Seduciendo al señor albañil

Hola mi nombre es Ariadna, tengo 19 años y soy de Guadalajara, México. Soy una chica sensual, mido 1.60 metros de altura, soy delgada con bonito cuerpo, mi piel es blanca y mis ojos azules, soy de cabello castaño y lacio, me gusta ir al gimnasio y hacer yoga para mantenerme en forma, dicha mi descripción empezare a relatar lo que podríamos decir fue una pasión algo bizarra y con un final turbulento.

PRIMER DIA: JUEVES 22 DE SEPTIEMBRE

Todo comenzó una mañana de septiembre, me desperté a las 7:00 de la mañana para ir a la universidad, era mi cuarta semana de clases, apenas había entrado, estoy estudiando en una universidad privada ya que somos una familia de altos ingresos, ese día me vestí con una falda negra de piel, blusa gris claro y medias de seda negras trasparentes y unos zapatos negros de tacón de 10 cm. me dirigí a la universidad en mi auto modelo reciente que me había regalado mi papa cuando salí de la preparatoria, llegue a la universidad tome mis clases de 9:00 de la mañana hasta las 14:00 horas de la tarde, y me dirigí a mi casa ya que era mitad de semana y tenía que concluir muchas tareas.

Cuando llegue a mi casa y estacione mi auto en la cochera, pude ver por el cancel a un hombre desconocido en el jardín de mi casa, por lo cual me asusté mucho, abrí el cancel sigilosamente y vi que el hombre estaba con una pala escarbando en mi jardín, había sacos de cemento y demás herramientas de construcción por lo cual me extrañe mucho ya que no sabía que mis papas tenían planes de construcción en la casa, pude ver a lo lejos a mi mama abrazando a mi hermanito de 2 años, lo cual me tranquilizo mucho, pero no me saco de mi duda sobre qué estaba haciendo ese sujeto ahí escarbando en mi casa, así que directamente me dirigí hacia él y le pregunte algo confundida.

-quien es usted y que está haciendo escarbando en mi jardín? el sujeto se dio la vuelta y me miro extrañado,

– pues me contrataron para hacer un trabajo de albañilería porque lo preguntas, me contesto el hombre en un tono recio. El sujeto era un hombre alto quizá de 1.80 metros y una edad de unos 45 o 50 años, gordo pero fornido, de piel morena tal pareciera que era de ascendencia indígena, tanto por su tono de piel como por su cara, yo solo le conteste

– bueno, pues no sabía que mis papas tenían planes de construcción, discúlpeme, el hombre se asombró al saber que era yo la hija de la familia y se aseveró a pedirme disculpas,

– lo siento señorita, no sabía que era la hija de mis patrones, discúlpeme por el tono, me contesto,

– no se preocupe, pero dígame señor que es lo que está construyendo? le pregunte,

– una fuente para adornar el jardín, me contesto,

– órale que nice, ahora se va ver más bonito el jardín, exprese de manera alegórica.

– así es muchachita va quedar muy bonito su jardín, contesto el albañil de manera alegre.

Pude percatarme que el hombre se me quedaba viendo mucho mientras estábamos ahí, al mirar sus ojos podía ver que bajaban y subían no de una forma tan descarada pero si se notaba algo de lascivia en su mirada, no me preocupo mucho ya que ya sabía que así era ese tipo de gente, además tenía que reconocer que soy muy bonita y además iba vestida muy sexi y no podía juzgar a ese hombre por verme de esa manera, el hombre me pregunto con una sonrisa en sus labios.

– cómo te llamas muchachita?

– Ariadna le conteste,

– que bonito nombre igual de bonito que tu muchachita, con todo respeto, – gracias, le conteste algo extrañada,

– bueno lo dejo en paz para que trabaje agusto, le dije y me di la media vuelta y me dirigí hacia mi casa, voltee otra vez y pude ver al albañil que seguía viéndome, no le di mucha importancia y me metí a la casa.

Salude a mi mama, comí y subí a mi cuarto para hacer las tareas de la universidad, estando en el cuarto me marca al celular Angy que es mi mejor amiga, me hablo para decirme que no entendía el proceso de una de nuestras tareas y quería que nos viéramos en la biblioteca de la escuela, mire el reloj y eran como las 3:30 de la tarde y pues cambie de ropa para ir con mi amiga, me puse un short cortito de mezclilla y una blusa blanca y un suéter ligero gris, me quite las medias y los tacones y me puse unos tenis deportivos, para estar cómoda, nos íbamos a ir en el carro de mi amiga a la biblioteca así que no lleve el mío y me iría caminando a la casa de ella ya que solo vivía a tres cuadras de mi casa, al salir vi al albañil trabajando y sin saber porque me detuve, él se había quitado la camisa que tenía y solo trabajaba con una playera de tirantes de esas de algodón, no sé qué paso en mí que me quede estática mirándolo, me doy cuenta que él se voltea y me mira y sonriendo me dice

– ya casi acabo el agujero para empezar su fuente señorita, y yo en mi estatismo le contesto

– excelente muy buen trabajo señor, salgo de la casa y empiezo a pensar del porque me había quedado estática, no quise atormentarme con respuestas y me encamine a la casa de mi amiga. Al llegar con mi amiga le conté sobre la fuente que querían construir mis papas y nos fuimos a la biblioteca en donde estaban los recopilados en donde venían los procedimientos para nuestra tarea de investigación, ya que nuestra carrera de trabajo social requería de investigación. Al terminar la tarea eran como las 5:45 y nos fuimos a nuestras casas.

