caderas con más fuerza sobre las pollas que perforaban su culo y su coño.

.-Oh, no… puedo… aguantar más. -exclamó Víctor- Me corrrroooo… aaah, aah, aaahh, AAAAAAHHHHHH! -Víctor explotó llenando el culo de mi mujer con varias descargas. Sus caderas se sacudían con cada disparo mientras le bombeaba el culo una y otra vez. Alex no pudo aguantar más tiempo.

.-Mmmm perra. –berreó Alex- Prepárate que ahora voy yo… ¡¡Oohhhh!! -enterrándola tanto como podía.

Había sido follada por tres hombres a la vez. Durante la última hora había tenido la serpiente negra de Alex golpeando su tierno coño. Las nalgas enrojecidos por las ataques de Víctor. Y su boca contenía los sabores de Dan. Erika se había corrido varias veces. Pero ninguna como la última.

Aún convulsionada seguía gimiendo.

.-Sí, oh sí, llena mi culo, mi coño… oh gawd no puedo… – con cada palabra su voz se apagaba. Acabó derrumbándose sobre Alex agotado igual que ella. Víctor se la sacó del culo y se apoyó sobre su espalda, mientras Dan ya descansaba en uno de los sillones.

Era su primer gangbang y lo había disfrutado a pesar de las circunstancias. Estaba derrotada y se desplomó víctima del cansancio. Adormilada contempló como mis cómplices se vestían y desaparecían al igual que yo.

Mientras conducía de vuelta a casa me pregunté si me llamaría por la mañana. ¿Y si lo hacía que me diría? ¿Me contaría la violación que había sufrido esa noche o la mantendría en secreto? ¿Me confesaría que a pesar de la dureza con la que había sido tratada había disfrutado como yo sabía? ¿Qué disfrutaba teniendo varias pollas a la vez para ella?

Sería una llamada interesante, pero sabía una cosa con certeza. Había sido su primera experiencia con varios hombres, pero no sería la última.

¡La próxima vez yo seré uno de ellos!

Leave a Reply

*