Sólo es Trabajo

Acordé con “activoman” (que nombre más cliché) a estas horas pero aún no se aparece, ojalá y no me falle, porque hoy necesito el dinero CON URGENCIA. Vestía bluejeans ajustados que marcaban mis glúteos redondos y una chaqueta negra de cuero para que pueda identificarme, sin embargo no llega ni me reconoce.

De repente, sentí unos brazos rodeando mi cintura, y me sobresalté del miedo. Giré hacia quien me abrazaba y era él, el hombre al que por unas horas había de “entretener” como mejor sabía, había visto muchas de sus fotos por la página web de los servicios, por ello lo reconocí de inmediato.

El señor “activoman”, medía alrededor de 1,80m. Tenía escaso cabello, era de piel clara y de contextura algo gruesa, sin llegar a ser un oso. Sus ojos eran verdes y sus labios, delgados color piel; llevaba barba recién afeitada desde las patillas a su quijada y rayos, tenía las manos enoooormes.

– ¿Te quedaste sin palabras, nene?

– Ah…y tú qué crees, con esos ojitos verdes, cómo no perderme en ellos. (dije de manera pícara y seductora, había de ser lo más puto posible)

– (Sobándome la barbilla dulcemente) Me tienes excitado bebé, que lindas cosas dices.

– Sabes… (tocando su pene sobre su pantalón), ese calor que emanas, ¿podrías compartirlo conmigo?, es que hace mucho frío y necesito solo tú calor (acercándome a besar su oreja)

– (Con la respiración entrecortada) Te la metería ahora mismo bebé, pero no me quiero arriesgar, así que vamos a ese lugarcito que recomiendan en la web.

Dejamos el frío rincón oscuro de la avenida, y nos dirigimos al hotel de a la vuelta a paso ligero, no sé si tendría prisa o estaba en realidad empalmado. Me dijo que suba que él ordenaba la habitación y que lo espere allí. Subí como me pidió y me gritó el número del cuarto al que debía ingresar, el número 22. Apenas atravesamos la puerta, él empezó a desvestirse dejando al descubierto su peludo pecho, y acercándome lo rodeé con mis brazos y dije

– Papi, no quiero ser grosero…pero ¿podrías pagarme primero?

– Ah ah (negando con la cabeza), primero el servicio ¿no? (tocando su erecto pene).

– Como quieras, prepárate entonces.

Prosiguió a quitarse su deportivo azul y se quedó sólo con unos bóxers apretados color rojo, en el cual su grueso miembro deseaba salir y ser mamado, y así fue. Me quité la camiseta que llevaba bajo mi chaqueta negra y lo llevé a recostarse en la cama. Besé cada área de su pecho y de sus tetillas, dándole mordiscos leves; lo oía gemir levemente y estremecerse, bajé hacia la hilera de vellos que dirigían a su polla, lamí por encima de su interior rojo aquel pene que expulsaba un olor a macho que ya conocía, cada miembro que olía era igual al anterior. No aguantó más y él mismo se quitó los bóxers dejando al descubierto una venosa polla de unos 20 cm ya circuncidada que latía con desesperación. De inmediato le di un lametazo desde la base del pene hasta la cabeza de este, introduje en su totalidad su polla en mi boca y apreté mis labios con fuerza, chocaba con mis mejillas desde adentró y rozaba mi garganta, provocándome arcadas; el al oírlas se excitaba mucho y pedía que lo repitiera. “Activoman” permanecía inmóvil con las manos sobre la nuca y moviendo lentamente su pelvis, y entonces dejé ese mástil y proseguí con sus redondas bolas, me las tragaba por completo y al soltarlas emitía un POP con mi boca que lo enloquecía.

– Si sigues así me voy a correr ahora mismo, y no me voy hasta probar tu culito.

– Papi, ¡métemela ya, por favor, sino te como la polla entera!