Al llegar a mi casa el albañil ya estaba aguardando sus cosas, al verlo le digo amablemente…

– adiós señor que tenga buena tarde,

– gracias señorita igualmente, me contesta, antes de entrar a la casa me quedo en el pórtico invadida con el mismo estatismo de antes, mirando absorta y sin saber porque a ese hombre, sin darle importancia nuevamente a ese sentir extraño que recorría mi cuerpo entre a la casa y me fui a mi habitación. Esa noche estuve contemplando en el silencio de mi cuarto lo que había sentido esa tarde, me pasaron ideas por la cabeza y sentí la sensación de tocarme un poco, estando con mi piyama empecé a estimularme sin saber porque, me estuve masturbando sin tener en cuenta que era lo que me excitaba, y sin saber de mí, me quede dormida.

SEGUNDO DIA: VIERNES 23 DE SEPTIEMBRE

Después de despertar me di una ducha y me cambie para salir a la universidad, en esa ocasión me vestí con un vestido azul floreado y unos tacones rojos que acompañaban un suéter también rojo, le dije a mi mama que iba a desayunar en la escuela, al salir eran como las 8:20 y note que el albañil ya había llegado, pase lentamente cerca de él, cuando se volteó y me saludo

– hola muchachita como estas?

– bien, le conteste absorta,

– supongo que ya se va a estudiar? Se ve muy chula hoy, me dijo con un tono minúsculo de lujuria, yo me quede muda y solo temblándome la voz le conteste

– gracias señor, le sonreí tímidamente y me di la vuelta, pude escuchar levemente un susurro de ese hombre, podría jurar que lo que escuche fue “las que te adornan mamacita” me regrese hacía con él y le pregunte qué era lo que había dicho.

– disculpe dijo algo?, le pregunte,

-no, nada señorita porque lo dice?

No le di más importancia, me despedí de él y Salí a la universidad, después de una ardua mañana de estudio, llegue a la casa como a las 3:00 de la tarde, y ahí estaba el, nuevamente me quede mirándolo absorta y confundida, me atraía un misticismo en él, pero no sabía porque, sin más entre a la casa.

Desde hace 3 días mi papa se estaba quedando hasta tarde en la oficina y se acercaba el fin de semana, mis padres viajarían a Puebla, a la casa de campo que les había heredado mi abuelo y como mi hermanito es apenas un bebe, lo llevarían con ellos, por mi parte me iba a quedar en la casa, ya que tenía mucha tarea, además de que no me gustaba estar fuera de la civilización, subí a mi cuarto a hacer mi tarea, después de un par de horas haciendo tarea, me asome por la ventana de mi habitación, allí estaba ese hombre cavando zanjas, me quede mirándolo y nuevamente sentí aquella sensación de la noche anterior, empecé a tocarme de nuevo, había algo que me estimulaba sexualmente al mirar ese hombre, por fin lo acepte, ese albañil me excitaba de forma extraña, empecé a tocar mi vagina por encima del vestido, pero las circunstancias me llevaron a tocarme por debajo de mis bragas, se me venían a la mente tantas cosas, imaginaba a ese albañil fornicándome salvajemente, lo imaginaba tomándome del cabello mientras me besaba el cuello, esto era extraño, nunca pensé que un sujeto así me excitaría, porque como ya lo dije anteriormente, ese sujeto era un hombre feo, gordo y moreno, además de ser un viejo de casi 50 años, nada que ver con el estándar del hombre de mis sueños, por fin termine de masturbarme, termine con unos cuantos gemidos y me corrí.

Sentada en la cama, supe que no era suficiente, así que planee algo, me quite la ropa que tenía y me puse un short de mezclilla cortito y algo coqueto y una blusa con escote y mis zapatillas, salí a recostarme en la hamaca que estaba a unos 15 metros de donde estaba el albañil trabajando, mi intención era algo desquiciada y arriesgada, ya que tenía en mente excitar a ese hombre, nunca antes me había atrevido hacer algo similar, ni siquiera lo había pensado, pero en esta ocasión era diferente, algo me motivaba a realizar este loco juego.

