Recien casada 3…ahora quien me goza es mi suegro

Pasaron los días y en efecto, inicio mi adicción a la tremenda verga de don Raúl, y mi marido ni se imaginaba tantito en la putita en la que me había convertido, al principio me llenaba de remordimientos, pero ni hablar era duro dejar de sentir tremendo placer, y por supuesto no iba dejar pasar oportunidad para hacerlo.

Así pasaron los días y semanas siguientes y don Raúl no paraba y no desaprovechaba oportunidad par culearme y hacerme gozar con su rica verga, cada día en cuanto mi marido se iba al trabajo yo me preparaba para recibir a mi macho, me arreglaba y me ponía las prendas mas chiquitas que tenia para lucirme ante él, empecé a pedirle a mi marido que me comprara prendas más sexys, sin saber quien las gozaba era don Raúl, y así me hice de un guardarropa más sexy, compre desde minifaldas, vestido entallados y cortos, shorcitos etc. La verdad cada que los usaba al mirarme al espejo no dejaba de sorprenderme la imagen que ahora veía, una nueva Angélica que derramaba sensualidad y pedía verga a gritos cada día. Mi marido empezó a notar en mi, mas atrevimiento en la forma de vestir en casa, en varias ocasiones cuando llegaba del trabajo, al verme se me abalanzaba me llenaba de besos caricias y terminábamos teniendo sexo, la verdad nada que ver con las ricas culedas que me daba mi macho, con mi marido la verdad medio me calentaba y siempre me dejaba a medias, aunque muchas de las veces era yo la que iniciaba todo, tuve que medirme para que no empezara a sospechar y a darse cuenta que su mujercita adorable, se había convertido en toda una putita y adicta al sexo.

En una de las tantas ocasiones que don Raúl me hizo gozar, recuerdo ese día por la mañana fui a un desayuno con unas amigas de la universidad, al saludarnos dos de ellas se sorprendió en la forma que iba vestida, que según ella era muy provocativo, esa mañana lucía un vestido color blanco entallado muy corto por cierto, lo cual marcaba perfectamente mi silueta, dejaba ver mis piernas y mi culo bien paradito, a lo que mi Amiga Paty comento.

-Hay amiga que sexy te vez estas de infarto, estas muy provocativa, que acaso vas hacer el postre de alguien, y mira nada más que sonrisota, de seguro están bien atendida en tu casa, te sentó muy bien casarte… y todas nos soltamos de reir.

-De seguro tu Ernesto te tiene bien surtida y atendida verdad amiga, termino de decir Paty.

-Seguro que si no tienes idea lo rico que la pasamos Ernesto y yo, es todo un semental. Y en broma Paty comento. Pues deberías prestármelo para que le enseñe a mi marido.. jajajaja todas volvimos a reír.

Si todas supieran quien es el autor de semejante sonrisa y para quien verdaderamente me arreglaba, más de una se moriría jajaja…

En mi interior ansiaba que el tiempo pasara rápido porque sabía que ese día vería a mi semental en casa, asi que muy pronto me despedí de ellas y me fui a mi casa, en cuanto llegue efectivamente ya me estaba esperando don Raúl, podía ver en su rostro la misma cara de deseo, al verme bajar del auto se le abrieron mas los ojos y su cara deseo fue más intensa. Yo ingrese a mi casa y él lo hizo por la terraza para evitar miradas indiscretas de vecinos, ya dentro en cuanto cerré la puerta empecé a sentir esas manos tan grandes acariciar y apretar mis nalgas por debajo de mi diminuto vestido.

-Hay chiquita que rica te vez hoy, hueles delicioso y mira nada más que tanguita tan chiquita tienes, mmmmmm que ricas piernotas te cargas, me encantan.

-Son todas tuyas papi gózalas y hazme gozar como solo tu lo haces.

Me quito la tanga y empezó a lamer mis nalgas mientras las apretaba y metia sus dedos en mi vagina chorreante y deseosa.

-Que rico papi, que rico me tocas, mmmmm chúpame más, me vuelves loca,

Desesperada yo, me voltee y baje su pantalón para empezar a gozar de tremendo tronco, me lo metí a la boca y empecé a chuparlo,,

-Que sabroso lo tienes hoy papi, mira que paradito lo tienes.

-Ya sabes preciosa que esta verga es toda tuya, y tu haces que se ponga asi dura para ti amor.

Esas palabras me excitaban más y mas me encantaba ser su putita.

-Anda papi ya métemela toda plis….

Me inclino en la mesa del comedor y por atrás me tomo de mis nalgas de un empujón metió semejante verga, sentía que me partía en dos, pero me encantaba, deseaba cada día ser culeada por mi macho, que rico sentía, cada penetración sentir esos huevotes rebotar en mis nalgas era riquísimo,

-Dame mas verga papi, dame mas verga, le pedía más y más.