Entonces despegó su miembro de mí y me quitó los bluejeans, me arrojó a la cama con fuerza, y me bajo los calzoncillos negros que traía, dejando a su merced mi agujero. Mi cuerpo respondió con un gemido involuntario al sentir su boca en mi culo, introducía su lengua y la preparaba para penetrarme, se abría paso con cada dedo que metía; sentiría dolor de ser mi primera vez, o incluso placer descomunal, pero me sentía ido, cada espasmo y cada gemido lo fingía para que se excite y con más rapidez alcance el orgasmo. Metió, entonces con condón puesto y sin aviso alguno, su pene en mi culo, ciertamente ese grueso mástil ingresó con dificultad, pero gracias al beso negro que me hizo agarró campo y se introdujo por completo. Sus bolas chocaban con mis nalgas e inició con un vaivén a ritmo pausado; él gemía cosas como: Dios, qué maravilla, me encanta tu agujero, está estrechito como me gusta; yo por mi parte, gemía en voz baja hasta que me pidió que levante la voz: Fóllame el culo, así me gusta, hazme tuyo, mi culo es de tu propiedad, más rápido papi. Totalmente fingido, pero había que hacerlo.

Cada palabra que decía aumentaba la excitación de ese hombre y por ende sus embestidas ganaban fuerza y velocidad, a cada ingreso de su pene se oían sus bolas chocando contra mí. Se recostó como en la posición inicial y me sugirió montar su pene. Nada nuevo para mí, en realidad; acomodé su verga en mi culo y me senté en ella, dándole la espalda a “activoman”, me apoyé en sus peludas piernas y moví mis caderas con movimientos redondos, lo que enloquecía al hombre por lo que también se movía hacia mí con su polla.

– (Comenzó a gritar) AHHHH…me vengo nene…AHHHH, UY SI, MIERDAAAAA…

Se retiró el condón, lo amarró y lo arrojó al tacho del hotel; satisfecho aquel hombre, se separó de mí y se recostó en uno de los lados de la cama, suspirando y encendiendo un cigarrillo. Tomó su billetera y comenzó a sacar varios billetes y me pagó con 20 dólares (moneda poco usada en mi país)

– Bebé has estado espléndido, te has ganado tu dinero. Ojalá y se repita “Angelito” (mi nombre en esa página, obvio que no es el mío porque no deberían saberlo)

– ¡Cómo me ha gustado que me folles, me he corrido sin tocarme la verga! (mentí porque no me había corrido aún) Pero tengo que irme “activoman”, debo regresar a casita para darme una ducha y dormir un poco, pensando en lo de hoy.

– OK, bebé…cualquier cosa dejo un mensaje en tu perfil, ¿sí?

– No te preocupes, adiós papi (salí rápido de allí y regresé corriendo al metro para regresar a casa)

Eran entonces las 4:00 am y corrí desde la parada del metro, una vez que baje de él, hasta mi casa, rodeé mi jardín y del árbol saqué mis sábanas enredadas para subir de nuevo al segundo piso, mi habitación. Siendo el vecindario casi deshabitado, nadie se percataba de mis salidas nocturnas. Tenía que despertarme a las 7:00 para ir a la academia y luego pagar los gastos del hospital, por lo que decidí dormirme, no sin antes lavarme y retirarme cada asqueroso recuerdo de esta y de muchas noches, cómo deseaba una ducha pero no podía, mis hermanas oirían ello y es muy raro bañarse a estas horas. Me recosté en mi cama y esperé a la alarma.

– Academia Aristóteles, 9:00am

– Gabriel: Oye Javier, mira el profe va a despertar a Marcos de nuevo.

– Prof: Joven Cruz, (Marcos levantó la cara y sus ojeras sorprendieron al profesor) cuántas veces hay que decirle que en el aula no acepto a noctámbulos, vaya al baño y lávese la cara porque lo quiero ver bien despierto, ¿está claro? (Marcos asintió y se retiró al baño)

– Javier: Qué ganas de joder la del profe, yo también dormiría la siesta si tuviera sueño en clase, y pobre si me despierta, porque le reviento los dientes.

– Gabriel: Ay Javier, ¿por qué serás así? (acariciándole el brazo)

– Javier: Hey Gabo, ¿qué haces? No seas marica, hahahahahahaha.

– Gabriel: Ah…lo siento Javier, pensé que era el mío, no te puede tocar nadie ahora, ¿eh? (con un tono triste, pero serio)

Por qué me rechazas, no puedes darme una oportunidad, yo te amo con locura y siempre que intento un “movimiento” vienes con esas estupideces. Quizás el estúpido sea yo, por intentarlo siempre con quien sé que me va a rechazar cada vez que lo intente. Sólo quiero una respuesta tuya Javier.

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