Ya lista, salí al patio a realizar lo planeado, salude al hombre y me acosté en la hamaca, me puse unas gafas oscuras para poder observar al albañil discretamente. La reacción lasciva del albañil no tarde en mostrarse, él estaba cavando del lado en que me estaba dando la espalda, pero inmediatamente se cambió del lado contrario, en la posición adecuada para poder verme, era tan obvio que por ratos me observaba quietamente, dejaba de trabajar y con su mirada fija sentía que me desnudaba, en ocasiones se tocaba su bulto discretamente, estuve un rato acostada en la hamaca hasta quedarme dormida.

De la nada abrí los ojos, sin hacer ningún movimiento desperté y pude ver al albañil en frente de mi a unos escasos dos metros, oculto debajo del árbol, me sorprendió lo que vi, allí estaba el, masturbándose por debajo del pantalón, mirándome fijamente y susurrando algunas palabras que no alcanzaba a escuchar, no pude reaccionar en ese momento, me quede inmóvil, pero de alguna manera me excito que se estuviera masturbando pensando en mí y estando en frente de mí, estaba dejando que terminara, pero algo inesperado ocurrió, él se fue acercando a mí a tal grado que ya lo tenía a escasos 30cm enfrente de mí, me petrifique, una parte de mi quería que llegara mi mama a salvarme, por otra parte me gustaba que ese hombre estuviera tan cerca de mí. De alguna manera no pudo controlar la lujuria que tenía adentro y empezó a tocarme el cabello, se hinco para olerlo, como si fuera un perro, me olfateaba todo el cuerpo, cuando llego a mis piernas, no dudo en acariciarme una, fue ahí donde reaccione y grite asustada

– aaaaaaaaah, que está haciendo degenerado?

– tranquila no grites escuincla, me dijo,

– porque me estaba tocando maldito mugroso, ¡mamaaaaaaa!, grite, el hombre asustado me tapo la boca y me bajo bruscamente de la hamaca, se subió arriba de mí y me inmovilizo las manos, intente gritar nuevamente, pero el sujeto me tapo la boca, y me dijo

– tranquila niña, no te voy hacer nada, y quiero que me perdone, pero no puede contenerme, no le diga nada a su mama, yo me voy ahorita y ya no regreso, se lo prometo. Me quede en silencio, nuevamente mis instintos de lujuria me traicionaron en ese momento, empecé a sentir una excitación brutal que recorría mi cuerpo, el albañil se levantó y se fue corriendo a recoger sus cosas, me acerque poco a poco hacia él, se me quedo mirando extrañado, entonces fingí que me desvanecía en el suelo, el corrió rápido a levantarme, tratando de darme animo a que recobrara la conciencia, pude darme cuenta que el albañil se dio cuenta de algo, que estaba mojada en mi parte intima, los líquidos habían salido hasta mojarme el short, me dejo en el suelo y me dijo con una sonrisa – así que eres una escuincla precoz, jajajja, dime, porque hiciste tanto escándalo si te gustaba que te estuviera tocando. Yo no podía responderle tenia trabada la lengua, pero el empezó a tocarme la vagina por encima del short, con los dedos mojados de mis líquidos, se los llevo a la boca y me dijo burlonamente, – están deliciosos tus líquidos putita, dime, si te violo ahorita, lo disfrutarías? Jajajaja. Me quede muda, pero el sujeto empezó a tocarme las piernas y me dijo a manera de orden, – déjame ver tus tetitas pinche escuincla calenturienta. Yo no reaccionaba a nada de lo que pasaba, pero el albañil me bajo la blusa quedando a la vista mi sujetador el cual me lo quito de un jalón, quedaron expuestas mis tetas a su vista,

-están pequeñas pero muy bonitas jajajaja, dime porque ya no gritas? Es acaso que te gusta que te desnude, estoy seguro que quieres que te coja en este momento verdad?, me dijo burlonamente.

Por fin pude decir algo,

– déjeme por favor, hubo un impulso en mi y me levante y quise salir corriendo, pero el albañil me detuvo del cabello y me tiro al suelo, me bajo el short hasta las rodillas y empezó a tocarme la vagina por debajo de las bragas,

– no me voy sin antes disfrutarte mamacita, hubo un shock eléctrico bastante fuerte dentro de mi y desperté. Así es, todo esto era un sueño a causa de la tremenda excitación que sentía, me despertó un ruido afuera, el albañil estaba aguardando sus cosas para irse, mire el reloj y vi que eran las 6:27 de la tarde, yo estaba mojada en mi parte intima, me le acerque al hombre y le dije

– ya se va señor?

– si, señorita ya mañana no vengo, me dijeron sus padres que iban de viaje, así que nos vemos el lunes. Yo como lo había dicho antes no iba a ir con ellos, así que me sentí decidida, tenía que calmar mis pasiones locas que sentía con ese hombre, me dispuse a seducirlo el fin de semana, así que actué rápido para evitar que faltara el sábado. Cuando iba hacia la puerta, me atreví a preguntarle,

– usted donde vive?,

– en la colonia San Onofre, algo retirado jajajaja.

– si ya lo creo, disculpe tengo que hacer un trabajo para la universidad, y necesito saber cómo es el modo de vida en una colonia de bajos recursos, podría ayudarme con eso?