Y como semental me daba a su antojo, yo gozaba como loca cada centímetro de esa deliciosa verga, hasta que sonó el timbre de mi casa y me saco de mi trance, enseguida voltee a ver a don Raúl pidiéndole que no hiciera más ruido, y que recogiera sus cosas, yo tome las mías y subí a mi recamara y como pude tome un shorcito y una blusa y baje a abrir la puerta, cual es mi sorpresa era mi suegro quien había ido a la casa a llevar un encargo de mi marido, al verme pude notar su sorpresa ya que el shorcito que traía pues era súper corto apenas tapaba mis nalgas y la blusa pues no dejaba mucho a la imaginación se notaban aun mis pezones parados.

-Pero Angélica por Dios te vez muy agitada que estabas haciendo.

-Ejercicio don Ernesto, estaba arriba terminado mis rutinas, pásele en que le puedo servir.

Pude notar cierto nerviosismo en mi suegro pero a su vez sentía como me comía con su mirada,

-Vengo a traerte este encargo de mi hijo Ernesto, y aprovechando vengo a invitarlos a la casa el próximo sábado es mi cumpleaños y tu suegra me hacer una comida, los espero por allá.

-Ok. Don Ernesto ahí estaremos.

Se despidió dándome un beso en la mejilla y se retiro. Casi me cacha esa mañana, busque a don Raúl y al parecer ya se había retirado y ya no estaba en casa, por mis adentros me lamentaba que mi suegro haya cortado semejante sesión de placer, pero bueno fue mejor a que me haya descubierto poniéndole semejantes cuernos a su querido hijo.

Se llego el sábado y Ernesto por la mañana me recordó.

-Amor recuerda que hoy es cumple de tu suegro, ponte guapa y sexy como siempre.

-Si claro.. Respondí. Era para lo único que le servía para lucirme como trofeo entre sus familiares y amigos.

Se llego el sábado esa tarde en especial era calurosa por lo que decidí ponerme algo fresco, escogí una blusa blanca de tirantes con líneas azules, una minifalda de mezclilla y unas sandalias abiertas, la casa de mis suegros estaba algo retirada de la ciudad, por cierto la ciudad en la que radico es Guadalajara, Estado de Jalisco, la tierra del Tequila, durante el camino mi marido no dejaba de verme las piernas, y cuando podía aprovechaba que realizaba los cambios de velocidad me tocaba las piernas.

-Amor, ve que piernotas se te ven con esa faldita me encantan ese par de piernas me vuelven loco.

-Y que me gano yo, que te gusten tanto si no las gozas, siempre llegas cansado del trabajo, cuando éramos novios me tocabas más y me cogías mas que ahora que estamos casados replique, en tono de reclamo.

-Amor tu sabes que tengo poco en el trabajo y además tengo un jefe muy exigente.

-Ya sigue manejando antes de que me enoje. Llegamos a casa de sus padres ya estaba parte de la familia, algunos tíos de mi marido y hermanos, como siempre al llegar todos los hombres incluido mi suegro empezaron a comerme con los ojos, sentía sus miradas lascivas, y cuando felicite a mi suegro al darle su abrazo se acerco a mi oído y mi susurro.

-Qué rica te vez hoy Angélica.

Sus palabras me desconcertaron en ese momento, pero a la vez comenzó un cosquilleo en mi estomago, sabia por donde iban esas palabras de mi suegro. La comida seguía su curso, mucha bebida, botana y no podía faltar la carne asada, esa tarde en especial sentía la mirada de mi suegro, no perdía ocasión para estarme observando, o acercarse a mí, por cualquier tontería, fue entones cuando mi marido me pidió que le trajera una cerveza de la cocina, me pare de mi silla y fui a buscarla, de inmediato observe que mi suegro me siguió hasta la cocina, y maliciosamente inicie un pequeño coqueteo con mi suegro, estando en la cocina abrí el refrigerador y me incline toda, obvio mi pequeña falda se levanto y desde el lugar que estaba mi suegro seguro que podía ver en todo su esplendor y disfrutar de la vista que le estaba regalando a mi suegro de mis piernas y mi gran culo.

-Me di la media vuelta y vi a mi suegro sonrojado al pasar por un lado de él de dije.

-Suegrito le gusto el espectáculo, espero le haya gustado su pequeño regalito, más tarde quizás le dé un regalo más grande.