– claro, pero que quiere que haga, en que le puede ser útil un simple albañil como yo en eso?, me contesto.

– precisamente, que me acompañe a un evento en donde se darán conferencias y los temas son precisamente las colonia conflictivas y la delincuencia que se vive. El señor estaba extrañado por mi petición, pero acepto a ayudarme.

– sí, está bien señorita, mañana vengo como a qué horas?,

– como a las 5:00 de la tarde, le dije.

– está bien aquí nos vemos.

Todo estaba bien planeado para el sábado, posiblemente tendría sexo con ese hombre y así sin más se acabaría esa sensación que tanto me causaba, un método muy extremo de poner fin a un problema.

TERCER DIA: SABADO 24 DE SEPTIEMBRE

Mis padres salieron a las 10:00 de la mañana rumbo a Puebla, yo, como ya lo había mencionado me quede en la casa, estaba inquieta ya que había quedado de venir el albañil, cuyo nombre desconocía, pensaba si era una buena solución para sacar esas ansias de mi cabeza, el seducir al albañil y posiblemente tener sexo con él, algo me parecía grotesco y desagradable de esa idea, pero seguía sin saber por qué me sentía tan excitada al verlo, nunca antes un hombre de ese tipo había provocado eso en mí, siempre he sido una chica bastante superficial para fijarme en ese tipo de hombre, siempre he sido una chica presumida con mi belleza y no a cualquier chico le hago caso, tienen que estar guapos para que me gusten, pero ese hombre de una forma extraña que ni yo podía entender, me interesaba.

Eran como las 12:00 de la tarde, ya había ideado el plan para esa tarde, lo del evento era una mentira, no existía tal evento, pero tuve que idear una cosa para que ese hombre viniera en sábado, me di un baño, después de eso, me vestí y me maquille, en esa ocasión me puse una blusa blanca y una falda corta color negro, me puse tacones negros y me puse a leer una lectura de la universidad para una de mis tareas. De repente oigo el timbre de la puerta y corro hacia donde está el micrófono de seguridad y digo,

– buenas tardes, que se le ofrece?,

– soy yo señorita, el albañil. Era ese hombre, no sabía que hacia aquí tan temprano, yo lo había citado a las 5:00 pm. No me quedo de otra que abrir el seguro del cancel de protección, pude ver por la cámara de seguridad que el albañil entro, y cerré el cancel y baje a donde él estaba.

Estaba nerviosa, no sabía porque había llegado tan temprano, así que cuando llegue con él, le pregunte…

– que pasa señor, porque llego tan temprano? El hombre se quedó por un momento mudo. Escaneando mi cuerpo con su mirada, después de eso me dijo,

– llegue antes señorita porque deje algo inconcluso en la obra, y quiero aventajarle al trabajo, no le importa si me quedo un rato aventajando?

– no, no importa señor adelante. Yo me sentía algo incomoda, pero surgió en mi mente un mejor plan que el primero, todo consistiría en decirle al albañil que se había suspendido el evento, y así proseguir con el coqueteo, subí a mi habitación y me cambie de ropa, eran como las 12:45 de la tarde, me puse un vestido ajustado y cortito color azul y unos tacones rojos de 13cm.. Salí al patio con una jarra de limonada para ofrecérsela al albañil, aquel hombre me miro con lujuria, mi figura se notaba muy bien por el vestido ajustado, lo cual ese albañil lo noto a la perfección, le dije,

– hola señor, le traigo una jarra de limonada para que no se deshidrate con el arduo trabajo que está haciendo,

– muchas gracias niña, la verdad que si es necesaria. ¿Dime chiquita de que se tratara ese evento del cual me hablaste ayer?. Ya sabía que preguntaría eso, es por eso que recurrí a la excusa que tenía pensada,

– de eso precisamente quería hablarle señor, ese evento se me acaba de cancelar, así que la verdad lo hice venir en vano, de última hora me cancelaron, discúlpeme señor, pero no se preocupe yo le pago el taxi para que lo lleve a sus casa,

– jajajaja hay niña, eso le va a salir algo caro,

– no se preocupe señor, es lo menos que puedo hacer por hacerlo venir, por cierto cuál es su nombre?, – mi nombre es Ramiro Perez,

– usted es de Guadalajara o es foráneo?

– yo soy originario de Oaxaca, de la región de la Mixteca, pero hace como 9 años vivo aquí en Guadalajara, me mude de estado porque la verdad no había mucho trabaja allá en mi pueblo, yo allá empecé como campesino, a los 12 años, yo solo pude estudiar hasta 3ro de primaria, porque la verdad no había muchas oportunidades de estudiar en aquel entonces,

– y a los cuantos años se dedicó a la obra?, le pregunte,

– como a los 30 años, porque antes de venir a Guadalajara, me fui a Toluca, ahí me dedique a la obra, sin saber nada, y después llegue a Guadalajara, por unos problemas de trabajo,

– y usted no tiene esposa e hijos?, la verdad sí, pero mi esposa me dejo porque en aquel entonces era bien borracho jajajja, y tuve 3 hijos, pero desde hace 9 años que vine aquí no los veo, tampoco ellos quieren verme, la verdad los comprendo,

– que triste la verdad, y cuántos años tiene?, la plática cada vez tomaba mejor ritmo,

– tengo 48 años niña, y dime tu tienes novio?,

– yo en este momento no tengo novio jajjaja,

– eso si es una sorpresa niña, como una muchachita tan chula como tú no puede conseguir novio, o es acaso que no te interesa?,

– la verdad es que no del todo, los novios que he tenido han sido muy tontos jajajja,

– jajjaja ya veo, a que muchachita tan rara eres, por cierto que hora es?,

– son las 4:57, wow si se pasó rápido el tempo, bueno si gusta le puedo ir llamando el taxi en este momento, para que no se le haga más tarde. (Yo jugaba con mi cabello de forma coqueta para distraerlo).

– pues creo que si le tomo la propuesta señorita,

– bueno deja lo llamo, (me agache para recoger la jarra vacía, pero lo hice con tal saña que se me notara mis nalgas y darle un bonito espectáculo a ese hombre, le di un par de palmaditas a mis nalga, para provocarlo más. Ya estaba decidida, le iba a realizar una propuesta a ese hombre, me voltee hacia él y le dije en tono seductor),

– podría ayudarme a llevarme los vasos señor,

– claro muchacha, yo le ayudo. Así fuimos hasta adentro de la casa, y ahí proseguí el coqueteo, y se me vino a la mente una treta para poder seguir con la seducción, no sabía en realidad si iba a dejar a ese hombre ir mas allá, en ese momento solo quería satisfacer mi lujuria con la de él, simplemente pensaba en seducirlo para ver que reacción tenia, era lo único que pretendía en ese momento.

Había unas cajas en la planta baja de mi casa, que contenían cachivaches míos, y mi mama ya antes me había dicho que los llevara al ático, que era la parte alta de la casa, así que le pedí a ese albañil de forma inocente y seductora, tal como una lolita, que si me hacia el favor de llevar las cajas a la parte alta de la casa.

– disculpe señor, si me podría ayudar a llevar esas cajas a la parte de arriba, la verdad es que están muy pesadas para mí, si me pudiera hacer el favor se lo agradecería, (le dije mientras lo tomaba del brazo).

– claro chiquita, tu dime donde es y si te ayudo con mucho gusto (me dijo mientras me tomaba el hombro y me lo sobaba)

-bueno, sígame por las escaleras, (empezamos a subir por las escaleras, yo iba caminando de forma seductora para poder distraer y excitar al albañil, llegamos al segundo piso y abrí la puerta que conducía hacia las otras escaleras, subí y abrí la puerta del ático, entre y estaba oscuro, encendí la luz, pero aun así, no aluzaba mucho, le dije al albañil que las dejara recargadas a la pared, yo me quede ahí arriba mientras el subía todas las cajas, cuando termino de subir la última caja, yo estaba revisando las otras, pero estaba en una posición semi agachada con tal que le daba la vista completa a mis nalgas, que con el vestido azul corto se me marcaban muy bien, de repente ocurrió algo que no esperaba, el albañil se acercó hacia mí y sentí como se agachaba para poder ver mi ropa interior, yo podía sentirlo aun estando dándole las espaldas, pero no le dije o hice nada, todo lo contrario de lo que una chica tendría que hacer en ese momento, seguí en esa misma posición, y me agache un poco más, a tal grado que ahora si podría complacerlo mostrándole mi tanga rosa que llevaba puesta en ese momento, pero eso no solo quedo ahí, el albañil acerco su cara como oliendo mis nalgas, tal como si fuera un perro, yo sentía su respiración en mi entrepierna, pero tampoco le dije y no hice nada, el al ver que yo no hacía nada estando tan cerca de mis nalgas, saco lo que parecía una lamparita pequeña, yo no pude verla, pero veía una luz led, que venía detrás de mí, el la posiciono de tal forma que podía ver mejor mi tanga y parte de mis nalgas, yo decidí asustarlo un poco y de un solo movimiento me hice hacia atrás, con tal formula que mi trasero toco la cara del albañil, yo di un grito y el albañil se paró rápido, yo simule incredulidad y le pregunte que si con que había chocado, el en su adrenalina solo contesto entrecortado que no sabía,

-no sabe con que choque? ( le pregunte) – no lo se señorita, tal vez con una de las cajas.

– bueno, no importa, enseguida le voy a pedir el taxi.

– disculpe no quiere que le acomode las cajas en los estantes de allá para que no estén todas desbalagadas por el piso? ( yo le dije que estaba bien, que podía hacerlo), pero usted me dice cuando le llamo al taxi, yo voy a encender el calentador para bañarme mientras usted hace eso, ¿en cuánto tiempo cree acabar? ( le dije)

– en unos 30 minutos (me contesto).