Mi suegro se quedo estático como momia, Salí de la casa riéndome de la situación, al estar en mi silla y cuando veía que nadie me miraba cruzaba mis piernas para seguir calentando a mi suegro, al pasar las horas note que mi marido estaba con sus hermanos y unos primos bebiendo de más, alcance a lo lejos escuchar a un hermano de él diciéndole,

-Hermano con todo respeto, pero que buena cuñadita tengo está muy sabrosa.

No le tome importancia ya que de siempre todo mundo le decía lo atractiva y sexy que era. Se vino la noche y a mi marido la verdad ya se le habían pasado las copas y cuando bebía de más, siempre le daba por quedarse dormido y no había poder humano que lo levantara, asi que me enoje y le pedí que nos fuéramos a casa. Por lo que al escucharme mi suegro se ofreció a llevarnos ya que él sabía que no manejaba yo autos estándar, así que entre mi suegro y un hermano subieron a mi marido, en cuanto lo dejaron dentro callo como piedra y se durmió. Ya en camino a mi casa mi suegro iba muy serio, y de reojo podía ver cómo me miraba mis piernas, yo me hice la dormida también me incline hacia la ventana, levante la pierna y de por si al subirme al auto mi falda se subió de más y en esa posición en la que me puse, le mostré mi suegro más que mis piernas, se podía ver parte mis nalgas, y como pude me acerque más a la palanca de velocidades para ver hasta donde mi suegro podía llegar, mi suegro volteaba y me miraba para cerciorase que estaba dormida, entonces empecé sentir el torso de su mano intentando tocar las parte posterior de mis muslo justo por debajo de mis nalgas, en su primer intento me moví como despertándome, pero después de unos instantes mi suegro volvió a su misión, ya no solo sentía el torso de su mano empecé asentir sus dedos y después toda su mano, me acariciaba lentamente y muy superficialmente, como tratando de no despertarme así estuvo la mayoría del camino.

Por fin llegamos a casa y comenzó la faena de sacar a mi marido del carro y llevarlo dentro de casa, como les dije antes bebía de más y se convertía prácticamente en bulto, afortunadamente mi suegro es un hombre alto a pesar de su edad es fornido y no mal parecido, es más diría casi igual a mi marido, en fotos de joven mi suegro se parecía mucho a mi marido, y como pudimos en un primer intento dejamos a Ernesto mi marido en el sillón estaba como muerto súper dormido, yo le dije a mi suegro que lo dejáramos ahí, subí a la recamara a traer una almohada y al estar acomodando a mi marido en el sillón para que este estuviera mas cómodo como en la cocina de mis suegros volví a inclinarme y a volver a enseñarle a mi suegro mis ricas nalgas, al voltear lo mire y le dije..

-Suegro he notado como me ha visto y como me come con la mirada, no creo que sea lo adecuado recuerde que soy su nuera la esposa de su hijo.

-Y tu crees que sea correcto que me estés coqueteando, enseñándome las piernas y en culazo que te cargas, que acaso mi hijo no te complace, no te llena.

-No como yo quisiera.

Cuando dije esas ultimas palabras note como cambio su mirada, y pude notar como comenzaba a levantarse su bermuda.

-Imposible no puedo creer que mi hijo no te llene, si eres una mujer joven, con un cuerpazo, esa cinturita, esas piernas y esas nalgotas que tienes, mi hijo debe ser un total imbécil si no llena a semejante mujeron.

Me voltee dándole la espalda y levantando mi pequeña minifalda dejándole ver todo mi culo le dije.

-Don Ernesto le gusta mi culo, mire las horas de gimnasio como me lo han puesto.

Se acerco y sea como sea mi suegro siempre ha sido caballeroso, y ya estando cerca me dijo.

-Valla que si Angie, tienes un culo espectacular bien paradito y redondito puedo tocarlo?.

En ese momento me incline y levante más mi culito.

-Claro que si, imagino que lo has deseado toda la tarde anda tócalo siéntelo, disfruta lo que tu hijo no atiende.

Acto seguido comenzó a tocarme suavemente, me acariciaba y apretaba tiernamente cada cachete, en ese momento yo ya estaba al 100 estaba mojadisima, dentro de mi cabeza comenzaron los remordimientos, no podía creerlo en la zorrita que me estaba convirtiendo, no en vano aparte de ser la putita de don Raúl, ahora en estos momentos seria la putita de mi suegro, pero era mas mi calentura y mis deseos de verga que me deje hacer lo que mi suegro quisiera. Valla que mi suegro estaba gozando de tocar, apretar y disfrutar del culo de su nuera, después de las caricias vinieron los besos y chupetones mi suegro jadeaba de placer…

-Hay Angélica que rico culo tienes, siempre desde el primer dia que mi hijo te llevo a casa, me has gustado y en muchas ocasiones has sido la protagonista de mis fantasías, nunca creí tener la oportunidad de gozarte como mujer, y no creí que fueras una zorrita.