Baje rápido a mi habitación, me cambie de ropa, tenía aun la idea de seguir seduciéndolo, después de que el me había olido mis nalgas yo me sentía excitada, así que me puse una falda de colegiala roja con cuadros azules y una blusa blanca y medias de red con bordados de flores, mis tacones negros y me acosté en mi cama, dejando la puerta completamente abierta, me recosté simulando estar dormida, cuando de repente escuche al albañil que me estaba buscando, yo sentí como entro a mi habitación y desde lejos de mi cama me hablo, – disculpa señorita, ya termine, puede llamar al taxi, (yo lo escuche, pero seguí haciéndome la dormida, yo escuchaba sus pasos que se acercaban hacia mí, el me movió como para despertarme, pero yo no hice caso a eso, el pronuncio unas palabras en voz queda, que pude escuchar muy bien,

– que bonita te ves como colegiala mamacita, me dan ganas de hacerte mía así como estas de dormidita. El empezaba a tocarme las piernas, incluso me beso las piernas, mientras acariciaba mi cabello, susurraba algunas palabras en vos baja mientras me tocaba las piernas, decía algo como,

– estas bien chula mamacita, tengo unas ganas de cogerte desde la primera vez que te vi. Esas palabras me pusieron tensa, hasta el punto de querer despertar y terminar con ese juego peligroso de seducción, el seguía tocándome las piernas y sentía su respiración en mi cuello, había caído a un grado de tensión que me decidí en despertar, pero habría de descubrir que era demasiado tarde para salir de esta. Me desperté y con mi cara de sorprendida vi al albañil como me miraba con lujuria y depravación, sin esperarlo el hombre se me abalanzo y estando en mi cama me sometió, yo estaba verdaderamente asustada y grite con fuerza, el hombre me dijo

– Tranquila mamacita, lo siento pero ya no puedo aguantar más, así te quería agarrar, solita e indefensa, este día te voy hacer mía chiquita.

– Por favor deténganse, no me haga nada señor (dije con voz cortada)

– Jajajaja ni madres putita, te voy a poner una santa cogida que me vas a recordar toda tu vida

El empezó a besarme la cara, mientras yo no hacía nada, ni siquiera patalear para evitar que ese albañil me violara, de repente me empezó a romper mi blusa, y de 3 tirones me la quito, paso seguido me desabrocho el brasier y empezó a chuparme las tetas, el se degustaba con mi cuerpo a su antojo, yo estaba paralizada y ese sujeto se estaba aprovechando de eso, pero la verdad, sabía que en parte yo me lo había buscado al invitar a ese albañil el día en que mis padres no estaban, así que tendría que soportar todo eso hasta que terminara de abusar de mí.

– Hágame lo que quiera señor, pero por favor no me vaya a hacer daño, solo le pido que respete mi vida

– Ya te dije bonita, solo quiero cogerte y hacerte mía por una vez y me voy, así que coopera y te juro que no te hare daño

– Está bien señor, pero por favor póngase condón, no quiero salir embarazada de usted o contagiarme de una enfermedad

– No tengo esas chingaderas, a mí me gusta picarme a las viejas al natural jajajja

– Por favor, tenga consideración por mí, tengo condones en el cajón del buro

– Así que te gusta coger no es así pinche escuincla jajaja

– Por favor póngase uno y le prometo que no pondré resistencia

– Ha pinche escuincla, lo hare solo porque he sentido aprecio hacia ti, y la puritita verdad, hasta sentí que me seducías con tus ropitas tan sexis, yo soy un hombre del campo, nunca he tenido en mis manos una oportunidad de coger a una vieja rica o una chamaca blanquita y bonita como tú y ver cómo te pasabas frente de mi era una pinche locura, pero está bien, me pondré el condón, pero a cambio quiero que me chupes mi verga con esa boquita tan sexi que tienes jajajja, ¿Qué dices?

– Está bien señor

El albañil continuo besándome todo el rostro, mientras con una mano me estrujaba las tetas y la otra la metía por debajo de la falda, por un momento paro de tocarme y se fue al buro, donde abrió el cajón y saco una caja de condones que yo tenía allí, se bajó el pantalón y se sacó su pene erecto, era un pene de tamaño considerable, grueso y con venas marcadas, serían alrededor unos 15 cm de largo, abrió el condón, pero no sabía cómo ponérselo, así que acudió a mí.

– Haber escuincla ven a ponerme esta chingadera, tu eres la que quiere que te la meta con esto, así que tú eres quien me lo va aponer, y rápido porque si no te la voy a clavar sin esto

– Está bien señor, yo se lo pondré

Se lo puse y pude sentir la textura de su pene, paso seguido me tomo del cabello y me llevo y me empujo a la cama, donde caí boca abajo, se postro detrás de mí, me levanto la falda y rompió mis medias de la parte de las nalgas para poder sacarme mi tanga, que de un jalón me la quito haciendo que diera un grito. Paso seguido me empezó a tocar las nalgas, con una mano, mientras que con la otra se acomodaba su pene en mi vagina, me empezó a penetrar despacio, yo estaba con los ojos llorosos, sabiendo la idea que estaba siendo penetrada por un hombre desconocido en mi propia casa y en mi propia cama, así que empezó a penetrarme con fuerza haciéndome gritar moderadamente, después me tomo del cabello con una mano y con la otra me levanto una pierna, esto era para poder penetrarme más cómodamente, sentía unos jalones en mi cabello que me hacían arquear la espalda, soltó mi cabello y con su mano me tomo del cuello y acerco su cabeza a la mía, el empezó a besarme los labios y lamerme la cara y la oreja y a decirme varias cosas…

– Estas bien bonita pinche escuincla, blanquita y de ojos de color, tal y como siempre quise cogerme a una así como tu jajajajja, te voy a disfrutar hasta que me canse mamacita, siente como te meto mi verga, te lo tienes bien merecido por andar invitando a hombres cuando estás sola en tu casa, cuando venía para acá me decidí en que no me haría pendejo y aprovecharía que estarías solita para poder gozarte a mi antojo jajajajja

Empezaba a sentir como metía su pene cada vez con más fuerza, hasta el punto de sentir dolor, pero a la vez excitación así que empecé a gemir.

– Aaaah, aaaah, ummmm, ummmm, ummmm

– Jajajja ya vez, te está gustando pinche perrita golosa

– Aaaah, aaaah , aaaaah ummmm,, ummmm, ummmm

– Te gusta que un macho como yo te coja verdad? Jajajaja

Para ser sincera, si me estaba gustando, nunca había sentido un placer sexual como este, con quien antes había tenido relaciones fue con mi ex novio, hacia un año y para nada se comparaba con esto, mi excitación era tal que no intente ahogar los gemidos de placer que me hacía sentir este hombre horrible, creo que era lo que más me excitaba, el que este señor fuera un hombre feo, medio gordo y fuerte.

– Siente mamacita como te hago mi vieja jajajajja

– Ummmmm, aaaaah

– Jjajajaja yo sabía que eras una golosa pinche escuincla, te está gustando que te coja este macho que tienes atrás verdad? jajjajaja

– Ummmmmm, si, siiii, continúe señor, si me gusta

– Jajajaja lo sabía pinche escuincla putita, te la voy a meter con todo y huevos jajajajaja

– Siga así señor, hágame suya, ummmmm aaaaah

– Así me gustas mamacita, que lo goces jajajajja

El hombre saco su pene de mi vagina, me levanto rápidamente y me dio la vuelta, ahora estaba boca arriba, mirando su fea cara de excitación y su repugnante sonrisa, él se agacho y metió su cabeza bajo de mi falda mientras que con sus manos me detenía y acariciaba mis piernas, el empezó a lamerme y a devorar mi clítoris y mi vagina, yo estaba sumamente excitada que tome una almohada para morderla. Tenía en la mente el cómo me había metido en esto, me sentía violada, pero a la vez sabía que esto era lo que estaba buscando, no hice otra cosa más que ceder ante el momento. Tome la cabeza del albañil y la acariciaba mientras disfrutaba de cómo me comía la vagina, era un placer formidable, sentía espasmos tras espasmo, el hombre saco su cabeza y poco a poco se acercó a mi cara, me empezó a besar los labios y las mejillas, yo estaba pasmada aun, el albañil me susurraba cosas como…

– Qué bonita estas mamacita, que bonita carita tienes, que bonitos labios, no puedo creer que te esté haciendo mía en este momento, desde que te vi quise cogerte

Acariciaba mi rostro y lamia mis orejas y el cuello, así estuvo durante unos minutos, hasta que se levantó de la cama y se empezó a quitar el pantalón, la camisa que traía y su calzón, quedando completamente desnudo, era una imagen algo grotesca, ver su cuerpo fornido pero gordo y moreno era para mí algo espantoso

– Espérate mamacita, que viene lo mejor, te quiero ver encuerada completamente, así que empieza a quitarte la falda y esas pinches medias

– Por favor señor, no quiero

– Hazlo tú o lo hago yo, encuérate o te encuero pinche mocosa

No tuve otra opción, empecé a quitarme la falda y las medias rotas, mientras el tomaba mi tanga rota, que el mismo había roto y empezaba a olerla; ya estando desnuda, vino hacia mi y me empezó a acariciar todo el cuerpo, besaba mi abdomen, mis piernas y lamia mis pezones mientras me estrujaba mis nalgas, estuvo acariciando mi cuerpo durante algunos minutos, hasta que se tiro a la cama boca arriba y me dijo…