-Soy una mujer y como tal tengo mis necesidades y pues ya ve su hijo no me atiende como quisiera.

Al oir esto mi suegro, perdió toda cordura y me tomo en su brazos inicio besándome el cuello, me quito la blusa y mi brasier, y bajando por mi cuello con su lengua y su boca comenzó a chupar mis pezones, y acariciar mis bubis.

-Qué rico hueles Angélica hueles a hembra, no sabes qué rica cogida te voy a dar hoy.

-MMMM que rico eso espero,

Nos fuimos moviendo y terminamos en un sillón al lado de donde estaba mi marido bien dormido. No era posible que estuviera yo siendo disfrutada por mi propio suegro y casi encima de mi marido. Después de todo mi suegro resulto ser mucho mejor amante que mi marido, muy diferente a las encuentros con don Raúl, pero no podía en el primer encuentro mostrar toda la experiencia que tenia ya.

Me encantaba la forma en que mi suegro disfrutaba de su nuera, más sutil pero no dejaba de ser intenso, quito mi minifalda y recorriendo todo lo largo de mis piernas con su lengua, se dirigió a mi coñito y comenzó a darme una chupada de ensueño a la vez que metía su lengua, metía sus dedos lo que mi hizo disfrutar aun más que con don Raúl, mi suegro lo hacía con una maestría, toco como dicen mi punto G con lo que no tardo mucho en regalarme un megaorgasmo que estremeció todo mi cuerpo, estaba sintiendo un experiencia nueva.

-Te gusta mi lengua en tu coñito..

-No pares chúpame más, quiero más,

No paraba de retorcerme de placer al sentir su lengua y sus dedos dentro de mi intimidad. Lo tome de la cabeza con mis manos y trataba de que se metiera mas en mi. Dándome un segundo orgasmo. Mi suegro dejo que disfrutara mi orgasmo, cuando se levanta y de su bermuda, dejo salir una verga de mu buen tamaño mas grande que la de mi marido, pero no mas que la de don Raúl, pero la de mi suegro me gusto porque créanlo o no la tenia depilada, y daba la sensación de ser aun mas grande, no tarde en meterme ese pedazo de carne a mi boca y comencé a chuparlo a disfrutarlo, pasaba toda mi lengua y recorría en toda su extensión esa deliciosa verga, mmmmm la verdad la tenia deliciosa mi suegro.

-Valla nuera si que eres toda una experta chupando verga, donde aprendiste, por lo que veo ya le has puesto el cuerno a mi hijo antes verdad.

-Importa eso querido suegro, que acaso no te esta gustando como lo hago..

-Sigue mi zorrita lo haces divinamente mira como la pusiste.

Ya no podía resistir más me saque de mi boca esa deliciosa verga, me voltee levante mi culo.

-Y le dije… ya no aguanto mas querido suegrito métame esa deliciosa verga, disfrute de este culo y hágame suya.

Tomo su verga en su mano puso su cabeza en mi coñito y la metió poco a poco…

-MMMM que rica verga, que rica la tienes, papito dámela toda la quiero toda adentro.

-Claro que si Angie te la voy a dar toda, se ve que estas muy necesitada de verga.

-Se me nota mucho….

Y fue cuando mi suegro comenzó a culearme cada vez más duro, ahí estaba yo recibiendo verga de mi suegro aun lado de mi marido, cuando de repente suena el teléfono, y mi marido, por lo alto del timbre se movió pero no despertó, como pude alcance el teléfono y conteste, era mi suegra preguntando por mi suegro, que si ya se había regresado que ya se había tardado, le respondí que se había pochado una llanta del auto y la estaba cambiando, fue lo primero que se me ocurrió, esa situación me lleno más de morbo, increíble situación, mi marido dormido aun lado en el otro sillón, hablando con mi suegra por teléfono mientras estaba ensartada con la deliciosa verga de mi suegro, culenadome riquísimo hizo que mi excitación se fuera al máximo, mientras hablaba con mi suegra mi suegro me daba más duro, y como pude colgué el teléfono y me dedique a disfrutar de la rica culeada que me estaba dando mi suegro, así estuvimos con 25 minutos dando placer metiéndome la verga una y otra vez, hasta que sentí como terminaba mi suegro dentro de mi, llenándome de su lechita, afortunadamente para mi por estar recién casada tomaba mis pastillas y eso evitaba quedar embarazada con tanta culeada que recibía, ahora ya no solo tenia a don Raúl, desde ese momento iniciaba a ser la zorrita de mi suegro, no tenia llenadera, no lo podía negar, la Señora Angélica desde hoy era inevitablemente una adicta a la verga…..

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