– Ven mamacita, acuéstate con tu macho

Yo me quede paralizada, no sabía qué hacer, no quería acostarme junto a el, ya me estaba arrepintiendo de todo lo que había hecho para seducirlo y provocarlo, pero no tenía otra opción, estaba sola e indefensa con ese albañil, así que cedi a esa petición, me acosté junto a el tímidamente, me paso su brazo izquierdo sobre mis hombros y me abrazo, me tomo de la cara y me dijo…

– Como lo habíamos acordado mamacita, me vas a mamar la verga, que todavía no me corro, así que empieza a cromarme el pene con tu boquita tan sexi que tienes jajajajaja

Yo me sentía bastante perturbada, nunca había hecho sexo oral antes, y la verdad me daba mucho asco la idea de lamerle el pene a un hombre y más a este tipo de hombre, entonces pensé librarme de eso de cualquier manera…

– Espere señor, no le gustaría acariciar mi cuerpo un poco más, (lo dije de forma coqueta)

– Jajjajaaja claro que si mamacita, tienes un cuerpazo pinche escuicla caliente

Le pareció bien la idea, mi plan había funcionado, pero en mis travesuras se me ocurrió algo más, una maldad que estaba dispuesta a realizar, mientras la formulaba mejor me deje acariciar por aquel hombre. Él se daba gusto con mi cuerpo, me acariciaba las piernas con sus manos, me tocaba las tetas y me lamia los pezones, besaba toscamente todo mi cuerpo, me lamia las orejas, cosa que me daba asco, pero tenía que aguantarlo, sentía sus manos tiesas recorrer mi cuerpo. Yo tenía un teléfono celular en el mueve al lado de la cama, el albañil mientras estaba excitado lo pude tomar discretamente sin que se diera cuenta, mientras ese tipo se degustaba con mi cuerpo le mande un mensaje de waths app a una amiga, con la simple letras de “auxilio, patrulla a mi casa”, no se dio cuenta el sujeto de lo que había yo hecho, deje el celular por debajo de una almohada, y entonces le propuse algo a aquel hombre

– Le propongo algo señor

– Qué? Ya estas lista para mamarme la verga?

– Después de esto, le juro que se la mamare, pero quisiera que me amarrara a la cama y me penetrara sin condón

– Jajajjajaja con que siempre si quieres que te la meta desnudita jajajja me gusta tu idea mamacita

– Está bien señor, tengo vendas en el armario

El sujeto excitado por la idea saco las vendas y me empezó a atar los brazos a la cabecera de la cama, me ato muy duro a tal grado que no podía zafarme, duro como unos 10 minutos en hacerlo, se quitó el condón y lo aventó al suelo, paso seguido me levanto las piernas y me penetro duramente, sentía las embestidas mientras yo le decía que me diera una bofetada en la cara, el tipo se extrañó un poco y me dijo…

– Quieres que te pegue? Ya te estas poniendo bien intensa putita, pero hare lo que me dices porque así me gusta tratar a las viejas jajajajjaa

Me abofeteo 3 veces la cara y le pedí que me pegara otra vez, pero ahora más fuerte, ni corto ni perezoso me soltó un golpe con puño cerrado a mi cara, me dolió bastante y pude ver que tenía sangre saliendo de mi nariz, pasaron como 15 minutos cuando el sujeto se descargó dentro de mi vagina y de repente se empezaron escuchar sirenas de patrullas, el sujeto no le dio importancia debido a que creía que todo era consensuado, en eso yo di un grito de auxilio y empecé a llorar de forma ficticia, el sujeto se extrañó y se vistió rápido y salió corriendo, los policías ya habían entrado a la casa cuando el albañil se vistió por completo, lo supe porque cuando salió corriendo de mi habitación, escuche que lo detuvieron en las escaleras, dos policías entraron a la habitación donde estaba atada y desnuda y con llanto en mis ojos que yo misma me había provocado, rápido me desataron y me cubrieron con el edredón de la cama, cuando baje estando descalza vi al albañil golpeado de la cara que me miro y me grito ferozmente

– Puta mocosa alzada, tu me dijiste que te atara y que te cogiera sin condón, me la vas a pagar puta zorra ricachona, te voy a putear culera

El albañil recibió un golpe en la boca de uno de los uniformados y se lo llevaron arrastrando por el piso, cuando ya lo habían sometido y estaban por meterlo a la patrulla, me miro y le sonreí coquetamente y le mande un beso, el sujeto se veía iracundo ante mi muestra de cinismo y perversión, los oficiales me llevaron a vestirme y después de eso a denunciar el acto, debo confesar que sentí un poco de lastima por el albañil ya que yo era quien lo había provocado. Pasada esa noche, después de denunciar la supuesta violación, llegue a mi casa y me masturbe pensando en aquel albañil y la cogida que me había dado, no sabía cómo explicarle a mis padres lo ocurrido, ya se me ocurriría algo, lo único que pensaba en ese momento era en lo excitada que estaba de haber hecho eso, pero esto no queda aquí, mis pasiones y fantasías sexuales se activaron por esta experiencia y habrá más cosas que contare después.

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